abril 22, 2008

El Premio Nacional de Periodismo reconoce a la revista Quién

Como un acierto a su credibilidad en el género de las llamadas publicaciones del corazón, este martes 22 la revista Quién, perteneciente al Grupo Editorial Expansión, recibió Mención Especial en la categoría de Noticia.

Alberto Tavira, editor de Política y Cultura de la revista Quién, recibirá los honores por su reportaje titulado ¨Los Fox, su vida después de Los Pinos".



Esta mención fue otorgada en el marco del Premio Nacional de Periodismo como un reconocimiento que hace el Consejo Ciudadano bajo las premisas de autonomía, independencia, imparcialidad, pluralidad y responsabilidad a los periodistas que sobresalen por su desempeño.

Muchos recordarán el reportaje de Quién sobre la manera como la ex pareja presidencial formada por Vicente Fox y Marta Sahagún vivían en el Rancho San Cristóbal al dejar la residencia oficial de Los Pinos.

La historia levantó fuertes polémicas en la sociedad y hasta en el Congreso, por lo que fue citada por muchos otros medios de comunicación como www.cnnexpansion.com.

Entre otros ganadores del Premio Nacional de Periodismo destacan Olivia Zerón Tena, de Televisa, quien recibió el Premio en la categoría de Noticia por su trabajo “Oaxaca, saldo rojo”; así como José Ángel Parra Martínez, de El Universal, quien fue premiado por su reportaje “Utilizan Tuzos del Pachuca para especular temas”.

Otro de los galardonados es Aníbal Santiago, quien ganó en la categoría de Crónica con su reportaje "Adán, Eva y el Cuadro de la Tentación" (agosto de 2007), publicado en Chilango, revista hermana de Quién por pertenecer ambas a Grupo Editorial Expansión.

Viaje triunfal al infierno

Pilar Rahola
La torre de las horas
La Vanguardia

Si la Iglesia quiere ser eficaz en la lucha contra la pederastia, no basta con un Papa que reza por los niños


No tiene el magnetismo de su predecesor, no es un líder carismático, a la usanza de la cultura mediática actual; y, por no parecer, no parece que su mandato pueda marcar la historia del pontificado. Sin embargo, algo es cierto: Benedicto XVI es un hombre capaz de sobreponerse a sus carencias, con el tesón propio del carácter germánico.

Si llegó a su pontificado con la pesada carga de su papel como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe -y, como tal, martillo implacable de la teología de la liberación-, pronto demostró que quería ser un Papa abierto al diálogo. Si auguraba un pontificado rigorista, sorprendió por algunas ideas avanzadas, en los límites que el término avanzado puede aplicarse a su ideario. Si parecía un ultracatólico irredento, demostró una mirada amplia de las otras religiones y avanzó en los caminos interreligiosos. Si era un conspicuo y relevante estudioso de la teología, pronto demostró que le preocupaban las cuestiones terrenales, tanto como las elucubraciones intelectuales.

En definitiva, y con rigor, Joseph Ratzinger ha demostrado cualidades que no se le suponían y, lentamente, va conquistando un cierto carisma a la germana, en la línea homóloga al carisma de su compatriota Angela Merkel. Es decir, no es simpático, pero resulta cercano.

No es flexible, pero no parece inflexible. Y siendo una personalidad adusta, cultiva el verbo y la palabra, con más garbo y asiduidad de lo que era previsible.

En el caso de Benedicto XVI, esa personalidad sorprendente ha aflorado, con notable eficacia, en su viaje por Estados Unidos, y en ella radica parte del éxito conseguido. ¡Quién iba a imaginar que el hombre que calló sonoramente cuando era el prefecto de la Doctrina de la Fe, y se destaparon los escándalos de abusos sexuales a menores en la Iglesia católica, sería el hombre que pediría perdón, una y otra vez, hasta convertir su gesto de contrición en el principal mensaje de su viaje! Como Ratzinger, puso sordina al magno escándalo que salpicaba al catolicismo norteamericano. Como Benedicto XVI, le ha puesto luz y micrófonos, y ha espantado al diablo, no escondiéndolo, sino mostrando la naturaleza del monstruo. En perspectiva mediática, la estrategia ha sido brillante.

En perspectiva moral, su sentida contrición, hecha desde la alta tribuna de su cargo, tiene un profundo calado. En perspectiva religiosa, llega tarde, pero llega, y ya sabemos que, si los caminos del Señor son inescrutables, los del Vaticano tienden a ser horrorosamente lentos. Tarde, pues, merece el aplauso, no en vano, nunca es tarde si se hace lo correcto.

Sin embargo, ¿se ha hecho lo correcto? Personalmente creo que Benedicto XVI ha sido valiente. Pero sus disculpas me saben a poco, porque el tema que tratamos no es sólo un pecado, es, por encima de todo, un grave delito, cuyas consecuencias afectan de por vida a las víctimas. Si la Iglesia católica quiere ser realmente eficaz en la lucha contra la pederastia, no basta con tener un Papa que reza por los niños y pide perdón en los micrófonos de la CNN.

Si, como líder espiritual, los rezos son pertinentes, como el gran líder social que también es, lo pertinente es denunciar policialmente, perseguir penalmente y expulsar a los verdugos, de su seno. Si Benedicto XVI sólo reza y se disculpa, está enviando un mensaje de impunidad legal a los abusadores y, sorprendentemente, está cultivando el relativismo moral que tanto denuesta en sus discursos.

Para ser creíble, la Iglesia tiene que detectar, denunciar, expulsar y personarse como acusación particular contra estos sacerdotes malvados que han abusado sexualmente de niños aprovechándose de la fe. Cualquier otra opción puede ser piadosa e incluso honesta, pero también es indolente, ineficaz e incívica. Y, lo que es peor, reduce al delincuente a la condición de simple pecador. En el fondo, Dios convertido en escudo de protección del delito.

Adelazo en el PRD

Carlos Marín
Asalto a la Razón
Milenio
cmarin@milenio.com

Agradecido como debe estar con su otro extremo (Guillermo Velasco Arzac, porque lo victimizó con una estulta campaña que sabrá capitalizar), Andrés Manuel López Obrador aplicó ayer un golpe bajo en su propia casa: envió a sus adelitos (a las adelitas las quiere para enfrentar a las fuerzas policiacas) a sitiar la sede del partido para que sea su voluntad, y no la de la militancia expresada en votos, la que decida el nombre del próximo presidente nacional del PRD.

El candidato Jesús Ortega, quien además de insultos resintió un empujón de los enviados, describió a éstos como “golpeadores uniformados”.

La chuchista presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, fue ofendida con el repetido grito de “traidora” por los adelitos, a quienes definió como “la gente que manda López Obrador; es su forma de resolver las cosas en el partido (…); le gusta resolver las cosas como él quiera…”.

AMLO ha dicho que le importa más “la privatización de Pemex” que lo que pasa en su partido.

Sí, Chucha.

Sólo él

Joaquín López Dóriga
En Privado
Milenio
lopezdoriga@milenio.com

Razón y derecho no son sinónimos
Florestán

El viernes pasado, unos minutos antes de las tres de la tarde, me llamó César Yáñez para saber si le daba espacio en el programa de radio a Andrés Manuel López Obrador. Quería referirse a los comentarios que un día antes había hecho, en el mismo espacio de Fórmula, Enrique Krauze. Le respondí que sí, haciendo a un lado la campaña de linchamiento y odio contra periodistas, lo que con su dejar hacer, ha exacerbado.

Y entró al aire. Primero criticó el spot Hitler-Mussolini-Pinochet-Huerta. Luego recordó a Krauze, sin perdonarle, aquello del “Mesías Tropical” (Letras Libres, junio 06). Pero el tema central fue la reforma energética, donde dejó claro que al debate, con al menos sus 120 días con sus 120 noches, como el diluvio, tiene que seguir un referéndum nacional para que sea el pueblo, y no una minoría, la que decida.

Y que sólo aceptaría el resultado si la reforma aprobada no modificaba la Constitución, no privatizaba Pemex y no había corrupción.

En cuanto al referéndum, le indiqué que no está previsto en la Constitución, sabiendo que eso no era algo que le interesara mucho, pero también le subrayé la importancia de la pregunta, de los organizadores y del respeto al resultado, recordándole que ya se había comprometido a aceptar otro, el electoral en 2006, que rechazó porque no le favorecía, alegando un fraude. El viernes me decía que si había fraude en este referéndum, también lo denunciaría.

El otro aspecto importante de la conversación del viernes fue el anuncio que hizo: mantener tomado el Congreso hasta el 30 de abril, a fin de impedir el albazo que aprobara la reforma energética, lo que asegura ya evitó.

Esto fue la nota, ya que mientras todos los coordinadores legislativos nos distraen con los avances para la devolución, su coordinador de coordinadores, López Obrador, decía cuándo: el último día de abril.

De ser antes, sería únicamente por que él habría cambiado de opinión. Y nada ni nadie más.

Que ninguno se adorne.

Retales

1. INEVITABLE. Como le había adelantado, el cochinero del PRD impidió el conteo, los llevó a un interinato y a la designación de Alejandro Encinas como ganador, lo que Jesús Ortega rechazó. Leonel Cota ya se fue hoy al mar;

2. DIÁLOGO. En la madrugada de ayer, los diputados que mantienen clausurada la tribuna de la Cámara y el salón de sesiones, colocaron banderas en los pupitres de priistas y panistas, sus curules ya son barricadas, con un letrero que decía: “Yo soy un diputado traidor a la Patria”. A media mañana las habían quitado. El secuestro del Congreso cumple hoy trece días; y

3. AGUAS. Inaceptable que líderes sindicales del Seneam denuncien inseguridad en el tráfico aéreo y sus jefes lo nieguen. Si es mentira, que los denuncien penalmente; si no lo es, que lo corrijan ya.

Nos vemos mañana, pero en privado.

¡Tomen, cabrones!

Ciro Gómez Leyva
La Historia Breve
Milenio
gomezleyva@milenio.com

Escribo sin saber cómo terminará la noche, ni qué nuevo conejo sacarán de la chistera. Apenas unas horas después de que, sin mostrar evidencias, el todavía presidente del partido Leonel Cota dijera: no se hagan bolas, ganó Alejandro Encinas. Recibo en mi teléfono un mensaje de que los adelitos se plantaron en el edificio del PRD y jalonearon a Jesús Ortega y Ruth Zavaleta.

Escribo 35 días después de terminada la elección, en lo que parece ser el capítulo final del peor ridículo en la historia electoral de México. Lo hago mientras escucho que con sólo 84 por ciento de las casillas contadas, pretendieron declarar que Encinas ganó a Ortega, 43.3 por ciento a 40.6 por ciento.

No les interesa el 16 por ciento que falta. Quieren que el destino manifiesto del lopezobradorismo se cumpla: ganó Encinas. Lo demás no importa, no existe: pretenden que el PRD sea desde ahora sólo un membrete para recibir dinero y prebendas del gobierno.

No importan las urnas quemadas, el gangsterismo, las mil denuncias. No importa el deshonor ni la panorámica de territorio arrasado. La consigna es ganar a toda costa, adueñarse de una estructura y un presupuesto y ya no tener que compartirlos con “compañeros” indeseables.

Y al Tribunal Federal Electoral más le vale no echar abajo un triunfo “claro, legítimo y contundente” del lopezobradorismo. Más le vale abstenerse de intentar un epílogo si no quiere tener sus oficinas tomadas, sus puertas encadenadas y al pueblo bueno hostigándolo en las aceras.

¡Viva el proyecto del partido-movimiento! Los votos son lo de menos. Lo esencial es que la insurrección tenga fondos a discreción y cobertura legal.

A los leales, el sueldo y la gracia.

A los derrotados, un solidario y fraterno ¡tomen, cabrones!

La medallista Ana Guevara dirigirá el deporte en la capital mexicana

México, 22 abr (EFE).- La medallista de plata en los 400 metros lisos de los Juegos Olímpicos de Atenas, Ana Gabriela Guevara, quien se retiró de las pistas en enero pasado hastiada de la impunidad y corrupción que, a su juicio, afectan al deporte de su país, asumió hoy un cargo oficial vinculado con esa área en la capital mexicana.

"Ana Gabriela tendrá todo el apoyo del Gobierno", dijo el alcalde Marcelo Ebrard, político de izquierda, al darle posesión del nuevo cargo, que comenzó a ejercer hoy.

Guevara será en adelante la coordinadora de Cultura Deportiva, Física y de Salud de la Ciudad de México, capital gobernada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) En el acto la ex atleta declaró que estaba contenta de iniciar "una nueva faceta" en su vida con el proyecto "tan ambicioso" que había planteado al Distrito Federal.

En toda su trayectoria en las pistas Guevara fue la deportista consentida de los gobiernos mexicanos, todos ellos rivales políticos del PRD, partido que a la fecha mantiene su decisión de no reconocer la legitimidad del presidente Felipe Calderón.

Guevara comenzará con un gobierno del PRD su trayectoria de funcionaria, sólo 91 días después de que anunciara su retirada como deportista tras denunciar la corrupción en los organismos federales del deporte mexicano.

La velocista puso en evidencia en enero de 2008 lo que llamó la ineptitud y corrupción en la dirección de la Federación Mexicana de Atletismo, ya renovada tras las acusaciones, y lanzó duras críticas al titular de la gubernamental Comisión Nacional del Deporte, Carlos Hermosillo.

La atleta, originaria del estado mexicano de Sonora, comenzó hoy mismo sus funciones como coordinadora de cultura deportiva, física y de salud.

Hasta su retirada, en medio de críticas por la preparación que había tenido en los meses previos, Guevara era una de las pocas esperanzas de México en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, a los que México llevará alrededor de noventa atletas.

Los triunfos de Guevara en las pistas comenzaron en 1999 en los Juegos Panamericanos de Edmontón (Canadá) donde ganó el oro de los 400 metros, después fue finalista en su prueba de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

Ganó el bronce en los Mundiales de atletismo de Edmonton 2001, la plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y fue cuarto lugar en los Mundiales de Osaka 2007, su última competición internacional.

Presenta Vicente Fox centro de formación

Alex Rop
www.correo-gto.com.mx

El ex presidente señaló que México será la quinta potencia mundial a nivel económico

LEÓN

El ex presidente de la República, Vicente Fox Quesada, presentó la noche de ayer en las instalaciones del Comité Directivo Municipal del PAN su llamado Centro Fox, a los militantes de su partido, a quienes informó que uno los principales objetivos de su proyecto es formar a profesionales en política económica porque México será la quinta potencia mundial en la materia.

Argumentó que tanto los Estados Unidos de Norteamérica así como Japón serán desplazados de los lugares que ocupan hoy en día en materia económica por países como China y la India, por lo que en ese contexto México debe prepararse, por eso, dijo, se creó el Centro Fox.

Señaló que México será la quinta potencia mundial a nivel económico y que su centro de estudios, ubicado en San Cristóbal, municipio de San Francisco del Rincón, será un lugar donde estudiantes tanto del país como de toda Latinoamérica podrán estudiar y concluir estudios con los apoyos de universidades como el Tecnológico de Monterrey.
El centro, dijo, incluirá una formación íntegra para todos aquellos jóvenes que no tienen los recursos suficientes para continuar con sus estudios; además señaló que las instalaciones también incluirán desde bibliotecas hasta zonas de recreo.

También señaló que uno de los temas a tratar en el Centro Fox es la economía de mercado con responsabilidad social, una economía de mercado con un rostro humano, para proveer a las personas de sus necesidades.

Esto debido que hasta la fecha no se ha descubierto otra mecánica económica que genere riqueza como lo hace la economía de mercado, pero "no podemos dejar la economía de mercado por sí sola" indicó.

"Hay que seguir una economía de mercado por una micro-economía de oportunidades, para mujeres y familias de escasos recursos y familias excluidas" concluyó Vicente.

Tiempo

Germán Martínez Cázares
Presidente nacional del PAN
El Universal
abril 22, 2008

Tiempo, quieren tiempo los perredistas. Piden más tiempo para, dicen, discutir sesudamente la reforma a Pemex. No están dispuestos a la improvisación los legisladores del PRD; sus socios del PT, siempre responsables, están muy preocupados en legislar al vapor, nunca sobre las rodillas, militan contra el albazo legislativo.

Reclaman el tiempo porque están interesados, todos los integrantes del famoso FAP, en celebrar un amplio debate con el que se aclaren los alcances y límites de la reforma petrolera que propone el presidente Calderón, para estudiarla, mejorarla y enriquecerla. En verdad, ¿los perredistas creen que los panistas nos chupamos el dedo?

Quieren tiempo, sí, pero para organizar el sabotaje de la reforma energética. Quieren tiempo, sí, para reagrupar a sus huestes y bloquearla. Quieren tiempo porque apuestan a que cada día que pasa es un día triunfal sin la necesaria reforma. Por cierto, cada día que pasa compramos aproximadamente medio millón de barriles de gasolina refinada en el extranjero, a un valor estimado de mil 500 millones de dólares. De interés nacional la tardanza, ¿no?

La verdad es que el PRD quiere tiempo porque sabe, como Aristóteles, que el tiempo es la duración del movimiento, de su propio movimiento opositor. Están claros los perredistas de que una resolución en el tema del petróleo, cualquiera que fuere, inmediatamente exhibiría el descuartizamiento interno que está produciendo la sucesión de Leonel Cota en la presidencia del PRD.

López Obrador ordenó el asalto contra la reforma energética, y ese viaje pasaba por detenerse unos días a tomar el control de los grupos parlamentarios y de su propio partido. Cuando los radicales perredistas tomaron las tribunas parlamentarias, ejecutaron también en esa misma sesión el asalto al control o a la coordinación de sus grupos parlamentarios. No les salió bien su asonada, ni terminan por acabar con los moderados, ni por colocar a Encinas en la jefatura del PRD, por eso ahora quieren tiempo, tiempo para acabar el abordaje.

Sin embargo, ese juego es ilegal. La toma de las tribunas es un acto contrario a las obligaciones de civilidad política que deben observar los partidos políticos. Interrumpir el normal desarrollo de los órganos de gobierno debe ser sancionable por el Instituto Federal Electoral.

Pero el PRD insiste en exigir tiempo, ahora, de plano, reclama que no se celebre un periodo extraordinario para discutir y votar la reforma a Petróleos Mexicanos. ¿No que querían debatir?

Alargar el tiempo de discusión y votación de la iniciativa presidencial para fortalecer a Pemex es una trampa. Es un simple timo de parte de los que sin propuesta de nación, ya no digamos de Pemex, sólo buscan poner piedras en el camino modernizador para ver si en alguna de ellas pisa y resbala el gobierno de la República. La engañifa no va a funcionar.

Debemos cuidar la reforma, sobre todo la sustancia modernizadora de Pemex. Después, debatirla con las reglas, tiempos y procedimientos que acuerden los legisladores y entonces, sin duda, votarla, a favor o en contra, pero votarla; sin mirar el reloj que mide el tiempo.

Sólo faltaba que después de mandar al diablo a las instituciones, ahora también el frustrado defensor del chapopote se sienta eterno, y no le interese el tiempo que pierde la nación con sus enfados.

***

Escribir sin contar es como vivir sin vida, dijo Juan Gelman. Recibirá mañana en Alcalá de Henares, España, el Premio Cervantes por su poesía humana.

'¿Pues qué esperabas?' por Paco Calderón

Hiel y miel

Teresa Vale
La Crónica de Hoy
abril 22, 2008

Lo digo en mi calidad de psicóloga: es sin duda un sociópata cuasi perfecto. Megalomaníaco, prepotente, autoritario, misógino —lo he constatado personalmente—, sin referentes morales que lo limiten y, por encima de todo, de un narcisismo que produce terror. El narcisista es un individuo incapaz de ponerse en el lugar del otro, invalidado casi genéticamente para sentir compasión o tomar en cuenta lo que los demás sienten. Tiene un solo objetivo en su vida: satisfacerse. Y cuando hablo del narcisismo que lo aqueja estoy hablando de la deformación psicológica más grave que puede sufrir un individuo. Esta hiperconcentración en sí mismos ha marcado a los grandes tiranos de la historia y de todos los tiempos: todos sociopáticos, todos narcisistas, todos peligrosos.

Pero, atención, Andrés Manuel no es un enfermo: es un ser deforme, monstruoso. Lo digo sin agresión ni pasión de por medio; hago este retrato psicológico responsable porque el momento amerita que estemos alerta, cuidadosos, y conlleva que sepamos con quién estamos lidiando. Si lo contradices… malo, si lo consecuentas… malo, si lo detienes… malo. El único manejo posible es una cauta firmeza y el asumir —en lo público y en lo privado— que hagas lo que hagas con él habrá un costo.

Así es la mayoría de los dictadores, de los caudillos, de los seres antidemocráticos. Cuidado…

¿Tendrán algo en común Guillermo Tovar y de Teresa, Marcelo Ebrard, Javier González Garza, José Emilio Pacheco, Fernando del Paso, Brozo y Adela Micha? Pues sí, todos fuman y como chacuacos y todos sufren las locas consecuencias de la impositiva Ley Antitabaco. Lo que más me sorprende es que fumando tanto el Jefe de Gobierno del DF haya prohijado la entrada en vigor de ese engendro de ley que es una vil copia de los delirios higienistas de nuestros vecinos del norte. ¡Sorpresas te dan la vida y Pfizer!…

¿Qué se andará cocinando en el Centro de Negocios del Hotel Presidente de Polanco? Porque es habitual ver entrar y salir de él a Jesús Reyes Heroles, director de Pemex, que con cara de preocupación y prisas acude a reuniones discretas en las cuales seguramente se sigue operando la tan traída y llevada reforma energética. ¡Órale!…

Ximena Sariñana está vetada, y por su propio papá. Y es que Don Fernando, el mero director de Canal 11, tiene prohibidísimo a sus colaboradores que en los programas del canal se entreviste a su hija, con todo y que el nuevo disco de esta chavita está padrísimo y se pelean por entrevistarla y oírla cantar prácticamente en todos los medios de comunicación. Así es este negocio de la corrección política y de evitar a toda costa el nepotismo. Aprendan...

Y ya que hablamos de papás e hijas famosos, hubieran visto la cara de satisfacción de Julio Faesler, hace unos cuantos días en Bellas Artes, ante la magnífica puesta en escena que hizo su talentosa hija Juliana de la ópera Jenufa. Si no la han visto vayan, en verdad ¡vale la pena!…

A mi querido amigo Héctor Lie, director de Comunicación Social del PRI en la Cámara de Diputados, le envío un saludo cariñoso y mis deseos por que muy pronto se recupere. Ya tiene un rato malito y con todo y todo no ha dejado de trabajar y cumplir con sus tareas en esta complicada legislatura. ¡Ánimo y adelante!…

Otro querido amigo al que le enviamos nuestras sentidas condolencias por la pérdida de su mamá es a mi muy estimado Carlos Olmos Tomassini, director de Comunicación Social de la Secretaría de Salud. Un abrazo, amigo.…

La reflexión de hoy: creo que vale la pena hacer un exhorto a todas las fuerzas políticas, al gobierno del país y a la ciudadanía en general para que nos pronunciemos unánimemente contra la represión y la violencia del gobierno de China en contra de la ciudadanía del Tíbet y pidamos al gobierno federal ponderar no acudir a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, lo mismo que a la delegación mexicana a no tomar parte en los mismos. Se debe señalar que los abusos y los asesinatos cometidos ahí deben ser esclarecidos y castigados, pues podrían constituir en pocas palabras crímenes de lesa humanidad. ¿Podrán tanto los intereses económicos que no hagamos lo que debemos hacer?...

Y ya que hablamos de violaciones a los derechos humanos, aquí, en México, no cantamos mal las rancheras. Ante la persistencia de los brotes de violencia contra los llamados emos en la capital y en algunos otros estados de la República hay que pedir al gobierno federal y a los gobiernos estatales políticas públicas enfocadas específicamente a jóvenes, así como medidas de protección a esa tribu urbana. A mí, en lo personal, los emos me caen bien. Cierto, están amargados y decepcionados de casi todo, igual que José Alfredo Jiménez o Sartre. ¿A poco por ello hay que hostigarlos y perseguirlos?…

La recomendación de hoy: Si son ludópatas de corazón y quieren jugar maquinitas o bingo mientras se echan un cigarrito, emigren al Estado de México. En Mundo E o en Valle Dorado podrán jugar y disfrutar de sus vicios sin que nadie los castigue ni moleste. Buena suerte…

Y hasta aquí llegamos. No se olviden de dar besitos a los niños.

terevalec@hotmail.com

No abandonar, sino revolucionar la democracia representativa

Juan José Huerta
La Crónica de Hoy
abril 22, 2008

El conflicto que se vive en el Congreso de la Unión desde que legisladores del PRD, del Partido del Trabajo y de Convergencia, integrados en el Frente Amplio Progresista (FAP), tomaron sus tribunas el 10 de abril, muestra que sin proponérselo quizá, e incitados por Andrés Manuel López Obrador y el líder del FAP, Porfirio Muñoz Ledo, dichos parlamentarios están poniendo en seria evidencia sus propias tareas legislativas y comprometiendo las bases del sistema político de representación que nos rige.

Esto a la vez resalta la imperiosa necesidad, no de abandonar, pero sí de revolucionar la democracia representativa hacia una democracia más participativa.

Recordemos que en la imposibilidad de que el pueblo se gobierne mediante la democracia directa reuniéndose en asamblea y tomando directamente las decisiones políticas, elige periódicamente a sus representantes, que se supone están plenamente capacitados de adoptar responsablemente las decisiones públicas inherentes al desarrollo de una sociedad compleja como la nuestra.

Pero no, los legisladores del FAP se autodescalifican y tratan de obligar a un ejercicio de democracia directa (pero dirigida por su corriente —5 y 5—), con un “debate público” interminable sobre la reforma petrolera, que lleve a un final feliz en que el Congreso simplemente estampe su firma en las conclusiones alcanzadas. Si esto va a ser así, ¿por qué no aplicarlo en todas las decisiones públicas que haya que adoptar, establecemos debates públicos ad hoc en cada caso y prescindimos de una buena vez del Congreso?

Hagamos caso omiso en este momento de matices importantes: si se configura o no un “golpe de Estado”; si en realidad AMLO sólo busca atizar diversos conflictos y discusiones públicas (la cuesta de enero, el TLCAN, Mouriño, la reforma petrolera) para mantener vivas sus expectativas políticas; la proclividad al protagonismo estéril de algunos personajes, y tratemos de entender el movimiento del FAP y de las fuerzas políticas e intelectuales que lo apoyan como una preocupación para que la democracia representativa sea más participativa. Sí, en la nueva legislación petrolera, y en muchas otras (la electoral que ya pasó, y las pendientes: la laboral, la de telecomunicaciones, de carreteras, de medios, sobre monopolios, etc.), existe una necesidad de una mucho mayor participación de los diversos grupos sociales y de interés, organizaciones civiles o sociales, empresariales, o campesinas y sindicales que configuran la sociedad mexicana (las iglesias no, pues su poder es espiritual), para que no todo quede en decisiones interesadas de los pequeños cenáculos de los partidos políticos, tan poco transparentes, en los intereses de los poderes fácticos ni en las maniobras que se llegan a realizar en el propio Congreso, que necesita también, ya, su propia reforma.

Todo eso está muy bien; son aspiraciones válidas de una sociedad progresista. Pero una condición sine qua non es que todo ello se busque mediante el estricto respecto a la institucionalidad establecida, a la ley del lugar, a las reglas que la colectividad se ha dado. Lo otro es la revolución, que también puede ser válida pero que tiene sus propios métodos y sus propias condiciones (entre ellas la muy importante de saber medir la fuerza relativa entre los contendientes). Por eso el FAP cojea fuertemente, ya que basa su lucha en un ilusorio pero inefectivo desafío al orden establecido, en el desconocimiento al gobierno de Calderón y el surrealista apoyo al “legítimo” de AMLO. Por eso diría que el ala más fuerte del PRD, no la más vociferante, pero sí la de visión más clara, está tratando de poner un hasta aquí a dichos métodos de lucha “revolucionarios”, como argumentó extensamente Jesús Ortega, en su artículo de Excélsior del 10 de abril (“Las causas de la crisis en el PRD”).

Muy bien, queremos una democracia participativa, pues hagámosla a partir de la ley, una opción que en el México actual está claramente a nuestro alcance pues no vivimos una dictadura y las instituciones de un gobierno democrático se han venido afinando en todo este tiempo —aunque nunca serán ideales—. Por supuesto, la democracia participativa, o cualquier democracia, no es anarquizante, y la gobernabilidad del sistema es también de gran importancia para todos, pues el desorden y la anarquía conspiran contra el bien común. Además, tendremos que partir de la base: los comités vecinales, las organizaciones civiles, los sindicatos, los partidos, todos los participantes en el debate nacional que se propone, tienen que tener convicciones democráticas y comportarse consecuentemente; sus decisiones deben ser adoptadas transparentemente y de acuerdo a los estatutos, sin maniobras cupulares. No caben los sesgos políticos de los análisis científicos. La democracia participativa no admite que se coarte el derecho de todos los ciudadanos a presentarse como candidatos independientes a puestos de elección popular y sí puede adoptar formas modernas de las figuras del referéndum, el plebiscito y la iniciativa popular.

Pero todo esto conseguido mediante la ley y no en abierto desafío a la misma.

Sin embargo, desafortunadamente estas condiciones de la democracia participativa no están dadas todavía para el debate público que se propone sobre la reforma petrolera, por lo que es muy probable que el mismo desemboque improductivamente, después de meses, en una mayor polarización y tensión sociales. En este caso, quizá sería mejor que se retirara la iniciativa de reforma, en espera de una ocasión más propicia.

huertajj02@hotmail.com

Nueva etapa centrada en el Ejecutivo

Jorge Fernández Menéndez
Razones
exonline.com
abril 22, 2008


Desde el inicio de su gobierno, el presidente Calderón había logrado sorprender a sus adversarios, particularmente porque éstos, sobre todo López Obrador, lo subestimaron en forma grosera. No creyeron que ganara la candidatura, que venciera luego en las elecciones, ni siquiera que pudiera tomar posesión. Iniciado el gobierno, con la decisión con la que asumió la lucha contra el narcotráfico, en la simple contraposición con respecto al deterioro y el abandono que se había vivido en los últimos meses del foxismo, la administración de Calderón ganó terreno, en la misma medida en que lo perdía López y se fortalecía el PRI, luego de su debacle electoral, con una elección interna seria y líderes parlamentarios con experiencia y operación.

La sorpresa del calderonismo, sin embargo, fue más allá: sacó adelante una importante agenda legislativa, con muy amplios acuerdos, en los que incluyó en muchas ocasiones a grupos del PRD. Salió la reforma al ISSSTE, la hacendaria, la electoral, a pesar de todas sus limitaciones; pasó la reforma de seguridad y justicia y se avanzó seriamente en capítulos de la Reforma del Estado. Lo obtenido en el Legislativo en este año y medio es mucho mayor que lo que se logró en la década anterior, marcada por la parálisis en el Congreso y la imposibilidad de llegar a acuerdos. Para eso, el presidente Calderón tuvo que mantener un perfil relativamente bajo en varios aspectos: operó directamente con los coordinadores legislativos y otros dirigentes y dejó, en la mayoría de los casos, que los reconocimientos se los llevara el Congreso. El PRI respondió con inteligencia, al colocarse como un aliado imprescindible y establecer su respectiva agenda. Para muchos, Manlio Fabio Beltrones, desde el Senado, se convirtió en una figura central del diseño político sexenal y se debe reconocer que ni Calderón le falló en sus acuerdos a Manlio ni éste al Presidente.

Pero llegó marzo, los cambios en el gabinete; el golpe, durísimo, a la figura de Juan Camilo Mouriño apenas asumía la Secretaría de Gobernación; las indefiniciones priistas en el tema de la reforma energética (que tienen más que ver con la lucha del tricolor cada vez que se acercan comicios y deben repartirse posiciones); el fratricidio perredista en sus elecciones internas, y la mentira de López con respecto a la privatización de Pemex. Todo eso se catalizó cuando éste revienta la elección interna del partido, para frenar a Jesús Ortega y con ello paralizó lo que mejor había funcionado, incluso en el caso del PRD: los acuerdos puntuales con los otros partidos y con el gobierno en temas legislativos de interés común. Y, por otra parte, secuestró también el Congreso, y ha paralizado su operación. En términos marxistas, la acción de López lo que hizo fue “agudizar las contradicciones”. Y para ello, no había una respuesta preparada.

La administración de Calderón debe comprender que con la toma de las tribunas comenzó una nueva etapa, que ya se había previsto en diciembre, pero aparentemente fue desechada al comenzar el año, en ese ámbito, mucho más terso de lo esperado. Pero la tersura duró poco y la etapa anterior terminó: como toda estrategia política exitosa, la del primer año de la administración de Calderón muestra ya signos de agotamiento y comienza a manifestar sus debilidades. Por lo tanto, debe ser remplazada, por lo menos en sus puntos de apoyo fundamentales.

Sin abandonar el trabajo legislativo y la búsqueda de acuerdos, el Presidente tendrá que pensar mucho más en lo que puede y debe hacer desde el Poder Ejecutivo, sin la necesidad de pasar por el Legislativo: potenciar al máximo el poder de la Presidencia. Mientras existieron voluntad y posibilidades, fue un acierto concentrar la operación y la política en el Congreso. Ahora quizá se pueda seguir trabajando con un sector de legisladores, pero el eje ya no puede estar en San Lázaro ni en Xicoténcatl: debe pasar por Los Pinos. Todo lo que pueda salir del Congreso debe ser bienvenido, y allí, además de la energética, hay iniciativas muy importantes que esperan ser aprobadas.

Pero el eje del Ejecutivo debe estar en las políticas públicas, en los espacios con los que cuenta para impulsar sus programas, sus políticas, mientras en el Congreso se ponen o no de acuerdo, mientras el PRD decide si es un partido o si son dos, si trabajarán en la legalidad o siguen apostando a una caricatura insurreccional. E incluso mientras el PAN trata de reencontrarse como partido.

Los terrenos para avanzar son muy amplios: el central es la política social, pues mediante ella se puede y debe estrechar la relación con los gobernadores (algo similar a lo realizado con los diputados y los senadores en el primer año), para el establecimiento de proyectos estratégicos en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, mas también con el fin de mejorar la calidad de vida de la clase media e incorporar a más sectores a ésta. Incluida la seguridad.

La política social debe ser el centro de la nueva estrategia de la administración de Calderón y debe tener un brazo clave en la reforma educativa. Sin embargo, para ello deberá haber otros cambios porque uno de los intentos con la toma de la tribuna y otras acciones desestabilizadoras es realizar un secuestro más: mantener al Presidente ocupado en la microoperación, en lo cotidiano, convertido más en un bombero que en un líder. Y el presidente Calderón, hoy más que nunca, debe salir a los estados, impulsar las políticas y las obras públicas, amarrar acuerdos con gobernadores y presidentes municipales, demostrarle a la gente, desde la seguridad hasta la educación, que sí se puede vivir mejor. Claro, para todo eso es necesario ampliar y modificar el círculo de toma de decisiones: no puede haber secretarios de bajo perfil y protegidos en la burocracia o a la espera de órdenes; debe cambiar la operación cotidiana del Poder Ejecutivo, que también tiene que ser otra en esta nueva etapa.

Adelitas vs. chuchos

Francisco Garfias
Arsenal
abril 22, 2008

A Jesús Ortega le tenían preparada una ruidosa recepción en la entrada de la Expo Reforma, donde sesiona el Consejo Nacional del PRD. Los gritos de “¡Encinas!, ¡Encinas!”, acompañaron al Chucho mayor, desde la calle Morelos hasta la entrada al edificio. Una exaltada le dio incluso un manotazo en el pecho. Chucho volvió sobre sus pasos para decirle: “¡Tranquila..!, ¡tranquila..!”

Una vez dentro del recinto, abordamos al candidato de Nueva Izquierda para preguntarle sobre lo sucedido. “Ahora las adelitas, llamadas a defender el petróleo, están aquí haciendo causa con Alejandro Encinas. Actúan de manera irresponsable”, repuso con enfado. Le faltó destacar que las brigadas de mujeres que lo agredieron fueron reclutadas por orden del jefe máximo del Frente Obradorista de División Nacional (Fodina).

La molestia de Ortega no era únicamente por el comité de recibimiento. Otra vez los encinistas le quisieron dar un golpe de mano. Cantaron la victoria de su candidato con la ayuda de la Comisión de Garantías y Vigilancia del PRD. Los cuates de Alejandro en esa Comisión subieron a la página de internet el acta de cómputo de la elección de presidente y secretario general del PRD, exactamente como la dejó Arturo Núñez, presidente del desaparecido Comité Técnico Electoral.

El acta daba los resultados con 89.9% de las casillas y sin contar un solo voto en el estado de Chiapas, donde Jesús Ortega supuestamente arrasó. El acta, que se publicó en forma amañada, le otorga a Encinas 488 mil 260 votos (43.34%) y a Ortega 457 mil 762 votos (40.63 por ciento).

“Ya ganó Encinas”, espetó, exaltado, el asambleísta-obradorista Agustín Guerrero, al final de una jaloneada rueda de prensa ofrecida por Dolores Padierna, Gerardo Fernández Noroña, Humberto Zazueta y el propio Guerrero. Los amigos de Encinas tocaron anticipadamente las fanfarrias y les funcionó. Hubo medios que cayeron nuevamente en el garlito y subieron a su página de Internet la noticia del “triunfo” de Encinas.

* * *

-¿Hay salida a la crisis en el PRD?, preguntamos a Jesús.

-Había salidas, pero con esa decisión tan incorrecta, tan desvergonzada, tan cínica, a lo mejor ya las están cerrando, repuso Ortega.

-¿Va a reconocer a Encinas?, se atravesó una reportera.

-No, nunca voy a reconocer a Encinas, cortó Ortega

Y se metió al Consejo.

* * *

Al cierre de esta edición, los consejeros nacionales del PRD se aprestaban a votar una propuesta de Nueva Izquierda que ilustra en todo su esplendor la crisis por la que atraviesa el partido. Ante la falta de un acuerdo definitivo, la sugerencia era que un representante de cada candidato asumiera la dirigencia del partido de aquí hasta el viernes próximo, cuando se celebrará un Consejo Nacional Extraordinario para elegir a un presidente y un secrtario general interinos.

* * *

A Ruth Zavaleta, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara baja, le fue peor que a Jesús al llegar al Consejo. Para ella el coro fue de “¡ratera..!, ¡ratera..! Con la cara descompuesta, la legisladora entró al edificio. No quería declarar nada. Los reporteros le insistieron. Cedió, pero sólo para irse a la yugular del legítimo. “Es la gente que manda López Obrador, es su forma de arreglar las cosas en el partido”, lamentó Zavaleta.

* * *

La sesión en el Senado, a la que no acudieron los legisladores del FAP, se asemejaba ayer a las que se desarrollan en Cuba, Venezuela o la Albania de los años 70. Nadie votaba en contra de nada. Todo lo que se proponía en la cúpula era aceptado a mano alzada, sin ruidos, sin aspavientos, sin broncas. “Es el mundo, sin el PRD”, comentó, mordaz, el priista guanajuatense Francisco Arroyo Vieyra.

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Una que ayer sí quería dar un albazo era la senadora neolonesa del PAN, Judith Díaz Salgado. En el quinto piso de la Torre del Caballito, donde sesionaban los senadores sin la presencia de sus pares del Frente Amplio Progresista, se le acercó a su colega panista Felipe González, ex gobernador de Aguascalientes, para hacerle una propuesta por demás indecorosa. ¿Por qué no aprovechamos la ausencia del PRD y metemos la ley contra el aborto?, sugirió. González se hizo el loco. Judith es líder de los evangélicos en esa entidad norteña.

* * *

Pero había otro tema que sí ocupaba la atención de González. Las acusaciones que le hizo Carlos Navarrete, coordinador de los senadores del PRD, de introducir armas y gas pimienta al Senado. “Si tiene las pruebas, que me denuncie”, retó, molesto, el senador por Aguascalientes. El hombre jura que, aunque tiene permiso de portar armas, extendido por la Sedena, jamás ha introducido una pistola al salón de sesiones ni mucho menos la ha utilizado “gracias a Dios”.

http://panchogarfias.blogspot.com

Ponen un hasta aquí a “chantaje legislativo” en el Senado de la República

Leticia Robles De La Rosa
exonline.com
abril 22, 2008

PAN, PVEM y PRI descartan el proyecto del FAP, que exigía el compromiso de no llamar a un periodo extraordinario

El Senado de la República suspendió el proyecto para el debate petrolero, porque PAN, PRI y PVEM advirtieron al PRD, PT y Convergencia (que conforman el FAP) que es inaceptable la firma de un documento en el que se obligue a los senadores a no legislar o a no convocar un periodo extraordinario de sesiones.

Enterados de que Andrés Manuel López Obrador autorizó a los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) a soltar la tribuna siempre y cuando se comprometan a volverla a tomar si se aprueba un periodo extraordinario de sesiones, los senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM) asumieron ayer una actitud inusualmente enérgica.

El panista Santiago Creel y el priista Manlio Fabio Beltrones advirtieron que sólo negociarán con legisladores libres, autónomos, porque no quieren que un sujeto externo al Senado de la República (en este caso, López Obrador) dicte la agenda y los ritmos de trabajo.

“Para mí en lo particular, creo que debemos esperar a los grupos parlamentarios, por sí mismos y de manera autónoma, sin consultas a quienes están interesados en otros propósitos, para reanudar la normalidad total de la vida en el Congreso”, explicó Beltrones Rivera, presidente de la Junta de Coordinación Política en Xicoténcatl.

“Yo no puedo permitir, como presidente del Senado, que la agenda de esta cámara se fije en situaciones extralegislativas, por planteamientos que están haciendo otros actores políticos que nada tienen que ver con el trabajo legislativo. No vamos a fijar una agenda a través de presiones o de situaciones ajenas al Senado”, añadió Santiago Creel.

Desde el PAN, incluso, existen dos propuestas de formato de debate sobre el futuro de Petróleos Mexicanos (Pemex), uno con los legisladores que integran el Frente Amplio Progresista y otro sin ellos, escenarios que ayer fueron discutidos entre Santiago Creel y el priista Francisco Labastida Ochoa.

Labastida, quien es presidente de la Comisión de Energía, anunció la suspensión del proyecto de formato sobre el foro de debate sobre Pemex.

—¿Imposiciones no? —se le preguntó.

—Digamos que chantajes más bien, porque una imposición es cuando da resultado y que más bien yo lo que hago como senador y a título personal es demandarles a ellos que nos den garantías para que podamos realizar nuestra labor y nuestras responsabilidades en libertad.

El panista Rubén Camarillo, secretario de la Comisión de Energía, criticó las constantes condicionantes que establecen los integrantes del FAP para permitir que se retome la vida legislativa.

“Parece ser el cuento de nunca acabar. No terminamos de acordar algo cuando ya están pidiendo algo más. Yo creo que no hay seriedad de parte del FAP”, destacó el panista, quien comentó que si el FAP insiste en autoexcluirse en el Senado se legislará en materia petrolera sin el FAP y a pesar de ellos.

“Yo he dicho que parece ser que hay una voz, que a veces se convierte en mano, que golpea la mesa y todos se alinean a la izquierda”, consideró el legislador.

Interrogado sobre todas las expresiones de priistas y panistas, que conoció por los medios de comunicación, Carlos Navarrete, coordinador de los senadores del PRD, dijo que no daba por recibido “ningún mensaje por la vía de declaraciones públicas”.

Las posiciones expresadas por los coordinadores parlamentarios confirman lo adelantado ayer por Excélsior, en el sentido de que los senadores no aceptan firmar un pacto para no trabajar.

Francisco Labastida, encargado de organizar el foro que pidió el FAP, explicó que ante el nuevo requisito de los legisladores cercanos a López Obrador, el proyecto de formato de debate se presentará después de que el FAP se comprometa por escrito a “darnos las garantías necesarias para que podamos reunirnos en libertad y con las garantías que la ley le establece al Congreso de la Unión.

“Yo dije que había escuchado las opiniones y que, conforme a ello, estábamos tratando de trabajar en un nuevo proyecto, pero que éste queda suspendido por estas afirmaciones y demandas”, advirtió.

El priista añadió que México requiere de una izquierda que evolucione, y reconoció que muchos legisladores del PRD son muy valiosos para la LX Legislatura —la actual—, pero “me parece que ellos están siendo avasallados por un grupo de intransigentes, que está llevando no sólo a una crisis dentro de su propio partido, sino que están tratando de meter a una crisis a todo el Congreso y al sistema político mexicano”.

Beltrones Rivera comentó que “lo que no podemos poner nosotros en un documento por escrito es la renuncia a nuestros derechos constitucionales y legales como legisladores, porque estaríamos conculcando de manera total la obligación de un poder Legislativo, de un Poder dentro del Estado mexicano”.