noviembre 05, 2008

????????

Germán Dehesa
german@plazadelangel.com.mx
Gaceta del Ángel
Reforma

Esto es lo que yo tengo como comentario a los hechos ocurridos esta gris tarde de otoño en el rumbo de Reforma, Periférico y Ferrocarril de Cuernavaca. Me parece enormemente absurdo e irresponsable poner por escrito cualquier versión de los hechos que ni siquiera toman en cuenta lo magro de la información que hasta el momento (nueve de la noche) hemos recibido. Puedo decir solamente que esto me parece grave y muy triste para nuestro país, para nuestro gobierno y obviamente para los familiares y amigos de los que perecieron. Ni siquiera a ellos tendría yo algo pertinente que decirles.

La noticia de la muerte de Juan Camilo Mouriño llegó en momentos en que la presencia del ahora fallecido en la Secretaría de Gobernación era objeto de cuestionamientos, versiones y rumores. Nuestros politólogos de banqueta aseguraban que Mouriño saldría pronto de la SEGOB. La muerte de Mouriño irrumpe también en mitad del estrépito provocado por una serie de acusaciones que indiciaron al padre de Juan Camilo por diversos delitos. Digamos que la figura de Mouriño se encontraba en el centro de muchas y diversas turbulencias frente a las cuales un servidor público de tan magra ejecutoria no tenía más carta fuerte que esa verdad a voces que lo señalaba como amigo del Presidente.

En este momento (21:15), nuestro Presidente Felipe Calderón corrobora lo que acabo de escribir y con notoria tristeza se dirige a los televidentes para hablar acerca de la muerte de un amigo cercano y entrañable. Por cierto, me permito aquí abrir un paréntesis para comentar la anómala relación entre el gobierno y Televisa. So pretexto de que esta última tiene que cumplir con el urgente y sagrado deber de "informar" a la opinión pública, a los televidentes, a nosotros, pues; se permite tratar a los funcionarios cual si fueran unos chalanes cuya primerísima y casi única obligación es hacerle caso y atender a sus personeros rapidito y de buen modo. Toda pregunta, por impertinente, o absurda, o mafufa que sea tiene que ser respondida a satisfacción de estos "reporteros" que sólo saben algunas cronologías, pero que suelen ignorar minuciosamente eso que se llama "cultura".

Ni yo, ni nadie (así lo espero) podía imaginarse que ocurriría algo de tal gravedad. Hoy toda la información estaba, quizá un poco morbosamente, centrada en las elecciones de Estados Unidos y en particular en la carismática imagen de Barack Obama. De hecho, yo ya había escrito y entregado a buena hora (¡ése fue mi error!) un artículo donde hablaba acerca de lo que podría significar para México el resultado de esta elección. De hecho, yo tenía una doble invitación de la Embajada Norteamericana y de mi súper-cuata Denise Dresser para que veláramos en espera de los resultados. Mi comentario fue tajante: no sean payasos; esto es una especie de Real Madrid contra Zacatepec. A estas horas, dos de la tarde, yo les aviso que gana Obama por madriza. Puse punto final, envié el artículo y media hora después, éste ya no tenía mejor uso que envolver aguacates. El centro de atención se había desplazado violentamente y México volvía a ser, aunque fuera por tan triste motivo, el centro de nuestra atención.

Vendrán los días subsecuentes. Deseo, quiero creer, que la verdad se abrirá paso y sepamos con razonable certeza si es que fue un accidente, o si es que se trató de un atentado cumplido. En este último caso y si no fuera mucho pedir, habría que hacer justicia. Ésta es la gran deuda que Felipe Calderón tiene con su entrañable amigo y con el país que gobierna. Y lo que digo de Mouriño es totalmente aplicable al difunto Señor José Santiago Vasconcelos y a todos los que murieron en este triste evento.

ENVÍO

Señor Presidente: le expresamos nuestra solidaridad, nuestro afecto y nuestra cercanía.

Cualquier correspondencia con esta triste columna, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R.)

0 comentarios: