marzo 29, 2007

Venezuela dará a su moneda nuevo nombre y nuevo valor

(La solución a la tan deficiente economía de Venezuela: moneda de 12.5 centavos.... ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie?!!!!!)

De Pearson Newsletter

por Simón Romero
New York Times News Service

Caracas, Venezuela, 22 de marzo – Este año, de todas las sorprendentes medidas económicas anunciadas por el presidente Hugo Chávez, desde la nacionalización de grandes empresas eléctricas y de telefonía, hasta la amenaza de cárcel para quienes violen los controles de precios, ninguna ha confundido más a los economistas que su aventura en materia de reforma monetaria.

Primero, Chávez dijo que las autoridades eliminarían tres ceros de la actual moneda, el bolívar. Después dijo que el nuevo bolívar, que valdrá 1,000 bolívares antiguos, se llamaría “bolívar fuerte”.

Por último, y por órdenes de Chávez, el banco central dijo la semana pasada que volvería a emitir, luego de tres décadas fuera de circulación, la moneda de 12.5 centavos, símbolo de la prosperidad de Venezuela en las décadas de los sesenta y setenta, antes que los derrochadores auges petroleros culminaran en abruptas devaluaciones.

Chávez defiende estas ideas, que entrarán en efecto en enero, como una manera de combatir la inflación, que en las últimas semanas llegó a 20%, la más alta en Latinoamérica. Los funcionarios culpan a “los acaparadores” por la escasez de bienes de consumo básicos y los aumentos de precios en los alimentos en el mercado negro. Chávez dijo que el cambio de nombre y denominación de la moneda infundirán confianza.

Gastón Parra, presidente del Banco Central de Venezuela, apareció en televisión la semana pasada, para enfatizar que el efecto de estas medidas en el valor de la moneda de Venezuela sería neutral, que no aumentarían ni disminuirían los salarios, las deudas, ni el precio de los bienes de consumo.

No obstante, los economistas privados dijeron que estos cambios, combinados con la inflación, podrían intensificar la confusión en los precios. Agregaron que la inflación es resultado de un aumento en el gasto público de Chávez y de los crecientes esfuerzos de los hombres de negocio por darle la vuelta a los controles de precios y de cambio de divisas.

“Estamos viendo una política con la forma de un cambio engañoso, efectuado al capricho de un hombre cuyo fuerte no es precisamente la economía”, dijo Hugo Faria, economista del Instituto de Estudios Superiores de Administración, una escuela de administración privada. “Cualquiera que este pensando que una moneda de 12 y medio centavos es el remedio para los problemas del país, no está pensando con claridad”.

Desde enero, la inflación ha aumentado con rapidez desde que una drástica caída en el valor del bolívar en el mercado negro provocó el aumento en los precios de los bienes importados. Desde que Chávez decidió nacionalizar las grandes empresas de teléfonos y electricidad, también en enero pasado, los venezolanos se han apresurado a sacar dinero del país, dijeron los corredores de divisas. Este éxodo ha provocado que el bolívar se debilite cerca de 20% hasta el nivel de 4,000 unidades por un dólar en el mercado negro, colocándolo entre las divisas con peor comportamiento del mundo este año.

La decisión de renombrar la moneda y reintroducir la extraña moneda, conocida en el país como locha, término que se piensa deriva de una práctica anacrónica de dividir las unidades monetarias en octavos, u ochavos, ha dejado pasmados a muchos venezolanos. Más de un tercio de los 26 millones de habitantes del país son menores de 18 años y no recuerdan esta moneda, que dejó de circular en la década de 1970.

“Pienso que es psicología barata”, dijo Jhonny Marquez, gerente de una empresa de transportes. “No creo que disminuya la inflación”.

Sin embargo, Chávez, de 52 años, siente nostalgia por la moneda. Citando “el respeto por la economía de Venezuela que hay en el mundo” en la transmisión de su programa de televisión este mes, en el cual anunció el retorno de la moneda, dijo, “vamos a terminar con la inestabilidad monetaria en Venezuela”.

Chávez ha dicho que la redenominación de la moneda reflejaría la fortaleza económica que se ha recuperado durante su administración, terminando con la devaluación del bolívar que empezó en 1983.

Otros países han renombrado sus monedas con el fin de aumentar la confianza en sus economías, pero los economistas dijeron que la medida necesita venir acompañada con otras bases económicas sólidas y con reglas transparentes para las inversiones y la industria privada.

En muchos aspectos, Venezuela tiene bases sólidas. Cuenta con más de 30,000 millones de dólares en reservas en divisas extranjeras y con grandes flujos de ingresos, producto de las exportaciones petroleras este año, que se espera rebasen 50,000 millones de dólares.

Pero los economistas dijeron que la confianza en la economía empezó a erosionarse desde que el gobierno comenzó a ejercer de manera agresiva el control en las actividades de empresas extranjeras en los meses recientes. De hecho, la devaluación del bolívar en las transacciones callejeras ilustra la creciente preocupación.

Los historiadores económicos dijeron que la moneda de 12.5 centavos era descendiente de una moneda de 2.5 centavos introducida en la década de 1870, cuando la moneda del país se llamaba venezolano. Esta denominación se cambió a la de 12.5 centavos cuando se introdujo el bolívar, llamado así en honor a Simón Bolívar, el héroe libertador nacido en Caracas.
“Por lo menos no llaman el venecuba a la nueva moneda”, dijo Antonio Alessandrini, propietario de Globus, una empresa de Caracas que se dedica a las monedas raras, en referencia a la alianza de los gobiernos de Venezuela y Cuba. “Tal vez estos cambios fomenten nuestro negocio”.

Desde hace tiempo, el simbolismo ha sido una prioridad de Chávez, cuya presidencia empezó en 1999. Por ejemplo, después de surgir victorioso de la huelga que redujo las exportaciones petroleras de Venezuela en 2002 y 2003, cambió el nombre de los buques-tanque que bajaron las anclas para endurecer la huelga. Desaparecieron los nombres de las reinas de belleza venezolanas, reemplazados por los del sirviente y la amante de Simón Bolívar.

Algunos historiadores ven en las nuevas medidas financieras de Chávez un símil con los cambios que ocurrieron en Cuba cuando el Che Guevara se convirtió en presidente del Banco Central, después del derrocamiento del dictador Fulgencio Batista. Cuba emitió moneda con nueva iconografía, incluyendo un billete de cinco pesos con la imagen de Antonio Maceo, un líder afro-cubano de la independencia.

Parra, del Banco Central, dijo que ya se esperaban los cambios iconográficos para el bolívar fuerte. Los funcionarios del banco central han defendido los diferentes cambios monetarios, incluyendo la reintroducción de la moneda de 12.5 centavos, diciendo que evitaría que los comerciantes redondeen las cantidades.

“Recurrir a recuerdos del pasado, cuando la moneda era fuerte, puede crear la esperanza de que la moneda es fuerte otra vez”, dijo Fernando Coronil, autoridad en historia venezolana de University of Michigan. “Pero si eso no concuerda con la verdadera fortaleza de la economía, esas medidas podrían ser contraproducentes”.

Al enfocarse en el simbolismo financiero, dijeron los economistas, Chávez evita tomar las medidas necesarias que impidan una mayor desvalorización del bolívar. El gasto público aumentó 48% el año pasado, hasta cerca de 53,000 millones de dólares, después que el gobierno otorgó bonos a los servidores públicos y aumentó su gasto en programas de asistencia social.

Teniendo los precios del petróleo en niveles históricamente altos, la economía de Venezuela aún crece a una envidiable tasa cercana a 10% anual, pero los economistas dijeron que la inflación es generada en parte por políticas desordenadas, que tienen como prioridad el consumo y no el ahorro. Por ejemplo, las ventas de automóviles han aumentado 49.5% este año, de acuerdo con Cavenez, la cámara de la industria automotriz.

Chávez no tiene intención de limitar sus intentos por realizar una reforma monetaria en Venezuela. “En Latinoamérica, algún día tendremos nuestra propia divisa”, dijo en su programa de televisión y propuso llamarla en honor a Antonio José de Sucre, aristócrata y luchador independentista venezolano que fue amigo de Bolívar.

Traducido por Luis Cedillo
Editado por Juan Carlos Jolly
Copyright © 2007 The New York Times Company, Inc. All Rights Reserved