diciembre 17, 2008

La guerra de los vales

Ricardo Pascoe Pierce
Analista político
ricardopascoe@hotmail.com
El Universal

La polémica desatada en torno a la adjudicación directa a Comercial Mexicana, por el Gobierno del Distrito Federal, de los vales de despensa de fin de año a los trabajadores capitalinos no es tan simple como lo pudiera parecer en un primer momento. Un juez le ordenó al GDF no entregar los vales antes de resolver una impugnación hecha por la empresa Prestaciones Universales al proceder del gobierno capitalino en este caso. A pesar de ello, se procedió a su entrega y se le acusa al GDF de desacatar una orden judicial. Es cierto.

Pero, ¿qué es la empresa Prestaciones Universales? Es la empresa que repartió, durante todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, los dineros del GDF a los adultos mayores a través de la Secretaría de Salud, comandada por Asa Cristina Laurell. Varias auditorías de la Contraloría Interna reportaron graves deficiencias en la transparencia en el ejercicio de ese dinero. Por regla general, dicen los informes, se entregaba mensualmente a la empresa el dinero equivalente a 85 mil beneficiarios, aunque el padrón constaba de 40 mil, luego 60 mil, e incluso 70 mil. Grandes sumas de dinero no fueron usadas, pero tampoco devueltas. Nunca se indagó la irregularidad de una empresa de origen oscura que manejaron enormes cantidades de dinero sin fiscalización. La secretaria Laurell jamás dio cuenta del uso a todas luces indebido de ese dinero público.

Luego, Prestaciones Universales apareció manejando las cuentas de vales de fin de año, cuyos montos superan los mil 500 millones de pesos en cada caso. En virtud de su manejo del instrumento, era posible postergar los reconocimientos y pagos de los vales por hasta 60 o 90 días, lo cual deja un margen de utilidad exorbitante, al especular con el dinero en los diversos instrumentos fiduciarios y otros disponibles en el mercado de dinero.

Prestaciones Universales es un instrumento creado por AMLO para financiar su campaña, primero, y su movimiento luego, además de financiarse a sí mismo. Aunque en algún momento cambió de nombre, sigue siendo exactamente el mismo instrumento para canalizar dineros públicos a intereses privados.

Ahora, el jefe de Gobierno pretende arrebatarle a López Obrador esa vía de financiamiento, al negarle a Prestaciones Universales la adjudicación de esos fondos. El conflicto en torno a los vales de fin de año es un conflicto entre Ebrard y López Obrador en torno a quién de los dos tiene más derecho de disponer de los fondos públicos para sus interés privados.

Ambos pregonan su honestidad. Pero este conflicto demuestra su verdadero rostro: batallan por apropiarse de lo que no es suyo para luego “ganar el apoyo del pueblo”.

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