julio 08, 2006

Carta abierta al Sr. Andrés Manuel López Obrador

8 de Julio del 2006


At´n. Sr. Andrés Manuel López Obrador
Candidato de la Coalición por el bien de todos
Presente:

Estimado Sr. Andrés Manuel López Obrador:

Muy respetuosamente nos dirigimos a usted para hacerle un llamado a que respete el voto de más del 64.5% de los ciudadanos que acudimos a votar este 2 de Julio y que nos decidimos por una opción diferente al proyecto que usted representaba.

Queremos un país con crecimiento, que genere empleo, sin pobreza y con seguridad, las manifestaciones a las que usted convoca para que se le reconozca un triunfo que no obtuvo, lejos de hacer que nuestro país crezca, hace que
exista un clima de inestabilidad e incertidumbre.

En estos momentos lo mejor que puede usted hacer ahora para nuestro País y para el bien de todos los mexicanos es reconocer el triunfo del Lic. Felipe Calderón Hinojosa.

Usted prometió que respetaría el resultado de la elección aunque fuera por un voto y le pedimos que así sea porque son 236,006 votos lo que hay de diferencia en favor del Lic. Felipe Calderón Hinojosa.

Los votos de las urnas fueron contados en presencia de sus mismos representantes de partido y por ciudadanos que fungieron como representantes del IFE, el pretender volver a contarlos es cuestionar la honorabilidad de los miles de
ciudadanos que fungieron como representantes del IFE y de sus mismos representantes de partido quien con su firma en las actas dieron fe de los votos contados.

Le pedimos que por el bien todos los ciudadanos mexicanos que votaron y los que no votamos por usted, reconozca a la brevedad el triunfo del Lic. Felipe Calderón Hinojosa. Necesitamos ponernos a trabajar no a protestar.


A t e n t a m e n t e

México Honesto
www.mexicohonesto.org

145,620 ciudadanos integramos MexicoHonesto.org

Escritor mexicano:
Carlos Fuentes cree que la situación podría volverse explosiva

Javier Méndez Araya
El Mercurio (Chile)
Sábado 8 de julio de 2006

El escritor y ex diplomático estima que el proceso en el Tribunal Federal Electoral debe seguir su curso y proclamar al nuevo Presidente.

Dice que las movilizaciones son peligrosas y que el proceso electoral debe definirse por las vías constitucionales.


La visión del escritor mexicano Carlos Fuentes, quien también ha ocupado importantes cargos diplomáticos representando a su país, es que el proceso electoral azteca ha sido "transparente" y apuesta firmemente a que continúe por esa vía, ajeno a las presiones de las movilizaciones populares, porque los mexicanos "no queremos violencia, derramamiento de sangre y, por eso, no es conveniente agitar las aguas en estos momentos".

Tras la reclamación del candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien no aceptó el triunfo de Calderón, Fuentes señala que el proceso debiera seguir su curso normal ante el Tribunal Federal Electoral, dentro de las normas constitucionales y la ley.

"Éste será el organismo que tendrá la última palabra. El propio Tribunal Federal Electoral ya marcó la pauta, diciendo que Calderón llevaba una ventaja, pero no certificó su triunfo definitivo", indicó a este diario en conversación telefónica.

El partido izquierdista de la Revolución Democrática (PRD) prepara manifestaciones en todo México en paralelo a las impugnaciones a los resultados de los comicios presidenciales, las cuales se inician hoy en el Zócalo de Ciudad de México.

A ese respecto, Fuentes enfatiza que "lo más sensato en estos momentos para el país en que en el ámbito político y de los organismos electorales se lleven las cosas con tranquilidad y dentro de los cauces constitucionales".

El autor recalca que la situación podría volverse muy explosiva, pues en México existe "un sustrato de violencia", que se traduce en que hay mucha gente pobre, ciudadanos disconformes, grupos de criminales, bandas juveniles y narcotráfico.

Divisiones

A juicio de Carlos Fuentes, es necesario para el país lograr consensos que terminen con la división entre derecha e izquierda, norte y sur, evidenciada en las elecciones.

"La división es muy tajante. El norte, que votó por Calderón, es próspero, desarrollado, industrializado y tiene una clase media importante. Además, es más cercano a Estados Unidos. El sur, que apoyó a López Obrador, en cambio, es de donde vienen los trabajadores migratorios, donde hay todavía miseria bastante dura", sostiene.

Fuentes añade que ahora, sea quien fuere el Presidente, debe buscar necesariamente la conciliación y la unidad del país, con el fin también de asegurar la gobernabilidad.

"Calderón ya hizo declaraciones en tal sentido, indicando incluso que acepta muchos de los programas de López Obrador. El candidato del PRD, de ser él el Presidente, también tendría que negociar mucho con un Congreso muy dividido", indica.

Virtual Presidente de México:
Felipe Calderón, el "hijo desobediente"


Cindy Rivera M.
Corresponsal
El Mercurio (Chile)
Sábado 8 de julio de 2006

Pragmático y con una carrera política meteórica y exitosa, es un hombre conservador y profundamente católico.

CIUDAD DE MÉXICO.- "Recuerdo que desde chico me tocaba acompañar a mi padre a las campañas. Era domingo y había que repartir propaganda. Nos perseguían las brigadas del PRI, nos quitaban la propaganda, nos robaban los votos".

Así rememoraba ayer Felipe Calderón, al finalizar su primer encuentro con la prensa extranjera, su infancia y adolescencia en el seno de una familia dedicada en cuerpo y alma a hacerle oposición al PRI desde las filas del Partido Acción Nacional (PAN). Fueron décadas y décadas en que el triunfo fue esquivo, por decir lo menos. Hoy, aunque aún no está en condiciones de saborear a sus anchas la pequeñísima ventaja que obtuvo en la elección presidencial del pasado domingo, Felipe Calderón puede sentirse satisfecho.

Rápido ascenso

A sus 44 años, el político nacido en el estado de Michoacán ha logrado una meteórica carrera política y ascendido rápidamente los peldaños de su partido. Fue diputado federal, candidato a gobernador por Michoacán, secretario general y dirigente nacional del PAN, ministro de Energía y ahora segundo Presidente que el PAN logra llevar a Los Pinos, después de darle un puntapié al PRI, en el 2000.

Calderón tuvo dos impulsores importantes al interior del PAN: su padre, Luis Calderón Vega, uno de los fundadores del partido en 1939, y su mentor político, Carlos Castillo Peraza. Ambos terminaron alejados del partido por diferencias ideológicas irreconciliables. Los biógrafos de Felipe Calderón han dado cuenta extensamente de que al llegar a la presidencia del PAN, el virtual Mandatario de México abandonó las ideas más humanistas y comunitarias de su padre, para convertir al PAN en el partido de la clase empresarial.

También dan cuenta de que con Castillo Peraza interrumpió relaciones y no se dirigieron palabra hasta su muerte. ¿La razón? En 1996, cuando Calderón relevó a Castillo Peraza en la presidencia del PAN, formó su propia coalición de gobierno y poco a poco fue relegando a su antiguo mentor hasta "matarlo" políticamente. De ahí el apodo que Calderón transformó en emblema de campaña: "El hijo desobediente".

"Por la sangre de Felipe corre el gen panista de don Luis Calderón y el gen del realismo y de la operación política de Carlos Castillo, pues pese a que éste fue un destacado intelectual, era además un pragmático de la política que sabía concertar y negociar", ha dicho el diputado del PAN, Germán Martínez.

El pragmatismo de Calderón nadie lo pone en duda. De otro modo no se podría explicar cómo pasó de ser un candidato "desangelado", sin arraigo popular, a pelearle voto a voto la elección al popular Andrés Manuel López Obrador.

Pero esta característica también apunta a dos de sus hazañas más conocidas. Por una parte, Calderón fue uno de los principales organizadores del llamado PRIAN, coalición informal que se dio entre el PAN y el PRI en tiempos del Presidente Ernesto Zedillo y que aprobó el Fobaproa, el millonario y polémico rescate bancario de 1995.

Por otra parte, desde el mismo PRIAN acordó la fundación del Instituto Federal Electoral (IFE) para garantizar contiendas electorales limpias. Precisamente el mismo organismo que acaba de darle la victoria oficial.

Calderón, católico comprometido, vivió en el seno de una familia provinciana de vida disciplinada y austera, "con pocas diversiones modernas", según ha contado su hermano Juan Luis. De adolescente, participó en grupos de jóvenes dirigidos por los Hermanos Maristas dedicados al auxilio de comunidades pobres, como ha contado él en diversas entrevistas. Se ha manifestado contrario al aborto y a la muerte asistida. Apoya la cadena perpetua, mas no la pena de muerte y ha dicho que no incluiría a la "píldora del día después" en el cuadro básico de medicinas.

Calderón realizó sus estudios elementales y de bachillerato en colegios educativos católicos en su ciudad natal, Morelia, y se graduó como abogado en la Escuela Libre de Derecho, en la ciudad de México. Fue legislador federal por primera vez entre 1991 y 1993, año en que su carrera experimentó un importante ascenso.

En 1995 fue candidato a gobernador por el estado de Michoacán. Perdió la elección, pero logró elevar sustancialmente la votación a favor de su partido. Presidió el PAN entre 1996 y 1999. Durante ese período ganó varias gubernaturas y comenzó a sostener la idea de que su partido podría lograr ganar las elecciones presidenciales. Un pronóstico que resultó acertado.

Sus lazos con Fox

Calderón no participó activamente en la campaña del Presidente Vicente Fox. En cambio, decidió irse a estudiar una maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Harvard. Como contraparte, Fox sólo lo invitó formalmente a su gobierno como secretario de Energía en septiembre de 2003 para pactar con los partidos una reforma energética. No lo logró. Ocho meses más tarde, en mayo de 2005, Calderón renunció para dedicarse a su campaña presidencial en contra de los deseos de Fox. Nuevamente el "hijo desobediente" había tomado su propio rumbo.

PADRE
FELIPE Calderón está casado con Margarita Zavala, diputada del PAN. Tiene 3 hijos y se dice que es un excelente padre de familia.

Ahora cumple!!

Avanza PAN en el Congreso