diciembre 12, 2005

Argumentar

Jesús Silva-Herzog Márquez

Hace unos días pudimos observar a Andrés Manuel López Obrador tomando protesta como candidato del PRD a la Presidencia de México. Naturalmente, no hubo ninguna sorpresa en sus palabras. Ninguna innovación: la reiteración de sus motivos, sus propuestas y sus muletillas. El país desesperado; la conspiración de los poderosos; la omnipotencia de su deseo y la fe en sí mismo. Ahora coquetea con una nueva fórmula para nombrar su mesianismo: purificación de la vida pública. El rayo de la esperanza se ofrece ahora, no solamente como nuestro profesor de civismo y guía de la felicidad nacional, sino como detergente moral. El discurso colecciona los lugares comunes. Los malvados empeñados en destruir al país mientras los buenos mexicanos que representan al país profundo resisten con la fuerza de su esperanza. Ni un asomo al mundo exterior, ni a las exigencias de la contemporaneidad. Su México flotando en el vacío, en la isla de un nacionalismo que ve atrás para encontrar orgullos y cierra la ventana para no contaminarse con las lecciones del mundo. El ambicioso proyecto resulta preservacionista. Lo que propuso en el Zócalo de la Ciudad de México es todo menos el cambio de fondo que proclama. Un retorno al preneoliberalismo. "Proyecto Alternativo de Nación" llama López Obrador a un montón de naderías reaccionarias. Antes que cualquier otra cosa, el candidato apuesta a sí mismo: a la fuerza de su pedagogía moral, a la propagación de su castidad y a la energía transformadora de su voluntad.

El discurso de López Obrador es su discurso de siempre. Una pieza más de la izquierda que tenemos desde que los priistas se apropiaron de ella: una izquierda nostálgica, antiliberal y populista que no se ha preocupado por ser contemporánea del mundo. Una izquierda sin propuesta de reforma institucional; una izquierda de caudillo; una izquierda provinciana que no habla el lenguaje del presente; una izquierda desprovista de soluciones técnicas; una izquierda armada tan sólo de indignación y moralismo.

El sermón es todo menos el discurrir de un argumento. Los poderosos son malignos, yo soy bueno y los salvaré. ¿Cómo? Siendo yo: alma pura, amante de los héroes y enemigo del diablo. La ensambladura del discurso de López Obrador es religiosa, no política. La retórica del tabasqueño no es simplemente arcaica: es la prédica de un fraile que pretende comunicar una fe. López Obrador huye del razonamiento. Su cerebro produce un manojo de frases hechas que sirven para cualquier ocasión. Parece repugnarle el razonamiento. El argumento, la prueba, el cálculo, la reflexión le resultan deportes extranjeros. Es decir, pasatiempos sospechosos. Hace unos cuantos días hubo de confrontar alguna encuesta que mostraba su descenso en las preferencias electorales. Frente al desafío, el candidato no encontró más salida que descalificar a los encuestadores, acusarlos de inmorales y repetir la cantaleta de su gallo indesplumable. Pero de inmediato, el candidato perredista encontró la salida perfecta: "La libertad no se implora. Se conquista". Silencio: el candidato ha pronunciado una sentencia de hondísima sabiduría. El auditorio quedó pasmado ante la frescura de la frase. La pregunta que modestamente podría hacerse quien escucha esa expresión grandilocuente es, ¿qué diablos tiene que ver eso con las encuestas y la popularidad del candidato? Nada. No tiene nada que ver. Pero es revelación de una forma de hablar que se cuida de no descender jamás en la trampa del argumento. Hablar como pancarta.

Quienes han querido debatir con López Obrador desde el PRD o desde la izquierda han recibido el ninguneo del caudillo. Cuauhtémoc Cárdenas ha tratado de confrontar ideas con él. Lo que ha recibido es el desprecio disfrazado de respeto. El subcomandante Marcos ha denunciado a López Obrador. La respuesta del desinfectante fue la misma: respeto a los zapatistas pero no voy a debatir con ellos. Y quienes objetan las posiciones de López Obrador fuera de su círculo de partidarios no reciben ya el silencio sino el insulto: sus críticos resultamos siempre cómplices a Aquel Que No Debe Ser Nombrado. López Obrador no debate porque no conoce el oficio de argumentar. Su mente, como la de buen predicador, sabe de sermones pero no de alegatos, pruebas, demostraciones. Hablar cosiendo lemas, consignas y lugares comunes.

La cerrazón de López Obrador no proviene del dogmatismo de la antigua izquierda de inspiración marxista. La incapacidad de López Obrador para articular un argumento tiene dos raíces. La primera es la vacuidad ideológica del PRI: nacionalismo plagado de símbolos, de falacias e ignorancias colosales. ¿Para qué pensar si el mural lo muestra todo tan coherentemente? ¿Por qué argumentar si el aplauso brota del elogio al auditorio? Si los héroes están de mi lado, ¿qué importa que los números no concuerden con el plan? La segunda raíz de esa nulidad argumentativa es el bebedero intelectual del tabasqueño: el periodismo de la indignación. Cada palabra del líder se enmarca con signos de admiración. Cada evento, un motivo para el escándalo y un reivindicación de la pureza propia. Oír hablar a López Obrador es ver el despliegue de mil portadas de Proceso. Así razona el candidato perredista, como redactor de titulares de la indignación. ¡Obscenidad! ¡Aberración! ¡Repugnancia! ¡Depravación! Y de la exclamación a la autocelebración moral. De ahí al vacío programático y a la indiferencia por la técnica. Ellos son inmundos, yo impoluto.

Pancartas supliendo ideas, consignas en lugar de respuestas, lemas para no perder el tiempo con razones. Andrés Manuel López Obrador encarna el fracaso de la izquierda contemporánea mexicana como ámbito de la deliberación.

diciembre 07, 2005

Toma de protesta de Felipe Calderon

Salinas dio concesiones a hermano de Madrazo

El Universal
Miércoles 07 de diciembre de 2005
Primera plana, página 1

Le otorgó en su sexenio tres emisoras de radio en FM y una en AM

Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, Carlos Madrazo Pintado, el hermano mayor de Roberto Madrazo, hoy candidato del PRI a la Presidencia de la República, recibió cuatro concesiones para operar estaciones de radio, una en AM y tres en FM, en la ciudad de Ensenada, Baja California.
El otorgamiento de las concesiones a Carlos Madrazo Pintado coincide en fechas con la cercanía política de su hermano Roberto Madrazo con el entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari.

La primera concesión, de la XHADA, en el 106.9 de la banda de FM en aquella ciudad, data del 27 de agosto de 1991, cuando Roberto Madrazo concluía una senaduría y se convertiría en diputado federal. Dos concesiones más, las correspondientes a la XHAT, en 101.1 de FM, y la XHENA en 103.3 de FM, datan del 16 de febrero de 1994 cuando Madrazo se enfilaba hacia la gubernatura de Tabasco.

La siguiente concesión, la XEEBC en 730 de AM, fue otorgada el 11 de noviembre de 1994, al final de sexenio salinista, mes y medio antes de tomar posesión como gobernador de Tabasco.

EL UNIVERSAL solicitó en reiteradas ocasiones la versión sobre este asunto al actual candidato priísta a la Presidencia de la República y a su hermano Carlos Madrazo, sin que hubiera respuesta alguna.

La cercanía de Roberto Madrazo con Salinas de Gortari se estrecha en 1988 cuando el primero fue líder del PRI en Tabasco y candidato al Senado, y a la par coordinó la llamada "región centro" en la campaña presidencial priísta de ese año.

Como legislador, Salinas lo nombra secretario de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, que en ese entonces, en la práctica, era un puesto de confianza y de enlace con los secretarios de Estado.

A finales de los años 90, Carlos Madrazo Pintado decidió retirarse de su actividad como radiodifusor y, de acuerdo con información obtenida en Ensenada, decidió vender sus estaciones. Dos de ellas quedaron en el grupo ACIR (XHAT y XEEBC) y las otras dos (XHADA y XHENA) en el grupo MVS.

Antes, había adquirido en sociedad con ACIR una estación de televisión por cable en la ciudad de Tijuana, que se afirma también ya vendió. Además fue propietario de la empresa Multicom, especializada en la venta de equipo de radiocomunicación.

En Ensenada, es propietario de una residencia con vista al mar en el poblado de El Sauzal, ubicado en la entrada de esa ciudad.

Ahora, trabaja en la candidatura presidencial de su hermano Roberto, en tareas de proselitismo.

La última vez que participó en una actividad pública en Baja California fue en 2004, cuando propuso al PRI la realización de una encuesta para elegir al candidato de su partido a la alcaldía de Ensenada. De esa forma se eligió a Rogelio Appel Chacón y no a Sergio Loperena Núñez, como se esperaba, y como resultado, éste último renunció al PRI y se unió al PRD. Appel Chacón perdió en la contienda ante el panista Jorge Mancillas Amador y varios priístas renunciaron al partido. (Con información de Julieta Martínez, corresponsal).

diciembre 06, 2005

Tocando fondo

Martes 6 de diciembre 2005, La Jornada

Fue como quitar un dulce a un niño. Así se le quitó a la izquierda su propio partido y hasta el Gobierno del Distrito Federal, conquistado a lo largo de un proceso de luchas, esfuerzos y compromisos.

El domingo se cerró el ciclo que se abrió en 1988, cuando la izquierda pasó de ser una fuerza marginal de 5 por ciento a la disputa por el poder. Del llamado a una revolución democrática para el país a lo que hoy ha quedado, pasando por los juegos de la "transición pactada", exsite hoy un punto de inflexión que en definitiva plantea reiniciar procesos sólo a partir de la autocrítica y del balance riguroso de los errores que condujeron a esta debacle histórica.

No se pretende decir que la derrota de Jesús Ortega, y con ella de Pablo Gómez y Armando Quintero, represente a toda la izquierda, pues no es así, sino destacar el carácter emblemático y significativo de que hasta quienes más sirvieron desde la vieja estructura del PRD al lopezobradorismo hayan sido aplastados, consumándose la invasión y anulación del partido como instrumento del movimiento democrático.

La debacle establece que las últimas fuerzas y estructuras del partido fundado en 1988 dejaron de ser la estructura de control, para ser sustituida por el conglomerado de personajes resentidos provenientes del priísmo; el salinismo y el zedillismo, ambos en pugna.

Lo que no pudo hacer la ofensiva frontal de Carlos Salinas contra el perredismo lo hizo Ernesto Zedillo con entrismo e imponiendo dirigentes, candidatos, programas y objetivos.

No obstante, los derrotados, igual que siempre, habrán ganado, pues su fidelidad al aparato y la estructura no tiene fisuras. Unos serán senadores, otros asambleístas; los más, burócratas. Por el otro lado, ganando, la izquierda pierde, ya que surge la pregunta: ¿tras décadas de lucha no había nadie de la izquierda que pudiera gobernar?

El candidato Andrés Manuel López Obrador, se dirá, hizo justicia derrotando a las corrientes tan señaladas y cuestionadas en los últimos nueve años, pero las habrá sustituido por quienes desde los gobiernos y los últimos sexenios priístas combatieron al PRD.

Los nuevos actores en el partido del sol azteca no son una fuerza política de convicciones, sino de ambiciones, por lo cual el núcleo que hoy integran López Obrador y Manuel Camacho está constituido por la ambición de unos y el miedo de otros, que han perdido el control y la interlocución con el poder, detentados durante años.

Con la derrota de Jesús Ortega en la elección interna no se perdió la perspectiva ni la solución, pues él no lo era. Su "institucionalidad" en las sucesivas elecciones internas en las que han participado les han dejado un patrimonio de posiciones manejadas a la sombra y en conciliábulos. Hoy quizás no será distinto, pero sí se muestra una franca decadencia, pues ya no son necesarios para el lopezobradorismo y, por tanto, son desechables.

El golpe es certero y el mensaje claro no sólo para las corrientes de Ortega, Amalia García y Quintero, sino también para René Bejarano, quien es el que sigue en la lista de los que detentaron el control del PRD. López Obrador ha sido claro en esto desde que le cerró el camino a Alejandro Encinas como posible candidato al Gobierno del Distrito Federal e impuso a Marcelo Ebrard. La situación con Encinas fue clara, pues contra él no existía ninguna objeción ni de perfil ni de imagen ni de experiencia gubernativa, pero al parecer el compromiso es limpiar a fondo de izquierdas el gobierno.

Para el lopezobradorismo se necesitan personajes que carezcan de fuerza y prestigio propio. Todo debe ser dado a través del aparato vertical y autoritario, lo cual en el fondo es una redición del callismo. El PRD perdió el rumbo cuando dejó de ser un partido democrático en el que se debatían ideas y perdió el vínculo con la lucha social. El proceso intermedio fue el asalto por el sectarismo y la mediocridad de las corrientes convertidas en grupos de presión en pos de candidaturas, puestos y prerrogativas. La debilidad de estos grupos dominando al partido le transmitieron una enorme debilidad política que condujo al pragmatismo más grosero que dio pauta a la infiltración.

El triunfo del camachismo en el PRD y su aseguramiento del control de la ciudad coincide también con la declinación de las encuestas a favor de López Obrador, quien al entregar el gobierno de la ciudad de México a un grupo ajeno a la izquierda ha entregado su propia candidatura, hecha a base de las mismas encuestas que ahora cuestionan su legitimidad.

Juan Sánchez Navarro, el ideólogo empresarial que vaticinó en 2000 que la opción sería Vicente Fox para la Presidencia de la República y López Obrador para el Gobierno del Distrito Federal, ahora seguramente dirá: "Calderón a la Presidencia y Marcelo Ebrard al Distrito Federal".

¿Alguien protestará contra este reparto para continuar la transición pactada? ¿Cree alguien que los resultados electorales serán distintos a las encuestas? Es un fin de ciclo para la izquierda, que ya tocó fondo.

MARCO RASCÓN

Adiós a Lenin

El Norte, martes 6 de diciembre 2005

Lo que en 1987 empezó como disputa ideológica, en 2005 se ha convertido en descarado trasvase de candidatos profesionales. Cuando Cárdenas y sus compañeros de la Corriente Democrática salieron del PRI, en su explicación ocupaba el lugar central la reivindicación del proyecto histórico de la revolución mexicana, abandonado, decían, por el entonces presidente Miguel de la Madrid. Hoy en día, el aparador perredista se engalana con la presencia de conspicuos personajes que dejaron al PRI no por razones ideológicas, sino por la ausencia de oportunidades de cargos o candidaturas, que el nuevo Tlatoani del PRD les ofrece sin más requisito que sumarse a su ambición.

Algunos de quienes en 1988 fueron autores directos del fraude electoral, o guardaron silencio, son ahora los comandantes del ejército de los pobres al que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) convoca y confía para llegar a Los Pinos. Para la izquierda que entregó registro legal y patrimonio al PRD ha llegado la hora de decir adiós a Lenin.

La derrota de Jesús Ortega Martínez en su búsqueda de la candidatura del PRD a jefe de Gobierno culmina el desplazamiento de los dirigentes provenientes de la izquierda, partidista y social, por personajes salidos de las filas del PRI. Aunque ese proceso data de hace varios años, el liderazgo del tabasqueño, y la consecuente caída de Cárdenas, lo han acelerado.

La candidatura de Marcelo Ebrard es el punto de llegada, antecedido por la imposición de Leonel Cota en la presidencia nacional del PRD y la conformación y operación del grupo dirigente de las llamadas Redes Ciudadanas, que rodea a AMLO desde hace meses, integrado mayoritariamente por ex priistas.

El respaldo del candidato presidencial perredista a Ebrard confirma que AMLO está decidido a no dar espacios relevantes a quienes se reclaman de izquierda dentro del PRD, mismos que, por lo demás, cada día son menos, pues el tiempo, las renuncias, las divisiones o el canje de disciplinas por escaños, curules y otros cargos, mermaron la influencia de quienes se ven obligados a doblar la cerviz. ¿Relevo generacional? No. Agandalle.

En la antesala del poder, a quienes defeccionaron de su militancia en el PRI corresponden los cargos de mando, mientras que a los cuadros provenientes de la izquierda, la mayoría de nuevo cuño, toca coordinar infanterías, carne de cañón del clientelismo y el acarreo que los flamantes neoperredistas aportan, previo pago de regalías.

Reivindicarse como de izquierda de poco sirvió al senador Ortega, derrotado por AMLO, no por Ebrard, quien controla las tribus dirigidas por René Bejarano y otros exponentes del clientelismo perredista. Lo sorprendente no es la derrota de Ortega, sino el sólido pacto entre Manuel Camacho Solís y Andrés Manuel López Obrador. Al obtener la joya de la corona para su pupilo, quien fuera brazo derecho de Carlos Salinas saborea su retorno a las mieles del poder. Sin embargo, del plato a la boca se cae la sopa. La decisión de AMLO es también una riesgosa apuesta.

Jesús Ortega, es cierto, no tiene experiencia en el ejercicio de gobierno, mas su capacidad como legislador y su trayectoria partidista (iniciada en el PST) constituían un aliciente para quienes dentro y fuera del PRD siguen con el corazón en la izquierda. Erigir a un personaje con los antecedentes del ahora candidato a jefe de Gobierno como adalid de la izquierda en el Distrito Federal es una rueda de molino imposible de deglutir.

Formado a la sombra y bajo la tutela de Manuel Camacho, a quien ha sido leal a toda prueba, Marcelo Ebrard buscó su primer cargo de elección popular en 1991, encabezando la lista del PRI para candidatos plurinominales a la Asamblea del Distrito Federal. No lo obtuvo, pues su partido no tuvo derecho a entrar al reparto. Nombrado secretario general de Gobierno del DF acompañó a Camacho en la búsqueda de la candidatura presidencial, y al fracasar con él salió para ocupar, por unos cuantos días, una Subsecretaría en Relaciones Exteriores. De ahí se fueron a Chiapas, a la aventura de la candidatura alternativa, y luego al ostracismo del que su jefe sacó a Marcelo para hacerlo diputado por el Partido Verde.

Más que preguntar por los méritos de Marcelo Ebrard, la pregunta pertinente es por los compromisos entre Manuel Camacho y Andrés Manuel López Obrador. La amnesia en que ambos pretenden escudarse es cinismo con el que uno olvida y el otro hace como que no se acuerda. Ofenden a quienes participaron en 1988 en la defensa del voto.

Con la grúa de los antaño operadores del salinismo, otra figura ha sido retirada del mausoleo perredista Adiós a la izquierda.

Jorge Alcocer V.

diciembre 04, 2005

Llama Calderón a forjar alianzas con sociedad


Sergio Javier Jiménez y Alejandro Torres
El Universal
Ciudad de México
Domingo 04 de diciembre de 2005

Señala el candidato del PAN a la Presidencia que es momento de que la nueva generación de mexicanos tome la conducción del país; advierte que no hará pactos con mercenarios de la política como el PVEM o Convergencia

Felipe Calderón Hinojosa rindió protesta como candidato del PAN a la presidencia de la República para el 2006 ante más de 18 mil personas reunidas en el Palacio de los Deportes de esta ciudad.

En su mensaje, Calderón Hinojosa dijo que esta es la hora de que la larga transición llegue a su fin, y que es momento de que la nueva generación de mexicanos tome la conducción del país.

El candidato panista dijo que la alianza de su partido será con la sociedad y en defensa de los valores “y no en complicidad con mercenarios de la política”, dijo en alusión a la fallidas alianzas con el Partido Verde Ecologista y con Convergencia.

Acompañado por gobernadores, funcionarios de la administración federal, alcaldes, diputados, senadores y la dirigencia del PAN, Calderón se comprometió a cumplir con los principios y con la plataforma política de su partido.

Se refirió a los aspirantes del PRD y del PRI, Andrés Manuel López Obrador y Roberto Madrazo, como representantes del pasado.

“Son los mismos demagogos y corruptos con los que competimos, ahí trabajaban Roberto Madrazo y López Obrador”, acusó.

En su mensaje después de rendir protesta, Felipe Calderón envió un mensaje al PRI: “desde aquí les digo que nunca regresarán a Los Pinos”.

Durante su exposición, Calderón Hinojosa se refirió brevemente a su propuesta de gobierno e hizo una especial convocatoria a todos los jóvenes para que participen en este proceso.

Felipe Calderón: "Cuba y Chile son los paradigmas de hoy en América Latina"



Segun Calderon, en América Latina se da "la misma disyuntiva que se da hoy en México de cara a las elecciones de 2006 entre el pasado y el futuro, entre lo que fracasó y la modernidad".



Stgo. Domingo 4 de diciembre de 2005

Calderón se ha transformado en el postulante "sorpresa" de cara a las elecciones de junio del próximo año en México. En conversación con La Tercera, Calderón defiende los Tratados de Libre Comercio, critica el populismo y propone, por primera, vez un "flat tax" o tasa única de impuestos para competir con Asia.

Para sorpresa de casi todos los mexicanos, el candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, se ha colocado en situación de virtual empate con Andrés López Obrador, el líder de la izquierda, dejando rezagado hasta ahora a Roberto Madrazo, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Ex secretario de Energía del Presidente Vicente Fox, Calderón ha mantenido distancia de su ex jefe e incluso ganó las elecciones internas en contra de Santiago Creel, la carta preferida del mandatario.

¿Usted comparte la idea de que se van perfilando dos América Latina, una liderada por Chávez y otra que apuesta por la globalización?

Sí, se da en América Latina la misma disyuntiva que se da hoy en México de cara a las elecciones de 2006 entre el pasado y el futuro, entre lo que fracasó y la modernidad, entre la demagogia y la competitividad. Los que proponen, como Chávez, lo primero, están queriendo volver al Ogro Filantrópico del que habló Octavio Paz, pero resulta que ese modelo de Estado gigante ya fracasó, sólo trajo pobreza, porque quedó demostrado que los recursos del Estado no son infinitos. Y en Venezuela olvidan que lo que está sosteniendo a Chávez son los precios del petróleo, pero esos precios son volátiles, y luego cuando cambian la verdad queda al descubierto. Las políticas demagógicas siempre fracasan.

¿Quiénes encarnan los modelos o paradigmas en América Latina?

Cuba y Chile. Un modelo -el modelo de los acomplejados- conduce al desastre y el otro, el de Chile, conduce al progreso. Hoy estamos definiendo en México cuál modelo queremos y en cierta forma eso mismo está en juego en América Latina. Tenemos que entender que ya no es posible volver a economías cerradas. Tenemos que tener mentalidad de ganadores.

¿A qué atribuye este salto repentino que ha dado usted en los sondeos?

A varios factores. Primero, a las elecciones internas de mi partido. Ese proceso ha legitimado mi candidatura de un modo que me da ventaja frente a López Obrador y Madrazo. Por otro lado, tengo el apoyo de mis contendores en las elecciones internas, a diferencia, por ejemplo, de López Obrador. Y finalmente la gente está empezando a confrontar nuestras propuestas modernas, de futuro, con la visión arcaica, apegada al pasado, de mis contendores.

Hay quienes piensan que el hecho de que usted haya mantenido distancia del gobierno actual y del Presidente Fox ayuda mucho. ¿Lo ve así?

Sin duda que el proceso de las elecciones internas, en las que se notó que yo era un candidato independiente del gobierno, ha permitido potenciar mi candidatura.

Usted ha propuesto algo que otros países han hecho, pero que en América Latina todavía nadie se atreve: el "flat tax" o tasa única de impuestos. ¿Qué busca con ello?

Yo observo la experiencia de muchos otros países que están compitiendo favorablemente con nosotros y veo que México está perdiendo inversiones y puestos de trabajo porque otros lugares son más atractivos. ¿Qué tienen ellos y qué tenemos nosotros? Ellos tienen una tasa única de impuesto a la renta: en Hungría es de 17%, en China de 15%. Nosotros, en cambio, tenemos todo tipo de impuestos altos. Nuestros competidores tienen sistemas más simples y menos costosos. La evasión tributaria ya alcanza en México al 40% de la población económicamente activa. Por eso propongo el "flat tax".

Sin embargo, en su país hay un rechazo creciente contra la economía de mercado y la globalización. ¿Por qué?

Por razones ideológicas. Los que se oponen manipulan la información o tienen odio al progreso y son acomplejados. El TLC de Norteamérica ha sido tan beneficioso que hoy el 70% de las inversiones que tenemos están relacionadas con él y la mayor parte de los puestos de trabajo que se crean en empresas que crecen se crean gracias al TLC. Es cierto que algunos sectores no se han puesto y avanzan más lentamente, en especial en el sector agropecuario. Por ello queremos buscar la manera de aliviar a los sectores que han respondido con menos dinamismo.

¿Que es el populismo?

Este es un video MUY INTERESANTE. Para verlo haz click en el botón que aparece al centro de la imagen.

diciembre 02, 2005

¿Habrá una sorpresa en México?

Andrés Oppenheimer

Sorpresivamente, lo que parecía impensable hace unas semanas se ha convertido en una posibilidad difícil pero real: que el candidato del partido del Presidente Fox gane las elecciones.


Los funcionarios del Partido Acción Nacional, el partido de Gobierno, están eufóricos. Señalan que su candidato Felipe Calderón no sólo está subiendo en las encuestas, sino que se beneficiará de un nuevo escándalo relacionado con la denuncia periodística de que uno de sus principales rivales tiene un condominio de 900 mil dólares en Miami que nunca habría reportado como parte de su patrimonio.

Antes de entrar a evaluar si Calderón realmente tiene posibilidades de ganar, veamos las últimas encuestas.

Esta semana, el periódico El Universal publicó una encuesta que muestra al ex regente de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, de centro-izquierda, encabezando las preferencias electorales con un 40 por ciento del voto, seguido por Calderón con 21 por ciento.

Roberto Madrazo, el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) aparece como un lejano tercero, con un 21 por ciento.

Poco antes, una encuesta del diario REFORMA había colocado por primera vez a Calderón en un virtual empate con López Obrador. La encuesta le dio 29 por ciento a López Obrador, 28 por ciento a Calderón y 21 por ciento a Madrazo.

Ambas encuestas, sin embargo, mostraron que la intención de voto por López Obrador está cayendo, mientras que el porcentaje de apoyo a Calderón está subiendo. Hasta hace pocas semanas, López Obrador llevaba una ventaja que muchos veían como insuperable, al punto que lo daban como un casi seguro ganador de las elecciones de julio del 2006.

Sin embargo, Calderón comenzó a subir en las encuestas en las últimas semanas, tras ganar inesperadamente la primaria del PAN contra el candidato favorito del Gobierno. Calderón ganó adeptos gracias a su estilo fogoso, y a su tendencia a tomar distancia del Gobierno de Fox.

Aunque fue Ministro de Energía de Fox y ex líder parlamentario del PAN, Calderón nunca fue parte del círculo cercano al Presidente. Por el contrario, Calderón me señaló hace poco que sólo pudo ver a Fox tres veces en un año cuando era el líder de la bancada oficialista en el Congreso.

Esta semana, Calderón -y en menor medida López Obrador- se benefició de la revelación de REFORMA de que Madrazo posee un ''penthouse'' en los pisos 31 y 32 del edificio de 2000 Island Boulevard en Williams Island, en el norte de Miami. El apartamento fue adquirido en 1996 por una compañía fantasma de las Islas Vírgenes, llamada Thurber Ltd.

Madrazo reconoció a las pocas horas de que es el dueño del apartamento, agregando que todos sus bienes están ''sobre la mesa''. REFORMA y otros periódicos, sin embargo, dicen no haber visto el apartamento de Miami en las declaraciones patrimoniales de Madrazo.

Todo esto puede perjudicar a Madrazo, porque el PRI lleva consigo el lastre de los escándalos de corrupción que lo sacudieron en las últimas 2 décadas, y que le hizo perder las elecciones del 2000. Los rivales de Madrazo ya están diciendo que el PRI no ha cambiado un ápice.

Jesús Reyes Heroles, ex Embajador mexicano en Estados Unidos bajo el más reciente Gobierno del PRI, me señaló que si el partido continúa como ahora, muy probablemente se dividirá, y sus dirigentes de centro-derecha podrían unirse a la campaña de Calderón.

"A diferencia de lo que se veía hace un mes, hay ahora una posibilidad real de que gane el PAN", me dijo Reyes Heroles.

Según esta escuela de pensamiento, si se producen nuevas revelaciones de corrupción en el PRI, como muchos esperan, será difícil que Madrazo pueda salir de su actual tercer lugar en las encuestas. Y en una pelea de dos entre López Obrador y Calderón, muchos votantes de centro-derecha se abstendrían de votar por el tercero en las encuestas, y darían su ''voto útil'' a Calderón.

Mi conclusión: La subida de Calderón en las encuestas puede ser temporal, y reflejar el espaldarazo publicitario que recibió al ganar las primarias de su partido. Y el PRI, que tradicionalmente ha tenido más dinero que nadie, podría revertir su actual imagen con una campaña publicitaria masiva al iniciarse el año electoral.

Sin embargo, algo ha cambiado en el panorama electoral mexicano en las últimas semanas: ya no es tan seguro de que López Obrador tenga ganada la carrera de antemano, ni que Calderón termine tercero. Ahora, todo parece indicar que será una pelea de tres, en la que puede pasar cualquier cosa, incluyendo un empate caótico en que los perdedores se nieguen a aceptar el resultado, y se desate una pesadilla política y económica.

diciembre 01, 2005

Calderón ¿El próximo Presidente?

Luis Pazos

Un instrumento muy importante en las campañas son las encuestas. Aunque no son determinantes para el triunfo, las serias y objetivas, nos dan una idea del futuro de los candidatos. Sin embargo, si uno de los candidatos empieza su campaña antes que los otros es predecible una ventaja inicial sobre los demás.

El candidato del PRD desde el año 2001 está en campaña. Sus cotidianas ruedas de prensa en las mañanas durante años, como cualquier analista político lo sabe, ya eran parte de su campaña para presidente. Esas conferencias, aunadas a la promoción del voto mediante el reparto de dinero a grupos sociales, como los de la tercera edad, aumentaron sus simpatizantes.

Un hecho que provocó un gran salto en las encuestas del candidato perredista fue el desafuero, pero una vez que se acabó ese motor de popularidad, que lo ubicó como víctima, no ha podido presentar una propuesta creíble y vendible a la sociedad. Por esa falla y el nombramiento de los otros candidatos, las tendencias de las encuestas han cambiado radicalmente.

En mayo del 2005, según las encuestas de Mitofsky, el candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, contaba con el 49%de las preferencias, muy alejado de sus otros dos contendientes, que todavía no tenían la certeza de ser los candidatos. En ese entonces, los perredistas se apoyaban en esas encuestas para afirmar que su candidato era el próximo presidente.

Las encuestas publicadas por Mitofsky y la de los principales diarios del país, Reforma y Universal, eran consideradas muy serias y creíbles por el PRD, pero cuando ya no favorecieron a su candidato, las descalificaron. En noviembre las encuestas de Mitofsky arrojaron una baja de 14% del candidato del PRD, del 49 a 35%. El candidato del PAN aumentó en esas encuestas 6 puntos, del 23 al 29%.

En las del periódico Reforma, de agosto a noviembre, el candidato del PRD bajó de 40% a 29% y el del PAN, aumentó del 20% al 28%, empató técnicamente al candidato del PRD, a sólo unas semanas de ganar la elección interna del PAN. En el caso del candidato del PRI, esa encuesta lo sitúa en 21% y en 18% la del Universal. De continuar esas mismas tendencias en las encuestas, el próximo presidente será Felipe Calderón, expectativa muy diferente a la de hace unos cuantos meses.

Toma de protesta de Felipe Calderon


Fox inicia último año con 68 por ciento de aceptación



El Universal
Jueves 01 de diciembre de 2005
Nación, página 2

Para 54 por ciento de los encuestados, ha demostrado capacidad de gestión

La evaluación a la gestión del presidente Fox mejoró significativamente respecto a la medición de la encuesta de hace tres meses y se situó en su nivel más alto desde que se inició la serie en junio de 2002.
Según se observa en la Encuesta Nacional número diecinueve de Evaluación Presidencial realizada en vivienda por EL UNIVERSAL, la aprobación a la forma como Vicente Fox desempeña su puesto de presidente llegó al 68 por ciento ; la calificación a su gestión a 6.9; la aprobación a su personalidad a 69 por ciento ; los que opinaron que ha demostrado capacidad para resolver los problemas del país a 54 por ciento ; y quienes tienen mejor opinión del presidente ahora, que hace cinco años aumentaron a 39 por ciento .

En todos estos casos registrando un marcado crecimiento respecto a la medición anterior y (salvo la capacidad para resolver los problemas) ocupan el punto más alto desde que inició la serie.

Considerando tan sólo los resultados que arroja la encuesta, el marcado crecimiento en la aprobación puede explicarse parcialmente por el aumento en el número de encuestados que percibieron mayor liderazgo del presidente y que aumentaron de 44 por ciento a 51 por ciento . También por las variables relacionadas con la marcha de la economía: aumentaron en 6 por ciento quienes percibieron que el país está progresando y en 10 por ciento quienes consideran que las cosas en México han mejorado en el último año. Además el tercer lugar de los logros del presidente lo ocupa la respuesta: estabilidad económica. Al evaluar aspectos concretos de su gestión, cinco de diez resultan aprobados y la economía del país se encuentra entre ellos.

Existen además otros logros del presidente que pueden haber influido en su buena evaluación: el fomento a la educación, a la vivienda, la ayuda a los pobres, programas sociales y el seguro popular.

Además de estos aspectos, evaluados en toda la serie de encuestas y que se refieren a los logros y las principales áreas de acción del gobierno federal existen asuntos coyunturales que pueden afectar la percepción sobre el desempeño gubernamental.

En esta encuesta evaluamos tres de los muchos que sucedieron en el trimestre. Uno de ellos ayuda a explicar el aumento en la evaluación: la reacción del presidente ante el embate de los huracanes Stan y Wilma que se evaluó favorablemente por el 74 por ciento de los encuestados. Otro, el manejo del conflicto con Venezuela que fue bien evaluado por 45 por ciento y mal evaluado por 37 por ciento ; deja las opiniones divididas pero mayoritariamente a favor del presidente. Y por último, otro que es negativo para el 53 por ciento y se refiere a si los hijos de Marta Sahagún han aprovechado su cercanía con el presidente para beneficiarse ilegalmente con negocios.

Posiblemente la correcta marcha de la economía, la reacción ante los huracanes, los programas sociales, el ataque a la pobreza y una figura con mayor liderazgo pesaron más en los encuestados que los escándalos de corrupción de los Bribiesca, la falta de seguridad, delincuencia y desempleo al evaluar al Presidente.

(Carlos Ordóñez)