junio 05, 2006

Asegura abogado de Ahumada que hay más implicados en videos


Díaz Sosa negó que se trate de una estrategia de Ahumada Kurtz para obtener algunos beneficios tal y como lo han asumido las autoridades del gobierno capitalino.

Milenio
5 de junio de 2006

El abogado de Carlos Ahumada Kurtz, Jesús Enrique Díaz Sosa, informó que hay más implicados en los videos que presentarán este martes, además del subprocurador de la PGJDF, Renato Sales Heredia y el diputado federal Horacio Duarte Olivares.

Precisó que este martes a las 10:00 horas, en las oficinas del Grupo Quart, en Avenida Revolución 1601, se darán a conocer nuevas videograbaciones que muestran a funcionarios del Gobierno del Distrito Federal en presuntos actos de extorsión.

En el acto, estará presente también la esposa del empresario de origen argentino, Cecilia Gurza, precisó el litigante, quien insistió que no sólo se mostrarán imágenes del subprocurador de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y del legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Díaz Sosa negó que se trate de una estrategia de Ahumada Kurtz para obtener algunos beneficios tal y como lo han asumido las autoridades del gobierno capitalino.

El abogado sostuvo que los videos que darán a conocer prueban actos de corrupción en la administración de Andrés Manuel López Obrador, al frente del Gobierno del Distrito Federal.

Comentó que al terminar la proyección entregarán copias de las grabaciones, las cuales, aseguró, el gobierno capitalino ha intentado evitar que salgan a la luz pública.

AMLO: Quebrar a México

Pablo Hiriart
La Crónica
Lunes 5 de Junio de 2006

"A la memoria de David Romero Ceyde"

López Obrador tiene un programa para quebrar a México.

El ingrediente esencial de la quiebra del país, en caso de ganar la Presidencia, no es únicamente su política económica.

La quiebra de México se va a dar por el desencanto popular ante el incumplimiento de sus promesas.

Y, desde luego, por la demolición de las instituciones democráticas.

Reprobado dos veces en la materia de Economía en la Universidad.

Ha prometido que todas las familias que tengan menos de diez mil pesos de ingresos mensuales, van a disponer de un 20 por ciento más de su salario gracias a rebajas en los precios del gas, la gasolina, la luz, útiles escolares gratis, medicinas gratis para todos, etc., etc.

Su propuesta tiene un costo de 80 mil millones de pesos y dice que la va a financiar con una política de austeridad, con recortes a los sueldos de los altos funcionarios públicos, lo que le va a permitir ahorros por cien mil millones de pesos.

Las cuentas, sin embargo, no le dan para tanto. Vaya, ni para un mínimo.

La alta burocracia del país está compuesta por dos mil 800 funcionarios que ganan en promedio 116 mil 702.25 pesos mensuales.

El total anual que se paga a esos funcionarios alcanza la cifra de cuatro mil 300 millones de pesos, en números redondos.

Vamos a suponer que les baje el sueldo a la mitad: significa un ahorro de dos mil 150 millones de pesos.

Es decir, para ahorrar 100 mil millones de pesos le estarían faltando 97 mil 850 millones al año.

Por el camino de recortar el sueldo a la burocracia media y alta, no le salen las cuentas. ¿De dónde va a sacar lo que necesita?

El grueso de los servicios personales —así se denomina a los salarios en el presupuesto— se va al pago de médicos, enfermeras y profesores.

¿Va a dejar de pagar sueldos en los hospitales y en las escuelas?

Es absurdo.

Como absurdo es pretender bajarle el sueldo a los funcionarios de nivel medio y alto.

El subsecretario va a ganar como director.

El director va a ganar como jefe de departamento.

El jefe de departamento va a ganar como analista.

Y el analista, ¿va a tener que pagar por trabajar?

Su propuesta es inviable por donde se le mire.

Pero el sólo hecho de enunciarla entraña un riesgo.

Su discurso de apoyo a los pobres ha calado hondo en amplios sectores populares que, de buena fe y con entusiasmo, creen que con López Obrador van a salir de la pobreza a la que están sometidos por la voracidad de los ricos de este país.

Con el programa de gobierno de López Obrador, los pobres van a ser más pobres.

Y una desilusión de ese tamaño va a tener consecuencias sociales graves.

Todo eso abona en su tarea de quebrar a México.

En una reciente reunión con los rectores de las universidades públicas del país, agrupados en la ANUIES, López Obrador esbozó lo que será su política para las instituciones de educación superior: ya no habrá rechazados y el presupuesto para las
universidades no estará condicionado a la calidad académica sino al número de alumnos.

Textualmente dijo que a él le gustaría "que hubiera calidad en la enseñanza, pero en un país como el nuestro eso, aunque es importante, no es lo más urgente: lo más urgente es la cobertura".

Esa propuesta, apunta Jorge Fernández en su columna de Excélsior, es profundamente elitista: "solamente lograría deteriorar la calidad de las universidades públicas hasta hacerles imposible competir con las privadas que por supuesto continuarán apostando a la calidad y a seleccionar a sus estudiantes y aprovisionando al mercado laboral de alto nivel".

En pocas palabras: el joven que carezca de recursos para pagar una universidad privada, estará condenado a ocupar los puestos inferiores en el mercado de trabajo, pues esos lugares van a ser para los egresados de instituciones preocupadas por la calidad académica.

O se tendrán que ir al subempleo.

¿Así va a beneficiar a los pobres?

Claro que no. Lo suyo es un engaño. Y lo peligroso, insistimos, es la reacción posterior de los desilusionados, que culparán de su fracaso a los ricos, a los partidos, al sistema político.

Pero esa no es la única pinza que hay en el programa de López Obrador que va a provocar la fractura del país.

Su desprecio por las instituciones democráticas es la crónica anunciada de una crisis mayor. Política, social y económica.

Veamos un botón de muestra. La semana anterior estuvo en Guadalajara, e hizo dos precisiones importantes. Dijo que va a impedir que el Banco de México "beneficie a grupos especuladores con un manejo técnico (sic) o ideológico, y mucho menos un manejo sextario de la economía, que es lo que ha venido pasando (sic)".

Lo que nos está anunciando López Obrador es que sí va a interferir en las políticas del Banco de México, concretamente en aquellas que a él no le gustan porque desde su muy peculiar punto de vista cree que benefician "a los ricos".

Nos está diciendo, desde ahora, que no va a respetar la autonomía del Banco de México.

Y el Banco de México autónomo ha sido el que ha mantenido la estabilidad financiera del país.

Se lo va a cargar. Sobre aviso no hay engaño.

El mismo destino le espera al Congreso y a poder Judicial. Como jefe de Gobierno del Distrito Federal los atacó de manera constante y en ocasiones violenta, como fue la toma de San Lázaro orquestada por Martí Batres, su subsecretario de gobierno de López Obrador.

¿Va a actuar de manera diferente si es que llega a la Presidencia?

En esa visita a Guadalajara del jueves anterior, arremetió contra los organismos financieros internacionales. Contra las directrices del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

Alabó al presidente Kirchner de Argentina que supo hacer una buena negociación de la deuda externa, "eso es lo que vamos a buscar, utilizar todo el instrumental de la política para sacar adelante al país".

¿De qué habla López Obrador?

Por lo visto, sigue creyendo que el problema central de México es la deuda externa y las condiciones del FMI.

La deuda externa ya no es un problema para el país desde 1989, año en que la reestructuró con una muy buena negociación su odiado Carlos Salinas de Gortari.

Alguien tiene que decirle a López Obrador que ahora México tiene más reservas en dólares que el monto de la deuda externa.

El de la deuda es un problema de Argentina, que el candidato presidencial del PRD lo está importando para México.

¿Qué quiso decir con eso?

¿Que va a poner, como en Argentina, un "corralito" que impide a los ahorradores sacar su dinero del banco?

¿Va a instaurar otra vez el control de cambios?

Confiemos en que sólo sea su ignorancia la que habla.

¿De dónde le salió su enojo contra el FMI y el Banco Mundial?

Hace muchos años que México no firma una carta de intención con esos organismos financieros internacionales. Hace más de una década, para ser precisos.

La visión económica que nos presentó López Obrador está atrasada en 20 años.

¿Qué nos espera, con esa mentalidad, si gana las elecciones presidenciales?

Nos espera lo que al Distrito Federal, pero en grande.

El INEGI reporta que de 2000 a 2004 el Distrito Federal fue la única entidad del país que registró un crecimiento económico negativo (menos 1.75 por ciento), mientras la media nacional fue de 6 por ciento de incremento y en 18 estados el crecimiento promedio fue de 12 por ciento, es decir, siete veces más que en la capital del país gobernada por López Obrador.

Y si a lo anterior sumamos la desilusión por el engaño, el empobrecimiento por el atraso y el embate contra las instituciones democráticas del país, no es una exageración afirmar que si gana López Obrador va a quebrar a México.

Venezolanos desean un presidente la mitad de Fox

Carlos Mota
Cubículo estratégico
17 de abril de 2006
Milenio Diario

Hay miles de venezolanos en nuestro país. Una buena proporción está compuesta por ejecutivos de firmas multinacionales que, con su esfuerzo, lograron que las empresas que representan les asignaran alguna tarea en México. Yo conozco varios. Es gente muy bien preparada, formal y reconocida en el mundo de los negocios.

Uno de ellos, de un grupo con el que conviví estos días en Huatulco, me dijo: “Yo soy un pinche extranjero, pero cada vez que me subo a un taxi hago campaña para que la gente no vote por Andrés Manuel López Obrador”. Palabras más, palabras menos, el venezolano afirmó que lo hace ante todo aquel que se topa enfrente: otros ejecutivos, colegas, trabajadoras domésticas, gente de la industria de servicios. Les habla con la experiencia de haber abandonado su nación.

Llama la atención el grado de involucramiento que tienen hoy los venezolanos que residen aquí respecto del futuro económico que tiene nuestro país. Muchos han encontrado en México un lugar abierto en el que sus hijos están creciendo y pueden prosperar. Muchos de ellos se forzaron a salir de su país buscando carreras profesionales que les permitieran alejarse del gobierno de Hugo Chávez. Varios, incluso, están optando ya por la nacionalidad mexicana.

El joven ejecutivo con el que conviví en Oaxaca me relató un evento muy importante del que todos nos enteramos hace unos días: la inauguración del imponente edificio del banco inglés HSBC frente al Ángel de la Independencia. Ahí estuvo el presidente Vicente Fox, quien, según el testigo, arremetió, sin llamar por su nombre, contra el candidato de la alianza Por el Bien de Todos. Durante el discurso, el amigo venezolano se conmovió: “¡Qué daríamos nosotros por tener un presidente la mitad de Fox!”, me dijo.

Este extranjero se refirió con mucho orgullo a México: “Gracias a Dios, tengo la oportunidad de trabajar aquí”, y habló ampliamente de la responsabilidad que tenemos todos los latinoamericanos para evitar que lleguen gobiernos como el de Hugo Chávez a México. “Nosotros mismos (los venezolanos) fuimos quienes los dejamos llegar”, debido a la apatía con la que la gente ha visto la política, señaló. Por eso, hay que participar en la política, dijo, y por eso todos tenemos la responsabilidad de colaborar, concluyó.

Así es. Lo dijo un venezolano.

motacarlos@aol.com

Parábola del buen padre pródigo

Luis González de Alba
la calle
Milenio
5 de junio de 2006

Hubo una vez un padre cuyos conflictos de personalidad lo llevaban a dar a sus hijos cuanto pedían: que un camioncito eléctrico... allí va el tarjetazo; una muñeca que hace chis... otro tarjetazo. Aumento a sus “domingos”, vacaciones... “¿Es que no lo merecen mis hijos?”, replicaba a quienes lo alertaran sobre los riesgos. Su mujercita vio una casa maravillosa y la compraron con un crédito hipotecario, la amueblaron con todo lo necesario. Cuando llegó el embargo por atraso en los pagos, el buen padre argumentó que no había hecho sino dar cumplimiento a las necesidades de su familia: que no podía dejar a sus hijos sin carne, dijo al carnicero. Y así a todos. Pero nadie se condolió y lo echaron a la calle. Sus hijos limpian parabrisas. Y él se hace cruces: ¡si sólo dio a sus hijos lo necesario!

Prometer no empobrece: 30 universidades o 300... todo es cosa de imaginar regalos, al final dará lo mismo: son promesas sin sustento en la economía real del país.

Para pagar esas promesas ahorrará 100 mil millones, dice Manuel Andrés. ¿Se puede? Sí: recortando la escandalosa nómina de burócratas, obligando a Pemex a trabajar con 30 por ciento menos trabajadores, haciendo trabajar a los inútiles de Luz y Fuerza del Centro, donde hacen 10 el trabajo de uno en la CFE, implantando un régimen de jubilaciones pagado con los propios ahorros del trabajador. Pero... ¿ya le avisó de esas medidas al charro Vega Galina, ahora candidato perredista a senador? ¿Ya negoció el recorte con el sindicato de Petróleos? Si ya lo hizo, mañana salgo a la calle a recibirlo con matracas, banderolas y al grito de ¡Viva El Peje, cabrones!

Pero creo sinceramente que ni siquiera sabe lo que dice. Un análisis acucioso de sus propuestas las revela ingenuas, o ya usadas por el PRI en sus fracasos, o simplemente tontas. Un ejemplo muy claro: dice que hará del sector energético el motor del desarrollo. Pero la aportación de ese sector es inferior al 3 por ciento del PIB, la riqueza producida en México, “mientras las manufacturas contribuyeron con 20 por ciento”, subraya “Un proyecto irresponsable de nación”, análisis detallado hecho por Jaime Sánchez Susarrey (editorial Diana) al Proyecto Alternativo.

No es solamente un error de números, es un error de país: Manuel Andrés propone un motor para un sultanato que sólo produce petróleo crudo. No conoce López Obrador que su país es algo más que los pozos de Tabasco: México es uno de los primeros exportadores de televisores y material electrónico, posee en el norte agricultura altamente sofisticada que trae dólares de Estados Unidos y Canadá, exporta autos y manufacturas que no son más porque el PRI y el PRD han impedido su crecimiento con obstáculos en la legislación, medidas ahuyentadoras de capital.

Su Proyecto Alternativo produjo ya resultados: en el DF los asegurados al IMSS se redujeron 0.6 anual de 2001 a 2004; el desempleo en el país fue de 2.4 por ciento... en el DF subió a 3.6 por ciento, y en 2004 empeoró: fue de casi 5 por ciento (Op. cit.) ¿Y transparencia? Como jefe de gobierno se opuso hasta el último día al Consejo de Transparencia. Y por eso todavía nadie sabe el costo de sus obras públicas.

Pero hay un aspecto todavía más grave: En el capítulo 11 de su proyecto asume que “El Presidente debe ser el principal guardián del sufragio efectivo...” (ídem, p. 122). ¡Zas! No el IFE, sino el Presidente de la República es quien debe velar por el respeto de nuestros votos. ¿No fue eso lo que los mexicanos echamos a la basura? ¿No eran esas, precisamente porque las “vigilaban” Presidencia y Gobernación, “elecciones de Estado”? Pues ese retorno propone, sin sonrojo. Y la intelectualidad le aplaude. ¿No les da vergüenza?

¿Y el combate a la delincuencia? Ah, dice, la delincuencia es causada por la pobreza (tesis clásica de la ultraderecha). Pero los datos dicen lo contrario: entidades ricas del país como el DF, Estado de México y Baja California, son también las de más alto índice delictivo. ¿Entonces?

En fin: de su Proyecto Alternativo, de su carísimo dispendio en medios y el último en cadena nacional y horario triple A (una fortuna que nadie más ha podido desembolsar), sale una radiografía: López Obrador no conoce el país que quiere gobernar. Y como dijo Octavio Paz de otro personaje: no es un hombre de ideas, sino de ocurrencias.

AMLO, Ramírez de la O y el libre mercado

Carlos Motas
Cubículo estratégico
5 de junio de 2006

El equilibrio discursivo en el que intenta estacionarse AMLO es demasiado frágil. Por un lado, el perredista denuesta algunos signos del capitalismo (banqueros, neoliberalismo, ricos, poderosos). Por otro lado asegura que debe existir un mecanismo de libre mercado en conjunción con el Estado. Contradicción.

La paradoja que enfrenta López Obrador reside en que no puede negar la realidad. El mundo concluyó que el capitalismo es la única forma de asignar recursos escasos, y que sólo con riqueza se puede combatir la pobreza. El problema es que en México el término “libre mercado” fue expulsado del diccionario de la izquierda mexicana. Pero, ¡oh sorpresa!, no hay otra opción viable.

De ahí las contradicciones entre AMLO y su estratega económico Rogelio Ramírez de la O. Mientras el candidato mantiene ese frágil equilibrio en su discurso ante audiencias apetitosas de los poemas de la izquierda, Rogelio hace malabares para acomodar el “modelo económico” de su jefe a la realidad que prevalece en el planeta.

No se niegue más. Hasta Hugo Chávez y Fidel Castro se embarcaron en acuerdos de libre comercio. ¿Cómo explicarían a sus seguidores que lo que han firmado tiene los mismos principios que el TLCAN?, ¿que su Tratado de Comercio de los Pueblos no es otra cosa sino un acuerdo de libre comercio entre gobiernos de izquierda? ¿O acaso es que hay un libre comercio “bueno” y un libre comercio “malo”?

No lo reconocen porque es impopular afirmar que la teoría económica de Adam Smith se impuso a la calentura intelectual del comunismo y sus derivados.

Si AMLO reconociera que el libre mercado es la única solución a la pobreza, entonces se volverían insostenibles los prejuicios tradicionales, como la falta de competencia en la industria petrolera o energética. Por eso se desvive en mantener ese malsano equilibrio discursivo que en tantos problemas está metiéndole a él y a su asesor económico.

AMLO tiene que mantenerse alejado de Salinas, Zedillo y Fox para sostener su imagen. El problema viene cuando explica algunos de los detalles de su política económica, porque inevitablemente volverá a retomar ideas del modelo económico que tanto bienestar ha creado en el mundo, pero que él tanto ha criticado

Aterrador

Jaime Sánchez Susarrey
Reforma
Junio 3 de 2006

El Tribunal Federal Electoral ya dio pruebas de sus limitaciones. La resolución sobre los spots del PAN y del PRI constituye un atentado contra la libertad de expresión. Más aún cuando el promocional en que el PRD tacha de mentiroso a Felipe Calderón no fue objeto de ninguna sanción. Pero así son las cosas y nada las va a cambiar. Los siete magistrados que integran el Trife serán quienes califiquen la elección presidencial del 2 de julio. Y lo harán con un margen enorme de discrecionalidad. La legislación es muy laxa. Serán ellos, y sólo ellos, los que determinen si las previsibles quejas de las oposiciones proceden y si se debe, en consecuencia, anular los comicios.

Para colmo, las tribulaciones no terminan ahí. La Junta General del Instituto Federal Electoral acaba de dar un espectáculo lamentable. Contraviniendo su resolución inicial -se había abstenido de vetar para no atentar contra el derecho a la libertad de expresión-, rectificó y ordenó al PAN retirar otro spot. Por fortuna no fue un fallo unánime. Pero, por desgracia, contó con el voto a favor del consejero presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde. Y digo por desgracia, porque él y los consejeros electorales que se le sumaron sí entienden el fondo de la cuestión. Lo que estaba y está en juego es la libertad de expresión.

La rectificación, por lo tanto, no fue efecto de la falta de información o la expresión de un criterio estrecho; no, fue una respuesta pusilánime y anticipada a las presiones que provocaba la resolución del Trife. De hecho, López Obrador fue el primero en denunciar el presunto agravio: cuestionó la tardanza y puso en cuestión la imparcialidad y profesionalismo del organismo electoral. Fue una especie de "se los dije, el IFE no es confiable, el Trife lo acaba de comprobar". Sobra decir que las palabras de AMLO fueron magnificadas y reproducidas por todos los medios y periodistas que le son favorables. Y eso fue justamente lo que atemorizó a Ugalde y a la mayoría de los consejeros que votaron con él.

Todo esto ocurre en el contexto de otra batalla mediática. El PRD y Roberto Madrazo han denunciado que se enfrentan a una "elección de Estado". Los dados, repiten al unísono, están cargados ilegalmente a favor del candidato oficial, Felipe Calderón. Sin embargo, el concepto es en sí mismo desmedido. Resulta absurdo hablar de una "elección de Estado" cuando el partido del presidente de la República no tiene mayoría en el Congreso, cuando el IFE goza de autonomía, cuando el Tribunal Electoral emite un fallo desfavorable (y absurdo) contra el partido del Presidente y cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación se comporta como un poder autónomo e independiente, para no hablar de que el PRI gobierna en 17 entidades y el PRD controla el gobierno de la Ciudad de México.

Y a ello hay que agregar que los recursos financieros y los tiempos de los diferentes partidos en los medios de comunicación electrónicos responden a criterios equitativos. Atrás quedaron las épocas en que el gobierno de la República tenía la capacidad de ejercer influencia o censurar los contenidos en los noticieros, de invertir cinco o 10 veces más en publicidad que todos los partidos de oposición juntos o de disponer de los recursos públicos para financiar la campaña del candidato oficial. Es más, hoy por hoy existe un padrón abierto y público de los programas sociales del gobierno federal, cosa que no se puede decir de programas similares en la Ciudad de México o en algunos estados de la República gobernados por el PRI.

No hay, pues, ningún elemento racional para definir este proceso como una "elección de Estado". Y menos aún cuando la denuncia la hacen dos personajes como Roberto Madrazo y López Obrador. El primero porque ha vivido y organizado comicios desde el gobierno y para el gobierno. Su victoria en Tabasco en 1994 estuvo plagada de ese tipo de irregularidades. AMLO lo sabe mejor que nadie. Pero López Obrador tampoco es ningún santo de altar. No lo fue en Tabasco cuando presidió el Centro de Estudios Políticos y Sociales del PRI en 1982 ni cuando fue presidente de ese mismo partido en 1983. Ni tampoco lo fue cuando utilizó los recursos y las redes clientelares del gobierno del Distrito Federal para imponer al PRD por un amplio margen en el 2003.

La convergencia de López Obrador y Roberto Madrazo parece contra natura, pero no lo es. Ambos son priistas de formación y ambos tienen intereses y objetivos que defender. Entender a AMLO no es difícil. Su convicción y su temple, mesiánico, cimientan toda su estrategia y su visión del mundo. Andrés Manuel está convencido de que la mayoría del pueblo está con él y que la victoria es suya. La derrota en ese esquema no es previsible ni admisible. Es algo que simple y llanamente no puede ocurrir. El vínculo entre el pueblo y el líder es indestructible. Así que si los resultados -como las encuestas- no le favorecen, la causa habrá que buscarla en un complot que habría culminado con un gran fraude electoral.

Roberto Madrazo (ROMA), por su parte, no tiene esa dimensión mesiánica. Es un político pragmático, hábil, pero de miras muy cortas. Tan cortas que su ambición lo llevó a meterse en el brete en que ahora se encuentra. Es el peor candidato en toda la historia del PRI. Ni Labastida hizo un papel tan lamentable. Peor aún, de seguir las cosas por donde van, se va a convertir más temprano que tarde en el enterrador de lo que queda de ese partido. Además, ya no hay tiempo de rectificar ni de enderezar el barco. Todos los pronósticos le son adversos. Su derrota parece inevitable. La pregunta es si será una catástrofe o una pequeña debacle. Y es justamente ante semejante dilema que Houdini (perdón, Madrazo) encontró la cuadratura del círculo: denunciar una "elección de Estado", pelear por su anulación y abrir una segunda oportunidad para el PRI en la que él ya no sería candidato.

¿Es posible que semejante estrategia prospere? Sí, sin ninguna duda. Porque si Calderón se impone por un pequeño margen (dos, tres o cuatro puntos), la descalificación de la elección por el PRI y el PRD tendría un enorme efecto. Los elementos para solicitar la anulación se centrarían en la "inequidad" ("elección de Estado") de la contienda y los magistrados del Trife tendrían la última palabra.

El costo político, social y económico de semejante escenario es aterrador. Basta pensar en un Presidente interino que tendría por misión organizar una nueva elección dentro de poco más de un año... ingobernabilidad, conflictos y anarquía serían la regla, pero para entonces AMLO y ROMA gozarían de cabal salud.

Evidencia Ahumada a operador de AMLO


Exhibe a Horacio Duarte y a Renato Sales. Presenta nuevos videos en los que aparecen colaboradores cercanos al candidato del PRD

REFORMA / Staff
5 de junio de 2006

Finalmente, el empresario preso Carlos Ahumada dará a conocer cinco nuevos videos en los que exhibe a importantes cuadros del PRD.

En uno de los videos aparece Horacio Duarte, representante perredista ante el IFE y artífice de la estrategia legal que logró prohibir los spots en los que se califica a Andrés Manuel López Obrador como "un peligro para México".

De acuerdo con la información obtenida por REFORMA, el legislador Duarte aparece en varios videos, en algunas ocasiones solo y en otras acompañado. Y, por lo menos en una de ellas, le estaría pidiendo dinero a Ahumada, según las fuentes consultadas.

Las cintas serán dadas a conocer mañana martes, justo el día en que se celebrará el segundo debate presidencial, al cual en esta ocasión sí acudirá López Obrador.

Los videos serán presentados, al mediodía, por Cecilia Gurza, esposa de Ahumada, en las instalaciones de lo que fuera Grupo Quart, su consorcio empresarial.

Según las fuentes, la decisión del empresario preso obedece a que las autoridades del Gobierno del Distrito Federal le negaron el permiso para llevar a cabo una conferencia de prensa en las instalaciones del Reclusorio Norte.

La solicitud fue hecha por Ahumada el 21 de mayo. El viernes pasado, León Navarro, director del penal, le hizo llegar un oficio en el que argumentó diversas disposiciones para sustentar su negativa.

"No es posible acceder a su petición, ya que esto menoscaba las medidas de seguridad que deben mantenerse como información reservada", explicó Navarro.

Ahumada se encuentra preso desde marzo de 2004, luego de que estallara el escándalo por la difusión de varios videos en los que se le ve entregando dinero a diversos personajes perredistas, supuestamente para uso en campañas.

Entre los personajes implicados en ese momento en los videoescándalos estaban René Bejarano y Carlos Ímaz, así como Gustavo Ponce -entonces secretario de Finanzas del GDF- a quien se veía apostando en el área VIP del Bellagio, en Las Vegas.

Apenas el viernes pasado, Andrés Manuel López Obrador desestimó la aparición de nuevos videos que podrían afectar su campaña.

"Adelante con todos los videos, todo lo que salga, la transparencia es la regla de la democracia", dijo el perredista en Tlajomulco, Jalisco.

El video del subprocurador

Con base en la información que se ha logrado recabar, se sabe que el subprocurador Renato Sales es el protagonista de otro de los videos.

Fuentes que tuvieron acceso a la cinta dijeron que en ella aparece el funcionario de la PGJDF en un centro nocturno del sur de la ciudad.

Aseguran que se ve y escucha a Sales comentar las maniobras que tuvieron que hacer para armar las acusaciones contra Ahumada, y que lo tienen preso desde abril de 2004.

Asimismo, se escucha a Sales referirse a López Obrador de manera despectiva.

Conózcalo
Nombre: Horacio Duarte Olivares
Edad: 34 años
Cargo actual: Diputado federal plurinominal del PRD por la Quinta Circunscripción.

Representante de la Coalición por el Bien de Todos ante el IFE. Fue el encargado de promover los recursos para que el instituto y el Tribunal Electoral federal sancionaran y ordenaran la suspensión de los spots del PAN en los que se calificaba a López Obrador como "un peligro para México".

Trabajo legislativo: Como presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados tuvo en sus manos el desafuero de López Obrador, al que defendió.

Trayectoria: Ha hecho su carrera política en la zona oriente del Estado de México, donde el PRD tiene presencia mayoritaria. Fue regidor, secretario del ayuntamiento y Presidente Municipal de Texcoco (2000-2003). Es consejero nacional del PRD.

Empresarios: Propuestas de PRD y PRI “son regresivas” y terminarán afectando a la población que pretenden beneficiar

Decepcionan candidatos a empresarios

Fallan en crecimiento, competitividad y empleo, advierte el CEESP

Las cúpulas del sector privado señalan que los aspirantes a la Presidencia están más preocupados por sus campañas mediáticas que por escuchar sugerencias en crecimiento, competitividad y empleo.

Milenio
5 de junio de 2006

A menos de un mes de la elección presidencial, las cúpulas del sector privado están “decepcionadas” porque los candidatos están más preocupados por sus campañas mediáticas que por escuchar sugerencias en temas como el crecimiento económico, la competitividad y la generación de empleos.

La crítica comenzó la semana pasada: los candidatos presidenciales, en términos generales, no están atendiendo las invitaciones del sector privado.

Esta situación, lamenta el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Luis Barraza, es “desafortunada, porque somos los sectores productivos los que estamos generando los empleos” que los candidatos están prometiendo en sus campañas.

El presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, Gastón Azcárraga, reconoce que “ya no ha habido contacto con los candidatos presidenciales y no creo que lo vaya a haber. Realmente ellos están ocupadísimos en sus campañas y me imagino que preparándose para el debate”.

El empresario critica que el candidato de la alianza Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, “tomó la decisión de no reunirse con ningún organismo empresarial; no la entendemos, sentíamos que tenemos qué aportar, pero desgraciadamente no se pudo. Ahora, el riesgo de que gane la elección y no nos haya escuchado es que desconozca las propuestas que pudieron servirle para tener una mejor idea de los puntos de vista que se manejan en México”.

Alberto Núñez Esteva, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, recuerda que ese organismo forma parte de la agrupación Sociedad en Movimiento, la cual ha formulado 18 preguntas a todos los candidatos presidenciales.

Todos han respondido, menos uno: “No ha contestado Andrés Manuel López Obrador y le hemos señalado semana a semana que nos disgusta que no atienda lo que la sociedad civil le ha preguntado. Tampoco ha querido tener acercamiento con los empresarios, salvo con la American Chamber of Comerce. Sus razones tendrá, pero es una estrategia que no compartimos”.

El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Luis Antonio Mahbub, lamenta también que no se acepten las invitaciones del sector privado.

“Sólo con un partido no hemos tenido acercamiento, el PRD. Con los otros hemos tenido diálogo, pero no tan frecuente como deberíamos. Pero el mayor problema es que en sus proyectos, aunque hay propuestas viables, yo no veo una visión de largo plazo ni un México al 2025”.

El Centro de Estudios Económicos y Sociales del Sector Público considera que las recientes propuestas de los candidados de las alianzas PRI-PVEM y PRD-PT-Convergencia, Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador, para mejorar el nivel de ingresos de la población “son regresivas” y terminarán afectando a la población que pretende beneficiar.

El planteamiento del priista de exentar del pago de pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a quienes ganen entre 6 mil y 10 mil pesos “tendría un costo de 112 mil millones de pesos”. Además, la medida “crearía mayores mecanismos para la evasión del pago del impuesto a través de posibles maniobras contables para pasar por alto esta obligación”.

En cuanto a López Obrador, dice, en su planteamiento de incrementar 20 por ciento lo ingresos disponibles de quienes ganen menos de 9 mil pesos mensuales “no detalla los mecanismos específicos para llevarlo a cabo, solo menciona que la bonificación se realizará bajando tarifas y costos básicos, con complementos en efectivo al ingreso y programas sociales”.

La idea de ofrecer una pensión a adultos mayores y madres solteras es “una presión económica muy importante para las finanzas públicas que actualmente ya enfrentan problemas para solventar las pensiones de una buena parte de la población. Si por un lado, el Estado no cuenta con los mecanismos para establecer un fondo de pensiones que le permita solucionar el problema en el mediano plazo, difícilmente podrá asumir el costo de apoyar económicamente a los adultos de la tercera edad con transferencias en efectivo o en especie”.

El CEESP también descarta que López Obrador pueda aplicar recortes a los salarios y prestaciones del sector público y ahorrar 100 mil millones de pesos desde el primer año de gobierno.

Ambos candidatos han propuesto reducir las tarifas de los energéticos. Sin embargo “la medida beneficiará mayoritariamente a las familias con ingresos mayores, ya que son las que consumen más combustible o poseen un mayor número de automóviles. Los hogares con menos recursos no se verán beneficiados de manera significativa por dicha medida”.

Claudio X. González, presidente del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) y una de las figuras más influyentes de la comunidad empresarial de México, se declaró a favor del panista Felipe Calderón Hinojosa, cuya propuesta considera “la más seria” de los tres aspirantes presidenciales, ya que “no asume compromisos de gasto o inversión sin contar con los recursos suficientes”.

Consideró que algunas de las principales ofertas tanto de Roberto Madrazo como de Andrés Manuel López Obrador “son regresivas” y terminarán afectando a los sectores que supuestamente pretende beneficiar.

Por ejemplo, consideró que la pensión universal a los adultos mayores a nivel nacional “se tiene que ver con toda responsabilidad no sólo al año 2007, sino al 2017 o 2027. No dudo del esfuerzo que van a tratar de hacer para obtener los recursos necesarios, pero no es fácil lograrlos en los rubros que están planteando y hay que tener cuidado para no sembrar una nueva situación de desbalance y crisis”.

Las propuestas de los candidatos
Roberto Madrazo
- Crear 9 millones de empleos.
- Construir 1 millón de viviendas.
- Fondo del Tratado de Libre Comercio para América del Norte para compensar a productores rurales.
- Autonomía de Pemex.
- Condiciones equitativas de competencia.

Felipe Calderón
- Tasa única de ISR y derogar la Tenencia Vehicular.
- Inversión privada en electricidad.
- Inversión privada en construcción de refinerías.
- El turismo, prioridad económica.
- Financiamiento de infraestructura en zonas de migrantes.

Andrés M. López Obrador
- Construcción de dos trenes bala a la frontera norte.
- Renegociación del capítulo agropecuario del TLCAN.
- Construcción de dos refinerías.
- Ahorrar 100 mil millones de pesos en recortes a la burocracia.
- Autosuficiencia en gas natural.

Raúl Castro

GDF paga a quien pone a AMLO 10 pts. arriba

Daniel Blancas Madrigal
La Crónica
Lunes 5 de Junio de 2006

El encuestador de Andrés Manuel López Obrador, el que lo coloca 10 puntos arriba en las mediciones presidenciales antes del debate, se llama Pedro Valencia García y es funcionario del Gobierno del Distrito Federal.

Según la nómina capitalina, Valencia es subsecretario de Alejandro Encinas, aunque en realidad ocupa el cargo de director técnico de la coordinación técnica y tiene un salario bruto de 99 mil 493 pesos —corroborado en la página web oficial—, sueldo que incluye las encuestas periódicas del gobierno capitalino y también los sondeos nacionales de López Obrador. Ni el PRD ni el candidato le dan pagos extras por su labor numérica.

Guadalupe Acosta Naranjo, secretario general perredista, confirmó la identidad de Valencia, que se había mantenido en secreto bajo el argumento de que sus resultados sólo servían para determinar la estrategia electoral interna.

"Nunca lo habíamos dado a conocer, ni cuando estábamos 15 puntos arriba, así que no pueden acusarnos de que cambiamos de política, esta encuesta sólo es para uso del partido y de Andrés Manuel", dijo el dirigente a Crónica.

Héctor Díaz Santana, director general de política criminal de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), se refiere a la ley: "Está prohibido que un funcionario público utilice recursos humanos, materiales y financieros a favor de un candidato, lo mismo vehículos que equipos de cómputo, lo mismo tiempo que debería dedicar a su trabajo de gobierno que celulares y telefonía de cualquier tipo".

López Obrador ha presumido una y otra vez las cifras favorables de casa después de que la mayoría de las encuestas han advertido sobre su desplome.

"Mis números me colocan con 10 puntos de ventaja", su frase.

Esos números se diseñan entre un reducido grupo y sin la infraestructura de otras encuestadoras, en la oficina 205 del antiguo Palacio del Ayuntamiento, en el Centro Histórico, donde Pedro Valencia comparte la estancia con Raymundo Artis, coordinador ejecutivo de desarrollo informático del gobierno defeño.

Ahí, en esa oficina, el encuestador optó por negarse a la entrevista argumentando falta de tiempo. Ante la insistencia, recibió al reportero, pero al conocer el tema se negó a la charla. Nervioso, sonrojado, argumentó que no podía decir nada a menos que Encinas y la jefatura de comunicación social lo autorizaran. Pese a la solicitud formal, planteada desde el miércoles pasado, no hubo respuesta...

Valencia ha trabajado con López Obrador desde que éste era presidente del PRD. Tomó las riendas del trabajo de referéndum y encuestas tras la muerte de José Barberán -fundador perredista- en julio del 2002...

Barberán fue experto en documentar trampas electorales e incluso publicó un libro titulado Radiografía de un Fraude. Se unió a la campaña de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997 y a la de López Obrador en el 2000. Antes, en 1999, año de elecciones internas en el PRD para nombrar nuevos representantes y con López Obrador en la presidencia del partido, desenmascaró acciones fraudulentas en el seno de este organismo político.

Durante el mandato de López Obrador en el Distrito Federal, Valencia se encargó de las consultas bianuales para determinar si el tabasqueño seguía como jefe de gobierno o renunciaba, y además orquestó los plebiscitos para la construcción de los segundos pisos en Periférico y Viaducto.

Aunque en una conferencia de prensa —junto a López Obrador— el miércoles 15 de diciembre del 2004 defendió su trabajo ("Mis consultas tienen una metodología diferente… No hay intervención humana, y una vez programado el sistema las cifras son automáticas y exactas", dijo), sus encuestas siempre fueron cuestionadas por limitarse al método telefónico (con un costo de 80 centavos por llamada) y además por la poca participación de los ciudadanos y por los resultados orientados a favor del jefe de gobierno.

Por ejemplo, en la consulta de continuidad 2002, sólo se recibieron 691 mil votos de un universo electoral de 6 millones 800 mil. Para lo de los segundos pisos apenas se alcanzaron 80 mil 970 llamadas.

Curiosamente, en ninguno de los resultados sobre la aceptación del gobierno, López bajó de un porcentaje de popularidad del 80%. Y es que las estadísticas siempre fueron manejadas por los propios funcionarios y difundidas en la página de Internet del gobierno capitalino.

Por aquel entonces, y ante la fragilidad de su metodología, Valencia García garantizaba una encuesta cada semana, a excepción de días festivos o puentes. "Realizamos más de 40 encuestas al año", presumía.

—¿La metodología que utiliza Valencia es confiable? —se preguntó a Acosta Naranjo.

—Sí, aunque no es lo mismo hacer una encuesta en el Distrito Federal que en todo el país. En términos generales, pensamos que el método es el mismo, no se inventa uno nuevo para lo nacional, lo que necesitamos es ponderar las regiones del país y tener gente capacitada en el tema. Tenemos confianza en nuestras mediciones, no nos van a fallar.

—Pero se hacen por teléfono…

—Algunas… Otras se levantan en vivienda, con la metodología que utilizan las empresas serias. No tenemos duda.

—¿Las encuestas de Pedro los siguen poniendo 10 puntos arriba?

—Entre 8 y 10 puntos arriba, además estamos confiados en que en la última etapa se acentuará la baja de Felipe Calderón y nosotros subiremos más.

—Además de la de Valencia, ¿tienen otras encuestas?

—Tenemos solamente esa, aunque nos ha llegado la noticia de que en la encuesta de Los Pinos estamos siete puntos arriba. No necesitamos más números que nos impulsen…