diciembre 20, 2007

DF: 10 años de gobierno perredista

Salvador Flores Llamas
Acrópolis
Novedades de Quintana Roo

En los últimos 10 años han gobernado al Distrito Federal los perredistas Cuauhtémoc Cárdenas, Rosario Robles, Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Encinas y Marcelo Ebrard, y lo tomaron de botín, trampolín y rehén.

Botín, porque en ese lapso la deuda pública de la urbe pasó de 12 mil a 44 mil 400 millones de pesos (32 mil 400 más). Así mismo, Marcelo acaba de bursatilizar 3 mil 636 millones para financiar 20 obras y otras adquisiciones.

La renegociación de la deuda y esta colocación de bonos en la Bolsa de Valores las avaló la Secretaría de Hacienda, aunque Ebrard no reconoce al presidente Calderón y lo ataca con frecuencia, para agradar a López Obrador, ver si Felipe le responde y hacerse publicidad a su costa, como se la hizo AMLO a costillas de Fox.

Las obras realizadas en la década no corresponden a ese gasto y sobresalen los segundos pisos al Viaducto y Periférico, que AMLO erigió contra la opinión de urbanistas, ecologistas y la población, y otorgó los contratos sin licitar, como dice la ley; no rindió cuentas de ellos y le sirvieron para financiar su campaña presidencial.

Para construirlos desvió partidas de servicios vitales, como el Metro, salud, ecología, agua potable, drenaje profundo, gran canal y desazolve del alcantarillado; lo que pudo ocasionar desastres. Cárdenas nadó de muertito para no quemarse y poder buscar la Presidencia por tercera ocasión.

Inició la línea B del Metro, que terminó su sucesora Rosario Robles, quien gastó de más para impulsarlo a Los Pinos y a AMLO al gobierno del DF. Hizo su cochinito para el futuro político, frustrado por los videos de su amante Carlos Ahumada -a quien promovió con funcionarios perredistas- dándoles grandes dolarizas, como a René Bejarano, secretario particular de López Obrador.

Encinas sustituyó a AMLO, al irse de aspirante presidencial; le financió la campaña y el plantón Zócalo-Reforma, protesta por su invento del fraude electoral; fue su mozo y por eso hoy lo pretende imponer de presidente nacional del PRD. Desfalcos y corrupción en dependencias y delegaciones del DF quedaron en familia.

Está visto que Cuauhtémoc y Andrés Manuel tomaron la urbe de trampolín para su ambición presidencial; lo mismo hace Ebrard, pendiente de que AMLO le ceda la candidatura perredista y si no, lo lanzará el PANAL, partido de su amiga Elba Esther Gordillo.

Para su proyección política, López fustigó insistentemente al presidente Vicente Fox, que cayó en su juego a veces, sobre todo en el desafuero, que AMLO se granjeó por desacatar amparos del Poder Judicial. Con todo y el apoyo del PRI, el Presidente lo perdonó, y López Obrador nunca le agradeció, al contrario se declaró la víctima suya.

AMLO cultivó a Genaro Góngora Pimentel como presidente de la Suprema Corte, y salió con que su sucesor Mariano Azuela se reunió con Fox para acusarlo de violar un amparo por expropiar el predio El Encino, a fin de frenar su proyecto político.

Por otra parte, López instigó a los ejidatarios de San Salvador Atenco, estado de México -mediante Carlos Imaz, jefe del PRD en el DF, y socios- a rechazar la expropiación de su ejido, donde se iba a construir el nuevo Aeropuerto Internacional.

Secuestraron autos y funcionarios y bloquearon carreteras, y el gobierno foxista dobló las manos, movido por el secretario de Gobernación Santiago Creel que, convertido en aliado de López Obrador, indujo a Fox a perdonarle el desafuero.

Engallados, los de Atenco iniciaron desfiles por calles del DF, machete en mano, apoyados por AMLO, que permitió plantones y marchas de más grupos violentos, como los Panchos Villa y demás que manejan Bejarano, su esposa Dolores Padierna y otros líderes perredistas que causan trastornos sin fin a los capitalinos cuando quieren.

Como con el plantón frente el ISSSTE, que lleva un año.

AMLO acordó una mensualidad de 750 pesos para ancianos de 70 años y más, les pidió su voto y los lleva a sus mítines. Marcelo continuó el programa; pero no han querido informar del número de beneficiados para no ver si corresponde a la millonada asignada.

La arbitraria impartición de justicia empezó con Samuel del Villar, procurador de Cárdenas, que encarceló a inocentes y dejó impunes a culpables por el asesinato de Paco Stanley, y no indagó el robo de 1 mil 400 millones a la Caja de Ahorro de la Policía, que se dijo fueron para una campaña presidencial de Cuauhtémoc.

Ahora salieron con el suicidio del asesino serial "el Caníbal" en una celda del reclusorio Oriente de 1.74 de alto, donde no se pudo colgar con el cinturón, como le imputaron.

Ebrard permitió irrupciones de turbas del PRD a la Catedral -movidas por AMLO, porque el Cardenal Rivera reconoció a Calderón como Presidente- pese a haber ofrecido resguardarla; como la del 18 de noviembre, cuando López efectuaba un mitin en el Zócalo.

El balance de la década perredista indica que el DF es víctima de forajidos -disfrazados de luchadores sociales- que buscan sólo satisfacer el capricho de gobernantes, preocupados no en servir a la capital del país, sino en tomarla de rehén de su ambición política. (Notimex)