julio 16, 2008

Consulta amañada: expertos; está desinformada: Pemex

Mariana Viayra Ramírez
La Crónica de Hoy

Directivos de empresas encuestadoras señalaron que las preguntas para la consulta energética son manipuladoras, están sesgadas y amañadas para inducir a los encuestados a dar una respuesta favorable a los intereses políticos de quienes las elaboraron. "La primera pregunta parte de una premisa falsa y claramente muestra el interés del GDF de sesgar las respuestas hacia un dilema que es falso; no es cierto que la explotación de Pemex sea materia exclusiva del Estado", afirmó Ulises Beltrán, director de la encuestadora Beltrán y Asociados. La primera propuesta dice: "Actualmente la explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refinación de los hidrocarburos son actividades exclusivas del gobierno, ¿está de acuerdo o no está de acuerdo que en esas actividades puedan ahora participar empresas privadas?"

Al respecto, el experto afirmó que a partir de una pregunta falsa sesgan la interrogante hacia un dilema que precisamente lleva a valores que casi siempre son posiciones conservadoras, es decir, que no siempre están dispuestas al cambio. "Y lo hacen muy mañosamente porque en la primera pregunta le hacen creer al público que el dilema está entre privatizar y no privatizar cuando esa no es la realidad", dijo, y llamó a quienes elaboraron las preguntas a no engañar a la gente. Respecto a la segunda interrogante puntualizó que es correcta; sin embargo, refirió que ésta se debería formular después de dar suficiente información al electorado, "y el problema es que la primera pregunta es falsa y es la que 'informa' para opinar sobre la segunda". La segunda pregunta dice: "En general, ¿está de acuerdo o no está de acuerdo con que se aprueben las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?" "Ambas preguntas son mentirosas y manipuladoras", señalo Beltrán e insistió en que la primera es una mentira flagrante, pues no es cierto que no haya absolutamente nada de participación privada en Pemex, "es una premisa falsa que lo que busca es informar sobre un dilema falso". Aseguró que las preguntas no son materia de opinión pública, sino política, "es una manera de hacer sentir que la mayoría está con la posición del jefe del movimiento que es Andrés Manuel López Obrador". Roy Campos, de Mitofsky, dijo que las preguntas dejan una carga muy grande al interrogado, que la redacción se vuelve campaña. La segunda pregunta es muy general, requeriría de mayor información, que ni los expertos que van a los debates en el Senado tienen, opinó. Campos explicó que el análisis de los textos muestra que no tienen una carga ideológica, pero los votantes sí.

Que se cuidaron de no mencionar las palabras "privatizar, invertir, contratar", y recurrieron a "participar", que es una palabra neutra.

El encuestador resumió que en el resultado de la consulta no importa la pregunta, sino que está determinado por quienes están llamando a participar, que hacen campaña por el NO a la reforma, por lo que el votante ya lleva su decisión. Y los que quieren el SÍ, no hacen campaña, definió. En tanto, Ricardo de la Peña, presidente Ejecutivo de la encuestadora GEA-ISA, afirmó que es preocupante que con ambas preguntas obliguen a que las personas tomen una posición determinada y única respecto a cuestiones donde tengan una opinión distinta. Es decir, explicó, la primera pregunta cuestiona muchas cosas al mismo tiempo, o sea, "son cinco aspectos distintos, pues tal vez la persona esté de acuerdo con que participen empresas privadas en el almacenamiento, pero no en la explotación y entonces en una sola pregunta tendrá que responder que está o no de acuerdo a un paquete de cinco preguntas". De la Peña agregó que las preguntas también están inducidas por su ubicación, es decir, "el preguntar primero sobre el acuerdo o desacuerdo de la participación privada en las actividades de Pemex, puede incidir en la segunda pregunta". El experto en el tema de GEA-ISA consideró que el orden de las preguntas puede eventualmente incidir en la respuesta y hacer suponer a los encuestados que la reforma energética está de acuerdo con el hecho de que haya participación privada, lo que no necesariamente es cierto. Al respecto, María Guadalupe Ruiz, directora operativa de la empresa Delfos Market & Opinión, afirmó que es un error la primera pregunta, ya que es demasiado amplia, por lo que la gente puede confundirse. "Es una pregunta muy sesgada", dijo la experta, e insistió en que las preguntas no son claras, "en una sola pregunta meten cuatro, cinco actividades no incluidas en la iniciativa y otras sí; no están correctamente planteadas para que la gente responda". Agregó que las preguntas son complejas y técnicas, "que no nos den la chamba a los ciudadanos de algo que tiene que hacer el Legislativo, para eso les pagamos en el Congreso, para que resuelvan esos asuntos". "Las preguntas son muy sesgadas y cuando uno quiere hacer un ejercicio de investigación real lo primero que se tiene que hacer es evitar el sesgo, es muy sabido que en la forma de preguntar está la forma de responder, por eso las preguntas tienen que ser neutras y claras… aquí revuelven las ideas; en un estudio serio no se puede hacer eso", dijo.

No respetaron lineamientos técnicos en interrogantes para la consulta pública

El Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) dio a conocer las dos preguntas que contendrá la consulta ciudadana sobre la reforma energética del próximo 27 de julio promovida por el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard. Y aunque de acuerdo a los lineamientos y especificaciones técnicas del órgano electoral las preguntas no debían tener un lenguaje técnico, ni ser demasiado largas, confusas o manejar un argot profesional para la ciudadanía, sin embargo una de estas maneja términos complejos. Se utiliza la frase "refinación de hidrocarburos" e incluso no se utiliza en ninguno de los dos cuestionamientos la palabra petróleo, a pesar de que es el tema principal de la consulta. La primera propuesta de pregunta es: "Actualmente la explotación, transporte, distribución, lmacenamiento y refinación de los hidrocarburos son actividades exclusivas del gobierno, ¿está de acuerdo o no está de acuerdo que en esas actividades puedan ahora participar empresas privadas?". "Las preguntas especializadas o que pertenezcan a un argot especializado conocido comunmente por los especialistas, no debe ser usado. Las palabras elegidas para consultar deben estar incluidas en el bagaje promedio de la población consultada de forma tal que su lectura no derive en falta de entendimiento", señalan las consideraciones para la elaboración de las preguntas del IEDF. La segunda propuesta de pregunta es: "En general, ¿está de acuerdo o no está de acuerdo con que se aprueben las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?" Sobre esta segunda pregunta, el presidente del IEDF, Isidro Cisneros, consideró que la ciudadanía debe informarse sobre el contenido de la reforma energética a través de la página del instituto, del GDF o del Senado antes de participar en el ejercicio ciudadano. Tras recibir de manos de Cisneros la propuesta de preguntas, Ebrard las avaló y consideró que éstas "cumplen con los elementos necesarios de imparcialidad y objetividad para consultar a la ciudadanía". El comité que definió las preguntas estuvo integrado por investigadores de la UAM, UNAM, IPN y Roy Campos, de Consulta Mitofsky, el cual determinó que se instalaran dos mil 841 centros de votación con cinco mil 586 casillas, las cuales se ubicarán en mercados públicos, plazas comerciales, estaciones del Metro, parques y paraderos de microbuses. Cisneros indicó que hoy se emitirá la convocatoria para que los ciudadanos interesados puedan participar como funcionarios de casilla, con el objetivo de tener a 16 mil 758 responsables de mesas de votación. OCULTA EL GDF GASTO DE LA CONSULTA. A pesar de que desde hace dos semanas el propio jefe de Gobierno se comprometió a dar a conocer el presupuesto que destinó para la promoción de su consulta, así como el número de objetos propagandísticos que mandó a fabricar, hasta ahora las autoridades se han empeñado en ocultar la información. Sencillamente, la inversión "va de oficina en oficina", pero todos dicen desconocer el monto que se utilizó para comprar volantes, gorras, plumas, tasas, botones, banderines, pulseras, encendedores, playeras y mantas publicitarias.

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