abril 23, 2008

¿Golpismo?

Héctor Aguilar Camín
Día con día
Milenio
acamin@milenio.com

Se repite que López Obrador tiene un proyecto golpista o que está dando un golpe de Estado. Creo que son palabras excesivas para describir quizá no lo que intenta López Obrador, pero sí lo que pasa en México.

No quiero disminuir la importancia de la interrupción de las tareas del Congreso impuesta por la minoría de López Obrador. Recuerdo sólo que eso ha sucedido antes, a manos de otras fuerzas políticas, sin mayores consecuencias.

Un golpe de Estado es cosa seria, supone una desarticulación política y social que, la verdad, no se ve por ninguna parte en México.

Supone un desarreglo de aspectos neurálgicos de la vida cotidiana: la paz, el abasto, el trabajo, las comunicaciones. Ninguna de esas cosas hay en el horizonte.

Supone una crispación profunda de la sociedad que pide a gritos la interrupción del estado de cosas existente y su cambio por uno nuevo. No se ve una crispación de esa intensidad en otra parte de México que no sea el conteo de votos en el PRD.

El golpe de Estado supone, por último, una fuerza capaz de alinear tras de sí la voluntad o el miedo de una sociedad fracturada. Y tomar el poder.

Tradicionalmente, en América Latina ese papel lo han jugado las fuerzas armadas. No ha sido el caso histórico de México.

La lealtad de las fuerzas armadas al gobierno parece sólida en estos días. Se expresa en actos concretos desde la línea de fuego que el ejército mantiene contra el narco.

La otra alternativa de liderato para una aventura golpista es el propio López Obrador. Pero no tiene una atmósfera favorable para ello. En realidad, la tiene adversa, pues la toma del Congreso ha sido un gran revés de opinión pública.

¿Las intenciones de López Obrador son dar un golpe de Estado? No lo sé. ¿Puede López Obrador dar un golpe de Estado? No, absolutamente. El país no está para eso.

Insisto en que no quiero disminuir lo que sucede en el Congreso. Pero no creo que estemos viviendo un pasaje del libro de John Reed, Diez días que conmovieron el mundo, sobre el asalto al poder de la minoría bolchevique.

Más bien estamos viviendo una crónica de Jorge Ibargüengoitia, escrita desde el más allá con aquella maravillosa y malévola cara de palo, que enseña a mirar, y a reír.

En todo caso, la situación en que está el Congreso puede tener una salida de la que poco se oye hablar. A saber, que la mayoría del Congreso ejerza democráticamente su mayoría, sin negociar lo innegociable: la soberanía y la libertad del Congreso.

El tonto de la tercera vía

Joaquín López-Dóriga
En Privado
Milenio
lopezdoriga@milenio.com

De la sintaxis perredista: ha hecho de acéfalo, sinónimo de bicéfalo. Florestán

Cuando comenzó el secuestro del Congreso, hace catorce días, sólo Andrés Manuel López Obrador conocía de los tiempos.

Con el asalto, su estrategia fue impedir que se discutiera la iniciativa de reforma energética del presidente Felipe Calderón, quien confiaba en sacarla, al menos en el Senado. Y lo logró por encima de todos: PRI, PAN y gobierno.

Con las tribunas tomadas y en su poder, López Obrador instruyó a sus coordinadores legislativos: se quedan hasta el 30 de abril y el debate será de 120 días, para llegar así al próximo período ordinario, el 1 de septiembre, que fue la postura del FAP en el Senado: cuatro meses de debate.

A esto, Manlio Fabio Beltrones, a través de la Junta de Coordinación Política que preside, planteó que fuera de 50 días, lo que Santiago Creel hizo suyo de inmediato, saliendo a anunciarlo.

A este planteamiento les respondió Carlos Navarrete, diciendo que su “contrapropuesta era su propuesta original”, es decir, los 120 inamovibles días.

Después, Creel descubrió lo que llamó “la tercera vía”, que no fue otra más que hacer suya la del FAP, que agregaba otra exigencia de López Obrador: que PRI y PAN se comprometieran por escrito a no citar un extraordinario para el tema energético. Ya antes, el mismo frente se había negado a firmarle a Beltrones un acuerdo por el cual garantizaba que al fin del debate permitiría la normalización del trabajo legislativo, argumentando que un “trato de caballeros” no podía suscribirlo por escrito, que es lo que ahora exigían.

Creel, en la vía tonta, no se enteró que con su ofrecimiento de no llamar a un extraordinario para la reforma energética avalaba la propuesta original de AMLO de 120, días para llegar al 1 de septiembre sin reforma.

Y allí quedó atrapado, aunque ahora habla de otros plazos.

Este es el jaloneo a nivel parlamentario, y las preguntas siguen siendo: ¿dónde está el gobierno en este conflicto? ¿Qué rol ha jugado? ¿Cuál es su operación política?

No pueden salir con que es un asunto legislativo en el que no puede intervenir. No. Este es el más delicado tema de su gobierno y en él le va calificación y futuro, y con el de él, el nuestro.

Por eso esta crisis no le puede ser ajena.

Retales

1.- PEOR IMPOSIBLE. Fueron dos los interinos en el PRD. Por Jesús Ortega, Graco Ramírez; por Alejandro Encinas, Raymundo Cárdenas. Lo vergonzoso fue el intento de declarar ganador a Encinas, sin computar el 16 por ciento de las casillas;

2. SU LUCHA.- Carlos Abascal sostiene una dura lucha interna contra el destino al que con su fe está convencido de vencer. Yo también así lo deseo; y

3. BLINDAJE.- ¿Qué esperaban? ¿Que la Corte abriera la puerta a la Auditoría para revisar sus nombramientos? ¡Sí! ¡Cómo no!

Nos vemos mañana, pero en privado.

¿Quién hace el ridículo?

Ciro Gómez Leyva
La Historia Breve
Milenio
gomezleyva@milenio.com

Tardó 13 días en hablar el presidente Calderón. Lo hizo para calificar de ridículo el comportamiento del PRD al tomar las tribunas del Congreso.

Es muy probable que tenga razón. Además, lo debe tener bien medido en sus encuestas. ¿Pero sólo el PRD ha hecho el ridículo? Creo que cuando se haga una atemperada reflexión del primer capítulo de la reforma de Pemex, más de un analista afirmará que el Presidente de la República también lo hizo:

• ¿Cederle la iniciativa y el terreno a la oposición radical durante diciembre, enero y febrero no fue un absurdo de la Presidencia?

• ¿Cómo se explica el nombramiento de Juan Camilo Mouriño, justo en ese momento, justo para hacer esa tarea, sin estudiar a fondo su historial como empresario?

• ¿No fue un hazmerreír el caso del spot del “tesoro en aguas profundas”?

• ¿No rayó en el esperpento el diseño de una estrategia que, sí y sólo sí, confiaba religiosamente en un “arreglo seguro” con una parte del PRI, la que “nunca pierde”?

• ¿No fue caricaturesco lanzarse a esta aventura sin un Plan B?

• ¿El ridículo es privativo de López Obrador, el PRD y sus apéndices?

Por paradójico que parezca en este momento, la toma de las tribunas puede terminar salvándole la tarde al gobierno. Sólo un error tan mayúsculo puede disolver los muchos que había cometido. Hoy hay mejores condiciones políticas para aprobar la reforma que hace dos semanas, cuando Felipe Calderón la anunció en un video mal producido (para colmo).

El ridículo del PRD y el lopezobradorismo es no aprender que dispararse al pie no es un buen negocio. Pero que no sea el Presidente de la República quien, en esta circunstancia, venga a restregárselos. Por pudor.

Al encéfalo

Carlos Marín
Asalto a la Razón
Milenio
cmarin@milenio.com

“Lo peor que puede sucederle a un político es hacer el ridículo”, solía decir Andrés Manuel López Obrador… cuando estaba seguro de alcanzar la Presidencia.

Quizá Felipe Calderón sepa de esta aprensión, ya que lo aludió al hablar de lo que han hecho los perredistas con el Congreso y su partido:

“Hoy viven un empobrecimiento de su imagen pública por comportamientos, que simple y sencillamente los ponen en ridículo”.

El Diccionario de la Lengua Española define el adjetivo como:

a) Lo que por su rareza o extravagancia mueve o puede mover a risa; b) escaso, corto, de poca estimación; c) extraño, irregular y de poco aprecio y consideración; d) de genio irregular, excesivamente delicado o reparón; e) situación en que cae una persona; expuesto a la burla o al menosprecio.

Por ligera, irresponsable o frívola que se antoje la declaración presidencial, casi cualquiera de las muchas escenitas que han venido protagonizando por órdenes de López Obrador exhibe a los perredistas, lástima, en el peor de los ridículos.

Análisis: ¿Los biocombustibles contaminan más que los combustibles fósiles tradicionales?

www.offnews.info


El desarrollo de los biocombustibles podría considerablemente agravar el cambio climático en curso. La advertencia no emana de un desconocido, sino de Paul Crutzen (Max-Planck-Institut für Chemie, Mainz, Allemagne), laureado premio Nobel de química, en 1995, por su trabajo sobre la degradación de la capa de ozono estratosférico. Según sus cálculos, confirmados por un equipo internacional de investigadores y publicados en la revista Atmospheric Chemistry and Physics Discussions, la producción de un litro de carburante procedente de la agricultura puede contribuir hasta dos veces más al efecto invernadero que la combustión de la misma cantidad de combustible fósil.

Descargar archivo pdf con el análisis completo: Análisis: ¿Los biocombustibles contaminan más que los combustibles fósiles tradicionales?

Si Marx viviera...

Ricardo Pascoe Pierce
El Universal
23 de abril de 2008

El corazón del pensamiento de Carlos Marx está en su convicción de que el capitalismo tenía que desarrollarse a plenitud para luego superarse y dar pie al socialismo. Ahora que hemos vivido la aparición, desarrollo y muerte del socialismo, una nueva pregunta aparece: ¿por qué fracasó el socialismo, si era una “inevitabilidad histórica”? Teóricos y escritores como Perry Anderson, Hardt y Negri o Giovanni Arrighi buscan responder sin renunciar al socialismo. Comparten un punto de partida: el fracaso del socialismo, especialmente el leninista-soviético. Algunos son optimistas, otros pesimistas en sus conclusiones. En sus análisis comparten una idea común, útil para encontrar el sinsentido del debate sobre el petróleo en México.

El capitalismo, como economía y civilización debe desarrollarse a plenitud pues, si no, será imposible crear una sociedad posterior a plenitud —de ahí el fracaso del socialismo en nuestros tiempos—. Y eso no justifica que las cosas queden como están. Más bien, plantea que a la historia no se le puede catalizar con voluntad política, obviando los factores materiales que deben acontecer. Estamos condenados a vivirla y no a reinventarla para satisfacción de nuestras propias y egoístas razones e intereses.

Concluyen los teóricos que el capitalismo no se había desarrollado a plenitud, y ese hecho incubó una sociedad atrasada, inculta, propensa a los dirigentes autocráticos y sin convicciones democráticas verdaderas. El imperialismo no era su “fase superior” (entiéndase última), aunque podría considerarse otra fase más de su largo caminar. Capitalismo es desarrollo económico, pero también es una sociedad civilizada. Por ello Engels aplaudió la toma de Algeria por los franceses (lo denominó “imperialismo progresivo”) contra los beduinos, y Marx sugirió que México haría bien dejándose anexar a EU para asegurar su desarrollo, ante lo “progresivo” del coloniaje inglés contra lo retrógrado del español. El sentido de sus comentarios, indudablemente polémicos, era que lo importante era el desarrollo pleno del capitalismo, a fin de lograr su madurez y, finalmente, su superación.

México tiene que eficientar su economía para desarrollar a plenitud su potencialidad económica y social. ¿Es ese un discurso de derecha? Creo que no, a pesar de las aparentes alineaciones “ideológicas” actuales. Se piensa que mantener la industria petrolera cerrada a la inversión privada es de izquierdas y abrirla es de derechas. No importa, en este momento, si las intenciones políticas son verdaderas o no. Lo que interesa es el fundamento del pensamiento.

No abrir la empresa y mantenerla dentro del control del Estado limita su ámbito de acción, productivamente hablando. Abrirla a la inversión privada, con consecuencias obvias para inversionistas y utilidades, implica expandir la producción y productividad. Tan saben esto los socialistas cubanos, ahora tan interesados en estimular su economía, que recurren a la inversión privada internacional en petróleo, electricidad, turismo, telecomunicaciones y, más recientemente, en la agricultura. Resulta que una economía que no se abre a la dinámica económica mundial se retrasa en su desarrollo, mientras que las economías que se abren a la globalización, definiendo sus economías de escala y ventajas comparativas, despegan y se desarrollan. Y es el pleno desarrollo del capitalismo, con sus nuevas clases sociales mundiales, integradas por jóvenes y mujeres, emigrantes y trabajadores asentados, de todas las razas y religiones, lo que, según Marx, llevará “inevitablemente” a la dictadura del proletariado. No es retrasando el desarrollo del capitalismo, sino empujándolo hacia delante.

Es por ello que Marx, si viviera, no sólo vería en la propuesta gubernamental sobre la reforma a Pemex y la industria petrolera algo necesario y progresivo, sino que calificaría a la postura del PRD como reaccionaria, incluso porque carece de una propuesta concreta. Probablemente consideraría la propuesta oficial como timorata e inacabada, un mal representante del capital y sus necesidades para desarrollarse. Pensaría al PRD como representativo de las fuerzas retrógradas y nacionalistas que quieren mantener a los trabajadores en la incultura, sumisión e ignorancia, sin evolución hacia una civilización creyente en la independencia y la democracia. Porque, para Marx, a mayor grado de desarrollo del capitalismo, se da un mayor grado de cultura y conciencia que tendrían los trabajadores para ser actores conscientes de su futuro.

Si Marx viviera, estaría de acuerdo con la reforma energética que integre la industria a la economía global sin cortapisas. ¡Ah, qué ironía!

ricardopascoe@hotmail.com

Analista político

ONU: México, primero en delincuencia con violencia

María de la Luz González
El Universal
Ciudad de México
Miércoles 23 de abril de 2008

Por primera vez nuestro país aparece en la encuesta de seguridad de la organización, también como el país en donde se guardan más armas en casa


México registró el más alto índice de robo con violencia, con una tasa de 3%, frente a un promedio de .9% , entre 30 países estudiados en la Encuesta Internacional de Criminalidad y Victimización (ICVS) 2005, auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas, cuyos resultados se difundieron este miércoles.

La ICVS, que fue aplicada en México por el Instituto Ciudadano de Estudios en Seguridad Pública (ICESI), reveló también que México tiene una de las prevalencias más altas en victimización, pues casi 18% de su población fue víctima de algún delito entre 2003 y 2004, periodo en el que se levantó la información.

El promedio de victimización en los países encuestados fue de 15.7%, con Irlanda, Inglaterra/Gales, Nueva Zelanda e Islandia en los primeros lugares (con cerca del 25%) y España, Japón, Hungría y Portugal con los menores porcentajes.

El principal hallazgo de la encuesta fue el descenso de la criminalidad en 15 de los países desarrollados participantes, que alcanzaron sus índices delictivos en 1989 y comenzaron a registrar decrementos lentos pero estables desde mediados de los noventa.

La encuesta cubre los delitos de robo de vehículo (de automóvil, de autopartes u objetos del vehículo, de motocicleta y de bicicleta), robo en casa habitación, robo simple y con violencia, delitos sexuales, corrupción, fraude al consumidor, hechos relacionados con drogas y delitos motivados por discriminación.

México registró también el porcentaje más alto de agresiones con arma de fuego (16%), seguido por Estados Unidos e Irlanda del Norte (6%).

En el índice por ciudades en este rubro, los primeros sitios corresponden a Río de Janeiro (39%) y Sao Paulo (35%).

La posesión de armas de fuego es más común en Estados Unidos, donde 29% de los hogares reportan presencia de armas, que en Europa occidental, con 4%, mientras en Japón es de 0%.

En promedio, en los 30 países encuestados hubo presencia de alguna arma en el 17% de los casos de agresiones y amenazas.

En cuanto al robo en casa habitación, en promedio, 1.8% de los hogares de los 30 países habían sido robados en el transcurso del año anterior a la encuesta.

Este delito es más común en Inglaterra/Gales, Nueva Zelanda, México y Dinamarca.

En Suecia, España, Finlandia, Austria y Alemania, las tasas fueron inferiores a 1%.

El robo a casa habitación es más común en las ciudades, con una tasa de 3.2% como promedio, que asciende a 6.4% en las de los países en vías de desarrollo.

México retrocede en uso de TI: WEF

Redacción / El Economista.com.mx

El Foro Económico Mundial publicó su Reporte Global de Tecnología de la Información 2007-2008, que ubica a México en el lugar 52 cuando el año previo ocupó el 49. Al respecto, la autora del reporte, Irene Mía, reconoció los esfuerzos del país en la materia.



México pasó del lugar 49 al 52 en materia de tecnología de la información, de acuerdo con el Reporte Global de Tecnología de la Información que publicó el El Foro Económico Mundial.

En el listado de 131 países en el que Estados Unidos, Suecia y Dinamarca se mantienen a la cabeza, México fue superado por naciones como Chile e India, que ocupa los lugares 26 y 48, respectivamente.

Al respecto, la doctora Irene Mía, economista de organismo internacional y autora del estudio Reporte de Competitividad Global, quien visitó México resultado de un Convenio de Cooperación entre Microsoft y el World Economic Forum (WEF), afirmó que si bien México se mantiene como un país de marcados contrastes, en los que hay avances importantes en unas áreas mientras en otras se encuentra sumamente rezagado, no cabe duda que ha aprovechado las TI para avanzar en términos de impacto y relación entre la competitividad y el crecimiento de un país.

“México ha venido avanzando en este reporte gracias a los alcances en términos de estabilidad macroeconómica y un mayor tamaño del mercado nacional que han contribuido a mejorar su competitividad. Sin embargo, mejores niveles de gobernabilidad, seguridad y liberalización de factores de mercado, especialmente el laboral, son necesarios para concretar el avance de la competitividad“, comentó en referencia al análisis que presenta el Reporte de Competitividad.

Por su parte, Juan Alberto González, director general de Microsoft México, expuso que al igual que en América Latina, en México existen proyectos sorprendentes de TI: incubadoras de empresas, e-gobierno, e-salud y edu-proyectos.

“Aún falta mucho por hacer, pero en países como México se están dando pasos importantes en el reconocimiento de la industria del software como una prioridad para el desarrollo económico”, destacó González Esparza.

Este año, las mediciones del Foro Económico Mundial incluyeron los reportes titulados “Índice de Competitividad Global” e “Índice de Competitividad en los Negocios”

El Índice de Competitividad Global (ICG) mide 131 países, de los cuales Estados Unidos, Suiza y Dinamarca ocuparon las mejores posiciones, de este ranking que mide el crecimiento económico frente a los niveles de ingreso y oportunidades para sus respectivos ciudadanos. En esta medición, México se ubicó en el lugar 52.

Las evaluaciones del Foro Económico Mundial han servido como herramienta de conocimiento para los líderes de negocios y quienes diseñan políticas públicas para identificar obstáculos y mejorar la competitividad, con el objetivo de alcanzar estimulantes discusiones en estrategias y llevarlas a la práctica.

Arrancan obras faraónicas, candidatos metrosexuales

Marco A. Mares
La Crónica de Hoy

Con el anuncio de distintas megaobras arrancaron su carrera por la Presidencia de la República dos de los potenciales candidatos: el actual Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, y el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto.

Son dos de los tres —incluido el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño— hasta ahora visibles y potenciales candidatos a la Presidencia de la República.


Considerados por su presencia física como el trío de GQs

—en referencia a los modelos que se fotografían y luce en sus portadas la revista que lleva ese nombre— o candidatos metrosexuales por el extremo cuidado que tienen de sus imágenes y arreglo personal.

En términos prácticos se trata de sendos atajos de los gobernantes para llegar a la contienda electoral del 2012 lo más visibles que se pueda.

Curiosamente ambos gobernantes —del PRI y del PRD— apuestan a la satisfacción de las clases medias, porque se trata de obras que en principio molestarán pero al final servirán a quienes tienen vehículos.

Uno lo hará por la vía subterránea, con la construcción de un megatúnel, que será el más largo de Latinoamérica.

Y el otro lo hará por la vía aérea con un segundo piso del Periférico del Toreo de Cuatro Caminos al Circuito Exterior Mexiquense.

El megatúnel de Santa Fe a la Glorieta de Insurgentes, con una longitud de 9 a 10 kilómetros, tendrá un costo total de 11 mil millones de pesos.

Mientras que el segundo piso del Periférico en territorio mexiquense, con una longitud de 33.5 kilómetros, tendrá un costo total de 15 mil 172 millones de pesos.

En ambos casos los gobernantes del PRI y del PRD —cuyos representantes partidistas y legislativos se oponen a la participación de inversionistas privados en Petróleos Mexicanos— optaron por esquemas en los que participarán empresas privadas nacionales e internacionales.

O sea que, como oposición, las fobias a las inversiones privadas nacionales e internacionales se enardecen, pero como gobierno se desvanecen. Si no, al tiempo.

NEGOCIO ECOLÓGICO EN PUERTA. Atención, empresarios e inversionistas mexicanos: está en puerta un extraordinario negocio ecológico que además de sus bondades a favor del ambiente permite una rentabilidad muy atractiva. En dos o tres semanas más el secretario del Medio Ambiente, Rafael Elvira Quesada, anunciará ante 100 o 200 empresarios del país que esa dependencia acaba de recibir un préstamo blando del Banco Europeo de Inversiones de 50 millones de euros que pueden convertirse en 900 millones de pesos para proyectos ecológicos. Se denominan bonos de carbono y sirven para financiar proyectos que ayuden a reducir el calentamiento global. En el Protocolo de Kioto se establecen 2 grupos de países: los que deben reducir sus emisiones porque son desarrollados y los países en desarrollo, como México, que no tienen obligación de bajar sus emisiones contaminantes. Pero si lo hacen tienen una bonificación. Oportunidades de negocio y mejoría ambiental, habrá. A ver.

marcomares@prodigy.net.mx

Las instituciones democráticas

Gilberto Rincón Gallardo
exonline.com

La transición mexicana a la democracia fue un largo, difícil e imperfecto intento de construir un sistema de instituciones con corte democrático.

Un efecto directo de la toma de las tribunas de las dos cámaras del Congreso de la Unión, por parte del Frente Amplio Progresista, es el desarrollo de un debate acerca del tipo de democracia que queremos para México. Desde luego, el debate de primera instancia es el relativo a la reforma energética que busca, en lo central, modificar la estructura de Petróleos Mexicanos; sin embargo, una vez que pase esta discusión, porque pasará en algún momento, lo que va a seguir en debate álgido es el tema de las instituciones democráticas como marco para la acción política de los grupos de poder en el país.

La transición mexicana a la democracia fue un largo, difícil e imperfecto intento de construir un sistema de instituciones con corte democrático, capaz no sólo de expresar la voluntad de la mayoría de los ciudadanos que, como sabemos, no tenía una vía legítima para hacerlo electoralmente, sino también con el fin de funcionar como marco para la solución de conflictos sociales y políticos y empujar el cambio que toda sociedad requiere.

Nadie podría presumir de que la transición desembocara de manera perfecta e incuestionable, pero la primera de sus tareas, es decir, la construcción de un sistema verosímil de democracia representativa, se plasmó desde 1994 y se revalidó en las elecciones del año 2000. Muchos dieron por descontado que esto completaba la transición y el marco para resolver conflictos y promover y regular el cambio social vendría por añadidura. Sin embargo, esta otra parte de la transición apenas se pudo perfilar. Tras la parálisis legislativa del sexenio 2000-2006, que ya alumbró muchas de las carencias del sistema político mexicano, lo que tenemos ahora es una severa crisis política, cuyos promotores, por cierto, ponen en duda la construcción institucional de la democracia, defendiendo en su lugar una política de personalidades y caudillos, que puede parecer nueva sólo a quien padece de amnesia política voluntaria.

Como lo he dicho otras veces, la defensa de las instituciones en México puede sonar rancia y conservadora, toda vez que el discurso de las instituciones fue utilizado de manera recurrente por el autoritarismo priista para defender su hegemonía política. Y no es que no existieran instituciones en esa época, sino estaban moldeadas para adaptarse a un modelo presidencialista inconstitucional que, precisamente, concentraba las decisiones fundamentales del país en un solo personaje político. Pero la defensa de otras instituciones, las democráticas, tiene sentido porque buena parte de la construcción de relaciones democráticas en México ha consistido en desmontar ese presidencialismo autoritario, poseedor de un enorme espacio para las decisiones discrecionales y arbitrarias, y construir en su lugar instituciones como el federalismo o la división de poderes, que implican pesos y contrapesos en el ejercicio del poder.

Las instituciones democráticas, por definición, no siguen la lógica de las decisiones unipersonales y arbitrarias del autoritarismo, sino que se han de regir por un sistema legal que obliga a todos los actores a conductas acordes con el orden constitucional. Y aunque el tema de Pemex es central para el desarrollo del país, tomarlo como pretexto para salir de ese juego de instituciones democráticas y montar una ruta paralela por la que regresa el personalismo de años que parecían idos, es una manera de echar por la borda muchos de los logros políticos por los que la misma izquierda luchó durante décadas.

presidencia@conapred.org.mx

El PRD cede al pactar calendario de debates

Leticia Robles De La Rosa
exonline.com

A 13 días de tomar la tribuna del Senado de la República, ayer los perredistas Graco Ramírez, Pablo Gómez y Arturo Núñez dieron el primer paso para dejar atrás el radicalismo ordenado por Andrés Manuel López Obrador, al acordar con PAN, PRI y PVEM la convocatoria para abrir el debate sobre el futuro de Petróleos Mexicanos.

La discusión abrirá oficialmente con la participación de la secretaria de Energía, Georgina Kessel, y el director general de Pemex, Jesús Reyes Heroles, para explicar a los senadores y diputados federales las razones y los fundamentos de la iniciativa del presidente Felipe Calderón, anunció Francisco Labastida.

Después de escuchar a la parte oficial, precisó el presidente de la Comisión de Energía del Senado, los legisladores federales arrancan los foros de debate el lunes 12 de mayo con la participación de un representante por cada uno de los ocho partidos nacionales: PAN, PRD, PRI, PVEM, PT, Convergencia, Nueva Alianza y Alternativa.

De los 15 integrantes de la Comisión de Energía del Senado, hasta anoche habían firmado 12; sólo faltaba la rúbrica de Dante Delgado, coordinador de lo senadores de Convergencia y uno de los más cercanos a Andrés Manuel López Obrador. Arturo Núñez explicó que él y Pablo Gómez no firmaron el acuerdo porque sólo se requiere la rúbrica de la Mesa Directiva de esa instancia legislativa; sin embargo, sostuvo que a pesar de ello respaldan el acuerdo y avalan la representación de Graco Ramírez en el mismo.

La convocatoria oficial del foro de discusión se publicará en esta semana, después de su análisis por parte de la Junta de Coordinación Política, presidida por Manlio Fabio Beltrones.

La discusión petrolera del país concluirá el 22 de julio, con lo cual habrán sido 72 días; es decir, 10 semanas y media de debates, y de inmediato comenzará la discusión de los senadores ya en el proceso legislativo interno del Senado. Cada semana habrá dos temas a discutir, en algunos casos de forma simultánea.

También cada semana se hará una relatoría de lo ocurrido en los foros correspondientes, de tal forma que al finalizar los 72 días, los legisladores cuenten con los elementos más importantes expresados por los asistentes, entre quienes estarán los especialistas de la UNAM, el IPN y el Instituto Mexicano del Petróleo.

La duración de cada uno de los 14 temas que se desahogarán será independiente; es decir, habrá algunos que durarán varios días y otros que se concluyan incluso en horas.

Cada intervención tendrá una duración de 20 minutos. Los senadores y los diputados federales integrantes de las comisiones de Energía de ambas cámaras tendrán derecho a hacer preguntas al ponente; habrá una ronda de respuestas; después hasta un máximo de 10 legisladores que no formen parte de las comisiones de Energía podrán hacer preguntas y el ponente o ponentes responderán.

Todos los foros serán difundidos por el Canal del Congreso; por internet, donde también se podrán recibir participaciones ciudadanas, y en los tiempos oficiales de radio y televisión se hará un resumen de ellos.

Francisco Labastida explicó que el acuerdo fue posible porque la mañana de este martes Graco Ramírez, en su calidad de secretario de la Comisión de Energía y representante del PRD, retiró el condicionamiento de que PAN, PRI y PVEM firmaran un compromiso de no abrir un periodo extraordinario.

Como reveló ayer Excélsior, la noche del lunes la mayoría de los senadores del PRD, excepto los lopezobradoristas Ricardo Monreal y Rosalinda López, dieron el aval a su coordinador Carlos Navarrete, para acordar con PAN, PRI y PVEM un debate sin condicionamientos innegociables.

Con este fortalecimiento llegó Carlos Navarrete a las 22:00 horas del lunes a la oficina de Andrés Manuel López Obrador, quien sin embargo insistió en tres condicionantes, entre ellas la más importante es el compromiso de que no se dictaminará la reforma a Pemex mientras dure el debate petrolero.

La información que Excélsior tiene hasta el momento es que Graco Ramírez, Francisco Javier Castellón y David Jiménez, senadores del PRD, invitaron formalmente a Cuauhtémoc Cárdenas para que participe en este debate.

Labastida precisó que los partidos políticos sólo pueden invitar a una persona, por lo cual es previsible que PRD, PT y Convergencia se pongan de acuerdo cuál de ellos presentará oficialmente a Andrés Manuel López Obrador y quién a Cárdenas Solórzano.

La Junta de Coordinación Política analiza y aprueba hoy la convocatoria para su inmediata publicación.

Manlio Fabio Beltrones, presidente de la Junta, confió en que los foros se desarrollen sin bloqueos ni amenazas callejeras; “no será un día de campo, pero tampoco una guerra civil”, adelantó.

¡Qué bonitas elecciones!

Pablo Hiriart
Vida nacional
exonline.com

Con una felicitación afectuosa a Pascal Beltrán del Río, por el Premio Nacional de Periodismo 2007

Si viviera, Porfirio Díaz se sentiría un párvulo al contemplar el desenlace de las elecciones en el Partido de la Revolución Democrática.

No le quedaría más remedio que admitir su ingenuidad con un leve balanceo de cabeza y exclamar, con los ojos húmedos de envidia: “¡Qué bonitas elecciones, chingao!”

De veras. Es que las elecciones internas del PRD van a ser la envidia de todos los autócratas y dictadores que aún quedan en el mundo.

Con el método utilizado para hacer ganar a Alejandro Encinas, Mugabe no estaría pasando las de Caín en Zimbabwe con el fin de aparentar que ganó unas elecciones que perdió.

Para el PRD, controlado por López Obrador, la elección se resolvió de la siguiente manera: cuéntese únicamente 83.95% de los votos emitidos.

Al cerrar el cómputo con ese porcentaje de sufragios, el ganador es... ¡Alejandro Encinas!

Pero si se cuenta el 16% restante, el vencedor sería Jesús Ortega.

La solución para evitar que el próximo presidente del partido fuera alguien que no goza de las simpatías de López Obrador fue terminar de contar cuando iba ganando Alejandro Encinas, a pesar de que faltara por contabilizarse 16% de los sufragios emitidos en los comicios de marzo.

Qué maravilla. Así se arreglan elecciones. Nada de jueguitos sutiles como eso que llaman carrusel, y mucho menos andar gastando dinero en comprar votos, dirían algunos mapaches históricos del fraude patriótico. Como Ortega ganó en todo el estado de Chiapas, los perredistas encargados del cómputo nacional encontraron un “democrático” método para evitar que el abanderado de Nueva Izquierda avanzara sobre Encinas.

¿Cuál fue el método?

Decidieron que los votos emitidos en Chiapas no valían. Y no se contaron.

El argumento esgrimido fue que en Chiapas hubo urnas en que Ortega triunfó de manera abrumadora sobre Encinas.

En efecto, hay algunas casillas en las que Encinas sólo obtuvo cuatro o cinco votos, y el resto fueron para Ortega.

Sin embargo, en las elecciones federales de 2006, en esas mismas regiones, donde deciden por “usos y costumbres”, LópezObrador ganó con esas proporciones.

¿Qué hubiera pasado si en las elecciones presidenciales le hubieran anulado a López Obrador las casillas de Chiapas, donde tuvo resultados a su favor, como los que el 16 de marzo consiguió Ortega sobre Encinas?

Todavía estaría acampado en Reforma.

En fin, en las elecciones de 2006 esos votos fueron “legítimos” y en la interna del 16 de marzo ni siquiera se contaron.

No se contaron porque al final del cómputo tenía que ganar el candidato de López Obrador.

De Oaxaca tampoco contaron las casillas en las que había ganado el que no debía ganar.

De ahí no se cuentan votos. Punto.

Y sí contaron, por ejemplo, las casillas del estado de Zacatecas, donde en lugar de insertar el padrón de votantes dentro de la paquetería que enviaron a México, pusieron el padrón de beneficiados con los programas sociales del gobierno de la entidad.

¿Por qué sí contaron esas casillas de Zacatecas?

Porque ahí ganó abrumadoramente Encinas, desde luego.

Los contaron, además, porque de no hacerlo hubiera faltado por contabilizar más de 20% de las casillas y eso implicaba anular la elección.

Bueno, pues todo eso ocurre en el partido que nació como un acto de rebeldía contra el dedazo.

¿Qué va a pasar ahora con el PRD?

Lo más probable es que no pase nada relevante. ¿Qué importa quién dirija el partido después de unas elecciones así?

Por miedo, simpatías o debido al síndrome de Estocolmo, van a seguir las órdenes de López Obrador hasta la ignominia.

Pero, en fin, si los perredistas se dejan, allá ellos.

Todo México los está viendo.

El problema radica en que los demócratas del país se contagien del temor que entre los perredistas infunde López Obrador y acaben inclinando la cabeza mientras frena la reforma energética para debilitar al gobierno de Felipe Calderón y dividir al PRI.