abril 30, 2006

Derechista, en buen momento en carrera hacia presidencia México

Domingo 30 de Abril, 2006 4:58 GMT
Por Lorraine Orlandi

MORELIA, México, abr 30 (Reuters) - El candidato del partido oficialista a la presidencia de México visitó este fin de semana su pueblo natal, comprometiéndose a capitalizar hacia la victoria el buen momento que atraviesa después de su sólida aparición en un debate televisivo y errores de su principal rival.

Felipe Calderón fue recibido el sábado por simpatizantes como un héroe local en la colonial ciudad de Morelia, la capital del estado de Michoacán donde nació, después de que saltó al primer lugar de algunas encuestas en la carrera hacia las elecciones del 2 de julio.

En un acto de campaña, el dirigente político capitalizó su nuevo estatus y menospreció a su principal oponente, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, por no participar el martes en el primero de dos debates políticos televisados.

"Ahí frente a frente se vio quién es quién entre los candidatos a la presidencia", dijo Calderón ante miles de adherentes en la antigua plaza central de Morelia. "Ya se vio quién es gallo y quién ni siquiera llegó al palenque", agregó.

López Obrador, el ex alcalde de Ciudad de México, logró mantener una amplia ventaja en las encuestas de opinión con la promesa de programas de bienestar social y proyectos de infraestructura para reducir la pobreza.

Pero, un día antes del debate, un sondeo del periódico Reforma puso a Calderón a la cabeza por primera vez, con López Obrador muy cerca en el segundo lugar y Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el tercer lugar.

El izquierdista dañó su campaña al atacar al popular presidente Vicente Fox y al optar por no participar en el debate. Incluso en Michoacán, un estado pobre de campesinos controlado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de López Obrador, él parece haber perdido apoyo.

"Si López Obrador hubiera debatido sería otra cosa", dijo José Luis Barrera, un amputado en silla de ruedas de 42 años que vio el debate y le gustaron las ideas de Calderón. "La gente quiere oir las propuestas", agregó.

CON ENERGIA

Calderón ha prometido crear empleo y contener un éxodo de trabajadores hacia Estados Unidos, reformar una industria energética ineficiente y mantener la política fiscal conservadora de Fox, cuya elección en el 2000 terminó con 71 años de gobierno de partido único.

Durante el gobierno de Fox Calderón fue ministro de Energía, pero fue su quijotesca campaña para la gobernación de Michoacán en 1995 la que impulsó a su partido a un lugar más prominente en la zona, aunque salio tercero.

De nuevo en su ciudad natal, Calderón lucía con energía y confianza mientras comparaba a López Obrador con un caballo que sale rápidamente en la partida de una carrera sólo para ser superado por el potro por el que nadie apostó.

"Ya dejé al otro para atrás y vamos a ganar el 2 de julio", gritó Calderón a sus animados simpatizantes.

Pero, para hacer eso debe reducir el atractivo que tiene López Obrador entre los pobres y en la populosa capital.

"El trabajo que ha hecho en Ciudad de México es muy obvio, es palpable", dijo Elvia Pérez, de 45 años, una funcionaria federal capitalina de visita en Morelia. Ella admitió que la ausencia de López Obrador en el debate puede haberle dañado, pero pronosticó que se recuperaría.

Calderón también criticó al líder izquierdista por reclamar que la encuesta de Reforma estaba arreglada.

"Hace dos meses, cuando las encuestas me daban hasta 11 puntos abajo del candidato del PRD yo no me puse a llorar, yo no dije que las encuestas eran trucadas", dijo Calderón. "Nos pusimos a trabajar."

¿Cambiar?

Luis Rubio
REFORMA

Cambiar por cambiar. En México, reza el dicho, nada cambia hasta que cambia. Y cuando cambia, todos los parámetros previamente existentes dejan de ser válidos. Así ocurrió después de Iturbide y también con Porfirio Díaz, la Revolución y el maximato. Nada distinto ocurrió durante los setenta, periodo en el cual todo lo que funcionaba bien en el país fue destruido sin que se corrigiera ninguno de los males, tanto los del momento como los ancestrales.

Nadie, en su sano juicio, duda de que la era más exitosa de la economía mexicana en tiempos recientes fue la de los cincuenta y sesenta, cuando se lograron tasas de crecimiento superiores al 7% en promedio con niveles irrisorios de inflación. Ese logro extraordinario, que hizo posible el nacimiento de una sólida clase media y la creación sistemática de empleos, fue destruido de un plumazo al inicio de los setenta por orden del mandamás del momento. Sólo hay que recordar cómo las trabas burocráticas se multiplicaron sin cesar, los monopolios existentes afianzaron su condición, los sindicatos corporativos cobraron vida propia y el país entró en una era de despotismo que sólo comenzó a erosionarse con la apertura económica de los ochenta y la derrota del PRI en el 2000. Hoy atravesamos por una tesitura similar: o continuamos por el camino, así sea sinuoso, de una democracia desorganizada o retornamos al gobierno fuerte, centralizado y abusivo.

Nadie puede negar que nos encontramos ante un momento definitorio. En una era en que los disensos son la norma, todos los mexicanos coincidimos en una postura muy clara: el país tiene que cambiar. Donde no hay acuerdo es sobre la forma de cambiar. Algunos abogan por un proceso de transformación paulatina, dentro del marco legal vigente y aceptando los costos de un proceso de cambio dentro de la democracia. Otros plantean la necesidad de llevar a cabo ambiciosos cambios desde el poder y sin dejarse limitar por los mecanismos de un ineficiente y nada funcional sistema democrático.

Hay profundas diferencias también sobre la naturaleza de los cambios que son necesarios. Unos claman por llevar a cabo reformas, unas más ambiciosas que otras, orientadas a elevar la productividad de la economía para, por ese medio, lograr un nivel de competitividad tal que se traduzca en elevadas tasas de crecimiento económico y creación de empleos. Otros plantean el camino contrario: que es necesario retrotraernos a la era en que las cosas funcionaban bien con un gobierno que enfrentaba pocas limitaciones, lo que implicaría cancelar muchas de las estructuras de regulación económica y política que se han construido en las pasadas décadas y replantear todo el modelo de desarrollo en lo político y en lo económico.

En la práctica, los cinco candidatos presidenciales se podrían agrupar en dos propuestas contrastantes. Una que acepta la realidad como es y propone cambios a partir de lo existente y otra que rechaza las condiciones actuales y persigue su radical transformación. El candidato que por mucho tiempo lideró las preferencias, Andrés Manuel López Obrador, ha establecido los términos de esta contienda y ha sido muy claro en cuanto al tipo de gobierno y estrategia que encabezaría. Sus planteamientos tienen una racionalidad política muy clara y no engañan a nadie. Nos dice, con toda vehemencia, que su objetivo es cambiar las reglas del juego, modificar las relaciones entre los poderes públicos y entre el gobierno y la sociedad, centralizar el poder (eliminando o sometiendo a entidades intermedias, como los organismos de regulación económica, el banco central, etcétera) y modificar cabalmente el modelo económico actual. El discurso es claro, directo y no pretende engañar a nadie. De instrumentarse, el país entraría en otra etapa de su evolución tanto en términos de las relaciones de poder como de su desarrollo económico.

El primer paso en la estrategia consistiría en fortalecer el control presidencial sobre las estructuras de gasto del gobierno. Un ejercicio de esta naturaleza (que, independientemente de la modalidad, es urgente bajo cualquier medida) implicaría el sometimiento de mafias dentro del gobierno y el ataque sistemático a la corrupción en entidades como Pemex. El segundo paso consistiría en asegurar una mayoría funcional en el Congreso, proceso que seguramente se llevaría a cabo por medios igual nuevos que tradicionales: alianzas, maiceo e imposición. Una estrategia como ésta fue la que permitió a AMLO un control efectivo del gobierno del Distrito Federal y el sometimiento de la Asamblea Legislativa. Tampoco aquí habría sorpresa alguna.

Mucho más trascendentes para la vida política y las libertades ciudadanas serían reformas constitucionales que podrían implantar las figuras del plebiscito y el referéndum como medios legítimos para llevar a cabo enmiendas a nuestra Carta Magna. Una acción en este sentido trastocaría los escasos y frágiles pesos y contrapesos que existen en el país al convertir los procesos de decisión en materia legislativa y constitucional en temas de presión política por vía de manifestaciones y plantones. En lugar de tener que pasar por toda la monserga que implica una enmienda constitucional en la actualidad (mayoría calificada en ambas cámaras y luego su ratificación por parte de una mayoría de las legislaturas estatales), el gobierno podría provocar cualquier cambio constitucional con el mero ejercicio de un referéndum, que convierte al asunto en fait accompli. En un cerrar y abrir de ojos, todos los mecanismos de control constitucional pasarían a ser irrelevantes. Como en los viejos tiempos, pero con métodos nuevos.

Muchos se quejan de la ausencia de propuestas en esta contienda electoral. La realidad es que no existe tal. Ciertamente, sería deseable que todos los candidatos se manifestaran sobre un mismo problema para poder dilucidar las diferencias de enfoque. Pero lo que estamos viviendo es una contienda en la que lo que se discute no son formas de resolver problemas o situaciones específicas, sino dos maneras contrastantes de entender la vida y la función del gobierno en el desarrollo de un país. Esos contrastes son claros, directos y transparentes. Nadie puede o debe ignorarlos porque representan dos formas distintas de enfrentar los retos que nos presenta la realidad actual y que determinarán nuestra capacidad para progresar en un mundo complejo, interconectado y competitivo. Los panistas solían emplear un dicho que es perfectamente aplicable a la contienda actual, pero al revés: que nadie se haga ilusiones para que no haya desilusionados.

Página de internet: www.cidac.org

Admite López Obrador que sondeo preocupó

mmm... interesantes comentarios del señor don peje

Dice López Obrador que para serenar a 'políticos ladinos' encargó su encuesta

REFORMA
Emiliano Ruiz / enviado

Tlaxcala, México (30 abril 2006).- Andrés Manuel López Obrador reconoció ayer que la encuesta de Grupo Reforma publicada el martes causó preocupación entre sus colaboradores cercanos.

Aseguró que a él no le preocupó aparecer en segundo lugar de las preferencias electorales, porque confía en el pueblo.

Sin embargo, dijo estar rodeado de políticos tradicionales, alejados de la sociedad, que se pusieron nerviosos por la encuesta, según la cual Felipe Calderón encabeza las preferencias con 38 por ciento de las preferencias, tres puntos por encima del perredista.

"Cuando salen con la encuesta de un periódico, el REFORMA, donde ya está arriba el candidato del PAN, dije: 'a ver, pérense, esta encuesta está truqueada, esta encuesta está maquillada, yo tengo información de que vamos 10 puntos arriba", expresó.

Al encabezar un mitin en este municipio de Tlaxcala, López Obrador repitió que la encuesta de Grupo Reforma es parte de una estrategia para cambiar la percepción social de que va a ganar la Presidencia de la República.

La preocupación que generó la encuesta en su equipo cercano, dijo López Obrador, lo motivó a mandar a hacer su propia encuesta --con un equipo propio que también hizo encuestas para el Gobierno del DF--, en donde apareció 10 puntos arriba.

"De inmediato mandé a hacer una encuesta porque había preocupación en algunos colaboradores que se contaminan con el griterío, llega el momento en que dicen, '¿no será cierto?, ¿vamos en picada y los otros ya van arriba?'", narró.

Sin decir nombres, López Obrador reconoció que entre sus colaboradores hay políticos separados de la sociedad que se espantan con las mediciones de opinión pública.

"Para serenar a los que están cerca de mí, pero además pertenecen a la llamada clase política... es muy interesante lo que está pasando.

"Los políticos no tienen comunicación con el pueblo, están divorciados del pueblo; el político, el que se cree político, el que piensa que es político, desayuna con políticos, come con otros políticos, cena con otros políticos.

"Es un mundo, es una atmósfera muy especial porque ellos no saben hablar con la gente, no tienen comunicación con la gente y puede ser que se trate de un hijo de un campesino, de un hijo de un obrero.

"Por el hecho de estudiar y volverse político, de irse encaramando en cargos públicos, se transforman, se vuelven ladinos, y ya no tienen comunicación con la gente, ya es otro mundo.

"Para serenar a los políticos que están con nosotros mandé a hacer una encuesta el fin de semana", explicó López Obrador.

En su mensaje a sus seguidores, el aspirante expresó que "el candidato de la derecha", a quien nunca mencionó por su nombre, recibe maletas de dinero --esta vez no dijo quién se las da-- para financiar su campaña en radio y televisión.

Dentro de la estrategia panista las encuestas sirven para inflar a su candidato, acusó.

"Ahora tienen el truco de maquillar encuestas, dar resultados en donde ya nos rebasó el candidato del PAN; son también mentiras.

"Tengo certidumbre, tengo pruebas, de que lo que están haciendo es parte de la propaganda para inflar al candidato de la derecha, al candidato del PAN, porque son muy obvios.

"Ya te conozco, bacalao, porque los conozco muy bien", expresó.

Varía López Obrador opinión de encuestas

Destaca seriedad de los sondeos que le favorecieron el año pasado

REFORMA / Staff

Ciudad de México (28 abril 2006).-Andrés Manuel López Obrador, como Jefe de Gobierno y como candidato, ha tenido opiniones distintas sobre las encuestas de Grupo Reforma.

Sus consideraciones van desde "la seriedad" de los sondeos y de la empresa hasta calificar de propaganda los resultados.

Hace poco más de un año, en febrero de 2005, López Obrador era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Estaba inmerso en el proceso de desafuero en su contra y a la vez era considerado como uno de los políticos que podrían acceder a las candidaturas por la Presidencia de la República.

"Viene una encuesta en REFORMA... No es cualquier hoja suelta. No vayan a decir que están conmigo. Es un periódico que actúa profesionalmente" dijo el entonces Jefe de Gobierno ante la encuesta que lo colocaba como favorito en la carrera presidencial.

La encuesta señalaba que el 34 por ciento de los encuestados votaría por AMLO para Presidente. El 25 por ciento lo haría por Santiago Creel -el panista que perdió la candidatura ante Felipe Calderón; y 25 por ciento por el priista Roberto Madrazo.

A finales de mayo, al referirse a otra encuesta que publicó Grupo REFORMA, López Obrador calificó los datos como muy buenos.

Los números señalaban que AMLO tenía el 36 por ciento de preferencias; Madrazo el 25 por ciento y Santiago Creel el 25 por ciento.

En su conferencia matutina sacó dos periódicos de circulación nacional y los mostró. En las primeras planas las gráficas de encuestas lo colocaban, de nueva cuenta, como puntero para la elección presidencial.

"Vamos para arriba. Hay que ver las encuestas, se las explico: nosotros siempre vamos para arriba y el fenómeno nuevo, que es importantísimo, es que el partido al que yo pertenezco", dijo.

Para noviembre, contra todos los pronósticos, Felipe Calderón se alzó con la victoria en la elección interna panista y dejó en el camino a Santiago Creel.

Ese mes, Grupo Reforma publicó una nueva encuesta.

Los números fueron los siguientes:

AMLO 29 por ciento; Felipe Calderón 28 por ciento, y Roberto Madrazo 21.

López Obrador ya no era Jefe de Gobierno, y estaba en precampaña.

"REFORMA le está ayudando; es lunes, primera plana en la mañana... es la nota, quieren hacer pensar a la gente de que ya me empató Felipe y esto pues es propaganda.

"Voy a revisar bien la encuesta, todos los que hacen encuesta hacen interpretaciones, van poniendo filtros, van haciendo supuestos y llegan a esta conclusión que es, la verdad, muy rara, porque no tiene nada que ver con la realidad, es más que nada un acto propagandístico, le están dando aire a Felipe Calderón", dijo AMLO durante una gira por Oaxaca.

La encuesta de enero arrojó que el perredista tenía el 34 por ciento y el panista 26 por ciento.

"Qué bueno que rectificaron", opinó AMLO al respecto.

La encuesta de febrero presentaba número semejantes; pero la de abril tuvo los siguientes resultados:

Felipe Calderón 38 por ciento; AMLO 35 por ciento y Roberto Madrazo 23 por ciento.

López Obrador opinó hace un par de días:

"Todo este peje (sic) y maneje de la derecha da hasta risa. Tienen una estrategia muy obvia: están pensando que, con los medios de comunicación -con spots y encuestas truqueadas-, van a poder cambiar el modo de sentir y las preferencias de la gente.

"Se equivocan, se quedaron anclados en el pasado, lo que verdaderamente ha cambiado es la mentalidad de nuestro pueblo", indicó en el DF.

El meollo del hoyo por Paco Calderon

Inaugurará Encinas el 2 º piso a medias: trabajadores

Silvia Arellano González
2006-04-30

“¿Listo para entregar el segundo piso en dos semanas?", se le preguntó a Clementino Díaz, trabajador de la obra. "¡Qué, si vamos a terminar en cuatro meses!”, se apuró a contestar.

A pesar de que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, se comprometió a entregar el 14 de mayo el tramo del segundo piso del Periférico que va de San Jerónimo a Las Flores, albañiles y soldadores aseguran que la obra tardará en estar terminada.

“Sigue vigente el segundo piso para el día 14 de mayo”, expresó Encinas el pasado 21 de abril, cuando los reporteros le cuestionaron sobre la entrega de dicha obra.

Sin embargo ayer, durante un recorrido realizado por CRÓNICA, se observó a empleados de la constructora INDI laborar con “tranquilidad”; algunos de ellos entrelazaban varillas en los carriles centrales del Periférico, mientras que un par de grúas transportaban material al segundo nivel.

A lo largo de los 3.8 kilómetros de la obra empleados realizaban diversas actividades: a la altura de Olivar y Avenida Toluca, soldaban barandales.

En San Jerónimo, zona donde hay más rezago, además de las labores de soldadura, los trabajadores instalaban lámparas y conectaban la luz que irá sobre el segundo piso, colocaban madera y entrelazaban varillas para rellenar con grava y cemento y, en algunos tramos, ponían bardas de contención.

“Ahorita estamos trabajando como 800, no han duplicado el personal como en otras obras”, señaló Erasmo.

Sin embargo, la principal preocupación de los trabajadores, entre ellos Benito, son las lluvias, pues podrían echar a perder el avance de las obras.

“El problema es que vamos a echar el asfalto en unas dos semanas, las aguas nos están ganando y eso nos podría perjudicar y retrasar el trabajo”, expresó.

“Nosotros no llevamos prisa, sabemos sacar nuestro trabajo, el problema es que si a los ingenieros les ganan las prisas nos van a presionar; eso sí, nos dan unos centavitos más o hasta se traen trabajadores de otras obras”, señaló Juventino.
Los constructores no sólo laboran en los carriles laterales de Periférico, sino también en los centrales, obstruyendo en algunos tramos la vialidad. Ahí, refuerzan los pilares que sostienen trabes y ballenas del segundo nivel, mientras otros realizan trabajos de mantenimiento.

Hacia el sur, los peones trabajan en el remozamiento de banquetas, glorietas y jardines. “Lo más tardado es sin duda la parte de los detalles, porque tenemos que pintar banquetas, poner plantas, pintar barandales, vialidades y hasta colocar los letreros de las salidas y entradas, pero todo esto se hace al final”.

MIL PESOS SEMANALES. La obra de San Jerónimo-Las Flores tendrá tres entradas ubicadas en Periférico, Contreras y Eje 10 Sur, y la salida estará conectada con Las Flores para incorporarse al Distribuidor Vial San Antonio.

En comparación con otras obras viales del GDF, en el segundo piso sólo se trabaja en dos turnos, de ocho de la mañana a seis de la tarde, mientras que el turno nocturno es de seis de la tarde a siete de la mañana. Cada semana los empleados reciben por su trabajo en promedio mil pesos.

Durante el recorrido se trató de platicar con los ingenieros de INDI, pero uno de ellos que dijo llamarse Arnulfo, se negó, argumentando que no daban entrevistas, pues podrían perjudicar al gobierno local.

En tanto, otro de ellos, que portaba una playera amarilla con las siglas de INDI, sugirió ir al módulo de Información Ciudadana del GDF para solicitar una entrevista; sin embargo, el módulo estaba cerrado al mediodía, a pesar de que en la puerta había un letrero que señalaba que el horario de atención es de 9:00 a 14:00 y de 15:00 a 19:00 horas.

Obras a medias, una costumbre

En la actual administración, el Gobierno del Distrito Federal se caracterizó por entregar obras inconclusas, en las que los trabajadores siempre terminaban trabajando a marchas forzadas.

Durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador, en junio del 2003 el distribuidor vial San Antonio fue entregado formalmente, a pesar de que continuaban varillas sueltas, tramos sin barda de contención y áreas verdes a medio instalar.

Lo mismo sucedió con las obras viales de Eje 3-Distribuidor Heberto Castillo, Fray Servando, Taller y Boturini.

Otra obra entregada a medias fue la remodelación del Centro Histórico, la cual se inauguró sin conexión de casetas telefónicas ni luminarias.

En el caso de la primera sección del Bosque de Chapultepec, dos meses después de su reapertura continuaban los trabajos de remozamiento.

Los mismos pasos los siguió su sucesor Alejandro Encinas, quien el pasado 24 de marzo entregó la Plaza Juárez con dos meses de retraso y sin estar totalmente concluida.

El Metrobús también fue inaugurado sin la construcción de las bahías para ascenso y descenso de la clientela de restaurantes ubicados sobre Insurgentes, ni la creación de rampas para personas con discapacidad, y en los andenes se colgaban de la luz y no había torniquetes.

abril 28, 2006

Entrevista de Jorge Fernández Mendéndez (audio) en el programa Imagen Informativa (93.6 FM) a Federico Reyes-Heroles, director de la revista Este País

Entrevista de radio, sin imagen en video

Es la economía ... y no las encuestas

Negocios
Reforma, viernes 28 abril
Enrique Quintana

"Es la economía estúpidos", fue una de las frases más célebres de Clinton como candidato, que muchos siguen sin entender.

Fue la economía y su mal desempeño lo que hundió a George Bush cuando compitió con Clinton.

Hoy pareciera que las cosas pueden repetirse... pero al revés.

En los análisis que se han hecho acerca del comportamiento de las intenciones de voto se ha perdido de vista el efecto que puede estar jugando en el ánimo ciudadano el desempeño económico.

Resulta que el primer semestre del 2006 se perfila como el mejor de todo el sexenio en materia de crecimiento y generación de empleos.

Cuando la guerra electoral se desató de manera más abierta, por allá de septiembre del año pasado, la historia era diferente.

En el tercer trimestre del año pasado, el PIB estaba creciendo a un modesto 3.4 por ciento y el promedio de los tres primeros trimestres era peor, de sólo 3.1 por ciento.

En materia de generación de empleo formal, las cosas no iban mucho mejor y el crecimiento era de 3.7 por ciento.

Si vemos ahora lo que se perfila en el primer trimestre del 2006, encontramos una situación que ha cambiado. Por un lado, el PIB crece a un ritmo de 5.2 por ciento, según las estimaciones del Banco de México, lo que significa el mejor registro desde el año 2000.

Y en cuanto a la generación de empleos, se ha llegado a una tasa de 5.8 por ciento, también la más alta desde el último año de Zedillo.

Pero, no sólo se trata de los datos macroeconómicos, sino de las percepciones de la gente.

El índice de confianza del consumidor, de acuerdo con los datos del INEGI, tenía un valor de 101.3 en septiembre del año pasado, lo que significa un ligero optimismo.

El dato más reciente, correspondiente a marzo de este año, es 12 por ciento superior al del comienzo real -no formal- de las campañas presidenciales y hay un fuerte incremento del optimismo.

El nivel de confianza más elevado tiene que ver con la capacidad de los miembros del hogar para adquirir bienes de consumo duradero y es hoy 12 por ciento superior a la que había hace un año.

Va otro dato.

En las encuestas trimestrales de evaluación de la gestión del Presidente Fox realizadas por Grupo Reforma se incluye una pregunta en la que la gente califica la gestión presidencial en materia económica.

El punto más bajo de la evaluación se presentó en el tercer trimestre del 2004. En esa fecha, sólo el 35 por ciento de los entrevistados calificaron la gestión presidencial en materia económica como buena o muy buena y, en contraste, 30 por ciento la calificó como mala o muy mala.

En el primer trimestre de este año, el 50 por ciento de los encuestados señaló que el desempeño había sido o bueno o muy bueno, mientras que sólo el 22 por ciento lo reprobó.

Como puede ver, los datos de crecimiento y empleo son muy consistentes con la evaluación de la percepción y hay un cambio significativo que no hemos valorado plenamente.

Si uno de los grandes éxitos de la campaña de AMLO es criticar el modelo económico y sus escasos resultados, es perfectamente comprensible que su discurso pueda tener menor eco en la medida en que el desempeño de la economía mejore y que la gente perciba más seguridad y optimismo en su circunstancia económica personal.

Y también es perfectamente comprensible que una mejor percepción de la gestión económica del Gobierno de Fox le pueda acarrear más simpatías a Felipe Calderón.

No dudo que el "efecto chachalaca" y otros fenómenos que los analistas políticos han descrito tengan impacto en las preferencias electorales, pero la frase de Clinton alude a un hecho que hemos ignorado.

En el 2006 la economía también jugará en la contienda.

Si las tendencias en materia de crecimiento y empleo se mantienen a lo largo del primer semestre es factible que el respaldo al candidato de Acción Nacional crezca.

Entre los votantes que no tienen definida su inclinación partidista pesará a la hora de decidir el sentido de su voto cómo ande su bolsillo.

Si ocurriera que las tendencias cambiaran y empezáramos a ver más problemas para la generación de puestos de trabajo, entonces seguramente la economía jugaría a favor de AMLO.

Lo único que no puede hacerse es ignorar el desempeño económico y especialmente los fenómenos microeconómicos, que se reflejan en las percepciones de los consumidores o de los ciudadanos en general.

Los candidatos pueden pensar que el contacto diario con la gente en las giras les muestra la realidad, lo que es absolutamente falso. Lo que hace es presentarles un segmento de la realidad a través de una población que en su mayor parte ya simpatiza con el candidato en cuestión y que, por lo mismo, está lejos de ser representativa de la población completa.

¡Es la economía estúpidos!, como diría Clinton.

E-mail: enrique.quintana@reforma.com

Más inversión por avance de Calderón: UBS

Viernes 28 de abril del 2006
El Economista
Clara Zepeda Hurtado

Standard and Poor's ratifica el grado de inversión para México. Luego de que el candidato presidencial Felipe Calderón pasara al primer lugar en algunas encuestas rumbo a los comicios de julio, el banco comercial líder en Suiza, UBS, anunció que dirigió más recursos de sus inversionistas al país. La institución financiera, con más de 140 años de experiencia, incrementó su cartera de valores en México, dados los buenos datos económicos, bajas tasas de interés, y al "resurgimiento" del candidato del Partido Acción Nacional (PAN). Standard and Poor's consideró que la transición política no afectará la estabilidad macroeconómica, por lo que ratificó la calificación de riesgo soberano para México de "BBB". Sin embargo, la firma considera que "México enfrenta un riesgo de estancamiento y de un gobierno poco efectivo, si el nuevo Presidente es incapaz de llevar adelante su agenda en un Congreso dividido".

abril 27, 2006

Algo para el recuerdo!

Saldos del debate: Madrazo es evasor de impuestos

Honestidad valiente... como siempre

Un muy mal martes para López Obrador

La historia breve
Ciro Gómez Leyva
Milenio 26 abril 2006

Muy mal comenzó el martes para Andrés Manuel López Obrador. La encuesta publicada por Reforma comprobó lo detectado por GEA/ISA, MILENIO /María de las Heras y El Universal: él cae y Calderón sube. Tan sencillo como eso: hay una tendencia que hoy no lo favorece, que lo jala para abajo y levanta al panista. Lo demás es ruido. Y negarlo es de una necedad suicida.

Cuando López Obrador decidió, hace dos meses, no participar en el primer debate, lo hizo con una gráfica en la mano que le indicaba una reconfortante ventaja en todas las encuestas. Su estrategia, que sólo conocía primeros lugares en las mediciones, menospreció los imprevistos. Por eso creo que anoche él era el principal arrepentido de no haberse presentado en el World Trade Center.

Si bien el debate fue de una mediocridad que alarma, una aburrida parodia, Felipe Calderón y Roberto Madrazo acertaron en no darle la menor importancia a la ausencia del candidato del PRD. Más de un televidente se habrá preguntado cuál sería la razón para que López Obrador no aprovechara esa oportunidad a fin de resaltar sus presuntas bondades frente a adversarios tan medianos.

Fue un muy mal martes para él, porque la famosa “silla vacía”, en vez de pesar, pasó absolutamente inadvertida. Porque pese a lo que algunos suponíamos hace apenas 24 horas, López Obrador no era el personaje más codiciado después de las diez y media de la noche. Creo que fue la primera vez en mucho tiempo en que no se le extrañó.

No tiene sentido, en fin, seguir discutiendo si López Obrador ganó o perdió con su ausencia. Eso ya es anecdótico. Lo esencial es aceptar que ya no tiene ventaja en las encuestas, que le quedan dos meses para volverse a separar de Calderón y enterrar a Madrazo.

Puede seguir mirándose en el espejo de la reina, puede seguir responsabilizándonos a todos por su pobre campaña: narcisista, hueca. O puede volver a concentrarse en el tablero y aceptar que el jaque mate a sus sueños presidenciales es cuestión de dos o tres jugadas, de otros dos o tres errores suyos, sólo suyos, como los que cometió en las últimas semanas. De otros dos o tres aciertos de Calderón.

Jaque mate, sí. Aunque se enfurezca.

abril 26, 2006

Debate: López Dóriga entrevista a Felipe Calderón

Entrevista de Javier Alatorre a Felipe Calderon despues del debate

Coinciden analistas en despunte de Calderón y Mercado

Claudia Castro
El Universal
Ciudad de México
Miércoles 26 de abril de 2006

Opinan expertos que el candidato del PAN a la Presidencia fue el mejor orador, en tanto que la única candidata se enfocó a exponer sus propuestas sin agresiones

17:14 Analistas políticos coincidieron hoy en señalar que tanto como Felipe Calderón como Patricia Mercado, candidatos de Acción Nación y Alternativa, respectivamente, resultaron ganadores en este primer debate.

Entrevistado por el UNIVERSAL online, Juan Cruz, analista del Tecnológico de Monterrey, Patricia Mercado y Felipe Calderón resultaron ganadores del primer debate presidencial realizado anoche, en tanto que Andrés Manuel López Obrador, quien no participó en el encuentro, y Roberto Madrazo fueron los perdedores.

Calderón y Mercado mejorarán la percepción de los electores y se verán reflejados en las siguientes encuestas, dijo el analista; sin embargo, apuntó que estas tendencias no son definitivas y pueden dar un vuelco dependiendo del desarrollo de las campañas.

Por su parte, Fernando Gutiérrez, experto en Imagen Pública, destacó en entrevista por separado que Roberto Madrazo fue indudablemente el candidato mejor vestido, el cabello bien cortado, peinado y muy bien preparado en este aspecto visual; sin embargo, el panista Felipe Calderón resulto ser el mejor orador, en tanto que Patricia Mercado no cayó en el juego de la agresión y se enfocó a las propuestas, poniendo como ejemplo grupos de mujeres indígenas y grupos marginales.

En síntesis, dijo, se trató de un debate ordinario, con dos candidatos contra uno, propuestas y argumentación; tal podría ser el resumen del primer encuentro entre candidatos realizado el día de ayer, opinó Fernando Gutiérrez, experto en Imagen Pública e investigador del Tecnológico de Monterrey.

Para el politólogo Héctor Sánchez, Patricia Mercado fue la candidata con mayores aciertos durante el debate.

A Mercado se le vio segura, mirando a la cámara y sin titubear, al igual que Calderón, mientras que Roberto Madrazo y Roberto Campa se mostraron más agresivos en sus argumentaciones.

Finalmente comentó que la vestimenta idéntica de Calderón y Campa se debe a una desafortunada coincidencia, y no a algo premeditado, de ser así sería muy triste que dos candidatos tan torpes aspiraran a ser Presidente de República.

Perdió el ausente

Serpientes y Escaleras
Salvador García Soto
El Universal
Miércoles 26 de abril de 2006

Definir a botepronto quién ganó el debate de anoche no es fácil. Felipe Calderón sin duda fue el que mejor proyectó en términos de imagen, de seguridad y de estructura en su mensaje; Patricia Mercado fue la única en hablar de temas y tópicos diferentes aunque por momentos se vio dispersa; Roberto Madrazo se preparó bien y comenzó certero, pero en el balance final fue el más golpeado y no respondió a cuestionamientos graves; y Roberto Campa se vio coherente y el más aterrizado en sus propuestas, aunque el papel de "golpeador" a favor del PAN y, por momentos, el exceso de vehemencia lo hicieron aparecer casi todo el tiempo como enojado, iracundo.

Pero más allá de las impresiones sobre los que sí fueron al debate, al final de las dos horas de palabrería, diagnósticos detallados hasta el cansancio y promesas de soluciones mágicas y generales, quedó una sensación de que, por lo pronto, en este primer debate presidencial hubo otro perdedor claro: Andrés Manuel López Obrador, quien al dejar vacío su lugar, en momentos en que la contienda se cierra y ya no es puntero absoluto, perdió una oportunidad de explicar sus propuestas y contrastar por qué dice ser mejor y distinto a sus adversarios.

No hubo más que dos o tres menciones breves a la inasistencia, y ni siquiera se enfocó una sola vez al pódium vacío del candidato perredista; pero la ausencia se notó y en la percepción final no se entiende por qué razón no estuvo presente un candidato que dice tener mejores propuestas y un "proyecto alternativo" que debió explicar a los electores.

Frases como "le zacateó", "hizo falta El Peje", o "debió estar Andrés Manuel", se escuchaban anoche entre televidentes que, más allá de estrategias o de tácticas electorales, se quedaron con la sensación de que hubo un desprecio, un desaire o hasta miedo de López Obrador para confrontar sus propuestas.

Y el perredista podrá decir que era su derecho no asistir, que nada lo obligaba y que no fue al debate por estrategia. Pero todo apunta a que, al final, esa será una mala estrategia, una decisión tomada hace dos meses, en circunstancias totalmente distintas, y que anoche, simple y sencillamente, el candidato del PRD dejó su lugar vacío y permitió que Felipe Calderón, su más cercano rival, se despachara solo y en cadena nacional a esos votantes indecisos a los que más impactan los debates y que definirán la elección.

Porque el panista tuvo anoche un día de campo: los duros cuestionamientos de Roberto Madrazo a la ineficiencia del presidente Fox y hasta los señalamientos directos a Calderón, se diluyeron cuando el priísta, nervioso y con un ligero temblor de manos, no respondió a la acusación de Campa sobre que no ha pagado impuestos desde el 2003, aun cuando reportó ingresos por 500 mil pesos, según documentos del SAT que anoche presentó el candidato de Nueva Alianza.

El silencio de Madrazo también sobre sus departamentos en Miami y otras propiedades, hizo que la acusación a Calderón sobre el préstamo de 3 millones en Banobras pareciera nada.

Con Roberto Campa haciendo el trabajo sucio -quién sabe si por encargo de Elba Esther Gordillo o por acuerdo con el PAN-, Felipe pudo correr prácticamente solo y sin tener que contestar a un Madrazo que, a pesar de que llegó bien entrenado y en excelente forma, terminó tacleado por el vehemente Campa, quien no lo dejó avanzar y le destrozó la estrategia.

Patricia Mercado , por su parte, aprovechó bien el escaparate. Su dispersión del principio desapareció cuando se enfocó en sus temas y fue la única en hablar de temas diferentes y evitados por los demás: aborto, discriminación, uniones gay. Mercado capitalizó bien ser la única mujer y se presentó como opción diferente.

Y con Calderón libre y sin presiones en el debate de ayer, el peor escenario para el ausente Andrés Manuel se cumplió: Felipe salió, sin duda, vencedor del debate y, así sea un punto, dos o tres, no hay duda de que lo que se vio anoche en las pantallas se reflejará en las encuestas y acabará de cerrar la contienda. Mientras eso ocurre y aumenta la presión a su campaña, López Obrador se resiste a ver la realidad y prefiere seguir creyendo que sólo lo que él ve es real.

Diario Monitor

Excelsior: Gana dos a uno Calderón


Por Redacción Excélsior 26-04-2006

Según su opinión, ¿quién cree usted que ganó el debate?

Felipe Calderón ganó el primer debate entre candidatos presidenciales de acuerdo con una encuesta realizada por Excélsior al término del encuentro celebrado ayer en el World Trade Center.

Según el sondeo aplicado ayer vía telefónica a nivel nacional a 630 personas (55% de ellas mujeres),el aspirante de Acción Nacional fue el triunfador para el 38.4% de los consultados, más del doble de quienes consideraron que el ganador fue Roberto Madrazo (16.4%). Con un porcentaje ligeramente menor quedó la abanderada de Alternativa, Patricia Mercado, con el 13.9. Roberto Campa sólo obtuvo el 5.4%. Las respuestas que se consignan son sólo de aquellos que vieron el debate.

El encuentro de ayer se distinguió por el tono beligerante que desde sus primeras intervenciones adquirieron los contendientes, a excepción de Patricia Mercado.

La ausencia de Andrés Manuel López Obrador fue recriminada en breves alusiones por parte de los candidatos.

Reforma: Gana Calderón



El 43 por ciento de las personas encuestadas que vieron el debate señaló que el triunfador fue Calderón

Reforma/Staff

Ciudad de México (26 abril 2006).- Felipe Calderón resultó ganador del primer debate entre candidatos presidenciales, de acuerdo con una encuesta telefónica nacional y un sondeo entre líderes realizado en México, Monterrey y Guadalajara.

El 43 por ciento de las personas encuestadas que vieron el debate señaló que el triunfador fue Calderón. La misma opinión surgió de un ejercicio de evaluación realizado entre 295 líderes de la comunidad, quienes vieron ganar al candidato panista en un 71 por ciento.

En contraste, hubo coincidencia en estos ejercicios respecto a que el peor desempeño correspondió a Roberto Madrazo.

Calderón se presentó en el debate como el "Presidente del empleo", dijo que era el candidato de las propuestas y que sería el Mandatario de las soluciones.

Insistió en bajar las tarifas eléctricas permitiendo a quien genere energía más barata venderla a los consumidores, así como incorporar a gente que no paga impuestos a la base de contribuyentes.

En el debate el más atacado fue Madrazo. Primero Roberto Campa lo acusó de evadir impuestos y presentó documentos para probarlo. Luego Calderón le reclamó sus propiedades en Miami.

El priista diagnosticó que con el Gobierno panista México perdió el rumbo y se presentó como el candidato que solucionaría los problemas con un nacionalismo moderno, que lo haga diferente de la derecha intolerante y de la izquierda conflictiva.

Además tildó al panista de ser el candidato del IVA en alimentos y medicinas.

Patricia Mercado evitó confrontarse con el resto de los candidatos y llamó a los ciudadanos independientes y a las mayorías "formadas por muchas diferencias", a votar por una alternativa de izquierda, como la que ella representa.

Campa se explayó en su ataque a Madrazo y, con documentos, denunció una presunta evasión fiscal cometida por el priista entre 2003 y 2005 al no declarar ante la secretaría de Hacienda los ingresos recibidos en ese lapso.

Al final pidió que se vote por las personas y no por los partidos y que se revisara su actuación como funcionario público para apoyar su candidatura.

Luego del encuentro, Calderón festejó en la sede nacional panista lo que calificó como un triunfo. "Ha sido un día maravilloso", resumió su jornada.

Manuel Espino, dirigente blanquiazul, afirmó que en el debate vio a Calderón como Presidente.

"Les ganamos el debate. Lo vi como estadista, como el Presidente que México necesita, muy echado para adelante", resumió.

Madrazo se negó a declararse ganador del debate.

Con escasos aplausos, sin música y prácticamente sin porras, el candidato se presentó a una conferencia de prensa tras el debate en la que su dirigente nacional Mariano Palacios lo elogió.

"Supo rehuir a la anécdota fácil y no cayó en el garlito de las provocaciones", sostuvo frente al Niño Verde, Jorge Emilio González, quien actuó prácticamente como espectador de los hechos.

Quien sí celebró, y hasta con Mariachi, fue Campa, cuyos simpatizantes festejaron el golpe contra Madrazo por su presunta evasión fiscal.

Pega a AMLO su ausencia

El candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, cumplió con su inasistencia al primer debate presidencial, pero esa decisión puede trasladarle un costo a sus simpatías electorales.

De acuerdo con una encuesta telefónica realizada por Grupo Reforma después del debate, un 55 por ciento de personas que lo vieron consideraron que la ausencia del político tabasqueño le va a restar votos en la elección del 2 de julio.

Un 39 por ciento, en cambio, consideró que el candidato perredista no se verá afectado.

Igualmente, el 72.4 por ciento de los líderes que evaluaron el debate convocados por Grupo Reforma opinó que la ausencia de López Obrador tendrá un efecto negativo para el propio perredista.

López Obrador decidió seguir el debate por televisión en su domicilio particular. Irónicamente, cuando se debatía el tema de política energética y el candidato priista, Roberto Madrazo, hablaba sobre la crisis de energía y los apagones, la zona de Copilco, donde vive el perredista, se quedó sin luz.

Anoche, el candidato decidió guardar silencio y no opinar sobre las incidencias del debate. Hoy, durante un acto con los candidatos a legisladores perredistas en el Auditorio Nacional, fijará su posición.

La pelea, entre AMLO y Felipe Calderón: analistas

Redacción online
El Universal
Ciudad de México
Miércoles 26 de abril de 2006

Consideran Héctor Aguilar Camín y Luis Rubio que el candidato panista fue el que mejor desempeño logró, seguido de Patricia Mercado, quien se mantuvo al margen de las descalificaciones

01:50 Una nueva era de la carrera presidencial arranca a partir de la noche de este martes con dos punteros: Andrés Manuel López Obrador, de la Alianza por el Bien de Todos, y Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional, después de que el último ganara el primer debate entre aspirantes a la Presidencia de México.
Así lo consideraron Héctor Aguilar Camín y Luis Rubio, analistas convocados por la empresa Televisa para discutir el desempeño de los candidatos presidenciales en el debate organizado por el Instituto Federal Electoral.

Para Aguilar Camín y para Rubio, el candidato panista fue el que mejor desempeño logró en el ejercicio, seguido de Patricia Mercado, la candidata de Alternativa Social Demócrata y Campesina, quien se mantuvo al margen de las descalificaciones y fue la única que expuso la necesidad de formar un gobierno que tome decisiones a partir de las propuestas y la participación de las organizaciones sociales, de los investigadores y de la ciudadanía.

El candidato del PRI, Roberto Madrazo, fue el gran perdedor del ejercicio, pues a juicio de Aguilar Camín (también conductor de programas de análisis y debate) se “esclavizó” a leer a las tarjetas informativas y los materiales que llevaba preparados y perdió la oportunidad de improvisar y reaccionar más espontáneamente.

Roberto Campa, candidato por el partido Nueva Alianza, no fue a tratar de asegurar el registro para su partido (2 por ciento de la votación total), sino a cobrarle a Madrazo las viejas rencillas con Elba Esther Gordillo, dijeron. El debate sobre el debate

Calos Montemayor. periodista, historiador y escritor, consideró que el formato del debate no les es de utilidad a la ciudadanía ni al país porque en él no hay reflexión, no hay visión constructiva.

“Es un ejercicio en el que los candidatos hablan de sus propuestas como realidades aisladas, no estructuradas y que no permite conocer por qué o cómo decidieron que éstas eras las más viables para el país”.

Los analistas coincidieron en que, aunque es necesario afinar y mejorar este tipo de ejercicios democráticos para que sean más útiles, lo importante es que se lleven a cabo para dar a la gente la oportunidad de conocer cómo reaccionan ante la presión los posibles tomadores de decisiones del país. El error de AMLO

López Obrador se equivocó al no haber asistido al debate, coincidieron los tres analistas de Televisa. “Le falló el cálculo, porque cuando decidió no asistir estaba con una ventaja muy cómoda en las encuestas y pensó que no tenía nada qué perder, pero hoy estaba en un momento muy distinto y estar presente le habría ayudado”, dijo Rubio.

El analista señaló que la negativa de AMLO a recular en su decisión de no asistir al encuentro no sólo denota un rasgo de su personalidad, sino que privó a la gente de la oportunidad de conocer su capacidad argumentativa. Hacia la recta final

A pesar de la recomposición de posiciones en la contienda electoral, en donde Felipe Calderón se mete de lleno a la carrera por el primer lugar en las preferencias electorales, los analistas enfatizaron que los resultados de este debate no deben considerarse definitivos, pues existen múltiples factores que pueden inclinar la balanza a favor o en contra de cualquiera de los tres principales candidatos a la Presidencia de la República.

Reforma: Templo Mayor

F. Bartolomé

LA GRAN LECCIÓN del debate presidencial es que no es lo mismo ser el gran ausente que el gran ignorado.

LA NEGATIVA de Andrés Manuel López Obrador a presentarse en el debate, evidentemente le va a salir muy cara en términos electorales.

PORQUE esa decisión la tomó cuando todavía conservaba una amplia ventaja sobre sus contrincantes, pero ayer el escenario era muy distinto.

Y SI BIEN el tabasqueño le apostó a que estar presente a través de la silla vacía, la realidad es que le dejó toda la cancha a Felipe Calderón, quien asumió el papel del puntero.

HABRÁ QUE VER si López Obrador decide mantener su estrategia del candidato ermitaño negándose a dialogar con empresarios, a reunirse con estudiantes, a contestar preguntas de cultura general, a debatir sus propuestas...

YA SE VIO que los fantasmas no dan la pelea.



QUIZÁ la imagen más representativa del debate fue cuando Roberto Madrazo desapareció de escena para recoger un papel.

ESOS SEGUNDOS en los que sólo se vio el atril del priista fueron una rápida alegoría de lo estrepitoso de su caída ante las cámaras.

Y SI Felipe Calderón fue declarado el ganador de la contienda, sin duda la sorpresa de la noche la dio Patricia Mercado con una imagen fresca, un discurso bien enfocado a las minorías y con un lenguaje distinto al del resto de los candidatos.

HAY QUIENES DICEN que también Roberto Campa logró causar una buena impresión en los tele-espectadores, por su presencia, sus frecuentes ataques y sus pausas dramáticas.

SOBRE TODO porque dedicó buena parte de su tiempo a lanzar puyas contra Madrazo, quien con una mano tenía que defenderse mientras con la otra trataba de arañar a Calderón.

Y LA MEDALLA al mérito es para todos los electores que se soplaron dos horas de un debate entre algodones, cuyo formato urge cambiar.

Crónica: Gana Calderón; Mercado sorprende; pierde López

Adrian Castillo
2006-04-26

Felipe Calderón, el ganador de la noche, aunque no por nocaut; Patricia Mercado, la gran sorpresa; Roberto Madrazo, el perdedor; Roberto Campa, ni para un lado ni para otro.

Andrés López Obrador también carga con la derrota: su ausencia pegó en la percepción del electorado.
Anoche, en el debate de los cuatro candidatos a la Presidencia de la República los ataques no funcionaron. Las propuestas siempre elevaron las valoraciones positivas hacia los candidatos.

Estas son las primeras conclusiones a las que se llegó en un Grupo de Enfoque (una medición cualitativa de opinión), que realizó para Crónica la firma BGC, Ulises Beltrán y Asociados.

En este, un grupo de electores -de entre 26 y 40 años, pertenecientes, una parte, al estrato medio alto y otra al estrato bajo, con menor nivel de educación y egresos- fue valorando el desarrollo del debate con un aparato del tamaño de un celular en la mano, denominado medidor de percepciones.

Este dispositivo cuenta con una perilla para marcar un rango de cero a cien, la cual era movida por los participantes hacia el 100 cuando lo que veían les agradaba o hacia el cero cuando les molestaba. Los candidatos arrancaban siempre en el número 50.

Simultáneamente a la realización del encuentro entre los candidatos, en una pantalla en la que se transmitía el debate se configuraba segundo a segundo una especie de electrocardiograma.

En una oficina alterna, Ulises Beltrán y su equipo de especialistas efectuó un monitoreo de los resultados. Luego se efectuó una discusión entre el grupo.

Los parámetros reportados por el estudio reportan que Felipe Calderón resultó el ganador al mantener durante sus participaciones líneas ascendentes que alcanzaban hasta los 70 y en ocasiones los 80 puntos.

Sus mejores posicionamientos los consiguió al hablar del tópico del empleo, uno de los temas que ha tomado como bandera de campaña.

Por la forma en que se expresaba, la gente lo encontró como el mejor preparado para ser Presidente, con "mayor empaque" y más experiencia para tal fin. Este último atributo, al final, el panista se lo arrebató al candidato del PRI Roberto Madrazo.
Calderón obtuvo durante el debate una mayor aceptación entre el sexo masculino. Aunque generó en ambos sexos buena aceptación al hablar de economía y energía.

El público lo castigó cuando lanzó críticas al gobierno capitalino o a sus contendientes, por ejemplo, cuando retó al candidato del PRI a echarse una "cascarita". No así cuando concluyó una de sus embestidas con una broma al comparar a Madrazo con un nopal "porque cada vez le encuentran más propiedades".

Patricia Mercado resultó la gran sorpresa al mantener marcadores también ascendentes que iban de los 50 a los 70 puntos, tope que alcanzaba en cada una de sus participaciones.

La característica de la abanderada del Partido Alternativa Social Demócrata y Campesina, según revela el estudio, fue su serenidad y sensatez al momento de exponer sus ideas.

Gustó tanto a hombres como a mujeres, por ejemplo, cuando hablaba de educación, seguridad social y respeto a los derechos y libertades pero, de acuerdo con los resultados, esto no es garantía de que se traduzca en una modificación de las preferencias.

Uno de los derrotados de la noche fue el priista Roberto Madrazo. Su desempeño, de acuerdo con los gráficos, casi siempre se mantuvo en el rango de los 50 puntos. Eran líneas casi rectas. Su discurso lo ató a ese índice.

Los participantes del Grupo de Enfoque le pasaron la factura por las alusiones que en términos positivos hacía sobre su partido. Y también por algunos titubeos que tuvo como cuando se le cayó del atril una fotografía con la que supuestamente documentaría la inseguridad en el país.

La estrategia de iniciar sus participaciones con ataques también fue un error. Por ejemplo, cuando se refirió a la estatura de Calderón, su calificación bajó de golpe y se colocó en los 40 puntos, una zona considerada negativa.

Su mejor momento lo tuvo cuando presentó propuestas para combatir la pobreza, entre las que figuraban instalar clínicas, enviar más médicos, medicinas, y agua a la población menos favorecida. Pero eso no le alcanzó.

A diferencia de Calderón, las mujeres vieron de mejor forma al candidato del tricolor.

En el caso de Roberto Campa, fue su gesto de aparente molestia -el ceño fruncido- y su semblante los que mantuvieron al público frío.

En dos momentos del debate, casi al principio y a la segunda mitad, alcanzó sus momentos estelares: llegó a 60 puntos.
Sin embargo, sus caídas fueron precedidas de ataques a sus contrincantes; por ejemplo, a Roberto Madrazo.

El ausente del debate también perdió. El grupo de enfoque vio "bastante interesante" el intercambio de ideas entre los presidenciables y consideró que empeoró o mantuvo igual de mala su percepción sobre el perredista Andrés Manuel López Obrador.

En este punto, la decisión de ignorarlo por parte de los candidatos que sí debatieron, se tradujo en un éxito para ellos.

Los datos
• ¿Qué es el grupo de enfoque?
Es una técnica muy útil para conocer y comprender a profundidad la lógica y las razones subyacentes de las opiniones específicas que se encuentran en la mente de la población, en relación a un tema determinado, en este caso la del desarrollo del debate y desempeño de los candidatos a la presidencia que participaron en él. En este caso se pudo se pudo evaluar de manera constante y simultánea las reacciones ante el debate, conociendo su percepción subconsciente, para posteriormente realizar una discusión en grupo sobre las razones de sus conclusiones acerca de lo sucedido.

Las frases
• Felipe Calderón
"Dicen que a este candidato (Madrazo) le salen, como al nopal, más propiedades cada día".
"El candidato Roberto Madrazo, cuando fue diputado en 1978 sí votó la ley del IVA, incluyendo las medicinas, y hace unos días se comprometió a ponerle IVA a los alimentos".

• Roberto Madrazo
"Voy a mostrar los logros de Calderón en materia de energía: nada, simplemente nada, es el candidato de las oportunidades perdidas".
"Campa, como ya sabemos quién te contrató como candidato, te dio órdenes de declinar muy pronto a favor de Calderón, con todo respeto no me voy a ocupar de ti en este debate".

• Roberto Campa
"Ese es el problema de Roberto Madrazo: le gusta pelearse con las mujeres".
(A Madrazo) "Ojalá tenga manera de explicarnos cómo pretende ser Presidente, pero no paga impuestos".

• Patricia Mercado
"Se dice que van a venir las guerras por el agua, la mala noticia es que las guerras ya están acá".

Tele-encuesta de Grupo Monitor

La pregunta: Si hoy fueran las elecciones ¿Por quién votarías?

abril 25, 2006

Disculpas

Martes 25 de abril de 2006

ASTILLERO
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La Jornada

LOPEZ OBRADOR no aguantó ni siquiera 24 horas para ofrecer disculpas a Televisa. La noche de este domingo 23, en El privilegio de mandar, el Canal de las Estrellas había dado resuelta contestación a los señalamientos y advertencias que en su contra había realizado el ex jefe del gobierno capitalino trece días atrás. Recordando el pasado priísta de los principales personajes del perredismo, se armó un diálogo entre el actor que representaba a Manuel Camacho y el que lo hacía con Andrés Manuel, supuestamente ansioso éste por seguir teniendo presencia destacada en el privilegiado programa mandón, en el que acabarían reconociendo: todos tenemos una cola de dinosaurio que nos pisen. Luego de la evocación y advertencia del rabo jurásico aplastable, el resto del programa de simplona comicidad política transcurrió manteniendo al candidato perredista en una sugerente condición de expulsado del paraíso mediático, siempre fuera del episodio en curso, viendo desde el exterior lo que sucedía en el edén paródico del que habría sido botado, doliéndose en una condición presuntamente chistosa de esa exclusión en la que sólo le acompañaba -también sugestivamente- el emblema del salinismo converso al pejerredismo, el mencionado Camacho.

AYER MISMO, AMLO sacó bandera blanca. Pero no lo hizo reconociendo errores y corrigiéndolos con gallardía, sino desdiciéndose (¿quién sería el enmendador Rubén Aguilar de López Obrador si llegara a la Presidencia?, ¿el mismo Andrés Manuel?), arguyendo que quienes hubiesen escuchado sus palabras las habrían mal interpretado e incluso refugiándose en una especie de licencias idiomáticas regionales. "Yo no dije complot de Carlos Salinas con Televisa en mi contra", mencionó ayer ante los micrófonos de Radio Fórmula conducidos por Joaquín López Dóriga. "Dije: todo esto de que soy autoritario, de que me parezco a Chávez, tiene que ver con Carlos Salinas y un grupo que no quiere que nosotros avancemos", puntualizó. Otra fue la información publicada el 11 del presente mes, en La Jornada, bajo la firma de Matilde Pérez y Enrique Méndez: "La guerra sucia, dijo en un primer momento en su programa La otra versión, la negoció 'Salinas en una reunión con Televisa desde 2003', y a la pregunta de si el ex presidente es el autor de esa estrategia respondió: 'él y otros que están vinculados y que tienen mucho miedo a perder privilegios'".

CON LA VISTA puesta en la nueva orientación que advertía en El privilegio de mandar, y la insistencia en pintarlo como autoritario a partir del episodio de las chachalacas silenciadas, López Obrador pronunció un párrafo polémico aquel pasado 11: "Aprovecho para mandar un mensaje respetuoso al dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Jean, que vamos a estar pendientes de los contenidos, y que los medios de comunicación tienen la obligación de informar con objetividad y profesionalismo, y que no se pueden convertir en el fiel de la balanza". Ayer, en el programa radiofónico de López Dóriga, plantearía en general que él no había dicho lo que podría haber parecido: "No dije eso. Si se interpretó de esa manera, yo ofrezco disculpas. Yo no lo planteé así. Yo lo que dije fue: 'tengo que estar pendiente'". Luego justificó el uso de giros lingüísticos simplificadores para difundir sus mensajes. Si él, por ejemplo, hubiera criticado las encuestas que a su juicio estaban truqueadas y maquilladas, diciendo que estaban "mal metodológicamente, o que la metodología que se utilizó está mal, nadie me va a entender, o me van a entender muy pocos. Si yo digo: al diablo con esas encuestas -no dije con las encuestas: con esas encuestas- pues ya me van a entender mejor. Y es que "cada quien habla de acuerdo a la cultura de su región".

SI LA POLITICA se define por los tiempos, el escogido por López Obrador para ofrecer disculpas al poderoso consorcio televisivo fue el peor: a menos de 24 horas de que en el mismo programa presuntamente en observación, El privilegio de mandar, le habían repetido y mejorado la dosis. Disculpas que se suman al virtual silencio guardado frente a la maniobra senatorial que reformó la Ley Federal de Radio y Televisión para beneficiar a Televisa, Televisión Azteca y Telmex -AMLO apenas hizo exhortaciones para poner a votación las reformas en mejor momento- y al extraño episodio en que la bancada perredista de San Lázaro aprobó en siete minutos, sin leerlo, el texto cuya redacción, cabildeo y aprobación corrió por cuenta y para beneficio de Televisa.

El primer debate en Reforma

Encuesta realizada a lo ciberlectores de Reforma, paso a paso y tema por tema, durante la realización del debate.

Se complica camino de izquierdista rumbo a presidencia de México

Martes 25 de Abril, 2006 5:35 GMT
Por Miguel Angel Gutiérrez

MEXICO DF (Reuters) - Las cosas para el candidato izquierdista a la presidencia de México se complicaron luego de que por primera vez fue desplazado como favorito en un sondeo por su rival oficialista, quien el martes espera ganar más puntos en el primer debate rumbo a las elecciones de julio.

Del debate no participará el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, en una jugada criticada por analistas que creen que le hizo perder terreno junto con un enfrentamiento que sostuvo con el presidente Vicente Fox y a duros ataques de sus adversarios.

López Obrador, un ex alcalde de la Ciudad de México que ha empuñado la bandera de ver primero por los pobres, siempre había sido puntero en todas las encuestas sobre intención del voto, pero su liderazgo comenzó a tambalearse semanas atrás.

El candidato oficialista, Felipe Calderón, de derecha, apareció el martes como el favorito para sentarse en la silla presidencial en un sondeo del diario Reforma, que lo ubicó tres puntos porcentuales por arriba de López Obrador.

La baja en las preferencias se debió, en parte, a que el izquierdista protagonizó un enfrentamiento con el presidente Fox, a quien le pidió que se callara llamándolo "chachalaca," un ave conocida por sus estridentes graznidos.

Analistas han dicho que la negativa de López Obrador a participar el martes en la noche en el debate, que será televisado y en el que estarán los otros cuatro candidatos presidenciales, también golpeó su popularidad.

"López Obrador podría estar cavando su tumba con su propia lengua," dijo George Grayson, del Colegio William and Mary en Virginia, autor de un nuevo libro sobre el izquierdista.

GUERRA SUCIA

El izquierdista dijo que el resultado del sondeo del martes es parte de esa guerra sucia y lo calificó como "un manejo de mercadotecnia para ver si confunden a la gente." Afirmó que el diario Reforma "siempre ha mostrado simpatías" por Calderón.

López Obrador explicó que su ausencia en el debate es porque sus adversarios aprovecharán el foro para unirse en atacarlo, como parte de una "guerra sucia" en su contra.

En la primera confrontación de ideas se abordarán los temas de economía y desarrollo, incluido el combate a la pobreza. López Obrador ha dicho que sí irá a un segundo debate el 6 de junio.

Roy Campos, de la encuestadora Consulta Mitofsky, dijo que López Obrador deberá hacer más agresiva su campaña y responder a los ataques de sus adversarios.

Campos comentó que el llamado "efecto chachalaca" golpeó al izquierdista, pero también las acusaciones del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo, de que López Obrador fue débil por no querer debatir.

Las críticas del partido de Fox, que ha dicho que López Obrador "es un peligro para México" y lo acusa de recibir apoyos ilegales del presidente venezolano, Hugo Chávez, también influyó en la baja del izquierdista, agregó.

En una reciente gira por el empobrecido estado de Oaxaca, Calderón, amigo de los mercados, dijo sentirse en "un muy buen momento de campaña" y perfilándose hacia el primer lugar de las preferencias electorales de los mexicanos.

Entre empresarios e inversionistas dentro y fuera del país existe temor de que López Obrador, quien ganó popularidad con pensiones para ancianos y madres solteras cuando fue alcalde de la capital hasta el 2005, podría desestabilizar la economía.

(Reporte adicional de Kieran Murray)

Primer debate 2006 • 25 de abril • 20:30 horas


Reforma: Supera Felipe al peje




La opinión de los comentaristas de Fórmula Financiera

abril 24, 2006

FELIPE CALDERÓN PROPONE: 7 Soluciones básicas para promover la economía

1.ENERGÉTICOS A PRECIOS COMPETITIVOS

Promover la inversión, si alguien puede producir electricidad más barata y de mejor calidad de lo que produce electricidad la CFE, que la produzca.

2.HORARIOS FLEXIBLES

Su propuesta es hacer más flexible la ley laboral, con la idea de generar opciones para los jóvenes y para las mujeres que no disponen de jornadas completas para trabajar, de esta manera se puedan contratar por horas.

3.MÁS Y MEJORES GUARDERÍAS.

Ampliar y modernizar los sistemas de guarderías infantiles para facilitar la incorporación de las mujeres en mercado formal laboral.

4.TASA ÚNICA DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA

Para promover una marco tributario más simple propone una tasa única de ISR, la cual exentaría a quienes ganan menos de 5 salarios mínimos, y aquellos que ganan más de esa cantidad pagarían una misma tasa.

5.PROMOVER LA INVERSIÓN

La inversión es la única generadora del empleo, tanto la inversión privada como la pública, por lo que Felipe Calderón se compromete a garantizar las condiciones de certeza legal y competitividad necesarias para el desarrollo regional.

6.INCENTIVAR LA CONTRATACIÓN DE JÓVENES

Para que los jóvenes entre 16 y 28 años tengan su primer trabajo, las cuotas obrero- patronal al Seguro Social del primer año irán por cuenta del gobierno, con la idea de incentivar la contratación de los jóvenes.

7.INCUBADORAS DE NEGOCIOS

Implementar un plan nacional de emprendedores, para que los jóvenes que tienen una idea de negocio y tienen las ganas de emprenderlo, encuentren su oportunidad, para ello va instalar una incubadora de empresa en cada universidad del país.

abril 23, 2006

Berlusconi y el peje: tan lejos, tan cerca

·Los ojos del Duce
El 'régimen' de Berlusconi

EL PERIODISTA Y SEMIÓLOGO UMBERTO ECO ANALIZA LA MANERA DE HACER POLÍTICA DEL PRIMER MINISTRO ITALIANO

UMBERTO ECO
DOMINGO 16-11-2003 EL PAIS sección DOMINGO



Todos los días se escuchan enérgicas reacciones (y por suerte también por parte de la opinión pública de otros países europeos, tal vez más que en Italia) ante el golpe de Estado subrepticio que Berlusconi está tratando de llevar a cabo. Con todo, ha sido un error de planteamiento la discusión de si Berlusconi estaba instaurando o no un régimen, dado que la palabra "régimen" evoca automáticamente en Italia el régimen fascista. En tal caso, es necesario admitir que Berlusconi no está confinando aún a los disidentes, no está imponiendo la camisa negra a los jóvenes, no reconstruye la Cámara de los Fasci y de las Corporaciones.

Si con la palabra "régimen", en cambio, se entiende una forma de gobierno (al igual que hay regímenes democráticos, regímenes monárquicos, etcétera), es evidente que Berlusconi está instaurando, día tras día, una forma de gobierno autoritario, basado en la identificación del partido, del país y del Estado con una serie de intereses empresariales. No lo hace mediante operaciones de policía, arresto de diputados o abolición violenta de la libertad de prensa, sino poniendo en marcha una ocupación gradual de lo medios de comunicación más importantes, y creando con los mecanismos adecuados formas de consenso fundadas sobre llamamientos populistas.

Frente a esta operación se ha afirmado, por orden, que:

i) Berlusconi se metió en la política con la única finalidad de bloquear o desviar los procesos judiciales que podían llevarle a la cárcel;

ii) como ha dicho un periodista francés, Berlusconi está instaurando un pedegisme (de pdg, que en Francia es el "président directeur général", el boss, el manager, el jefe absoluto de una empresa);

iii) Berlusconi realiza su proyecto avalado por un éxito electoral indiscutible, y sustrayendo, por tanto, a la oposición el arma del tiranicidio, en cuanto deben oponerse respetando la voluntad de la mayoría, y lo único que le cabe hacer es convencer a parte de esa mayoría para que reconozca y acepte las consideraciones que junto a la presente forman esta lista;

iv) Berlusconi, basándose en este éxito electoral, se dedica a hacer aprobar leyes concebidas para su personal interés y no para el del país (y en eso consiste el pedegisme);

v) Berlusconi, por las razones hasta ahora expuestas, no actúa como un estadista ni tan siquiera como un político tradicional, sino siguiendo otras técnicas -y precisamente por ello es más peligroso que un caudillo de los de otros tiempos, porque esas técnicas se presentan como adecuadas aparentemente a los principios de un régimen democrático-;

vi) Berlusconi ha superado la fase del conflicto de intereses para llevar a cabo, cada día más, la absoluta convergencia de intereses, es decir, haciendo aceptar al país la idea de que sus intereses personales coinciden con los de la comunidad nacional.

Un concepto de gobierno

Eso constituye sin duda un régimen, una forma y una concepción de gobierno, y se está llevando a cabo de una forma tan eficaz que las preocupaciones de la prensa europea no se deben a la piedad y el amor hacia Italia, sino simplemente al temor de que Italia, como en un reciente pasado infausto, sea el laboratorio de experimentos que podrían extenderse a Europa entera.

El problema es que la oposición a Berlusconi, incluso en el extranjero, actúa a la luz de una séptima convicción, que en mi opinión es errada. Se considera, en efecto, que, al no ser un estadista, sino un dirigente empresarial dedicado solamente a mantener los equilibrios precarios de su propia formación política, Berlusconi no es consciente de que el lunes dice una cosa y el martes lo contrario, que no teniendo experiencia política ni diplomática tiende al patinazo, habla cuando no debe hablar, deja que se le escapen afirmaciones que se ve obligado a tragarse al día siguiente, confunde hasta tal extremo su propio provecho particular con el público que se permite ante ministros extranjeros ocurrencias de pésimo gusto sobre su propia consorte, etcétera. En tal sentido, la figura de Berlusconi se presta a la sátira, sus adversarios se consuelan en ocasiones pensando que ha perdido el sentido de la medida, y confiando, por tanto, en que corra sin darse cuenta hacia su propia ruina.

Creo, en cambio, que es necesario partir del principio de que, en cuanto político de novísima naturaleza, digamos, si se quiere, posmoderno, Berlusconi está poniendo en acto, precisamente con sus gestos más incomprensibles, una estrategia compleja, avisada y sutil, que es testimonio del plano control de sus nervios y de su alta inteligencia operativa (y si no de su inteligencia teórica, de su prodigioso instinto de vendedor).

Sorprende en efecto en Berlusconi (y por desgracia, divierte) el exceso de técnicas de vendedor. Muchos recuerdan en Italia a un tal Mendella que aparecía en la televisión, en un canal especializado, para convencer a jubilados y familias de renta media y baja a fin de que le confiaran sus capitales, asegurándoles ganancias del cien por cien. El que, tras haber arruinado a algunos miles de personas, Mendella fuera arrestado mientras huía con la caja, es otra historia: había exagerado y se había precipitado. Pero lo típico de Mendella era presentarse a las diez de la noche diciendo que él no tenía interés personal en aquella recogida de ahorros ajenos, porque no era más que el portavoz de una empresa mucho más grande y sólida;
sin embargo, a las once afirmaba enérgicamente que en aquellas operaciones, de las que se presentaba como el único garante, había invertido todo su capital, y por tanto sus intereses coincidían con los de sus clientes. Quien le envió su dinero no advertía esas contradicciones, porque escogió centrarse en el elemento que le infundía mayor confianza. La fuerza de Mendella no estribaba en los argumentos que empleaba, sino en ametrallar a los espectadores con muchos.

Técnicas de venta

Las técnicas de venta de Berlusconi son evidentemente de esa clase (os aumento las pensiones y rebajo los impuestos), pero infinitamente más complejas. Debe vender consenso, pero no habla de tú a tú con los clientes, como Mendella. Tiene que echar cuentas con la oposición, con la opinión pública, incluida la extranjera, y con los medios de comunicación (que aún no son todos suyos) y ha descubierto la forma de volver a su favor las críticas de todos estos sujetos. Por tanto, debe hacer promesas, por buenas, malas o neutras que parezcan a sus propios partidarios, que se presenten ante los ojos de sus detractores como una provocación. Y debe producir una provocación al día, mucho mejor si inconcebible o inaceptable. Ello le
consiente ocupar las primeras planas y las noticias de apertura de los medios de comunicación y de situarse siempre en el centro de atención. En segundo lugar, la provocación debe ser de tal calibre que sus opositores no puedan darse por no enterados, y se vean obligados a reaccionar con energía. Ser capaz de arrancar todos los días una reacción indignada de sus opositores (y hasta de medios que no pertenecen a la oposición, pero que no pueden dejar pasar en silencio propuestas que conllevan alteraciones constitucionales) permite a Berlusconi presentarse ante su electorado como víctima de una persecución ("ya lo veis, diga lo que diga, me atacan").

El victimismo, que parece contrastar con el triunfalismo que caracteriza las promesas berlusconianas, es una técnica fundamental y es típica de todo populismo. Mussolini provocó con su ataque a Etiopía sanciones de otros países y jugó después como propaganda con el complot internacional contra Italia. Defendía la superioridad de la raza italiana y procuraba suscitar un nuevo orgullo nacional, pero lo hacía lamentando que el resto de los países despreciaran al nuestro. Hitler partió para la conquista de Europa sosteniendo que eran los demás quienes sustraían el espacio vital al pueblo alemán. Que en el fondo es la estrategia del lobo frente al cordero. Toda prevaricación debe ser justificada mediante la denuncia de una injusticia contra ti. En definitiva, el victimismo es una de las muchas formas con las que un régimen sostiene la cohesión de su propio frente interior mediante el chovinismo: para exaltarnos es necesario demostrar que hay otros que nos odian y quieren cortarnos las alas. Toda exaltación nacionalista y populista presupone el cultivo de un estado de continua frustración.

Y no sólo eso, porque el poder lamentarse cada día del complot ajeno permite aparecer en los medios de comunicación cada día denunciando al adversario. Esa es también una técnica antiquísima, que conocen bien los niños: tú le das un empujón a tu compañero de pupitre, éste te tira una bolita de papel y tú te quejas al maestro.

Otro elemento de esta estrategia es que, para crear provocaciones en cadena, no debes hablar tú solo, sino dejar mano libre a los más insensatos de tus colaboradores, y cuanto más insensatas sean las provocaciones, mejor.

No importa si la provocación va más allá de lo creíble. Al contrario, cuanto más inaceptable parezca, más obligado se verá el adversario a reaccionar, pues en caso contrario perdería hasta su propia identidad y su propia función de opositor como garante. La técnica consiste en lanzar la provocación, desmentirla al día siguiente ("he sido malinterpretado") y lanzar inmediatamente una nueva, de manera que sobre ésta se concentre la subsiguiente reacción de la oposición y el renovado interés de la opinión pública, y todos olviden que la provocación precedente había sido sencillamente flatus vocis.

Provocación

La inaceptabilidad de la provocación consiente además alcanzar otros dos objetivos esenciales. El primero es que, a fin de cuentas, por extrema que haya sido la provocación, no deja de constituir un ballon d'essai. Si la opinión pública no reacciona con la suficiente energía, eso significa que hasta la más ultrajante de las sendas podría llegar a ser, con la debida calma, practicable. Ese es el motivo por el que la oposición se ve obligada a reaccionar, aunque sepa que se trata de pura y simple provocación, porque si callara abriría el camino a otras tentativas. La oposición hace, por tanto, lo que no puede dejar de hacer para oponerse al golpe de Estado subrepticio, pero, al actuar así, lo corrobora porque sigue su lógica.

El segundo objetivo que se lleva a cabo es lo que podría definirse como el efecto bomba. Siempre he sostenido que si yo fuera un hombre con poder enredado en muchos y oscuros asuntos, y si llegara a saber que en un par de días estallará en la prensa una revelación que podría sacar a la luz mis fechorías, me quedaría una única solución: pondría u ordenaría que se pusiera una bomba en una estación, en un banco o en una plaza a la salida de misa. Con ello estaría seguro de que al menos durante quince días las primeras páginas de los periódicos y las noticias de apertura de los telediarios estarían ocupadas por el atentado, y la noticia que me preocupa, aunque apareciera, quedaría confinada en las páginas interiores y pasaría inobservada (o, en todo caso, afectaría de refilón a una opinión pública mucho más preocupada por otras cuestiones).

Un caso típico de efecto bomba fue la salida de Berlusconi en el Parlamento europeo calificando de kapo a un diputado alemán que le criticaba, seguida por las declaraciones de refuerzo del político de la Liga Stefani contra los turistas alemanes, tachados de borrachines y alborotadores. ¿Metedura de pata incomprensible, dado que suscitaba un incidente internacional y justo al principio del semestre italiano? En absoluto. En esos mismos días se debatía en el Parlamento italiano la ley Gasparri, con la cual Mediaset, la compañía televisiva privada propiedad de Berlusconi, hundía a la RAI y multiplicaba sus dividendos. Pero yo (y quién sabe cuánta gente como yo) no me hubiera dado cuenta de no haber sido porque, conduciendo por la autopista, escuché la Radio del Partido Radical en directo desde el Parlamento. Los periódicos dedicaban páginas y páginas al patinazo de nuestro primer ministro; al hecho de que los turistas alemanes, en cualquier caso, no dejarían de veranear en Italia; al problema lancinante de si Berlusconi se había excusado de verdad con Schröder o no. El efecto bomba funcionó a la perfección.

Podríamos volvernos a leer todas las portadas de los diarios de los últimos dos años para poder calcular cuántos efectos bomba han sido producidos. Frente a una afirmación como la de que los jueces deben ser sometidos a curas psiquiátricas, la pregunta que hemos de plantearnos es qué otra iniciativa hizo pasar esa bomba a un segundo plano.

Canallada

En este sentido, Berlusconi pedegista controla y dirige las reacciones de sus opositores, las confunde, puede usarlas para demostrar que esa gente pretende su ruina, que cualquier llamamiento a la opinión pública es una canallada ad hominem.

¿Cómo oponerse a tal estrategia? Hay una forma, pero se parece a la sugerencia de McLuhan, quien para bloquear al terrorismo (que vive del eco propagandístico de sus iniciativas y del malestar que difunden) proponía un apagón informativo. La consecuencia era que tal vez la prensa no se convirtiera ya en megáfono de los terroristas, pero se entraba en un régimen de censura, que era lo que los terroristas esperaban provocar.

Es fácil decirlo: concentra tus reacciones sólo en los casos verdaderamente importantes (ataques a la magistratura, leyes en beneficio de los intereses privados del jefe de Gobierno, etcétera), y si en cambio Berlusconi da a entender que quiere modificar la Constitución para convertirse en presidente de la República, coloca la noticia en un suelto de la sexta página, por estricto deber informativo, sin someterte a su juego. Pero ¿quién aceptaría un pacto así? La prensa específicamente de oposición, no, pues se vería inmediatamente a la derecha de la prensa independiente. La prensa independiente, no, por la sencilla razón de que ese pacto presupondría una alineación explícita. Además, una decisión semejante resultaría inaceptable para cualquier tipo de medio de comunicación, pues iría en contra de su propio deber/interés, el de aprovechar el mínimo incidente para producir y vender noticias, y noticias picantes y apetecibles. Si Berlusconi insulta a un parlamentario europeo, no puedes relegar la noticia en la sección de crónica o los recuadros de sociedad, porque perderías los miles de ejemplares que te hace ganar el battage sobre el sabroso acontecimiento.

Por tanto, sólo queda una decisión que tomar, aunque no sea más que sobre la base de la simple hipótesis de que resulte buena y realizable: visto que, mientras que el juego no deje de estar en manos de Berlusconi, la oposición debe seguir sus reglas, la oposición debe tomar la iniciativa adoptando, aunque en positivo, las mismas reglas berlusconianas.

Esto no conlleva que la oposición deba dejar de demonizar a Berlusconi. Ya se ha visto que si no reacciona ante sus provocaciones, en cierto sentido las avala, y en todo caso no cumple con su propio deber institucional. Pero esta función de reacción crítica ante las provocaciones debería ser asignada a un ala de la formación política, comprometida a tiempo completo. Y debería manifestarse por canales alternativos. Si es cierto, como lo es, que los medios de comunicación todavía libres del control de Berlusconi llegan sólo hasta los ya convencidos y que la mayor parte de la opinión pública está sometida a medios bajo control, no queda más remedio que saltarse los medios de comunicación. A su manera, los girotondi o cortejos espontáneos de ciudadanos han sido un elemento de esta nueva estrategia, pero si uno o dos de ellos hacen ruido, miles provocarían una costumbre. Si tengo que decir que el telediario ha ocultado una noticia no puedo decirlo a través del telediario. Debo volver a tácticas de reparto de octavillas, distribución de vídeos, teatro callejero, tamtan en Internet, comunicaciones en pantallas móviles colocadas en distintos lugares de la ciudad, y a cuantas otras invenciones pueda sugerir la nueva fantasía virtual. Visto que no puede hablarse al electorado desinformado a través de los medios de comunicación tradicionales, habrá que inventar otros nuevos.

Al mismo tiempo, y en un nivel de acción más tradicional, el de los partidos, las entrevistas y la participación en programas televisivos (pero sorprendiendo al adversario con manifestaciones inesperadas), la oposición debe hacer arrancar sus propias provocaciones.

¿Qué entiendo por provocación de la oposición? La capacidad de concebir planes de gobierno acerca de problemas hacia los que la opinión pública se muestre sensible y de lanzar ideas sobre una futura ordenación del país, de tal calibre que obliguen a los medios de comunicación a ocuparse de ello al menos con el mismo relieve que se concede a las provocaciones de Berlusconi.

Ejemplo de laboratorio

Por poner un ejemplo de laboratorio, la difusión de un plan que prevea, digamos, una ley que la izquierda en el Gobierno haría aprobar de inmediato y que prohibiera a un solo sujeto poseer más de una emisora de televisión (o un periódico o una estación de radio) estallaría como una bomba. Berlusconi se vería obligado a reaccionar, esta vez a la defensiva y no al ataque, y al hacerlo daría voz a sus adversarios. Sería él quien declarara la existencia de un conflicto (o de una convergencia) de intereses, y no podría atribuir el mito a la voluntad perversa de sus adversarios. Y tampoco podría acusar de comunismo a una ley antimonopolio que tiende a ensanchar el acceso a la propiedad privada de los medios de comunicación.

En resumidas cuentas, se trataría de lanzar, de forma continuada y en positivo, propuestas que permitan entrever a la opinión pública otra manera de gobernar y que pongan a la actual mayoría política contra las cuerdas, en el sentido de que se viera forzada a decir si está de acuerdo o no -y en tal caso estaría obligada a discutir y a defender sus propios proyectos y a justificar sus propios incumplimientos- sin poder enrocarse en la acusación genérica a una oposición pendenciera. Sólo que, para elaborar estrategias de esa clase, la oposición debería estar unida, porque no se elaboran proyectos aceptables y dotados de capacidad de fascinación si se emplean doce horas al día en luchas intestinas. Y aquí entramos en otro universo, donde el obstáculo infranqueable parece ser esa tradición ya más que secular por la que las izquierdas de todo el mundo se han ejercitado siempre en la destrucción de sus propias herejías internas, anteponiendo las exigencias de esta lucha entre hermanos a la batalla frontal contra el adversario.

Y, sin embargo, sólo superando este escollo puede pensarse en un sujeto político capaz de atraer la atención de los medios de comunicación con proyectos con capacidad de provocación, y de derrotar a Berlusconi utilizando, por lo menos en parte, sus mismas armas.

Umberto Eco es escritor y semiólogo italiano.
Traducción de Carlos Gumpert.

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Los ojos del Duce
EL PERIODISTA Y SEMIÓLOGO UMBERTO ECO ANALIZA EL USO DEL PODER MEDIÁTICO DEL PRIMER MINISTRO ITALIANO

UMBERTO ECO
SÁBADO 24-01-2004 EL PAIS Opinión TRIBUNA

Recientemente celebré mi cumpleaños, y con mis allegados, que habían acudido a felicitarme, volví a evocar el día de mi nacimiento. Si bien estoy dotado de excelente memoria, aquel momento no lo recuerdo, pero he podido reconstruirlo a través del relato que de él me hicieron mis padres. Al parecer, cuando el ginecólogo me extrajo del vientre de mi madre, una vez hechas todas las cosas que requieren tales casos, y presentándole el admirable resultado de sus contracciones, exclamó: "¡Mire qué ojos, parece el Duce!". Mi familia no era fascista, al igual que no era antifascista -como la mayor parte de la pequeña burguesía italiana, tomaba la dictadura como un hecho meteorológico: si llueve, se coge el paraguas-, pero para un padre y para una madre, oír decir que el recién nacido tenía los ojos del Duce suponía indudablemente una bonita emoción.

Ahora, cuando los años me han hecho más escéptico, me inclino a pensar que aquel buen ginecólogo decía lo mismo a cualquier madre y a cualquier padre -y mirándome al espejo, me descubro más bien parecido a un grizzly que al Duce, pero eso poco importa-. Mis padres fueron felices al saber mi semejanza con el Duce.

Me pregunto qué podría decir un ginecólogo adulador de hoy a una puérpera. ¿Que el producto de su gestación se parece a Berlusconi? La sumiría en un preocupante estado depresivo. Por par condicio, asumo que ningún ginecólogo sensible diría a la puérpera que su hijo parece tan rollizo como Fassino, tan simpático como Schifani, tan guapo como La Russa, tan inteligente como Bossi, o tan fresco como Prodi, por citar algunas de las personalidades políticas italianas más destacadas.

Un ginecólogo sensato compararía más bien al recién nacido con algún famoso televisivo, y diría así que tiene los ojos penetrantes del periodista Bruno Vespa, el aire agudo de Paolo Bonolis, el popular presentador, la sonrisa del actor Christian de Sica (y no dirá que es tan guapo como Boidi, tan arrogante como Fantozzi o -tratándose de mujer- tan sexy como Sconsolata).

Cada época tiene sus mitos. La época en la que nací tenía como mito al Hombre de Estado; ésta en la que se nace hoy tiene como mito al Hombre de Televisión. Con la consabida ceguera de la cultura de izquierdas, la afirmación de Berlusconi de que los periódicos no los lee nadie mientras que todos ven la televisión se ha entendido como uno más de sus patinazos insultantes. No lo era, era un acto de arrogancia, pero no una estupidez. Reuniendo todas las tiradas de los periódicos italianos se alcanza una cifra bastante risible si se la compara con la de quienes sólo ven la televisión. Calculando, además, que sólo una parte de la prensa italiana mantiene aún una actitud crítica ante el Gobierno actual, y que toda la televisión, la RAI más Mediaset, se ha convertido en la voz del poder, no cabe duda de que Berlusconi tiene toda la razón: el problema es controlar la televisión, y que los periódicos digan lo que les venga en gana.

Éstos son hechos, nos gusten o no, y los hechos son tales precisamente porque son independientes de nuestras preferencias (¿que se te ha muerto el gato? Pues muerto está, te guste o no).

He arrancado de estas premisas para sugerir que, en nuestro tiempo, si dictadura ha de haber, será una dictadura mediática y no política. Hace casi cincuenta años que se viene diciendo que en el mundo contemporáneo, salvo algunos remotos países del Tercer Mundo, para dar un golpe de Estado ha dejado de ser necesario formar los tanques, basta con ocupar las estaciones radiotelevisivas (el último en no haberse enterado es Bush, líder tercermundista que ha llegado por error a gobernar un país con un alto grado de desarrollo). Ahora el teorema ha quedado demostrado.

Por lo tanto, es una equivocación decir que no puede hablarse de "régimen" berlusconiano, puesto que la palabra "régimen" evoca el régimen fascista, y el régimen en el que vivimos carece de las características de las dos décadas de dominio mussoliniano. Un régimen es una forma de gobierno no necesariamente fascista. El fascismo obligaba a los chicos (y a los adultos) a ponerse un uniforme, acabó con la libertad de prensa y enviaba a los disidentes al confinamiento. El régimen mediático de Berlusconi no es tan zafio y anticuado. Sabe que el consenso se controla controlando los medios de información más difundidos. Por lo demás, no cuesta nada permitir que disientan muchos periódicos (hasta que no puedan ser adquiridos). ¿A qué serviría confinar al prestigioso periodista Biagi? ¿A que se convierta acaso en un héroe? Basta con no dejar que hable en la televisión.

La diferencia entre un régimen "al estilo fascista" y un régimen mediático es que en un régimen al estilo fascista la gente sabía que los periódicos y la radio no comunicaban más que circulares gobernativas, y que no podía escucharse Radio Londres, bajo pena de cárcel. Precisamente por eso, bajo el fascismo la gente desconfiaba de los periódicos y de la radio, escuchaba Radio Londres con el volumen bajo y confiaba sólo en las noticias que le llegaban a través del murmullos, del boca a boca, de la maledicencia. En un régimen mediático donde, pongamos, sólo el diez por ciento de la población tiene acceso a la prensa de oposición y el resto recibe las noticias a través de una televisión bajo control, si por un lado está extendido el convencimiento de que se acepta el disenso ("hay periódicos que hablan contra el Gobierno, prueba de ello es que Berlusconi se queja siempre al respecto, por lo tanto existe libertad"), por otro el efecto de realismo de la noticia televisiva (si recibo la noticia de que un avión se ha precipitado en el mar, es indudablemente cierta, de la misma forma que es verdad que veo las sandalias de los muertos flotar, y no importa si por casualidad son las sandalias de una catástrofe precedente, usadas como material de repertorio), hace que se sepa y se crea sólo aquello que dice la televisión.

Una televisión controlada por el poder no debe necesariamente censurar las noticias. Naturalmente, por parte de los esclavos del poder no faltan tampoco tentativas de censura, como una muy reciente (afortunadamente ex post, como dicen quienes dicen un momentín y pool position), por la que se juzgó inadmisible que en un programa televisivo se pudiera hablar mal del jefe del Gobierno (olvidando que en un régimen democrático se puede y se debe hablar mal del jefe del Gobierno; en caso contrario, nos hallamos en un régimen dictatorial). Pero se trata sólo de los casos más visibles (y, si no fueran trágicos, risibles). El problema es que se puede instaurar un régimen mediático en positivo, con la apariencia de decirlo todo. Basta saber cómo decirlo.i ninguna televisión dijera lo que piensa Fassino [líder de la oposición], acerca de la ley tal de cual, entre los espectadores nacería la sospecha de que la televisión oculta algo, porque se sabe que en alguna parte hay una oposición. La televisión de un régimen mediático usa en cambio ese artificio retórico que se llama "concesión". Pongamos un ejemplo. Acerca de la conveniencia de tener un perro hay aproximadamente cincuenta razones a favor y cincuenta razones en contra. Las razones a favor son que el perro es el mejor amigo del hombre, que puede ladrar si entran ladrones, que es adorado por los niños, etcétera. Las razones en contra son que hay que sacarlo cada día para que haga sus necesidades, que nos cuesta en alimentos y veterinario, que es difícil llevárselo de viaje y otras cosas. Admitiendo que queramos hablar a favor de los perros, el artificio de la concesión podría ser así: "Es cierto que los perros cuestan, que representan una esclavitud, que no se les puede llevar de viaje" (y los adversarios de los perros son conquistados por nuestra honestidad), "pero es necesario recordar que son una estupenda compañía, que los niños los adoran, que se muestran vigilantes contra los ladrones, etcétera". Ésta sería una argumentación persuasiva a favor de los perros. Contra los perros podría concederse que es cierto que los perros son una compañía deliciosa, que son adorados por los niños, que nos defienden de los ladrones, pero a continuación seguiría la argumentación opuesta: que, sin embargo, los perros representan una esclavitud, una fuente de gastos, un engorro para los viajes, y ésta sería una argumentación persuasiva en contra de los perros.

La televisión actúa de esta forma. Si se discute la ley tal de cual, se enuncia ésta en primer lugar, después se da la palabra de inmediato a la oposición, con todas sus argumentaciones. A continuación aparecen los partidarios del Gobierno que objetan las objeciones. El resultado persuasivo se da por descontado: tiene razón quien habla el último. Si se siguen con atención todos los telediarios, podrá verse que la estrategia es esa: en ningún caso tras la enunciación del proyecto aparecen primero los partidarios del Gobierno y después las objeciones de la oposición. Siempre ocurre lo contrario.

A un régimen mediático no le hace falta meter en la cárcel a sus opositores. Los reduce al silencio, más que con la censura, dejando oír sus razones en primer lugar.

¿Cómo se reacciona, pues, ante un régimen mediático, visto que para reaccionar sería necesario tener ese acceso a los medios de información que el régimen mediático precisamente controla?

Hasta que la oposición, en Italia, no sepa hallar una solución a este problema y continúe recreándose en diferencias internas, Berlusconi será el vencedor, nos guste o no.

Umberto Eco es escritor y semiólogo italiano.
Traducción de Carlos Gumpert.