agosto 31, 2007

Promesas

Second Life parece estar pasando a mejor vida

LAS BURBUJAS DEL CIBERESPACIO
www.adlatina.com

Parece evidente que las compañías invirtieron en SL en forma apresurada, obnubiladas por el afán de no perderse lo que prometía ser una panacea cibernética.

Por Verónica Rímuli, jefa de redacción de Adlatina Magazine

Luego de muchos meses de excitación –genuína o generada por el marketing-, de ocupar las portadas de incontables medios en todo el mundo –y, quizá la gran cuestión, atraer una gran cantidad de inversiones corporativas– Second Life, el ciberparaíso creado por Linden Lab parece replegarse a su origen: un experimento atractivo y una plataforma con potencial en un futuro más o menos distante.

En mayo del año pasado, la nota de portada de la revista Business Week contaba de qué se trataba esto de Second Life. Por entonces, era un mundo virtual con 200 mil habitantes que disfrutaban de una vida ‘como si’, e interactuaban a través de avatares. Wells Fargo ya había lanzado su isla en 2005, y American Apparel decidió crear una tienda virtual. Aquel artìculo periodístico y la publicidad generada por el negocio online de American Apparel, que abrió sus puertas al comenzar el verano de 2006, empujaron la bola de nieve.

El final de ese año encontró a Second Life convertida en ‘el’ destino para las inversiones corporativas. Se crearon las islas virtuales de IBM, Pontiac, Adidas, las tiendas de Reebok, Circuit City, Sears, y esa ‘segunda vida’ aparecía en todas las reuniones de directorio de las grandes empresas y en las publicaciones globales.

Nadie quería quedarse afuera. Parecía el sueño de todo marketinero hecho realidad: un lugar donde encontrar fácilmente a los potenciales clientes, con la garantía de obtener cobertura mediática casi instantánea. Mientras tanto, esa popularidad incrementaba día a día la cantidad de usuarios registrados. No tenían dudas: había nacido la gallina de los huevos de oro. Del lado de las empresas, los gerentes tenían una sola cosa clara: que querían estar allí. Claro, de ahí a obtener rédito económico, vender, había un largo camino que al parecer nunca se encontró.

The dream is over?

La pregunta que se repite en sitios especializados y blogs es: ¿dónde están los 8 millones de residentes de Second Life, qué hacen? Según señaló Frank Rose en una de sus últimas columnas en la revista Wired, “de acuerdo con Linden Lab, la compañía detrás de SL, el número de avatares creados por diferentes individuos ronda los 4 millones. De esos, sólo un millón se ha conectado en los últimos 30 días (la medida estándar del tráfico en Internet), y un escaso tercio del total se dio una vuelta en la última semana. La mayoría lo hizo desde Europa y Asia, dejando algo menos de 100 mil estadounidenses por semana como target para los marketineros de ese paìs”.

En los picos de máxima audiencia, sólo están activos entre 30.000 y 40.000 usuarios, afirma Brian Haven, un analista de Forrester Research que habló con el Times.

Esto significa, en términos económicos, que –como mínimo- las compañías plantaron sus inversiones en forma apresurada, obnubilados por el afán de no perderse lo que prometía ser una panacea cibernética. Lo cierto es que el número real de usuarios es demasiado pequeño y los negocios virtuales están vacíos.

En el diario Los Angeles Times se cita a Brian McGuinnes, vicepresidente de Aloft, una marca de Starwood Hotels & Resorts, en la que señalan que en esa compañía no ven razones para permanecer allí. No es la única empresa que ha comprobado cómo ha invertido en esta idea para nada: la Geek Squad Island de Best Buy no tiene tampoco visitantes ni staff virtual.

La planificación de un evento de Sun también quedó en blanco, y la isla de Dell está desierta. Varias señales en la tienda virtual de American Apparel (las puertas cerradas con cadenas) indican también que ese negocio se ha cerrado, según el LA Times.

Ian Schafer, director de marketing online de Deep Focus, que aconseja a sus clientes sobre la entrada en mundos virtuales, señaló que era complicado establecer un plan de marketing decente en un sitio donde “uno de los objetos más frecuentemente comprados son los genitales”. Aludiendo, claro, a que una de las dos áreas más activas en ese mundo es la de sexo. La otra, el juego.

Hace más de una década explotó la burbuja de las punto com. Esta nueva experiencia hace pensar que los managers no pueden evitar tropezar una y otra vez con la misma piedra.

Una nueva clase política emergió de la rebelión

JUAN ARVIZU ARRIOJA
El Universal

Viernes 31 de agosto de 2007

Con la nacionalización bancaria, López Portillo desató las amarras a los empresarios neopanistas encabezados por Clouthier

Violento, Manuel Clouthier bajó las escaleras del Palacio Legislativo. En el caos mostró la furia. Su desprecio al presidente José López Portillo era desafiante. Y gritó a todo pulmón:

—¡Si El Perro hubiera aguantado más, habrían salido más dólares!

Desgarraba sus vestiduras en San Lázaro. López Portillo aún leía el último trozo de informe. Nadie antes se atrevió a gritar a los cuatro vientos el apodo presidencial. Decirlo —El Perro— no apagaba la cólera del presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), un banquero más de los que amanecieron expropiados.

Era propietario agrícola (70 hectáreas) en Sinaloa, así como accionista del Banco del Noroeste. Años antes tuvo un intento fallido de ser candidato a diputado por el PRI. Desistió y no buscó más la arena política.

Su liderazgo empresarial casi lo lleva a un enfrentamiento con López Portillo, al inicio de 1982. Tras la expropiación encabezó un movimiento de protesta, “México en la libertad”.

Ello fue el principio. Más tarde irrumpió en el PAN con otros neopanistas. Fue derrotado en la elección de gobernador en Sinaloa, fue candidato presidencial en 1988.

En campaña, al llegar al Bajío le pidió al líder estatal panista, Ramón Martín Huerta, que invitara a cenar a un grupo de empresarios, con el fin de reclutar adeptos y obtener financiamiento. Ajeno a la política, uno de los asistentes, quedó prendido por el arrastre de Maquío: Vicente Fox.

¿De qué hablaba ese empresario vehemente con aire de anciano rebelde? Decía que había que acabar con el dominio de un solo hombre; de fortalecer al Poder Legislativo; dar a la Corte estatus de tribunal constitucional; al ciudadano, el referéndum para aprobar reformas sustanciales, además de robustecer las garantías del derecho de propiedad.

Era la reacción contra la nacionalización bancaria llevada a la política, tras el fracaso judicial.

Cuando Fox era presidente, banqueros y politólogos decían que con la nacionalización bancaria, López Portillo desató las amarras del futuro.

Carlos Abedrop Dávila, quien asistió al informe como presidente de la Asociación de Banqueros de México, años después dijo: “Ese fue el origen histórico del cambio que se presentó en las elecciones del 2000”.

Con Clouthier irrumpió una nueva generación de políticos en el PAN. Los empresarios neopanistas, los “bárbaros del norte”.

En conflictos agudos con la burocracia política, “los empresarios han logrado cierta expresión político-partidaria por medio del PAN”, señala Ricardo Tirado, en el ensayo Los empresarios y la derecha en México.

Una de las consecuencias políticas de la nacionalización, escribe Carlos Elizondo Mayer-Sierra, “es el surgimiento de una nueva fuerza política activa, la del grupo que finalmente llega a la Presidencia el 2 de julio del 2000”. Elizondo subraya: “Clouthier y ese grupo de empresarios que entra a la política después de la nacionalización de la banca, con el llamado ‘México en la libertad’, inspiran a Fox a participar en la política mexicana”.

Fue un proceso largo —agrega— con triunfos y derrotas, en el que “fue construyéndose una clase política que llegaría a Los Pinos”.

Señala: En México, “los empresarios habían permanecido alejados del ejercicio del poder y habían aceptado un acuerdo tácito: estaban del lado de las utilidades; el control político y la vida política no era para ellos”. Ese pacto acabó con la expropiación. López Portillo, crecido con el efecto popular de la medida, supera la frustración que arrastraba en agosto.

Hay un cambio en su lenguaje. Como “revolucionario” enfrenta en sus memorias a una “oligarquía”, a la “burguesía” y al “imperialismo”.

Señala que “los empresarios se sienten agredidos”, e “identifican sus propios intereses en y con el extranjero”. Anota: Esos empresarios representan “la primera generación de norteamericanos nacidos en México”.

Deplora “la debilidad de las izquierdas mexicanas”, acusa el abandono del “partido”, volcado en apoyo al presidente entrante; ve riesgos para su revolución nacionalista. Dice que “desde la base norteamericana, hasta los francotiradores de derecha, todos buscan un cambio en el sistema político mexicano”.

También ventila sus heridas, a tres semanas de entregar el poder: “He acumulado rencores y prejuicios contra los yanquis y contra los empresarios”. Ambas partes tienen la meta común de debilitar el presidencialismo mexicano, manifiesta.

La nacionalización, según López Portillo, provocó “un enfrentamiento entre la revolución y los intereses del imperialismo norteamericano”.

Percibe que ello impulsa a una clase política “trasnacionalizada”, a la que llama “Poinsett en el Congreso”.

Evoca la figura de Joel Robert Poinsett, embajador de Estados Unidos, gestor fracasado de la compra de Texas, bajo la doctrina Monroe, de “América para los americanos”.

Acusa a Clouthier haberlo amenazado en febrero, en nombre de sus socios de Estados Unidos, con fuga de capitales, desinversiones y desestabilización, si seguía “mi amistad con los comunistas” de Nicaragua.

A Clouthier y seguidores los llama entonces: “Egoístas, rapaces, pobres diablos”, que se “exhiben y declaran, pero a la hora de la verdad, humo”. Nunca pasó por su mente que ese humo llegaría a la Presidencia de la República. Veinticinco años después, la nueva clase política se mudó a Los Pinos.

Cuestionan primer año de gobierno de Calderón

Mexicanos en California consideran que no ha hecho suficiente por migrantes

www.laopinion.com
Eileen Truax
eileen.truax@laopinion.com
31 de agosto de 2007

A escasas horas del primer informe de gobierno del presidente de México, Felipe Calderón, líderes mexicanos en California criticaron la gestión del mandatario.

"Nuestra evaluación sobre el primer año del sexenio es que deja muchísimo que desear", dijo Arturo Carmona, director ejecutivo del Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (COFEM). "Cuando entró [el presidente Vicente] Fox, al menos entró con una agenda para crear infraestructura de apoyo a los emigrantes; creemos que eso no ha sido el caso con Calderón, cuyo liderazgo en el tema emigrante es nulo".

Carmona dijo que platicando con otros dirigentes, la calificación que le darían a la gestión de Calderón es "6 ó D". "Falta mucho por trabajar. Lo invitaríamos a que tome en cuenta las necesidades que tenemos como inmigrantes, desde el apoyo para la seguridad social hasta la inversión para parar la emigración en las regiones expulsoras en México", apuntó.

"Lo que yo critico es la falta de una política para 25% de la población exiliada en Estados Unidos por razones económicas", afirmó Armando Vázquez Ramos, coordinador del Proyecto California México de CalState Long Beach.

"El país sigue comiendo de las remesas que envía esta población y, a pesar de eso, Calderón no ha tenido la integridad para incluir en su proyecto de nación una política para estos 30 millones de mexicanos en Estados Unidos, como si no fuera su obligación gobernar para todos los mexicanos", agregó.

"Yo siento que su propuesta de generar empleos no es suficiente y que los inmigrantes no tenemos un espacio donde podamos generar impacto" dijo por su parte Gustavo Santiago, presidente de Federaciones y Organizaciones de Migrantes Unidas en USA (FOMUUSA), aunque sí reconoció que en el ámbito internacional hay una actuación muy superior a la del sexenio de Vicente Fox. Dijo "que dejó las relaciones internacionales por los suelos".

Alberto Avilés, integrante del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (CC-IME), dijo que "el presidente Calderón no tiene una perspectiva real de lo que ocurre con nosotros, porque no nos ha consultado, a pesar de que existe el canal idóneo que es el CC-IME".

Avilés también hizo referencia a la declaración de Calderón cuando tomó posesión, al afirmar que iba a "rebasar al PRD por la izquierda". "Fue una figura alegórica y demagógica, porque no ha dado una sola señal de que su gobierno esté comprometido con el abatimiento de la pobreza extrema, y sí muchas señales de que está comprometido con los grupos económicos que le ayudaron a llegar a la silla presidencial".