marzo 11, 2008

Entrega Mouriño expedientes de contratos a PGR

Redacción EL UNIVERSAL
El Universal
Ciudad de México
Martes 11 de marzo de 2008

Destaca el secretario de Gobernación que con ello busca facilitar las investigaciones sobre las acusaciones que realizó AMLO

El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, informó esta tarde que envió a la PGR, a la Secretaría de la Función Pública y a los órganos de gobierno del Congreso de la Unión los expedientes con los contratos que firmó como representante legal de la empresa Ivancar con Petróleos Mexicanos.
Esto con el propósito, dijo, de facilitar las investigaciones y deliberaciones sobre la denuncia por supuesto conflicto de intereses y tráfico de influencias, presentada por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

"Sigo trabajando firme en el gobierno y a favor del proyecto de México", expresó.

En un mensaje a la prensa, desde Bucareli, Mouriño explicó que son siete los convenios entre 2000 y 2004 firmados por él y “no hay más”. En ese sentido, comentó que las instituciones serán las que determinen si hubo alguna irregularidad en estos contratos.

Expuso que así cumple con su deber como servidor público y ciudadano,

EL UNIVERSAL publicó la semana pasada los contratos que López Obrador entregó al coordinador de los diputados del PRD, Javier González Garza, para que el Frente Amplio Progresista iniciara las acciones legislativas y legales correspondientes.

Las FARC entre nosotros

Pablo Hiriart
exonline.com

Las autoridades de la UNAM pueden sacar todos los boletines y aclaraciones que quieran, pero los reporteros de Excélsior no mintieron.

En Ciudad Universitaria hay salones que grupos de estudiantes o de seudo estudiantes expropiaron para desarrollar sus actividades de adoctrinamiento y propaganda en favor de la narcoguerrilla colombiana.

Tiene razón Pascal Beltrán del Río, director editorial de Excélsior, al afirmar que “muchas autoridades universitarias son cómplices” de esa política de apropiarse de espacios públicos desde donde se difunden ideologías extremistas.

¿Quién responde por esos universitarios muertos al lado de los jefes de las FARC?

Son mayores de edad, decíamos el viernes, y por tanto son responsables de sus actos.

Pero no se puede negar que su actuación está motivada por una mal encauzada nobleza en favor de reivindicaciones sociales.

Y también por una autonomía mal entendida, pues autoridades universitarias han permitido que se adoctrine a jóvenes que luego van al matadero en las filas de una guerrilla que se dedica al secuestro y al tráfico de drogas.

Desde hace dos años se había documentado la presencia de estas células de apoyo a las FARC en Ciudad Universitaria, y se respondió con arrogancia y ligereza.

Eso no se puede tapar con boletines y el primer paso para solucionar el problema es reconocerlo.

Hay que difundir en la comunidad universitaria qué son las FARC.

“Tirofijo no es el Che”, decía Pascal. Claro que no. Los socios de Tirofijo son los integrantes del cártel de los Arellano Félix. Esa es la realidad.

Decir lo anterior no es “un atentado a la universidad pública”, como absurdamente argumentaban autoridades universitarias hace un par de años, para justificar su “dejar hacer y dejar pasar” en CU.

El domingo, el vicepresidente de Colombia alertó sobre la creciente penetración de las FARC en universidades mexicanas.

¿Qué se va a hacer al respecto? ¿Le van a responder con un enérgico comunicado?

¿O va a salir el senador Navarrete a descalificarlo, como lo hizo con la información que al respecto aquí se ha publicado?

Ninguna alianza política, por futurista que sea, puede llevar a la corriente de un partido a solapar lo que se hizo mal cuando se permitió que en la UNAM se asentaran grupos de apoyo a las FARC, con el pretexto de la pluralidad y de la autonomía universitaria.

Y si de lo que se trata es de no mirar hacia atrás, sino evitar nuevas tragedias, en Ecuador, en Colombia, en Venezuela o en México, hay que evidenciar lo que son las FARC, para que nadie muera engañado por una narcoguerrilla.

Tiene que conocerse en las universidades públicas el contenido del libro El otro poder, de Jorge Fernández Menéndez, donde se narra cómo los Arellano Félix pactaron no pagar con dinero los cargamentos de cocaína que les mandaban las FARC, sino con armas.

Esa fue la propuesta de la guerrilla colombiana y en ese país se encontró un video en el que Ismael Higuera, El Mayel, aceptaba el trueque.

Jorge Fernández apunta en ese libro que la documentación que se le incautó a El Mayel luego de su detención comprobaba que su relación con las FARC se remontaba, cuando menos a 1988.

La guerrilla colombiana saca a través de Venezuela 30% de la cocaína que se consume anualmente en Europa, escribió en El País el periodista John Carlin.

Eso se tiene que saber, difundir y hacer llegar la información a todo aquel que se interese en ella.

Autoridades venezolanas permiten que las FARC usen a su país como paso para sacar cocaína con la cual financian sus actividades.

¿Hasta dónde llega el involucramiento del gobierno de Chávez en el narcotráfico de las FARC?

Sería aventurado dar una respuesta, pero de que hay elementos como para tomar distancia de ese supuesto “movimiento social”, claro que los hay.

Eso lo deben saber en las universidades, antes de que otros jóvenes vayan a ofrendar su vida por una causa que ni siquiera conocen.

O antes de que, en nombre de las FARC o de la revolución bolivariana, cometan una locura en México.