abril 04, 2006

Ja! Ja! Ja! South Park: Vota o muere!

Muy bueno, pero abstente si eres una persona sensible (muchas malas palabras)... así es South Park

Cambio de Época: AMLO, ¿Homicida?

Albino Rodríguez Carrillo
elestatal.com
03/13/2006

“La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu”. Mateo Alemán

Claro que contuve la respiración, no es para menos. El rotativo “Tabasco al Día”, que dirige Rafael Martínez De Escobar Llera; publica como nota principal “Obrador Homicida”. Lo anterior el pasado cinco de octubre de 1995 y resalta más que nada una gresca juvenil protagonizada por el mismo “peje” y uno de sus mejores amigos, José Ángel León Hernández. Corría 1963 y después de un partido de béisbol, cuyo score final no se da a conocer, Obrador y su amigo se lían a golpes tras discutir fuertemente por una diferencia deportiva. Hubo testigos de la revolcada y entre ellos, Carlos Manuel Rivorosa Ramírez, quien posteriormente sería diputado por el PRI y que refiere además, que López Obrador sacó la peor parte del combate y lo recuerda cabalmente debido a que él mismo fue quien los separó.

Cuando José Ángel se dio la vuelta presumiendo que la sesión de puñetazos y patadas ya había terminado, decide retirarse del lugar y esto obliga a dar la espalda a Andrés Manuel, para que éste aproveche la “gran ventaja” de no ser visto, tomar una pelota de béisbol y dirigirla, en forma exacta y contundente, hacia la nuca de quien le recetó algunos izquierdazos. Rivorosa detalla que el golpe fue tan certero que José Ángel se desplomó hasta quedar inconsciente por lo que tuvieron que llevarlo en una carretilla. Recuerda también que era difícil controlar la hemorragia que se presentó, no obstante el herido fue llevado a su casa, que según el narrador, se encuentra con el número 202 de la calle Benito Juárez de Villa de Tepetitán, Tabasco.

A lo anteriormente narrado le siguió una secuela que seguramente la familia López Obrador recordará con amargura y tristeza debido a que tuvieron que huir por temor a posibles venganzas. Era la guerra. Pero fue hasta el cinco de octubre de 1995, cuando el reportero Rafael Soberanes León publicó una entrevista realizada al matrimonio formado por José del Carmen León Castillo y Narcedalia Hernández Colomé, padres del desafortunado José Ángel. El matrimonio referido, declaró que buscaron la forma de que la justicia fuera generosa con ellos y con José Ángel, sin embargo, nada se obtuvo toda vez que López Obrador arribó a las esferas políticas hasta convertirse en dirigente estatal del PRI en su natal Tabasco, posición que aprovechó para que su travesura juvenil quedara impune; en el mejor de los casos se dedicó a componer el himno del PRI de Tabasco.

Las secuelas del “pelotazo” fueron graves. José Ángel jamás volvió a saber de sí mismo, quedó en estado casi vegetativo con crisis epilépticas que se repetían a menudo hasta que llegó el momento de descansar de aquel calvario: finalmente murió. El 10 de septiembre de 1995, José Ángel dejó de existir tras luchar, junto con sus padres y hermanos, durante 32 dramáticos años. Tiempo después, los padres de José Ángel también murieron, y sucumbieron pensando que su hijo en realidad fue asesinado. Por su parte, hermanos y familiares de la víctima han decidido emplazar la denuncia correspondiente, argumentando que López Obrador puede llegar a ser presidente de la república y tomar represalias serias.

El temor sigue. Han pasado 43 años desde aquel incidente donde a un ser humano se le quitó la oportunidad de realizarse como cualquier otro. De una juventud común pasó a un ser que simplemente vivió sin disfrutar. A colación varias preguntas: ¿Es de hombres atacar por la espalda? ¿Es correcta una actitud similar por un simple partido de béisbol? ¿Será que en realidad la violencia, agresividad, la traición, la mentira y el hambre de poder pretenden adueñarse de nuestro querido México? ¿A los mexicanos nos conviene que el futuro próximo de la república sea un tipo vengativo, imprudente é irrespetuoso de la ley? Señor López, ¿Cuál es su concepto de la congruencia? ¿Qué opinión sensata le merece la impunidad en México? ¿Su conciencia está lista para gobernar a los mexicanos? Amigas y amigos, ya tuvimos un Salinas, cuya juventud de igual forma lo marcó para siempre, no repitamos la historia; al menos, el que escribe, no votará por este señor.

Me dará mucho gusto saludarle personalmente este viernes 24 de febrero en el Club de Leones de ciudad Delicias, acudiré a escuchar en vivo y a todo color a Felipe Calderón, seguramente por ahí nos veremos.

¡México merece lo mejor! Por su tiempo, muchas gracias.

alroca6@hotmail.com

El regreso del compló

Burro! Burro! Burro!



El peje se niega a contestar preguntas de primaria

Video en YouTube

La honorabilidad de Guillermo Valdés y Ricardo de la Peña

Ciro Gómez Leyva
Milenio, martes 4 de abril 2006

Trabajé tres años con Guillermo Valdés y Ricardo de la Peña, directivos de GEA e ISA. Presentábamos semanalmente una encuesta en CNI Noticias. Nosotros proponíamos el tema, ellos se encargaban de lo demás.

Son dos de las mejores personas que he conocido en mi carrera. No sólo por su calidad profesional. Lo son también por su decencia, rectitud, solidaridad y honestidad intelectual.

Apasionados de sus encuestas, me tocó ver varias veces cómo se ponían nerviosos frente a los resultados de lo que ellos mismos acababan de medir. El 10 de marzo de 2004, por ejemplo, fueron los primeros en informar que se había detenido la caída de la popularidad de Andrés Manuel López Obrador luego de los videoescándalos. Nos acusaron entonces de habernos vendido al gobierno del Distrito Federal.

El 8 de febrero de 2005, GEA/ISA fue la primera firma en revelar que dos de cada tres priistas se oponían al desafuero de López Obrador. Nos tacharon de “retocadores de números”.

Los vi llegar nerviosos el viernes al estudio de Grupo Fórmula. Debían explicar, ni más ni menos, que Felipe Calderón había rebasado a López Obrador. Les dije al aire que ahora los acusarían de venderse al PAN. Aprovecharon para informar con la claridad de siempre que sus encuestas son financiadas por el PAN, el PRI, el PRD, el gobierno del Distrito Federal, el IFE, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y un largo etcétera.

Lo dijeron, está grabado. Por eso me extrañó que Federico Arreola afirmara ayer que el PAN corrompió a GEA/ISA. Que lo dijera a partir de una nota publicada en Proceso que señala que el PAN pedía pagarle a GEA/ISA y darle difusión al resultado de una de sus encuestas. López Obrador debe de tener la misma prisa por pagarle a Covarrubias y Asociados, y por hacer ruido cuando las cifras de esa empresa le son favorables. Y nadie sensato se pone a vociferar que se corrompió a la señora Covarrubias.

Pero por lo visto, en el cuartel de la campaña de López Obrador no se reconoce más verdad que la propia. Allá él, allá ellos. Que sigan mirándose al ombligo.

Sobre Guillermo y Ricardo no tengo más que repetir lo publicado aquí ayer: si su metodología falla en plena guerra de las encuestas, perderán como en la guerra. Es un asunto de método, no de honorabilidad. Esa está completamente a salvo.

AMLO: punto y banca

Joaquín López Dóriga
Milenio, martes 4 abril 2006

¿Y es políticamente correcto
querer ubicarse siempre en lo
políticamente correcto?

Florestán

El bacarat o punto y banca es un juego de príncipes en el que, sobre un tapete verde, un jugador (el punto) se enfrenta a la casa (la banca) y pone su resto sobre la mesa para ganar o perder todo. No hay de otra. Esa es su excitante atracción.

En ese escenario, López Obrador, sentado en el punto, ha decidido jugarse todo contra la banca.

En las primeras manos, jugando parte de sus fichas, ganaba tanto que el presidente de los banqueros, Marcos Gutiérrez, del grupo Santander, expresó no tener ningún temor por el arribo de “la izquierda” al poder; igual se pronunciaron los directivos de otro banco español, Bancomer.

Cuando hablaban de “la izquierda” se referían a su innombrable, López Obrador, y mentían: claro que los banqueros tienen temores.

Pero si no, que no les creo, ahí está su advertencia del fin de semana, tachándolos de “parásitos que tenemos que seguir manteniendo”, de ser, la banca, la “paraestatal más onerosa de nuestro país”, y advirtiéndoles que no va a hablar con ellos hasta que sea Presidente, “para aclarar las cosas (...) porque no es correcto lo que están haciendo”. Andrés Manuel, pues, ha decidido jugar todas sus fichas contra la banca; ganar o perder todo es su apuesta y está sobre la mesa.

Y no ha elegido a un mal adversario: la banca es un enemigo favorito histórico, aun con las políticas de tasas hipotecarias bajas y fijas.

Falta ver de qué banca está hablando: si de los grandes bancos españoles o de Banamex, que es Citicorp, o es ya personal contra Roberto Hernández; si va contra el único banquero grande mexicano, Roberto González Barrera, que ha rechazado las ofertas y resistido presiones para vender al gran capital extranjero, o contra Inbursa, de Carlos Slim; si es Azteca, de Ricardo Salinas, o los bancos de la comunidad judía, apoyadores y recolectores de fondos a través de sus desarrolladores inmobiliarios, los del apoyo por prebendas.

Falta saber, y ver, si López Obrador va contra toda la banca o es un ajuste selectivo; y de ser así, quiénes. O si ese endurecimiento del discurso es sólo una estrategia ante los acercamientos.

¡Hagan su juego, señores...!