agosto 23, 2006

Enfrentan expulsión 27 panistas

(Así es como se debe actuar contra los que se quieren pasar de... )

Francisco Ortiz
Reforma
23 de agosto de 2006

El dirigente del PAN en el Estado de México reveló que la expulsión se está evaluando, luego de documentar excesos en gobiernos panistas

Tlalnepantla, Estado de México (23 agosto 2006).- Al menos 27 panistas están en proceso de expulsión de su partido por no haber acatado los topes salariales y las directrices de entrega de gratificaciones al término de las administraciones municipales.

Francisco Gárate, dirigente del PAN en el Estado de México, reveló que la expulsión se está evaluando, luego de documentar excesos en gobiernos emanados del Partido Acción Nacional.

En esta situación se encuentra el ex Alcalde de Atizapán, Salvador Vázquez, así como los síndicos y regidores que lo acompañaron en el Cabildo de esta localidad; igual ocurre con el ex Edil de Jocotitlán, René Colín, y su Cabildo.

Los integrantes del Ayuntamiento de Nicolás Romero están en el mismo caso, no así Rafael Barrón, ex Presidente Municipal, quien evitó el procedimiento disciplinario al acreditar la devolución de 700 mil pesos de bono extraordinario por fin de gestión.

"Los casos de todas estas personas se encuentran en la Comisión de Orden del partido con solicitud de exclusión, es decir, de expulsión.

"Además, continuamos investigando posibles excesos de otras administraciones emanadas del PAN con base en información del Órgano Superior de Fiscalización", indicó Gárate, en conferencia de prensa.

Fuera del DF

Sergio Sarmiento
21 de agosto de 2006
Reforma

"Democracia es la sospecha recurrente de que más de la mitad de la gente tiene razón más de la mitad del tiempo". E.B. White


TIJUANA, BC.- México no es el Distrito Federal. Ésta es una realidad que queda clara a quien viaja por la República en este momento de tensión política.

No debe sorprender que Andrés Manuel López Obrador haya montado su bloqueo para presionar a los magistrados del Tribunal Electoral en el Distrito Federal. No es sólo el hecho de que la sala principal del Tribunal esté ubicada en la capital de la República. La razón más importante es que sólo el Distrito Federal le da a López Obrador la carne de cañón que necesita para mantener vivo su movimiento.

Son varias las razones. Una de ellas, por supuesto, tiene que ver con el apoyo abierto que el gobierno de la Ciudad de México le otorga al movimiento de López Obrador. Es difícil pensar que cualquier otro gobierno local o estatal en el país le daría respaldo a una movilización destinada a dañar los intereses de los propios ciudadanos de la ciudad o entidad. El gobierno que encabeza Alejandro Encinas, sin embargo, lo ha hecho de manera abierta, sin importar los "costos políticos" o las consideraciones de carácter ético.

Otra razón importante es el hecho de que la Ciudad de México es, desde hace mucho tiempo, la entidad más perredista del país. Las raíces de esta situación se hunden en los tiempos. El Distrito Federal fue la única ciudad que tuvo un movimiento estudiantil generalizado como el de 1968. La fuerte presencia ideológica de la Universidad Nacional Autónoma de México, una institución pública con presencia fundamentalmente capitalina, inclinada al marxismo en muchas de sus escuelas, es sin duda un factor que ha hecho que las ideas de izquierda sean más aceptadas en la capital federal que en otras ciudades del país. Por otra parte, la concentración en la ciudad de organizaciones gangsteriles políticas, como los Panchos Villas o las Panteras, que viven de obtener privilegios especiales del gobierno, permite tener en el Distrito Federal cuerpos de choque siempre listos para llevar a cabo manifestaciones y bloqueos a favor del grupo que mejor convenga y en contra de los intereses de la población.

Una razón adicional es la concentración de medios nacionales en el Distrito Federal. Las televisoras, las cadenas de radio y los periódicos con presencia nacional tienen, casi todos, sus sedes centrales en la Ciudad de México. Esto permite dar una resonancia nacional a hechos que muchas veces sólo tienen importancia local. Esta situación le permitió a López Obrador transformar sus conferencias de prensa como jefe de Gobierno capitalino en una plataforma para su campaña presidencial. La toma del centro de Oaxaca, que lleva más de tres meses, nunca tuvo, a pesar de su gravedad, la misma cobertura de medios que la toma del Paseo de la Reforma.

Los intentos por generar un movimiento de apoyo fuera del Distrito Federal por parte de los simpatizantes de López Obrador han sido infructuosos. Los participantes en esos movimientos no han logrado un respaldo popular que les permitiera mantener bloqueos o plantones significativos. Pero, además, no han contado con el apoyo de sus gobiernos locales.

Una de las razones por las que la economía nacional ha seguido funcionando bien a pesar de los bloqueos y amenazas de López Obrador es precisamente el hecho de que el movimiento que éste ha encabezado es fundamentalmente local. La mayor parte de la economía mexicana funciona independientemente de lo que ocurra en el Paseo de la Reforma o incluso en el Distrito Federal. La idea de que la Ciudad de México concentra el 25 por ciento o más del Producto Interno Bruto es una simple ilusión. Quizá la Ciudad de México concentra el 25 por ciento de la contabilidad corporativa del país, pero no de la actividad generadora de riqueza. Muchas de las grandes empresas consolidan sus resultados en el Distrito Federal pero venden en toda la República.

México no es el Distrito Federal. A final de cuentas éste es un factor muy importante que tendrán que tomar en cuenta López Obrador y sus generales en la estrategia política que están asumiendo. Si lo que quieren realmente es ahogar la economía del país y provocar una crisis que resulte en ingobernabilidad, para así tener acceso al poder, necesitarán mucho más que simplemente asfixiar a la Ciudad de México. El problema es que su radicalismo está generando rechazo no sólo entre los capitalinos sino en resto de los habitantes del país.

Por otra parte, en ningún lugar de México que no sea el Distrito Federal encontrarán los radicales un gobierno local dispuesto a ayudarlos en su propósito. Ni siquiera Amalia García, la gobernadora perredista de Zacatecas, estaría dispuesta a permitir que su partido asfixiara económicamente a su estado para conseguir una ventaja política.

Chiapas

Escribo este artículo antes de que se conozca información sobre el resultado de la elección en Chiapas de este domingo 20 de agosto. Gane quien gane, sin embargo, todo parece indicar que el perdedor no reconocerá el resultado de la elección. El perverso ejemplo de Andrés Manuel López Obrador dejará al sistema electoral mexicano afectado por años o décadas. En este país ningún candidato pierde una elección: son los "cochineros" de sus rivales los que los derrotan. Así, cada vez queda más claro que en México tenemos ya una democracia cabal, pero infortunadamente sin demócratas.

Métodos pacíficos

Catón
De política y cosas peores
23 de agosto de 2006

No incurrirá en hipérbole quien diga que López Obrador ya está fuera de sí. En efecto, es insensato su propósito de hacer una revolución social -tuvo el buen cuidado de no decir "socialista"- que trastoque las estructuras del país y establezca un gobierno popular. Quien tenga dos dedos de frente, o uno al menos, sabrá que no hay en México las condiciones subjetivas y objetivas en que podría fincarse un movimiento revolucionario. Muchos problemas hay en el país, es cierto, el principal de ellos la pobreza, pero es evidente que los mexicanos rechazan la violencia como medio para buscar remedio a esos males. La
nula respuesta que López Obrador ha obtenido en su llamado a la resistencia civil es seña clara de que su planteamiento es falso y no tiene cimientos en la realidad. Son cada vez más claras sus desatentadas convocatorias a la violencia, a la insurrección; por eso resulta inexplicable que todavía haya intelectuales y políticos que dicen ser partidarios de los métodos pacíficos y democráticos y sin embargo no se deslindan aún de ese hombre que tiene ya perdido el rumbo, que ha renunciado de plano a la vía democrática, y que descalifica a todas las instituciones, incluso a la que todavía podría favorecerlo en términos de ley. La táctica de AMLO se finca ahora en la posibilidad de que la escalada de violencia que promueve conduzca a una acción del Estado en la cual corra la sangre, único medio de dar vida a un movimiento que va languideciendo ya en el tedio y en la frustración. Se sintió calumniado López Obrador cuando se dijo de él que era un peligro para México. Pero con sus hechos y sus dichos está mostrando que tal señalamiento no era calumnia: era una simple descripción.

El echeverriato

Catón
De política y cosas peores
El Norte

La siguiente perorata está dirigida a los empresarios mexicanos. En una comunidad en conflicto lo que más daño hace es callar. Hubo una vergonzosa época -el echeverriato- en que los empresarios fueron sometidos al insulto, al terror. Muchos incurrieron en el grave pecadodel silencio, y aun algunos se avergonzaron de ser lo que eran. Hubo quienes, por temor o interés, se declararon "empresarios nacionalistas'' y se unieron a esa campaña en contra del sector al que pertenecían. Para ser fiel a sí mismo quien debe desempeñar a plenitud el papel que ha escogido. El papel del empresario sólo se puede cumplir en la libertad, y esa libertad se da generalmente frente al poder político. Pero también ha de darse frente a aquellos que atentan contra la libertad al violentar en su ejercicio político los derechos de la sociedad civil. La sociedad civil es en última instancia la gente, eso que se llama "pueblo", palabra que los demagogos interpretan a su conveniencia. El empresario no ha de ser un ente pasivo; debe denunciar los atentados que se cometen contra la libertad. Si algún mensaje me atreviese a dar yo, que siempre dejo los mensajes a los servicios de mensajería sería, en esta hora difícil para México, que los empresarios -grandes, medianos y pequeños- se hagan parte de las voces que piden a los políticos ambiciosos y violentos que dejen ya que la tranquilidad y el orden vuelvan a privar en la Nación, de tal manera que todos los mexicanos podamos dedicarnos a seguir trabajando en bien de este país.

El general ya dijo

AGENDA CONFIDENCIAL
Luis Soto
El Financiero
Miércoles, 23 de agosto de 2006

Por las declaraciones del secretario de la Defensa, general Ricardo Clemente Vega García, en el sentido de que el próximo 16 de septiembre habrá desfile militar en la ciudad de México en el lugar de siempre y a la hora de costumbre, cualquiera podría pensar que los seguidores de Andrés Manuel López Obrador que se encuentran de plantón en el corredor Zócalo-Madero-Juárez-Reforma, tienen sus días contados.

Lo dicho por el general no necesariamente significa que vayan a "echarles a la tropa", como quisieran los mismos perredistas para después inmolarse; podría ser que los desalojen "voluntariamente a fuerzas", o bien que el inefable Alejandro Encinas le haya prometido al general secretario que se va a fajar los pantalones con su expatrón y que ya no va a seguir prestándose al jueguito de Marcelo Ebrard. Hay quienes dudan, sin embargo, que Encinas tenga el valor de enfrentarse a estos dos últimos, pues como dicen sus "paleros" es un hombre de conveniencias, perdón, de convicciones.

Cualquiera que sea el "método" del desalojo de los militantes y simpatizantes perredistas, habrá que esperar la reacción del tabasqueño que quiere ser presidente de la República a la mala, y que en su afán de "purificar a las instituciones políticas" ha intensificado su campaña de desprestigio contra ellas. Desde mucho antes de la elección del 2 de julio, por ejemplo, descalificó al Ejecutivo, bueno hasta le advirtió, "con todo respeto", a Fox: "Cállese chachalaca"; después le dijo que era un "traidor de la democracia" y otros calificativos por el estilo. Al Poder Judicial también lo desconoció; más aún, dijo que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con sus excepciones y también con el "debido respeto", eran empleados del presidente. Al Poder Legislativo y a quienes lo conforman también les ha manifestado muestras de "afecto", con el "mismo respeto" claro.

Con el presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, y con sus magistrados ha hecho lo mismo; para empezar los desconoció y después los calificó de serviles, traidores, vendidos, cómplices del gobierno, etcétera. A los integrantes del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación primero los "apapachó" y hasta se deshizo en elogios, pero cuando aquéllos decidieron que el recuento de los votos sólo se haría en menos de 12 mil casillas, rechazando la petición del "voto por voto, casilla por casilla", los denostó. El domingo pasado Andrés Manuel fue más lejos al declarar: "nuestros adversarios tienen sometidos a fuertes presiones a los magistrados del Tribunal, y no es aventurado decir que están a la orden del día los cañonazos de dinero o los ofrecimientos de cargos públicos para el futuro..." Imagínese lo que han de haber sentido los integrantes del mencionado Tribunal Electoral.

López Obrador intentó también darle órdenes al Ejército Mexicano al declarar que el desfile del 16 de septiembre era una fiesta cívica, no militar; no se dejen engañar muchachos, les quiso decir a los integrantes de las fuerzas armadas hace un par de semanas. Con esa prudencia que caracteriza al secretario de la Defensa, éste no quiso responderle al tabasqueño que las únicas órdenes e instrucciones que obedece son las del jefe de las fuerzas armadas, que es el presidente de la República. Y ayer, cuando los reporteros le preguntaron al general secretario que si el desfile militar sería en el Distrito Federal y en el Zócalo, lo primero que respondió fue: "Eso pregúntenselo allá", señalando al presidente Fox. Y ante la insistencia sentenció: ¡Claro que sí, hombre, le digo que sí va a haber desfile!

Agenda previa

La versión de Marianito Palacios Alcocer para "justificar" su permanencia en el CEN del PRI hasta principios de marzo de 2007, es la siguiente: "Me pidieron que no me fuera; que me quedara a velar al muerto seis meses más... y ni modo, me tuve que sacrificar." O sea que además de colombófilo, Mariano también presta servicios funerarios, acotan sus detractores.

El director general del IMSS, Fernando Flores, expuso logros y retos de la institución a su cargo, así como las medidas para asegurar la viabilidad financiera y al mismo tiempo ofrecer mejor atención y servicios a los derechohabientes de esa gran "IMSStitución".

En el rubro de ampliación y renovación de la infraestructura para los servicios médicos, las acciones del programa 2001-2006 se han construido 59 unidades de Medicina Familiar; 45 unidades Médicas de Atención Ambulatoria equivalentes a dos mil 640 camas de hospital; 17 hospitales generales y una Unidad Médica de Alta Especialidad en Ortopedia y Traumatología de 120 camas en el sur de la ciudad de México, que quedará concluida el mes próximo y entrará en fase de equipamiento. Se han remodelado 230 unidades de Medicina Familiar; 35 hospitales generales y regionales se han ampliado y fortalecido y existen esas mismas obras en 154 más. El proceso de mejora de medicina familiar articuló los servicios médicos otorgados en el primer nivel de atención. Se consolidó Prevenimss, programa de medicina preventiva iniciado en 2002. En 99 por ciento de las unidades de Medicina Familiar ya cuentan con el "expediente clínico electrónico", uno de los más exitosos del mundo.

El número de trabajadores que cotizan sobre la base de salario mínimo se redujo del 14 al 4 por ciento en el periodo 2000-2005; el actual salario base de cotización es de 4.33 veces el salario mínimo.

Las reservas financieras de la institución se han fortalecido al pasar de 19 mil 988 millones de pesos en 2000, a más de cien mil millones de pesos que se estima totalizar al final de este año.

Con una ceremonia religiosa, familiares, amigos y excompañeros de don Isidoro Rodríguez, quien fue líder de los transportistas, conmemoran hoy su primer aniversario luctuoso.

Economía Informal

Macario Schettino
El Universal
Miércoles 23 de agosto de 2006
finanzas

Ser y crecer

Si queremos tener más, si queremos crecer, si queremos vivir mejor, no hay otro camino que hacer mejor las cosas que ya existen, o hacer cosas nuevas que otros quieran comprar

Llegamos al problema de fondo de México. Si usted no pudo acompañarnos en las cuatro colaboraciones pasadas, lo pongo en el tema: hemos analizado cuál es el origen del crecimiento económico, que resulta ser la capacidad de agregar valor a las cosas, sea a través de producir mejor o a través de hacer cosas nuevas. En consecuencia, el crecimiento depende fundamentalmente de la innovación. Sin embargo, veíamos que los estados en general reducen la innovación, porque parte de su esencia es mantener las cosas como están. Esto no es ni bueno ni malo, así es. Los humanos necesitamos certeza, y ésta resulta, entre otras cosas, de tener reglas que todos conozcan y cumplan (sean escritas, como las leyes, o no, como las costumbres).

Es así que la innovación, el crecimiento, se enfrenta a la certeza, es decir, el Estado o la sociedad. Porque el Estado no es más que una estructura creada por la sociedad. Así que cuando una sociedad es conservadora (que no quiere cambiar) pues no puede innovar. Y al no innovar, no crece. Es decir que no se pueden tener las dos cosas. Hay que sacrificar una para tener la otra.

América Latina es un continente esencialmente conservador. Y es que así fue el imperio español, al menos hasta mediados del siglo XVIII. Y dos siglos y medio de aprender a no cambiar cuentan. Así que cuando nos independizamos reforzamos nuestro conservadurismo. Incluso durante el siglo XX hablamos de una "identidad latinoamericana", e inventamos explicaciones de nuestra miseria que tenían como culpables a los demás. Cierto que no fuimos los únicos en este esfuerzo, pero como aquí vivimos, pues por eso nos concentramos en nuestro caso. Nos dio un acceso de nacionalismo, a veces extendido a "latinoamericanismo", que sigue muy adentro de la mayoría de nosotros. Por eso, los extranjeros siguen siendo nuestros enemigos, y por eso queremos que se defienda el mercado interno, que no significa otra cosa que bloquear el comercio. Es pura defensa, porque no queremos cambiar, no queremos hacer cosas nuevas.

Pero lo que no podemos es mantener esa visión del mundo y, al mismo tiempo, tener crecimiento. No se puede. Como lo hemos comentado, hubo una vez que pareció posible, cuando nos industrializamos por allá de mediados del siglo pasado. Pero era un espejismo, que nos dejó a todos con miseria en las ciudades, contaminación, y un montón de fierros inútiles.

Si queremos tener más, si queremos crecer, si queremos vivir mejor, no hay otro camino que hacer mejor las cosas que ya existen, o hacer cosas nuevas que otros quieran comprar. Y una vez aceptado eso, ya podemos ir discutiendo detalles, como planes de inversión, incentivos para nuevas empresas, y lo que usted guste. Pero el punto de partida es fundamental: necesitamos entender que la única manera de crecer es haciendo cosas nuevas, y eso implica dejar de hacer cosas viejas.

Si no queremos romper con el pasado no hay problema, pero tampoco habrá crecimiento. Si queremos crecimiento hay que romper con el pasado. No se pueden las dos cosas al mismo tiempo. Romper con el pasado no significa olvidarnos de nuestra historia o cosas parecidas. Significa dejar de lamentarnos por todo lo que nos ha pasado, significa dejar de hacer las cosas como siempre, significa destruir reglas e instituciones que no nos permiten crecer, y abrir el espacio a la innovación.

Por ejemplo: seguir pensando que el campo sirve para sembrar maíz nunca permitirá crecer. El campo sirve para sembrar lo que la gente quiera comprar. Algunos querrán maíz, pero otros quieren brócoli, y otros quieren espárragos, o papayas, o esa inmensa variedad de verduras asiáticas que no son de aquí, pero que tienen mercado. Ahora que si me dicen que el maíz es parte de la cultura nacional, pues entonces coman maíz, pero no esperen que haya mucho más que eso.

Pensar que la "cultura nacional", o los usos y costumbres, o las tradiciones, son más importantes que vivir bien es algo perfectamente respetable. Pero pensar en eso, y además querer vivir bien es una tontería absoluta.

Cualquier país de Europa es una muestra de cómo puede uno vivir de tradiciones, incluso inventadas. Pero si usted cree que los europeos, en lo general, prefieren encerrarse en su tradición en lugar de vivir bien, no los conoce.

En resumen: México puede crecer, y hay muchas formas de lograrlo. Pero es necesario, antes, que aceptemos que eso implica cambios profundos.

Tenemos que darnos cuenta que el México del siglo XX, ese de la Revolución, no sirvió de mucho, y es tiempo ya de sustituirlo. Digo, si queremos vivir bien, claro. Para los que usan a los pobres para "representarlos", tal vez no sea tan buena idea. Pero para los que sí queremos que los pobres dejen de serlo, el camino está claro.

macario@macarios.com.mx

Demócratas en Chiapas, "revolucionarios" en Reforma

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excelsior
23 de agosto de 2006

www.nuevoexcelsior.com.mx/jfernandez www.mexicoconfidencial.com

Un grupo plural de expertos, en el que participaron diversos analistas de las distintas corrientes políticas, como Jorge Alcocer, hizo un análisis exhaustivo del proceso electoral basado en las copias de actas supuestamente irregulares que entregó López Obrador a Carlos Loret de Mola. Su conclusión fue que no hubo errores significativos en el cómputo de votos (como se ha demostrado una y otra vez) y que las quejas de la coalición Por el Bien de Todos se basan en otro tipo de
errores: en particular, aquellos relacionados con el llenado de otros capítulos del acta de escrutinio, que resulta difícil de completar para muchos ciudadanos por la complejidad de su diseño. Los analistas concluyeron, como lo ha hecho también ya el IFE, en que se debe simplificar las actas y avanzar más en la preparación de los funcionarios de casilla. Pero que en la elección no hubo nada parecido a un fraude.

El proceso electoral del pasado 2 de julio fue, en muchos sentidos, ejemplar: nunca antes se habían instalado tantas casillas (sólo 11 en todo el país no las abrieron); se capacitó a un millón de ciudadanos para que participaran como funcionarios; incluso, comparado con 2003, por ejemplo, hubo menos errores en el llenado de actas que ahora; si se hace una comparación con las elecciones de senadores y diputados se comprobará que, a pesar de tratarse de comicios simultáneos con los de Presidente, realizados en el mismo lugar y con las mismas autoridades y a pesar de que la coalición Por el Bien de Todos obtuvo una votación en el ámbito legislativo significativamente menor que la presidencial, en esa elección prácticamente no hubo impugnaciones, incluso sólo se revirtió un resultado, en un distrito del Estado de México donde el
Partido de la Revolución Democrática había acreditado como representantes de casilla a funcionarios municipales del mismo
partido, lo que condujo a anularla y provocó el triunfo del candidato del PRI. Nada más. En 2003, por ejemplo, hubo muchas impugnaciones más en las elecciones legislativas e incluso se anuló (y se ordenó repetir) la elección en dos distritos.

La pregunta que hemos hecho muchos y que López Obrador jamás responde es: ¿cómo, si la elección de diputados y la de senadores se realizaron al mismo tiempo, en los mismos lugares y con los mismos funcionarios que la de Presidente, se pudo haber cometido algún tipo de fraude en la segunda y no en las primeras? No hay respuesta porque no puede
haberla: la del 2 de julio fue una elección con errores humanos, como siempre ocurre cuando se opta por una organización plenamente ciudadanizada, con un millón de personas elegidas aleatoriamente, trabajando en ella, lo que garantiza, como ocurrió, la imparcialidad y el correcto conteo de votos. Resulta lamentable que, por intereses personales, ni siquiera de partido, sólo uno de los participantes, López Obrador, esté empeñado en ensuciar todo el proceso y a las instituciones encargadas de llevarlo a cabo.

La democracia y las instituciones que de ella derivan están a prueba de muchas cosas, pero no de la ausencia de demócratas. El proceso electoral del 2 de julio demostró estar a la altura de nuestra democracia, pero nada se puede hacer cuando un competidor sólo acepta las reglas del juego si él gana. Y, si no es así, llama a realizar una "auténtica revolución", como lo hizo López Obrador esta semana en la entrevista con el Financial Times. O se compite democráticamente o se juega a ser un revolucionario de cartón piedra. No es ni siquiera ético plantearse esa disyuntiva. López Obrador parece estar decidido a
acabar con el mayor logro que ha tenido el perredismo a lo largo de sus más de 15 años de vida (y esa es una contribución indudable de Cuauhtémoc Cárdenas): construir un partido con el cual se puede estar de acuerdo o no, pero que se fortalecía en la misma medida en que fortalecía los cauces democráticos del país. Ahora, por no aceptar que perdió las elecciones, López Obrador lo quiere lanzar a algo que la mayoría de los perredistas hace tiempo desecharon: nada más y nada menos que la "revolución". ¿Se va a ir al monte López Obrador, se levantará en armas?, ¿se imagina usted a Manuel Camacho, a Ricardo Monreal o a Juan Enríquez Cabot acompañándolo en esa tarea?, ¿iniciarán la "revolución" los gobernadores perredistas? Es ridículo y demuestra una ignorancia política increíble en un hombre que aspiró a gobernar a más de cien millones de mexicanos.

Que la democracia la hacen los demócratas lo podemos comprobar en Chiapas. Estuvimos allí la semana pasada: el clima electoral era especialmente denso. Hubo acusaciones muy fuertes respecto de la intervención gubernamental, lo que provocó, incluso, una tardía alianza de facto PRI-PAN. El resultado, hasta ahora (hoy se realizará el conteo distrital) no pudo ser más cerrado: Juan Sabines aventaja a José Antonio Aguilar Bodegas por apenas dos mil votos. La anulación o el nuevo escrutinio de un puñado de casillas podría variar el resultado. Tanto Sabines como Aguilar Bodegas, en ese contexto, se han
declarado ganadores, pero los dos, en una actitud de sensatez y moderación que esperamos perdure en las próximas semanas, han insistido en que recorrerán exclusivamente el camino legal y van a reconocer como triunfador a quien decidan las autoridades; incluso Sabines, candidato de la coalición Por el Bien de Todos, fue enfático en deslindarse de la llamada resistencia civil de López Obrador, en reconocer a las instituciones electorales federales e, incluso, en decir que si el TEPJF confirma a Felipe Calderón como Presidente, será con él con quien trabaje el gobierno chiapaneco. Aguilar Bodegas descartó plantones o movilizaciones y apuesta también a la vía legal.

Y la diferencia, entre ambos, es de apenas dos mil votos. Una lecciónpara los "revolucionarios" del Paseo de la Reforma.

Felipe Calderón: confío en los magistrados

Margarita Aguilera Flores
La Nación
agosto 2006

En audiencia privada concedida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a Felipe Calderón Hinojosa el pasado 30 de julio, el Candidato panista a la Presidencia de la República refrendó en persona su plena confianza en la ley y las instituciones.

Dijo a los siete magistrados de la Sala Superior que en ellos impera la plena conciencia de la repercusión histórica de su resolución, pues quedará registrada en la historia de México y será revisada una y otra vez por las próximas generaciones.

Felipe Calderón se manifestó convencido de que las diferencias entre los mexicanos son naturales y la pluralidad enriquece la vida nacional, por lo que los desacuerdos deben resolverse por medios pacíficos y no violentos, conforme a la legalidad y no con base en la presión.

Testigo del México antidemocrático

El Candidato panista hizo hincapié en que a lo largo de su trayectoria política ha participado en la paulatina edificación democrática del país, desde la configuración del primer Tribunal Electoral que con alcances limitados dio el rumbo a la certeza legal que México necesitaba.

También esbozó la lucha panista por la democracia cuando Don Luis Héctor Álvarez fue perseguido, amenazado e incluso encarcelado. De él, recordó Calderón, aprendió la urgencia de buscar la democracia en México por medios democráticos, aunque el contexto fuera profundamente antidemocrático: luchar de manera no violenta en un entorno terriblemente violento.

“La búsqueda de hoy es similar a la de antaño pero en condiciones distintas, ya que ésta se enfoca al respeto al voto que los mexicanos emitimos el 2 de julio. Ese voto de los indígenas, de las amas de casa, de los trabajadores, de los profesionistas, de los padres de familia, es decir, el voto de todos”, dijo Calderón Hinojosa.

Apuntó que la valoración de la pasada elección es responsabilidad de los magistrados, toda vez que los argumentos panistas sobre su triunfo ya fueron hechos en tiempo y forma, sobre todo porque el pueblo de México también los conoce, sabe que el voto fue libre en la elección más competida y participativa, así como la más vigilada, en la historia del país.

En la pasada contienda electoral, señaló, todos los partidos tuvieron igualdad de oportunidades y el cómputo de votos realizado por los ciudadanos arrojó una diferencia a favor del PAN que aunque parece pequeña no lo es: se trata de un cuarto de millón de votos.

E hizo referencia a Alemania, donde la diferencia entre el primero y el segundo lugar fue de tan sólo seis mil sufragios. En Italia fue de menos de cinco mil y en Costa Rica de 14 mil, país que no efectuó un recuento, como se ha dicho.

Bajo una ley también perredista

Respecto a un nuevo conteo total solicitado por el partido impugnante, citó que la legislación mexicana es sumamente clara en el énfasis a la validez del cómputo realizado en las casillas, por lo que la Ley Electoral en su artículo 247 reserva el recuento para casos excepcionales.

Esto se basa, explicó, en una razón histórica que a él le tocó vivir desde la oposición: antes el fraude electoral incluía también, y fundamentalmente, la alteración de paquetes.

Algo que el PAN sufrió infinidad de veces desde 1939.

En este sentido se remitió a los testimonios de la elección intermedia de Michoacán en 1989, que constan en las actas de la autoridad electoral estatal y fueron también recogidos por la prensa, entre ellos por el periodista Pascal Beltrán del Río en su libro Michoacán, ni un paso atrás, de editorial Proceso.

Citó que en ese ejemplar el dirigente perredista Fidel Marín describe que la alquimia era muy tradicional, y básicamente eran “los tacos, los robos de urnas y la alteración de paquetes electorales. En aquella elección, en mi estado, los perredistas grabaron conversaciones realizadas durante la madrugada del 3 de julio, las cuales formaron parte de una operación para revertir resultados en el primer distrito electoral, con cabecera en Morelia”.

Este tipo de casos fueron los que llevaron a todos los partidos políticos, desde luego al PAN y al PRD, a dar validez formal al acta de escrutinio de las casillas y reducir la apertura y el recuento a casos excepcionales que se establece en la ley. De ahí que en las sucesivas reformas, incluida la vigente, votada por el PRD, se dio plena validez al cómputo de casillas con miras a evitar el fraude cometido a través de la alteración de paquetes electorales.

Felipe Calderón agradeció a los siete magistrados que lo escucharan y relató lo difícil de llegar hasta donde lo ha hecho: “Tuve muchos obstáculos, incluso hasta para ser candidato de mi partido. Tuve adversarios poderosos, muy carismáticos. Pero gané limpiamente.

A pulso. Y no permitiremos que esos votos emitidos por millones y millones de mexicanos se cancelen por la demagogia y la sinrazón que acabaría no sólo con una elección democrática sino con el futuro del país”.

Neofobaproa… de la coalición

Carlos Marín
Asalto a la razón
Milenio
23 de agosto de 2006

Sobrada razón tiene Andrés Manuel López Obrador en seguir combatiendo el mayor fraude a los mexicanos en la historia: el Fobaproa.

¿Por qué otros han de pagar por decenios las raterías en la privatización de la banca, los autopréstamos de banqueros y el
catastrófico "error de diciembre" de 1994?

El tema viene a cuento por la desfachatez con que la coalición pejista obliga a los capitalinos a pagar una variante (menor en cuantía pero igual de inmoral) del Fobaproa:

Lorenzo Ysasi, presidente de la Canaco, aceptó de Alejandro Encinas, jefe del gobierno del DF, una típica propuesta indecorosa: hoteles, comercios y empresas de servicios del Paseo del Bloqueo (Periférico-Zócalo) tendrán "estímulos" fiscales para paliar sus pérdidas.

Este atraco al erario se reflejará en peores servicios públicos y se añade al financiamiento de la sociedad a los partidos y a los
legisladores (federales y locales) que tienen que costear su votoreven.