agosto 31, 2006

¿Qué hará el presidente Calderón?

Jorge Fernández Menéndez
A.M.
31 de agosto de 2006

Se acabaron el tiempo y los apoyos. El martes fue el New York Times, ayer el medio internacional que más defendió a López Obrador, el londinense Financial Times, a él lo acompañaron todos los medios de referencia españoles desde El País hasta El Mundo, desde el ABC hasta La Vanguardia, y lo repitió casi toda la prensa europea, comenzando por Le Monde. Antes habían sido los estadounidenses desde el Washington Post hasta el Dallas Morning News. Todos coinciden en un punto: López Obrador debe acatar la resolución del Tribunal Electoral y aceptar que perdió las elecciones. También coinciden con los adjetivos para calificar al tabasqueño, lo llaman, en el mejor de los casos, “irresponsable”.

Coincide la prensa internacional con buena parte de los medios y analistas en México, pero sobre todo con el sentir de la gente: todas las encuestas que se han levantado sobre el tema concuerdan en que la elección fue limpia y no hay motivo para la llamada “resistencia civil” lopezobradorista. Ello se refleja en la cada día menor cantidad de gente en los plantones, en el desprestigio de las autoridades capitalinas, en el desinterés de los demás gobernadores perredistas, se agudiza por los daños económicos producidos por el plantón en Reforma y el Centro Histórico (la cámara de la industria inmobiliaria denunció el martes que hasta ahora se han perdido o suspendido inversiones inmobiliarias por seis millones de pesos en la zona y que el valor de las nuevas construcciones ha caído en un 30 por ciento) y por el hartazgo hasta de los propios simpatizantes de López Obrador. Y si eso es en la capital, el foco lopezobradorista por excelencia, en el resto del país, simplemente se ignora al ex candidato. Si hoy hubiera elecciones difícilmente sobrepasaría el 25 por ciento de los votos.

El Tribunal Electoral decidirá en las próximas horas la calificación y si nos atenemos a sus resoluciones a lo largo de todo el proceso entregará la declaratoria de Presidente electo a Felipe Calderón. Sólo en la Ciudad de México quedan algunos pocos analistas, algunos muy respetables, otros no tanto, que especulan con la anulación de las elecciones como una opción para garantizar la “gobernabilidad” del país, intentando disfrazar con ese argumento aparentemente ecuánime una irresponsabilidad tan marcada como la del candidato que defienden.

Calderón será confirmado como Presidente electo en las próximas horas. ¿Qué hará entonces?. Hasta ahora, ha decidido mantener un bajo perfil para no entrar en una confrontación vacía de contenido con López Obrador, pero en cuanto sea declarado Presidente electo comenzará a fungir como tal. Se espera que confirmará en sus primera declaraciones algunos de los temas principales que enarboló desde su campaña para, como nos dijo en una entrevista 72 horas después de las elecciones, aprovechar a plenitud el periodo de transición, de forma tal que el primero de diciembre, las principales propuestas y negociaciones estén ya encarriladas y no comenzar a trabajar desde entonces.

Lo más importante es que Calderón mantiene una conciencia plena de qué debe hacer y cómo llega al poder. Está convencido de que necesita articular una agenda legislativa común, que no puede gobernar solo con su partido e incluso si pudiera no es lo más conveniente para la actual vida política nacional, que debe proponer un Gobierno de coalición que sea realmente funcional, operativo y representativo de distintos sectores. Sabe, lo ha dicho, que la actual crisis encierra también una gran oportunidad para buscar los consensos perdidos en el pasado y sobre eso está trabajando ya su equipo.

¿Cuáles serán algunos de los ejes sobre los que comenzará a trabajar apenas sea declarado Presidente electo?. No hay mucho secreto al respecto: ratificar la propuesta del Gobierno de coalición y de una agenda legislativa que le permita consolidar una amplia mayoría en alianza con otros partidos; asumir que la sociedad exige una política social mucho más activa y que dé resultados en el corto y en el mediano plazo, no sólo en el largo; buscar una política que garantice la creación suficiente de empleos, que fue una de sus principales lemas de campaña. Quizás buscar avances en el tema energético, aprovechando el momento que vive la industria, sin modificar el status de Pemex y la CFE. Allí está también el tema de las pensiones en el ISSSTE, algunas modificaciones fiscales que podrían incorporarse al paquete económico y dentro de él, un redistribución presupuestal que ponga más el acento en lo social y en la obra pública. Queda pendiente comenzar a buscar propuestas viables en el ámbito de la seguridad, manteniendo las pocas estructuras que han funcionado pero transformando todo lo que deba ser renovado. La idea parece ser no buscar inmediatamente grandes acuerdos, sino colocar sobre la mesa, durante la transición, algunas propuestas, viables para la mayoría de los actores que permitan ir afianzando un diálogo y una búsqueda de acuerdos sobre bases comunes para trabajar de cara al futuro.

En ello habrá tres grandes actores: por una parte el propio Calderón y su futuro gabinete, que deberá ser de un espectro político amplio; por la otra, el congreso que comenzó a mostrar esta semana cómo puede funcionar una mayoría legislativa amplia y eficiente. En tercer lugar y luego de la clasificación presidencial, adoptando un papel mucho más importante, los gobernadores, que terminarán siendo un factor de equilibrio clave entre el Ejecutivo federal y el Congreso. Es un escenario de política pura combinada con eficiencia y sensibilidad social. Es muy fácil decirlo pero mucho más complicado hacerlo, sobre todo porque durante demasiado tiempo la política real ha estado ausente de la práctica de la mayoría de nuestros actores, dentro y fuera del Gobierno.

jfernandez@milenio.com

Trascendió

Milenio
31 de agosto de 2006

Que hace unas semanas, la ministra de la Suprema Corte de Justicia Olga Sánchez de Cordero y su marido, Jorge García Villegas, comieron con connotados perredistas en El Cardenal de la Alameda.

Días después, la ministra inició un fuerte trabajo de cabildeo entre los magistrados del Tribunal Electoral para tratar de convencerlos de que deberían anular la elección. Incluso en los días del recuento de votos, habló con distintos jueces de distrito para insistirles que lo mejor sería la nulidad.

Que hace unos meses, Eduardo García Villegas, hijo de la ministra Sánchez Cordero, recibió de manos del gobierno del Distrito Federal la titularidad de la notaria 248.

Que el avituallamiento del plantón en Reforma, Juárez y el Zócalo se nutre también de los reclusorios. Un promedio de mil 800 raciones alimenticias diarias que deberían ir a parar a las mesas de los presos, se están desviando a la autoproclamada resistencia civil pacífica.
Dicen que hay pruebas y que, en caso de que lleguen a los juzgados, será difícil que el gobierno del Distrito Federal justifique este abasto con el argumento de que lo hizo para evitar una hambruna en las calles de la ciudad.

Que Vicente Fox dedicará todo el jueves a repasar la lectura del sexto Informe de Gobierno. Ayer revisó la novena versión del texto que intentará leer en San Lázaro el viernes.

Que el flamante presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, no tendrá que sudar la gota gorda en las fiestas cívicas de septiembre, en donde debería aparecer al lado de Vicente Fox.

Del 13 al 17 de septiembre, Beltrones estará en Florida, cumpliendo un compromiso contraído hace meses con el diario The Miami Herald para participar en un foro de reflexión. Lo que es planear las cosas con tiempo.

Que alguien del círculo de poder de Andrés Manuel López Obrador le pidió una indiscutible prueba de lealtad a Cuauhtémoc Cárdenas. Quieren que renuncie al cargo de coordinador de los festejos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución.

Seguramente el ingeniero los mandará por un tubo. Y ellos lo volverán a acusar, en voz baja, de traición.

¿Qué hacer con AMLO?

Enrique Canales
Mexicar
Reforma
31 de agosto de 2006

¿Qué hacemos con Andrés Manuel? Ojalá no necesitemos hacer nada pues tenemos la obligación ética de darle tiempo a que se conforme. Ojo; yo me conformo cuando logro que mi forma interior se adapte y esté en armonía con las nuevas formas del exterior. Si no me adapto a mis circunstancias, entonces me inconformo. Si la forma interior de Andrés Manuel sigue napoleonesca o continúa pensando que todavía lleva 10 puntos de ventaja, entonces no se ha conformado con la realidad de su derrota.

Demos tiempo pues a que AMLO lleve a cabo su duelo personal y que llore a gusto su derrota. Pero al ofuscarse y negar la realidad alegando que se siente agraviado con todas las instituciones porque le robaron la elección y al no querer reconocer que votaron más mexicanos por Felipe, ¿qué hacemos ante un deschavetado que exige una capitulación de todo el país ante sus caprichos?

La negociación no es opción, pues nadie puede negociar con alguien que no reconoce a nadie. Un usurpador ve usurpadores por todos lados. Entonces, la negociación no puede existir ni debe existir a menos que los rebeldes propongan algo dentro de la ley y bajo un respeto absoluto al resultado de la elección. Alertas: siempre habrá vividores que se autonombren mediadores y prolonguen el conflicto.

Conste, cualquier puñado de locos decididos a cometer fechorías, en cualquier lugar del mundo, pueden ocasionar mucho daño; daño material, daño a la vida de las personas y daño al funcionamiento de las instituciones. Debido a que los aprecio como personas espero que los nuevos rebeldes no se hagan daño, pero cuidado cuando una mente torcida tiene capacidad para lanzar a las chusmas enardecidas hacia su sacrificio. La Decena Trágica comenzó cuando en 1913 una multitud intentó tomar el Palacio Nacional, después de unos minutos de tiroteo quedaron 500 cadáveres tendidos en el mismo Zócalo.

En primer lugar se trata de evitar que los rebeldes perredistas se hagan daño, luego de que no hagan más daños a todos los demás y por último de recapitular aprendizajes para modificar procedimientos electorales y mejorar el contexto y el texto de las próximas elecciones. El rumbo jamás puede ser hacia destruir lo que llevamos construido, sino mejorar lo que estamos haciendo por los conductos legales para hacerlo.

Entonces tenemos de preferencia la estrategia de no hacer nada, siempre y cuando el daño material y el sacrificio de los derechos humanos no se prolongue por muchos días más. Alejandro Encinas ha amamantado esta rebelión caprichosa y la historia lo va a condenar por no garantizar el libre tránsito a sus ciudadanos. Ya basta de tener funcionarios que violan la ley y apapachan a un avasallador de las libertades.

Como es probable que el no hacer nada no surta el efecto de permitir que Andrés Manuel regrese a sus casillas y a la cordura, entonces debemos tener listas otras estrategias para tratar a este enfermo.

La siguiente estrategia es contenerlo en algunas zonas para que el daño no se extienda. Habrá fricciones, empujones, tanquetas de agua, golpes y demás, pero conviene contenerlo; no desaparecerlo. Tal como le hemos permitido a Marcos Guillén casi agotarse en mantener su territorio zapatista. Conste, los indígenas atrapados en dichos territorios no tienen manera legal de deshacerse de Marcos Guillén quien, como Andrés Manuel y como cualquier líder sindical autoritario, todo lo quiere resolver en asambleas abiertas sujetas a la presión del grupo para aplastar cualquier disidencia.

¿Por cuánto tiempo nos conviene permitir que se hagan daño y que nos hagan daño? Esta segunda estrategia requiere que el obcecado y empecinado se canse y se agote.

Si esta segunda estrategia no desanima al grupo que rodea al cacique, entonces tenemos otra muy buena estrategia a la mexicana clásica: vamos a corromperlos. Así Martínez Domínguez frenó la expansión del barrio anárquico Tierra y Libertad que en Monterrey había declarado su independencia bajo los líderes Camero y Anaya. Don Alfonso a base de billetes convenció a Alberto Anaya de formar un grupo político, el cual emergió como el actual Partido del Trabajo.

Antes de exigirle a la PFP que libere las calles y las plazas de rebeldes, antes de que el conflicto genere violencia y desgracias personales, antes de llamarle al Ejército para imponer el orden utilizando la fuerza constitucional, la estrategia de corromper voluntades con dinero es preferible para evitar la estrategia de aplastar la rebelión con la fuerza de las armas. En ciertas situaciones la administración de la corrupción se convierte en una habilidad política.

Ahora bien, cuando un loco quiere su inmolación, debemos tratar de salvarlo, pero cuando iracundo comienza a sacrificar a sus seguidores y a otros ciudadanos, habría como extrema y última estrategia que concederle la gracia de que se inmole. Lágrimas. Por eso Goya escribió sobre uno de sus dibujos: "El sueño de la razón produce monstruos".

Correo electrónico: enriquecss@gmail.com

Los 60 días de López Obrador

Joaquin Lopez Doriga
Milenio
31 de agosto de 2006

Hubiera sido un gran actor del cine mudo, pero le dio por hablar. Florestán

La noche del domingo 2 de julio, en su primera intervención pública en el hotel Gran Marquís, Andrés Manuel López Obrador comenzó su discurso diciendo:

“Amigas, amigos, mexicanos. Escuché el mensaje del director (sic) del IFE y del ciudadano Presidente de la República. Voy siempre a ser respetuoso de las instituciones y, de manera particular, de lo que en definitiva resuelva el IFE”. Y enseguida reivindicó su victoria por medio millón de votos.

El sábado se cumplirán dos meses de la jornada electoral, a lo largo de los cuales López Obrador se ha ido separando de aquel compromiso hasta desconocerlo, y endureciendo su posición a partir de la descalificación de los conteos rápidos, del PREP, del cómputo distrital, de los consejeros electorales y del IFE.

Siguió desconociendo el proceso electoral todo, las tendencias y el método de revisión del conteo parcial; denunció un “fraude cibernético” primero, que luego fue “fraude a la antigüita”; demandó la anulación del proceso electoral, negó la ventaja de Felipe Calderón, al que repudió, tachó de usurpador y “presidente ilegítimo”.

En ese ejercicio de desconocer, incluyó al Presidente de la República, a la Suprema Corte de Justicia y sus ministros, a los magistrados del Tribunal Electoral, a los que ofreció la opción de entrar a la historia reconociendo su triunfo, o ser unos traidores si no se lo daban, como había exigido. Era él o la legalidad. Luego los acusó de haberse vendido y dado un “golpe de Estado”.

Llamó a los suyos a la calle, tomó el Zócalo y bloqueó el corredor Centro Histórico-Reforma; se propuso para dar el Grito en la Plaza y negó el espacio para el desfile militar.

Desde allí, nos declaró la revolución, se alzó como el “purificador” de la Nación y “transformador de las instituciones”; se autoproclamó Presidente de México, convocó a crear la “República restaurada” llamando a una Convención Nacional Democrática que oficialice su ambición, que es dilema: ser Presidente, jefe de Gobierno o encargado del Ejecutivo.

Cargó contra los medios que no dicen lo que él quiere oír, leer y escuchar. Toleró y, por momentos fomentó, los juicios populares contra medios y periodistas; hizo su lista negra de “buenos y malos” y azuzó cada tarde a los duros en su contra construyendo un clima de linchamiento.

Ante una realidad con la que no contaba el 2 de julio, perder, se planteó impedir que Felipe Calderón fuese Presidente y al serlo, evitar que gobierne con el objetivo de tirarlo y asumir el poder al estilo sudamericano.

¿Qué pasó en este tramo de dos meses que llevó a López Obrador de comprometer su respeto por las instituciones a desconocerlas?

Elemental: la fortaleza de las instituciones le fue útil mientras le funcionaran para formalizar y legitimar su triunfo.

Al no ser así, ya no le sirvieron.

Y por eso, a acabar con ellas.

Todo fue en 60 días.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Mentira por dolo e ignorancia

Oscar Mario Beteta
Milenio
31 de agosto de 2006

El golpe de Estado que Andrés Manuel López Obrador quiere hacer ver a sus seguidores y a unos cuantos ingenuos para mantener vivo su movimiento, en realidad fue lo que él y sus huestes intentaron llevar a cabo. Pretendieron usurpar el poder con impugnaciones, pero fracasaron.

La lengua, utilizada como venenosa áspid por el ex candidato y sus epígonos, causó un daño intencional a México, dividiéndolo, al mentir deliberadamente sobre el resultado de la elección presidencial.

Su mala fe fue acreditada sobradamente tras el recuento de votos en casi 12 mil casillas que ordenó el TEPJF; se ajustó el resultado, pero Calderón mantuvo la delantera que desde un principio le había dado el IFE.

En un estudio presentado En los tiempos de la Radio, de Grupo Fórmula, Fernando Pliego Carrasco, investigador del IIS de la UNAM, comprobó también que el fraude que aducen los perredistas que no saben perder era imposible.

La comprobación aritmética, matemática y estadística, irrefutable desde cualquier ángulo, y que pone al candidato presidencial del PAN en la antesala de Los Pinos, evidencia que AMLO y sus fanáticos armaron un juego perverso para tratar de demostrar lo imposible.

A esa innoble tarea, se sumaron los científicos incondicionales de De la Fuente y de Valadés, rector de la UNAM y exdirector del IIJ, instituciones que han desnaturalizado de varias maneras; sabían la verdad, pero guardaron silencio cómplice ante las acusaciones de manipulación, enderezadas por AMLO contra el IFE y la ciudadanía.

Los iluminados se apoyaron en falacias para torcer la realidad; esgrimieron que en altas esferas hubo una acción concertada que alcanzó a las personas e instituciones que participaron en el manejo de la maquinaria electoral. Como no les funcionó su treta para hacerse de la Presidencia, las descalifican y las atacan. Empero, el TEPJF ya comprobó que el recuento no cambia el resultado, desechará los recursos subjetivos de la nefasta nulidad abstracta y entregará constancia de mayoría a Felipe Calderón.

Con eso se dará vuelta a la página y un vuelco a la historia, que por ambición, AMLO quiso escribir de otra manera.

Sotto voce
Los legisladores del PRD están obligados a observar mañana una conducta decorosa en San Lázaro. Con sus invocaciones al 39 constitucional deben recordar que la soberanía reside siempre en el pueblo y que puede recuperarla en todo momento. Sólo la poseen delegada temporalmente.

dikon2001@yahoo.com.mx

...Y critica a AMLO prensa internacional

31 de agosto de 2006
REFORMA / Staff

Periódicos internacionales cuestionaron ayer la postura de Andrés Manuel López Obrador por no aceptar su derrota en las pasadas elecciones federales, y alertaron sobre riesgos de desestabilización política en México.

Los diarios estadounidenses The Miami Herald, Los Angeles Times, The Chicago Tribune, The Washington Times y el canadiense Globe & Mail, indicaron que López Obrador debe preparar su discurso de aceptación de derrota.

The Miami Herald coincidió en que es hora de que López Obrador "acepte lo obvio y abandone su petulante campaña", y criticó su "retórica política crecientemente violenta", en especial su intención de declararse Presidente el próximo 16 de septiembre.

En su editorial "¿Un golpe de Estado en México?", Los Angeles Times consideró que es necesario que las voces democráticas de la izquierda mexicana "se distancien de este destructivo intento de golpe de López Obrador".

Para el periódico The Washington Times es importante que López Obrador acepte el resultado final del Tribunal Electoral.

En tanto, el diario británico Financial Times afirmó que las acciones de resistencia civil, encabezadas por el candidato perredista Andrés Manuel López Obrador podrían crear una inestabilidad política que a la postre dañaría el progreso económico y social que México ha conseguido durante los últimos años.

El País, de España, advirtió que tras el fallo del Tribunal Electoral, López Obrador debe reconocer la derrota, frenar las acciones de resistencia y dedicar sus energías a que el PRD influya en el Congreso para promover reformas contra la desigualdad social.

En tanto, el diario francés Le Figaro señaló que las protestas de la Coalición por el Bien de Todos obligarán a tomar medidas excepcionales de seguridad en la capital.

El Berliner Zeitung consideró hoy que Andrés Manuel López Obrador pierde su fama y que cada vez se muestra más nervioso al hablar sobre las elecciones, perdiendo la oportunidad de reconocer una derrota con decencia.


Sin preocupación


El coordinador de la Redes Ciudadanas, Manuel Camacho Solís, minimizó ayer las críticas de periódicos internacionales al movimiento postelectoral que encabeza el candidato de la coalición Andrés Manuel López Obrador.

"Es natural que en los espacios internacionales de opinión pública como que están acostumbrados a que los tribunales sean la última instancia, les resulta muy difícil pensar que pueda mantenerse una desobediencia a una decisión de un tribunal", afirmó.

"En la medida de que nuestro movimiento tenga como objetivo la consolidación de la democracia, ahí nos vamos a volver a encontrar con la opinión pública internacional", expresó el ex priista.

El golpismo «cívico» de López Obrador

ABC
España
31 de agosto de 2006

LA actitud del dirigente izquierdista mexicano Andrés Manuel López Obrador ha llegado a límites intolerables. En un lenguaje preciso, su obstinación en reconocer el dictamen de las instituciones que tutelaron las elecciones presidenciales del 2 de julio o las sentencias del Tribunal Supremo Electoral son sencillamente un intento del golpe de Estado. López Obrador propone ignorar la autoridad del actual Gobierno, los dictámenes del poder judicial, además de la legitimidad del presidente electo, y quiere proclamar una especie de «convención nacional» y un «gobierno asambleario alternativo». En eso consiste más o menos un golpe de Estado, se haga por la fuerza de las armas o a través de bloqueos pretendidamente «cívicos», como el que hace ya más de un mes que mantienen sus seguidores.

A estas alturas resulta innecesario seguir hablando de los detalles del proceso jurídico de convalidación de las elecciones, porque sencillamente no es por este camino por el que discurre su estrategia. El líder populista sólo quiere que le den la razón y que le entreguen la banda presidencial, y ya ha dejado claro que no está dispuesto a aceptar ningún otro dictamen, por justificado y apegado a la ley y la realidad que pudiera ser. Con sus movilizaciones y amenazas pretende amedrentar a los jueces que antes del próximo miércoles deben emitir su veredicto sobre la validez de la elección y ratificar la proclamación del vencedor, aunque López Obrador ya ha anunciado que no aceptará ninguna otra decisión que no le dé la razón, lo cual pondrá a México ante una gravísima crisis política, por no hablar del modelo irracional de actuación política que podría cundir en otros países iberoamericanos en los que se agita la ola de populismo. Como ha recordado en las páginas de ABC el candidato de la oposición democrática en Venezuela, Manuel Rosales, lo que pasa en México «es un buen ejemplo para Hugo Chávez, que apoyó activamente a López Obrador». El fracaso electoral de éste ha de servir, a su vez, de impulso moral para el candidato único de la oposición venezolana y como prueba de que el populismo puede ser combatido y derrotado en las urnas.

Seis años de clientelismo activo como alcalde de la capital y con el poder local en sus manos, lo que incluye a la Policía metropolitana, le permiten a López Obrador actuar al margen de la prudencia y en muchos casos de la legalidad. Pero las instituciones democráticas deben sobrevivir a los ataques de las que son objeto: si el candidato derrotado insiste en desconocer la ley, no podrán seguir impasibles ante el desafío. Lo que está pidiendo López Obrador es que le den el poder, bajo la amenaza de hacer ingobernable la próxima legislatura. Ante esta actitud, la democracia mexicana no tiene más remedio que imponer las más elementales normas de convivencia usando todos sus recursos legítimos.

AMLO busca golpe de Estado.- ABC

El editorial asegura que el perredista sólo quiere que le den la razón y que le entreguen la banda presidencial

Grupo Reforma

Sevilla, España (31 agosto 2006).- La actitud de Andrés Manuel López Obrador y su obstinación por desconocer a las instituciones es, en lenguaje preciso, un intento de golpe de estado, asegura hoy en un editorial el diario español ABC.

En "El golpismo «cívico» de López Obrador", la publicación acusa que el perredista ha perdido de vista los límites.

"La actitud del dirigente izquierdista mexicano Andrés Manuel López Obrador ha llegado a límites intolerables. En un lenguaje preciso, su obstinación en reconocer (sic) el dictamen de las instituciones que tutelaron las elecciones presidenciales del 2 de julio o las sentencias del Tribunal Supremo Electoral son sencillamente un intento del golpe de Estado", apunta.

ABC afirma que desconocer la autoridad del Gobierno y la legitimidad del Presidente electo con convenciones y mandatos alternativos son características claras de un intento de golpe de Estado.

"En eso consiste más o menos un golpe de Estado, se haga por la fuerza de las armas o a través de bloqueos pretendidamente «cívicos», como el que hace ya más de un mes que mantienen sus seguidores".

Además asegura que la teoría se refuerza porque el tabasqueño ya sólo pretende el poder y no pretende renunciar a esa posibilidad.

"El líder populista sólo quiere que le den la razón y que le entreguen la banda presidencial, y ya ha dejado claro que no está dispuesto a aceptar ningún otro dictamen, por justificado y apegado a la ley y la realidad que pudiera ser".

Al igual que otros medios internacionales en días pasados, ABC advierte que de no aceptar ninguna decisión que no le dé la razón, López Obrador pondrá a México ante una crisis política.

Además critica la tolerancia al plantón que se mantiene desde hace más de un mes en Reforma y el Zócalo.

"Seis años de clientelismo activo como Alcalde de la capital y con el poder local en sus manos, lo que incluye a la Policía metropolitana, le permiten a López Obrador actuar al margen de la prudencia y en muchos casos de la legalidad.

"Pero las instituciones democráticas deben sobrevivir a los ataques de las que son objeto: si el candidato derrotado insiste en desconocer la ley, no podrán seguir impasibles ante el desafío", adviere el diario.

Y finaliza llamando a que la democracia mexicana use todos los recursos a su alcance para imponer la Ley al candidato.

agosto 30, 2006

'Mexican democracy' no longer oxymoron

San Antonio Express-News
Editorial
Web Posted: 08/29/2006 06:32 PM CDT

Although Mexico's highest election tribunal has until next week to formally declare a victor in that country's contentious presidential election, the writing is on the wall.
After a partial recount of the 41 million votes cast in the July 2 election, National Action Party candidate Felipe Calderón's lead remains about 240,000 votes — a tantalizingly close, but clear-cut race. The vanquished Andrés Manuel López Obrador, a former Mexico City mayor, has levied charges of outright fraud and inappropriate governmental support for Calderón in the election. He vows to name himself "an alternative president," the Express-News reported.

On Monday, the Federal Electoral Tribunal unanimously found no evidence of widespread fraud in the election, only minor mathematical inaccuracies during the original count. Although the body hasn't formally declared Calderón the winner, many analysts believe that will follow shortly.

López Obrador called the tribunal's ruling "offensive and unacceptable" and characterized the election as a "disgrace" and a "true coup d'etat," according to the Los Angeles Times.

For a nation accustomed to corrupt politicians and the practice of "dedazo," or the handpicking of presidential successors, such rhetoric plays well with the masses.

But it's irresponsible for López Obrador to engage in such fearmongering when he could be using the election as an opportunity to effect change within the system.

The activist ran a strong race and mobilized millions in a clear denouncement of politics as usual. Calderón, whose slim margin is no mandate, must hear that message and act accordingly.

This is the second election since the 71-year political grip of the Institutional Revolutionary Party on the country was shattered. The existence of the independent Federal Electoral Institute and its seven-member tribunal are compelling signs that Mexico's fledgling democracy is taking off.

In two separate polls, about two-thirds of Mexicans surveyed said they oppose the protests and support the tribunal's findings.

It's time for López Obrador to accept his defeat, however distressing, and allow Mexico to move on.

It's (almost) official in Mexico

Chicago Tribune
August 30, 2006

To nobody's surprise, Mexico's electoral tribunal has concluded that conservative Felipe Calderon collected the most votes in the July 2 presidential election. And to nobody's surprise, leftist Andres Manuel Lopez Obrador has denounced that conclusion. The tribunal is still one step away from naming Calderon the winner, but that, too, is expected. The judges have until Sept. 6 to rule on Lopez Obrador's contention that the entire election should be annulled because of dirty campaign tactics.

This would be a good time for Lopez Obrador to polish up his concession speech and start building the sort of alliances that will help his Democratic Revolution Party advance its agenda in Mexico's fractious Congress. Instead, he accuses the judges who conducted the partial recount of taking bribes and validating a fraud. He says he will hold a "democratic national assembly" on Sept. 16 --Mexico's Independence Day--to decide whether to set up a parallel government with himself as president.

For nearly a month, thousands of Lopez Obrador's supporters have camped in the capital's Zocalo plaza, demonstrating in the streets, snarling traffic and vowing not to let Calderon govern if he is declared the winner. So far the protest has been largely peaceful, perhaps because the government has done little to disperse the crowd or perhaps because that Sept. 6 deadline seemed to promise a resolution. It's now clear that Lopez Obrador is prepared to carry on indefinitely if he doesn't get his way.

Lopez Obrador insists he is the choice of the Mexican people, but no candidate represents a majority of the population. Though separated by only a 0.6 percent margin, Calderon and Lopez Obrador together got only 70 percent of the vote. And many of Lopez Obrador's supporters seem to be having second thoughts about him. A nationwide poll published in Mexico City's Reforma newspaper on Sunday found that if the election were repeated, Calderon would get 43 percent of the vote and Lopez Obrador 24 percent.

Lopez Obrador needs to stop acting like a victim and start acting like he's interested in a stable future for Mexico. He may not be president, but he can do more for Mexico's disenfranchised poor by working within the system than by encouraging a breakaway government that is doomed to fail.

The Reforma poll found that only 23 percent of Mexican voters think Lopez Obrador's national assembly is a good idea, a strong sign that most of the country is ready to accept the eventual outcome and move on. If they're not careful, Lopez Obrador and what's left of his resistance movement will be left behind.

A popular Mexican problem

The Washington Times
Published August 30, 2006

Mexican presidential candidate Andres Manuel Lopez Obrador should have been preparing his concession speech after the electoral tribunal on Monday unanimously rejected his claims of fraud during the July 2 election. Instead, he told a crowd of supporters, "we will never allow an illegal and illegitimate government to be installed in our country." The new government in Mexico will be neither.

But the new president-elect, who will almost certainly be conservative Felipe Calderon, will have to overcome both stigmas so that his administration will not be hamstrung from the outset. Another challenge for the president-elect will be restoring the credibility of Mexican democracy that Mr. Lopez Obrador has sought to undermine. "I don't want several Mexicos. I don't want an impoverished Mexico. I want one single, strongly developed Mexico with solid economic growth," said Mr. Calderon.

The rift in Mexico is not irreconcilable. Mr. Calderon has handled the divisive situation well, and Mexican voters seem to have recognized it: His support has increased, from the 37 percent of the vote he received on July 2 to 54 percent in a Reforma poll released this week. While most of the increased support for Mr. Calderon's can be attributed to the sharply decreased backing of a third candidate, Roberto Madrazo, some new Calderon supporters formerly favored the Mr. Lopez Obrador, whose popularity has declined from 36 percent on election day to 30 percent in a poll this week. The poll also reported that a solid 62 percent thought Mr. Calderon had won the election, whereas only 25 percent believed Mr. Lopez Obrador to be the rightful winner.

For Mr. Calderon, reaching out to Mr. Lopez Obrador's constituency is almost synonymous with addressing poverty, but the conservative needs to avoid the danger of moving too far from his own agenda in the process. Earlier this month, for instance, Mr. Calderon pledged to correct "the terrible inequality that Mexicans live in," but to do so he proposed large government anti-poverty programs more fitting of his opponent.

The populist's "civil disobedience" is ebbing. After reaching their peak more than a month ago, the protests are losing steam. As Mr. Lopez Obrador's popular backing recedes -- and his rhetoric continues to become more hostile and divisive -- fellow members of his Democratic Revolution Party (PRD) should start to distance themselves. Overall, the PRD did well in the congressional elections, but its association with Mr. Lopez Obrador's irresponsible and unpopular tactics is a bad political move.

Support for Mr. Calderon from moderate leftist leaders in South America would also be a timely boost, and criticism of Mr. Lopez Obrador would have a greater influence coming from a leader like Brazilian President Luiz Inacio Lula da Silva than from either current Mexican President Vicente Fox or U.S. officials. Comparisons to Mr. da Silva, whose disconcerting electoral rhetoric gave way to more fiscally sound presidential policies, painted the Mexican populist in a more moderate light, but Mr. Lopez Obrador's post-electoral actions have thoroughly debunked such analogies.

Mexico edges closer to getting a president

The Miami Herald

OUR OPINION: TIME FOR CHALLENGER TO HALT POLITICAL THEATER

For nearly two months, presidential candidate Andrés Manuel López Obrador has stubbornly refused to acknowledge the accumulating evidence of his defeat in Mexico's July 2 election. He has mounted a campaign of civil disobedience, tied up Mexico City in knots with political demonstrations and street closings and openly pressured electoral authorities to cave in to his demands.

This week, however, the Federal Electoral Tribunal declared that after a painstaking review of all the evidence presented by Mr. López Obrador, it would uphold the victory of Felipe Calderón of the National Action Party. Politically and legally, this pulls the rug out from under Mr. López Obrador. The electoral authorities have listened to every reasonable argument and specific challenge his lawyers have submitted and reviewed every bit of evidence. The finding: He doesn't have a case.

Petulant campaign

It's time for him to accept the obvious and abandon his petulant campaign because it offers no hope of advancing his cause. On the contrary, polls in the newspaper Reforma and elsewhere show that Mr. López Obrador's prolonged political tantrum has only lowered his standing in the eyes of the Mexican public. Only 30 percent of those polled say they would vote for him again if they had the chance, and only one in five Mexicans agrees with his campaign of civil resistance.

It has not helped Mr. López Obrador that his political rhetoric has become increasingly aggressive. He has threatened to declare himself president on Sept. 16, Mexican Independence Day, and said he would not allow ``an illegal and illegitimate government to be installed in our country.''

Declare president-elect

That's just sheer demagoguery. The danger is that Mr. López Obrador is painting himself into a corner from which he cannot emerge without having to either eat his words or push the government into a confrontation. Thus far, Mexico's civil society and its public institutions have shown themselves to be remarkably resilient, tolerating his antics and his defiance of authorities because it all makes for a jolly public spectacle. But there's a limit to everything, and it's time to say, Enough, already.

The next step in this drama is for the Electoral Tribunal to declare that Mexico has a president-elect. That will almost surely be Mr. Calderón, since he got the highest number of votes. By law, the panel must act no later than Sept. 6.

Mr. López Obrador would do himself, his followers and the people of Mexico a great favor by acknowledging the results and pledging to support the elected president. That way, he can still emerge from this with a viable political future. The other way, he can only lose yet again.

Coup D'Etat in Mexico?

Los Angeles Times
EDITORIAL

The votes have been counted yet again, but the losing presidential candidate is threatening the peace by failing to recognize the result.

August 30, 2006

A COUP D'ETAT IS BREWING in Mexico. Even as he runs out of legal ways to challenge the July 2 presidential election results, the contest's sore loser, Andres Manuel Lopez Obrador, is planning to proclaim himself president and establish a parallel "people's government" on the national Day of Independence, Sept. 16.

The defiance by the leftist former mayor of Mexico City comes after a unanimous ruling Monday by the nation's top electoral tribunal, which rejected claims filed by Lopez Obrador's party of massive fraud. Lopez Obrador, who finished second in the balloting, has been waging an increasingly desperate campaign to have the election nullified. The independent panel of seven electoral justices reviewed 9% of polling places where it had reason to suspect error, and it threw out tens of thousands of ballots.

The net result of the review was to reduce conservative candidate Felipe Calderon's nearly quarter-million-vote margin by about 4,000 votes. The tribunal has until next Wednesday to certify the election results.

Lopez Obrador's supporters have shut down much of Mexico City in acts of civil disobedience, and they appear intent on making the country ungovernable. The hope had been to pressure the tribunal into overlooking legal niceties — reformed election laws defer to the election-day count conducted by citizens chosen at random — to annul the vote.

Lopez Obrador and the Democratic Revolution Party, or PRD, are crying out against the imposition of a president backed by the nation's business elite, but the whining is misplaced. Lopez Obrador, who obtained roughly a third of the ballots cast, became an activist in the dark days of the autocratic rule of the Institutional Revolutionary Party, or PRI, but Mexico's electoral institutions are now fully independent. There has been no convincing proof of any widespread fraud. The election was conducted by nearly a million citizens selected to serve, and foreign observers have all praised the balloting as exemplary.

Indeed, if there is any threat to democracy in Mexico, it is Lopez Obrador and his sense of entitlement. The vast majority of Mexicans, including many of those who voted for him, find his antics tiresome. But even if only 10% or 15% of the population believes its candidate is being unfairly denied the presidency, it can create quite a bit of havoc if egged on by a demagogue exploiting their sense of victimization.

The next weeks and months pose a different challenge for the country's democracy, as Lopez Obrador's supporters will seek to disrupt President Vicente Fox's final State of the Union address on Friday, as well as Independence Day celebrations later in September. Fox's government has shown admirable restraint, but Lopez Obrador is hoping for some violent confrontation with federal authorities to score him sorely needed public opinion points.

Meanwhile, it's time for democratic voices on the left in Mexico to distance themselves from Lopez Obrador's destructive coup attempt. The likes of Cuauhtemoc Cardenas, the PRD's founder who probably was victimized by electoral fraud in his 1988 bid for the presidency, should say basta and encourage everyone to respect the election's outcome.

Piden periódicos de Estados Unidos y Canadá a AMLO aceptar derrota.

Washington, 30 Ago (Notimex).- El candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, debe dejar de actuar como víctima y aceptar su derrota para evitar una desestabilización política en México, pidieron hoy varios periódicos de Norteamérica.

En una inusual coincidencia de opiniones, los diarios estadunidenses The Miami Herald, Los Angeles Times, The Chicago
Tribune, The Washington Times y el canadiense Globe & Mail, indicaron que López Obrador debe preparar su discurso de aceptación de derrota.

En su editorial "¨Un golpe de Estado en México?", Los Angeles Times consideró que es necesario que las voces democráticas de la izquierda mexicana "se distancien de este destructivo intento de golpe de López Obrador".

"Gente como Cuauhtémoc Cárdenas, fundador del PRD (Partido de la Revolución Democrática) que probablemente fue víctima del fraude electoral en su puja por la presidencia en 1988, debería decir "basta" y alentar a todos a que respeten el resultado de la elección" dijo.

The Miami Herald coincidió en que es hora de que López Obrador "acepte lo obvio y abandone su petulante campaña", y criticó su "retórica política crecientemente violenta", en especial su intención de declararse presidente el próximo 16 de septiembre.

"Eso es demagogia llana, el peligro es que el señor López Obrador se esté poniendo en una esquina de la que no pueda salir sin que se trague sus palabras o empuje al gobierno a una confrontación", advirtió el rotativo.

"López Obrador puede hacerse a sí mismo, a sus seguidores y a la gente de México un gran favor reconociendo los resultados y ofreciendo apoyar al presidente electo", indicó The Miami Herald.

"De esa forma puede emerger como un futuro político viable. De otra forma, sólo puede perder", remató.

El diario The Chicago Tribune sugirió en su editorial de este miércoles que el candidato de la coalición Por el Bien de Todos "debe dejar de actuar como víctima y actuar como alguien que está interesado en un futuro estable para México".

"Puede que no sea presidente, pero él puede hacer más por los pobres y marginados de México trabajando con el sistema, más que alentando una ruptura del gobierno que está condenada a fracasar", opinó.

Para el periódico The Washington Times es importante que López Obrador acepte el resultado final del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, máximo órgano electoral en México, que deberá declarar un presidente electo para el próximo 6 de septiembre.

"Los funcionarios electorales han hecho su parte, el señor López Obrador no la ha hecho. Sus protestas no son más que un intento de convertir en rehenes a las instituciones democráticas, a través de protestas en las calles", lamentó.

El diario canadiense Globe & Mail, uno de los más importantes del país, sostuvo que López Obrador necesita hacer lo que todos los candidatos perdedores en una elección democrática hacen: respetar el proceso judicial y aceptar el descalabro.

En su editorial "El adolorido perdedor en México", el rotativo canadiense opinó que López Obrador debe aceptar su descalabro retirarse del campo político, o canalizar su frustración y rabia en avenidas que hagan funcionar mejor el sistema y no lo destruyan.

El enemigo no es AMLO.- Calderón

Calderón se dirigió, con nombre y apellido a su adversario como alguien con quien sólo tiene diferencias

Ariadna García

Ciudad de México (30 agosto 2006).- El candidato presidencial panista, Felipe Calderón, aseguró este miércoles que su enemigo no es el perredista Andrés Manuel López Obrador, sino los problemas de México y las dificultades que enfrenta la sociedad.

Al participar en el Encuentro Nacional de Expertos y Líderes en Salud 2006, Calderón se dirigió, con nombre y apellido, a su adversario de la coalición Por el Bien de Todos como alguien con quien sólo tiene diferencias y no problemas que le lleven a verlo como un enemigo.

"No es un asunto de adversidad entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, más allá de nuestras diferencias está la adversidad que diariamente están enfrentando millones y millones de mexicanos.

"Para mí el verdadero enemigo en esta materia es la carencia de acceso a los servicios de salud de la gente más marginada en México".

Agregó que si todo el tiempo, la energía y los recursos que se destinan a la división y confrontación entre adversarios se destinara a resolver los problemas de salud en el País, ya se hubiesen salvado muchas vidas y México habría alcanzado ya la cobertura universal en la materia.

"No nos equivoquemos en escoger adversarios. Para mí los enemigos no están en la política, sino en los problemas de México".

El panista reiteró que será un Presidente para todos los mexicanos, centrado en promover la unidad.

Expropia Chávez campos de golf

Reforma
30 de agosto de 2006

CARACAS (AP).- La Alcaldía Metropolitana de Caracas anunció ayer la expropiación de tres campos de golf de la capital venezolana.

La medida tiene por objeto construir viviendas para reubicar a 50 mil familias de clase media, indicaron las autoridades.

Juan Barreto, Alcalde de Caracas, justificó la medida, y aseguró que así se logra la "democratización" de la tierra.

"(La medida) permitirá la democratización de las tierras, la reubicación de familias de clase media, el uso social y el uso público de lo que deben ser espacios públicos", aseguró.

Precisó que la Alcaldía tiene planes de construir viviendas para 50 mil personas en las 147 hectáreas que conforman los campos de los clubes.

El Procurador caraqueño, Juan Manuel Vadell, informó que el 24 de agosto entró en vigor el decreto para expropiar los campos del Caracas Country Club y la Asociación Civil Valle Arriba Golf Club.

Agregó que el proceso en el Lagunita Country Club ya fue firmado, y sólo falta su publicación en la Gaceta Metropolitana.

El presidente del Banco Venezolano de Crédito, Óscar García Mendoza, calificó la medida de visceral, y señaló que responde a una estrategia del gobierno del Presidente Hugo Chávez para distraer la atención sobre la situación de Venezuela en medio de la campaña electoral.

"Esto no es una expropiación que persigue ningún fin de beneficio colectivo, sino, más bien, es una violación a la propiedad privada, lo que parece una continuación del comunismo al que nos quiere llevar esta gente", fustigó García Mendoza.

Debe AMLO reconocer la derrota.- El País

El rotativo español destaca que al Trife le resta pronunciarse sobre la validez de la elección, y en caso afirmativo, proclamará presidente a Felipe Calderón

Grupo Reforma

Ciudad de México (30 agosto 2006).-Tras el fallo del Tribunal Electoral, López Obrador debe reconocer la derrota, frenar las acciones de resistencia y dedicar sus energías a que el PRD influya en el Congreso para promover reformas contra la desigualdad social, señala este miércoles El País en un editorial titulado El paso de Calderón .

El rotativo español destaca que al Trife, "institución de reconocida solvencia e independencia", le resta pronunciarse sobre la validez de la elección presidencial antes del próximo 6 de septiembre, y en caso afirmativo, proclamará presidente a Felipe Calderón pese a las protestas de López Obrador.

"El derechista y candidato del gobernante Partido de Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, está a un paso de ser proclamado presidente de México por el Tribunal Electoral.

"El fallo de la alta instancia sobre 375 impugnaciones, que sigue a uno anterior por el que se desestimó la inviable petición de su principal rival, Andrés Manuel López Obrador, líder del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) de hacer un nuevo recuento total, ha dejado las cosas como estaban: Calderón, primero, y López Obrador, segundo, con algo más de un tercio de los votos cada uno y separados por tan sólo 0,58 puntos; es decir, lo mismo que tras los resultados provisionales."

Pese a que el diario descarta el argumento del fraude electoral, considera que hubo más fallas en la elección que los estimadas en una primera instancia, debido a la anulación de más de 227 mil votos.

"El hecho de que en la revisión de los recursos el tribunal haya variado la atribución de más de 227 mil votos entre cinco candidatos -es decir, casi la misma diferencia que separa a Calderón de López Obrador- indica que hubo más fallos de los estimados en un principio, y otorga la razón a quienes pedían al menos recuentos parciales.

"Lo ocurrido en México no tiene comparación con lo que en su día pasó en Ucrania o en otros países en los que el poder hizo trampas colosales y se vio forzado a reconocerlo después, gracias, sobre todo, a la movilización popular".

Tras el fallo del Trife, los candidatos del PAN y el PRD deben replantear sus posiciones, afirma el periódico.

"Calderón debe ser consciente de que, aunque ha ganado, lo ha hecho por la mínima, y que si bien su partido es el que más escaños tiene en el Congreso, necesitará ampliar su base para poder gobernar. Y López Obrador, ex alcalde de la capital, tiene que deponer su rebeldía civil.

"López Obrador ha considerado que se le ha usurpado la presidencia, y para denunciarlo utiliza palabras demasiado gruesas como 'golpe de Estado'. No hay nada en la decisión del Tribunal Electoral para mantener esa tesis(...) su idea de una protesta permanente y un Gobierno paralelo sostenido en una discutible indignación popular no es viable.

"Lo que debe hacer es reconocer la derrota y dedicar sus energías a que el PRD influya desde el Congreso sobre unas políticas que deben hacer de la lucha contra la desigualdad social una prioridad".

El diario español sentenció que el proceso electoral debe darse por concluido, ya que México necesita de "unidad y sentido común".

Obrador, una amenaza para México.- El Mundo

El diario español El Mundo también abordó el tema electoral mexicano en un editorial publicado este miércoles.

En el editorial titulado "Obrador, una amenaza para México", advierte que en caso de que el perredista no cambie de rumbo puede llevar al País a una severa crisis.

"Si el candidato del PRD no entra en razón puede sumir a México en una crisis de tal magnitud que echaría por tierra el camino recorrido en los últimos 10 años", advierte.

Opina Europa sobre escenario mexicano

Otros rotativos europeos dieron su visión sobre el escenario político mexicano, según el francés Liberation, en la próximas dos semanas existe riesgo de que se produzcan choques por la coyuntura de las fiestas patrias.

Por otro lado, Le Figaro consideró que las protestas de Por el Bien de Todos obligarán a tomar mayores medidas de seguridad en la Ciudad.

El rotativo alemán Berliner Zeitung criticó que López Obrador no acepte la decisión del TEPJF y considera de que está perdiendo la oportunidad de perder con decencia.

Puede AMLO dañar al PRD.- FT

El rotativo londinense afirmó que López Obrador debe canalizar sus protestas por la vía constitucional

Grupo Reforma

Ciudad de México (30 agosto 2006).-En un editorial publicado el miércoles, titulado Tiempo de guardar la tienda , el rotativo Financial Times afirma que las acciones de resistencia civil, encabezadas por Andrés Manuel López Obrador podrían crear una inestabilidad que a la postre dañaría el progreso económico y social que México ha conseguido en los últimos años.

"Esto es peligroso por varias razones. Primero, López Obrador podría dañar la credibilidad y reducir el apoyo que recibe del PRD. Diversos sondeos han demostrado que los mexicanos han rechazado contundentemente las acciones de resistencia del líder de izquierda. Muchos, incluyendo a gran número de personas que votaron por López Obrador en Julio, ansían continuar sus vidas con normalidad."

"Segundo, independientemente de sus intenciones, López Obrador compromete la capacidad de las autoridades electas a nivel nacional y local, para gobernar efectivamente. Esto incluye al gobierno del Distrito Federal, que ganó el PRD en julio.

"Tercero, López Obrador corre riesgo de que grupos radicales protagonicen acciones violentas en su nombre. El caos y la inestabilidad que podrían generarse como resultado de esto, podría causar gran daño a México, minando el progreso económico y social que el País ha conseguido en los últimos años."

El diario londinense considera que en los próximos días el Trife podría confirmar el triunfo de Felipe Calderón y que AMLO deberá aceptar el resultado pese a que no se realizó el recuento total de votos.

"La disputada contienda electoral mexicana está a punto de llegar a su fin. Después de que las autoridades electorales descartaron los alegatos legales que cuestionaban la elección, en los próximos días podrían confirmar el apretado triunfo de Felipe Calderón, el candidato de derecha. Esto dejará muchas preguntas abiertas sobre la elección, pero López Obrador, candidato de izquierda, deberá aceptar el resultado.

"Acertada o equivocadamente, millones de mexicanos, en su mayoría pobres, creen que el proceso electoral no fue limpio. Un recuento total de votos hubiera sido la mejor manera de demostrar que la democracia mexicana es genuina y representativa. Dado el historial nacional de profundas divisiones sociales y geográficas, el recuento también hubiera servido para legitimar al próximo presidente."

El periódico inglés señala que López Obrador debe protestar por la vía legal y abandonar las acciones de resistencia civil.

"López Obrador parece estar determinado más que nunca a embarcarse en una serie de acciones radicales, designadas para conseguir, la 'revolución pacífica y democrática' que considera que México necesita. La ocupación de la capital por parte de sus seguidores continua. El siguiente mes, López Obrador podría asumir la presidencia de un 'Gobierno paralelo'.

"Por lo tanto, López Obrador debe canalizar sus protestas por la vía constitucional. Él está en una excelente posición para hacerlo. Su partido (PRD) tiene 126 diputados en la Cámara Baja del Congreso, el mejor resultado que ha conseguido en su historia. El partido está en una buena posición para presionar, desde la oposición, por una reforma política. Persistir con su acciones de resistencia podría ser un desastre para López Obrador, su partido, y sobre todo para su País."

Time to fold the tent

Financial times
Published: August 30 2006 03:00

The saga of Mexico's disputed election is entering its final stages. After a partial recount electoral authorities on Monday dismissed legal challenges to last month's vote and within the next few days they look set to confirm the narrow triumph of Felipe Calderón, the centre-right candidate. This will leave many questions about the election unanswered but it is a result that the defeated leftwing candidate, Andrés Manuel López Obrador, should accept.

Rightly or wrongly, millions of mainly poorer Mexicans believe that the election was unfair. A full recount would have been the best way to demonstrate that Mexico´s democracy is genuine and representative. Given the country's history and deep social and geographical divisions, a recount would also have helped establish the legitimacy of any incoming president.

Yet the electoral authorities have ruled out this option and Mr López Obrador must decide what to do. He appears more determined than ever to embark on a radical course of action, designed to secure, as he told the Financial Times last week, the "peaceful and democratic . . . revolution" that he believes Mexico needs. The occupation of central Mexico City by his supporters will continue. Next month, Mr López Obrador could assume the presidency of a "parallel government".

This is dangerous for several reasons. First, Mr López Obrador could damage the credibility and reduce the support of his Democratic Revolution Party (PRD). Opinion polls have shown that Mexicans are heavily opposed to the direct action being recommended by the leftwing leader. Many, including a large number of those who voted for Mr López Obrador in July, are anxious to resume their daily lives.

Second, whatever his stated intentions, Mr López Obrador risks weakening the ability of elected authorities at both national and local level to govern effectively. These include the local government of Mexico City, won in July by the PRD.

Third, Mr López Obrador runs the risk of encouraging extremists to take violent action on his behalf. The chaos and instability resulting from all this could do a great deal of damage to Mexico, undermining the economic and social progress that the country has made in recent years.

Mr López Obrador should therefore seek to exercise his right to protest through constitutional channels. He is in an excellent position to do so. His PRD party emerged from the vote with 126 deputies in the lower house of congress, their best ever showing. The party would be well placed to press the opposition's campaign for political reform, including for example a second round of voting in future presidential elections, a simple change that would make disputes less likely to occur in future. Persisting with his current course would be a disaster for Mr López Obrador, his party and, above all, for his country.

El paso de Calderón

EDITORIAL
EL PAÍS - Opinión - 30-08-2006

El derechista y candidato del gobernante Partido de Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, está a un paso de ser proclamado presidente de México por el Tribunal Electoral, una institución de reconocida solvencia e independencia. El fallo de la alta instancia sobre 375 impugnaciones, que sigue a uno anterior por el que se desestimó la inviable petición de su principal rival, Andrés Manuel López Obrador, líder del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) de hacer un nuevo recuento total, ha dejado las cosas como estaban: Calderón, primero, y López Obrador, segundo, con algo más de un tercio de los votos cada uno y separados por tan sólo 0,58 puntos; es decir, lo mismo que tras los resultados provisionales. Sin embargo, el hecho de que en la revisión de los recursos el tribunal haya variado la atribución de más de 227.000 votos entre cinco candidatos -es decir, casi la misma diferencia que separa a Calderón de López Obrador- indica que hubo más fallos de los estimados en un principio, y otorga la razón a quienes pedían al menos recuentos parciales.

Al Tribunal Electoral le queda aún pronunciarse sobre la validez general de los comicios antes del próximo 6 de septiembre; y, en caso afirmativo, como es previsible, pese a las protestas del candidato del PRD, proclamar vencedor al líder del PAN. Esto obliga a ambos a replantearse sus posiciones. Calderón debe ser consciente de que, aunque ha ganado, lo ha hecho por la mínima, y que si bien su partido es el que más escaños tiene en el Congreso, necesitará ampliar su base para poder gobernar. Y López Obrador, ex alcalde de la capital, tiene que deponer su rebeldía civil. Lo ocurrido en México no tiene comparación con lo que en su día pasó en Ucrania o en otros países en los que el poder hizo trampas colosales y se vio forzado a reconocerlo después, gracias, sobre todo, a la movilización popular. El país americano no se puede permitir estafas electorales ni una calle soliviantada. Necesita unidad y sentido común. Es tiempo de dar por cerrados estos comicios.

López Obrador ha considerado que se le ha usurpado la presidencia, y para denunciarlo utiliza palabras demasiado gruesas como "golpe de Estado". No hay nada en la decisión del Tribunal Electoral para mantener esa tesis, ni el recurso se ha ganado porque uno u otro tuviera mejores abogados o estrategia, como le ocurrió a Bush frente a Kerry en 2004. Su idea de una protesta permanente y un Gobierno paralelo sostenido en una discutible indignación popular no es viable. Lo que debe hacer es reconocer la derrota y dedicar sus energías a que el PRD influya desde el Congreso sobre unas políticas que deben hacer de la lucha contra la desigualdad social una prioridad.

Considera Financial Times que López Obrador debe aceptar su derrota

30 de agosto de 2006
Milenio

El diario, añadió que, un recuento total de los votos habría sido la mejor vía para demostrar que la democracia de México es "genuina y representativa". Mientras que, los diarios El País y El Mundo coincidieron en pedir al abanderado de izquierda respetar el fallo del Tribunal.

Londres.- Tras ser desestimadas las demandas legales contra los resultados de las presidenciales mexicanas, el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador debe aceptar la derrota, afirmó hoy el diario Financial Times.

"Muchos, incluido un gran número de quienes votaron por López Obrador en julio, están ansiosos por retornar a sus vidas diarias", por lo que López Obrador debe aceptar que perdió y concluir con las movilizaciones, indicó el diario británico en su editorial.

Según señaló FT el tribunal electoral confirmará en los próximos días el triunfo del candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón Hinojosa, por lo que "la disputa electoral está entrando en su estadio final".

De acuerdo con FT, el fallo de las autoridades electorales "dejará muchas preguntas sobre las elecciones sin contestar, pero es un resultado que el derrotado candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, debería aceptar".

Añadió que, un recuento total de los votos habría sido la mejor vía para demostrar que la democracia de México es "genuina y representativa" y habría ayudado a establecer la legitimidad de cualquier presidente entrante.

Y es que, según subrayó el periódico, millones de mexicanos mayoritariamente pobres creen que las elecciones fueron injustas.

Según FT, el impulso de lo que López Obrador llamó "revolución pacífica y democrática" y la formación de un gobierno paralelo es peligrosa por muchas razones.

Para el periódico, esta posibilidad dañaría la credibilidad y reduciría el apoyo al PRD, ya que los sondeos de opinión muestran que los mexicanos son fuertemente contrarios a una acción directa por parte del líder izquierdista.

Por otra parte, López Obrador se arriesga a debilitar la habilidad para gobernar de las autoridades elegidas, tanto en el ámbito local como en el nacional, y "esto incluye al gobierno local de la Ciudad de México, ganado en julio por el PRD".

En tercer lugar, dijo, AMLO "corre el riesgo de animar a que extremistas emprendan acciones violentas en su nombre. El caos y la inestabilidad resultante podría causar un gran daño a México, a su economía subyacente y al progreso social que el país ha logrado".

López Obrador, por lo tanto, "debería buscar ejercer su derecho de protesta mediante los canales constitucionales", según el diario, "está en una excelente posición para hacerlo", argumentó.

"El PRD salió de las elecciones con 126 diputados en la cámara baja del congreso, su mejor (resultado)", destacó, de manera que "el partido estaría en un buen lugar para impulsar una campaña de oposición a favor de la reforma política".

Entre los posibles cambios, Financial Times citó la introducción de una segunda vuelta para las próximas elecciones presidenciales, "un cambio simple que podría hacer menos probable que ocurran estas disputas en el futuro".

En cualquier caso, "persistir con el actual curso (de protestas) sería un desastre para López Obrador, su partido y, por encima de todo, su país", concluyo FT.

Andrés: ni me doblo ni me quiebro

Joaquín López Dóriga
En privado
Milenio
30 de agosto de 2006
lopezdoriga@milenio.com

Para qué reñir si podemos reír. Florestán

El domingo 6 de agosto, Andrés Manuel López Obrador terminó su alocución del Zócalo citando a Melchor Ocampo: “¡Me quiebro, pero no me doblo!”, exclamó.

Unos días después comenté coloquialmente que la cita de don Melchor era al revés, a partir del dicho popular “soy como la rama del guayabo: me doblo pero no me quiebro”, tal y como ya lo había parafraseado el mismo Andrés Manuel el 11 de abril del año pasado, (Jornada 12-IV-05) a los tres días de que le despojaran del fuero.

No le di importancia porque no era importante, pero López Obrador sí, y el viernes pasado terminó su encendida intervención en el Zócalo así:

“¡Como decía Melchor Ocampo, me quiebro pero no me doblo! Y aprovecho para contestarles a los que andan viendo qué digo, porque después que dije esa frase de Ocampo, “me quiebro pero no me doblo”, un conductor de estos sabiondos (sic) dijo que no es así, que es al revés: me doblo pero no me quiebro. ¡Que lo busque en la historia! Y eso, dijo con sorna, que es de los conductores máaaaas afamados, de los periodistas máaaaas destacados de este país. ¡Aprovecho de una vez para aclararlo!”

Para mí no hubiera pasado de otra lanzada, hasta que uno de los suyos me identificó como el destinatario del reclamo, lo que ampliaron sus corifeos, diciendo, claro, que López Obrador tenía razón.

Ante el señalamiento, le hice caso y busqué en la historia, en Noticias del Imperio de Fernando del Paso cuando Benito Juárez (p.320), desesperado por la situación, cavila:

“Sí, sí, pero el caso es que estoy cada vez más solo. O quizás debiera decir: estamos cada vez más solos. Era Melchor ¿no es cierto? Melchor Ocampo el que decía yo me doblo pero no me quiebro. Pues a veces pienso que yo sí, un día me voy a quebrar”.

Yo sé que López Obrador, a diferencia de Juárez, nunca se ha planteado esa disyuntiva, quebrarse o doblarse, porque eso no está en él.

Pero sí, con todo respeto, el darle importancia a lo que no la tiene, confundir una cita, y mandar una airada advertencia desde esa plaza de juicios populares donde su palabra es la ley.

Lo demás, no tiene la menor importancia.

Retales

1. LA MESA. Como le adelanté ayer, el PAN se quedó con la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados con los votos del PRI, Verde, Alianza y Alternativa, contra los de la coalición. Así, Jorge Zermeño presidirá la sesión del Informe, que responderá, si Fox lo puede leer;

2. GAMBOA. La Junta de Coordinación Política se la quedó en forma transitoria el PAN, hasta que reformen la ley orgánica, después del lunes 11, y pase a manos del PRI para que la presida Emilio Gamboa; y

3. VERDES. Jorge Emilio González quiso encarecer su voto, necesario para construir la mayoría calificada de ayer, y exigió hablar con Felipe Calderón para vendérselo. Pero no lo logró.

Nos vemos mañana, pero en privado.

agosto 29, 2006

Ni dolo ni fraude: Tribunal

Subcomandante Andrés

Demetrio Sodi de la Tijera
El Estatal de Chihuahua

En los próximos días, el Tribunal Electoral (TEPJF) ratificará el triunfo de Felipe Calderón y le dará la constancia de presidente electo. López Obrador ha dejado claro que no aceptará la resolución del Tribunal y luchará por cualquier vía para impedir la imposición y transformar las instituciones nacionales.

AMLO ha elegido un camino similar al que escogió el subcomandante Marcos en 1994, que nunca creyó en la vía electoral ni en las instituciones nacionales. Su discurso se ha vuelto más radical, llamando a la insurrección civil para cambiar las instituciones, y es parecido al que tuvo Marcos al inicio de 1994. La convocatoria a una convención nacional para definir la estrategia a seguir es similar a la que en su momento llamó el EZLN para echar abajo al régimen y las instituciones nacionales por la vía de la insurrección social. AMLO sabe que por esta vía se cancela cualquier opción electoral en el futuro y que sólo una mayor radicalización le dará el espacio para mantener su presencia política.

Según diversas encuestas, si en este momento se llevasen a cabo nuevas elecciones, AMLO quedaría probablemente en tercer lugar, muy lejos de Felipe Calderón, e incluso abajo del candidato del PRI aun en el caso de que repitiese Madrazo. En unas cuantas semanas, AMLO y el PRD han quemado gran parte del capital político y apoyo electoral que ganaron el 2 de julio; sin embargo, en lugar de rectificar su estrategia parecen decididos a llevar las protestas y manifestaciones a posiciones más extremas.

Una vez que el Tribunal emita su resolución ya no tienen razón de ser los bloqueos en Reforma y las manifestaciones, por lo que la decisión de continuar va a hacerles perder, aún más, el apoyo de la población.

En la convención del próximo 16 de septiembre, AMLO tratará de imponerle al PRD y sus legisladores su estrategia de choque, comprometiéndolos a que mantengan la lucha en las calles y desconozcan el triunfo de Calderón. Él mismo ha señalado que buscará que la convención lo nombre "presidente legítimo", con lo que cancela, para él y el PRD, cualquier posibilidad de diálogo y acuerdo durante el sexenio. En la convención, el PRD se juega su futuro inmediato, si gana la estrategia de AMLO el partido se marginará cada día más de la vida institucional y se aislará en el Congreso.

No es seguro, sin embargo, que pueda imponer su agenda al PRD y sus legisladores, su poder en el interior del partido estaba basado en su posibilidad de triunfo en la elección presidencial y no en alianzas y acuerdos con las principales fuerzas y grupos del PRD, como quedó demostrado en la elección de los coordinadores parlamentarios.

AMLO ya decidió quemar para él la vía electoral y va a optar por radicalizarse y marginarse cada día más de la vida institucional del país para mantener alguna presencia política. Es muy probable que dentro del PRD se vaya quedando sólo con el apoyo de los grupos más extremos y rijosos, que a falta de ideas ven en la movilización y la confrontación la única forma de hacer política. Las corrientes y liderazgos principales del PRD y la izquierda le tienen que apostar, como lo decidieron hace muchos años, a la vía electoral y a la negociación en el Congreso para impulsar los cambios que le urgen al país, y tendrán que deslindarse poco a poco de las posiciones extremas de López Obrador.

A López Obrador le va a pasar lo mismo que al subcomandante Marcos, que dilapidó, en unos cuantos años, su liderazgo y credibilidad, y se volvió sólo un personaje curioso de la historia nacional sin ninguna influencia política y social real. Ojalá que en su aventura López Obrador no se lleve entre las patas al PRD y a la izquierda.

Se resiste a robo; lo matan ante su hijo

(Y el gobierno del DF protegiendo al Peje y sus plantones...)

La víctima ha sido identificada como Francisco Oviel Villarreal, quien quedó muerto a dos metros de su vehículo

Rafael González

Ciudad de México(29 agosto 2006).-Francisco Oviel Villarreal se dirigía a la escuela de sus hijos cuando fue sorprendido por dos desconocidos, que tras negarles la entrega de su camioneta Ford Escape, lo asesinaron a balazos en la Colonia Hacienda Coyoacán, Delegación Coyoacán, frente a uno de sus hijos.

La Policía informó que el padre de familia, quien presuntamente es director de la empresa Integradora de Servicios Operativos S.A., que le da servicios a la Secretaría de Hacienda en asuntos aduanales, salió acompañado de sus dos hijos de 7 y 11 años de edad de su casa.

Aunque a uno de ellos ya lo había dejado en el colegio y se dirigía a dejar al otro cuando fue víctima del atentado.

Testigos informaron a las autoridades que los delincuentes atacaron a su víctima cuando ayudaba a uno de los niños, a bajar del auto. Al no conseguir el robo del vehículo, los homicidas escaparon a bordo de una motocicleta deportiva, color rojo, en el sentido contrario de la Calzada del Hueso.

Oviel Villarreal recibió un balazo en la cabeza y murió antes de recibir atención médica.

¿Y el fraude?

Ricardo Alemán
Itinerario Político
El Universal
29 de agosto de 2006

Lo difícil era asumirse como un demócrata y reconocer los errores; acaso por eso no transitaron ese camino

A l resolver los 375 juicios de impugnación que presentaron la coalición de AMLO y el PAN sobre la elección presidencial, el TEPJF prácticamente confirmó la inexistencia del presunto fraude electoral, por lo menos en sus etapas de emisión y recuento de los sufragios y, sobre todo, en la participación ciudadana para hacer posible la jornada electoral. Restan la valoración de las causales abstractas, la validación o no del conjunto de la elección y la declaratoria de ganador.

A estas alturas, según los resolutivos del TEPJF, ni en el recuento parcial de votos ni en la revisión de los 375 juicios de impugnación aparece el supuesto fraude. Eso sí, están presentes fallas, irregularidades normales y hasta vacíos legales de toda elección Y si a juicio de la máxima autoridad electoral no fue posible que la coalición impugnadora demostrara la existencia de tal fraude, lo que veremos en los próximos días será la declaración de Calderón como presidente electo. Además se confirmará que AMLO y su coalición recurrieron a un grosero montaje mediático, de altísimos costos políticos, que habrá minado la esencia de la democracia electoral: credibilidad y confianza en las instituciones.

Quedará claro que el camino más fácil y de mayor rentabilidad mediática fue el seguido por López Obrador y sus fieles, el de sembrar la duda sobre la validez de la elección presidencial y responsabilizar del presunto fraude a las instituciones electorales. Así, a la lista de supuestos "perversos" que se habrían confabulado para arrebatarle a AMLO el "triunfo legítimo", se sumará el Tribunal Electoral, a cuyos magistrados se endilgará toda clase de adjetivos porque se habrían prestado al fraude. Y sólo faltaba el TEPJF, porque AMLO y sus creyentes han acusado de la gran perversión a todos o casi todos.

En sentido contrario, el camino más difícil era haber aceptado que -más allá de notorios errores, severas deficiencias y vacíos legales- en realidad no consiguieron el voto mayoritario debido a evidentes fallas estratégicas, a una grotesca confianza excesiva y, sobre todo, a que la mexicana es una sociedad conservadora en la que permearon, por un lado, la campaña del miedo y, por el otro, la agresividad discursiva mostrada por AMLO. Lo difícil era asumirse como un demócrata y reconocer los errores. Acaso por eso no transitaron ese camino.

Pero lo cierto es que a pesar de la ruidosa y por momentos exitosa estrategia seguida por AMLO y sus fieles -que se podría traducir en una peligrosa espiral de ingobernabilidad-, el supuesto fraude no aparece por ningún lado y al resolver las 375 impugnaciones a la elección presidencial, el Tribunal Electoral desechó las presunciones de que se produjo un fraude generalizado, canceló toda posibilidad de anular la elección, confirmó que la coalición de AMLO no sustentó jurídicamente sus dichos mediáticos, y en la práctica adelantó la validez de la elección presidencial.

¿Qué dirán ahora? La pregunta es ociosa, porque todo lo que tenían que decir del conflicto postelectoral ya lo dijeron. Para AMLO y sus escuderos -y para buena parte de sus seguidores y simpatizantes- nada de lo que resuelva el TEPJF, que no sea el ya imposible triunfo de AMLO, tendrá la menor validez. Así, la reacción que antes, durante y después de la actuación del Tribunal mostraron y mostrarán los jefes de la coalición impugnadora, no es más que la confirmación de que la estrategia no era por la limpieza de la elección, por el voto por voto, sino a favor del descarrilamiento del proceso electoral y la destrucción de las instituciones electorales.

Desde el momento en que AMLO y sus mariscales echaron a caminar la irresponsable versión del supuesto fraude -sin contar con las evidencias mínimas y a partir de una campaña mediática de medias verdades y mentiras completas-, quedó claro que ante su derrota -porque en el cuartel de AMLO se sabía perfectamente que era imposible demostrar el fraude que gritaban a todo el mundo-, López Obrador le apostó a la creación de una crisis que derivara en la anulación de la elección, como camino para no aceptar que fue derrotado por la "perversa derecha". Pero la realidad e instituciones como el Tribunal Electoral han demostrado que el fraude no existió, que AMLO no es un demócrata y el tamaño de la perversión del aún candidato presidencial.

Por supuesto que aún resta que el Tribunal valore las causales de nulidad abstracta, que califique la validez de la elección y que declare presidente electo. En el primer caso, el TEPJF encontrará que, en efecto, la intromisión del presidente Fox en el proceso fue un acto reprobable, que en su momento sancionó el propio Tribunal, pero que no fue determinante en el resultado. Un caso similar ocurrirá con la cuestionable intromisión de grupos empresariales mediante la difusión de spots dirigidos a restar credibilidad a López Obrador. No se trató de una ilegalidad, sino de una intervención carente de ética. Y sobre la llamada "guerra sucia", sobre los spots para desprestigiar a AMLO, sobre la presunta inequidad en radio y tv, el saldo será adverso a la coalición de AMLO. En suma, el fraude no apareció, porque no existió. Lo que existe son graves vacíos en la legislación electoral y la deliberada perversión de quienes no digieren la democracia. Al tiempo.

aleman2@prodigy.net.mx

Mientras más asombroso, más creíble

Román Revueltas Retes
Interludio
Milenio
29 de agosto de 2006

O sea, que las cosas no son lo que son. Nada es lo que parece sino que todo es pura simulación, puro engaño, pura mentira. No se puede creer en nada ni en nadie. Miren, para mayores señas, el episodio de los pescadores: su terrible odisea no pudo ocurrir. Digo, se veían muy fresquitos y rozagantes tras nueves meses enteros a la deriva en una barcaza. No es creíble. Es decir, no es posible Los cubanos, por contra, ésos sí que son gente sincera: se mueren de verdad y de manera irreversible a las 72 de horas de haberse hecho a la mar en busca del paraíso capitalista. Tampoco los subsaharianos resisten más de un par de semanas hacinados en una de esas pateras que acarrean almas desesperadas a las costas del democrático Reino de España. Los individuos de la especie tienen sus debilidades, sí señor, y no hablo de las tentaciones de la carne ni de otros apetitos sino de lo biológico, de la consustancial fragilidad del organismo humano. La carne es débil, insisto.

Muy bien, supongamos en consecuencia que se trata de un montaje, como algunos creen. Pero ¿por qué? ¿Para qué? Y, sobre todo ¿con qué? A mí, de simplemente imaginar las inauditas complicaciones de armar parecido numerito, se me traban las neuronas de mi cabecita, lectores. Imaginen ustedes, para empezar, el simple asunto de encontrar a cinco personas dispuestas a desaparecer de la circulación durante nueve meses, dos de ellas con una vocación suicida, además. Luego, trasladarlas hasta allá de cualquier manera, hasta el lejanísimo punto del océano Pacífico donde fueron encontradas… ¡con todo y la chalupa! Una operación de película, señoras y señores, digna de los más sofisticados servicios especiales, realizada por una veintena de agentes cuya complicidad y discreción deben ser aseguradas. Bueno, a pesar de lo absurdo y fantasioso de todo ello, mucha gente se lo cree, en vez de digerir tranquilamente la otra historia. Esto sí que es digno de no creerse.

Calderón, "cuasi presidente"

Luis Soto
Agenda confidencial
El financiero
Martes, 29 de agosto de 2006

Finalmente, los magistrados del Tribual Electoral del Poder Judicial de la Federación no encontraron elementos suficientes y menos contundentes para anular la elección presidencial del 2 de julio, como quería Andrés Manuel López Obrador. Tampoco anularon aquellas casillas en donde a juicio del PRD había votos "aparecidos", "desaparecidos" y espurios, lo que según ellos hubiera "dado la vuelta" al resultado de los comicios. Por tanto, lo más seguro es que antes del 6 de septiembre el mismo Tribunal declare presidente electo a Felipe Calderón Hinojosa.

Ante la decisión de los magistrados, el tabasqueño que quiere ser presidente "aunque sea de mentiritas", obviamente rechazó el nuevo cómputo del Tribunal y sacó a relucir nuevamente su repertorio de calificativos que dirigió a todos los que no lo quieren, empezando por el presidente Vicente Fox, siguiendo con Calderón, Salinas, Mariano Azuela y su camarilla, los magistrados del Tribunal Electoral a quienes alguna vez les dijo que respetaría cualquier decisión; los medios de comunicación que no le dan espacio... Nada que no estuviera previsto, pues.

A sus seguidores les repitió el discurso del domingo pasado en donde les preguntó: ¿Qué haremos si el Tribunal convalida el fraude y respalda a los delincuentes que nos quieren robar la elección? Y les recordó que todo eso y más, mucho más, lo van a plantear en la convención nacional democrática que se realizará el 16 de septiembre. "Vamos a decidir, si reconoceremos o ratificamos a un presidente legítimo de los Estados Unidos Mexicanos o si elegimos un jefe de Gobierno en resistencia; a un encargado del Poder Ejecutivo o a un coordinador nacional de resistencia civil pacífica mientras dura la usurpación (de Calderón)." Déjenme decirles, lectores, que el domingo los seguidores de López no entendieron la propuesta de López por lo que éste la explicó varias veces. Pero aquéllos siguieron sin entender "ni papa" por lo que les tuvo que decir: "Todo esto se irá aclarando." En el discurso de ayer replanteó la misma propuesta, con las mismas enredadas palabras, y tampoco le entendieron, hasta que los "paleros" que estaban atrás de él empezaron a gritar ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente! Lógicamente en la persona del señor López.

Ante esta situación, es casi seguro que después del 16 de septiembre México tenga tres presidentes: uno en funciones, otro electo y uno ilegítimo. Pero lo peor del caso es que "de los tres no se hace uno". ¡Pero querían democracia, no!

Por cierto, que en su homilía, perdón en su arenga del domingo, López Obrador casi les rogó a los diputados y senadores del PRD que no lo dejen solo en la lucha por la democracia, la justicia y la libertad. Carlos Navarrete y Javier González Garza -quienes van a dirigir las bancadas en el Senado y en la Cámara de Diputados, respectivamente- respondieron de inmediato: No te preocupes, Andrés, "el presidente Vicente Fox va a saber el próximo 1 de septiembre de qué están hechos los legisladores perredistas". De qué, de qué, preguntaban los curiosos que quieren un adelantito. ¿De terracota, de acero, de piedra, de buena madera? De nada de eso, responden los malosos, están hechos de ese material con el que se elaboran los adobes, agregan; aunque hay excepciones, aclaran.

Ya nada más como anécdota, todavía el fin de semana, uno de los integrantes del "equipazo" del tabasqueño, aquel que le "lava el coco" en materia económica y financiera, le había sugerido a Andrés Manuel que ante el "cerco informativo" en su contra -que según ellos habían establecido los medios de comunicación- publicaran un desplegado en los principales periódicos el país para denunciar las irregularidades y pedir de paso que se anularan unas 12 mil casillas, amparados en lo que señala el artículo 75 de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación sobre Nulidades; artículo que establece 11 causales bajo las que puede surtir efecto la nulidad. De esas 11, las que más coincidían con lo que demandaban los perredistas eran dos; una dice: "Haber mediado dolo o error en la computación de los votos y siempre que ello sea determinante para el resultado de la votación". La otra señala: "Existir irregularidades graves, plenamente acreditadas y no reparables durante la jornada electoral o en las actas de escrutinio y cómputo que, en forma evidente, pongan en duda la certeza de la votación y sean determinantes para el resultado de la misma". ¡Pues qué bueno que no nos gastamos el billete en una causa perdida! Exclamaron algunos perredistas. Y tienen razón, pues de todos modos el Tribunal "les iba a dar palo".

Agenda previa

El Grupo Iusacell anunció que en el marco de su concurso mercantil concretó la firma con un grupo de acreedores que representan cerca del 90 por ciento del total de la deuda de la empresa, y que en su oportunidad, junto con la anuencia del conciliador, lo presentará ante el juez para su aprobación y con ello concluir el proceso de reestructura de la sociedad. El acuerdo se concretó bajo los términos anunciados que consisten en el intercambio de los bonos 2006 por un nuevo bono con un monto principal de 175 millones de dólares que devengarán intereses del 10 por ciento anual, con pagos semestrales que incluyen la opción para Iusacell de capitalizar hasta el 40 por ciento de cada pago de intereses. El acuerdo incluye también la condonación de los intereses devengados y no pagados.

Cerco, sí, pero de generalizaciones

Carlos Marín
Asalto a la razón
Milenio
29 de agosto de 2006
cmarin@milenio.com

Ciro Gómez Leyva preguntó a Gerardo Fernández Noroña qué con eso del “cerco informativo”.

“Hay una campaña muy dura en contra nuestra”, respondió el vocero de la coalición, y ejemplificó con el intercambio de opiniones entre periodistas en Tercer Grado:

“En las últimas semanas ha sido un apretar durísimo”, dijo, y diagnosticó: “Hay una subordinación frente al poder… con todo respeto lo digo”.

De poco sirvió que Ciro le hablara de lo libres que son (en prensa, radio y televisión) él y sus colegas con quienes discute.

“No debemos personalizarlo porque (seríamos) injustos, o podemos hacer una generalización que no aplica. Estamos hablando de un fenómeno general…”, eludió el galimático entrevistado y (como si alguien lo hubiera siquiera insinuado) trató de justificar:

“No nos pueden pedir que traicionemos a la gente…”.

“¿Su 33 por ciento?”, preguntó Ciro.

“El país completo. Hasta los que no piensan como nosotros...”, ¡respondió..!

La herencia

Federico Reyes Heroles
Reforma
29 de agosto de 2006

Las campañas son un desfile de irresponsabilidades. De allí su mala fama. Los candidatos, sin excepción, prometen lo que con frecuencia saben impracticable. Las mentiras se convierten en moneda de cambio cotidiano. Ni hablar. Así es la política. Muchos lances discursivos apuntan al corazón del elector, no a la mente. De allí la incorregible demagogia. Por ese camino en las campañas se desnudan emociones populares, creencias que son usadas como carne de cañón de la guerra entre los políticos. Las emociones se convierten en mercancía. El 2006 AMLO exacerbó a un México dividido, de odios ancestrales, añorante de un caudillo y brutalmente premoderno.

De entrada lo más notable fue el simplismo. Con 8 años de escolaridad promedio, el simplismo sigue siendo una amenaza. Los planteamientos elaborados están en desventaja. Ese país de simplismos no irá muy lejos. A pesar de que más del 80 por ciento de la población se autodefine como clase media, la tajante división discursiva entre "pobres y ricos" prendió en muchos. En una fuga hacia un pasado discursivo ya remoto, medio siglo, en cuestión de meses "los ricos" se convirtieron en la explicación central de la pobreza. En el fondo del discurso de AMLO acabar con "los ricos" era la solución. En un acto de auténtica persecución llegamos a tener las listas de los "ricos" culpables de nuestras desgracias. Fue muy selectivo. Lo mismo ocurrió con el concepto de "la derecha" para señalar a un ogro capaz de las peores trapacerías. En un país de verdaderas libertades que alguien se defina como de derecha no sería afrenta, ni pecado, es una forma más de interpretar al mundo a la cual cualquiera tiene derecho y ya. Estigmatizar la expresión es un acto tan cavernario como perseguir "comunistas" o curas.

Pero López Obrador no sólo logró convencer a mexicanos de escasa instrucción, también apoyaron sus mociones personas que uno supondría informadas. ¿Cómo fue que cayeron en el simplismo provocador? El discurso llegó a sus corazones sin pasar por la cabeza. Las medidas justicieras de AMLO no tenían sustento. La "eliminación" de los ricos no genera más bienestar para los desamparados. Por el contrario, espantar a los capitales sí empobrece a los más pobres. Cualquier cabeza medianamente informada sabe que arribar a la justicia social supone un largo camino que atraviesa forzosamente por varios requisitos insalvables. Nada hay súbito, salvo la idea de revolución. Así nos fue.

No puede haber justicia social en un país carente de un sistema fiscal generalizado y progresivo. ¿Qué se propuso al respecto? Peor aun, la justicia social es imposible cuando la mitad de la economía es informal, informalidad que fue defendida a capa y espada como un hecho social resultado de la injusticia y no provocador de ella. El mundo al revés. El empleo y la educación son las otras grandes herramientas para lograr mayor igualdad. Pero para generar empleos en un mundo global se necesita flexibilidad laboral, no rigidez. Modificar la Ley Federal del Trabajo para lograr mayor flexibilidad hubiera sido, ésa sí, una medida de avanzada a favor de los más pobres. La simple mención del asunto era vista como anatema. Un país sin un sistema de pensiones generalizado y sólido nunca alcanzará buenos niveles de justicia. Sin un andamiaje de pensiones amplio y fuerte, es imposible incrementar el ahorro interno. Sin ahorro interno es imposible prosperar. Nada se propuso al respecto. Todo ese lenguaje suena a "tecnocracia" y la tecnocracia es la que "vendió" al país. Todo se soluciona entonces con llevar al paredón a cuatro o cinco ricos. Ésa fue la fórmula mágica de justicia súbita.

Una de las posturas más retrógradas del discurso de la izquierda es la que sigue poniendo a la propiedad de los recursos naturales como la gran fuente de progreso y justicia. Si así fuera México debiera ser un paraíso terrenal. Pero no es así. ¿Cómo explicarlo? En energía hemos seguido el recetario estatista al pie de la letra y la desigualdad sigue galopando. ¿No estaremos haciendo algo mal? Cómo explicar que naciones con menos recursos naturales -a veces en manos del Estado, en otras privatizados- han logrado niveles de bienestar e igualdad muy superiores a los nuestros. No tendrá algo que ver la eficiencia de las empresas. ¿Qué se dijo al respecto? Nada. Predominó el dogma del nacionalismo trasnochado.

La justicia social hoy cruza por muchas pistas. Por ejemplo, en la sociedad del conocimiento la educación básica es el gran condicionante, más de 13 años es el reto. Si queremos mayor justicia social tenemos que retomar a la educación como eje. Cobertura, deserción, exámenes estandarizados, calidad, becas, son temas de justicia social. México no podrá ser más justo mañana cuando alrededor de 30 por ciento de los jóvenes de 15 años ya no asisten a la escuela. ¿Cuál fue la propuesta "progresista" al respecto? Una más, sin acceso generalizado a la red -de Sonora a Yucatán, como rezaba el viejo anuncio- las desigualdades entre los mexicanos no sólo se perpetuarán sino que incluso podrían agravarse. Extender la red es un asunto de justicia social.

Finalmente la palabra prohibida en el discurso de cierta izquierda mexicana: productividad. El término suena burgués, es muy utilizado por los "tecnócratas", luego debe de encerrar algo malo. Es cierto, la productividad es un requisito de éxito impuesto por el mundo global sin demasiadas amabilidades. Pero la productividad también es la única fórmula para hacer que el "pastel" crezca. Más justicia social sólo se logra con mayor productividad.

Simplismos, desinformación, dogmas y mercadeo de los odios, ésa es la herencia.

Pide The New York Times a AMLO respetar decisión judicial

La Crónica
Notimex en Nueva York
Martes 29 de Agosto de 2006

El diario The New York Times instó hoy al ex candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, a poner fin a sus protestas y respetar la decisión final del tribunal electoral en su fallo de este lunes.

La víspera el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) "no encontró evidencias de fraude generalizado y pocos errores para alterar los resultados" de los comicios del 2 de julio último, después de revisar 9.0 por ciento de las casillas.

Según el matutino, el fallo del tribunal desarticuló las quejas y exigencias de López Obrador, que le han servido de base durante ocho semanas para mantener sus protestas en la capital de México.

El diario recordó que el tribunal tiene de plazo hasta el 6 de septiembre para declarar un vencedor definitivo en las elecciones presidenciales.

"Nadie debería pedir a López Obrador que reconozca su derrota hasta ese fallo, pero es hora de que ponga fin a las protestas y prometa que respetará la decisión final del tribunal electoral", puntualizó The New York Times.

El periódico estadunidense comentó que "en un país donde el fraude solía ser rutina, un recuento total podría en verdad haber sido lo mejor".

"Pero esta votación fue aparentemente bien conducida y hay establecido un proceso claro para lidiar con estos desafíos. El tribunal electoral es respetado e independiente", subrayó el diario.

Sobre la actitud que debe adoptar el Partido de la Revolución Democrática (PRD) si su líder sigue adelante con las protestas, indicó que "debería decidir que es más grande que él y que su papel es como oposición dentro, no fuera, del proceso democrático".

El periódico señaló asimismo que el candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, se equivocó al oponerse a un recuento total y que sus asesores también se equivocan al afirmar que no necesitan al PRD para gobernar.

Consideró que esto es más importante teniendo en cuenta la división del país, donde el norte apoya mayoritariamente al candidato del PAN y el sur a López Obrador.

"Incluso si pudiera gobernar solo, Calderón haría política para la elite de México", subrayó el diario, que añadió que pese de la aparente derrota de AMLO, "eso no significa que los millones de mexicanos que se sienten representados por él no tengan voz".

Mexico’s Recount

The New York Times
Editorial
August 29, 2006

For eight weeks, Andrés Manuel López Obrador has made his claim of electoral fraud the basis for what threatens to become a permanent protest of Mexico’s presidential election. Yesterday, Mexico’s electoral tribunal kicked away the foundations of his claim. In a recount of 9 percent of polling places, the judges found no evidence of widespread fraud and too few errors to change the results.

The electoral tribunal has not yet declared that Felipe Calderón, of the ruling National Action Party, is Mexico’s next president. It has until Sept. 6 to rule on whether President Vicente Fox and business groups interfered illegally in the election. No one should ask Mr. López Obrador to concede before this ruling. But it is time for him to end the protests and pledge to respect the tribunal’s final decision.

Mr. López Obrador, who trails Mr. Calderón by less than 0.6 percent of the vote, claims he really won and vows to make the country ungovernable until his claim is recognized. His supporters have set up squatter camps that have paralyzed parts of Mexico City. Mr. López Obrador argues that only a full recount would have settled the question. In a country where electoral fraud used to be routine, a full recount would indeed have been best.

But this vote was apparently well run, and there is a clear and thorough process in place to deal with challenges. The electoral tribunal is respected and independent. Mr. López Obrador’s continued insistence that he was robbed now sounds like whining. If he does not desist, his party, now the country’s second-largest, should decide that it is bigger than him and that its role is as opposition within, not outside, democratic processes.

Mr. Calderón, however, also needs to reach out. He erred in opposing a recount. And while his advisers insist that they do not need the Party of the Democratic Revolution to govern effectively, they are wrong. Mr. Calderón has less than 36 percent of the vote, and his own party fell short of a majority in both the Chamber of Deputies and the Senate. The country is split by class and geography, with the wealthy northern states supporting Mr. Calderón and the poorer south supporting Mr. López Obrador.

Even if he could govern alone, Mr. Calderón would be making policy in an echo chamber of Mexico’s elite. Mr. López Obrador has flaws that have apparently kept him from the presidency. But that does not mean that the millions of Mexicans who feel represented by him should have no voice.