agosto 11, 2006

El nuevo muro

Sergio Sarmiento
Reforma
11 de agosto de2006

"No son quienes emiten los votos los que deciden una elección, sino los que los cuentan". Stalin

Oídme compañeros. Hemos hecho un gran esfuerzo por ocupar estas calles flanqueadas por los edificios en que conspiran los capitalistas. Por eso es importante que no olvidemos las lecciones del pasado. No queremos caer en los errores de quienes nos han precedido.

En 1961 los gobernantes de la antigua República Democrática Alemana, deseosos de combatir el foco de contaminación capitalista que Berlín occidental representaba en su propio territorio, decidieron construir un muro de 144 kilómetros de extensión alrededor de ese enclave de perdición. Hubo quienes se rieron, pero al final el muro se concluyó y cumplió con su función.

Ya no era posible que los capitalistas lanzaran anzuelos con sueldos generosos a los inocentes habitantes de Alemania oriental. El muro impedía que se marcharan. Y si alguien quería ceder de cualquier manera, la heroica guardia fronteriza se encargaba de acabar a balazos con la tentación.

Ese muro permaneció en pie durante 28 años. Y pudo haberse quedado de manera indefinida de no ser por una traición.

Hoy, quienes peleamos por Andrés Manuel, debemos entender que nuestra obra no puede durar solamente 28 años. Es verdad que el muro del Paseo de la Reforma se aproxima apenas a su segunda semana de vida, pero tenemos que darnos cuenta de que hemos sido demasiado suaves con los burgueses. Todavía hoy se puede cruzar el Paseo de la Reforma a pie en cualquier punto. Y aún hoy hay algunos pasos para atravesarlo en automóvil o transporte público.

Esto debe terminar. Si realmente queremos ser serios en nuestra lucha por la democracia, ¿por qué detenernos en este bloqueo lleno de agujeros? ¿Por qué no cerrar el Periférico y el paso a desnivel de Arquímedes. ¿Por qué no bloquear el cruce de Insurgentes? ¿Por qué no prohibir también el paso peatonal por Reforma?

Yo sé que son medidas drásticas, pero el fin justifica los medios. Con estas acciones castigaríamos a los burgueses que por millones se unieron al complot que buscaba cerrarle el paso a la Presidencia de la República a nuestro Gran Líder.

Si queremos realmente expresar nuestra furia por el despojo a Andrés Manuel, ¿por qué no ampliar el bloqueo? Podríamos, de hecho, ir más allá de la ciudad. Con el tiempo construiríamos un gran muro desde el Pacífico hasta el Golfo. La experiencia técnica ya la obtuvimos con el segundo piso del Periférico. Con este muro lograríamos que los habitantes de los estados seducidos por la ultraderecha, estados burgueses como Baja California, Nuevo León, Coahuila, Jalisco o Tamaulipas, quedaran separados para siempre de los estados del sur que sí han visto el rayito de esperanza de la honestidad valiente.

Por supuesto que habrá gente que se moleste si levantamos ese muro. Pero no debéis preocuparos. La molestia se desvanecerá tarde o temprano. Sólo tenemos que pedir disculpas por las molestias ocasionadas por la construcción de la democracia. La gente de buena fe las aceptará; y por el rechazo podremos identificar a los miembros del Yunque y de la ultraderecha, contra los cuales ya tomaremos las medidas adecuadas.

No debemos preocuparnos por lo que pueda hacer el Presidente. Él tiene un helicóptero para moverse. Y Alejandro Encinas, ése que dice estar en desacuerdo con el bloqueo del centro del Distrito Federal por la peregrina idea de que la responsabilidad del gobernante es defender los intereses de los gobernados, no nos importunará demasiado. Tendrá que seguir obedeciendo las órdenes de nuestro Gran Líder y dará dinero para financiar la construcción del muro. Él sabe que se quedará sin empleo el próximo 6 de diciembre.

Imaginaos el muro magnífico que podremos construir. Será una valiente barrera para mantener el control del territorio que ya hemos conquistado y que impedirá que esos bárbaros del norte, que comen carne asada y admiran a los gringos, nos contaminen.

De nuestro lado tendremos a todos los próceres de la democracia: a Manuel Bartlett, a Manuel Camacho, a Arturo Núñez, a Ricardo Monreal, a Marcelo Ebrard. No pasará mucho tiempo para que Carlos Salinas de Gortari se una a nuestro esfuerzo.

No os dejéis convencer por los emisarios del pasado que afirman que el muro de Berlín fue un fracaso. Ese muro sólo cayó porque un gobernante débil, Mijaíl Górbachev, llegó al poder en la Unión Soviética. Si Stalin no hubiera muerto, el muro se mantendría de pie. Por eso hoy recordamos su memoria en nuestros campamentos del Paseo de la Reforma. Y por eso hoy le deseamos al comandante Fidel Castro una pronta recuperación de su enfermedad.

Nosotros no fallaremos. Hemos tomado la iniciativa. El nuevo muro será el símbolo de nuestra resolución. ¿Quién vota por construirlo?



Chiapas


Francisco Rojas del PAN y Emilio Zebadúa de Nueva Alianza renunciaron ayer a sus candidaturas al gobierno de Chiapas para apoyar al priista José Antonio Aguilar Bodegas. Habrá sin duda un costo importante para los dos primeros partidos, que verán su presencia legislativa reducida a un mínimo en la elección del 20 de agosto por no tener candidatos al Ejecutivo. No es claro, sin embargo, si esta alianza de último momento será suficiente para derrotar a Juan Sabines, el ex priista que hoy es candidato de la alianza Por el Bien de Todos. Sabines cuenta con el apoyo abierto del gobernador Pablo Salazar, el cual, paradójicamente, está peleado con Andrés Manuel López Obrador.

Luz a luz III

Germán Dehesa
Reforma
11 de agosto de 2006

Como ya sabrán mis lectores de ayer, esta voz informativa tuvo que hacer el tristísimo, el lamentabilísimo, el ridiculísimo papel de Manuel Bartlett y salir a los medios a decir con voz babeante: se me cayó el sistema. Ese amarguísimo trago ya pasó. En esta media tarde del jueves les puedo informar que, con todo y el largo periodo de ausencia, ya hemos logrado liberar 8 recuerdos y medio y la cantidad de ciudadanos participantes es de 94,396. ¡Aleluya!, créanme que el éxito de este ejercicio de insistencia ciudadana pacífica que a todos nos pertenece me tiene feliz como hace mucho no lo estaba. Por favor, sigan participando, corran la voz y recuerden que, en cuanto liberemos estas 16 imágenes, subiremos otras 16 y así, de 200 mil en 200 mil, creo que lograremos reunir un millón de voces y de voluntades ciudadanas.

Desde el principio anunciamos que se trataba de un juego, pero de un juego muy serio. De lo que se trata es de echar a andar la bola ciudadana y sin tomar partido (que en este caso no es nuestro asunto) recuperar el papel protagónico que en este tortuosísimo proceso nos ha tocado, o nos tocaría ocupar; porque, a ver díganme, ¿para qué los ciudadanos citamos a elecciones?. Respondo: para escoger al grupo de empleados nuestros más presentable posible con el fin de que este grupo se ocupe del bien común (¿oíste, Encinas?) y nos sirva con eficiencia y lealtad a nosotros los ciudadanos. Así las cosas, ahora resulta que los candidatos y todos sus achichincles hablan sin parar; los partidos, los decrépitos, los disfuncionales, los monopólicos partidos no dejan tampoco de argüendear y de asumir poses heroicas y de emitir discursos donde el nombre de Benito Juárez y la palabra democracia comparecen cada tres renglones. Todos hablan menos nosotros que somos los que pagamos íntegra la fiesta y vamos a ser los directamente afectados si este borlote no termina de manera pacífica como tendría que terminar.

Este ejercicio virtual, este plantón cibernético es un primer modo de tomar la palabra y manifestar rotundamente nuestro desacuerdo ante el secuestro de esa Avenida y ese Zócalo que son de todos. Para eso, para despejar la ancha avenida de la democracia, es que hemos encendido nuestra luz.

Creo que es en el libro titulado "Vuelo de Noche" (y si no, algún lector caritativo me corregirá) que Antoine de Saint-Exupery narra hermosamente cómo, a ras de tierra, la luz que se enciende en cada hogar cuando llega la noche, no es más que eso: la luz de determinada casa. Aborda Saint-Exupery su avión, toma altura y mira hacia abajo esas luces aparentemente individuales y dispersas. Ya no lo son; son ahora el dibujo, el río de luz, producido por toda la comunidad de los hombres. En eso estamos, precisamente en eso estamos. Nos hemos dado a la tarea de diseñar un mapa posible de la Ciudad que queremos.

Seguramente estarán entrando ciudadanos de toda la República. Bienvenidos. Esta Ciudad es hospitalaria y generosa. Bueno, digamos que solía serlo y que quiere recuperar esta condición. Pásenle a su Ciudad y dispensen el tiradero. Le estamos dando una alzadita.

Alguno de ustedes preguntará: a ver, díganme ¿este jueguito de los pixeles, del luz a luz, para qué sirve?. Tengo una firme respuesta: el primer requisito para que algo sea, es imaginarlo. Y si somos miles los que nos concentramos en este juego de la imaginación, a la realidad no le quedará más salida que admitirnos.

Entonces, queridos, queridas, no hay que aflojarle; sigamos luz a luz y vayamos mentalizándonos para la megapachanga que hemos de organizar cuando literalmente nos salgamos con la nuestra.

Por lo pronto: HOY TOCA.



¿QUÉ TAL DURMIÓ? DCCCLVl (856)


¿Qué tal durmieron MONTIEL y Jimmy Neutrón con sus notarios?.


Cualquier correspondencia con esta columna foqueadísima, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R)

Basta

Ezra Shabot
Reforma
11 de agosto de 2006

La Ciudad de México fue tomada como rehén por su propio jefe de Gobierno, al estilo de las mafias que amenazaban y brindaban protección a sus clientes

La vida democrática institucional se caracteriza por poseer instrumentos de negociación lo suficientemente poderosos como para soportar conflictos agudos y largos y encontrar soluciones viables. El problema postelectoral, derivado de comicios cerrados y una campaña agresiva previa, llegó a su clímax en el momento en que el candidato de la coalición Por el Bien de Todos asumió el resultado como un desafío personal y se apropió no sólo de las instancias propias de su partido, sino del movimiento en su totalidad. Habiendo considerado a todo el sistema político-electoral como producto de la conspiración, una sola pieza quedaba con posibilidades de ser reconocida en su integridad ética, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

La resolución emitida el sábado pasado por esa instancia jurídica, según la cual el proceso electoral se desarrolló de acuerdo a los procedimientos reconocidos legalmente, y por lo tanto sí existió certeza sobre el resultado emitido, canceló la posibilidad de un conteo total de los votos. En ese momento el Tribunal dejó de ser la tabla de salvación de la coalición, para incorporarse al grupo de corruptos y conspiradores conformado prácticamente por todos aquellos no dispuestos a reconocer la victoria ficticia de López Obrador. Con cada evento que reafirma la validez del proceso electoral, la mente del líder mesiánico crea nuevos episodios de la leyenda de la conspiración.

Desde los imaginarios diálogos de Salinas con Calderón y Fox, hasta los correos electrónicos de César Nava con Juan Molinar en donde se reproducen los criterios del Tribunal Electoral, la mentalidad persecutoria de López Obrador se asemeja a la de los fiscales de la Gestapo y la KGB, en donde cualquier acontecimiento común y corriente se convertía en una prueba irrefutable de la culpabilidad de los conspiradores. No en vano, la figura de Stalin está presente en el Zócalo como símbolo de una parte del movimiento encabezado por el tabasqueño.

El bloqueo de Reforma como demostración de fuerza no es producto de un acto de resistencia civil en contra de un régimen autoritario y antidemocrático, como aquellos encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Clouthier entre otros. Es, por el contrario, una agresión inclemente en contra de las instituciones de una democracia notablemente imperfecta, por parte de aquellos que, desde el autoritarismo mismo, se alzan como redentores de la sociedad. No es fortuito que el mismo Cuauhtémoc Cárdenas, su hijo Lázaro y algunos otros rechacen las medidas de fuerza por considerarlas contrarias al interés de su propio partido.

El PRD construyó a través de López Obrador su opción para llegar al poder, pero terminó por perder el partido mismo en manos de un Frankenstein que sin contrapeso alguno toma decisiones, paraliza la ciudad y amenaza con incendiar al país en nombre de la democracia. El ejercicio permanente de preguntarle a la masa aquello que él ha decidido previamente, es un indicador claro de que las instancias del partido han desaparecido y que nada ni nadie detienen al desilusionado déspota. Sin embargo, ha llegado la hora de que esta democracia imperfecta ponga un alto a la desmedida voracidad del caudillo.

La Ciudad de México ha sido semiparalizada por su propio gobierno, en un acto de vergonzosa concentración excesiva del poder que, entre otras cosas, demuestra la pequeñez de un político como Alejandro Encinas, cuya actuación es similar a la de un jefe de la mafia que negocia la protección para sus clientes cautivos. Una vez que dentro de unos días el Tribunal Electoral emita su dictamen definitivo, llegará el momento de aplicar la ley, y actuar en consecuencia sin temer las acusaciones de represión. La memoria histórica de los ciudadanos es corta, pero dentro de tres años, al acercarse el próximo proceso electoral habrá que recordar los abusos de aquellos que intentaron sabotear la democracia mexicana. Basta.

Justicia electoral

Carlos Elizondo Mayer-Serra
Reforma
11 de agosto de 2006

Terminado el conteo ordenado por el Tribunal, cuando éste integre los datos y determine qué corresponde hacer, conoceremos el grado de limpieza de la jornada electoral. Si bien se trata de sólo el 9 por ciento de las casillas, están concentradas en los estados donde el PRD presentó pruebas más creíbles de posibles irregularidades. Dentro de este grupo se encuentran muchas en los estados gobernados por el PAN, donde López Obrador perdió por mayor margen.

El PRD y sus aliados deberían haber celebrado la decisión de recuento parcial. Dicen querer contar nuevamente todo porque sus adversarios recurrieron, como escribió recientemente López Obrador, a la "falsificación de actas y alterar burdamente los resultados". Si así fue se verá en el conteo de estas casillas, y no como unos cuantos errores, sino con contundencia. En un escenario de fraude como el imaginado por el PRD, este conteo parcial podría revertir el resultado y darle el triunfo a su candidato.

Era la oportunidad para esperar que las pruebas hablaran por sí solas. Esa estrategia, sin embargo, comporta un riesgo: que las irregularidades sean menores y aisladas, que nuevamente la acusación del fraude no resista el peso de la realidad, y entonces tener que conceder la derrota. Por ello, en lugar de esperar a que las instituciones hagan su trabajo han decidido aumentar la presión.

Para el PAN, quien ha dicho que aceptará cualquier decisión del Tribunal, es un escenario donde corre el riesgo de ganar poco con cualquier desenlace. Si la elección tuvo problemas, se revelarán sobre todo en las casillas donde gobierna y tuvo representantes. No en aquellas en las que no lo hace y tampoco tuvo representantes. El conteo voto por voto les daría mayor certidumbre al también tomar en cuenta donde López Obrador arrasó.

Sin embargo, si el conteo parcial muestra que no hubo problemas serios, no parece que vaya a ser suficiente para la mayoría de quienes ya hicieron de su grito de lucha el voto por voto. Ya dejamos atrás una discusión racional basada en los hechos. Incluso, si el nuevo conteo fuera similar al primero, muy pronto esa "extraña" similitud podría convertirse en la nueva "prueba" del fraude.

Al PRD no parece interesarle procesar las diferencias dentro de las instituciones, ni con un Tribunal en cuya definición y selección de sus magistrados participó. Por ello, ya fueron más allá de lo prometido por López Obrador en su primera "asamblea informativa", cuando dijo con toda claridad que buscaría no hacer daño a terceros. Una disculpa por las molestias causadas intencionalmente, como es el caso de acampar en Reforma, no subsana la violación de los derechos de terceros.

En México tenemos, por decir lo menos, una relación ambigua con el Estado de derecho. Es usual la sospecha de que impera la máxima atribuida a Porfirio Díaz de que "para mis amigos, justicia y gracia; para mis enemigos justicia a secas". Sólo así se puede tratar de entender, aunque no justificar, el que un actor político importante de un partido que ha aceptado en sus estatutos respetar la Constitución, y que por eso tiene registro y cobra prerrogativas, pueda criticar al presidente de la Suprema Corte por haber dicho que el derecho y las reglas "deben estar por encima de los caprichos individuales".

Así debería ser. Desgraciadamente, sin embargo, no sólo nuestras leyes permiten a ciertos individuos que han cometido crímenes evidentes evitar pisar la cárcel si cuentan con buenos abogados, algo que tendría que estar en la agenda de reformas inmediatas; sino que nuestro frágil Estado no tiene instrumentos adecuados para evitar que grupos organizados violen sistemáticamente la ley.

La situación es similar a la de la toma de la UNAM por parte del CGH. El gobierno de entonces permitió innumerables ilegalidades ante la protesta de muchos actores contrarios al movimiento. Sólo actuó cuando la imagen del movimiento estaba desgastada, por su necedad y por sus propios actos violentos. Pero cuando la PFP desalojó al CGH de la UNAM lo hizo con pulcritud. Un muerto habría bastado para poner en riesgo las elecciones del 2000.

El conteo parcial dirá mucho sobre el control del proceso. Si hay irregularidades mayores, tendremos que pensar en aún más candados y controles. No es fácil imaginarse cuáles. Pero si no hay diferencias importantes, el problema en el que estamos no será una cuestión de nuevas leyes electorales, aunque sin duda hay mucho que mejorar en materia de financiamiento y representación, por citar sólo dos temas, sino de actores que las respeten.

Se ha mencionado, por ejemplo, que con una segunda vuelta no enfrentaríamos la actual incertidumbre. Dependería de cómo votaran los mexicanos. Con un margen cerrado habría también un problema serio si el perdedor no acepta serlo por una diferencia pequeña. Salvo que estemos pensando en reformas surrealistas, como repetir en automático las elecciones cuando la diferencia no sea mayor a un millón de votos, algo que simplemente llevaría el problema a los casos en los que la distancia del milagroso millón de votos sea estrecho, o de plano evitar las molestas votaciones y preguntarle directamente al pueblo en magna asamblea nacional sus sabias preferencias.


Correo: elizondoms@yahoo.com.mx

No se dan a respetar

Carlos Marín
El asalto a la razón
Milenio
11 agosto de 2006

Un par de vaciladas de tres dirigentes del PRD refleja la "seriedad" de su causa.

Primera: Gerardo Fernández Noroña, Guadalupe Acosta y Martí Batres acudieron a la PGR para dizque "entregarse" por la toma de casetas de cobro en autopistas y, para imprimir dramatismo a su chacoteo, se enredaron en las muñecas unas cadenas de zaguán (nadie les hizo caso).

Segunda: Batres presentó una denuncia contra los consejeros del IFE, Calderón "y los que resulten responsables" del supuesto "fraude cibernético" que se cometió, según dijo, "en la tercera etapa electoral".

Eso es una perversidad porque no puede ignorar que hace tres semanas, en Radio Universidad y entrevistado por Miguel Ángel Granados Chapa, su Andrés Manuel López Obrador aceptó haberse equivocado, pues el presunto "fraude" se cometió "a la antigüita", ya que las cifras de las boletas son las que se capturaron en el sistema de cómputo.

Así, aunque se quiera, ¿cómo poderles creer?

Pide AMLO apoyo a comunidad mundial

El candidato señala que los tribunales mexicanos han estado tradicionalmente subordinados al poder político y que el País tiene una historia de elecciones corruptas

Grupo Reforma

Ciudad de México (11 agosto 2006).- En un artículo publicado este viernes por el diario estadounidense The New York Times, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, pidió a la comunidad internacional que apoye su petición hecha al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de un recuento total de votos.

"Necesitamos la buena voluntad y apoyo de aquellos en la comunidad internacional con intereses personal, filosófico y comercial en México que lo anime a realizar lo correcto y permita un recuento total que demostrará, de una vez por todas, que la democracia vive y se encuentra bien en esta República", escribe López Obrador en un texto de 13 párrafos traducido al inglés por Rogelio Ramírez de la O, asesor del perredista.

"En el espíritu de Gandhi y del reverendo Martin Luther King Jr., buscamos que nuestras voces se escuchen. Carecemos de millones para publicitar nuestra causa. Sólo podemos comunicar nuestra demanda del conteo de todos los votos a través de la protesta pacífica.

"Después de todo, nuestro objetivo es el de fortalecer México, no dañar sus instituciones, queremos forzarlas a adoptar mayor transparencia. La credibilidad de México en el mundo sólo se incrementará si clarificamos esta elección", dice López Obrador en el artículo titulado "Recontando nuestro camino a la democracia".

El candidato señala que los tribunales mexicanos han estado tradicionalmente subordinados al poder político y que el País tiene una historia de elecciones corruptas en donde la voluntad popular ha sido subvertida por los "ricos y poderosos".

Añade que desde 1910 "México no había estado tan cargado de tensión política".