agosto 20, 2007

Tracking Hurricane Dean video [weather.com]

Bastaron 13 palabras para ‘reventar’ el congreso perredista

Jorge Octavio Ochoa y Jorge Ramos
El Universal
Lunes 20 de agosto de 2007

Un párrafo de 13 palabras fue suficiente para romper el décimo congreso y enconar la disputa en el PRD.
Juegos de palabras en medio de un solo objetivo: “la disputa por el control del aparato del partido”, admitió Alejandro Encinas.

El llamado a la unidad de López Obrador —tres días antes— fue desoído. En el salón del lujoso hotel se confundieron los gritos “¡Obrador! ¡Obrador!” contra “¡PRD! ¡PRD!”, en un duelo extraño, disímbolo. AMLO había dicho que “el único caudillo es el PRD”. El párrafo de la discordia: “…manteniendo nuestro rechazo a debatir con quien usurpa la Presidencia de la Republica”, 74 letras que fueron desechadas y que dieron pie para una afirmación lapidaria: “El Yunque ya entró al PRD”.

Pablo Gómez se acerca con paso lento al líder del PRD en el DF, Ricardo Ruiz.: “Lo que acaba de hacer tu gente son pendejadas, ustedes querían romper el congreso”. Dirigentes del Frente Político de Izquierda habían abandonado el salón.

A su paso llueven ligas, para recordar el caso René Bejarano, pero su esposa Dolores Padierna, Gerardo Fernández Noroña, Armando Quintero, Alejandro Sánchez Camacho y Alejandra Barrales, entre otros, salen enfurecidos, seguidos por una veintena.

Alejandro Encinas intenta detenerlos, les pide que regresen. Lo desoyen, regresa solo al salón. Había pedido hacer uso de la palabra en la tribuna, pero luego da marcha atrás y guarda silencio. Sólo hace comentarios sueltos a los periodistas. El golpe estaba dado.

Jesús Ortega va y lo busca hasta su lugar. Le ruega que suba a la tribuna. Encinas se niega. En el fondo del salón, un grupo de tabasqueños grita: “¡Fecales!¡Fecales!”.

Ante los medios informativos, el debate por ese párrafo solitario ya se había dado: “¡Compañeros! El tema de la discusión sobre el próximo 1 de septiembre se trata en un resolutivo especial, no lo metamos en el asunto de modificar el régimen político”, dice Pablo Gómez quien agrega: “¡Se trata de acabar con el informe y poner como institución de la democracia, el debate parlamentario y republicano! ¡Son dos temas! ¡Yo propongo que el tema del informe se apruebe en una resolución especial!”. Alguien le grita: “¡Eres un vendido!”.

Martí Batres (Izquierda Social) se encarga de atizar el debate: “Esta propuesta de ir a debatir con Calderón, que se quiere dejar viva, con un subterfugio, no afecta a la derecha, nos afecta a nosotros. Calderón no quiere debatir con Andrés Manuel, claro, porque Andrés Manuel contendió con él y le ganó”.

Recibe una respuesta no menos furibunda del senador Carlos Navarrete: “¡Es fácil pronunciar un discurso, desde una cómoda oficina del gobierno”.

Entonces surgen los gritos “¡Obrador! ¡Obrador!, a los que el otro grupo responde: “¡PRD! ¡PRD!”. Desde la presidencia de la mesa de debates, Jesús Zambrano, líder de Nueva Izquierda somete a votación rechazar el párrafo. Fernández Noroña baja de la mesa enardecido: “¡Quédense con el partido!”, grita y empieza la retirada... Así terminó el congreso, en el que López Obrador pidió unidad.