abril 12, 2008

Avalan reforma a Pemex y cae imagen de AMLO

Ulises Beltrán y Alejandro Cruz
exonline.com
abril12, 2008

Los resultados de una encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior, efectuada entre el 10 y 11 de abril, muestran un significativo apoyo a la iniciativa de reforma energética del presidente Felipe Calderón Hinojosa y un contundente rechazo a la toma de tribunas por parte de legisladores del Frente Amplio Progresista en ambas Cámaras del Congreso de la Unión.

El mensaje presidencial, con motivo de la presentación de su propuesta de reforma energética, fue ampliamente conocido (enterados, 71%) y se cree que la principal idea que Calderón transmitió fue que no se va a privatizar a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Su contenido generó más confianza en el país a la mayoría de los mexicanos con teléfono (57%).

Los principales aspectos de la reforma son aprobados por quienes participaron en la encuesta.

Las propuestas para modificar el consejo de administración, para garantizar mayor transparencia en el manejo de los recursos, así como para la emisión de bonos ciudadanos, son los puntos más respaldados (acuerdo/en parte, 92% y 83%, respectivamente).

La mayor autonomía financiera y la flexibilización en la asignación de contratos de obras y servicios también logran el acuerdo de la mayoría (acuerdo/en parte, 71% y 77%, respectivamente). Destaca que se acepta la contratación de compañías para la construcción de refinerías (79%).

En conjunto, la iniciativa de reforma consigue apoyo mayoritario; 74% de la población consultada (con teléfono) está de acuerdo en mayor o en menor medida con que los legisladores aprueben la propuesta presidencial. Únicamente 20% se manifiesta en desacuerdo.

La mayoría le cree más al presidente Calderón, cuando dice que no busca privatizar la paraestatal y que el petróleo seguirá siendo propiedad de los mexicanos (64%).

Pocos le creen más a Andrés Manuel López Obrador, cuando afirma que se trata de una privatización encubierta (20%) .

Se rechaza la toma de tribunas en las cámaras del Congreso por parte de los legisladores del Frente Amplio Progresista.

A 72% le parece injustificable semejante acción bajo el pretexto de que está en riesgo la soberanía nacional. Incluso, un tercio de perredistas no apoya esta medida.

La población desea que se discuta ampliamente la reforma, pero ve una intención obstruccionista en la solicitud de los legisladores del FAP para extender el debate a cuatro meses (obstaculizar la aprobación, 53%).

Las movilizaciones anunciadas por López Obrador disgustan a los consultados. Se cree que afectan la estabilidad del país (70%) y, por lo tanto, le causan significativa preocupación (mucho/bastante, 61%).

Así, mientras la opinión sobre Felipe Calderón mejora entre más de la mitad de quienes se enteran del mensaje presidencial sobre la reforma, la imagen de López Obrador se deteriora entre una sólida mayoría de quienes saben de la toma de tribunas en el Congreso (su imagen empeoró, 72%) .