febrero 13, 2012

La tentación de Esteban

Pablo Hiriart (@phiriart)
phl@razon.com.mx
La Razón

Este fin de semana Esteban Moctezuma debió haber tomado la decisión de aceptar o no la candidatura presidencial que le ofreció el Partido Nueva Alianza.

La decisión de fondo está, sin embargo, en cómo quiere ser recordado: un político de buena fe, con vocación social, que pudo ser Presidente, o como en bombero de Elba Esther Gordillo, que fue retirado por los electores al darle el dos por ciento de los votos en las elecciones de 2012.

La tentación, desde luego, es grande, y como dice Javier Cercas en Anatomía de un instante, generalmente un político-político nunca se retira, sino que lo retiran.

Además, casi ningún político piensa que no puede ganar. Prácticamente todos se consideran invencibles e insustituibles. Pero la historia es la historia, y en el caso mexicano tiene una constante.

Como me lo dijo hace años el hijo un ex secretario de Estado que buscó la candidatura presidencial del PRI: “Cuando mi papá llegó a la casa nosotros ya sabíamos que el elegido era otro. Le dijimos que estaba joven y que en la siguiente sucesión podía ganar. Nos contestó: hijos, esto es algo que se juega una sola vez en la vida. Una sola vez.”

Esteban pudo ser candidato presidencial para suceder a Ernesto Zedillo, pero su condición de favorito lo hizo blanco de intrigas palaciegas, desde el mismo día en que asumió la secretaría de Gobernación.

Zedillo le entregó las riendas de la política a un grupo de interés que muy pronto reventó a Moctezuma. Luego volvió al gabinete, a un puesto importante pero inferior. Había perdido toda posibilidad.

En la historia reciente hay casos emblemáticos que refuerzan la constante de que la sucesión se juega una sola vez. La primera candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas fue la buena. Las otras dos, para olvidarse.

Manuel Camacho Solís perdió la sucesión en el PRI contra Luis Donaldo Colosio en 1993. Pudo haber sido Presidente y tal vez nos habría ido mejor, pero el caso es que no fue.

Seis años después Camacho se lanzó por otro partido y obtuvo el uno por ciento de la votación.

Francisco Labastida perdió anticipadamente la sucesión contra Carlos Salinas en 1987, y volvió a participar en 2000: perdió ante Fox. Su hora había pasado.

López Obrador estuvo muy cerca de ganar la Presidencia en 2006. A medio punto, nada más. Ahora lo vemos en un rezagado tercer lugar, del que no va a salir. Su tiempo fue 2006, y no lo entiende.

Todo eso, seguramente, debió haber valorado Moctezuma este fin de semana de reflexión.

Un político honesto, con sensibilidad social y humana, podría haber elegido, sin embargo, ser recordado de otra manera.

El verdadero enemigo del PRI

Jorge Chabat
jorge.chabat@cide.edu
Analista político e investigador del CIDE
El Universal

La semana pasada el virtual candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, declaró que el “verdadero enemigo” de su partido no estaba en el PAN o en el PRD, sino en “la violencia, en el desempleo, en la frustración que nuestros jóvenes viven cuando, saliendo de sus estudios de preparatoria o de universidad, no encuentran una opción de trabajo”. Evidentemente con esa frase políticamente correcta, el abanderado priísta evitaba darle así una estatura de rival a los otros dos partidos contendientes por la Presidencia. Además, de esta forma no entraba en pleito con nadie y se colocaba por encima de las pasiones mundanas de la política. No obstante, hace un par de días el propio Peña Nieto declaró que el gobierno federal estaba instrumentando una campaña para desprestigiar a su partido a través de la difusión de que éste tenía nuevos pactos con el crimen. O sea que los enemigos del priísmo son la violencia y el desempleo, pero las acusaciones de que hay en sus filas narcopolíticos como que sí calan. Y no es para menos. En época de campañas políticas, este tipo de historias puede tener un efecto electoral. ¿De qué tamaño? Es difícil saberlo. Depende de la evidencia que se haga pública. Pero lo que sí es evidente es que, en efecto, el gobierno de Calderón va a buscar hasta por debajo de las piedras cualquier posible vinculación de políticos priístas con el crimen organizado. Ya lo había anunciado hace unos meses cuando declaró al New York Times la posibilidad de que el PRI pacte con el narco. Y en este sentido, las investigaciones a tres ex gobernadores priístas de Tamaulipas son tan sólo la punta del iceberg.

Ahora bien, ¿qué puede hacer el PRI frente a esto? Pues, la verdad, no mucho. Es cierto que en términos legales no basta con iniciar una investigación para probar la culpabilidad de nadie. Y quienes han criticado a la PGR por las filtraciones de averiguaciones en ese sentido tienen razón: se está violando la presunción de inocencia. Sin embargo, en términos políticos no se necesita que una acusación sea cierta, sino que sea creíble. Esa es la base de las campañas negativas. Esa fue la base de los spots que en 2006 sugerían que si llegaba AMLO a la Presidencia se podría ver afectada la propiedad privada. No era cierto, pero era creíble para una parte de la población. Como también lo fue la versión de los comerciales del PRD de que Calderón había “firmado” el Fobaproa, a pesar de que él nunca firmó nada y de que la imagen del spot televisivo presentaba a un tipo firmando con la mano derecha, a pesar de que Calderón es zurdo. En este sentido, lo cierto es que aunque no se pueda probar la vinculación de varios políticos priístas con el crimen organizado, esa posibilidad suena muy creíble para una buena parte de la población. De hecho, es muy difícil explicar el florecimiento de la delincuencia organizada en varios estados del país sin la existencia de complicidades de parte de las autoridades estatales o municipales. Y la verdad es que también el PRI se ha ganado una mala fama de corrupción y complicidad con la delincuencia durante décadas, por lo que resulta muy difícil para una parte de la opinión pública pensar que todo es una invención.

El PAN, sabiendo de qué pie cojea el PRI, ha anunciado que varios de sus candidatos se van a someter a pruebas de control de confianza —pruebas toxicológicas, polígrafo, revisión de propiedades, etc.— para demostrar que no tienen antecedentes de corrupción. Si el PRI quisiera contrarrestar la mala fama que tiene podría hacer lo mismo. Sin embargo, es muy probable que varios de sus políticos tendrían problemas para pasar dichas pruebas. ¿Acaso Humberto Moreira, Mario Marín, Ulises Ruiz, Fidel Herrera, Tomás Yarrington o Eugenio Hernández las pasarían? ¿Acaso las pasarían muchos otros políticos priístas, o incluso algunos ex priístas que ahora militan en el PRD?

Estamos, sin duda, en tiempos electorales y es previsible que el gobierno federal lance varios obuses mediáticos en torno a investigaciones judiciales sobre casos de corrupción de políticos del PRI o de vínculos con la delincuencia organizada. Algunas de estas acusaciones se podrán probar y otras no. Pero lo cierto es que el PRI está bastante indefenso frente a ello, porque su verdadero enemigo no es, en efecto, ni el PAN ni el PRD, pero tampoco lo es el desempleo y la violencia: es la mala fama que ha construido durante décadas. Y frente a ello no hay quien lo salve.

Estafilococo

Roberto Zamarripa
tolvanera06@yahoo.com.mx
Tolvanera
Reforma

El tumulto, la plebe apretujada, la masa, las manos al aire que se agitan por una torta, la escenografía necesaria para que un político sienta el apapacho. Los acarreados significan el alma imprescindible de la fiesta electoral. Acuden por un mendrugo de pan, una torta embarrada de mayonesa, un jugo en caja de cartón, un lonchibón, unos tacos del mercado, una soda, un refresco.

Acuden, en su mayoría, obligados, por la fuerza. Condicionados, chantajeados, sobornados. ¿Tienen derechos los acarreados? ¿Vela alguien por la mala comida, el maltrato, los camiones desvencijados, las horas perdidas, las impuntualidades del candidato, los apretujones, la falta de respeto, el desdén, la ignominia?¿Puede ser el IFE una Procuraduría del Acarreado?

El precandidato a diputado federal por el PRI en Chilapa, Sergio Dolores Flores, acarreó a centenas de personas para que le apoyaran en su ceremonia de registro como aspirante. En los requisitos estatutarios no se incluía traer a miles de personas para comprobar su arraigo, sino simplemente entregar papeles, fotografías, actas, comprobantes.

No importa que sea un trámite burocrático. El acarreo es indispensable. En ciertas crónicas suele llamarse exhibición de músculo cuando en realidad es muestra de indignidad. Las personas no valen por su nombre o su pensamiento. Valen por su hambre, su necesidad, su desesperación y docilidad. Una torta apaciguará malestares. Una promesa de apoyo provocará las presencias.

Entre más miseria mayor aforo. Entre más urgencia mayores porras fingidas.

A los acarreados de Chilapa les advirtieron que si no acudían al registro de don Sergio perderían el apoyo del fertilizante necesario para la siembra de maíz que termina siendo de autoconsumo. Lo que son derechos se convierten en chantajes. Eso sí acudirían con la promesa de comida. Y los de Chilapa comieron una torta de jamón en Chilpancingo y almorzaron al regreso unos tacos de huevo contaminados con estafilococo.

Saldo: 709 intoxicados y el rechazo de la inscripción de la candidatura de Sergio Dolores Flores.

El secretario de Salud del Gobierno de Guerrero, Lázaro Mazón Alonso, tuvo una genial idea a partir de este incidente. "Es la primera vez que pasa y les aseguro que ningún político del partido que sea va a buscar que su gente salga perjudicada (...) Yo les recomiendo a todos que hagan sus tortas en la casa", dijo.

Lo que Mazón ignora o se hace es que el fundamento del acarreo es ése, dar de comer, entretener, llevar de viaje. Lo que menos importa es el candidato. Claro, siempre estará determinado por un chantaje. El pase de lista, la supervisión, si no acudes, no hay fertilizante, agua, beca, subsidio.

Es la infame manera de medrar con la pobreza.

El acarreo es inútil y humillante. Costoso y agraviante. Ayer en los campos de futbol del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec, miles y miles de personas fueron llevadas de distintos municipios para "participar" en un mitin en apoyo a Enrique Peña Nieto. Si no acuden, les quitan el agua, los permisos, los favores, o los cortan en la cadena de las transas.

No hay, por donde quiera verse, participación espontánea, apoyos incondicionales, desfiles voluntarios de adhesión al candidato. Hay escenografías montadas, gastos en autobuses de servicio público y microbuses ofrecidos por los permisionarios. Es la perversa cadena donde el ayuntamiento o el gobierno estatal otorga los permisos a los dueños del transporte, las placas, los favores para los sitios, las rutas, las tarifas a cambio de la incondicionalidad en el aporte de los vehículos para transportar como ganado a las personas necesarias.

Eso sí, en el PRI del Estado de México suele haber más dinero o dicho de otra forma, siendo el gobierno de esa entidad de filiación priista, el comité estatal partidista tiene mayores recursos para su desempeño. En Chilapa alcanzó para tacos de huevo. En Ecatepec se regalaron tamales, tortas, sandwiches, refrescos, jugos y golosinas.

Pero cómo sería de desbordante la espontaneidad y el entusiasmo de los miles de acarreados que apenas terminó el evento político y todos emprendieron la graciosa huida hacia los camiones y microbuses. Impresionantes son las escenas del cantante Jhonny Laboriel cantando ante sillas vacías. Los acarreados tenían prisa.

¿Quién defiende los derechos de los acarreados? Es tiempo de que el IFE, cuyos recursos millonarios los invierte en insulsos spots de llamado al voto, vire la mira para advertir la humillación, la violación de derechos humanos, los delitos y el abuso que los partidos cometen con los acarreos.

Cuando pide cuentas de precampañas, debe revisar no solo el ajuste de las facturas sino las humillaciones a los ciudadanos.

Y castigar a quienes propician esos actos de vejación ciudadana.

Lo mejor, sin duda, sería que las campañas tuvieran un mayor ingrediente de debates públicos y una menor dosis de acarreos, uso de dinero público, gastos en spots y coerción de ciudadanos.

Josefina: los esterotipos

Cecilia Soto (@ceciliasotog)
ceciliasotog@gmail.com
Analista política
Excélsior

“Hace campaña explícitamente como alguien que confirma los estereotipos convencionales de género en vez de desafiarlos”, nos dice una sabia académica estadunidense de la Universidad de Duke citada por The New York Times. “Trata de capitalizar el hecho de ser mujer no como una feminista, sino como una figura maternal con firmes raíces en los valores tradicionales”, agrega con inusual agudeza el corresponsal del mismo diario neoyorquino. ¿Y The Economist? El artículo sobre la candidatura de Josefina es tan malito que afirma que en México votan más los hombres que las mujeres, ignorando las cifras del IFE.

Resulta revelador que mientras que la prensa internacional aplica todo tipo de estereotipos burros al hecho espléndido de que por fin una mujer compita por la Presidencia desde una plataforma partidaria competitiva, hayan pasado por alto que quien realmente intenta hacer una campaña apelando a la fuerza de la figura materna sea Andrés Manuel López Obrador, con el acrónimo de Morena. ¿Qué no la Virgen de Guadalupe es la protectora de México? ¿Y qué no se le conoce como la Virgen Morena? ¿Y no es que millones de mexicanos la llaman cariñosamente como la “morenita”?

Y no hay nada de malo en ello. Por el contrario, es una estrategia astuta de comunicación haber llamado “Morena” al movimiento de AMLO, con claros ecos religiosos, culturales y de género, pues el calificativo “Morena” es femenino.

Nos sorprenderíamos si se supieran las razones cualitativas que explican el voto de los electores, detectadas por las encuestas. Hay desde el voto razonado con rigor, el de quien cruza la boleta por la apariencia física del candidat@, pasando por el que decide su voto por un ejercicio del do-pingüé. AMLO tendrá algunos votos por el uso de Morena; Peña Nieto otros por la popularidad televisiva de su esposa; Josefina porque es mujer, etc. La comunicación de una campaña electoral busca apelar al ramillete más representativo de las potenciales razones del votante: desde las explícitas hasta las subliminales.

En cuanto a Josefina, el hecho mismo de hacer campaña para ser la primer Presidenta del país desafía todos los estereotipos que hay sobre la mujer en México. El mensaje para las niñas y jóvenes en México es de ruptura con el “no puedes porque eso no es para las mujeres”.

Quienes consideren que la agenda de las mujeres en México tiene su punto más ambicioso en el de la interrupción del embarazo, se equivoca; una equivocación que por cierto ya no comete el movimiento feminista en México. La interrupción del embarazo en forma legal y segura es un derecho que va abriéndose paso en el país con avances y retrocesos, pero se va abriendo camino. Éste es un tema difícil y delicado para el PAN, pero no insalvable.

La agenda de las mujeres es mucho más amplia y pasa, entre otras demandas, por los retos que demanda una cotidianeidad más enriquecedora y equitativa. Pasa por el derecho de las niñas y los niños a una vida sin violencia y, por tanto, el combate a la violencia intrafamiliar y la persecución sin descanso a la pedofilia. Pasa por la necesidad de ampliar sus derechos como madres en la legislación laboral; por la defensa de sus derechos ante un divorcio; por reducir sus tiempos de traslado para garantizar más horas con su familia; de abrir cauces a su ascenso en la vida profesional; por la posibilidad de trabajar desde casa; de mejorar sus oportunidades como académicas; de vivir sin miedo.

La candidatura de Josefina obligará a los otros dos candidatos a dar mayor relevancia a una agenda que ponga el acento en la equiparación de derechos de las mujeres. No hay agenda posible que regrese a las mujeres a las alternativas de principios del siglo pasado. Y eso también lo sabe el PAN.

Todo indica que Peña Nieto y Josefina disputarán los primeros dos lugares, pues, con todo y el marketing amoroso, las encuestas muestran que AMLO continúa teniendo más opiniones negativas que positivas. Y si hay dudas del resultado, no las hay en cuanto a las oportunidades para el avance de nuestra agenda. Nos vemos en twitter: (@ceciliasotog)

Debate sobre las drogas

J. Jesús Rangel M.
Estira y afloja
MIlenio


A partir de este martes y hasta el jueves, 40 conferencistas de talla internacional analizarán en el Museo Nacional de Antropología el tema de las drogas, “Un balance a un siglo de su prohibición”, bajo un pensamiento claro de los organizadores del foro:

“Observamos con preocupación que, derivado de la ‘guerra contra el narcotráfico’, nuestro país atraviesa por una de las etapas de mayor inseguridad de su historia… La forma en que se ha atendido el problema de las adicciones y el tráfico de drogas no ha tenido éxito y, por lo tanto, resulta urgente un debate en el que con base en un análisis de orden legal, económico, de salud y de seguridad, se puedan analizar las bondades o deficiencias de las políticas públicas actuales y, en su caso, buscar otras alternativas que generen mayor eficiencia, menores costos y sufrimiento a la población en general.”

La convocatoria la realizó México Unido Contra la Delincuencia apoyada por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública (EGAP), del Tecnológico de Monterrey, y la organización Di sí al Debate.

Entre los personajes que participarán en las discusiones están Héctor Aguilar Camín, quien dará pie al tema del foro; Antonio Mazzitelli, representante regional para México, Centroamérica y el Caribe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC); Fernando Henrique Cardoso y César Gaviria, ex presidentes de Brasil y Colombia, respectivamente; María Elena Medina Mora, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; los investigadores Luis Astorga y Arturo Valenzuela; Mike Trace, quien fuera zar antidrogas del gobierno británico y Jack Cole, ex agente encubierto de narcóticos de Estados Unidos.

El foro se realiza después de que el jueves pasado el general Guillermo Galván Galván, secretario de la Defensa Nacional, reconoció que “ha habido errores” en la actuación de las fuerzas armadas en la lucha contra el crimen, que en algunas regiones del país la delincuencia organizada generó un clima de “violencia inusitado”, que la “seguridad interior se encuentra seriamente amenazada” y que son necesarias reformas al marco legal vigente.

Esperamos propuestas viables.

febrero 10, 2012

¡Vergüenza infinita!

Fran Ruiz (@perea_fran)
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

La cacería ha terminado. De los tres juicios en España contra Baltasar Garzón el magistrado ha caído en el primero. Ayer fue expulsado de la carrera judicial por haber autorizado escuchas en la cárcel entre los implicados de una gran red de corrupción.

Garzón intentó presentar en juicio evidencias de que los encarcelados por la trama corrupta —todos ellos relacionados con el gobernante Partido Popular (PP)— y sus abogados seguían delinquiendo, y que por eso había autorizado las escuchas. Pero no, los jueces del Supremo no admitieron estas pruebas que lo podrían haber salvado. No tenían interés en ello porque, como ha denunciado el propio Garzón, lo habían condenado ya incluso antes de que empezara el juicio. Mucho me temo que querían que saliera condenado por este caso, antes de serlo por otro caso de mucha más relevancia internacional: su intento de investigar los crímenes del franquismo.

Con la sentencia de ayer Garzón es un cadáver judicial y sobre él guardan luto todos los que lo admiramos por ser el símbolo de la justicia universal. La esperanza de los jueces del Supremo es que, cuando sentencien sobre el franquismo, se hayan apaciguado los ánimos, dentro y fuera de España. Lo esperan porque no quieren que nadie les recuerde que, detrás de toda esta cacería judicial, está el franquismo, que no ha muerto en España y que se perpetúa en la figura de jueces (ellos mismos), periodistas y políticos, que se las dan de demócratas.

Esta es la triste historia de Garzón. No sólo ha caído porque se atrevió a investigar a empresarios corruptos relacionados con el PP, sino, sobre todo, porque se atrevió a investigar los crímenes contra la humanidad cometidos por el franquismo y por intentar dar consuelo a las víctimas que todavía (¡todavía!) buscan a sus muertos, asesinados y echados a fosas comunes. España, ahora lo veo más claro que nunca, sigue infestada de franquistas.

Hay días que me da vergüenza ser español. Hoy es uno de esos días.

Baltasar Garzón

Carmen Aristegui F.
Reforma

Baltasar Garzón, el más célebre juez que ha dado España en los tiempos modernos, ha sido inhabilitado como tal por 11 años. El fallo que le asestó el Tribunal Supremo de Justicia, que lleva los juicios en su contra por causas diversas, ha generado indignación y una ola de reacciones.

Esta primera sentencia supone la pérdida definitiva de su condición de juez. Los siete magistrados de la Sala penal lo condenaron por unanimidad, al hallarlo culpable por escuchar las comunicaciones de imputados y abogados en un escandaloso caso de corrupción relacionado con miembros del Partido Popular, conocido como "El caso Gürtell". La historia de una punta de corruptos que han sido exhibidos a partir, precisamente, de las grabaciones ordenadas por el juez.

Garzón rechazó el fallo y anunció que recurrirá la sentencia.

Escribió que con esto "...se elimina toda posibilidad para investigar la corrupción y sus delitos asociados abriendo espacios de impunidad y contribuye, gravemente, en el afán de acabar con un concreto juez, a laminar la independencia de los jueces en España".

El juez estrella de la Audiencia española está también imputado por haber recibido, presuntamente, cobros indebidos por impartir conferencias en la Unión Americana.

La más grave, por sus múltiples y profundas implicaciones, es la causa vista para sentencia, en la que Garzón está imputado por intentar darle la vuelta a la obsoleta Ley de Amnistía de 1977 que ha impedido abrir causas judiciales e investigar los miles de crímenes cometidos durante la dictadura franquista.

Se le acusa por haberse excedido al admitir a trámite e investigar denuncias sobre crímenes de lesa humanidad relacionados con desapariciones forzadas que habrían sucedido entre 1936 y 1951.

Demandado por dos agrupaciones ultraderechistas, que piden su inhabilitación por haber tocado con el pétalo de un intento esa Ley que tapó, a piedra y lodo, crímenes atroces e impunidad.

A petición de víctimas y familiares, Garzón recopiló entre 2006 y 2008 documentación sobre más de 114 mil casos de republicanos que fueron desaparecidos durante la Guerra Civil y durante el periodo de la dictadura franquista. Sufrió una férrea oposición de la fiscalía y decidió cerrar la causa. Aún así, se le enjuicia ahora.

La autonomía en la interpretación de la ley es indispensable para el desempeño de un juez y, sin duda, para la protección de los derechos humanos.

Un fallo desfavorable a Garzón en éste que es el más oprobioso de los llamados "juicios de la vergüenza" tendrá repercusiones internacionales. Ya corre una ola de indignación por la inhabilitación anunciada ayer. Una sentencia similar, por los crímenes del franquismo, provocaría una sacudida brutal a la conciencia histórica de los españoles y al amplio espectro del exilio español en el mundo y, por supuesto, a todos los circuitos de la justicia internacional.

Quienes le acusan por levantar apenas la tapa de la inmundicia llevarán, tal vez, en la cartera una foto sonriente con la mueca de Franco. Son los que pretenden, por esta causa, inhabilitar a Garzón por 20 años.

"No van a hacerlo...no se van a atrever", decía, apenas el miércoles, el abogado querellante en Argentina de la causa judicial abierta contra los delitos del franquismo, Carlos Slepoy.

Por lo pronto, en el caso Gürtell se atrevieron. Por increíble y vergonzoso que parezca, se atrevieron.

En el caso de los crímenes de la dictadura, durante dos semanas un puñado de familiares de victimas -a su vez víctimas también- del franquismo presentaron ante el Tribunal los testimonios de cómo sus madres, padres, abuelos fueron encarcelados, asesinados, fusilados, echados a las fosas o desaparecidos.

Tal como lo dijo el abogado de Garzón, Gonzalo Martínez Fresada: " ...los cónyuges, vivos, los hijos, siguen sufriendo una tortura consistente en no saber qué pasó y dónde están los restos".

La inhabilitación daña a Garzón, porque le quita su razón de ser. Al mismo tiempo que, por el rechazo a la misma, lo consolida como la figura icónica que es de la justicia y los derechos humanos a nivel mundial. Si la ola y las reacciones crecen, como todo parece indicar, Garzón se constituiría en una suerte de leyenda viviente y el Tribunal Supremo, en una mueca hiriente de los vestigios del franquismo.

Una mujer candidata

Clara Scherer
Licenciada en pedagogía
y especialista en estudios de género
claschca@hotmail.com
Excélsior

La población mexicana, mujeres y hombres, ha cambiado. Eso es una buena noticia, aunque hay que considerar que un cambio puede ser tanto positivo como negativo. Y, en este caso, es muy positivo.

¿Por qué lo considero así? Porque deja claro que la discriminación hacia las mujeres ha ido disminuyendo. Es un cambio que nos ha costado dos siglos, si contamos sólo a partir del momento en que México emerge como nación independiente.

En aquellos años, cuando la sociedad no encontraba cómo gobernarse y pasábamos de triunviratos a imperios, con periodos cortos de república desordenada, fueron días y años en los que, consistentemente, las mujeres exigieron sus derechos políticos. Testimonio de ese afán es una carta firmada por mujeres de Zacatecas, de 1821 (Portugal, 2003) o aquella de Rafaela Varela, extraviada muchos años y aparecida, como por arte de magia, en una venta de garaje en Austin, Texas.

Y para tristeza de quienes piensan que el trabajo de la educación debe ser “humanizar” a los humanos (es decir, respetar siempre la dignidad de las personas), nos tardamos mucho en que a la mitad de la población mexicana la consideráramos digna de tomar parte en los debates públicos y hacerse cargo de tomar decisiones. En 1953, por presiones de diversa índole, el Congreso acepta que las mexicanas sean ciudadanas.

Es hasta el año pasado, el 30 de noviembre, cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación pone un alto a los partidos políticos y su extraña manía de excluirlas en el registro de candidaturas, primer escalón para llegar a puestos de elección popular. En su sentencia 12 mil 624 afirma que todos los partidos deben postular a 120 mujeres como candidatas a diputadas propietarias, acompañadas por 120 mujeres suplentes y 26 candidatas a senadoras, con suplentes femeninas.

¿Cómo se excluía a las mujeres, si desde 2002 está en el Cofipe que la cuota de género es obligatoria? Muy fácil: con un juego de palabras que cuesta trabajo entender. El artículo 219 numeral 2, del Cofipe: “Quedan exceptuadas de esta disposición las candidaturas de mayoría relativa que sean resultado de un proceso de elección democrático, conforme a los estatutos de cada partido”.

Por cuestión constitucional (artículo 40), no puede haber ningún partido que tenga procesos de selección “antidemocráticos”. Entonces, las candidaturas de mayoría relativa siempre deben ser resultado de procesos democráticos, por lo que, según el art. 219, núm. 2, siempre se puede excluir a las mujeres.

La discriminación es una fuerza parecida a la hidra, ese mitológico monstruo de mil cabezas, serpiente gigante cuyas cabezas volvían a crecer a medida que eran cortadas. Heracles se enfrenta a este monstruo en uno de sus 12 trabajos.

La discriminación es un “mal” que se renueva constantemente y resiste todos los esfuerzos que realizamos para erradicarla. Por eso, la candidatura de Josefina Vázquez Mota es una buena noticia: la militancia del PAN considera que las mujeres son tan capaces como los hombres para ocupar la Presidencia de la República. Ahora, la ciudadanía tendrá que valorar, en igualdad de condiciones, las capacidades de la y los candidatos, para votar por quien consideren con mayores méritos.

Independencia del ciberespacio

Antulio Sánchez (@tulios41)
Internet
tulios41@yahoo.com.mx
Milenio

Hace 16 años John Perry Barlow daba a conocer, en Davos, Suiza, la “Declaración de Independencia del Ciberespacio”, que era un alegato libertario y de independencia de internet que en su momento fue de gran relevancia a escala internacional y sirvió de bandera a múltiples activistas en el mundo para defender la libertad de expresión en la misma.

En uno de sus párrafos dicha declaración destacaba el sentimiento de un sector importante de usuarios de la red de ese entonces: “No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo [...] Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que están buscando imponernos. No tienen ningún derecho moral a gobernarnos ni poseen métodos para hacernos cumplir su ley que debamos temer verdaderamente”.

En realidad, esa declaración tenía ecos recalentados de la teoría contracultural de la década de los años setenta del siglo pasado y de la cual es deudor el nacimiento de internet. Fred Turner ha mostrado claramente en su libro From Counterculture to Cyberculture que la red, desde sus inicios, dio vida a un espíritu libertario con el fin de emanciparse del Estado y de las sujeciones reguladoras que acompañan a la democracia representativa en favor de la construcción de una dimensión (que para muchos era el ciberespacio-mercado) que los individuos definieran a su entero gusto, y que en cierta medida resume esa Declaración de independencia de Barlow.

En esa declaración sobresale lo que Pierre Bourdieu llama etnocentrismo de clase, esa enfermedad típicamente “intelectual” que generaliza y cree que todos comparten su propia visión del mundo, pero que hoy es obsoleta a la luz del presente, cuando la morfología social de la red ha cambiado de manera radical con la presencia en el ciberespacio de millones de personas de diferentes culturas y geografías, en particular de los jóvenes, con disímbolos intereses y/o gustos.

Sin embargo, a pesar de lo desfasada que se percibe en los tiempos que corren esa declaración, no cabe duda que su espíritu recoge una serie de valores que ha dado vida internet, en particular los relativos a la libertad de expresión, y que ahora se ven maniatados y/o socavados por las mismas empresas de internet y los gobiernos.

La venganza franquista

Horacio Besson
De Tácticas y Estrategias
Milenio

“En la bandera de la Libertad bordé el amor más grande de mi vida.”
Federico García Lorca


El tiro ha sido a matar. Sin contemplación y manipulando a la justicia para usarla como instrumento de revancha. Ayer, España transmutó los tiempos: el jueves 9 de febrero de 2012 se convirtió, gracias al Tribunal Supremo, en un día invernal de 1962, cuando el Generalísimo gobernaba “por la gracia de Dios”.

¿Qué significa la inhabilitación de Baltasar Garzón? Su abogado, Francisco Baena, lo dice sin rodeos: “Es la muerte de un profesional”. Y explica: “Decirle a un juez que no puede ser juez es tanto como una muerte”.

Y es que con 56 años de edad, once años de veto profesional significan un verdadero golpe mortal para la carrera de Garzón.

Se podrá argumentar que la sentencia fue justa porque “nadie está encima de la ley” y porque permitir grabar conversaciones entre abogados defensores y sus clientes, significa vulnerar el derecho.

Pero esta sentencia viene como anillo al dedo a sus enemigos y es imposible separarla del otro proceso al que se enfrenta por osar investigar los crímenes del franquismo. El tufillo de la venganza es demasiado intenso para creer que se trató de una simple cuestión de justicia.

Así que muchos deben de estar festejando la resolución que saca del camino a Garzón ya que se ha retirado un juez acostumbrado a pisar callos. Tanto de pies derechos como izquierdos.

Porque lo mismo investigó al PP (con la trama Gürtel y por el que, justamente, fue inhabilitado), como al PSOE (por el grupo GAL, creado para “eliminar” a miembros de la ETA) y que provocó la caída del gobierno de Felipe González.

Pero también arremetió contra los etarras (lo que ocasionó que su brazo político, Batasuna, fuera ilegalizado) y puso sus miras más allá de España: investigó los crímenes de la dictadura argentina (1976-1983) y detuvo a Augusto Pinochet.

Sí, muchos se congratularán. Es tiempo del desquite mórbido disfrazado de justicia.

Para ellos, los que “brindarán con champán”, María Garzón Molina, hija del juez andaluz, tiene las palabras exactas: “A todos ustedes les diré que jamás nos harán bajar la cabeza, que nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa”.

febrero 09, 2012

Mujeres y civilización: el triunfo de Josefina

Blanca Heredia (@BlancaHerediaR)
La Razón

En su libro The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined, Steven Pinker nos dice, siguiendo a Norbert Elias, que la civilización tiene que ver fundamentalmente con todo eso que regula y contribuye directamente a disminuir la violencia. De acuerdo a Pinker, son varios los factores que explican la disminución secular de la violencia entre los seres humanos, pero y de acuerdo a su investigación, los agentes centrales de ese proceso son dos: las mujeres y los sacerdotes.

En la historia fascinante de cómo diversos tipos de violencia entre los seres humanos —la que se vincula a la guerra, la que tiene que ver con el crimen en las calles y con la que nos toca cotidiana e íntimamente adentro de la casa— disminuyen de manera sistemática y persistente a lo largo de los siglos, señala Pinker, las mujeres ocupamos un lugar clave.

Visto desde ahí, me parece que el triunfo de Josefina Vázquez Mota en la interna panista nos ofrece a los mexicanos un atisbo de esperanza. Dicho de otra manera: el retroceso civilizatorio que vivimos desde hace algunos años y cuyo signo más claro es el aumento en vertical del número de mexicanos muertos desde el 2008, no es ni el dato esencial, ni la única narrativa posible de eso que somos.

Somos también otra cosa. Somos un país, en el que un partido importante, un referente de color azul que aglutina heridas colectivas profundas, dogmatismos horrorosos y miedos intensos, pero también resortes desde los cuales abrazar responsablemente nuestra libertad, se sobrepone a los lastres y anuncia futuros posiblemente más civilizados.

No se le conoce a Josefina agenda de género ninguna. No ha sido eso lo suyo. No hay, en lo que a promover la igualdad de género se refiere, logros, ideas, equipos o propuestas que indiquen que Josefina haya abrazado su poder como mujer. Pero es mujer y lo es, intuyo o quiero creer, en un sentido distinto a otras mujeres poderosas como, por ejemplo, Margaret Thatcher.

Más allá de lo que Josefina Vázquez Mota piense, sienta o haga con su condición de mujer en la esfera pública, hay algo en esa parte del país que se reconoce azul, y de todo ese país en el que caben y viven los azules que me produce esperanza. No es un logro colectivo menor. Ese mismo país en el que el poder omnipresente del machismo abarca los gestos y las entrañas también de sus mujeres acaba de darse, por primera vez en su historia, la posibilidad de que una mujer lo gobierne.

Josefina no la tiene fácil frente a esa mezcla de nuevo y conocido que es Peña Nieto. No le será fácil competir contra la maquinaria del tricolor. Tampoco le será sencillo remontar el desgaste de 10 años —deslucidos, por decir lo menos— de gobiernos del PAN. A su favor, aunque, hay que decirlo, también en su contra: operará, por sobre cualquier otro tema, el hecho contundente de ser mujer. Veremos cuál país gana: el que se amarra tercamente a lo de siempre o el que se anima a imaginar y a construir mejores futuros posibles.

Los de abajo

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

>Entre la tropa que seguía y apoyaba las aspiraciones de Ernesto Cordero, no cayó bien el hecho de que los generales de la campaña perdida aparecieran, dos días después, como eventuales candidatos a diputados y senadores o como miembros del equipo de la candidata Josefina Vázquez Mota.

El propio Cordero como candidato al Senado repitió la historia de Santiago Creel, hace seis años, cuando perdió la contienda interna y como premio de consolación fue enviado a la Cámara Alta, como un efímero coordinador de la bancada.

Y es que si bien es cierto que los generales alcanzan premios de consolación bastante atractivos, la tropa se quedó literalmente colgada de la brocha, a la espera de ser incluidos por lo menos en alguna administración municipal.

Ya se verá en la negociación entre Vázquez Mota, Cordero y Creel, qué tan fuerte –y cierto- fue el compromiso con los panistas de abajo.

> Pues que el paranoico gobernador de Chiapas, Juan Sabines, se quedó con las ganas de que su protegido, Yassir Vázquez, se quedara con la candidatura del PRD a la gubernatura del estado.

La candidata será la senadora María Elena Orantes, que recién renunció al PRI, y que ayer recibió el respaldo “de las izquierdas” –PRD, PT y Movimiento Ciudadano-; el PRI postulará al “verde” Manuel Velasco…si no es que antes Sabines “le descubre” un centro de “espionaje”.

Orantes denunció en días pasados que Sabines acosaba a sus familiares para impedirle ganar la candidatura; perdió y ahora “las izquierdas” le pondrán lupa al gobernador para evitar que a su abanderada le aparezca por ahí una orden de aprehensión por “asociación tumultuosa”.

Perdió Sabines, pues.

> ¡Cómo extrañan en el PAN capitalino a Obdulio Ávila!

Y es que su sucesor, Juan Dueñas, no da pie con bola; el partido luce a la deriva y pareciera que el control lo tiene Mariana Gómez del Campo.

Tan mal anda el PAN de la ciudad que ayer, el vicecoordinador de la fracción blanquiazul en la Asamblea Legislativa del DF, Giovanni Gutiérrez, renunció a su militancia por, dijo, los métodos (antidemocráticos) con los que están postulando a sus candidatos a puestos de elección popular.

Lo malo del asunto es que Gutiérrez era el segundo de abordo en la fracción panista y el vínculo de la prima del Presidente Calderón con los diputados de oposición.

¿Pues como qué le está pasando al PAN-DF?

> Por cierto, ayer el candidato del PRD a la jefatura de Gobierno del DF, Miguel Mancera, recibió un reconocimiento como ex alumno distinguido de la Facultada de Derecho, evento al que asistieron personalidades del mundo académico y político de la ciudad.

Y en la primera fila, la señora Isabel Miranda de Wallace, candidata del PAN también a jefa de gobierno de la capital y a quien el blanquiazul, luego de su destape, la ha dejado literalmente, sola y sin ningún tipo de apoyo visible.

Descobijada.