agosto 26, 2006

Demandas

Catón
De Política y Cosas Peores
Grupo Reforma
26 de agosto de 2006

Desde antes que empezara la contienda electoral expuse mi idea en el sentido de que el gobierno que sustituiría al de Fox debía ser de izquierda, y hasta dije con meridiana claridad que mi candidato a presidir ese gobierno era Cuauhtémoc Cárdenas. (Aun así todavía queda un par de babiecas de flaca memoria o exiguo entendimiento que me tildan de derechista y reaccionario.) Cuando López Obrador, con la complicidad de las tribus más extremistas e inmorales del PRD, se apoderó de la candidatura en forma totalmente antidemocrática, supe que la corriente más dogmática, violenta y corrupta de ese partido amenazaba a México, pues su supuesto izquierdismo no representa a la auténtica izquierda mexicana, democrática, liberal y moderna, sino a los restos de un anacrónico radicalismo cuyos métodos políticos han tenido por base la corrupción y el uso de la violencia como medio para ganar posiciones políticas. Ya hemos visto los extremos a que son capaces de llegar esos que dicen buscar el bien de todos y no hacen sino procurar su propio bien. Las elecciones se llevaron a cabo, y la mayoría de los mexicanos rechazaron ese radicalismo. Por más defectos que se busquen al proceso electoral lo sucedido muestra que los errores cometidos por López Obrador, sus actitudes y su prepotencia atemorizaron a un gran número de electores, aun a muchos que simpatizaban con la idea de un régimen que atendiera las demandas de los pobres. Ahora esas demandas tendrán que ser oídas por el candidato que en términos de ley obtuvo la mayoría de los sufragios, así su ventaja fuera estrecha. Felipe Calderón deberá gobernar principalmente en beneficio de ese vasto sector del pueblo mexicano, el de los más necesitados. Nadie le tomará a mal, sino antes bien será demostración de inteligencia política, que recoja algunos de los planteamientos de López Obrador y los convierta en acciones de gobierno, suprimiendo los excesos populistas de AMLO, pero buscando que los ideales de justicia se plasmen en mejores condiciones de vida para los marginados. Esto no será hacer concesiones a la izquierda; será atender un llamado que ya no es posible desoír... Se encuentran dos señores que hacía mucho tiempo no se veían. "Dime -pregunta uno-, ¿qué se ha hecho tu hija Borsalina?" "Trabaja de artista -responde orgulloso el otro señor-, y mañana debuta". "¡Ah, jijo! -se sorprende el otro-. Cambia rápido, ¿no?"... El muchacho y su novia se besaban apasionadamente en el automóvil. Ella, preocupada, se separa del chico y le pregunta: "Oye, Afrodisio: esto de tantos besos, ¿será bueno para la salud?" "No sé en tu caso -responde el muchacho-, pero a mí me fortalece algunos músculos"... Antes de comenzar la noche de bodas el novio toma por los hombros a su flamante mujercita y clavándole una mirada penetrante le pregunta con tono de gran solemnidad: "Dime, Rosibel: ¿soy yo el primer hombre?" "¡Presumidillo! -le contesta Rosibel dándole un cariñoso golpecito en el pecho-. ¡Tú sabes muy bien que el primer hombre fue Adán!"... Llegó el borrachito a su casa cuando ya amanecía. "¡Briago! ¡Desobligado! ¡Irresponsable! -le grita muy indignada su señora-. ¡Mira nomás a qué horas vienes! ¡Ya has de haber perdido la raya!" El borrachito se baja la ropa y volviéndose de espaldas muestra a su esposa la parte posterior. "No, viejita -le dice-. Mira, todavía la traigo"... FIN.

Estampillas

Jaime Sánchez Susarrey
Reforma
26 de agosto de 2006

Y se hizo la luz. Ya no hay ninguna duda. AMLO lo dijo con toda claridad. La Convención Nacional Democrática podría nombrar a un Presidente legítimo y a un "consejo de resistencia civil" para impedir la imposición. Por eso la mañana del 17 de septiembre el país podría despertarse con la novedad de que hay dos presidentes: uno espurio, pelele, producto del fraude electoral: Felipe Calderón; y otro que contaría con la representación verdadera del pueblo y de la nación: AMLO. Todo lo anterior lo dijo, para que no se tome a la ligera, en una entrevista que le concedió al periódico Le Monde. Está escrito en letra de molde.

Rubem Fonseca dixit: la verdad es más extraña que la ficción porque no está obligada a responder a lo posible. Hace apenas unas semanas, propuse en este mismo espacio que la Convención Nacional de Payasos declarara a López Obrador presidente de la República y le confiriera poderes absolutos sobre el Zócalo de la Ciudad de México. Me quedé corto, una vez más. El Peje y sus maraqueros son simple y llanamente insuperables. La toma de Paseo de la Reforma y la convocatoria de la Convención Nacional Democrática son dos ideas geniales. Sobre todo, porque en la Convención estarán representados no sólo los payasos, como propuse inicialmente, sino todos los pueblos y las etnias (incluidos los pejelagartos, los panchosvillas, etcétera) que componen este gran país. (No sobra reiterar que las chachalacas y especies anexas deben abstenerse; no son ni nunca serán bienvenidas.)

Prudencia, prudencia y más prudencia. No son las palabras de algún revolucionario francés, sino de quienes consideran que la única manera de enfrentar a Andrés Manuel y sus huestes es la tolerancia. La mejor prueba, dicen, de que la estrategia es correcta es el desgaste que están sufriendo AMLO y su movimiento. Además, el precedente de lo que ocurrió en Chiapas con el subcomandante Marcos parecería confirmar el diagnóstico. El antiguo y mediático guerrillero ha terminado convertido en un clown sin gracia ni audiencia. Pero, desgraciadamente, las cosas no son tan sencillas. El Zócalo de la Ciudad de México no es algún lugar perdido en las montañas del sureste mexicano. AMLO tampoco es Marcos; no es lo mismo un candidato presidencial vencido por unas décimas de punto que el líder de un movimiento en la selva. Así que más temprano que tarde, el gobierno de la República se verá ante el dilema de aplicar la ley o tolerar lo intolerable. Y a eso hay que agregar que los posicionamientos y las acciones serán cada vez más radicales. AMLO ha hablado de revolución, va por todo y no está bromeando. A estas alturas, lo menos que deberíamos haber aprendido es que hay que tomarlo en serio.

Una buena y una mala. La buena: AMLO ha perdido simpatía entre los ciudadanos. Muchos de los que votaron por él están arrepentidos y aterrados. Es más, si la elección fuese hoy Felipe Calderón se impondría de nuevo por un margen más amplio. Y no sólo eso. Los partidos que integran la coalición Por el Bien de Todos, particularmente Convergencia por la Democracia, se están distanciando de López Obrador. Otro tanto está ocurriendo con las corrientes más moderadas del perredismo. La vía insurreccional del candidato rijoso no le conviene al partido que se ha convertido en la segunda fuerza en el Congreso. El cálculo de Marcelo Ebrard no es diferente. Las protestas y la violencia hundirían irremediablemente a su gobierno. Pero esas tendencias sólo se consolidarán en el mediano plazo. El aquí y ahora es otra cosa. Los perredistas irán al Informe presidencial y al Grito en el Zócalo como un pequeño ejército bajo el mando de López. Y todo aquel que se salga de esta línea será denunciado y crucificado como un traidor. El Peje está de capa caída, pero aún paraliza a sus seguidores con una sola mirada. Esta es la noticia mala. Nada está decidido de antemano; todo puede suceder. Su apuesta es polarizar para convertirse en el líder indiscutible del "movimiento liberador"; poco importa que los ingredientes de ese brebaje sean la violencia y la sangre.

Oaxaca. Sólo un ingenuo no vería las coincidencias y los vasos comunicantes entre Oaxaca y la Ciudad de México. La Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca está exigiendo: a) la desaparición de poderes; b) la formación de un gobierno popular (whatever that means); c) la celebración de nuevas elecciones. Las demandas gremiales y sociales han quedado atrás. El conflicto está absolutamente politizado y los métodos de lucha son ilegales y violentos. Toda proporción guardada, estamos ante ecos de lo que podría ocurrir en la Ciudad de México. La APPO ha expresado de múltiples maneras su solidaridad con la candidatura de AMLO, primero, y con la exigencia del conteo voto por voto. Van en el mismo barco: el orden existente ilegítimo debe ser purificado para crear nuevas instituciones.

Mea culpa. La gran mayoría de los intelectuales de izquierda nos debe una explicación. Cómo fue que se sumaron a la candidatura de un personaje como López. Qué fue lo que vieron en él. O más exactamente, por qué no vieron lo evidente. El programa de AMLO no es ni nunca fue de izquierda. Sus propuestas son un conjunto de medidas populistas de los años setenta o delirantes disparates como crear 32 universidades y 400 preparatorias. Pero no sólo eso. Lo más grave es la naturaleza del personaje. La dimensión mesiánica de su personalidad y su desprecio por las instituciones siempre fueron evidentes. Y qué decir del componente paranoico que se traduce en la denuncia de complots urbi et orbi. Todo eso se ha potenciado con la derrota, pero nada más. No basta, por lo tanto, con deslindarse. La responsabilidad de los intelectuales en el encumbramiento de este personaje es mayor. Los que minimizaron sus rasgos autoritarios e irracionales no son menos culpables que los que lo veneraron y adularon (¡Oh, Andrés, sálvanos de una vez!).

¿Hacia dónde vamos? Hacia el enfrentamiento. Al final, no habrá otra opción. López jamás aceptará la derrota. Hacerlo va contra su naturaleza. Y ya se sabe que no hay que pedirle peras al olmo. Quienes tienen esperanza en la negociación y el entendimiento, por ser virtudes propias de la política, son unos ingenuos. La suerte está echada. Sólo un fallo favorable a AMLO o la anulación de las elecciones por el Tribunal Electoral cambiaría radicalmente el escenario. El tiempo está en principio a favor de Felipe Calderón y las instituciones. Pero nada está escrito en forma definitiva. Antes de llegar a buen puerto, habrá que salvar varias tormentas tropicales y alguno que otro tifón.

Ganan casas por bloquear

Ernesto Osorio
Reforma

La Unión de Lucha Vecinal Valle de Anáhuac tiene cuatro campamentos en el bloqueo y ofrece 25 puntos por cada turno de de cuatro horas

Ciudad de México (26 agosto 2006).-Para algunos, la principal motivación para ser parte del bloqueo en el corredor Reforma-Centro Histórico no es el recuento voto por voto, sino conseguir casita por casita.

La Unión de Lucha Vecinal Valle de Anáhuac, cercana al PRD, promete a sus agremiados "puntos" que les sirven para acceder a una vivienda a crédito, a cambio de participar en el plantón en apoyo a Andrés Manuel López Obrador.

La agrupación tiene cuatro campamentos en el bloqueo en la zona de Reforma e Insurgentes, dentro de la zona designada a la Delegación Tláhuac. Se establecieron turnos de cuatro horas y por cada uno se asignan 25 puntos y no hay restricciones para duplicar o triplicar la estancia diaria, confirmaron algunos agremiados.

Varios miembros de la unión entrevistados por REFORMA coincidieron en que el sistema para lograr una vivienda es a través de los puntos, que se consiguen en actos políticos del PRD.

"En seis años acumulé 8 mil 900 puntos y el mes próximo, si Dios quiere, me entregarán mi casa", explicó uno de los afiliados a la unión que tiene un taller mecánico en el Centro Histórico y ha estado presente en el plantón, pero se niega a dar su nombre por temor a perder su puntuación.

Para una ama de casa, que también pidió el anonimato, el cansancio por pasar las noches en el plantón se justifica, pues su puntaje era reducido y con las dos semanas que lleva apoyando el movimiento ha podido mejorar su calificación.

La Unión de Lucha Vecinal Valle de Anáhuac es una agrupación dedicada a gestionar la construcción de casas y departamentos ante el Instituto de Vivienda del DF (Invi).

Edna Vega, titular del Invi, reconoció que esa agrupación es una de las más activas en la gestión de vivienda en el DF.

Las viviendas que obtiene la unión, a la que están afiliadas cerca de mil 500 personas, son asignadas con base en un sistema de "puntos" parecido al que usan tarjetas de crédito y líneas aéreas, sólo que en vez de compras, los "puntos" se ganan acudiendo a manifestaciones y eventos perredistas.

El martes, REFORMA estuvo presente en una de las asambleas nocturnas de la unión, la cual se llevó a cabo en la cerrada de San Antonio Abad 103, Colonia Tránsito y estuvieron presentes unas 22 personas.

Ahí, Cecilia Contreras -ex candidata a una diputación local por el PRD- informó sobre la gestoría de cuatro predios en las colonias Obrera, Tránsito y Paulino Navarro, y el estado de los trámites ante el Invi.

Además, convocó a la marcha del Zócalo al Palacio Legislativo el 1 de septiembre, día del Informe Presidencial, y les recordó que se pasará lista.

Según un asistente a la asamblea, los puntos no sólo se obtienen en plantones y marchas. Recordó que antes de las elecciones elaboraban sondeos para el PRD.

Todo queda en familia

La Unión de Lucha Vecinal Valle de Anáhuac es encabezada por Armando "El Negro" Contreras Luna, su esposa, la diputada local por el PRD Guadalupe Ocampo, y su hija, Cecilia Contreras Ocampo.

Los tres contendieron, sin éxito, en las elecciones internas del PRD para buscar, respectivamente, la Jefatura Delegacional en Cuauhtémoc, una diputación federal y una diputación local.

El grupo opera así: se ubica un predio en el que haya una construcción abandonada y en condiciones precarias para invadirlo. Posteriormente se pide a las autoridades que expropien el predio y comienza la gestión ante el Instituto de Vivienda del DF.

Los beneficiados con las nuevas viviendas se seleccionan de entre los agremiados a través del sistema de puntos.