mayo 26, 2006

Con todo respeto...

Para los que no se han enterado, esa muletilla de "con todo respeto" se ha convertido en el pasaporte de las estupideces y los insultos. Espero que ninguna de estas mexicanas, feas y con bigote según este tipo, vaya a ninguno de sus conciertos ni pague por sus discos.

Hablar de elección de Estado, exceso verbal irresponsable: Federico Reyes Heroles

Francisco Báez Rodríguez
La Crónica
2006-05-26

Están dañando el sistema que ayudaron a construir

Federico Reyes Heroles no oculta su preocupación ante los acontecimientos recientes en el país. Ve campañas con “un exceso verbal irresponsable”, como hablar de “elección de Estado”. Ve un proceso en el que los principales partidos de la oposición “están dañando un sistema que ambos ayudaron a construir”. Y, sobre todo, ve que se ciernen nubes de censura y de intolerancia, que no pueden ser enfrentadas con el silencio.

Negro sobre Blanco, la voz de los cinco candidatos

Reyes Heroles acaba de publicar un libro, Negro sobre Blanco, que recoge los puntos de vista de los cinco candidatos presidenciales sobre los temas más diversos. Recibe a Crónica en el amplio e iluminado estudio de la Fundación Este País, que encabeza. Allí charla sobre las implicaciones del libro, pero también sobre los problemas de la coyuntura política que vive el país.

La clave del libro son los “preguntones”, como les llama el propio Reyes Heroles, especialistas a los que se les encargó hacer preguntas pertinentes. "¿Quién mejor que Julieta Fierro para preguntar sobre ciencia, o Gerardo Estrada sobre arte? Hay mexicanos de todas las ramas, y de todas las posiciones políticas", dice, “y el beneficio del libro es que puedes comparar a los candidatos, negro sobre blanco, y también que los desnuda, cuando no tienen idea clara”.

—Siendo preguntas y respuestas por escrito siempre, habrá algunas que a las que no responda el candidato directamente.

—Claro, pero obligas a las burocracias partidistas a racionalizar ciertos temas. Decía Rousseau: “Ves a un hombre hablando, se está divirtiendo; lo ves escribiendo, es que está pensando”. El libro obliga a partidos y candidatos a pensar, y además tienes en un párrafo un compromiso por escrito. Ese es el subtítulo del libro: Los candidatos se comprometen por escrito.

—Esto suena al tipo de debate que muchos quisiéramos, pero en la actualidad lo que hay es un ambiente crispado y promesas genéricas, en eso todos se parecen.

—Yo he realizado este tipo de ejercicios desde 1994. De entonces a la fecha ha habido un claro proceso de desideologización. Ahora son más programáticos y más pragmáticos, sin duda. Lo difícil es aterrizar en la práctica política, porque si México no aborda en serio los retos centrales, el país se nos va de las manos. Pienso en este momento en un ejemplo, las pensiones: son compromisos que representan ya 150 por ciento del PIB y son un problema exponencial. Las coincidencias que vemos en respuestas sobre algunos temas deberían obligar a la generación de acuerdos.

—Pero en temporada electoral lo que se subraya son los desacuerdos.

—Es que la campaña se hace en medios y los medios sí deforman, porque la televisión es así, y bajan la calidad del debate.

—Esa realidad ¿no empuja a los contendientes hacia los extremos o al menos hacia expresiones extremas?

—Ha habido muchos excesos en esta campaña. Sobre todo excesos verbales. Por ejemplo eso de “elección de Estado”. Una elección de Estado se puede dar sólo en un Estado de partido político único o claramente dominante, con un gobierno represor, cuando el Estado controla los medios y organiza directamente las elecciones. Esto evidentemente no está pasando ni puede pasar hoy en México. Ese exceso verbal en que han incurrido el PRI y el PRD nos impide ver en lo que sí tienen razón: el uso de los recursos televisivos de la Presidencia ha sido insultante.

—Sin embargo, todos los días estamos bombardeados por esos excesos.

—Efectivamente. No es posible que se digan barbaridades como cuando López Obrador afirma: “Si gano, Roberto Hernández seguirá viviendo en México, haciendo negocios…”. Que yo sepa un ciudadano tiene derecho a vivir y trabajar en México y no veo por qué un candidato piense en otorgar como graciosa concesión lo que es un derecho legal. En el mismo discurso de López Obrador hay una referencia al Presidente como “reverendo hipócrita”. Pero nunca dice en qué es hipócrita. Hay una tremenda falta de precisión.

—También se dice que afirmar que López Obrador es un peligro para México es un exceso verbal. Hay incluso demandas legales al respecto.

—Como buen liberal que soy, no estoy de acuerdo con que convirtamos al IFE en un Gran Censor. Los órganos electorales son para otra cosa. Entiendo que el término “peligro” ha tenido impacto entre la población y sé que estigmatiza al candidato. Entiendo la molestia y la reacción, pero en realidad ésa, la de que López Obrador es un peligro, es una expresión que se escucha en las sobremesas. El día en que la gente no pueda expresar su miedo, estamos perdidos. Si le preguntas a los franceses si piensan que Le Pen es un peligro, pues muchos de ellos te dirán que sí y están en su derecho.

—¿Y que piensa de las coincidencias que han expresado recientemente el PRI y el PRD, y que apuntan para una estrategia conjunta?

—Es una irresponsabilidad. Ellos tuvieron todos los meses del mundo para pensar en coincidencias y ocurre ahora, qué casualidad, cuando uno está en el segundo lugar en las encuestas, y el otro en el tercero. El PRI y el PRD están dañando un sistema que ambos ayudaron a construir. Una de las más grandes aportaciones del PRD ha sido en la construcción de la democracia, en su papel en la serie de reformas políticas sucesivas que ha tenido el país, de 1988 para acá. Ahora, por un asunto de coyuntura, quieren borrar lo logrado y reintroducir entre la gente la duda en nuestro proceso electoral.

—¿Y, en el caso de Madrazo?

—Yo diría que la clientela política del PRI es más cercana al PAN de lo que Madrazo cree. Hay que estudiar las encuestas y hay que verlo con perspectiva. Además, los indecisos son ciudadanos informados, observantes, apartidistas. Les diría: “hagan bien su cálculo, esto puede favorecer a Felipe Calderón”.

Reyes Heroles termina la charla con una advertencia: “Ojo, hay que ver de nuevo esa película, El huevo de la serpiente. Empiezas con un detalle de intolerancia, luego viene otro y luego… hay que estar atentos”. Hace una pausa reflexiva y remata: “los banqueros han estado callados ante la ofensiva en su contra, los empresarios no se comprometen con posturas. Creo que se equivocan”.

Solo una pregunta...

¿Qué intereses tendrá, o parece tener, El Universal con el peje, que ha 'movido' su línea editorial y ha convertido (por lo menos su publicación On Line –que es la que puedo revisar–, en una copia mala de La Jornada?

Sólo es pregunta.

Entre las patas

Manuel J. Jáuregui
Reforma
26 de mayo de 2006

Ese temor que se esparce por el mundo gracias a los desatinos del "Adonis" Hugo Chávez y del "Einstein" boliviano Evo Morales, de que Latinoamérica vira irremediablemente hacia la izquierda, no gusta nada a los inversionistas globales.

Lo grave es que en la estampida por dejar la contaminada Latinoamérica se están llevando entre las patas lo que en nuestro país se puede calificar como una economía básicamente sana, en expansión -por fin- con números macros muy positivos.

La caída de nuestra bolsa de valores, el ajuste del Peso y la pérdida de valor de los papeles de deuda remotamente ligados a nuestra región demuestran de manera clara el pánico que se ha apoderado de los inversionistas.

Los cuales, como bien lo saben, no reconocen desde hace tiempo fronteras, sólo buscan oportunidades para hacer negocio e invertir productivamente.

Sabido es por ustedes, amables lectores, que sin inversión no puede haber crecimiento económico, que sin crecimiento económico no se generan empleos y que sin empleos no puede darse una opción de vida digna para los mexicanos.

Captar inversión -pero además inversión permanente- es un requisito obligado para nuestro país y no una opción secundaria.

Este fenómeno regional descrito que han desatado los citados Chávez y Morales, ambos sumamente retrógrados en su actuación recurriendo a expropiaciones y despojos de la propiedad privada, está contaminando todos los procesos electorales en Latinoamérica.

Lo vemos en Perú, y lo estamos sintiendo en México también.

No sabemos si fundada o infundadamente (para que no nos acusen de pretender influir en la intención de voto), pero se percibe que en el mundo internacional de los negocios y la inversión algunos creen que México corre el mismo riesgo que Perú, y que puede acabar como Venezuela o Bolivia.

Creen que con el Señor López podría darse un giro similar hacia la izquierda, aunque ciertamente el perredista ha moderado bastante su discurso -sobre todo en los últimos días, cuando las encuestas ya no lo favorecen claramente- para no dar motivo abierto a tal pensamiento.

Pero las percepciones son canijas: ya no saben los extranjeros -y muchos mexicanos junto con ellos- quién es el verdadero Señor López.

No saben a ciencia cierta qué Presidente es el que trae adentro: el que imperiosa y enconadamente ordena callar a sus rivales colmándolos de epítetos, o el que ha aparecido últimamente, mansito, pidiendo disculpas y solicitando diálogo.

"¡Que el verdadero Señor López se ponga de pie!", piden los picudísimos pezzonovantes que determinan el destino de la inversión global.

Mientras esto se define, si es que acaso, les gana lo PRECAVIDO a los inversionistas y mueven sus inversiones a China, a India, a Brasil y a Chile.

Este último país, insistimos, ya es primermundista bajo cualquier parámetro: avanza a pasos agigantados económica y socialmente.

Y esto es debido no poco gracias a que la Dra. Bachelet, su nueva Presidente, es completamente otro tipo de política de izquierda. La señora es más como el español Felipe González, que como un Chávez agorilado. ¡La señora es capaz!

Una cosa es ser un "animal político" y otra muy diferente un "político animal".

Hay de izquierdas a izquierdas, como existen también matices en toda la gama que ocupa el espectro, desde los conservadores fundamentalistas a centristas atinados.

Quizás este desarrollo en el entorno sociopolítico regional puede tornarse favorable a México, dado que motiva a deslindarnos de geometrías artificiales, posicionamientos de cajón y descalificaciones automáticas.

Si bien nuestra democracia es joven, el pueblo mexicano es maduro. Estamos seguros de que quienes huyen hoy de nuestros mercados habrán de arrepentirse y retornar.

No es tan tonto este pueblo como para suicidarse económicamente.

Dinosaurios