octubre 31, 2008

'Reforma Pemex' por Paco Calderón

Paridad cambiaria: 1 Amero = MXN $ 172.80

Carlos Mota
motacarlos100@gmail.com
Cubículo Estrátegico
Milenio

Los ameros sí valen. Quienes creen lo contrario están equivocados. Ayer la paridad cambiaria era muy variable. Encontré por ejemplo que una moneda de veinte ameros valía 42 dólares, con lo cual la tasa de cambio se veía así: 1 amero = $172.80 pesos mexicanos.


El anterior precio lo proveía un vendedor del sitio de subastas eBay que afirmaba ayer: “Esta es una moneda de edición limitada. Sólo se acuñaron 100 para el año 2008, de las cuales 50 fueron pulidas… No hay un idioma único en la moneda: está lista para usarse en Estados Unidos, donde se habla inglés; México, donde se habla español; y Canadá, donde se habla inglés y francés”.

Lo que el vendedor de eBay no aclara, es que esta moneda, el amero, no es de curso corriente ni legal en ninguno de los tres países que cita. Ni será. Repito: los ameros sí valen, pero ojo: no son moneda de curso corriente.

Las cosas valen por lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas. En el caso del amero, la estrategia de quien creó la leyenda funciona a grado tal que hay decenas de vendedores en eBay dispuestos a colocarlos ante el mejor postor. Así, existe también otro vendedor en ese portal que ofrece una moneda de 100 ameros, en plata .999, a un valor de 68 dólares, lo que haciendo matemáticas cambiarias arroja un tipo de cambio de 18.8 pesos por amero —dando al traste con la paridad que arroja nuestro primer ejemplo.

La fantasía del amero como moneda de curso corriente deja una gran lección: Internet permite crear cosas que cobran valor y por las cuales la gente está dispuesta a pagar. Lo fabuloso de este caso es que un simple individuo estadunidense haya sido capaz de alimentar una idea que está siendo más creída en México que en el vecino país: que en América del Norte habrá una unión monetaria entre los tres países del TLCAN.

Para los aficionados a la numismática el amero debe ser una pieza curiosa en su colección. Pero para los ciudadanos mexicanos ese objeto no debería suponer una ignorancia tal como la que se está manifestando, en la que hasta los directores de las empresas preguntan a sus CFOs y a sus casabolseros si ya deben ir cambiando sus pesos por ameros.

En todo caso, una inversión más atractiva sería en varos.

Mondragón, el muy muy…

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Llegaron en 2001 provenientes de Veracruz y tras haber realizado una huelga de hambre por 20 días con la intención de recuperar las tierras que presuntamente les fueron arrebatadas por órdenes del entonces gobernador Dante Delgado. Se instalaron en la plaza ubicada en Insurgentes, Villalongín y Sullivan. Su petición: la misma con un agregado que implica la liberación de los presos originados por esta circunstancia.

Han pasado siete años, sus manifestaciones pasaron del asombro —pues generalmente lo hacen sin ropa o con el mínimo de ella, según el clima, por supuesto— a convertirse en parte del paisaje urbano del centro de la ciudad. Sin querer, su manifestación se ha resuelto en una bizarra atracción turística y no es que se demerite su causa, muy aparte están también los datos que dan cuenta del pago que reciben por su movilización que, curiosamente, se realiza dos veces al año, en primavera y otoño, cuando no hay peligro de inclemencias.

Ellos, Los 400 Pueblos, así, sin ropa, con mantas en las manos y tambores para bailar ante el ojo de quienes pasan frente a ellos y lanzan miradas de desdén, son el resultado de una posmodernidad que ha rebasado al gobierno. De un lado está un gobierno local, salido de un partido afín a las movilizaciones sin importar la afectación del libre tránsito de terceros. Por otro, un gobierno federal, con un largo historial de orejas cortas, que no alcanzan para escuchar, no las manifestaciones, sino las carencias que hacen a la gente integrarse a estos grupos y recibir 50 o 100 pesos diarios por ello.

Han estado y todos los hemos visto. Estemos de acuerdo o no, porque finalmente estos movimientos nos hacer tomar postura, validando o no las causas y los procedimientos, pero es algo que las autoridades han permitido y de la mejor manera que saben: haciendo oídos sordos.

Pero, indudablemente, también se convierten en carne de cañón, cuando algún candidato o un funcionario pretende llamar (su) nuestra atención. Qué mejor manera de ganarse el apoyo del pueblo que con promesas de campaña. Qué mejor manera de hacerse notar, que con declaraciones absurdas y por completo a destiempo.

Vicente Fox lo hizo cuando, estando en campaña, dijo que era capaz de resolver los conflictos del gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo con el EZLN, en 15 minutos. Al llegar a la Presidencia, su sexenio se quedó corto…

Ahora tocó turno a Manuel Mondragón, secretario de Seguridad Pública del DF, quien se dio tiempo para referirse a Los 400 Pueblos, al decir que si, por él fuera, sacaría a estos manifestantes “a patadas” porque empañan la moral pública —de un país con los más altos índices de corrupción en el mundo— y además porque no son precisamente estéticos. Según él, no le llevaría más de diez minutos echarlos. Y es que, lejos de parecer firme y contundente, esta declaración no es sino oportunismo propio de quien quiere lucirse exponiendo ideas que, más que dichas, deben ser hechas, y no es que aboguemos por el uso de la fuerza pública, sino que, generalmente, declaraciones así, sólo terminan en los encabezados de los periódicos. Dice el dicho: perro que ladra, no muerde.

Porque si quisiéramos ponerle sentido común a las palabras de Mondragón, pensaríamos que, con tal capacidad de respuesta —la que en diez minutos sacaría a Los 400 Pueblos de la ciudad—, los índices de delincuencia en la capital hubieran disminuido considerablemente desde que ocupó el lugar de Joel Ortega. Si su actuar fuera tan firme, los bloqueos magisteriales de las últimas semanas no se hubieran realizado. Si así de fácil se resuelven los problemas, Los 400 Pueblos no estarían en la Ciudad de México desde 2001. Cualquiera se sentiría amenazado al saber que recibirían una patada, en caso de agredir el ritmo de la ciudad, más aún, si no corrió con la suerte de ser agradable a la vista del secretario de Seguridad Pública.

Y es que esta poco afortunada declaración pone a Mondragón en esa lista de servidores públicos que muy ad hoc se llama: si por nosotros fuera...

La penetración

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Ya vimos de lo que es capaz, pero también de lo que es incapaz. Florestán

En julio de este año, en medio del más absoluto sigilo, vamos, en total secreto, llegó a Washington un agente del Ministerio Público de la Federación y se dirigió directamente a la embajada de México, en donde se sentó frente a una persona considerada por el gobierno de Estados Unidos como testigo protegido, a la que procedió a tomarle una declaración consular.

La fuente comenzó a recitar una serie de hechos, de cifras, de lugares y de nombres y apellidos de personal de alto nivel de la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada, entreverados con agentes de la AFI y fiscales, como informantes del cártel de los Beltrán Leyva de quienes, dijo el testigo protegido, recibían enormes y puntuales cantidades de dinero a cambio de información clasificada del crimen organizado.

Dijo que en un caso, uno de los infiltrados, que identificó por su nombre y rango, pasaba información a ese cártel desde 1997, aunque otra información lo ubicaba desde 2004.

En ambos casos, la penetración había sido en la misma Embajada de Estados Unidos en México, por lo que para su gobierno era un caso de seguridad nacional.

Con esta información que quemaba las manos, el agente enviado a Washington regresó a México y la formalizó en una averiguación previa, a nivel de secreto de Estado para evitar filtraciones, y las evidencias tomaron una nueva dimensión ya en el expediente.

Los mencionados como sospechosos fueron detenidos y arraigados por semanas, algunos en instalaciones de máxima seguridad de la Policía Federal, en Iztapalapa. Se investigaron sus patrimonios, sus recursos bancarios, cuentas aquí y en el extranjero, y operaciones en efectivo de los últimos meses, hasta que el lunes, tres meses después del encuentro en Washington, se hizo público éste, el caso más grave de penetración del crimen organizado en estructuras encargadas de combatirlo, lo que no es la primera, la única ni la última vez.

Pero había que empezar.

Retales

1. MARICELA.- Nadie pensaba que el arribo de Maricela Morales a la SIEDO fuera a destapar lo que destapó: la más grave infiltración del crimen organizado en la PGR;

2. BIARRITZ.- Enrique Peña Nieto tendrá un encuentro con el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, en el marco del Foro de Biárritz en el que participará a partir del lunes, en aquel balneario, ahora fantasmal por el invierno de no ser por el foro; y

3. EMPRESARIAL.- El Consejo Coordinador Empresarial hizo una dura crítica al Tribunal Electoral por la sentencia en la que pide al IFE que multe al PAN y al PRI por los spots de esa organización en la pasada campaña electoral. El fallo tiene una serie de interpretaciones legales que en aquel momento no estaban previstas como punibles. El IFE decidirá.

Nos vemos el martes, pero en privado.

Alerta roja 2009: elecciones sin rumbo

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Desde que, en un arrebato de poder, el Congreso decidió realizar una mala y controvertida reforma electoral que incluyó desmantelar el Instituto Federal Electoral, destituyendo a su consejo presidente Luis Carlos Ugalde y a la mayoría de sus integrantes (que deberían haber sido inamovibles de su cargo, salvo que se les efectuara un juicio político, como a cualquier funcionario elegido en un organismo público autónomo), las cosas no han marchado bien en el terreno de las instituciones electorales.

Los problemas se suceden en el ámbito estatal (el último escándalo, que dista de ser el único, se dio en el IEDF, con la salida de Isidro Cisneros) y se reflejan en el Instituto Federal con renuncias de distintos funcionarios de carrera, en una confrontación absurda entre el IFE y el Tribunal Electoral y en una serie de decisiones, algunas acertadas, otras no, en las que esas instituciones parecen tratar, a veces, de legitimarse ante la sociedad y, en otras, ante los partidos que demostraron tener el control real de la institución.

Aquí dijimos que esas reformas debilitarían y dañarían irremediablemente al IFE y a las instituciones electorales y, lamentablemente, parece que eso es lo que está ocurriendo. Si le sumamos las tareas que se le han encargado al Instituto, como el control y la distribución de todo el enorme paquete publicitario de todos los partidos, en todos los distritos y en todos los medios, además de supervisar los contenidos de todos y cada uno de los espacios radiofónicos y televisivos del país, comprobaremos que la labor resultará imposible de efectuar con eficacia y allí estará la coartada para el conflicto poselectoral de 2009.

En su reciente libro, Así lo viví (Grijalvo, 2008), el ex consejero presidente del IFE Luis Carlos Ugalde cuenta, con precisión, con detalle, la verdadera travesía que significó para él y el resto de los consejeros el tránsito de los comicios de 2006. Las intervenciones, las presiones, los márgenes de discrecionalidad, la mentira como arma política y la descalificación del proceso, fueron una norma, pese a que, como lo destaca Ugalde y tiene toda la razón en ello, éste terminó siendo ejemplar en la organización, la implementación y la limpieza de la jornada electoral y en los resultados que prácticamente no variaron más que en centésimas de punto, en los conteos rápidos, el PREP, el recuento distrital y la revisión de casi 12 mil casillas que ordenó abrir el Tribunal Electoral. En todos esos escrutinios la votación se mantuvo con 0.60% a favor de Felipe Calderón. Entre las mentiras que destaca el libro y que explica mucho de lo que hemos vivido es que, como confirma Ugalde, López Obrador en las calles reclamaba “el voto por voto, casilla por casilla”, pero sus representantes legales se cuidaron muy bien de exigirlo legalmente y pidieron sólo la apertura de 21 mil casillas (el TEPJF autorizó 12 mil). Es más, dice Ugalde que no se demandó legalmente la apertura de todas las casillas porque de esa forma probablemente la diferencia a favor de Calderón se hubiera ampliado, pues había muchas más inconsistencias en las actas favorables a López Obrador que en las que favorecían a Calderón.

Ugalde tiene el mérito de poner de manifiesto, con toda claridad, las enormes presiones que soporta el IFE y sobre todo su consejero presidente. Y las resistió. Imaginémonos ahora con un Instituto y un Tribunal con miembros nuevos y quienes saben que en la letra constitucional son inamovibles de sus puestos pero que, en la realidad, un acuerdo partidario, como ocurrió con Ugalde y los demás consejeros, los puede hacer despedir sin contemplaciones. Imaginemos las presiones y los temores, los intentos de legitimarse y al mismo tiempo la certeza, no puede ser de otra manera, de que tienen ante sí una serie de nuevas atribuciones que les han dado los partidos sin los recursos con qué llevarlas a cabo con eficacia y, quizá, con la secreta intención de que tampoco lo puedan hacer.

Es entonces cuando comienzan las acciones erráticas y cuando, en vez de construir el futuro, a unos meses de las elecciones, se intenta mirar hacia el pasado y se siguen en el IFE disparando multas con respecto a lo actuado en 2006, y en el Tribunal Electoral, basados en vaya uno a saber qué, deciden dos años y medio después de los hechos castigar al Consejo Coordinador Empresarial, que no es un partido, porque consideran que su propaganda dañó a López Obrador, pero como no pueden sancionar al CCE, deciden multar al PAN, al PRI y al Verde (¿por qué no a Nueva Alianza o Alternativa, si la publicidad no hablaba de partido alguno?). Es una estupidez, una decisión que no tiene sustento legal, viola la más elemental libertad de expresión y, además, trata de hacerse eco de la nueva (y también estúpidamente inútil y censora) legislación electoral vigente y su prohibición de realizar “campañas negativas” y de permitir que sólo los partidos accedan a la publicidad política.

La legislación actual es discriminatoria, viola los derechos ciudadanos y la libertad de expresión, lo insólito es que el Tribunal, en los hechos, decida, además, aplicarla de forma retroactiva. Alerta roja para 2009.

Un adiós a Garavito

Me acabo de enterar que el pasado 8 de octubre murió en su país, Perú, el escritor y periodista Hugo Garavito, quien vivió largos años de exilio en México y regresó a Lima para convertirse en el ideólogo del partido Perú Posible, que llevó al poder a Alejandro Toledo. Controvertido, discutido, cambiante, intransigente y generoso, capaz como pocos de reírse de sí mismo sin complejos, Garavito ha sido uno de los colaboradores más inteligentes, leales y preparados con los que he trabajado en esta profesión. Falleció en el pináculo de su carrera, convertido ya en un personaje público en Lima. Fue, además, un buen amigo. Descanse en paz.

Euforia

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Confieso no ver por ningún lado la grandeza histórica o el tamaño histórico de la reforma petrolera recién aprobada. Le otorga ese rango el Presidente y se disputan su paternidad los partidos de la oposición.

La verdad no han hecho más que abrir el consejo de administración de Pemex, darle alguna flexibilidad a la empresa y mayor autonomía de gestión, asunto cuyos costos para la hacienda pública veremos el año entrante.

Lo que sí es novedoso y hasta histórico para el gobierno de Calderón es que en el curso de la negociación de esta reforma finalmente se apartaron la izquierda parlamentaria y la izquierda de la calle.

La reforma petrolera selló la ruptura política del PRD y sus legisladores con el liderato de López Obrador, gracia a lo cual el presidente Calderón tuvo por primera vez dentro de su mandato un interlocutor institucional en el flanco izquierdo del Congreso, hasta ahora sólo un muro de descalificaciones y rechazos.

La interlocución lograda, mejor dicho, la participación activa del PRD en la negociación de la reforma, equivale en la práctica a reconocer al Presidente y al gobierno como interlocutores legítimos y dar a López Obrador el trato de un interlocutor más, no el de jefe político que tenía.

Este desplazamiento de los legisladores del PRD es una buena noticia y hasta un logro político para el presidente Calderón, que lleva dos años penando y pagando caro, en sus negociaciones con el PRI, la ausencia de los “legítimos” como interlocutores.

La pregunta, desde luego, es cuánto durará esa interlocución del PRD y sus legisladores con el Presidente, su partido y su gobierno. No mucho, porque empieza ya la puja electoral del 2009.

Pero eso forma parte ya del futurismo perredista, de la manera como la corriente que se ha quedado con el partido y que tiene preponderancia en las cámaras, piensa caminar hacia las elecciones del año entrante y hacia la contienda presidencial del año 2012.

Parecen haberse deslindado en estas jornadas del liderato obligatorio, y de la candidatura automática, de Andrés Manuel López Obrador. Han cobrado una visible autonomía para hacer política con los interlocutores que hay que hacerla, entre ellos el gobierno y el Presidente.

Es un cambio interesante y hasta histórico para el sexenio de Felipe Calderón. Uno puede entender la euforia del Presidente, pero no extenderla a la magnificación de la reforma petrolera cuya grandeza, la verdad, no se ve por ningún lado.

Regulaciones y sentencias absurdas

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Regulaciones electorales absurdas llevan a sentencias aún más absurdas como la emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el miércoles pasado. La máxima instancia electoral le ordenó al IFE sancionar al PAN, al PRI y al PVEM “por los spots que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) difundió en radio y televisión, criticando la propuesta de política económica de la entonces coalición ‘Por el Bien de Todos’ durante los comicios del 2006”.

¿Por qué sancionar a estos partidos por un spot difundido por una organización empresarial? De acuerdo con el TEPJF “las leyes electorales establecen la figura de garante de los partidos para que vigilen y garanticen que la conducta de sus militantes se ajuste a los principios del Estado democrático, inclusive las de terceros cuando dichas actividades inciden en el cumplimiento de las funciones partidistas y en la consecución de sus fines”. El TEPJF considera que PAN, PRI y PVEM tuvieron una “conducta pasiva” frente a los spots y, por tanto, “incumplieron con su condición de garantes, lo cual denota la falta de cuidado, control y previsión, incurriendo por tal motivo en responsabilidad”. Debieron “aplicar medidas para lograr la suspensión de los spots y con esto evitar que se consumara o continuara el ilícito, lo cual no hicieron”.

No tengo duda de que los spots del CCE estuvieron diseñados para criticar la plataforma económica de AMLO, aunque no lo hacían de manera explícita. Tampoco tengo duda de que este tipo de spots estaban prohibidos por el Cofipe. Pero esta prohibición siempre me pareció absurda, inconstitucional y letra muerta. Absurda por silenciar a la sociedad civil en las campañas políticas cuando todos, no sólo los partidos, tienen derecho a expresar sus puntos de vista en la lucha por el poder. Inconstitucional por atentar en contra de la libertad de expresión consagrada en la Constitución. Los empresarios tenían todo el derecho de expresar sus ideas y los electores de escucharlos. En 2006, el CCE pudo haberse amparado en contra de una prohibición en una ley secundaria que violaba un derecho constitucional. Ojalá lo hubiera hecho a la par de trasmitir sus spots. Quizá no lo hicieron porque, en la práctica, la prohibición era letra muerta ya que el Cofipe no contemplaba sanción alguna.

Ahora resulta ridículo que los castigados por esta acción del CCE sean el PAN, el PRI y el PVEM. Supongo que, en el caso del PAN, el TEPJF infiere que los spots empresariales beneficiaron al ganador. Pero ¿por qué castigar al PRI y al PVEM? Si no mal recuerdo estos partidos eran oposición en 2006 y tenían una plataforma alternativa de política económica a la que estaba implementando el gobierno de Fox. ¿Acaso los spots del CCE también los beneficiaron? No lo creo porque fueron derrotados. ¿Cómo es que los spots ayudaron a un perdedor? No hay, por supuesto, evidencia empírica que compruebe este absurdo. Como tampoco existe evidencia para demostrar que los spots favorecieron al ganador.

Más aún, el TEPJF no sancionó a otros dos partidos que compitieron en contra de AMLO. Me refiero a Alternativa y Nueva Alianza. El TEPJF castiga a los partidos que lanzaron a Calderón y a Madrazo, pero no a Patricia Mercado y a Roberto Campa. ¿Acaso se trata de un problema de tamaño? ¿Sólo los grandes se beneficiaron de los spots del CCE pero no los chicos? Es, a todas luces, ridículo.

En la última reforma electoral, la prohibición a que individuos y grupos sociales trasmitan spots políticos fue elevada a la Constitución. Con ello los partidos tratan de evitar que una disposición que contraviene el inalienable derecho a la libertad de expresión sea declarada inconstitucional. Muchos mexicanos pensamos que, con todo y que ahora aparece en un artículo constitucional, esta prohibición sigue siendo inconstitucional. La batalla legal está lejos de resolverse. Por lo pronto, el miércoles observamos cómo una regulación absurda termina con sentencias aún más absurdas.

Así lo viví… y no me desmintieron

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Carlos Tello Díaz perdió una extraordinaria reconstrucción del 2 de julio por una frase que los lopezobradoristas le desmontaron con tirria y puntería. No ha sido el caso de Así lo viví, el libro del polémico y decapitado ex presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, que a dos semanas de su lanzamiento navega en calma a pesar de la cantidad de información que aporta y los personajes que señala, acusa, marca.

En una sociedad más comprometida con su historia, episodios como el de la sesión del 4 de julio de 2006 serían un escándalo, enterrarían carreras, aclararían las cosas.

Esa noche, cuenta Ugalde (página 231), acudieron a verlo varios integrantes de la Coalición Por el Bien de Todos: Jesús Ortega, Leonel Cota, Horacio Duarte, Ricardo Monreal, Manuel Camacho, Gerardo Fernández Noroña, Dante Delgado, Luis Maldonado, Alberto Anaya, Ricardo Cantú.

Prosigue: “Como sabía que uno de los temas que querían abordar era el PREP, le pedí a René Miranda, responsable del programa, que me acompañara (…) Tiempo después, René me narró por escrito que antes de que yo ingresara en la sala se habían escuchado los primeros tambores de la guerra que estaba por iniciar”.

Según esto, Alberto Anaya, líder del PT, le dijo a Ricardo Monreal “que la gente estaba ‘lista’ en todo el país y que estaban desenterrando las “hachas” para levantarse al día siguiente. Miranda oyó incluso la expresión: ‘¡Que corra la sangre!’ Anaya habría rematado sus amenazas diciendo: ‘¡Es la guerra!’”

Así hay varias en Así lo viví. Y no todas tienen que ver con los lopezobradoristas. Más de una desvela las presiones de Felipe Calderón.

Y nadie ha desmentido esta historia escrita en primera persona por el hoy académico Ugalde. Nadie aún.

La revolución espiritual

Francisco Martín Moreno
fmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

El México moderno exige la incorporación de millones de compatriotas al proceso productivo. Necesitamos sacudirlos, gritarles a la cara: ¡Despierta!, la esclavitud y la Colonia terminaron hace ya casi 200 años.

La Iglesia católica se apresta a celebrar, desgraciadamente, el quinto centenario de su monopolio espiritual. De la misma manera en que se ha impuesto el pluralismo político en nuestro país, es conveniente promover el pluralismo espiritual en el México moderno. Abramos con confianza las puertas a todas las iglesias del mundo. Es la hora de la renovación espiritual fundada en la libertad de credos.

El México moderno exige la incorporación de millones de compatriotas al proceso productivo. Necesitamos sacudirlos, gritarles a la cara: ¡Despierta!, la esclavitud y la Colonia terminaron hace ya casi 200 años. Ya no existe la Santa Inquisición ni incineran con leña verde a los herejes por más que muchos quisieran volver a instalar la pira infernal a las puertas mismas de las catedrales mexicanas. Despierten: No hay mañana ni eternidad ni cielo ni infierno y por contra sí hay hambre, hay miseria e ignorancia y mucha, mucha energía desperdiciada de millones de mexicanos que podrían construir otro país en un par de décadas. ¿A dónde va un país en estado amnésico? ¿A dónde va un país que identifica el origen de la injusticia, de la pobreza y de la insalubridad y se resigna rezando para ganarse supuestamente una paz eterna? Es imperativo despertarlos de ese sueño narcotizado, de ese letargo mental, de esa sonámbula resignación. Si pudiéramos convencerlos de las infamias del conformismo.

Si el ocio fuera un pecado capital en México, si la miseria fuera una causal de excomunión, tendríamos otro país.

Resulta intolerable prometer una recompensa divina a la hora del Juicio Final, a quien redujo sus esfuerzos en vida a la contemplación de los atardeceres en la Huasteca bajo la sombra refrescante de un ahuehuete, según aquella vieja estampa con la que se nos identifica en el mundo entero. ¿De dónde hemos sacado la fuerza o la paciencia para resistir tanto daño y malestar a lo largo de tantas generaciones? ¿Qué poder misterioso nos ha permitido sobrevivir en las peores condiciones en que puede hacerlo un ser humano? ¿Por qué premiar la inacción y la flojera en el más allá?

¡Falso! que los bienaventurados sean los pobres de espíritu, porque de ellos será el reino de los cielos. ¡Que no se nos mutile ni se nos denigre ni se ofenda nuestra inteligencia o se lucre dolosamente con nuestra ignorancia ni con nuestros miedos atávicos! Falso que bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la Tierra... Rechacemos semejantes aseveraciones. En ellas se encuentra el escandaloso desplome de la dinámica nacional. Falso que los bienaventurados sean los que lloran, porque ellos serán consolados y falso, nuevamente falso, que bienaventurados sean los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados. Desenmascaremos esta clara invitación a la inacción, a la indolencia y a la pereza. ¿Por qué no promover desde el púlpito la generación de riqueza y el ahorro? ¿Por qué no ir mejor por las palas, los tractores y los azadones, los microscopios, las plumas y los pinceles? Seamos prósperos aquí y ahora.

Los mexicanos actuales no necesitamos consuelo. Precisamente en el consuelo espiritual de la Iglesia católica y en el paternalismo oficial encontraron piadosa sepultura varias generaciones de mexicanos que fueron enterrados escasamente con el petate sobre el cual rezaron y aceptaron apáticamente su suerte en esta vida. No queremos que nadie venga a consolarnos: Queremos trabajo y bienes.

Exigimos la presencia en México de otras iglesias que no postren al ser humano, que no le nieguen impulso, coraje, entusiasmo y ambición. Mentira que quien se humille será ensalzado. Mentira que quien se niegue a sí mismo se salvará. Mentira la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro. Mentira que es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos.

La Iglesia católica debe modenizarse. El hombre ya explora con sondas espaciales todo el sistema solar. La conquista de la Luna ya es historia. Se practica la inseminación artificial in vitro, así como los transplantes de órganos. Necesitamos una iglesia acorde con la marcha de los tiempos; una iglesia que estimule vigorosamente la superación material del hombre.

Bienaventurados aquellos que tienen una vivienda digna, agua corriente y drenaje, duermen en cama y usan zapatos. Bienaventurados quienes gozan de un título profesional. Bienaventurados quienes disfrutan de los beneficios de una auténtica división de poderes y en consecuencia gozan de la atmósfera prevaleciente de un Estado de derecho. Bienaventurados quienes no mueren de parasitosis antes de cumplir los cinco años. Bienaventurados quienes ven respetado su voto. Bienaventurados quienes tienen capacidad de ahorro. Bienaventurados quienes tienen acceso al mundo del arte. Bienaventurados quienes ejercemos la crítica y bienaventurados quienes la aceptan constructivamente. Bienaventurados quienes modernicen la Iglesia y traten de elevar al ser humano, en esta vida, a la altura misma de la dignidad del hombre...

fmartinmoreno@yahoo.com

Mentira que quien se humille será ensalzado. Mentira que quien se niegue a sí mismo se salvará. Mentira la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro.

¿‘Homo sapiens’ u ‘homo docens’?

José Sarukhán
jose.sarukhan@hotmail.com
Investigador del Instituto de Ecología de la UNAM
El Universal

Hace poco se publicó un ensayo del Foreign Policy Research Institute (www.fpri.org) sobre cuáles podrían ser las 25 innovaciones más importantes de la historia de la humanidad, entendiendo por innovación al proceso de propiciar cambios por la introducción de modificaciones, ideas o productos valiosos. Se trata de nuevas formas de pensar o hacer cosas que influyen y modifican profundamente el futuro de la sociedad. Las innovaciones han sido ordenadas en el ensayo con el criterio de cuántas personas han sido afectadas (positiva o negativamente) por el impacto de la innovación.

La invención más determinante de cambio en el primer lugar de la lista, según quien la propone (Lawrence A. Husick), es el lenguaje hablado, semántico, sintáctico y fonético que ha sido la base del proceso de socialización y transmisión tanto de conocimiento como de pensamiento abstracto que hizo de la nuestra una especie que se diferenció rápidamente de nuestros ancestros primates. Una consecuencia directa del lenguaje es la transmisión intencional de conocimientos y cultura, que hace pensar que más que homo sapiens, nuestra especie es homo docens, es decir, el hombre que enseña.

En el otro extremo, en el sitio 25 están la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica propuestas por Einstein, que cambiaron radicalmente la forma de percibir a la materia —desde el universo hasta los muones— y permitieron desarrollar los aditamentos y equipos que componen la vida moderna, como computadoras, controladores de vuelo y tráfico aéreo, la televisión y todos los equipos basados en electrónica del estado sólido.

Le sigue la invención del motor eléctrico, basado en la propuesta de la teoría del electromagnetismo. ¿Puede usted, lector, imaginarse la vida actual, eminentemente industrializada, sin corriente eléctrica? ¿Sin baterías? ¿Sin iluminación eléctrica? ¿La conservación de los alimentos?

Husick coloca en segundo lugar de innovación con mayor influencia al control del fuego, a la posibilidad de generar fuego a voluntad, cuando se requiriese ya sea para cocinar o colonizar áreas cada vez más frías, etcétera. Entre las 10 innovaciones más influyentes Husick incluye el plano inclinado, una de cuyas aplicaciones es esa absoluta maravilla de invención, el tornillo (a quien lo inventó le deberían haber dado el Premio Nobel); otra, la palanca; una más, la agricultura que en realidad incluye importantes elementos, desde la domesticación de plantas y animales hasta conceptos como la irrigación o el manejo de suelos y que fue la base de la evolución cultural de nuestra especie.

La teoría de la evolución mediante la selección natural ocupa el lugar 23; es la base de nuestro entendimiento de la vida, de la explicación de toda la biología, la salud humana, la ecología, y el hecho de que la nuestra es nada más que otra especie animal. Sin embargo, pienso que en adición a lo que la idea de Darwin ha representado en la biología, las implicaciones sociales (sobre el lugar de nuestra especie en este planeta) y las derivaciones religiosas de la teoría son de tal magnitud, que rebasan la influencia de cualquier otra propuesta de la ciencia desde que ésta existe.

Pero habrá tiempo de tocar este tema con amplitud, ya que el 2009 verá las celebraciones simultáneas del bicentenario del nacimiento de Darwin y el sesquicentenario de la publicación de El origen de las especies. Recomiendo a los amables lectores consultar la página web donde se publica este ensayo.

octubre 30, 2008

'A prenda' por Paco Calderón

Lo que le pasó al peso, paso a paso

Samuel García
sgarcia@elsemanario.com.mx
El observador
Milenio

La devaluación del peso durante los primeros días de octubre no se dio por salida masiva de capitales extranjeros o por especulación en contra de la moneda de algún empresario en particular. Si bien la versión se extendió por declaraciones desafortunadas de funcionarios públicos y por un manejo superficial del tema en los medios, la causa fue otra.

Previamente a estos hechos la paridad peso-dólar había fluctuado en el año entre un máximo de 11.02 en enero y 9.88 en agosto pasado. Ya en 2007 la paridad peso-dólar había superado 11.20 pesos por dólar.

Estos niveles de paridad se habían adoptado como “normales” por la mayoría de los analistas e inversionistas, sin que nadie se alarmara por ello.

Octubre comenzó con un tipo de cambio de 10.98 pesos, después de un rally alcista desde agosto pasado promovido por el propio gobierno —por cuanto el peso había tocado niveles mínimos de 9.88 por dólar—, pero también con cierta crispación por el nerviosismo de la crisis financiera internacional que adquiría ya visos catastróficos.

Por ello, durante septiembre se dieron algunas salidas de capital extranjero invertido en valores de gobierno. Nada extraordinario. Durante septiembre el saldo de inversiones de deuda pública mexicana en poder de extranjeros se redujo en 10 mil 319 millones de pesos (unos 940 millones de dólares), nada fuera de lo común tomando en cuenta lo que ocurría en el resto del mundo. El tipo de cambio de 10.35 pesos por dólar a principios de septiembre se elevó a 11.15 pesos por dólar al 3 de octubre pasado, una paridad considerada “normal” para la evolución reciente.

Sin embargo, la historia de la devaluación acelerada del peso se inició el lunes 6 de octubre cuando a lo largo de la sesión la paridad “brincó” a 11.99 pesos por dólar, un nivel nunca antes visto. Lo que ocurrió ese día fue una demanda extraordinaria de dólares por las pérdidas que registraba la tesorería de Comercial Mexicana a causa de operaciones en el mercado de derivados. Al “tocar” el tipo de cambio niveles cada vez más altos, se producían mayores pérdidas en la tesorería de la Cómer y, obviamente, una mayor presión sobre el mercado cambiario. De allí en adelante la historia es como la del perro mordiéndose la cola.

El martes 7 de octubre la paridad peso-dólar cerró en 12.23. Un nivel insospechadamente alto que provocó que otras tesorerías que operaban en el mercado de derivados y que habían “apostado” en sus contratos a que el peso no rebasaría niveles de 11.50 o 12 pesos por dólar iniciaran el mismo camino de la Comercial Mexicana, es decir, la multiplicación de sus pérdidas en la medida en que la paridad superaba los “techos” previsibles en los contratos y, por lo tanto, nuevas y mayores demandas de dólares.

Por eso entre el lunes 6 y el viernes 10 de octubre el peso ya se había devaluado en casi 18 por ciento frente al dólar, producto de las millonarias pérdidas en operaciones de derivados en una decena de tesorerías corporativas importantes del país.

Contrario a lo que se cree, en ese mismo lapso el saldo de las inversiones de extranjeros en títulos del gobierno prácticamente se mantuvo inalterado. Se redujo en 1.4 por ciento. Una caída menor a los 400 millones de dólares. Incluso al 20 de octubre pasado el saldo prácticamente se mantuvo igual (311.7 miles de millones de pesos) en términos relativos.

Fueron las pérdidas por operaciones de tesorerías corporativas con derivados las que ocasionaron una presión cambiaria inusual en una coyuntura con altísima volatilidad en los mercados financieros mundiales, lo que disparó el nerviosismo cambiario.

Perredistas cavernarios

Román Revueltas Retes
rrevueltas@milenio.com
Interludio
Milenio

Escuché un fragmento del discurso que Rayito le asestó a la Cámara muy baja. Nada nuevo. Lo mismo de siempre. Lo curioso es que había negociado el hombre un tiempo limitado para su alocución. Pero, desde luego, no lo respetó. Imaginen ustedes que este señor tuviera las prerrogativas, digamos, de un Fidel Castro: no lo bajas de la tribuna ni con un huracán.

Si te fijas, todo lo que emprenden los caudillos termina siempre por reducirse a una sola cosa: al quebrantamiento de los límites. Son insaciables. Nada los atiborra. Quieren siempre más, más y más: más poder, más tiempo, más atención, más facultades. Y así, la democracia no les basta porque es un sistema de equilibrios y contrapesos, un modelo donde no se permiten los excesos y los márgenes de acción están muy acotados. Para mayores señas, por cuenta de nuestra imperfecta transición democrática, el presidente de México, hoy día, es un individuo que debe afrontar calladamente las injurias y denuestos que le dedican, precisamente, los que no saben vivir en democracia. En el otro extremo, no es una casualidad que un personaje zafio y ventajista de la calaña de López Obrador se otorgue el privilegio de lanzar majaderías y ofensas tan flagrantes como su incapacidad para soportar, él mismo, las críticas de los demás.

A Vicente Fox se le reprocha lo lenguaraz que era pero el señor apretó simplemente los dientes y mantuvo el tipo cuando todos arremetimos contra su mujercita; no hubo reclamaciones, amenazas ni censuras. Escuchen, por contra, los lloriqueos del prócer de Macuspana cuando, metido al negocio de afrentar, le tocan de vuelta los escarnios que soltó en primer lugar.

Una de las adelitas del séquito del tabasqueño se acaba de percatar, maravillada, de que “el pelele no puede entrar al Congreso, pero el presidente legítimo sí lo puede hacer”. Pues, ¡vaya descubrimiento de que los diputados del PRI y del PAN sí respetan las reglas del juego democrático! Si Calderón no va a la Cámara es… ¡por la arbitraria coerción de una turba de cavernarios perredistas! Digo.

Estar en eterna campaña

Poncho Vera
ponchov@exafm.com
La Crónica de Hoy

Hablar es fácil. Es muy sencillo prometer. No hay ninguna dificultad en criticar negativamente. ¡Qué divertido estar en una eterna campaña política! Una delicia debe resultar el vivir de ello.

Recibir dinero por prometer, expresarse desde la lejanía de las acciones... eso debe ser vida.

Perder y no aceptar la derrota. Inventar argumentos sin sustento.
Ser oportunista en toda ocasión que se preste la oportunidad.

Aprovechar las adversidades que se vienen arrastrando desde hace varios años para venderse como el único capacitado para resolver, lo que se puede solucionar con mucho tiempo y mucho esfuerzo.

Obtener recursos de partidos políticos que a su vez los reciben de los impuestos que pagan los ciudadanos.

Violar la ley cuando te conviene y quejarse de que no se cumpla cuando la necesitas.

Hablar públicamente, pero sólo con los que saben que no te van a señalar tus errores.

Ofender, ridiculizar constantemente; pero nunca permitir que te ofendan ni te ridiculicen.

Olvidarte de las personas que te apoyaron y culparlas de tus fracasos.

Aprovecharse de las personas necesitadas para que te protejan a cambio de brindarles falsas esperanzas.

Ver al que no piensa como tú, como tu adversario. Tachar de traidor al que difiere de tus opiniones.

Asegurar que la democracia debe estar a tu servicio, sólo a tu servicio, porque de lo contrario se transforma en dictadura. No aceptar un solo error.

No acudir a los debates organizados; y luego buscar debate en los momentos y circunstancias que quieres tú.

Criticar a quienes se benefician del poder que obtienen, y recibir ostentosos regalos cuando te encuentras en una situación poderosa.

Mandar al diablo a las instituciones, pero a su vez, cuando las circunstancias lo ameritan, recibir beneficios de ellas.

Escribir un libro en el que te manifiestas a favor de la inversión privada, incluso extranjera en la industria petrolera, y luego cambiar tu discurso promulgándote contra ésta.

Hacer todo lo posible por destruir, pero no por construir.

Afectar con movilizaciones y plantones a miles de trabajadores, con el único objetivo de hacer ruido para estar siempre presente en los medios de comunicación y, por lo tanto, en la opinión pública, que en mucho te afecta, pero también en buena parte te beneficia.
Querer todo aquí y ahora.

Así, parece ser que es como uno puede lograr hablar en la Cámara de Diputados, aparecer en el Canal del Congreso, ser escuchado.
No, no tomaremos el ejemplo.

Retrato

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

El camino político a la reforma de Pemex es un buen retrato de la democracia mexicana. Mejor dicho, de la negociación dentro de la democracia mexicana. Es una negociación larga, cara y de pobres resultados.

De los políticos y de los intelectuales que daban muchas vueltas en sus discursos antes de parir una media definición de cualquier cosa, el viejo Jesús Reyes Heroles solía decir: “Se le miró profuso, confuso y mamón”.

Recordé su dicho, por ejemplo, ante las hemorragias de nacionalismo petrolero en que vino envuelta la reforma. Y ante el olor unánime de santidad de las prevenciones contra la privatización de Pemex.

Desde que empezó la discusión de la reforma petrolera, en marzo de este año, ha sido difícil saber qué se discute, al tiempo que se ha sabido siempre hasta dónde se iba a llegar. Es decir, que la reforma estaba pactada de antemano y que no iba a llegar muy lejos.

Para andar ese poquito se hizo mucha bicicleta estacionaria, aparato preferido de la sudorosa negociación democrática mexicana.

El problema de fondo es que los ciudadanos del país tienen convicciones y prejuicios divergentes en cuestiones fundamentales. Sus partidos políticos también, además de que uno de ellos, el PRD, ha vivido estos años en la divergencia pura, al margen de la negociación.

Con el campo de negociación tan corto, es natural que se haya impuesto como bien público la lógica de la “reforma posible”, aquella que no rebasa el mínimo común denominador de las agendas de los partidos.

No seré yo quien desprecie el valor de las pequeñas reformas. Pero el estilo de negociación que busca el acuerdo como un valor en sí mismo acaba poniendo más atención en el acuerdo que en la reforma.

Acabamos sin saber qué efectos tendrá la reforma resultante de la negociación, aunque sabemos con claridad que serán distintos a los de la propuesta original.

¿Ha sido buena o mala la reforma petrolera acordada por el Congreso? No lo sabemos, porque no sabemos cuál acabó siendo el objetivo de los legisladores unidos.

Lo cierto es que han gastado una enorme cantidad de tiempo de ellos y de la sociedad en discutir y aprobar una cosa cuyas bondades, o maldades, sólo las sabremos con el tiempo.

La negociación democrática mexicana es de mucho ruido y pocas nueces. Una y otra vez deja la impresión de que México es un país un tanto hueco: discutidor y sin rumbo.

* * *

Coda: La bolsa es un casino de tiempo completo donde se gana de verdad sólo unos días.

Palo al CCE... y a la libertad de expresión

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Vaya palo que le metió el Trife al Consejo Coordinador Empresarial. La acusación de que violó la Ley Electoral, con los dos spots que difundió en 2006, deja al organismo empresarial muy mal parado y sienta un grave precedente, de cara a las elecciones que vienen.

Es también un golpe directo a la libertad de expresión. “Lo que hizo el Tribunal es una interpretación de contexto, que borda en la censura”, sintetizó Benito Nacif, consejero electoral del IFE. La Sala Superior del Tribunal ordenó ayer al IFE sancionar al PAN, al PRI y al PVEM por considerar que los promocionales del CCE —que no mencionan a candidatos ni partidos— beneficiaron a los abanderados de estos partidos, al criticar implícitamente la propuesta económica de AMLO.

El consejero Nacif está convencido de que con este tipo de resoluciones, el Tribunal genera incertidumbre en organizaciones de la sociedad civil sobre los spots que sí puede contratar y los que no. Aquí le agregamos que la amenaza de sanciones al contratante o al concesionario —la nueva ley así lo prevé— desalienta la participación ciudadana y fortalece la partidocracia. Nacif nos dio elementos para respaldar sus palabras. Ilustró con el ejemplo del aborto. La Unión de Padres de Familia puede ser sancionada, si saca un promocional en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, sólo porque el PRD se posicionó sobre el tema. Aquí no estamos en contra del aborto, lo aclaramos. Tampoco nos chupamos el dedo en cuanto a las intenciones del CCE, al ordenar la difusión de esos spots. Pero defendemos el derecho de todos los ciudadanos a expresar libremente sus ideas.

* * *

Por cierto que María del Carmen Alanís, titular del TEPJF, sale de viaje a Washington. Va como observadora a las elecciones presidenciales en Estados Unidos, invitada por la Fundación Internacional para Sistemas Electorales. La acompañarán los ministros Manuel González Oropeza y Pedro Esteban Penagos. No estaría mal que le echara un ojo a los spots de Obama y McCain, sólo para normar criterio.

* * *

La victoria tiene muchos padres. El PRI asevera que la reforma energética que aprobó el Congreso de la Unión se construyó en torno a su iniciativa. Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los senadores del tricolor, ya hasta mandó editar un cuaderno titulado El Pri en la Reforma Energética.

El texto presume la postura “viable e incluyente” de los tricolores a lo largo del proceso y, bajita la mano, le pega al PAN y al Peje. “Tan lesivo es pretender privatizar todo en Pemex, como el no hacer nada por simple calculo político o electoral…” ¡Qué tal..!

* * *

Y mientras unos presumen, los otros tratan de contrarrestar la campaña obradorista que los coloca como traidores. El PRD, que encabeza el sustituto Guadalupe Acosta Naranjo, iniciará una campaña nacional de difusión sobre el contenido y los alcances de la reforma.

Al mismo tiempo, diputados y senadores del amarillo realizarán una gira por todo el país, para hacer lo propio en universidades, congresos locales, medios de comunicación y sedes locales del partido.

—¿No es una contracampaña a lo de López Obrador? —preguntó un reportero.

—Todavía no hay universidades legítimas, vamos a ir a las universidades públicas —repuso Acosta Naranjo.

Y fue más lejos: “No me voy a convertir en un Torquemada ni voy a tomar la actitud de ellos, de que todo el que no piense como yo es traidor…”

* * *

Nos llamó Canek Vázquez desde El Salvador. Al líder del Frente Juvenil Revolucionario del PRI se le escuchaba contento. Lo acababan de elegir presidente adjunto de la Copppal juvenil, en el marco de la XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se desarrolla en la capital de ese país centroamericano. “Como priistas queremos volver a influir en el escenario internacional, como lo hacíamos antaño. El PAN está muy bien representado en la OCDA (por Manuel Espino, su presidente) y nosotros, nada”, nos dijo, antes de colgar.

* * *

Menudo coraje hizo el senador del PRI Carlos Jiménez Macías, eterno aspirante al gobierno de SLP, por la presencia de 15 diputados federales del tricolor, encabezados por el mismísimo Emilio Gamboa Patrón, en el informe de actividades de Jesús Ramírez Stabros, rendido ayer en la capital potosina. “Jesús tiene mi respaldo y el del ejército de 105 diputados federales del PRI”, aseguró el coordinador de la bancada del PRI en la Cámara baja, durante el acto, realizado en el Teatro de la Paz. Allí estuvieron también los ex gobernadores Horacio Sánchez y Florencio Salazar.

¿Hará lo mismo Manlio con Jiménez Macías? Haga sus apuestas.

Informe especial

Germán Dehesa
german@plazadelangel.com.mx
Gaceta del Ángel
Reforma

A quien corresponda: quien esto suscribe, profesora Etelvina Chipilín (a) "La Pihua", maestra de nivel pre-escolar en la escuela "Tomás Garrido Canabal A-327K" del municipio de Macuspana, Tabasco, quiere por este medio poner en evidencia la condición inmanejable, irascible, marrullera y rijosa del niño Andrés Manuel López Obrador, también conocido como "El Pejito" o "El Rollito de Esperanza". Este educando ha observado un comportamiento totalmente acomodaticio con respecto al reglamento que rige la vida en este centro docente. Todos sus amigos, que son muchos, lo han oído gritar ¡al diablo el reglamento! como grito de batalla antes de acometer alguna iniquidad en contra de su escuela.

El mencionado niño es lo que aquí en lenguaje coloquial llamamos un chingaquedito que, por un lado, solicita ser recibido por las autoridades escolares y esto incluye al Secretario de Educación y por el otro, se burla de ellas, pero además afirma que lo hace por el bien de Tabasco. No hay manera de tener a raya a este infante que no vacilo en llamar un emisario de Satanás. Si lo consecuento y lo tengo en clase, de inmediato empieza a vociferar que las condiciones no están dadas para tomar el curso de caligrafía porque el maestro es hijo de franceses y representa, según el niño, una avanzada de la nueva invasión francesa que el gran capital prepara contra México. Lo peor es que muchos de sus compañeritos le hacen caso y lo secundan y le hacen coro y aun niñas de tan buen comportamiento como Jesusita Rodríguez y Claudita Sheimbaum y Elenita Poniatowska pierden toda compostura y se desmelenan, salvo Claudita que ya se rapó, en apoyo de su minúsculo líder. En el salón, la situación es tensa y difícil. El niño Felipito Calderón que es su enemigo natural tal parece que le tiene miedo al incendiario Andresito y no le presenta ningún tipo de oposición; como dicen sus amiguitos: se está viendo muy culebra Felipito.

Ha habido veces, lo confieso, en que este mocoso de Lucifer me ha colmado la paciencia y lo he tenido que expulsar del salón de clases. Tampoco ha funcionado como remedio. Él y su pandillita que siempre se sale junto con él, se paran junto al salón y pintan mantas, cantan cumbias, lanzan consignas y se dicen víctimas de "La espuria" que es como han dado en llamarme. A todo esto, Felipito Calderón esconde la cara en su libro de ejercicios y le pide a su amiguito "El Vampiro" Mouriño que haga lo propio para garantizar la buena marcha de las clases. Las horas pasan y las huestes de "El Pejito" siguen friegue, friegue y friegue. De mí han llegado a gritar cosas horribles y en una manta pusieron que yo tenía quereres y queveres con Don Patrocinio que es nuestro anciano director que ya no está para esos galopes (porque aunque me esté mal el decirlo, en amores yo no troto; galopo). Mentiría si les dijera que nunca ha habido nada entre Patro y yo, dejaríamos de ser tropicales, pero eso fue hace muchos años durante los cuales nuestro amor se fue consumiendo como un loto desmayado. Pero mi vida sentimental, lánguida y sensual ¡ay, sí!, no es el motivo de este informe, sino el comportamiento desastroso del niño López. Aquí en la escuela ya nadie puede con él. Hemos intentado cambiarlo de pupitre, de escuela y hasta de país, pero el Cónsul de Belice ya nos dijo que ni borracho acepta al "Rollito de esperanza".

No quería yo confesarlo, pero debo reconocer que ya no puedo más, que ese escuincle me tiene hasta la madre y que todas las noches rezo para que a) lo atropelle el tren, o b) su familia se largue a la Capital donde, estoy segura, le espera a Andresito un brillante porvenir. Ojalá y algo se me cumpla. Si son los dos deseos, todavía mejor.


¿QUÉ TAL DURMIÓ? MCDXIV (1414)

MONTIEL.


Cualquier correspondencia con esta columna ficticia, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R.)

Una excepción justiciera

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Como toda regla, los “aforismos de Marín” (como ironiza Ciro) tienen sus excepciones, inclusive uno que reza: ningún problema dado a conocer por un periodista se resuelve (The Washington Post no tumbó a Nixon, sino las mentiras que éste le dijo a su Congreso).

La noche del martes, Denise Maerker presentó en Punto de partida un hallazgo envidiable y sublime de su reportera Miriam Moreno: el alcalde perredista del municipio de Tala, Jalisco, decretó la proscripción de… ¡la venta de tortillas de maíz hechas a mano!

El reportaje dio a conocer que los tortilleros “establecidos” (con sistema de producción automatizada) convencieron al munícipe de perseguir a las tortilleras (como si traficaran drogas), dizque porque el empacado (bolsitas de celofán) en que distribuyen su producto no es higiénico y su comercio (12 pesos el kilo) se hace sin pagar impuestos.

Bien, pues la excepción a la regla se produjo de manera fulminante: el alcalde tuvo que comerse en taco su decreto y el desquiciante problema se resolvió la mañana de ayer.

López, el principal enemigo del PRD

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Es verdad, la reforma petrolera es pequeña con respecto a lo que se necesitaba, no alcanza a cubrir las exigencias que el país demanda en este ámbito, pero ha logrado convertirse en un éxito político del gobierno federal y de una parte del Congreso cuando todo indicaba que terminaría siendo percibida como un triunfo, sobre todo, perredista.

Si, en dos años, López Obrador ha dilapidado el capital político acumulado en los comicios de 2006, lo que logró en apenas una semana supera todo lo anterior. La reforma petrolera estaba discutida y acordada por los partidos y sus principales líderes parlamentarios desde 2007 y los acuerdos estaban ya muy avanzados en febrero e incluso la salida de Francisco Ramírez Acuña de Gobernación y la llegada de Juan Camilo Mouriño (que venía trabajando ese tema en la Oficina de la Presidencia) tuvieron relación con los ajustes finales de esa propuesta. Pero antes de que la misma se diera a conocer, para reventar los acuerdos y de paso apoyar a su candidato en el proceso interno del PRD, Alejandro Encinas, López Obrador denunció la privatización de Pemex (aunque la propuesta consistía casi en lo mismo que él mismo había propuesto en su plataforma electoral): era una mentira más, nunca se planteó la privatización de Pemex ni de ninguna de sus partes, lo máximo que se planteaba en la reforma original era la posibilidad de que el capital privado construyera refinerías y ductos (por cierto, las refinerías de Pemex, dentro del país, se acaba de anunciar, tienen pérdidas por unos 45 mil millones de pesos, mientras que la que posee con el capital privado en Houston, de donde provienen 40% de las gasolinas que utilizamos en México, tienen números negros, con la única diferencia de que es allí donde se crean las fuentes de trabajo y se canalizan los impuestos). Una mentira más, pero redituable, se adicionó con el caso de los contratos de transporte de la empresa de la familia de Mouriño, otro acto legal, pero políticamente atacable como una demostración de los intentos de “privatización” de la empresa. Como el 16 de marzo era la elección interna del PRD y el 18 el 50 aniversario de la expropiación petrolera, se fueron postergando las fechas y las negociaciones se estancaron. Finalmente el 8 de abril el presidente Calderón presentó su iniciativa y, cuando iba a comenzar su análisis en comisiones, el lopezobradorismo ordenó tomar las tribunas del Congreso aun con el rechazo de la mayoría de la bancada parlamentaria del PRD. Y en medio de la disputa poselectoral interna, el perredismo se terminó plegando a las órdenes de López. Éste exigió foros y los foros se hicieron. Primero iban a durar un mes, para que la iniciativa pudiera evaluarse en un periodo extraordinario. Se concedieron tres meses y 22 foros: por el PRD, el exponente más importante y quien terminó imponiendo la huella más profunda en la reforma que se aprobó fue CuauhtémocCárdenas. López Obrador, invitado a participar, lo rechazó. Él no está para exponer ideas y debatir.

Se había llegado al acuerdo de que, terminados estos foros, en la primera semana de agosto se analizarían los dictámenes en comisiones para votarlos antes del inicio del periodo ordinario el primero de septiembre. El PRD dijo que no, que quería más tiempo. Se lo volvieron a conceder. A todo esto el PRI presentó su iniciativa petrolera y el PRD anunció que presentaría la suya: creó, designado por López, un grupo de expertos que presentó dicha propuesta. Y comenzó el periodo ordinario: en el trabajo en comisiones, queda casi 80% de la propuesta calderonista, pero en varios capítulos esenciales, lo que se impone es la visión del PRI y la del PRD. El tricolor le dio un sentido global a la reforma, mientras que el PRD logró colocar más de 60% de sus propuestas en la que terminó siendo aprobada en comisiones. El grupo de expertos perredista, no sólo sus senadores, le dieron el visto bueno a las iniciativas aprobadas y recalcaron que no había ningún rasgo privatizador. Carlos Navarrete y Graco Ramírez dijeron que se había derrotado la propuesta privatizadora y era un triunfo del PRD (y lo era, el primero en esta Legislatura). Pero López decidió que la reforma no le gustaba, que le faltaban “12 palabras” y que quienes la habían votado, incluidos sus compañeros de partidos, eran “mayordomos de los poderosos y sirvientes del extranjero” y convocó a impedir la votación en el Congreso.

En apenas 12 horas, lo que era un triunfo perredista se tornó en un ejemplo más de intolerancia, violencia, irracionalidad, ante lo que su atormentado ex candidato presidencial calificaba como una derrota. Y, al abandonar esa bandera, la misma fue tomada, con toda lógica, por el PAN y el PRI, que reivindican como propia una reforma y un triunfo que, en realidad, tenía en el perredismo moderado a uno de sus principales actores.

Si el jueves en el Senado el papel de López había sido ridículo, el martes en San Lázaro se superó. Exigió ser recibido. En el límite de la legalidad interna, la Mesa Directiva decidió hacerlo, con el compromiso de que se realizara la sesión con normalidad. López no aceptaría ni preguntas ni cuestionamientos. Leyó, durante 45 minutos, un discurso vacío donde le dedicó al tema petrolero menos de cinco. Y, cuando terminó, violando otra vez los acuerdos, los suyos tomaron la tribuna. El resto de la historia es conocida: hubo sesión y los siete dictámenes de la reforma se aprobaron y fueron festejados como un triunfo por el PRI y el PAN. Los lopezobradoristas se quedaron hablando solos de la privatización, mientras que la mayoría del PRD abandonaba el salón cabizbaja, derrotada, cuando había tenido su mayor triunfo político en años. Me decía Ruth Zavaleta que no podían seguir convirtiendo triunfos en derrotas. Tiene razón, pero para eso necesitan deshacerse de su principal enemigo: y, ése, lo tienen, aún, en casa.

Ahora sabemos cuántos son

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

José Agustín Ortiz Pinchetti, uno de los más brillantes y leales compañeros de lucha de Andrés Manuel López Obrador, me dijo desde el viernes que, gracias en gran medida al movimiento social y las movilizaciones en las calles, obtuvieron un “triunfo impresionante” en la reforma de Pemex.

Más en el papel de analista que en el de perteneciente a una causa, detalló cómo esa forma de presión, que “es un instrumento válido de la política”, redundó en la victoria petrolera. Y aseguró que son millones los activistas, brigadistas regados por el país.

— Lo de millones no deja de ser una hipótesis que en algún momento se tendrá que probar, José Agustín.

— Es correcto y está en el terreno de lo discutible. Nada más que yo parto de la constatación sistemática en el terreno de los hechos de la política como se está viviendo en los municipios de México. Hay analistas que están viendo las cosas desde el balcón muy cómodo de la Ciudad de México, pero que no han ido a los municipios, que no lo han palpado, que no han investigado.

En la segunda quincena de octubre, López Obrador encabezó ocho actos, o asambleas informativas, en la capital: el 15, 20, 21 y 22 en el Hemiciclo a Juárez; el 19 y 26 en el Monumento de la Revolución; el 23 afuera de la Torre del Caballito y su caminata del martes 28 a la Cámara de Diputados. En ninguno juntó a más de 15 mil personas. La media de participantes, vamos a ser generosos, rondaría los 5 mil.

Con ese contingente terminó de ganar la batalla de Pemex. Ahora sabemos cuántos son hoy los incondicionales bravos en su plaza más fuerte y en los días decisivos.

Contar suele ser un ejercicio útil en la política. Y el periodismo.

El motín del “Caine”

Rafael Álvarez Cordero
rafael.alvarez@nuevoexcelsior.com.mx
Excélsior

López Obrador ha mostrado una y otra vez que no es un líder, es un iluminado (siempre tiene la razón), pero también un golpeador (arremete contra quienes no piensan igual)...

Es (el Zócalo) la plaza milusos. Cualquier payaso puede llenarla si grita alto y duro.
Carlos Fuentes, La voluntad y la fortuna.

Hay películas inolvidables, una de ellas es El Motín del Caine, que estelarizó Humphrey Bogart junto con otros grandes actores. Usted la recuerda: un nuevo comandante, el Capitán Queeg, es enviado a un dragaminas estadunidense. Queeg siente que llega a la nave más importante de la Armada y trata de cambiar radicalmente las actividades de la nave, impone una férrea disciplina aun en las tareas más inocentes. Choca con todos, pero lo obedecen porque es el capitán. Las cosas suben de tono, llega al absurdo de convocarlos en medio de la noche para investigar el robo de unas fresas; incluso los más fieles le tienen aversión, pero callan, hasta que en medio de una tormenta entra en pánico y muestra sus limitaciones, por lo que sus más leales seguidores también lo rechazan.

Finalmente, la tripulación se amotina y le quita el mando, pero el Capitán, rencoroso y vengativo, al llegar a tierra pide que sean enjuiciados por traición quienes lo relevaron del mando y en ese momento muestra dramáticamente su paranoia. La actuación de Bogart a lo largo del filme es ejemplo del deterioro de un individuo paranoico, que tiene explosiones de rabia, frases que quieren ser humorísticas (“no me tengan miedo, mi perro me quiere”), trata de calmar su ansiedad jugando con su mano derecha unas bolas de metal como tranquilizantes, pero sobre todo vive una realidad propia, cree que tiene siempre la razón y, si la realidad es otra, peor para la realidad. Humphrey Bogart es en El Motín del Caine un ejemplo perfecto de paranoia.

He recordado este filme al ver el camino que ha recorrido quien llegó a encabezar un movimiento político secundado por más de 15 millones de mexicanos y ahora arrastra su victoria, como si fuera derrota, acompañado de dos o tres mil desangelados seguidores.

Andrés Manuel López Obrador ha mostrado una y otra vez que no es un líder, es un iluminado (siempre tiene la razón), pero también un golpeador (arremete contra quienes no piensan igual), que lo mismo cierra instalaciones petroleras que marcha sobre la Ciudad de México para ahogarla con manifestaciones (y se retira al recibir millones del gobierno). Lo mismo insulta y vitupera a las instituciones que exige entrar en ellas para ser el único orador. Lo mismo desprecia a los ciudadanos al partir la capital en dos durante varios meses y arenga a sus seguidores con el fin de que asalten aeropuertos, carreteras, edificios públicos o la misma Cámara de Diputados, que llama traidores a los perredistas que no aceptan sus fantasías pues “van a convertirse en cómplices de la entrega de nuestro territorio”(sic).

Fue incapaz de reconocer que había perdido en 2006 (como lo menciona Luis Carlos Ugalde en su reciente libro) y ahora es incapaz de reconocer que ganó y, fiel a su pensamiento paranoico, sigue terco y obcecado, tira todo por la borda, se está quedando solo, pero no lo acepta: “Me siento muy apoyado, vamos hacia delante”(sic). Los legisladores perredistas de cada Cámara se deslindan abiertamente de él, pero no entiende. Ahora piensa en ir a advertir a las empresas extranjeras que no se metan con México. Vive su infierno circular, su paranoia. Ha hecho un gran daño al país y el martes pasado, cuando fue recibido en la Cámara de Diputados, vio frustrada su ilusión de ser el mártir del petróleo.

Dos casos de paranoia, pero sin duda la actuación de Humphrey Bogart es superior.

Actualización

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
Economía Informal
El Universal

Se dice tanto acerca de la crisis financiera que uno acaba hecho bolas. Ya nos cuesta trabajo distinguir entre ficción y realidad, entre teorías conspirativas y datos duros, así que más difícil es aún identificar, entre tantos números, los que son verdaderamente relevantes

Por eso, quisiera comentar con usted el día de hoy en qué situación nos encontramos ahora y lo que podemos estimar hacia delante. Esto, para dejar por un rato el seguimiento de la crisis y entrar, en la próximas colaboraciones, en un tema diferente. Empecemos recordando que el origen de la crisis es el exceso de gasto de los estadounidenses (y los europeos), que se tradujo en una caída de su ahorro y crecimiento de su deuda. Vivieron de prestado, digamos, y ahora tienen que pagar y no tienen con qué. Es muy parecido a lo que hicimos nosotros en los primeros años 90, que nos llevó al año de pago, 1995, que nos costó mucho.

Pero ahora esto pasa no en un país mediano, sino en los más grandes del mundo. La crisis que vemos ahora inicia el 15 de septiembre, cuando el banco de inversión Lehman Brothers se declara en quiebra al no conseguir apoyo del gobierno de Estados Unidos. Pero resultó que Lehman tenía papeles en todas partes del mundo, y al quebrar muchas instituciones perdieron dinero. Al hacerse evidente esta pérdida, y al quedar en duda la solvencia de otros bancos de inversión, todo mundo quiso convertir sus papeles en algo más seguro, y sobrevino el pánico. Ayudó mucho a este pánico la irresponsable decisión del Congreso de EU de rechazar un paquete de ayuda, que era insuficiente en ese momento, porque expandió el problema de crédito a todo el sistema.

Así, el mes de octubre quedará como uno de los peores en la historia de los mercados financieros, con grandes caídas en las bolsas, quiebras, paquetes de rescate, y una incertidumbre monumental, que se traduce, no lo dudo, en la mayor volatilidad de la historia. Pero para este momento ya hay una base de solución más o menos clara. Siguiendo el paquete de rescate del primer ministro británico Gordon Brown, se trabaja ahora en tres grandes líneas: limpiar créditos malos, apoyar la liquidez y restaurar el flujo de crédito. No es nada sencillo, y esta etapa no ha acabado, sino apenas iniciado.

Hoy los paquetes de rescate ya están alcanzando un nivel más creíble. Gran Bretaña dedicará 830 mil millones de dólares a estas tres líneas, y algo parecido hará Alemania. Estados Unidos tendrá que utilizar entre 2 y 2.5 billones (de los nuestros, trillones de ellos). Es decir, entre 3 y 3.5 veces el paquete tan llevado y traído. Aclaro que al menos dos terceras partes de estos rescates no es dinero regalado al sistema financiero, sino préstamos a tasas de interés importantes, que producirán ganancias para los gobiernos, pero que al mismo tiempo salvan la situación actual. Será clave en este proceso la elección de Estados Unidos y lo que anuncie el presidente electo en los primeros días. Me parece que seguirán la lógica de Inglaterra y Alemania, y eso permitirá que el sistema financiero se estabilice. Muy en el fondo, pero ya estará estable.

Una vez logrado esto, que debería ser claro para mediados de noviembre (sobre todo alrededor de la cumbre del 15 de ese mes), habrá que intentar una recuperación del consumo en los países ricos. No va a estar sencillo, porque los datos indican que los consumidores están muy preocupados, deprimidos, y no quieren comprar. Habrá que utilizar herramientas de demanda (regalar dinero, pues), para que recuperen la confianza y compren.

En cualquier caso, los niveles de endeudamiento son tan elevados (de los consumidores y del gobierno) que no es posible incrementar el consumo de manera muy acelerada. Así, yo esperaría que tuviéramos una contracción brusca (que ya inició) pero una recuperación lenta. Me gustaría que fuera de otra manera, pero no encuentro cómo podría lograrse eso con el nivel de endeudamiento actual.

En los términos de la recesión no seguirá una V o una U (por la forma de la curva), sino algo más cercano a una L, pero no exactamente. Es decir, no se mantendrá deprimido el consumo de manera permanente, pero crecerá con lentitud.

Conforme se estabilicen los mercados, en estos primeros días de noviembre, seguramente veremos cómo el petróleo, los granos y el resto de materias primas recupera valor. No llegarán a los precios del verano, pero sí van a crecer. Lo mismo le pasará al peso. Así que si quiere usted saber si ya se está ordenando el asunto, siga el tipo de cambio y el precio del petróleo. Si quiere más exactitud, busque la tasa LIBOR, que debe regresar a niveles de 3%, o un poco menor, en el próximo mes.

octubre 29, 2008

'Otras 17 palabras' por Paco Calderón

Y la volvió a hacer...

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

La confusión era total momentos después de que unos 30 legisladores pejistas tomaron la tribuna en el Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados, con la aparente intención de reventar la sesión en la que se discutiría la reforma energética.

Andrés Manuel López Obrador acababa de retirarse de la Cámara de Diputados, donde fue recibido casi como un jefe de Estado. Durante 35 minutos tomó la palabra; dijo lo que quiso; su discurso fue transmitido en vivo y en directo por el Canal del Congreso, llevó invitados, tuvo su porra. Pero ni así...

“Allí está la seriedad y el respeto que le tiene López Obrador a las instituciones. Es vergonzoso lo que están haciendo”, soltó, inconforme, Emilio Gamboa, coordinador de los diputados del PRI, en dirección de Roberto Garduño, reportero de La Jornada, como si quisiera convencerlo de la irracionalidad de lo que sucedía.

Eran segundos de incredulidad, incertidumbre, desconcierto. La necesidad de aplicar el “plan b” para aprobar la reforma energética —irse a sesionar a otro sitio— parecía la única solución. “Hay tres sedes alternas; una de ellas es fuera de la Cámara”, informaba a los reporteros.

Gamboa bajó enseguida por la llamada “escalera imperial” (corredor central) y a la mitad del salón se metió entre curules. Allí se entrevistó brevemente con Héctor Larios, coordinador de los azules, y César Duarte, presidente de la Mesa Directiva. El FAP garantizaba condiciones mínimas para sesionar.

Noventa segundos después sonó la campanita que anunciaba el inicio de una sesión que se desarrolló en condiciones verdaderamente deplorables. Cada vez que un diputado subía a la tribuna para defender la reforma, los legisladores pejistas, que mantuvieron tomada la parte alta de la misma, hacían sonar cornetas, sirenas, o golpeaban la mesa, para que no se escuchara al orador.

Las protestas fueron de más a menos. Ni siquiera la parte más cuestionada de la reforma (el artículo 60 de la Ley de Pemex) reavivó a los derrotados inconformes. A las 17:30 horas, los pejistas doblaron la tercera manta que exhibieron y se retiraron calladamente del Salón.

Quedaron sólo panistas, priistas, verdes y neoaliancistas. La reforma se aprobó entre aplausos eufóricos y gritos de ¡sí se pudo..!

A final de la sesión, casi a las seis de la tarde, volvió a sonar el celular de Gamboa. Era el presidente Calderón. Le pedía al coordinador felicitar a los diputados del PRI, por la forma “comprometida y nacionalista con la que actuaron en beneficio de México”.

En la atmósfera flotaban, como espada de Damocles, las últimas palabras pronunciadas por AMLO antes de abandonar la Cámara de Diputados: “Vamos a regresar antes del 15 de noviembre, antes de que se apruebe el Presupuesto, para defender la economía del pueblo de México”.

* * *

César Duarte, priista de Chihuahua y aspirante a gobernador, se ganó el aplauso de los legisladores del FAP, por haber recibido a López Obrador. “Es muy generoso”, reconoció el coordinador de Convergencia, Alejandro Chanona. Otros diputados del Frente, como los perredistas Antonio Soto y Tonatiúh Bravo o el convergente Cuauhtémoc Velasco elogiaron públicamente la apertura del priista.

Algo muy diferente a lo sucedido el jueves pasado en el Senado con el panista Gustavo Enrique Madero, presidente de la Mesa Directiva y también aspirante a gobernar el estado más grande de la República.

El legislador azul se fue por la mano dura y no le dio audiencia al legítimo. Tampoco tregua a los diputados pejistas que intentaron boicotear la sesión en la Torre del Caballito. Acabaron zarandeados por la Policía Federal. Dos estilos diferentes. ¿Cuál prefiere?

* * *

Sólo un diputado panista asistió motu proprio a escuchar a López Obrador en el Salón Protocolo, donde el legítimo fue recibido junto con sus diez distinguidos acompañantes. Se trata del tabasqueño Gerardo Priego. Hubo otros diputados azules que allí se encontraban, como Margarita Arenas o Jesús Espinosa, pero son miembros de la Mesa Directiva.

Lo curioso es que el grueso de los diputado azules siguió la visita de López Obrador al Palacio Legislativo en las pantallas de televisión instaladas en el otrora llamado “spa del PAN” —construido en los tiempos en que Felipe Calderón era el coordinador del grupo—.

* * *

El panista Ricardo García Cervantes se voló la barda. Tuvo la puntada de solicitar a Gustavo Madero que invite al ex presidente Vicente Fox a reunirse con los integrantes de la bancada en el Senado, para que conozca el contenido de la reforma energética.

“Seguramente el ex mandatario no ha leído la reforma”, dijo García Cervantes, quien, mordaz, manifestó su disposición con el fin de explicar, a él o a cualquier persona de su confianza, los alcances de la misma, “para que lo orienten, antes de hacer declaraciones”. ¡Sopas..!

Fox calificó los siete dictámenes aprobados por el Congreso como “reformita”.

Lo suyo es el conflicto

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Pero si él es el único que está satanizando al movimiento. Florestán

Me preguntaban por qué Andrés Manuel López Obrador iba a aceptar la reforma energética si lo suyo, lo que le ha servido de plataforma y lanzadera, ha sido el conflicto.

Y desde el silencio, a conflicto pasado, me quedó claro que esa es la respuesta que no atinaron a encontrar los confiados en que iba a decir que sí después de las mesas del Senado, de la propuesta del FAP, de la recomendación de su Comité Técnico, de lo descremado de las iniciativas, de la eliminación de la privatización de Pemex, su eje central, y del respaldo mayoritario de los legisladores del PRD.

Pero la respuesta fue no.

López Obrador llevó la decisión hasta el último momento, la víspera de la discusión en el Senado, con su votación, bloqueo y advertencia.

De haber dado su beneplácito a la reforma no hubiera sido recibido ayer, como exigió, por la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en una sesión especial en la que manejó horario de llegada, tema del encuentro y duración de su discurso; impuso forma y fondo, y todos, desde esa instancia que entre otras mandó al diablo, apechugaron. Hizo lo que quiso con ellos, los manejó a su antojo.

Ante los integrantes del más alto órgano de gobierno de la Cámara de Diputados que le escuchaban, el personaje les advirtió, amenazó, exhibió y dio línea de cómo votar, calificando de cómplices y traidores a los que no lo hicieran en el sentido que les marcaba, no obstante el voto de los senadores, dándoles una clase de cómo se hace política. Y como llegó se fue, cuando quiso, y en medio de gritos de ¡pre-si-dente-pre-si-dente!

Hasta esa instancia legislativa, vedada a cualquier otro mexicano, López Obrador llegó desde el conflicto que fue el que le abrió esta puerta, y otras, cerradas para todos los demás.

Por eso, ¿por qué iba a dejar el escenario de conflicto si es el que le ha dado todo?

¡Qué ingenuos!

Retales

1. RICARDO.- Me escribe el senador Ricardo Monreal para comentarme que no ha sido notificado por nadie del PRD de un proceso de expulsión por el caso Acapulco, que aún no presentan las pruebas que exigió de su apoyo a Luis Walton y que fue el Tribunal Electoral, y no López Obrador, el que lo restituyó de sus derechos partidistas luego del caso Zacatecas. Yo te agradezco el tono, Ricardo;

2. AL ANDAR.- El endurecimiento de López Obrador y su alejamiento del camino electoral fortalecen a Marcelo Ebrard para la selección de 2012, aunque tampoco se puede confiar en quien ha hecho de lo impredecible, un ejercicio predecible; y

3. FERNÁNDEZ.- Lo que es la estirpe. En la primera cumbre Iberoamericana, Guadalajara 1991, Vicente Fernández cantó a los presidentes en el Hospicio Cabañas; 17 años después, Alejandro, su hijo, lo hará en la cumbre de El Salvador, esta semana.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Democracia, esencia y valor

Lorenzo Córdova Vianello
Investigador y profesor de la UNAM
El Universal

En un famoso texto de 1929 (Esencia y valor de la democracia), Hans Kelsen, uno de los más importantes teóricos de la democracia, señalaba que la tendencia al compromiso revelaba la naturaleza misma de esa forma de gobierno. En ese sentido, el procedimiento democrático, que es incluyente por definición, parte del reconocimiento y respeto de la pluralidad ideológica existente en una sociedad y de la interacción recíproca de las diversas posturas políticas de cara a la toma de las decisiones colectivas.

Por ello, democracia significa discusión entre dos o más bandos y el resultado favorecido por esa discusión en el proceso de formación de la voluntad de la comunidad es el compromiso. Esa es la esencia, a su juicio, de esa forma de gobierno.

Por supuesto, en la democracia las decisiones se toman por mayoría (lo que constituye su “regla de oro”), pero eso no es suficiente. El mero mayoriteo no es democrático en sí: éste se asemeja más a la “tiranía de la mayoría” de la que Tocqueville alertaba a cuidarse. La decisión para ser realmente democrática siempre tiene que estar precedida por la discusión, el debate, la confrontación de ideas. Y esto propicia la mayoría de las veces la tendencia al acuerdo, a matizar las diferencias y a privilegiar los consensos.

El acuerdo, decía Kelsen, supone la “solución de un conflicto por una norma que no coincide enteramente con los intereses de una de las partes ni se opone enteramente a los de la otra”.

Eso es, me parece, lo que sucedió en una de las decisiones políticas más importantes de los últimos años y que se plasmó en la reforma petrolera en vías —hasta ayer— de aprobación: ninguna de las posturas particulares se impuso y el resultado (que muchos trasnochados fundamentalistas del liberalismo económico hoy lamentan) fue el resultado de una amplia discusión pública, una intensa interacción entre las partes y una inevitable matización de posiciones. Fue una reforma típicamente democrática en la que la lógica del todo o nada se diluyó ante una decisión que implicó concesiones recíprocas y atenuación de los planteamientos originales.

Eso, en buena medida, fue conseguido, debe reconocerse, gracias al movimiento que propició López Obrador, por eso es lamentable que ahora de ese lado se desvirtúen los logros legislativos obtenidos. En las democracias nadie tiene el monopolio de la verdad ni de la decisión; se tienen convicciones y es legítimo defenderlas por todos los medios lícitos (incluso la movilización permanente) y pretender que las mismas prevalezcan sobre las opiniones contrarias, pero eso no es lo mismo a negarle reconocimiento y validez también a las posturas de los adversarios aunque difiramos en mucho de ellas. Eso es una perogrullada, pero no sobra recordarlo.

Lo acontecido deja lecciones para todos. Por un lado, esperemos que de aquí en adelante todas las “grandes decisiones”, las que interesan particularmente a la sociedad, sean el resultado de discusiones amplias e incluyentes en las que se privilegien los consensos (como acaba de ocurrir), dejando de lado la tentación a los albazos y los simples mayoriteos que de democrático, como señalábamos, tienen poco. Por otra parte, ojalá prevalezca la disposición al acuerdo, lo que no supone la de renunciar a la defensa legítima de nuestros propios puntos de vista, pero sí a su prevalencia a toda costa. En una sociedad tan polarizada y lastimada como la nuestra, no aspirar a eso significa apostarle simple y sencillamente a un choque de trenes.

¡Es un error estar con Obrador!

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Pues si creyeron que Andrés Manuel quitaría minas del camino para darle paso a la discusión en San Lázaro que puede volver realidad la reforma energética, ¡qué ingenuos! O, ja-ja-ja, como debe estar pensando el Peje.

A pesar de haber dicho que se manifestaría “pacíficamente” en las afueras de la sede de los diputados, en busca de quien escuche y nos salve de las ambigüedades que él y su equipo han notado en el texto aprobado en Xicoténcatl, la hizo de nuevo y mandó a los ocupantes de curul identificados con el Frente Amplio Progresista a que tomaran las tribunas otra vez, con la finalidad de impedir la discusión.

Con todo y la presencia de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y la Policía Federal Preventiva, según lo había indicado Marcelo Ebrard hace unos días, a petición del propio Congreso, por supuesto.

Así, brazo con brazo, los 30 diputados —del Partido de la Revolución Democrática, el del Trabajo y Convergencia— que subieron al pleno, no dejaron que se iniciara la sesión.

Pero el resto de los legisladores —ya con la lección aprendida— hicieron sonar la campana.

Esto, a la par de los panistas, quienes también hicieron una valla humana en los alrededores de la parte baja de la tribuna, donde se dio comienzo a la discusión.

El Pleno, convertido en escenario otra vez.

Dato curioso fue que el número de legisladores perredistas que intentaron impedir las actividades era menos de la mitad de los demás perredistas, los de la llamada Nueva Izquierda, que sí permanecieron en su sitio a la espera de discutir y votar.

Porque la postura generalizada del PRD, desde el jueves pasado en que se aprobaron los dictámenes en la Cámara de Senadores, fue de votar a favor y así lo hicieron. Esto a petición expresa del líder de la bancada de los perredistas, Javier González, quien reconoció el riesgo en que se pone a Pemex con la búsqueda de contradicciones, ambigüedades y manifestaciones callejeras.

Su lugar está, según lo expresó, en las curules, en busca de aclarar lo pertinente a través del diálogo.

Y es que la voz generalizada sigue siendo: ¿por qué AMLO pretende imponer el punto de vista de su minoría de incondicionales en la Cámara?

A veces se pensaría que él mismo cree que su supervivencia política depende exclusivamente de su capacidad de “armarla de jamón”.

Que toda vez que la carrera por la candidatura perredista se le irá cerrando en la medida en que la Jefatura de Gobierno que encabeza Ebrard, por un lado, arroje resultados, y la dirigencia perredista, liderada por el ala de Los Chuchos, del otro, su camino se irá cerrando cada vez más.

Entonces, parece decidido: el Peje se atrincherará como el ala más radical de la izquierda de aquí a 2012.

Y, para muestra, el tema de la reforma energética: a raíz de que el Ejecutivo entregó su propuesta, el Congreso recibió otras más, una de ellas, del Peje, quien entiende que su presidencia pejítima, sólo tendrá cierto sentido —para él y sus seguidores— si se convierte en un clon bizarro, un espejo oscuro a todas las propuestas del Ejecutivo de Calderón.

Finalmente, es el Peje…

Por fortuna, nada impidió la sesión, el debate se realizó y los votos aprobaron los dictámenes discutidos… y, desde luego, tampoco hubo nada que impidiera a AMLO mandar a su clan hacer el oso, pues el mismo Carlos Navarrete reconoció como un error la toma de tribunas… lo que podría traducirse como un cántico renovado: para muchos, ya no es un honor, ya, ¡es un error estar con Obrador!

La estrategia de AMLO

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

¿Fue necesario convertir en carpa la Cámara de Diputados, o que sus gerifaltes la hicieran de patiños para corroborar que la “lucha patriótica” por la soberanía petrolera es una farsa?

Lo que menos pretendió (con auténtica “honestidad valiente”) Andrés Manuel López Obrador fue que se debatiera su señuelo de parchar la reforma de consenso propuesta por el Senado.

Desde principios de 2006, cuando inició su campaña por la Presidencia (que su soberbia le hizo perder, pero que quiere alcanzar en 2012), su estrategia sigue siendo la de “cuchillito de palo” (que no corta, pero bien que chinga): el sabotaje popular prolongado a cualquier debate democrático de ideas.

“Respetuosamente”, López Obrador traicionó su palabra de aguardar en la calle, en compañía de sus devotos, la respuesta legislativa a su tramposa solicitud.

Cobijados en la impunidad que les garantiza el fuero, sus propios acólitos asaltaron la tribuna… en que debió ventilarse la propuesta del remiendo, con lo que delataron el burdo engaño.

Magnates en fuga

Alejandro Gertz Manero
editorial2003@terra.com.mx
El Universal

La imagen de un empresariado que parecía infalible e impecable se está derrumbando en México con motivo del asalto a la sinrazón que ejercieron muchos magnates de nuestra industria y comercio, que creyeron ser magos del financiamiento virtual y de los préstamos en petrodólares; lo que les iba a permitir la multiplicación de sus emporios con base en las mismas premisas falsas que llevaron a la economía mundial a hundirse en el inmenso fraude que estamos padeciendo.

La especulación desaforada de quienes quisieron enriquecerse hasta el infinito con créditos casi gratuitos en dólares falsos ha llevado a muchas vacas sagradas del empresariado a quiebras estrepitosas y a los consecuentes desastres financieros para toda nuestra economía; y en razón de ello, sería interesante saber si a esos magnates tan patriotas e impolutos les importó en algo el daño tan enorme que podían causarle al país con su desmesurada avaricia e irresponsabilidad.

Ahora, la doble moral de esos próceres financieros ya es irrelevante, ante su derrumbe a causa del tsunami fraudulento que urdieron los petroleros y los industriales de la guerra, que son los responsables fundamentales de esa inmensa burbuja de préstamos impagables que ha contaminado hasta las entrañas mismas de la economía mundial.

Esta crisis generada por esas pandillas delincuenciales es la que está provocando las “corridas” suicidas contra el peso por parte de todos aquellos que se “apanicaron” y que ahora buscan refugio en el mítico dólar, o de quienes tienen que pagar con pesitos cada día más chiquitos y devaluados los préstamos en dólares que supuestamente los iban a llevar a multiplicar exponencialmente sus riquezas; y que ahora se han convertido en víctimas de las caídas abismales en las bolsas, los derrumbes del oro y la picada del peso, que les han arrebatado todo el dinero que creían suyo y que ya se fue para siempre, a pesar del financiamiento de emergencia que el gobierno ahora les está concediendo, que sólo hará más larga y profunda su agonía y la del país.

En estos momentos tan aciagos ojalá y nuestros fracasados magnates vuelvan los ojos al cielo y le pidan clemencia al Creador, flagelando sus cuerpos pecadores con los agudos cilicios de la austeridad, para así expiar su pecado de avaricia, que los llevó a arrodillarse y a danzar frente a un becerro de oro que tenía sus patitas hechas de pura composta.