noviembre 18, 2003

Hijo de Peje, Pejito

Por: José Cárdenas
Fecha :5/17/2001

El que un joven tome prestado un vehículo sin autorización de su padre, transite en sentido contrario y choque levemente contra una patrulla es un hecho sin mayor relevancia. Pero si el que está involucrado en el percance es el hijo del jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien choca una camioneta propiedad del gobierno de la ciudad de México, el asunto se traslada a la dimensión desconocida.

Andrés Manuel López Obrador aclaró que si bien su chofer Jesús Falcón, alias El Chuy, cometió un error al “prestarle” el vehículo al junior, no hubo trato preferencial ni influyentismo para beneficiarlo. ¿No? Leonel Godoy, secretario de Seguridad Pública, se quejó de que el joven de 23 años ha sido tratado con “saña”. ¿Saña?, si al pejecito lo conocen en su casa, ¡pero al papá! A este argumento (nobleza obliga) se sumó el del subsecretario de Seguridad Pública del DF, Ramón Sosamontes, quien dice conocer las recomendaciones para que familiares de funcionarios públicos utilicen vehículos oficiales para su seguridad. Nadie cuestiona la buena fe de Sosamontes, salvo porque en ninguna ley o reglamento se establecen claramente los beneficios a que tienen derecho los funcionarios y sus familias. Estos asuntos se siguen manejando a discreción. La costumbre no es ley, hasta que se reconozca como tal. ¿Verdad, Ramón?

De quién pretenden burlarse los defensores a sueldo del peje de gobierno, si para todos ha quedado muy claro que el joven José Ramón –obligado a conocer las calles por donde circula así como las leyes y reglamentos viales, como estudiante que es de la carrera de derecho– manejaba una camioneta que no debía conducir, cometía una infracción al reglamento de tránsito, chocaba el vehículo contra una patrulla y, por si fuera poco, se “arreglaba” con el afectado.

Todos sabemos que cuando un ciudadano común choca contra una patrulla lo inevitable es la consignación ante el Ministerio Público y el inicio de una querella por daño en propiedad pública, cuando menos. Difícilmente podemos tragarnos el cuento de que al ciudadano común le hubieran otorgado el perdón por haber logrado un arreglo, mucho menos con un policía, como dicen que ocurrió la noche del sábado 12, en la colonia Xoco, a menos que se trate de un ciudadano “influyente”. Desde luego, ni el pejito ni el policía tienen atribuciones para “arreglarse” sin necesidad de la intervención de la autoridad, toda vez que los vehículos involucrados en el incidente no les pertenecen.

Con el incidente de su hijito, el lema de campaña de López Obrador, ése de la “honestidad valiente” ha quedado en evidencia. ¿Cuántos vehículos tiene a su cargo el peje de gobierno? ¿Cómo entender que el prominente funcionario circule en un modesto Tsuru, mientras el pejito conduce, y mal, un vehículo de lujo que pagamos todos? ¿Será que López Obrador es practicante de la teoría del pinole, porque traga más saliva?

El gobierno de la ciudad informó que los daños provocados por el pejito fueron absorbidos por su papá. ¡Eso es imposible!, porque ambos vehículos son oficiales y están asegurados precisamente por el gobierno capitalino. Cuando mucho, Andrés Manuel habrá pagado el deducible (habrá que ver con qué cheque, ya que el obligado a pagar el seguro es el Departamento Jurídico del propio gobierno capitalino).

Mientras el secretario Godoy declaraba que legalmente el asunto está concluido, la contralora del Gobierno del Distrito Federal, Bertha Elena Luján, explicaba que será citado el chofer del jefe de gobierno para que explique por qué le prestó la camioneta al pejito. ¡Por supuesto que Jesús Falcón, El Chuy, cometió una falta administrativa al disponer discrecionalmente de un bien público bajo su resguardo!

No intentamos cuestionar a los funcionarios públicos que utilizan recursos humanos y materiales para salvaguardar su integridad física y la de sus familias, sino exigir una revisión de las leyes, para que se regule el uso de tales recursos, y recomendarle al peje, si nos lo permite, una larga charla con su pejito y otra con el bueno de El Chuy.

febrero 11, 2003

Tracendió

Milenio

Que puede no haber mala fe en el hecho de que un director de Los Pinos (Luis Alberto Bolaños Vera, director general del Sistema Internet de la Presidencia de la República) haya realizado las gestiones para el registro del dominio de internet www.vamosmexico.org.mx. Pero el camino al infierno está pavimentado de las mejores intenciones. Así que no se puede soslayar un dato elemental: lo anterior constituye una irregularidad que tendrá que ser corregida y hasta castigada.

Que Bolaños Vera, panista recalcitrante, es el responsable de los asuntos cibernéticos de Vicente Fox desde su campaña presidencial. Nacido en agosto de 1961, estudió la carrera de diseño de la comunicación gráfica en la UAM. Pero en su currículo los cursos que más presume son los referentes a su capacitación como militante del PAN.

Que en 1990 él cursó un taller de periodismo organizado por la Secretaría Nacional de Capacitación del PAN. Y en 1997, Bolaños Vera participó en un "taller sobre el proyecto estratégico el departamento de comunicación social" impartido por el despacho Medina, Cordero y Asociados de León, Guanajuato.

Que el despacho Medina, Cordero y Asociados se ha especializado en asesorar a gobiernos y ayuntamientos panistas. Tal despacho es propiedad de Carlos Medina Plascencia, actual coordinador de elecciones del PAN, y de un personaje con el que éste ha trabajado toda su vida, Javier Cordero.

Que Bolaños Vera, sin embargo, pertenece al grupo político de Luis Felipe Bravo Mena, líder nacional del PAN. Ellos se relacionaron cuando, en 1990, el primero trabajó como capacitador de representantes de casilla en la campaña de Bravo Mena para alcalde de Naucalpan.

Que el director de Internet de la Presidencia es un activo participante en la Asamblea Virtual Ciudadana. Ése es un foro de internet localizado en www.asambleavirtual.org, "cuyo dominio y espacio", dice su presentación, "se deben a la cortesía de Foros México y que también está representada en los foros de la Presidencia de México."

Que en uno de los foros de la Asamblea Virtual Ciudadana, el director de Internet de Los Pinos envió a los cibernautas un discurso de Marta Sahagún de Fox. En ese mensaje, la primera dama termina refrendando "todo nuestro cariño y todo nuestro compromiso con todas y todos los mexicanos". Después de ese texto, el director de Internet de la Presidencia firma, con la elegante informalidad propia del ciberspacio, simplemente como "Beto Bolaños".