junio 22, 2007

¡Ah, qué tiempos!

Germán Dehesa
GACETA DEL ÁNGEL
Reforma

Durante muchos, muchos años, la información en México se nutrió principalmente de lo que ocurría en el extranjero. La realidad nacional era algo totalmente irrelevante e indigno de ser noticia. Sin ánimo de ser preciso (recientemente escribí "Baja California Norte" y que se me arrancan con que no se dice así, que se dice asá, que en teoría se llama así, pero que en la realidad se dice asá... meñe, meñe, meñe); entonces, sin ánimo de ser preciso, creo recordar que el lento, pero implacable giro en la información nacional comenzó con Gustavo Díaz Ordaz y ya no se detuvo más. Hoy parece que en el extranjero no está ocurriendo nada y que todo lo interesante y escabroso está sucediendo aquí. Obviamente, esto no es cierto, pero así lo estamos viviendo y, por ejemplo, lo que haga o deje de decir George Bush es salivazo de cotorra junto a la ley anti-chapulín que tan acongojados nos tiene.

De la misma manera, el destino de Nicolás "El Copitas" Sarkozy (que es nombre como de villano de James Bond) nos resulta indiferente y extraño. En cambio, el drama que está viviendo "El Chueco" Villanueva (la primera cara diseñada por Pablo Picasso) nos tiene con el alma pendiente de un hilo muy tenue. ¡Qué chuecos se portaron con "El Chueco"!. Primero le dicen: ya estás libre, Chuequito; ya nomás pasas a tu celda, das una alzadita, no dejes tiradero y te vas con el de la puerta. Mientras, yo le aviso que ya saliste. Ni credencial te doy. Aquí no hay nadie que ni de lejos se parezca a ti. Ándale, Chuequito, fue un gusto conocerte... no, no dije susto, dije gusto.

Muy contento "El Chueco" fue por sus cosas, dio una limpiadita, se despidió de sus cuates y salió a respirar los aires de la libertad. Bueno, no alcanzó ni a respirar, porque ya estaban ahí otros cuicos que lo esperaban para volverlo a guardar. Pero si acabo de salir, no sean perros. Lo sentimos en el alma, señor Chueco, pero estamos dando cumplimiento a un mandato de extradición. ¡Me secuestran!, ¡me secuestran!. Síguele con tus payasadas y te doy un piquetito, ¡voltéame a ver!, pues si estoy volteando, mejor usté hágase pa'cá. Se acabó el argüende y Don Mario Villanueva agarró tambo otra vez. Esto es lo que tiene dividida a la opinión nacional. Los hay chuequistas y los hay antichuequistas; los hay que dicen que fue una maniobra política y los hay que dicen que ahí está el requerimiento norteamericano y que si ahora hasta sin requerimiento los estamos mandando, con documentos y como diría mi tío El Guajolote: cuantimás.

Tenemos además el inmenso agravio a nuestro lábaro patrio consumado por unos hooligans modelo koala que allá en Australia públicamente se pusieron a jugar con tres globos llenos de pintura que representaban los colores de nuestra bandera. Más se tardaron en hacerlo, que en provocar la furia de los residentes mexicanos en Australia (que ya han de estar enchilados por el hecho mismo de ser residentes en Australia y vivir lejos del nixtamal) que se presentaron hechos la peluda con el Encargado de Negocios en Australia quien manifestó "su profunda indignación" y añadió que "¡qué mal negocio!" y que de inmediato iba a rajar con nuestra Canciller que también se puso como loca y le exigió una explicación al Embajador de Australia. Me quiero imaginar la explicación de los globos, la pintura, la bandera, la guerrita con otros hooligans que traían otra bandera y el Embajador igual de necio: I' don't get it y en eso se amachó. Total que todavía no sabemos si nos van a pedir perdón, o le declaramos la guerra, asunto éste bastante complicado, si tomamos en cuenta que nuestra nave más veloz es "El Zapoteco". No'pos cuándo. HOY TOCA.


¿QUÉ TAL DURMIÓ? MLXX (1070)

ARTURO MONTIEL ROJAS duerme mucho más a gusto que Felipe Calderón.


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