abril 12, 2007

Refinería azteca, una desilusión

Fox ofreció supermercado y Calderón se queda en pulpería

* Óscar Arias y Óscar Berger se desilusionan con los 80,000 galones que ofrece mandatario mexicano
* La razón parece ser que los pozos mexicanos tienen una “declinación”, y según Arias, sus años contados
* Al parecer, suben las acciones de la ofensiva “pródiga” de Chávez en América Latina

SAN JOSÉ y CAMPECHE/ ACAN-EFE y AFP

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, manifestó también su insatisfacción por la decisión de México de reducir de 240,000 a 80,000 barriles de petróleo, su oferta para suplir una posible refinería regional que se construiría en Centroamérica.

El presidente mexicano, Felipe Calderón, anunció en la rueda de prensa al final de una cumbre presidencial del Plan Puebla Panamá (PPP) con los países centroamericanos, una reducción a la oferta hecha por su antecesor, Vicente Fox.

México se ha propuesto un liderazgo regional en Centroamérica que haga contrapeso a la creciente influencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pero su intento está lleno de timidez.

Arias se queja claramente

Arias declaró ayer miércoles, durante el Consejo de Gobierno, que “encontré en mis colegas centroamericanos manifestaciones de satisfacción y felicidad porque todavía queda viva la posibilidad” de construir la refinería en algún país de Centroamérica.

Sin embargo, el mandatario costarricense afirmó que “yo fui un poco la voz disonante porque pensé que no era motivo de estar contento, feliz y satisfecho, ya que el anuncio que nos hace el gobierno mexicano (...) es una tercera parte de lo que se había comprometido anteriormente”.

La iniciativa energética tiene su origen en una reunión multilateral realizada en 2005 en el balneario mexicano de Cancún, y que cobró impulso el año pasado, cuando los mandatarios se reunieron en la República Dominicana.

Inicialmente se había pactado que la empresa estatal Petróleos de México (Pemex) aportaría 240,000 de los 360,000 barriles que procesaría la futura refinería, y que los restantes los pusiera la compañía adjudicataria de una licitación.

Los yacimientos se secan

Calderón explicó que la rebaja de los volúmenes de abastecimiento “responde a una estimación objetiva de la producción petrolera de México”, y admitió que se ha registrado una “declinación” en algunos yacimientos mexicanos.

Ante esto, Arias dijo que “la explicación es que las reservas de petróleo mexicano tienen sus días contados, unos nueve años más o menos, y que no pueden mantener el compromiso de los 240,000 barriles diarios”.

Además, criticó que la refinería no pueda ser construida en México, pues, según aseguró, la Constitución prohíbe a ese país que empresas privadas realicen inversiones petroleras en su territorio.

“Que en 2007 se mantenga una norma de que sólo el Estado puede, de carácter monopolista, hacer inversiones en el campo petrolero realmente me parece anacrónico, con todo respeto para nuestros hermanos mexicanos”, expresó Arias.

Berger también descontento

Según un delegado que participó en la reunión de presidentes, Óscar Berger, de Guatemala, también mostró inconformidad con este anuncio de México, e incluso le recordó que es un compromiso de Estado y no de gobierno.

El anterior presidente mexicano “Vicente Fox nos dijo que era un proyecto de Estado, y ahora usted está cambiando el proyecto, presidente Calderón”, le señaló Berger al mandatario mexicano, confió el delegado.

La fuente añadió que Berger hizo notar que esta modificación de la cuota que aportaría México hace mucho menos atractivo el proyecto para las cuatro empresas que participan en la licitación de la refinería.

Según el informe que presentó México sobre el proyecto a la firma china National Petroleum Corporation, a pesar de la reducción de la aportación mexicana, la compañía “se encargaría de conseguir el petróleo restante”, dijo el delegado.