marzo 31, 2006

Una historia de terror: México. 15 de Septiembre de 2010

A tres años y dos meses de la toma de protesta del Presidente López Obrador, los preparativos para las Fiestas Patrias continúan, esperando una afluencia masiva al evento en el Zócalo.

La decoración este año incluye a eminentes pensadores y Héroes socialistas que han luchado por el pueblo y en contra del imperio de Estados Unidos.

Miles de manifestantes, cansados por la falta de empleo y la inseguridad, salen a las calles a reclamar por las condiciones de vida.

En el marco de las Festividades Patrias, millones de mexicanos que se atreven a desafiar la policía secreta Obradorista, corren el riesgo de ser capturados y encarcelados.

A raíz de la nacionalización de la televisión y los periódicos, los medios estatales no informan de la grave crisis financiera y el estado de emergencia que se vive por la inseguridad.

Sólo unos cuantos grupos de expatriados financian movimientos para derrocar al régimen miembro del Frente Popular Anti Imperialista que integra a México, Venezuela, Cuba, Bolivia, Guatemala y Honduras.

A raíz del abandono del Tratado de Libre Comercio de Norte América y la integración del Area Popular del Comercio de Centro América y el Caribe, la inflación ha crecido un 550% en los últimos dos años, generando enfrentamientos por la comida. Las pensiones son insuficientes y los servicios médicos de los ahora extintos IMMS, ISSTE y Seguro Popular integrados en la llamada Asistencia Médica Popular, no cuentan con abasto de medicamentos.

Debido a la caída de los precios del petróleo a nivel mundial por el uso del bio-diesel, gas natural y otros energéticos, la principal exportación de México no ha podido sufragar la enorme deuda pública contraída por el Gobierno Obradorista.

El Banco Central Popular de México no cuenta con reservas suficientes, debido a la nacionalización de la banca en el 2007, por lo que ha solicitado un préstamo a Francia y España por seis mil millones de Euros.

La Presidenta de Estados Unidos, Hillary Clinton, en voz de su Secretario de Estado, Bill Richardson, ha ofrecido una partida especial para ayuda humanitaria en las regiones, contraviniendo el bloqueo económico impuesto por el Congreso de Estados Unidos para los países que integran el Eje Anti Imperio, fundado por el extinto Fidel Castro y que ahora comandan Felipe Ramón Pérez Roque y Andrés Manuel López Obrador.

En una estrategia económica, México ha creado una moneda alternativa para los turistas.

La nueva moneda con paridad de un peso a euro, sólo está disponible para los turistas que visitan México, quedando prohibida la posesión o intercambio de Dólares, pretendiendo acabar con el mercado negro de trueque que nacionales mexicanos establecieron desde el exterior.

Esto ha ocasionado el cierre indefinido de la frontera México/Estados Unidos, donde los agentes fronterizos tienen libertad de disparar a discresión a los que se atrevan a cruzar.

Ante la ola de inseguridad que se vive por grupos como los “Panteras” y las legiones populares comandadas por ambulantes y la Liga Estudiantil Estrella Roja, el Ejército Popular Mexicano ha implementado toque de queda a partir de las 9:00 PM en todo el país.

La Cámara de Diputados y el Senado, integrados en su mayoría por el PRD, han suspendido las garantías individuales y reestablecido la reelección a través de plebiscitos populares.

Las promesas de gasolina barata, de soberanía nacional, de progreso y bienestar resultaron muy caras. México se encuentra en una crisis grave, con una economía ficticia, endeudados por generaciones y con un franco retroceso a nivel mundial.

Las promesas fáciles no las supimos ver, y ahora estamos pagando las consecuencias.

Le sucedió a Estados Unidos, cuando terminó el mandato de Bill Clinton y la gente votó por Bush.

Si tan sólo se pudiera retroceder en el tiempo, al año 2006 y cambiar nuestro voto.

Pero el hubiera no existe.

¿Porqué no me imaginé lo que iba a suceder?

Chuchuluco por Paco Calderon