agosto 22, 2006

¡GEA/ISA en Chiapas!

Ciro Gómez Leyva
La historia en breve
Milenio
22 de agosto de 2006

Vaya sorpresa la que dio el domingo en la noche Juan Sabines. Cuando ascendía la incertidumbre por la falta de cifras, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos al gobierno de Chiapas sacó un papel membretado de GEA/ISA y presumió que esa encuesta de salida le daba ventaja sobre su rival del PRI. ¡GEA/ISA, la firma acusada de corrupta por Andrés Manuel López Obrador fue contratada por la coalición para medir los comicios en Chiapas! ¡El PRD proclamando su victoria con los números de GEA/ISA, 50 días después del 2 de julio! ¡Qué locura!

No. El equipo de Sabines buscó y contrató a GEA/ISA por la sencilla razón de que necesitaba datos absolutamente confiables para encarar una elección que se preveía cerradísima.

El 31 de marzo, GEA/ISA difundió los resultados de su encuesta nacional mensual. Para asombro de todos, incluidos los encuestadores, Felipe Calderón había rebasado por un punto a López Obrador. El tabasqueño perdía el liderato por primera vez. "Es un resultado que puede parecer poco creíble, pues va en contra de la corriente y contradice las dos tesis centrales de la percepción dominante: el electorado no se mueve y la ventaja de López Obrador es inmodificable", explicaron entonces Ricardo de la Peña y Guillermo Valdés, directivos de GEA/ISA. "La campaña negativa en su contra parece que surtió efecto. Además, cometió un error (el de la chachalaca) y ya se demostró que no es inmune".

En lugar de atender la señal de alerta que le mandaba la realidad, López Obrador inventó su encuesta secreta en la que siempre ganaba por diez puntos y dio la orden de ataque para bañar en excremento a GEA/ISA. Los lopezobradoristas obedecieron felices de la vida. Craso error.

La última encuesta de GEA/ISA antes de la contienda presidencial (junio 22) fue la más certera de todas: ganaba Calderón por menos de dos puntos y Roberto Madrazo quedaba 12 puntos debajo de él. Seguramente por eso los contrató la coalición Por el Bien de Todos en Chiapas. Hasta donde tengo información, su conteo rápido tiene arriba a Sabines entre uno y dos puntos.

No me gusta usar esta frase, pero el tiempo puso las cosas en su sitio: GEA/ISA midió extraordinariamente la contienda presidencial y López Obrador dilapidó una ventaja que, en su momento, fue extraordinaria.

Tiempo

Federico Reyes Heroles
Reforma
22 agosto 2006

"El tiempo y yo somos dos". Quevedo

El enfado, la irritación de muchos mexicanos por las afrentas a las instituciones del lópezobradorismo deben ser leídas en la difícil construcción de nuestra democracia. Debemos dimensionar los tiempos. Pensamos que la alternancia en el Ejecutivo federal era la prueba mayor y ahora nos damos cuenta de la debilidad de nuestra cultura democrática. Un tercio de los mexicanos está convencido -a pesar de las nulas pruebas- de que el 2 de julio se operó un gran operativo de fraude. ¿Qué hacer? Sólo en un tiempo largo se lograrán disminuir, que no erradicar, las dudas. Se necesita más y mejor información, mejor argumentación y mucha paciencia.

Con su estrategia de resistencia civil López Obrador arrincona varias fechas claves de la vida cívica del país. ¿Se moverán las huestes de AMLO? Nada hace suponerlo así. De hecho han ampliado su estrategia de confrontación: San Lázaro, la Catedral, el Auditorio. Están es su Marcha de la Locura, para recordar a Tuchman. Todo pareciera indicar que buscan un incidente. Dos son las posturas para encarar la situación. Por un lado quienes sostienen que la fuerza pública debería de proceder para permitir los rituales. La otra postura que busca evitar la confrontación. Por ella me inclino. En alguien debe caber la prudencia.

En todos los rituales hay cierto grado de maniobra. Vayamos a la primera fecha, el 29 de agosto: la instalación del Congreso. La ceremonia tiene que llevarse a cabo pues el acto solemne es parte del rito de la continuidad de la vida institucional. Sin embargo, los legisladores podrían cambiar de sede. ¿Supone ello una cesión? Sí: quitar el símbolo de San Lázaro de en medio. También es cierto que muy probablemente en la sede alterna se presentarían los mismos problemas. ¿Qué se ganaría entonces? Algo muy simple, se exhibiría la intolerancia del "lópezobradorismo". Nada más, nada menos. Y cabe también la remota posibilidad de que la ceremonia transcurra sin sobresaltos.

¿Qué hacer con el Informe presidencial? El ritual está en apuros desde hace 18 años sin que los legisladores hayan podido ponerse de acuerdo en un nuevo formato. De la Madrid, Salinas, Zedillo y Fox, pero sobre todo los ciudadanos, han tenido que padecer ceremonias interrumpidas por la gritería sin que los argumentos se escuchen. El presidente en turno del Congreso repite como perico un mandato de no interrupción que nadie acata. Primero lo padecieron los priistas, ahora los panistas. Fox ha estado de los dos lados. Es un mal negocio para todos. El artículo 69 es ambiguo: el Presidente debe presentar un informe por escrito, pero nada dice de la lectura. Quizá haya llegado el momento de dispensar la lectura del mensaje político para no exponer al Presidente, al Congreso y a la nación a horas de diatriba.

El festejo el 13 de septiembre en el Castillo con Reforma tomada pareciera imposible. La fuerza pública tendría que entrar a Reforma. ¿Puede cancelarse la ceremonia? La respuesta es sí. Es una afrenta a las instituciones, en particular al Colegio Militar, también. Hay un costo, simbólico de nuevo. El 15 de septiembre el Presidente podría optar por dar "El Grito" en Dolores para evitar la confrontación. El acto podría ser interpretado como un acto de debilidad, sí. Pero también de prudencia. Lo mismo sucedería si se busca una ruta alternativa para el desfile del día 16. Sin duda las Fuerzas Armadas
lo sentirían como un desdoro, pero qué va primero. Todo sea para seguir la consigna de Quevedo y poder escapar de la trampa que los tiempos nos han tendido.

Mientras todo esto ocurre, el Tribunal -fuertemente ofendido por AMLO- llegará al final. Si AMLO gana -opción muy poco probable- se acaba el problema. Si Calderón es confirmado como ganador y AMLO, como ya anunció, lo declara "espurio", quedará claro que se agotaron todas las instancias legales y se desnudará en definitiva el carácter contra-institucional del movimiento. En todo caso ganando tiempo saldremos de este impasse en el cual ni el IFE ni el Tribunal y tampoco el Legislativo saliente ni el entrante y menos el Ejecutivo están en buena posición para defender a las instituciones. En un mes
la situación será muy diferente. Habrá 628 legisladores federales en ejercicio. Habrá Presidente electo. Ya no estaremos en litigio nacional. El terrible paréntesis habrá terminado. El ejercicio de las facultades obligará a asumir el papel institucional y no tendremos tantos rituales por enfrente. La radicalización ha mellado al movimiento. Los argumentos del Tribunal bien vendidos deben convencer. Las incontables cortinas de humo lanzadas por AMLO se van disolviendo. Las vapuleadas instituciones se recuperarán. Terminado el litigio, habrá más claridad. Para diciembre tendremos la renovación del Ejecutivo con los apoyos fácticos que ello genera y lo mejor que nos puede ocurrir es no llevar en la memoria otra fecha trágica o mítica.

El enorme déficit de legalidad de México se ha agravado en los últimos años. No es el mejor momento para ajustar cuentas con una cultura de subversión de las instituciones que todos los actores han fomentado. Éstas son las consecuencias. La batalla frente a la opinión pública no se ha ganado. Necesitamos tiempo para disminuir la polarización y restablecer a la mellada autoridad. En unos años las que hoy nos parecen concesiones dramáticas las veremos como anécdotas. Sólo
anando tiempo saldremos de esta encrucijada.

. . .

Sergio Aguayo ha ganado una batalla por su honor que nos incumbe a todos. En un país en que cualquiera puede manchar un nombre, es un territorio de barbarie. Bien Sergio

Alistan recurso para desaparición de poderes en el DF

Preparan organizaciones civiles el documento para presentarlo en el Congreso de la Unión a fin de remover al jefe de Gobierno y el secretario de Seguridad Pública capitalino

Jorge Octavio Ochoa
El Universal
Ciudad de México
Miércoles 2 de agosto de 2006

Dirigentes de organizaciones civiles preparan un argumento jurídico (que presentarán esta semana) para que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión declare la desaparición de poderes en el Distrito Federal por violaciones a los artículos 73 y 74 de la Constitución.

También estudian la posibilidad de pedir al presidente Fox que ejerza su facultad para remover al jefe de la Policía y designar otro con el fin de que éste instruya el desalojo de los manifestantes que bloquean avenida Reforma, entre otras vialidades.


También advierten tener indicios de que el Gobierno del Distrito Federal está patrocinando con recursos y alimentos, las movilizaciones de la coalición Por el Bien de Todos, amén de que hay evidencias del robo de luz directamente del alumbrado público.

La coalición se desvanece en el aire

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior
22 de agosto de 2006

A pesar de los discursos de los últimos días, que rayan en el terrorismo ideológico, de López Obrador (acusaciones a diestra y siniestra, incluyendo de corrupción a los miembros del Tribunal Electoral sin mostrar ni una sola prueba de sus dichos) o quizás por eso mismo, porque el discurso es insostenible, los miembros de la Coalición Por el Bien de Todos, han decidido abrir aunque sea muy parcialmente algunos cruces en el Paseo de la Reforma y el Centro Histórico para aliviar, si eso es posible, la circulación en la ciudad.

Pero en realidad esos cruces abiertos a medias son lo de menos. Lo importante son los gestos que se están generando. El anuncio de esa liberación de cruces no la hizo López Obrador, la hizo Marcelo Ebrard, según el futuro Jefe de Gobierno, luego de un acuerdo con Alejandro Encinas. Casualmente, ambos son los mayores perdedores de toda esta historia de intolerancia y ruptura institucional que ha generado su ex candidato presidencial.

Hoy también comienza la inscripción de los diputados y senadores electos en el Congreso y salvo alguna excepción, veremos como los 29 senadores perredistas y los aproximadamente 125 diputados de ese mismo partido se van a tomar la foto y registrarse para iniciar labores el 29 de agosto próximo. Será muy importante para saber cuántos elementos de cohesión quedan en el perredismo, ver cómo se eligen los coordinadores y quiénes son. En los hechos, los órganos de dirección del PRD no se han reunido desde el 2 de julio y decisiones como el plantón y la resistencia civil han sido tomadas por una sola persona, López Obrador, en muchas ocasiones sin seguir el consejo, ya no hablemos de los dirigentes perredistas con los que mantiene una constante distancia, sino incluso de los miembros de su equipo de campaña. Y en el seno del partido existen divergencias muy profundas: tres de los gobernadores perredistas (Lázaro Cárdenas, Amalia García y Zeferino Torreblanca) no coinciden con López Obrador y su estrategia. Ello implica que por lo menos dos de las principales corrientes internas del PRD: la cardenista y la llamada del nuevo sol, de Amalia García, están alejadas de esa postura. La llamada nueva izquierda (conocida popularmente como "Los Chuchos" y que encabeza Jesús Ortega) tampoco parece estar plenamente de acuerdo con el curso de acción (la actitud de Zeferino Torreblanca podría estar causada también por ello y recordemos que los lazos de Juan Sabines, si gana Chiapas, también pasa por ese grupo), mientras que en el equipo de campaña los camachistas o el propio Ebrard, saben que están pagando un costo demasiado alto sin obtener beneficio alguno por ello. En otros casos, por ejemplo el de Ricardo Monreal, en el propio seno del equipo de campaña se insiste en que la idea de proponer que los legisladores no asuman sus cargos no fue del ex Gobernador sino que hizo de portavoz de una propuesta del propio López Obrador. Y eso no le ha ganado puntos a Monreal que aspira a coordinar al PRD en el senado, contra
uno de los principales hombres de nueva izquierda, Carlos Navarrete, que aparentemente tendría mayor cantidad de votos asegurados. En la cámara de diputados se presentará un conflicto adicional: todo indica que quien cuenta con mayor cantidad de votos de los futuros diputados es Javier González Garza, el único problema, es que López Obrador lo habría vetado porque el ex funcionario del DF mantiene una buena relación con Cuauhtémoc Cárdenas, quien, una vez más, ha puesto públicamente distancia con López Obrador y su estrategia.

La coalición, con ello, ha comenzando también a desdibujarse: el domingo platicábamos el programa Séptimo Día con el actual coordinador de los diputados de Convergencia, Jesús Martínez Alvarez y el también ex gobernador de Oaxaca era enfático en la necesidad de que los diferentes partidos de la coalición se reúnan y tomen las decisiones correspondientes, criticó la estrategia adoptada y recordó que los partidos, todos, son instituciones de interés público, financiada por
recursos públicos y que no pueden utilizar esos recursos para deslegitimar o enfrentarse a las instituciones. Legalmente podrían hasta perder el registro por ello, dice Martínez Alvarez, que sostiene que el PRD si no rectifica, despilfarrará el capital político que ha obtenido. Y la misma línea sostiene que deberá seguir su partido, Convergencia, que cuenta con la nada despreciable bancada de 17 diputados y cinco senadores.

La posición de Martínez Alvarez tiene relación también con el conflicto oaxaqueño. La APPO abiertamente ha dicho que apoya las posiciones de López Obrador y éste jamás ha rechazado ese apoyo. Pero la APPO se ha radicalizado tanto, ha dejado que penetren tan profundamente en su dirección conocidos dirigentes del EPR que paradójicamente han afectado la causa opositora en el estado y alejan en lugar de acercar la posibilidad de un cambio de gobierno. Convergencia es el partido opositor que tiene mayor peso en el estado y Gabino Cué ganó las elecciones para el senado y buscará, sin duda, la Gubernatura cuando sea su oportunidad, pero para ello no puede, no debe, ni él ni su partido, colocarse en uno de los polos. Por eso Martínez Alvarez también insiste en que se debe realizar un encuentro entre personajes representativos de todos los partidos y sectores sociales y dialogar para buscar una salida que, coincide, no puede pasar por la desaparición de poderes en la entidad.

Finalmente, esta misma semana saldrá la declaratoria de Presidente electo del Tribunal Electoral y el Trife, según lo que hemos visto hasta ahora, deberá ratificar a Felipe Calderón en esa condición. Con ello se cerrará toda la etapa electoral y habrá que comenzar a ver hacia el futuro. Y el lopezobradorismo, por lo menos en su forma actual, comenzará a desgajarse en la misma medida en que debería volver a surgir el PRD en su lugar.

jfernandez@milenio.com