febrero 22, 2008

Se unen celebridades contra Juegos Olímpicos

Julio I. Godínez Hernández
El Universal
México, DF
Jueves 14 de febrero de 2008

Artistas, intelectuales, políticos y deportistas manifestaron su desacuerdo con el gobierno de China

Desde que la organización Reporteros Sin Fronteras lanzó la campaña para boicotear los juegos Olímpicos de Beijing 2008 diversos personajes como actores, políticos y deportistas se han unido a las protestas.
El más reciente anuncio sobre el apoyo a quienes se manifiestan contra el gobierno Chino y la organización de la máxima justa deportiva la hizo el cineasta Steven Spielberg, quien renunció a dirigir la apertura y la clausura de los juegos.

Spielberg se une a una lista que encabeza la actriz Mia Farrow, quien hace ya unos meses había criticado al director por aceptar la encomienda de ser consejero artístico en la organización de los juegos, sabiendo la implicación de China en el conflicto de Darfur, el cual ha dejado más de 200 mil muertos y 2.5 millones de desplazados.

“Mi conciencia no me permite continuar”, señaló el director de E.T. en un comunicado al dejar su cargo. En la misma misiva, Spielberg acepta que “El gobierno de Sudán es el principal responsable de los crímenes que están sucediendo, pero la comunidad internacional, y en particular China, deberían hacer más”. Cabe recordar que Sudán compra armas a Beijing desde hace varios años para el combate de rebeldes en Dafur.

A la lista de personajes en contra de la justa deportiva se suma la del heredero de la corona británica, el príncipe Carlos. El joven explicó el mes pasado, sin dar más detalles, que no asistirá a los juegos en apoyo a los derechos de los tibetanos del Free Tibet Campaign. Desde hace años, Carlos es un ferviente admirador del Dalai Lama, quien es considerado en China como un separatista.

Otro británico que ha manifestado en contra del gobierno chino es Richard Vaughan, el jugador número uno de bádminton, y quien forma parte de una organización no gubernamental a favor de las víctimas de Dafur que han denunciado la violación a los derechos humanos.

Otras estrellas de Hollywood como Emma Thompson, George Clooney, Angelique Kidjo, Emma Thompson y Kerry Washington también han mostrado su desacuerdo con el gobierno del presidente Hu Jintao ante su postura en Dafur y han comenzado a realizar activismo para recordar los ideales de paz y cooperación internacional que tienen los juegos.

Carta

Por si esto fuera poco, a tan sólo un día del anuncio de la renuncia de Spielberg, 72 personajes públicos, entre los que se encuentran músicos, actores, congresistas, senadores, atletas y premios Nobel enviaron una misiva al presidente Hu Jintao en la que le solicitan “poner fin a la violencia que se sufre en Dafur”.

El texto, firmado por personajes como el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel (1980), Rigoberta Menchú (1992), Carlos Felipe Ximenes Belo (1996), Shirin Ebadi (2003), Desmond Tutu (1984), Elie Wiesel (1986), Betty Williams (1976) y Jody Williams (1997), señala que "las atrocidades en Darfur continúan intensificándose.

De los siete millones de habitantes en Darfur, cientos de miles han muerto debido al conflicto y 2,5 millones han quedado desplazados. Las violaciones y la violencia sexual han sido y siguen siendo utilizadas como armas de guerra contra un número no revelado de niñas y mujeres". El único mexicano que firmó el documento es el nadador Carlos Arena, quien participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996 y que recientemente se ha desempeñado como activista.

Más del “articulista” mentiroso

Pablo Hiriart
exonline.com.mx

Lo suyo, en verdad, no es la palabra escrita.

Dios no lo puso en el sendero de la coherencia, imprescindible para escribir un editorial, un verso o una simple carta a Santa Claus.

Su camino es agitar, pero no argumentar.

Mal debut, pues, de Andrés Manuel López Obrador como articulista de Reforma.

Qué bueno que haya firmado ese mamotreto que se publicó el lunes, para que conozcamos lo vacío de sus frases, con las cuales quiere paralizar al país ante una probable reforma energética.

Es falso su argumento de que aceptar inversión privada en el sector energético nos quitaría la condición de país para transformarnos en colonia.

Ni Brasil ni Cuba ni Noruega ni Perú ni China son colonias de nadie ni han dejado de ser países.

Mintió con las cifras del costo de la gasolina en México y en Estados Unidos.

Mintió al decir que el sector energético no ha sido prioritario en los planes gubernamentales y que se le ha invertido poco dinero. Ahí está la deuda de Pemex en Pidiregas, para desmentir sus dichos.

Falseó las cifras del costo de una refinería.

Pero eso no es todo.

Según él, por decisión de los “tecnócratas acomplejados y vendepatrias… a la refinación y a la petroquímica se les privó de recursos para su expansión y modernización”.

Todo eso, por supuesto, para “vender la riqueza nacional y convertirla en negocio privado”.

Los recursos del país —hay coincidencia en ello— son escasos.

Es un país con necesidades sociales y de infraestructura. Hay una riqueza natural, el petróleo, y hay que sacarle provecho para beneficio de la nación. Hasta ahí, supongo, no hay dudas.

La refinación de petróleo para obtener gasolinas es un negocio que otorga tasas de retorno de entre 12 y 15 por ciento.

La empresa india Reliance, por ejemplo, tiene ganancias de poco más de 15 dólares por barril refinado.

El negocio de la exploración y la explotación de petróleo crudo, en cambio, otorga retornos a tasas de 20% o más.

Peor aún en el caso de México. El margen de ganancia en las refinerías del país no es de 15 dólares, como en India o en Estados Unidos, sino de 7.39 dólares por barril.

Si los recursos son pocos, ¿adónde hay que meterlos? ¿A la actividad que deja un retorno de 20 dólares por barril? ¿O a la que deja 7.3 dólares por barril?

Obviamente, a la petroquímica no se le podía dejar sin recursos. Y no se le dejó en el abandono por 25 años, como dice “el articulista”.

El Sistema Nacional de Refinación recibió inversiones, tan sólo en los últimos diez años, por alrededor de 13 mil millones de dólares.

Es decir, lo que según López Obrador fue abandonado a su suerte para facilitar su entrega a manos extranjeras, recibió más de 130 mil millones de pesos en la última década.

De acuerdo con cifras oficiales, 92% de esas inversiones estuvo dirigido a la modernización de tres de las seis refinerías que existen en el país.

Así es que es mentira, también, que “a la refinación y a la petroquímica se le privó de recursos”.

Dice “el articulista” que “es falso que tengamos que asociarnos con empresas extranjeras” para explorar en aguas profundas. Que esos son argumentos de “tecnócratas acomplejados”. Pemex puede solo.

Según la información disponible, para obtener dos millones de barriles diarios en Cantarell fue necesario perforar 200 pozos.

Para producir esa cantidad de petróleo en aguas profundas sería necesario perforar dos mil pozos.

Esto es, habría que multiplicar por diez la capacidad actual que despliega Pemex en Cantarell.

Sólo uno de cada ocho pozos que se exploran en aguas profundas produce hidrocarburos suficientes para hacerlo rentable. En tierra, nueve de cada diez perforaciones son exitosas.

Estados Unidos tiene una tasa de éxito, en aguas profundas, de 12 por ciento.

En las exploraciones en aguas profundas del Golfo de México, Estados Unidos emplea a 30 de las más grandes empresas petroleras del mundo.

Nosotros, ¿nos la echamos solos?

Los yacimientos en aguas profundas no son como seguramente se los imagina “el articulista”: un lago de petróleo. El crudo se encuentra adherido a los poros de las rocas del subsuelo, a tres mil metros de profundidad. ¿Podemos solos, aunque ningún país lo haga solo?

El desarrollo de la producción de hidrocarburos en un pozo en aguas profundas requiere entre ocho y diez años para comenzar a extraer crudo.

¿Nos aventamos solos?

A esa pregunta se puede argumentar en un sentido u otro.

Lo que no se puede hacer es llamar traidor a la patria a quien piense de una manera distinta de la de López Obrador.