febrero 21, 2007

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Hackean página de Presidencia de la República

Desolador futuro por cambio climático

GUILLERMINA GUILLÉN
El Universal

Miércoles 21 de febrero de 2007

Según previsiones, ningún estado del país estará exento de la escasez de agua, reducción de zonas agrícolas y enfermedades por contaminación

La escasez de agua será el primer indicio de la crisis del cambio climático para México, según lo proyectado por científicos y autoridades encabezadas por el Nobel de Química 1995, Mario Molina, los cuales -a principios de este mes- presentaron ante la comunidad internacional en París, Francia, su Tercer comunicado sobre cambio climático, donde plantean que ninguna entidad del país saldrá bien librada.

La sequía se agravará, se reducirán los espacios de aptitud para cultivo de maíz, mientras que ejidatarios y comunidades agrarias dueños de bosques, verán cómo estos ecosistemas y los áridos (entre ambos habitan ocho de cada 10 mexicanos), serán invadidos por la presión de la agricultura. Las superficies no aptas para el cultivo aumentarán.

Estas proyecciones prevén que al 2050, el aumento de la temperatura y la humedad traerán a México enfermedades por contaminación del aire y del agua; muertes por golpes de calor en Aguascalientes, Chihuahua, el Distrito Federal, Sonora y Baja California; aumentarán las migraciones al norte; en el DF y el estado de México no habrá suficiente agua para consumo doméstico y tendrá que crecer el uso de químicos para campañas permanentes de fumigación en localidades de difícil acceso, sobre todo del sureste mexicano, que recibirá de vuelta al dengue, el cólera y paludismo, actualmente bajo control.

Las muertes por diarreas también se multiplicarán. Actualmente somos 103.2 millones de habitantes. Las estimaciones oficiales establecen que al 2050, México estará poblado por unos 130 millones de personas, gran parte de ellas adultos mayores y mujeres, que serán los más afectados por aumento de temperaturas, lo mismo que especies vegetales y animales que se extinguirán porque no alcanzarán a adaptarse a la velocidad del cambio climático.

"Al 2020 -se estima- disminuirán las lluvias entre 0% y -5%, mientras que la temperatura aumentará entre 0.6 y 1.4 grados centígrados. Para el 2050 las precipitaciones variarán entre +5% y -1.5%, y la temperatura aumentará entre 1.5 y 2.5 grados. Al 2080 nuestro país padecerá una disminución de lluvias de entre 5% y 1.5%, en tanto que la temperatura aumentará entre tres y cuatro grados", expone el reporte mexicano.

Sonora es el estado que preocupa más a los expertos pues dará cuenta -en su más cruda expresión- de los estragos del cambio climático. Allí aumentarán 30% sus zonas secas. Los habitantes sufrirán lo mismo olas de calor que de frío; ciudades y campo se disputarán la escasa disponibilidad del agua, y los ancianos morirán por temperaturas extremas.

México con sed

Al 2030 la disponibilidad de agua por mexicano será de apenas 11% del mínimo adecuado que recomiendan los organismos internacionales (sólo 113 de mil metros cúbicos por año). Se intensificará el uso de ventiladores y aire acondicionado, y dado el aumento en el uso de energía eléctrica, entidades que reciben subsidios de la Comisión Federal de Electricidad ya comienzan a solicitar que el horario de verano se amplíe con todo y los apoyos que esa dependencia no está en condiciones de soportar.

En el estado de México aumentará la erosión eólica, que le hará perder hasta 25 toneladas de suelo al año. La capital del país, por su parte, enfrentará olas de calor, inundaciones, complicaciones en sus vías de comunicación e invasiones en las pocas zonas de reserva natural que conserva.

Son casi todos los estados del país los que padecen presiones por la escasez de agua; solamente se libran Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán que, por el contrario, recibirán tanta agua en los siguientes años, que les impactará negativamente en sus sistemas productivos y sociales.

Medicina amarga

En 2003, cada mexicano consumió como parte de sus actividades el equivalente a menos de 11 barriles de petróleo crudo al año, o lo que también representa mantener encendidos 20 focos de 100 watts o consumir poco más de 43 tanques con 50 litros de gasolina en el mismo lapso. Esto, por utilizar energía eléctrica, automóviles, y emplear gas para bañarse y preparar los alimentos, sobre todo.

Autoridades mexicanas iniciaron algunos pasos para que el país ayude a mitigar el incremento de gases que propician el calentamiento global, mismo que, advierten, "llegó para quedarse y lo más seguro es que tardemos muchos años para resarcir el daño".

'Gobierna' Centro Alejandra Barrios o ¿Y para que sirve el gobierno perredista en la capirucha?

Ofrece lideresa de ambulantes prestaciones sociales a los agremiados a su asociación civil

Ernesto Osorio

Ciudad de México (21 febrero 2007).- En sus 25 años como dirigente de vendedores ambulantes, Alejandra Barrios Richards ha construido un gobierno paralelo en el Centro Histórico del DF que se sostiene con las cuotas de sus agremiados.

La lideresa controla a poco más de 5 mil comerciantes informales, muchos de los cuales venden productos de contrabando o piratas, integrados en la Asociación Legítima Cívica y Comercial, y además tiene influencia sobre nueve organizaciones, que suman más de 20 mil puesteros.

Con las cuotas que cobra a los vendedores -que son en promedio de 50 pesos por puesto al día, y en cada uno pueden trabajar hasta tres personas-, Barrios ha armado una estructura que ofrece programas de vivienda, de abasto, servicios de educación y de salud, actividades deportivas y asistencia jurídica.

Expertos consultados por REFORMA consideran que dichos proyectos le confieren un poder en la zona del Centro Histórico que hace prácticamente imposible el retiro de los ambulantes de la zona.

"A la larga, estas organizaciones se convierten en poderes paralelos al Gobierno.

"Y en el caso de Alejandra Barrios, ella tiene una asociación de carácter gremial, laboral y corporativo, que reúne, además, la característica de territorialidad", señaló Carlos Sirvent, politólogo de la UNAM.

Como las autoridades no pueden dar todas las prestaciones a los ambulantes, porque no pagan impuestos, alguien tiene que dárselas, indicó David Mendoza, catedrático en Ciencia Política e investigador de la UNAM.

"Este tipo de organizaciones cobran mayor fuerza cuando ofrecen algún tipo de capital político al Estado. Ese es el caso de esta agrupación, y el de muchas otras, que para los gobiernos resultan fundamentales en años electorales", agregó.

La asociación de Barrios administra sus recursos mediante dos fideicomisos.

Uno es el del comercio popular -del cual se erogan los gastos para guardería, servicio médico, educación y abasto-, y el otro está destinado a la vivienda.

Incluso tiene un Centro de Desarrollo Infantil (Cendi), que está a cargo de la profesora Elena Hernández Martínez, quien dirige a 22 empleados, entre maestros, personal de apoyo, intendencia y vigilancia.

El plantel, ubicado en Bolivia 5, en el Centro Histórico, cuenta con el reconocimiento oficial 09060582 y 09990123 ante la SEP para guardería y educación inicial.

El registro está vigente desde el 4 de noviembre de 1999.

Barrios justifica su labor al señalar que ofrece opciones de empleo.

"Yo le quito al Gobierno un peso de encima con darle trabajo a la gente, con darle vivienda, con darle salud, buena educación", afirmó en entrevista la lideresa, quien lleva más de cuatro décadas dedicada al comercio callejero.