julio 22, 2008

Explicación del cochinero

Julían Andrade
jandrade@mileniodiario.com.mx
http://andradejardi.blogspot.com
Derechos y Urbanos
Milenio

Las tareas titánicas suelen ser el pavimento de las grandes catástrofes.

Hace seis años el PRD intentó darle cauce a una elección en la que se inscribieron 100 mil candidatos (este año fueron 80 mil, algo así como uno por cada 10 electores). La jornada electoral de aquel 17 de marzo de 2002 fue un ejemplo notable de prácticas fraudulentas y de apuestas antidemocráticas. Igual que ahora.

El perredismo trató de explicar su enfermedad por el fraude y para ello le pidió a Samuel del Villar, Teresa Juárez de Castillo, Miguel García Domínguez y Rubén Rocha Moya que hicieran un análisis de lo ocurrido.

El “Informe Final de la Comisión para la Legalidad y la Transparencia del Partido de la Revolución Democrática” es un retrato de los demonios que aún habitan en esa franja de la izquierda y que les impiden llegar a un compromiso serio con la democracia y sus prácticas.

Los autores del informe escribieron: “Pareciera que el partido se ha impuesto ese incontenible artefacto mental de ganar a cualquier precio una candidatura o un puesto, con lo que se pretende justificar que controversias internas se diriman en los medios de comunicación y que, incluso, se acuerde con gobiernos de otros partidos para derrotar al enemigo interno”.

Pero fueron más allá al señalar que “el partido ha perdido gran parte de su capital moral al tiempo que reduce sensiblemente la banda de credibilidad de la sociedad hacia él. Hay pues, una crisis moral, ético-política, en la que destaca el hecho de que los principales promotores del desprestigio social de nuestra institución política, antes que los naturales y legítimos adversarios posicionados en otras trincheras ideológicas, corre a cargo de los mismos perredistas”.

Es evidente que el PRD tiene que revisar si en realidad es capaz de organizar elecciones internas por sufragio directo. Samuel del Villar ya lo dudaba hace seis años y hoy piensa lo mismo uno de los integrantes de la Comisión de Garantías y Vigilancia, Renato Sales Heredia.

Ley contra los fanfarrones

En Coahuila quieren establecer un instituto que verifique que los políticos cumplan lo que ofrecieron en campaña. La idea la tuvo Rubén Moreira, el presidente del PRI en aquel estado.

La nueva dependencia funcionaría haciendo recomendaciones a los funcionarios incumplidos o de plano mentirosos. La idea es que entre en funcionamiento para las elecciones de 2009.

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