mayo 10, 2007

Detectan apoyo de FARC para izquierda mexicana

• Destina al menos 1 mdd para financiamiento, con especial énfasis en las redes de este país

Doris Gómora
El Universal
Jueves 10 de mayo de 2007

Además de mantener alianzas con los cárteles del narcotráfico mexicanos, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sustituyeron su oficina de México por redes de apoyo, financiando a organizaciones de izquierda a través de su frente internacional, al que destinan montos de un millón de dólares al año en promedio, indica información de inteligencia de los gobiernos de Colombia y México.

"Sabemos de México, donde se está moviendo en algunos círculos. Las FARC han reactivado su aparato diplomático, que generalmente funciona de manera paralela a su aparato de narcotráfico, de violencia, de armas", indicó, en entrevista con EL UNIVERSAL, Francisco Santos, vicepresidente de Colombia.

De acuerdo con reportes de inteligencia del gobierno de Colombia, cuya copia tiene EL UNIVERSAL, las FARC destinan de sus ingresos -78% de los cuales obtienen por medio del narcotráfico, el resto es por extorsión, secuestros, y cuotas de grupos simpatizantes en el extranjero- un millón de dólares para su frente internacional, con especial énfasis en México, donde venden más de la mitad de la cocaína a los cárteles de la droga.

Las FARC originalmente proyectaron que su frente internacional tendría ingresos por cuotas y recursos que obtuviera "de simpatizantes en sus países de injerencia".

Sin embargo, los reportes de inteligencia del gobierno de Colombia indican que, a partir de 2003 con el incremento de sus gastos para el narcotráfico, las FARC establecieron que, además de distribuir parte de sus ingresos a su frente internacional, en cada país donde tienen alianzas con el narcotráfico sus socios entregarían montos en efectivo, aún no especificados, mediante intermediarios a organizaciones de izquierda.

Es por ello que mientras que en 2003 las FARC destinaron desde Colombia 8 millones 600 mil dólares a su frente internacional, incluyendo México, a partir de 2004 el monto disminuyó a 2 millones 300 mil dólares, hasta llegar en 2006 a un millón 500 mil dólares.

A través de las organizaciones de izquierda que financian, las FARC distribuyen su ideología, organizan eventos, crean oficinas en el interior del país, efectúan el reclutamiento en universidades y realizan acciones contra los gobiernos de Colombia, México y Estados Unidos, indica la información.

El reporte de inteligencia del gobierno de Colombia indica que "la edad de reclutamiento es de los 16 a los 30 años. La organización hace una selección mediante un proceso que comienza con explicar los estatutos internos, los objetivos de la organización y los compromisos que se adquieren al convertirse en miembro activo de las FARC. Luego de este entrenamiento, la persona decide si desea ingresar a las filas".

Como en Colombia y otros países, en México las FARC integran sus redes urbanas de organizaciones de izquierda con personas que no pertenecen militarmente a la guerrilla, pero que tienen una preparación académica, información que fue corroborada por fuentes de inteligencia mexicana.

"Son personas altamente politizadas que llevan en apariencia una vida normal, casi todos con una especialidad o un oficio montado por la guerrilla desde el cual adelantan labores de inteligencia", detalla el reporte.

"Muchas veces ellos pescan (a los simpatizantes) en esos sitios (facultades de ciencias sociales) para llevar a gente que va de lo político o lo propagandístico a otros temas ya mucho más delicados, el narcotráfico o el terrorismo", agrega Santos.

El núcleo de apoyo a las FARC y la Coordinadora Continental Bolivariana, que apoyan abiertamente a las FARC en México y cuentan con la simpatía, incluso con la logística, de estudiantes de universidades como la UNAM, declinaron responder cualquier pregunta relacionada con financiamiento, persecuciones, oficina de operación o familiares de los miembros de la guerrilla radicados en el país.

Inteligencia de Colombia tiene ubicadas oficinas y casas en las que se reúnen simpatizantes y activistas de las FARC en la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Toluca.

Las casas habitación que utilizan las redes bolivarianas replican la operación del departamento que Luis Alberto Albán Urbano alias Marco León Calarcá y las FARC tuvieron entre 1993 y 2002, en la calle Diagonal de San Antonio en la colonia del Valle en la ciudad de México, el cual posteriormente fue referido como "la oficina de las FARC en México".

Inteligencia del gobierno de Colombia indica que otros familiares de Luis Alberto Albán Urbano ingresaron también a México, pero de acuerdo con información del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sólo Luis Alberto Albán y las FARC están considerados como organizaciones terroristas y narcotraficantes.

La mayoría de los contactos de los activistas y simpatizantes de México se efectúan en Colombia, Suiza, Venezuela, Perú, Brasil y Canadá, donde vive por su doble nacionalidad Juan Jacobo Albán, hijo de Luis Alberto Albán alias Marco León Calarcá.
Al igual que en otros países, en México las FARC realizan eventos "con participación de diversas ONG, movimientos de izquierda y personalidades proclives a la organización".

El 11 de marzo en la ciudad de México 170 delegados de 10 estados de la República junto con invitados de Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, Chile y Portugal formularon la declaración del primer Encuentro Nacional de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano, misma que fue difundida por el núcleo mexicano de apoyo a las FARC y la Coordinadora Continental Bolivariana capítulo México, además de anunciar otras reuniones más.

La declaratoria establece el rechazo a la alianza entre los gobiernos de Felipe Calderón, Álvaro Uribe y George Bush, así como a la presencia del Ejército mexicano en las operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de hacer un llamado contra las leyes antiterroristas que afectan a las FARC-EP.

Desde la convocatoria se especificó que las entregas de ponencias serían vía correo electrónico o directamente en el cubículo que lleva el mismo nombre del auditorio, Simón Bolívar, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

En el reporte del gobierno de Colombia se indica que "desde hace unos años, las FARC utilizan la publicación de páginas de internet como herramienta para la divulgación de la información enfocada principalmente a la comunidad internacional, con el fin de mantener su imagen y divulgar su ideología.

Las redes bolivarianas o de apoyo son lo que las FARC denominan "exportar la revolución", explica Raúl Muriel, consultor privado en Bogotá y experto en el tema de las FARC.

"Exportar la revolución es ir sembrando semillitas allá, colocarlas allá con lentitud para que a través de sus estructuras puedan ir generando el mismo fenómeno que en Colombia", detalla Muriel.

Por cada 10 simpatizantes que reclutan las redes bolivarianas y las FARC sólo dos continúan, pero en opinión de Muriel son suficientes para mantener su red.

El otro frente

Un elemento adicional de apoyo que tienen las FARC en México es la red de relaciones públicas que construyeron familiares de miembros élite de la guerrilla colombiana trabajando como representantes oficiales en diversas embajadas de Colombia en el mundo, y de ahí se contactaban con la oficina de México.

Entre esos contactos se encuentra Carlos Roberto Sáenz Vargas, hermano de Guillermo León Sáenz Vargas alias Alfonso Cano ideólogo de las FARC y representante de la guerrilla en las negociaciones de paz en Tlaxcala, México en 1992.

Carlos Roberto Sáenz, quien no es personal diplomático de carrera, laboró como segundo secretario de la misión diplomática permanente del gobierno de Colombia en Viena, desde donde mantenía contacto con los miembros de las FARC de México.

Documentos oficiales de la ONU, UNESCO y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual confirman la posición de Sáenz a partir de 1995. Tras su salida de la embajada encabezó diferentes ONG, entre ellas Agenda Bogotá, ofreciéndose incluso a servir como negociador entre el gobierno y las FARC a las que pertenece su hermano.

Entre 1993 y 2002, familiares de miembros de las FARC crearon conexiones desde representaciones diplomáticas del gobierno de Colombia y cuando dejaron de operar como personal de las misiones permanentes diplomáticas tenían construida una red de relaciones públicas que utilizaron en favor de las FARC.
El ex presidente de Colombia César Gaviria declinó responder preguntas sobre la oficina de las FARC en México, los nombramientos de familiares de miembros de las FARC en embajadas y sobre el futuro político de la guerrilla.

"A mí no me cabe la menor duda de que las FARC están trabajando en todo el continente. Estamos viendo brazos de ellos, los vemos moverse por los países vecinos con mucha facilidad", destacó Santos.

Además de México, Santos afirmó que el gobierno de Colombia tiene información corroborada de reclutamientos de las FARC en Bolivia y Paraguay con el mismo modus operandi: financiando grupos y buscando alianzas.

Carlos Holguín, ministro del Interior y de Justicia, señala que "para Colombia entre más lejos se vayan mejor, pero para México es muy grave. Son terroristas que tienen un compromiso ideológico con el fanatismo político de desestabilizar, y las actividades que cumplen ellos no son propiamente de ángel ni demócratas".

Sin embargo, para Myles Frechette, quien fuera embajador de Estados Unidos en Colombia entre 1994 y 1997, una de las razones por las cuales las FARC se han extendido a otros países se debe a la falta de reforzamiento de las fronteras colombianas."

En entrevista, Frechette destaca que cuando fue embajador de Estados Unidos su gobierno nunca hizo algún tipo de advertencia al gobierno de Colombia sobre las FARC "Nosotros no teníamos agentes trabajando en campo. Pero hicimos trabajos de inteligencia en celulares y radios y les dimos la información a los colombianos. Ellos intentaron destruir a las FARC y al ELN, pero no los destruyeron y las FARC siguen atacando con impunidad", externó.

En opinión de Frechette, el objetivo de las FARC no es negociar, sino buscar el poder.