abril 18, 2006

El infierno de la prensa

(para los que les quede el saco)

Finas personas al equipo de Ebrard (El famoso "Carnal Marcelo" del Peje)

Carecen de sustento propuestas de AMLO

Dayna Meré
07-04-2006. negocios
Reforma

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) aseguró que la plataforma electoral de Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la Alianza por el Bien de Todos, es la más "coja" de todas las que han lanzado los aspirantes a la Presidencia.

"De acuerdo al análisis que hemos hecho, la (plataforma) del candidato (Andrés Manuel) López Obrador no tiene mucho sustento, y creo que las otras dos (de Felipe Calderón y Roberto Madrazo) tienen más sustancia, hay mucha similitud en muchos de los puntos con nuestras propuestas.

"Hay cosas que son buenas intenciones, pero que no tienen sustento, no tiene los cómos, ni argumentos sólidos para lograrlos", criticó José Luis Barraza, presidente del CCE.

Además, comentó que el nivel de las campañas de los candidatos a la Presidencia de la República ha sido bajo, debido a la cantidad de descalificaciones y golpes bajos, por lo que a nombre del sector privado exigió "entrarle" a los temas importantes para la sociedad.

"Hemos visto campañas mediáticas, campañas de mercadotecnia política, descalificaciones, golpes bajos, y lo que queremos los mexicanos es entrarle a los temas de fondo en materia de Estado de Derecho, en materia económica y de desarrollo de capital humano", afirmó.

Lo que el País requiere, añadió, es generar empleos y destinar por lo menos el 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a la infraestructura, ya que ésta es la base fundamental para contar con mejores condiciones de crecimiento y también de competitividad.

Hasta ahora el sector privado no ha sostenido reuniones formales con los principales candidatos a la Presidencia de la República, sino sólo con los miembros de los equipos de campaña de algunos de ellos, sin embargo, será después de la Semana Santa cuando los empresarios intensificarán este acercamiento.

José Luis Barraza señaló que la intención de la reunión es aterrizar los cómos y exponer a los candidatos las necesidades del sector, con base en los lineamientos del Acuerdo Chapultepec.

"Falta que nos digan cómo logramos un crecimiento sostenido con empleo, los costos y el presupuesto que se va a designar, ahí es donde nosotros queremos ir centrando el debate de parte nuestra con los tres candidatos", expresó el dirigente empresarial.

Spots vs. Cifras

Leopoldo Mendivil
La Crónica de Hoy
18/Abril/2006

Lo que Elena Poniatowska dijo en el promocional perredista fue, textual:

“Los del PAN atacan a López Obrador con puras mentiras… Es mentira que tenga relación con Hugo Chávez… Es mentira que con deuda pública se haya pagado los segundos pisos y el apoyo a nuestros viejitos… Se hicieron con buen gobierno, ahorro y honradez… ¡No calumnien!”.

La buena fe de Poniatowska no está en duda. Por eso no es política y hasta estas alturas de su vida participa en una campaña política. Con buena fe creyó lo que le contaron para decirlo ante la cámara. Por buena fe no confirmó, como periodista de gran oficio que es, la información y ahora la confrontación entre intelectuales pro ella y/o López Obrador y el presunto calumniador, el PAN, no parece que vaya a ceder, ahora con lenguaje de altos vuelos, para darle brillo a “la degradación y el envilecimiento de México” que anteayer José Emilio Pacheco lamentó en las páginas de Proceso.

No voy sobre la deuda pública, los segundos pisos ni la ayuda a los viejitos que citó Poniatowska, sino a un panorama más amplio de la situación económica del Distrito Federal entre los años 2000 y 2004, a ver qué tanto del buen gobierno a que aludió la espléndida novelista disfrutó la ciudad.

Si Producto Interno Bruto es el valor total de la producción de bienes y servicios finales de una economía en un período determinado, bueno, el PIB capitalino ha sido deficiente en comparación con el resto del país, según los siguientes elementos:

• Durante el período 2000-2004 fue tan pobre su desempeño que el PIB-DF se fue al lugar 32 de las entidades federativas y fue la única con cifras negativas de crecimiento total. La media nacional en este rubro fue 8.7% en el período. Quintana Roo estuvo a la cabeza con un acumulado de 23.1% y el DF en la cola con menos 1.7 por ciento.

• En el sector industrial, el DF ocupó el lugar 26. La media del período se situó en 1.8%, pero mientras Zacatecas pese a su terrible pobreza alcanzó 36.3%, el DF con todo y su enorme potencial cayó a menos 6.9%.

• La industria manufacturera del DF cayó a la posición 31, mientras que el PIB manufacturero guanajuatense ascendió a 18.8% y frente a una media nacional de apenas 0.9%, el capitalino se hundió a menos 14 por ciento.

• En industria eléctrica, gas y agua, el DF también ocupó la penúltima posición. Con una media nacional de 9.2%, Campeche registró un sorprendente 147.7%, contra menos 14.8% del DF. 162.5 puntos de diferencia…

• El sector construcción del DF se posicionó en el décimo lugar con un acumulado de 23.5%, un buen desempeño del sector, pero esta industria representa sólo el 5.0% del PIB total capitalino. La media nacional fue lamentable: 0.6%, y Chiapas se situó en el primer espacio con un crecimiento de 81%.

• El crecimiento del sector servicios del DF fue de 3.9%, sólo superior al de Guerrero, contra el 23.3 por ciento de Quintana Roo y una media nacional de 11.6%.

• El sector comercio, restaurantes y hoteles de la capital del país tuvo la última posición del comparativo, con menos 11.5%, contra una media nacional de 10.8% y un primer lugar de Zacatecas con 28.2%.

• El crecimiento del sector transporte, almacenaje y comunicaciones del DF sólo superó a Sinaloa, Hidalgo, Aguascalientes y Chiapas con 16.7%, contra 39% del puntero Campeche.

• Finalmente, el sector servicios comunales, sociales y personales del DF, pese a la pregonada política social del gobierno perredista, fue el peor entre las 32 entidades federativas con menos 4.5 por ciento contra 12.6% de Quintana Roo y una media nacional de 3.3%.

Proporciones implican magnitudes y usted podría objetar el comparativo anterior argumentando que unos cuantos puntos porcentuales del DF arrasan en tamaño a los altos porcentajes estatales. No lo refuto, pero a veces las proporciones ayudan más que las cantidades para medir la eficiencia y la productividad que, como usted ha visto, en los porcentajes negativos el Distrito Federal tocó fondo y se hundió más…

En unos resultados como los enlistados, ¿se puede considerar que las cosas se hicieron a base de buen gobierno, ahorro y honradez? Si por lo menos Elena Poniatowska hubiera consultado algunas de las revisiones hechas a las cuentas públicas del gobierno de su candidato, habría descubierto situaciones que ni la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa capitalina, bajo férreo control perredista, pudo ocultar los serios abusos y desperdicios presupuestales que no abonan la honradez de muchos funcionarios que acompañaron a López Obrador en esos años.

Pero por parejo, perredistas e intelectuales proclives al ex jefe de gobierno capitalino pasan frente a esos hechos como si fueran fantasmas: no los ven y luego, con sus expresiones, contribuyen a que los grandes sectores de la población más golpeada por la injusticia centenaria tampoco los note; y vale preguntar si en personajes culturalmente privilegiados como son los intelectuales pueden disculparse dislates éticos de tales magnitudes.

Intelectuales

Indicador Político
Carlos Ramírez
Martes, 18 de abril de 2006
El Financiero

• Intelectuales o políticos, gran dilema.
• Elena, Fuentes, Nexos, CSG, AMLO.


La connotación de intelectuales es correlativa a la independencia del pensamiento. Cuando los intelectuales sucumben a las tentaciones del poder, su papel como pensadores críticos deja de existir. La historia del siglo XX mexicano está llena de casos de intelectuales que se subordinan a la política.

El caso de Elena Poniatowska es uno de muchos. Ahí está el de Carlos Fuentes: criticó al poder y censuró la represión de Tlatelolco en octubre de 1968, pero luego pasó a trabajar para el mismo sistema que él había acusado de reprimir las demandas sociales de democracia. Fuentes fue embajador del presidente Luis Echeverría, el mismo Echeverría que aparece demandado por la fiscalía contra la represión como responsable del tlatelolcazo y del halconazo. Y es la fecha en que Fuentes ni se deslinda ni explica.

Pero hay más casos. Ahí están los intelectuales del Grupo Nexos, cuyos beneficios económicos directos -vía contratos y negocios- lo llevaron a salinizarse y convertirse en el Grupo (A)Nexos; hoy varios de los miembros de este grupo salinista -José María Pérez Gay, Carlos Monsiváis y otros, incluyendo a la propia Poniatowska- forman parte del equipo intelectual del candidato perredista López Obrador. En premio a la lealtad, Salinas anexó el Canal 22 al Grupo (A)Nexos.

El punto central es la nada extraña fascinación por el poder que tienen los intelectuales. Enrique González Pedrero, por ejemplo, formó parte del grupo El Espectador de 1959 y se convirtió en un crítico del sistema priista. Como director de Ciencias Políticas de la UNAM condenó al poder y defendió a estudiantes en el 68. Pero en 1970 aceptó ser senador priista de Echeverría y siguió en el poder hasta que en 1997 dio el salto de la muerte al PRD.

Echeverría sedujo a los intelectuales que exigían la democratización del sistema priista, Fuentes lo defendió en el halconazo y acreditó esa agresión a la derecha diazordacista. Hoy la fiscalía antirrepresión ha pedido el arresto del expresidente por la responsabilidad del 10 de junio de 1971. Pero en el sexenio echeverrista hubo acarreo de intelectuales en aviones que viajaban a todo el mundo; aviones "de redilas", se burló Jorge Ibargüengoitia para equipararlos con los camiones de redilas que acarreaban campesinos a los mítines oficiales del PRI.

La fascinación por el poder ha desvirtuado el papel de los intelectuales. Si su función es criticar al poder, muchos han derivado en funcionarios, diplomáticos, políticos, burócratas, consejeros y cercanos al poder. "Asiduos" a las oficinas públicas, señala Enrique Krauze. Pero los significados son muy claros: la condición indispensable para asumir la posición de intelectual es la independencia del poder; cuando pululan cerca del poder, entonces pierden su condición de críticos y de intelectuales.

Carlos Monsiváis ha querido ser presentado por el ejemplo simbólico del intelectual. Cronista que abrevó en el estilo de Norman Mailer y lo trasladó a México, terminó su ciclo cuando aceptó ser asesor del presidente Carlos Salinas como consejero del Programa Nacional de Solidaridad en la Secretaría de Desarrollo Social; hoy es jilguero de la campaña de López Obrador, es decir, decidor de discursos de campaña de un candidato.

Elena Poniatowska promueve oficialmente, con cargo a su propia credibilidad, a López Obrador con un anuncio publicitario en el que avala la honestidad y transparencia del candidato perredista. Pero todo intelectual debe probar sus dichos. Por eso el escritor Luis González de Alba, el que corrió el lenguaje poniatowsko de La noche de Tlatelolco, publicó ayer lunes en su artículo de Milenio Diario que "la intervención de Elena Poniatowska metiendo la mano al fuego por la honestidad de su candidato, se explica si y sólo si, ella conoce los tres secretos mejor guardados del GDF: el padrón de pagos a los viejitos, las aportaciones invisibles de ambulantes y taxistas pirata, y los costos de los segundos pisos, obra nunca licitada y con costos ocultos por un fideicomiso. Elena debería entonces poner estos datos secretos en conocimiento de los simples ciudadanos a quienes se nos ocultan con celo, pues la transparencia, en el DF, volvió a quedar en manos de las autoridades... del DF. Sí: como aquellos tiempos en que Gobernación hacía las elecciones".

El problema de los intelectuales radica en su tendencia a operar fugas hacia delante. Ninguno de los que apoyaron y avalaron a Echeverría, trabajó para Salinas o se fascinó con Clinton ha explicado sus comportamientos. Hoy buscan lavar sus culpas con apoyos a López Obrador igualito a como lo hicieron con Echeverría y Salinas. Por tanto, la crítica en su contra no es por su condición de intelectuales sino de políticos al servicio del candidato en turno.

La función de los intelectuales no es la de apoyar al aspirante al poder. La politóloga Denise Dresser acaba de declarar a Proceso que el compromiso de los intelectuales es "aplicar el mismo rasero a todo, mantener la independencia furibunda, tratar de ofrecer respuestas y propuestas, ser la voz de los que no la tienen y estar parado del lado donde hay muy pocos líderes políticos, parados del lado de los ciudadanos".

Juan Villoro, narrador varias veces premiado y miembro del consejo consultivo para el proyecto de nación de López Obrador, declaró también a Proceso: "las campañas electorales viven de la propaganda y el ejercicio intelectual es lo opuesto a ellas. No se puede ser intelectual y hacer propaganda. El intelectual en campaña es ya político".

Queda, como definición, lo escrito por Krauze en 1996: "ni príncipes poetas, ni avatares de cihuacoatl, ni letrados de la Corte, ni teólogos que quieran máis, ni agarradores de tripas, ni firmantes de pactos tácitos, ni becarios del presupuesto, ni embajadores de lujo, ni ministros con -sin- cartera, ni viajeros en primera clase en "aviones de redilas", ni tinterillos a sueldo, ni ideólogos, ni voceros, ni asiduos. La misión de los intelectuales no es gobernar sino criticar.

www.indicador-politico.com.mx
cramirez@lacrisis.com.mx

Ya cruzó a la ilegalidad

Luis González de Alba

Milenio, lunes 17 abril 2006

Al denunciar que, “como Bejarano”, también Felipe Calderón ha recibido maletas llenas de dólares, “sólo que no hay video”, Manuel Andrés ha cruzado, una vez más, otra vez, el límite de la ley. No es un insulto, sino un delito (salvo que compruebe lo dicho).

El delito cometido por René Bejarano, secretario particular y luego operador político de López Obrador, fue que recibía sobornos, mordidas, cohechos. Los recibía para acelerar trámites en los pagos que su mismo gobierno retenía al empresario Carlos Ahumada (y a otros, “sólo que no hay video”). Si lo mismo hace Calderón, López Obrador debe probarlo o cae en los delitos de calumnia y difamación. Que le hacen lo que el viento a Juárez, ya lo sabemos. Como las decenas de amparos archivados en su contra.

Y no es un delito electoral, es un delito penal. Afirma que Calderón recibe sobornos, porque sobornos eran los de Bejarano, con quien lo compara. Olvida lo que muchos recordamos: que tanto Bejarano como el tahúr Ponce, su secretario de Finanzas que transfería miles de dólares a Las Vegas, afirmaron que todo lo hacían con aprobación del jefe de gobierno... “Todo cuanto hago lo conoce Andrés”, dijo Bejarano en el video. Ponce lo sostuvo en conversación telefónica con Alejandro Encinas, mientras vaciaba su oficina para huir de ella con pasmosa facilidad.

Pero Manuel Andrés está acostumbrado a delinquir sin que nada pase. Lo ha hecho toda su vida. Como alcalde, por cinco años se regaló la más ostentosa campaña televisiva, para pagar su crecimiento político con dinero nuestro; tan ostentosa, que fue cancelada por Alejandro Encinas al llegar; no concursó obra multimillonaria, regaló terrenos públicos a empresarios amigos y a la Iglesia católica; pero lo protegía ese derecho desvergonzado de los gobernantes, que es el fuero. Fuero significa no poder llevar ante un juez a la autoridad, haga lo que haga. Son intocables. Así acabó con la ley de amparo, que lleva ese nombre porque ampara al ciudadano contra abusos de la autoridad. Ya una simple delegada perredista hizo lo mismo con el amparo interpuesto contra la clausura del hotel Sheraton. Sólo reculó ante la amenaza de esa cadena hotelera mundial: cerrar e irse de México. Ahí se le quebró el antiimperialismo.

Así gobiernan. Por eso son un peligro para México. Un peligro que debemos detener. Sí, eso.

Peligro que se evita con votos

La frase “debemos parar a López Obrador porque es un peligro para México”, que ha causado tanta histeria, para mí significa que debo ir a votar el 2 de julio por alguien que no sea él, no que debo ir a buscar una pistola. “Impedir que triunfe” es votar contra Manuel Andrés, y “que nadie se deje engañar llegado el momento” significa el momento de votar.

¿Es un peligro? Sí, y muy grave. No por lo que imaginemos que pueda hacer, no por lo que dice que va a hacer (y quizá no haga, confían algunos), sino por lo que ya hizo al gobernar: no sacar a concurso ninguna obra pública grande, ocultar por los próximos diez años los precios de esas obras (eso lo obtuvo Bejarano de los diputados locales), duplicar la deuda de la ciudad, elevar el narcomenudeo 760 por ciento, convertir al DF en la entidad con mayor desempleo del país, con peor ambulantaje, con peor delincuencia. Cancelar, una y otra vez, toda comisión de transparencia capacitada para exigir cuentas a las autoridades.

Y lo peor: llamar “parásitos” a quienes tienen en sus manos la apertura de fuentes de empleo, aunque todos sabemos (excepto él) que el empleo, bueno, moderno, bien remunerado, no las limosnas, hace la riqueza de un país.

Elena Poniatowska

La intervención de Elena Poniatowska metiendo la mano al fuego por la honestidad de su candidato, se explica, si y sólo si, ella conoce los tres secretos mejor guardados del GDF: el padrón de pagos a los viejitos, las aportaciones invisibles de ambulantes y taxistas pirata, y los costos de los segundos pisos, obra nunca licitada y con costos ocultos por un fideicomiso. Elena debería entonces poner estos datos secretos en conocimiento de los simples ciudadanos a quienes se nos ocultan con celo, pues la transparencia, en el DF, volvió a quedar en manos de las autoridades... del DF. Sí: como aquellos tiempos en que Gobernación hacía las elecciones. Así. pm

Encuestas, pasión y la otra conspiración

Joaquín López Dóriga

Los errores no se lavan; se pagan. Florestán

Milenio, martes 18 abril 2006

Hace unos días me referí a la estrategia lanzada por la casa de campaña de Andrés Manuel López Obrador que, desde su ventaja crónica en las encuestas, sembró la percepción de que como llegaran los candidatos a Semana Santa, llegarían a las elecciones del 2 de julio.

Y en esa línea trabajaron hasta los sondeos previos a la Semana Mayor que, ratificando su primacía en todas —salvo en la de GEA/ISA, que lo colocó por primera vez detrás de Felipe Calderón—, registraron un acercamiento entre los contendientes.

Ante esa tendencia, hicieron una revisión en su war room, mientras que desde el templete descalificaban tendencias y encuestas.

¿Qué fue lo que provocó esa aproximación entre López Obrador y los otros candidatos?

Básicamente sus errores: el efecto chachalaca, el “¡cállese Presidente!” y, sobre todo, los candidatos que su coalición impuso para el Congreso, luego de la leva que hizo entre el cascajo político de los otros partidos.

La confirmación del error la hizo el mismo López Obrador al declarar lo que llamó “tregua unilateral”, no volverse a meter con el Presidente, contrario a lo que había dicho: que le seguiría llamando “chachalaca”.

En este escenario, diferente al que calcularon sus estrategas, llegó y pasó la Semana Santa, marcada por la denuncia del nuevo “complot”, ahora televisivo —no se gustó en El privilegio…—, el pleito predebate y los spots panistas, con el caso Chávez gravitando y el descalificativo de “peligroso”, un calificativo muy peligroso.

Habrá que aguardar, ahora, las mediciones más esperadas, las que sigan al debate, cuando se vea cómo cortó, si es que cortó, su ausencia física y su nueva “conspiración”, manejada desde su cotidiano programa doble en Tv Azteca.

Entonces, las campañas volverán a empezar en planos diferentes a los de enero.

La otra conspiración

Ya lo habían publicado y ahora insiste La Jornada que yerra. Es falso que en el Noticiero que alude haya un trato inequitativo sobre los candidatos; es mentira. Cuando el IFE publique su monitoreo se confirmará el engaño. Antes de que ellos lo reivindiquen, lo hago yo: ésa sí es una conspiración.

El adiós de Carrasco

Diódoro Carrasco ya había dejado el PRI porque el madracismo lo había dejado a él, desde que el PRI dejó de ser el partido de los priistas para convertirse en el PRI de los madracistas. En esa métrica, ya estaba fuera del PRI. Por eso se abrió la puerta del PAN vía la campaña Calderón —la del PAN estaba desde su conflicto Murat—, Ulises que lo llevó a apoyar la campaña de Gabino Cué para gobernador de Oaxaca por el PAN-PRD. No sé si esta salida la vaya a resentir Madrazo, pero podría ser una aportación para Felipe.

Nos vemos mañana, pero en privado.

¿Y cómo van las apuestas?

Juegos de poder - Nuevo Excelsior
Por Leo Zuckermann . 18-04-2006

No sólo las encuestas registran una caída en las intenciones de voto en favor de López Obrador. También en las apuestas hay una disminución en las probabilidades de que éste gane la elección presidencial.

Procede recordar que en Estados Unidos, desde 1988, cuando el Iowa Electronic Market abrió los denominados "mercados de predicción de eventos políticos futuros", este tipo de apuestas han resultado mejores indicadores que las encuestas para predecir los resultados de unos comicios.

A diferencia de las encuestas que miden las intenciones de los probables votantes, en los mercados de predicción se agrupa la información de distintos inversionistas que están apostando para tratar de capturar una ganancia económica. Puede ser, de hecho, que un apostador adore a un candidato, quiera a toda costa que sea el ganador, pero a la hora de apostar su dinero deja a un lado su emotividad y actúa con objetividad. Trata de predecir quién ganará, lo cual, incluso, lo puede llevar a meterle dinero al candidato que más odia de todos.

El sitio www.intrade.com, que opera en Irlanda, abrió el 25 de febrero un mercado para predecir los resultados de los comicios presidenciales mexicanos. El mecanismo es sencillo, se abre una cuenta, se deposita dinero con una tarjeta de crédito y se compran o venden "contratos de predicción". Intrade cobra una comisión por transacción. Los contratos adquiridos no son apuestas tradicionales donde hay que esperarse hasta el final para ver si uno gana o pierde. En cualquier momento pueden venderse para capturar una ganancia o minimizar una pérdida. Si, por ejemplo, alguien compra al candidato X en 40 y al día siguiente ya cotiza en 60, pues puede vender de inmediato y obtener una ganancia neta de 20.

El día de ayer, López Obrador cotizaba en 52 dólares, Calderón en 40 y Madrazo en nueve. Intrade paga 100 dólares a quienes tengan contratos del candidato que efectivamente gane en la elección. Los otros pierden su dinero. De esta forma, por ejemplo, si AMLO gana los comicios, se obtiene una utilidad de 48 dólares, pero si fracasa, el apostador pierde su inversión original de 52 dólares.

Compárense las cotizaciones actuales con las del primero de abril, cuando AMLO cotizaba a 75 dólares, Calderón a 17 y Madrazo a 9. No hay duda de que los apostadores, como también los encuestadores, perciben ahora una contienda más cerrada, pero sólo entre el perredista y el panista. Al priísta le siguen otorgando una probabilidad de ganar muy baja (en el argot se diría que es la apuesta "chica", ya que de ganar Madrazo habría una utilidad de 91 dólares por cada nueve apostados).

Para concluir, los precios de los contratos pueden leerse como las probabilidades de ganar que los apostadores le están dando a cada uno de los contendientes. Y resulta que quienes meten su dinero para adivinar el futuro (que son cada día más, si se observa el incremento en el volumen de contratos negociados) piensan que la contienda presidencial está peleada. De hecho, por primera vez desde el 15 de febrero, el 15 de abril los contratos en favor de Calderón cerraron a un precio mayor que los de AMLO. Hoy, el perredista ha regresado a ser el puntero, pero los apostadores ya ven al panista como un candidato con buenas probabilidades de ganar.