junio 24, 2008

Convoca gobierno federal a consulta pública sobre cambio climático

México, 24 Jun (Notimex).- La Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (CICC) convocó a la sociedad a una consulta pública para integrar las recomendacione del Programa Especial de Cambio Climático 2008-2012 (PECC), del 25 de junio al 16 de julio próximo.


La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que el objetivo principal es reunir los puntos de vista sobre el desarrollo de capacidades de adaptación ante el calentamiento global, así como la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

La dependencia destacó que pese a que México sólo contribuye a nivel mundial con menos de dos por ciento en la emisión de GEI, es uno de los países vulnerables a los impactos del fenómeno.

El titular de la Semarnat, Juan Rafael Elvira Quesada, señaló en un comunicado que este nuevo documento será integrado al Programa Nacional de Desarrollo 2007-2012.

En el PECC, dijo, participarán la sociedad, representantes de los diferentes niveles de gobierno, de organizaciones sociales y no gubernamentales, académicos e investigadores ya que muchas de las acciones estarán orientadas a cambiar modos de producción y hábitos de consumo.

El subsecretario de Planeación y Política Ambiental, Fernando Tudela Abad, explicó que en la consulta se analizarán las estrategias y líneas de acción contempladas en el programa para generar capacidades de adaptación ante situaciones adversas previsibles, como la elevación del nivel del mar y la intensidad de los huracanes.

Agregó que mediante el programa se desarrollarán formas de mitigación de GEI derivadas de la generación y uso de energía, y de la pérdida de cobertura vegetal y cambio de uso de suelo; además de que se obtendrán recomendaciones de especialistas en la materia.

La Comisión Intersecretarial de Cambio Climático está integrada por las secretarías de Salud, Gobernación, Marina, Comunicaciones y Transportes, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Energía, Economía, Desarrollo Social, Relaciones Exteriores y de Agricultura.

Participará Vicente Fox en la Convención Canaco 2008

Horacio Jiménez
El Universal

Al término de la inauguración, el ex Presidente ofrecerá un mensaje sobre liderazgo a los empresarios que asistan al evento

El ex Presidente Vicente Fox no quiere salir de los reflectores.

En el lapso de una semana ha participado en un foro sobre seguridad en Bogotá, Colombia, y en la entrega de reconocimientos en el Centro Fox, el fin de semana pasado, acompañado del líder nacional del PAN, Germán Martínez.

Ahora, el ex presidente invita a una ceremonia de la Convención Canaco 2008, que se llevará a cabo el miércoles en Guanajuato.

Fox Quesada encabezará la ceremonia inaugural de la XVI Convención Canaco 2008.

Al término de la inauguración, el ex presidente ofrecerá un mensaje sobre liderazgo a los empresarios que asistan al evento.

Dicha ceremonia se llevará a cabo en San Francisco del Rincón, Guanajuato, en el Centro Fox, a partir de las 19:00 horas.

Cabe mencionar que la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco) es el organismo empresarial más antiguo y grande del país.

Videoprueba: la policía bloqueó la salida del antro

Francisco Garduño
Milenio

Al menos 20 agentes de la SSP crearon una “muralla humana” en el acceso del antro.

La muerte de las 12 personas aplastadas en el antro New’s Divine en la colonia Nueva Atzacoalco, delegación Gustavo A. Madero, fue responsabilidad directa de la policía capitalina, al mando de Guillermo Zayas, pues los efectivos que participaron en el operativo bloquearon el acceso para impedir la salida de los jóvenes del lugar, según prueba un nuevo video de los hechos.

En una videograbación y en fotografías dadas a conocer ayer por el jefe de Gobierno de la capital, Marcelo Ebrard, y el procurador Rodolfo Félix Cárdenas se demuestra que al menos una veintena de uniformados se apostaron como una auténtica muralla a las puertas del local para impedir la salidad de unos 400 jóvenes.

Mientras los adolescentes quedaban atrapados en un auténtico embudo humano, que cada vez se apretaba más, los policías —que entonces habían permitido la salida de un centenar de jóvenes—, a una orden presumiblemente dada por el comandante de la Unipol, Guillermo Zayas, se compactaron en la puerta semiabierta y, empujados por sus compañeros de atrás, contuvieron la presión de la masa de personas atrapadas que propugnaba por salir para poder, al menos, respirar.

La muralla de policías se mantuvo firme durante varios minutos y no se abrió sino hasta que comenzaron a darse cuenta de que dentro del reducido espacio de las escaleras estaba ocurriendo una tragedia.

Apenas comenzó a abrirse el tapón de policías comenzaron a salir algunos jóvenes sofocados y tras ellos los primeros cuerpos inertes, cargados por sus amigos y por algunos de los mismos policías que instantes antes impedían la salida; cuando éstos se dieron cuenta de lo que estaba pasando se apresuraron a ayudar.

El motivo real de la tragedia fue explicado por Ebrard y Félix, quienes establecieron que los policías recibieron la orden de impedir la salida de los jóvenes por la pequeña puerta entreabierta del lugar, mientras llegaban suficientes camiones de RTP para poder transportarlos hasta la agencia del Ministerio Público.

Aun cuando señalaron que no se ha establecido plenamente que la orden de impedir la salida haya partido directamente de Guillermo Zayas, confirmaron lo que es un hecho: que en su declaración el jefe del fatal operativo estableció que él mismo fue a buscar los camiones que faltaban para realizar el traslado.

El jefe de Gobierno y el procurador capitalino explicaron que la responsabilidad recae en el, hasta el viernes pasado, director de la Región Norte de la SSP-DF y encargado de la Unipol en la delegación Gustavo A. Madero, pues incurrió en serias omisiones y errores inexplicables.

“Hubo errores graves, aun cuando había evidencias de venta de alcohol y posiblemente de drogas, fallaron elementos claves, como el transporte y, básicamente, la falta de apoyo médico”, estableció Marcelo Ebrard.

Pruebas manipuladas

De acuerdo con las investigaciones, aceptaron Ebrard y Félix, el video que Guillermo Zayas entregó el mismo viernes por la noche a la PGJDF, dado a conocer a la opinión pública el pasado fin de semana, está editado, pues además de los saltos de imagen tiene un desfase en los diálogos y el movimiento de la boca de quienes fueron grabados, lo que podría deberse a un intento por disculpar su propia actuación en el operativo.

“Zayas oculta deliberadamente el tapón”, señaló el jefe de Gobierno capitalino, quien también explicó que hay evidencias claras de que la declaración inicial del comandante, en el sentido de que la culpa de la tragedia había sido del encargado del lugar, tuvo la intención de desviar la atención hacia el empleado del antro.

Aclaró que aun cuando Luis Rosales, subsecretario de la SSP-DF, y Joel Ortega, titular de la secretaría, deben otorgar permisos previos para la realización de esos operativos, eso no significa que tengan algún grado de implicación en la tragedia.

Ebrard aseguró, sin embargo, que la responsabilidad no quedará en Zayas y que, hasta anoche, había al menos 12 jefes de sector declarando ante el agente del Ministerio Público para determinar el grado de participación en el operativo.

El jefe de Gobierno de la capital fue más allá en sus aseveraciones, al señalar que este será el primer caso en la historia del Distrito Federal en que se consignará por homicidio, con elementos reales y contundentes, a elementos de la policía.

Piden regular permisos

Ante la magnitud de la tragedia y la falta de unificación en los criterios para determinar las reglas para el otorgamiento de permisos a establecimientos comerciales en cada una de las 16 delegaciones capitalinas, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, adelantó que propondrá una reforma para que el control de estos giros sea una facultad directa la administración capitalina.

Además, señaló que los hechos ocurridos en la discoteca New’s Divine no deben quedar sólo en un castigo para los responsables del operativo, sino que debe trabajarse en dos líneas más para delimitar la responsabilidad de la delegación y las posibles violaciones a los derechos humanos.

Maniobra de Ebrard

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior


No hay duda de que Marcelo Ebrard busca cobijo en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, que encabeza Emilio Álvarez Icaza, en el doloroso caso de la discoteca News Divine. El jefe de gobierno del DF se reunió ya con el ombudsman capitalino para invitarlo a que participe en la “investigación de la Investigación” sobre la tragedia.

La CDHDF aceptó el reto. Es la primera vez que participa en este tipo de investigación en tiempo real. Ya lo había hecho, pero a toro pasado, en el caso de la fallecida defensora de los derechos humanos, Digna Ochoa.

Álvarez Icaza tiene la oportunidad de mostrar su independencia frente al jefe de Gobierno y acallar a quienes, con mala leche, dicen que Ebrard se lo echó a la bolsa con el presupuesto de más de 250 millones de pesos que otorgó a la Comisión, “No lo recomienda —dicen— ni con el pétalo de una rosa”.

La Comisión tiene ya, de manera directa, a 45 visitadores en el caso. Unos, en el lugar de los hechos; otros, en los hospitales donde están los heridos; algunos más, en el Ministerio Público. Ya tomó nota de que desnudaron a una docena de jovencitas en presencia de un doctor varón, pero también de la falta de información a los padres de las víctimas.

“Los procedimientos deben ser muy otros”, estimó Álvarez Icaza, en charla telefónica con este espacio, y abundó: “Hay hechos inadmisibles, responsabilidades directas, quien interviene es la autoridad. Hubo errores, hechos muy graves, ya reconocidos. Hay responsabilidad del Estado”, puntualizó.

El ombudsman capitalino recibió una imprudente invitación del procurador local, Rodolfo Félix Cárdenas, para que asistiera a una conferencia de prensa conjunta. La rechazó. Sabe perfectamente que debe dar señales de independencia.

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La que corre, por lo demás, no es la semana de Álvarez Icaza. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó una queja ante el órgano de control interno de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), por “violación de correspondencia”. La cosa es que Ize Charrin, representante de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, envió una carta, desde Ginebra, Suiza, a José Luis Soberanes, pero a las oficinas del ombudsman capitalino.

La carta, que incluía una defensa del ex representante de esa oficina en México, Amérigo Incalcaterra, criticado duramente por Soberanes, fue abierta indebidamente y distribuida a los medios de comunicación. “Lo que queremos saber es quién se atrevió a abrirla y, peor aún, a entregarla a los medios”, nos dicen en la oficina del ombudsman nacional.

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Uno que está en capilla es el delegado de la Gustavo A. Madero, Francisco Chiguil. Los 17 diputados de la bancada de Acción Nacional en la ALDF están listos para firmar una solicitud de destitución del obradorista jefe delegacional, al que consideran uno de los principales responsables de los hechos.

Faltarían sólo cinco diputados para que la Comisión de Gobierno, órgano que manda en la ALDF, se vea obligada a integrar una comisión especial jurisdiccional que se encargara de recabar pruebas, alegatos, comparecencias y de hacer un dictamen, antes de proceder a la remoción. Pero Víctor Hugo Círigo, presidente de esa Comisión, descalificó las prisas de la diputada panista Kenia López, quien promueve la destitución. “En nuestro país están erradicados los juicios sumarios”, declaró.

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La tragedia en el News Divine opacó el cierre del periodo extraordinario de sesiones del Congreso, donde fue aprobado el nuevo formato del Informe de Gobierno y se eligió a los tres nuevos consejeros electorales del IFE, entre otras cosas.

Lo habíamos adelantado en Arsenal: Felipe Calderón no volverá a poner los pies en el Congreso sino hasta que entregue la banda presidencial en 2012. Los cambios al artículo 69 constitucional, aprobados el pasado viernes, permiten al Presidente de la República entregar el Informe por escrito y constituyen también un ejemplo de cómo los legisladores renunciaron definitivamente a la posibilidad de convocarlo a petición de alguna de las dos cámaras, como se planteaba en un principio.

No habrá, entonces, diálogo directo del jefe del Ejecutivo con el Congreso. “Perdimos en capacidad de negociación”, admite el diputado del PRI Samuel Palma, integrante de la Comisión de Puntos Constitucionales. Los secretarios de despacho serán los encargados de responder a las dudas de los legisladores pero, eso sí, bajo juramento de decir verdad.

Partidos: la gente puede esperar

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Cuando los legisladores declaran que los resultados del periodo extraordinario de sesiones fueron “excelentes”, uno no puede menos que preguntarse si la lógica que utilizan para medir sus resultados tiene alguna relación con la del resto de los ciudadanos. Ya sabemos que, para nuestro sistema de partidos, hay una ciudadanía, con ciertos derechos y atribuciones, que es a la cual pertenece la dirigencia de esos partidos y, otra, en la que estamos incluidos todos los demás, que por ley no podemos hacer pública nuestra opinión política, controlada, como bien lo dice Jesús Silva-Herzog Márquez ayer, por una suerte de gran censor, en lo que se ha convertido el Instituto Federal Electoral (IFE). Veremos qué tiene la Suprema Corte de Justicia que decir con respecto a esta división ciudadana en dos categorías, una con derechos y, la otra, con obligaciones en el ámbito político. Pero, incluso así, cuesta comprender que los legisladores consideren como grandes éxitos reformas que sirven sólo para sus juegos políticos internos.

¿Qué se aprobó en el periodo extraordinario? Se designó a los tres nuevos consejeros del IFE. Fue reformado, y se le vendió como una gran reforma, el formato del Informe de Gobierno. Se decretó que los funcionarios que contesten preguntas del Congreso deberán responder “con la verdad”. Se aceptó que el Presidente pueda salir del país por un periodo de siete días, sin solicitar permiso al Legislativo. Fue aprobada en el Senado la posibilidad de la “iniciativa preferente” del Ejecutivo, o sea, la posibilidad de que enviara dos iniciativas por periodo y éstas tuvieran que ser dictaminadas y votadas en el mismo periodo y, si no fuera así, se convertirían en ley inmediatamente, para evitar la llamada “congeladora legislativa”. Ello iba de la mano con la obligación de publicar las nuevas leyes en un plazo máximo de 30 días, con el fin de evitar el llamado “veto de bolsillo” presidencial. Estos dos temas, que quizás eran, en términos prácticos, los más importantes, fueron bloqueados en la Cámara de Diputados por los legisladores del FAP y un grupo de priistas y volvieron a comisiones. Nadie sabe cuál podrá ser su destino.

Algunos legisladores, al aprobarse estas reformas, fueron muy elocuentes. Dijeron que con ellas se crean “nuevas instituciones legislativas”, se “equilibran los poderes”, se acabó (ellos y los medios utilizaron una y otra vez la frase, sin comprender que estaba vacía desde hace años) el “Día del Presidente”. Nada de eso es verdad o, en todo caso, se trata de una verdad a medias. Las instituciones o los equilibrios sirven de poco si no se modifican con ellos las conductas políticas. Y vimos cómo, en la Cámara de Diputados, un grupo de hooligans del PRD volvió a tomar la tribuna, a desplegar mantas, a realizar “marchas” por el recinto legislativo, porque no se había incorporado al temario del periodo extraordinario lo que ellos querían y los demás partidos no. Y amenazan con volver a hacerlo si se aprueba la reforma petrolera.

El Informe de Gobierno es un buen ejemplo. El “Día del Presidente”, como pomposamente se le llamó, estaba muerto desde el primero de septiembre de 1988, hace exactamente 20 años, cuando el entonces senador Porfirio Muñoz Ledo interrumpió en su último Informe a Miguel de la Madrid, para intentar hacerle una pregunta. Ése, con todo, fue un acto civilizado. Lo que vino después resultó vergonzoso, no por el Informe en sí (que rápidamente se fue despojando de todos sus atributos “presidencialistas”, desde el famoso “besamanos” posterior hasta las mínimas atenciones legislativas al visitante en turno de San Lázaro), que en última instancia era un evento que la ciudadanía podía o no seguir, sino debido a los reiterados espectáculos que dieron los legisladores al transfromar un acto cívico, compartible o no, en un circo que sólo provocaba pena ajena y deterioró como muy pocas cosas la imagen de los legisladores. Ahora cambia la ceremonia, y quizá sea lo correcto, pero, ¿quién cambiará la cultura política de nuestros legisladores?, ¿no estaban realizando marchas en el recinto del Legislativo al mismo tiempo que aprobaban esta ley?

Lo mismo sucede con el IFE. Los nuevos consejeros son personas, tenemos entendido, preparadas y honestas. Pero todo el proceso de selección sirvió para una cosa: para que con más transparencia que nunca se designara una por el PAN, otro por el PRI y el tercero por el PRD. ¿Son mejores o peores ellos que los consejeros que dejarán su responsabilidad? Ni peores ni mejores: los que se van también son preparados y honestos. Y también poseen, de origen, un sello partidario. La única diferencia es que ahora los nuevos reflejan el nuevo equilibrio interno de los respectivos partidos. Puede ser útil, pero que nadie nos diga que eso en algo favorece a la ciudadanía.

Si hubieran transformado algo del equilibrio de poderes y la marcha política, la aprobación de la iniciativa preferente, cuando menos hubiera obligado a que los temas se discutieran, fueran aprobados o se les desechara y que, al menos, los legisladores tuvieran que decir por qué daban luz verde o no a una iniciativa. La excusa utilizada en San Lázaro, para frenar lo que se aprobó en el Senado es, por lo menos, ridícula: porque, dijeron en el FAP y una parte del PRI, que los legisladores no tenían la misma opción “preferente” que el Ejecutivo. Olvidan un detalle: quienes programan las agendas y los dictámenes del Congreso son ellos mismos. Pueden dictaminar una ley cuando quieran. Lo que se busca es otra cosa: obstruir lo más posible la gestión pública y limitar, legal y políticamente, los espacios de operación cotidiana del Ejecutivo.

Lo único que queda de manifiesto, después del extraordinario, es que los partidos no han variado en nada su cultura política, pero tienen una gran capacidad de ponerse de acuerdo... con el fin de fortalecer sus espacios, prerrogativas y posiciones de poder. Todo lo demás puede esperar.

El papel de Marcelo Ebrard

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

La tragedia del viernes en un antro de la Ciudad de México reactiva el síndrome de Tláhuac (aquel miserable linchamiento “popular” de dos agentes federales) y el cese presidencial (Vicente Fox) del entonces secretario de Seguridad Pública, Marcelo Ebrard.

Felipe Calderón tiene hoy la ingrata oportunidad de incidir para bien o para mal en el destino tanto del secretario actual de Seguridad Pública, Joel Ortega, como del procurador general de Justicia del DF, Rodolfo Félix Cárdenas.

Ambos funcionarios tienen a su cargo la responsabilidad de operativos conjuntos (con policías preventivos y judiciales), como el que resultó fatal para las víctimas y deudos, y los dos (Ortega por su actuación y Félix con la investigación) están en manos de quien por ley es su jefe mayor: el Presidente de la República.

No para ellos, sino sobre todo para él y su gobierno, lo mejor será que Calderón se quede como dijo ayer, “atento” al caso, y permita que el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, haga su chamba sin intromisiones.

"Consulta Ciudadana' por Paco Calderón

Saña contra los débiles

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

La policía, los judiciales y los agentes del Ministerio Público del Distrito Federal, no contentos con la tragedia que provocaron en la discoteca News Divine, se ensañaron con los jóvenes detenidos, los vejaron y les robaron.

Ninguno de ellos era delincuente o capo de un cártel de narcotraficantes ni opuso resistencia a la autoridad.

A las adolescentes y a las jóvenes que detuvieron las vejaron porque eran pobres, nada más.

Ceci N., de 16 años de edad, contó al reportero Israel Yánez, de Crónica, que cuando llegaron a la agencia del Ministerio Público, “para hacernos el examen médico, nos quitaron toda la ropa, nos ponían así con los brazos arriba a dar vueltas, con dos oficiales hombres en la sala y un doctor.., habíamos 13 mujeres dando vueltas, nos sentíamos incómodas ante las miradas de los policías”.

Eso ocurrió en la agencia del Ministerio Público del sector Aragón.

¿Qué tenían que hacer dos policías en la inspección ocular a las jóvenes que detuvieron?

¿Por qué las pusieron a dar vueltas, desnudas, en su presencia?

¿No había una doctora mujer que hiciera la revisión médica?

¿Por qué no hubo presencia de una visitadora de derechos humanos a la hora en que las desnudaron y las hicieron realizar esas contorsiones procaces?

Ceci N. narra que de la agencia de Aragón las llevaron a la número 50, para lo cual las subieron a una camioneta, con amenazas de quitarles la libertad, la comida y todo lo que llevaban.

Le dijeron los agentes a Ceci: “Hija de tu puta madre, te vamos a madrear, hija de la chingada, súbete al camión, culera. No mereces nada, ni siquiera tu libertad ni tú ni tu pinche bola de amigos delincuentes”.

Luis N. alias El Babo, contó al reportero Yánez que “nos agarraron y nos subieron a una camioneta y nos echaron boca abajo uno por uno, casi no podíamos respirar… una chava fue la que se nos iba a morir, ya llegamos a la agencia de San Juan de Aragón, nos quitaron los celulares, carteras, dinero que ya no lo regresaron, ya no tengo celular”.

Sí, así funciona un Estado policiaco.

Y se ensañan con los pobres, porque tienen pocas posibilidades de hacerse oír.

Lo paradójico del caso es que esta agresión a muchachos de escasos recursos, que no cometían delito alguno, vino de un gobierno de izquierda.

La prensa aliada de ese gobierno, por su parte, le ayuda a minimizar las consecuencias de la tragedia que las autoridades del DF provocaron.

Si algo así hubiera hecho un gobierno panista o priista, las máximas autoridades ya estarían presentando su declaración, quemados en leña verde por la prensa que supuestamente protesta debido a los abusos del poder.

Ahora callan, por este abuso contra los más débiles: mujeres, adolescentes y pobres.

La entrada a la discoteca News Devine costaba 25 pesos.

Se trata de un lugar de 150 metros cuadrados, donde entraron poco más de 600 muchachos.

Es la única alternativa de diversión que tienen grupos de jóvenes de escasos recursos.

A ellos les echó la policía encima el Gobierno de la ciudad.

A ellos los vejó y les robó.

Amén de los 12 muertos que provocó por causa de un operativo mal planeado.

Total, eran pobres, no importa, creyeron.

Hasta ahora han sido consignados, por ese crimen… el dueño del local y el cantinero, de acuerdo con la información de Paola Lara, de Excélsior.

Sin embargo, los jóvenes no murieron a causa de envenenamiento por alcohol adulterado, sino debido al operativo que realizó la Secretaría de Seguridad Pública, con apoyo de la delegación Gustavo A. Madero.

La corrupción, política y económica, está en el fondo de la tragedia del viernes por la trade.

Los puestos en las delegaciones no se asignan a los más capaces, sino se reparten entre grupos políticos a los que el perredismo y el Gobierno del Distrito Federal deben entregar cuotas de poder.

Ahí que hagan su agosto, para que se estén quietos.

Y si llega a haber una tragedia como la que ahora lamentamos, la culpa la tienen el dueño y el cantinero.

¿Cuánto tuvo que pagar el dueño para poder operar en condiciones deplorables?

Es dinero contante y sonante lo que reciben, por ése y otros múltiples antros, las “autoridades delegacionales”.

Y si los dueños de los locales no pagan a tiempo lo acordado, ahí les va un operativo.

Lo ocurrido el viernes no puede quedarse en excusas ni ser ocultado con ardides publicitarios.

Joel, Marcelo y los fantasmas de Tláhuac

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

En el círculo cercano de Ebrard ya se habla de la salida de Ortega como un escenario inminente, y se comenta que al jefe de Gobierno “no le queda de otra” más que recomendar la remoción de su muy cercano

Entre los 12 muertos el viernes durante la estampida humana en un bar y los dos policías federales linchados en San Juan Ixtayopan en 2004, hay un común: en las dos aparece la figura de Marcelo Ebrard Casaubón como el hombre que pudo y debió evitar esas muertes.

Pero hay otra cosa que podría equiparar esos dos casos: la salida del secretario de Seguridad Pública por su responsabilidad en la tragedia.

Si hace tres años Marcelo fue removido de la SSP capitalina por el entonces presidente Vicente Fox, que atendió la indignación popular desatada por los linchamientos y removió al entonces titular de la Seguridad capitalina, hoy sería de esperarse que el presidente Calderón procediera de la misma manera.

En el círculo cercano de Marcelo a se habla de la salida de Joel como un escenario inminente, y se comenta que al jefe de Gobierno “no le queda de otra” más que recomendar, en el informe que ya anunció entregará a la Presidencia de la República —responsable del nombramiento del secretario de Seguridad capitalino— la remoción de su muy cercano Joel Ortega.

El propio jefe de Gobierno, a juzgar por la velocidad con que respondió en el caso, y el reconocimiento de “errores” en el operativo policiaco en la discoteca, sabe por experiencia lo letales que pueden ser estas tragedias para cualquier político o gobernante; máxime si, como aquí, los muertos son nueve jóvenes que celebraban un fin de curso y tres policías. Declarar a la ciudad “de luto” y hablar de “consternación, dolor e indignación” son formas con las que el jefe de Gobierno intenta sacudirse responsabilidad y exorcizar cualquier mención que reviva los “fantasmas” de Tláhuac.

Desde el fin de semana, Ebrard decidió poner en manos del presidente Calderón la decisión de remover a Ortega y dijo a sus cercanos que no se opondría al ejercicio de la facultad presidencial. Marcelo sabe que entre la negligencia y la torpeza con que actuó la policía de la ciudad, y el hecho irrefutable de que fue Joel quien otorgó en 2003, como delegado, la licencia para el funcionamiento de la discoteca New’s Divine, no habrá otra salida para su cercano colaborador.

En el sacrificio de su secretario de Seguridad, considerado incluso uno de sus posibles sucesores, Marcelo sabe que se juega su propia supervivencia y la salida a una crisis difícil como la que ya vive su gobierno por las muertes de los jóvenes. La pregunta que queda es si los paralelismos con el caso Tláhuac seguirán.

A Ebrard su salida de la SSP, el 6 de diciembre de 2004, le significó, paradójicamente, un fortalecimiento, porque Andrés Manuel López Obrador decidió rescatarlo y lo integró a su equipo como secretario de Desarrollo Social, cargo desde el que empezó a construir su candidatura a jefe de Gobierno. ¿Qué hará ahora Marcelo si el presidente Calderón decidiera, a partir del informe que le presentará el GDF, destituir a Joel Ortega? ¿También lo arropará y lo integrara a su gabinete? ¿También le permitirá reinventarse para buscar en 2012 la jefatura de la ciudad?

NOTAS INDISCRETAS... Si el debate energético del Senado sirvió ya para revivir movimientos políticos como el de AMLO, para cortar cabezas como la de Santiago Creel, o de plataforma futurista como lo hizo Marcelo Ebrard, hay un nuevo “milagrito” que se le puede colgar al tan traído debate. Para Isidro Cisneros, presidente del IEDF, el foro del Senado resultó vivificante. No porque el funcionario electoral sea experto en el tema, sino porque su participación como organizador de la consulta pública que lanzó en ese foro Ebrard hizo que se dejara de discutir su permanencia como presidente del IEDF. Ya antes, con el fallo del Tribunal Federal Electoral, Isidro libró la remoción que intentaron Nueva Izquierda y sus aliados de PRI y PAN al reformar el Estatuto de Gobierno, pero ahora con su prestancia para atender la consulta de Marcelo, Cisneros asegura su permanencia en el hueso, perdón, en el cargo… Desde hace semanas se habla de cambio en el Sistema de Administración Tributaria (SAT). A José María Zubiría lo sustituiría Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, actual administrador de Grandes Contribuyentes. Pero el cambio se ha frenado por una persona: nada menos que el presidente del PAN, Germán Martínez, quien asegura que el movimiento no le ha sido consultado. Parece que el nuevo líder del PAN, además de remover coordinadores parlamentarios, ya quiere también mandar en el gabinete… Paran los dados. Serpiente abre semana. Mal augurio.

Los tiempos dependen del PRI

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

El presidente Felipe Calderón presentó una reforma petrolera limitada porque creía que ésta era la que tenía la factibilidad política de ser aprobada en el Congreso. El gobierno pretendía un proceso rápido de discusión y aprobación de la minirreforma que, en última instancia, le permitiría al Presidente colgarse otra medalla reformista más. Como con la reforma fiscal, saldría algo chico, pero algo al fin y al cabo. En el escenario gubernamental, el Congreso discutiría y aprobaría la reforma petrolera, más una serie de enmiendas constitucionales derivadas de la ley convocatoria de la Reforma del Estado, antes de septiembre. Con ello se cerraría la temporada de cooperación entre el Ejecutivo y el Legislativo para comenzar la etapa de competencia electoral entre los partidos rumbo a los comicios de 2009.

Esos eran los planes. Sin embargo, la planeación nunca es perfecta en la política. Muchas veces los actores no se comportan conforme al guión imaginado. Entre errores suyos y aciertos de la oposición lopezobradorista, el escenario cambió radicalmente para el gobierno. En lugar del debate y la aprobación expedita de la minirreforma, ésta quedó atrapada en un largo proceso de discusión que ha revivido y unificado a la izquierda lopezobradorista. De esta forma, hasta el momento, la iniciativa petrolera del presidente Calderón ha sido de puros costos y nada de beneficios.

Es por ello que al gobierno panista le urge salirse lo antes posible de un tema que le está costando muy caro. Lo ideal es que terminara el debate en el Senado, se llamara a un periodo extraordinario del Congreso y se aprobara una iniciativa que combinara la presentada por el Presidente y la que entregarán los priistas. Seguramente quedaría una reforma aún más limitada que la propuesta por Calderón, pero ésta le permitiría salvar la cara al Presidente y, lo más importante, salirse ya de un tema que sólo le está costando políticamente.

Pero la oposición de izquierda tiene exactamente el incentivo contrario, es decir, a ellos les conviene alargar lo más posible la discusión de la reforma petrolera y que ésta no se apruebe. El tema petrolero le ha permitido a López Obrador regresar a la palestra y, sobre todo, unificar lo que hace unos pocos meses parecía imposible: al PRD. Sin la reforma petrolera, no habría enemigo externo y los dos grupos perredistas regresarían a la pelea a muerte por el control del partido. Además, AMLO tendría que buscar otro tema con rentabilidad política para seguir vivo en los medios.

Pero el que va a decidir hasta cuándo se extenderá la discusión y la posible aprobación de una reforma petrolera será el PRI. A este partido, por un lado, le conviene alargarlo para que el gobierno panista siga desgastándose y así los priistas lleguen más fortalecidos a la justa electoral de 2009. Pero tampoco les conviene alargarlo mucho porque esto vigoriza al PRD y muchos de los votos que el PRI anda cosechando vienen precisamente de la debilidad perredista. De ahí que el PRI tenga que calibrar con mucho cuidado los tiempos de la reforma petrolera para desgastar lo suficiente al PAN, pero no fortalecer tanto al PRD.

La tragedia y la estrategia

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Los sueños rotos no tienen remedio. Florestán

El cuarto de crisis de Marcelo Ebrard, que maneja Alejandra Moreno, funcionó a su máximo desde el viernes por la noche para deslindarlo de la tragedia del antro en la Gustavo A. Madero, que dejó un saldo de 12 muertos.

El reto era cómo dejarlo fuera del conflicto, misión imposible si nos remontamos a la gravedad del caso y a referentes como el argentino, donde otra tragedia en una discoteca provocó en su momento la caída del alcalde de Buenos Aires.

Por eso su cuarto de guerra, que no descansa, se convirtió en cuarto de crisis con esa misión: diseñar una estrategia para ponerlo a salvo.

El primer reto era contener el problema en un nivel abajo, aunque para ello hubiese que eliminar al nivel más cercano: al secretario de Seguridad Pública, quien el día de los hechos declaró, no sin razón, que la culpa era del encargado del antro por apagar la luz y provocar el pánico, que derivó en estampida. Pero al día siguiente salía a reconocer que en el operativo se habían cometido errores, declaración clave que contuvo el conflicto al nivel que los estrategas de Ebrard querían, en el más alto, sí, pero abajo de él: Joel Ortega.

Desde ese muro de contención, el procurador Rodolfo Félix Cárdenas, quien parecía haber rescatado a Ortega y al ausente jefe delegacional Francisco Chíguil, también ajustaba sus apreciaciones: “Esta Procuraduría no ha deslindado a nadie”, dijo a una pregunta sobre los dos funcionarios y la averiguación apenas iniciada.

Actuando desde esa estrategia, Ebrard se erigió ya como autoridad por encima de las responsabilidades. Presentándose como el encargado de aplicar las sanciones y no de recibirlas, se reunía con los deudos y les aseguraba que se aplicaría la justicia: “Tomaré las decisiones que tenga que tomar”, les dijo, marcando distancia.

Y enviaba un globo a Los Pinos al decir que había remitido una copia de la averiguación al Presidente, que es quien designa al secretario de Seguridad Pública capitalino.

Así, le dijeron los suyos, se sale de los problemas.

Y en eso está, saliendo.

Retales

1. PRECAUCIÓN. Volcó otra camioneta de la caravana que sigue a Andrés Manuel López Obrador en sus giras. Personal de seguridad y reporteros, entre ellos mi compañero Heliodoro Cárdenas, se salvaron. Y todo por las prisas y la falta de precaución;

2. PAGO. Bernardo de la Garza ya es coordinador en la Presidencia de la República, seguramente por su amplia experiencia y conocimientos. En 2006 era candidato a la Presidencia por el Verde; y

3. TORNIQUETE. Ernesto Zedillo cesó a Agustín Gutiérrez Canet como embajador en Irlanda por un asunto con Carlos Salinas. Tras un lance con Fox, regresó como encargado de negocios en Finlandia, donde fue ascendido a embajador y en el mismo destino.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Marcelo está enojado

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

La noche de antier Ebrard planteó escenarios. Surgieron tres nombres para relevar a Ortega, llegado el caso

Los jóvenes cargan uno de los cuerpos desvanecidos en el New’s Divine y se lo llevan entre las calles. Desaparecen de la toma. Minutos más adelante del video que testimonia lo que sucedió el viernes durante el operativo, se ven de nuevo en pantalla, regresándolo.

En el Gobierno del Distrito Federal no saben si hubo más muertos, temen que los cadáveres fueran secuestrados por los amigos y entregados a los familiares. No lo saben porque el video grabado por Seguridad Pública llegó editado a la Procuraduría.

El destino, que siempre otorga derecho de réplica, permite hoy al procurador Rodolfo Félix Cárdenas controlar una averiguación previa que puede golpear a su principal oponente en el gabinete capitalino —el secretario Joel Ortega—, a quien ya exigió en privado las imágenes sin cortes.

No son los mejores días de Joel Ortega: la tarde del viernes (mal) informó a su jefe que era una balacera tras la cual había llegado la policía; luego minimizó los hechos, no se presentó de inmediato en el lugar, y cuando se disponía a conceder su primera entrevista no había ni visto el video completo que grabaron sus propios muchachos.

El asunto revivió viejos rencores.

Ebrard y Ortega se pelearon en 2000, cuando el segundo se hizo delegado y ya no quiso pasarle dinero por debajo del agua al primero para mantener su movimiento político. La bronca se profundizó cuando Joel reemplazó a Marcelo en la SSP y corrió a toda su gente. Y tomó tintes de secuestro cuando Ortega descarriló de un periodicazo al designado por Ebrard (Gabriel Regino) y obligó a que lo ratificara en la Secretaría porque el jefe de Gobierno electo ya no tenía tiempo ni diálogo con Los Pinos como para negociar otro nombre, y Joel contaba desde antes con el visto bueno de Calderón, en mucho gracias a su espléndida relación con Genaro García Luna.

La noche de antier Marcelo Ebrard planteó escenarios. Surgieron tres nombres para relevar a Ortega, llegado el caso: el consejero de seguridad Meyer Klip y los subprocuradores Rosa Icela Rodríguez y Miguel Ángel Mancera.

Despedirlo sería una contradicción. Concedería que hay responsabilidad del más alto mando en una acción de tropa, el argumento que usó Vicente Fox para despedirlo del mismo puesto por lo de Tláhuac.

Al que parece estar decidido a entregar es al delegado Francisco Chíguil. Sobre todo cuando su equipo más cercano le reportó que en la primera reunión de estrategia tras la tragedia, un hombre al que ya apodan El Padrino se sentó en la sala de juntas de la delegación con el procurador Félix, el secretario Ortega y otros 15 funcionarios: es el que controla los giros negros de allá, New’s Divine incluido, y se mueve cómodo en las oficinas de Chíguil.

SACIAMORBOS

Ya en persona, no es tan coquetamente sexy: sus torneados muslos me revelaron que el rastrillo no la acompaña en sus giras.

PRD: fracaso cultural

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Del crimen estudiantil de Tlatelolco en 1968
A la tragedia de un gobierno de izquierda en 2008


Una importante mayoría de mexicanos no lo recuerda porque se trata de un acontecimiento ocurrido hace cuatro décadas: el detonante de lo que terminó en el crimen de Estado de Tlatelolco, en 1968.

Nos referimos a la campal estudiantil del 22 de julio de 1968 en La Ciudadela —entre jóvenes de la Vocacional 2 del IPN y la preparatoria Isaac Ochotorena—, que desencadenó choques entre estudiantes y policías desde el 22 al 29 de julio y que terminaron con la ocupación militar de escuelas y el derribo de la puerta colonial de la Preparatoria 1 con una bazuca. Lo que siguió fue la más formidable movilización estudiantil que se recuerde —entre agosto y septiembre— y la respuesta brutal del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (GDO): la masacre del 2 de octubre y el inicio de la transición democrática.

El breve ejercicio memorioso parece importante no para comparar la brutalidad policiaca y oficial de 1968 con la estupidez criminal del operativo del viernes en una discoteca, en la que perdieron la vida 12 personas, nueve de ellas adolescentes, sino para tratar de explicar lo que en el Itinerario Político de ayer identificamos como “la derrota cultural de la llamada izquierda que gobierna el DF desde 1997”.

¿Por qué creemos que la tragedia de la discoteca —que algunos llaman “el viernes negro de Marcelo Ebrard”— es una muestra del fracaso cultural de la izquierda que representa el PRD?

Vale recordar que buena parte de esa izquierda que cohabita en el PRD tiene en el movimiento estudiantil de 1968 uno de sus referentes domésticos más simbólicos y, al mismo tiempo, es motor histórico del reclamo estudiantil —de suyo juvenil— al ejercicio de libertades y derechos básicos: de expresión, manifestación, asociación y libre tránsito; a la educación, el trabajo y una vida digna.

Pero tras un breve recorrido desde antecedentes como el mítico Partido Comunista, pasando por movimientos juveniles masivos como los de 1968 y 1971, por expresiones guerrilleras, fracturas y cicatrices de la izquierda, persecuciones de gobiernos autoritarios y resabios delirantes y extremos como el EZLN y el PRD, el saldo final se antoja de tragedia monumental si cuatro décadas de lucha de esa izquierda concluyen con un gobierno como el de Ebrard.

¿Qué es sino una tragedia para la izquierda mexicana que 40 años de historia, lucha, persecución y sangre, de esfuerzo, se resuman en un gobierno como ése? ¿Valió la pena esa lucha para llegar a un gobierno que atesora lo peor del viejo PRI, corrupto, autoritario, con una policía criminal, que excluye a los jóvenes y tiró a la basura lo mejor de la izquierda? ¿Valieron las vidas que se perdieron, los sueños e ideales, para terminar con un partido como el PRD? Eso por un lado.

En segundo lugar, los hijos del 68 recuerdan las gestas estudiantiles y juveniles como motor de la izquierda y el cambio. Pero cuando esa izquierda ya envejecida, domesticada por el poder, se convierte en gobierno, como el PRD en el DF, ya nada tiene que ver con los jóvenes, a los que trata peor que como fueron tratados por los gobiernos autoritarios nuestros próceres de la izquierda mexicana. Hoy fue Ebrard, pero ayer AMLO trató a los presos políticos de su gobierno peor que como el gobierno de Díaz Ordaz.

Pero vayamos a otra dolorosa evidencia del fracaso cultural de esa izquierda. ¿Qué significa que en el DF proliferen en medio de la corrupción tantas réplicas del New’s Divine? Esa es la tragedia y la derrota cultural de la izquierda: que en casi 12 años de gobiernos los jóvenes de hoy en la capital del país parecen tener menos libertades y derechos que aquellos jóvenes del 68 y del 71 con los gobiernos represores del PRI.

Hoy el único espacio posible para miles o millones de jóvenes —sea por su condición económica, social, educativa, de inseguridad…— no son la calle, la banqueta o las escuelas; no es la célula de izquierda, de un grupo de lectura, organización política y menos religiosa. El único espacio posible de diversión, esparcimiento o “desmadre”, son ratoneras como esa discoteca. ¿Qué han hecho por los jóvenes en 12 años de gobiernos el PRD y la izquierda en el DF?

La respuesta avergüenza a los que creímos y creemos en la izquierda; a los jóvenes ni los ven ni los escuchan, salvo para efectos clientelares. Hoy esa izquierda farsante, de doble rostro, está calladita, incongruente. ¿Imaginan la escandalera si la tragedia fuera en un gobierno azul?

Entierro y acta de defunción

Rubén Aguilar
Consultor y profesor de la Universidad Iberoamericana
ruben.aguilarv@gmail.com
Lo que quiso decir...
El Financiero

"Limitarse sin más a la queja o al pataleo continuo, sin participar, es una actitud de vasallo, no de ciudadano" Fernando Savater, filósofo

El día del presidente, una de las prácticas más aberrantes del ceremonial de los años del régimen de partido de Estado, estaba muerto desde hacía 20 años, pero el Ejecutivo y el Congreso se resistían a enterrarlo y firmar su acta de defunción. Ese día por fin llegó.

Por más de 40 años el informe presidencial del 1 de septiembre de cada año fue la expresión acabada del sometimiento de los poderes, en particular del Legislativo, al presidente de la República. Era el símbolo más visible del presidencialismo monárquico que se construye al término de la etapa armada de la Revolución Mexicana.

Fue por muchos años el momento culminante del culto a la persona del presidente en turno. En cadena nacional no sólo se transmitía el informe sino también el traslado del presidente de su residencia, pasando por Palacio Nacional, al lugar donde pronunciaría su discurso.

En la cima del autoritarismo los presidentes cometían todo tipo de excesos y atropellos sin el menor respeto por la sociedad. Son memorables y de triste recuerdo las gestiones de Echeverría y López Portillo. Los presidentes por años se comportaron como reyes de opereta o dictadores de república bananera.

Las fotografías y videos recogen la vergonzosa actitud de políticos y funcionarios que el día del informe se les vio correr detrás del carro presidencial, aquel viejo Lincoln negro descubierto, modelo 1976 y placas BWP. Eran, de eso no hay duda, otros tiempos. Los del sometimiento absoluto a la voluntad presidencial. Quien no lo hacía pagaba las consecuencias.

Con los años, el día del presidente se convirtió en el día contra el presidente. Este cambio inició en el último año del presidente Miguel de la Madrid, pero día con día fue agravándose. La crisis se vuelve irreversible cuando el PRI pierde la mayoría absoluta de la Cámara de Diputados en 1997.

Por 20 años, a veces en la ambigüedad, están ahí los años de los gobiernos de Salinas, Zedillo y los primeros de Fox, se hace evidente que el ritual resulta a todas luces absurdo, pero se mantiene. Se habla de la necesidad de cambiarlo, pero nadie se lo propone.

La situación es insostenible en el último año de Fox que se ve obligado a entregar el informe, para cumplir con el mandato constitucional, a la entrada de la Cámara de Diputados. En el primer año de Calderón se negocia, también para obedecer la norma, que lo entregue en el recinto, sin pronunciar discurso y con la ausencia de los partidos integrados al FAP.

El cambio en el formato del informe presidencial llega con 20 años de retraso. Nos revela. Ésos son los tiempos de México. Tenemos una sociedad y una clase política, incluye a todos los partidos, conservadora e incapaz de acelerar las transformaciones que se requieren. Seguimos aferrados a la tradición.

El país avanza, pero muy por abajo de la velocidad a la que tendría que ir. Es urgente acelerar el paso. Hoy la mayor tragedia de la política en México es vivir en el rezago propuesto como virtud y no como límite. Esto pasa mientras otros países toman ventaja al acelerar los cambios que exige la realidad globalizada.

La reforma de los artículos 69 y el 93 de la Constitución pone fin a una época. Ahora sólo se exige que el presidente envíe al Congreso el informe anual de su gestión por escrito. Se establece también la "pregunta parlamentaria". Los senadores y diputados podrán hacer preguntas por escrito al Poder Ejecutivo, que responderá antes de 15 días.

El presidente y los secretarios, a invitación del Congreso, se harán presentes en el mismo. Sus intervenciones se harán bajo protesta de decir verdad. Esto debería ser igual para los congresistas que con mucha frecuencia utilizan información falsa para argumentar sus posiciones, pero esto no se contempla en la reforma aprobada.

Estos cambios aportan a una relación más equilibrada entre el Poder Ejecutivo y Legislativo. Es un paso, pero falta mucho para construir una relación más constructiva entre ambos poderes. Los mecanismos del autoritarismo deben ser sustituidos por los propios de la democracia. El desprestigio de los partidos y de los legisladores tiene que ver con su incapacidad para responder en los términos y tiempos que demanda la sociedad.

La Constitución ha tenido casi 500 modificaciones después de su promulgación. Se requiere de un texto que responda a las exigencias de la democracia, el equilibro de los poderes y el nuevo papel de la ciudadanía en la construcción de lo público. Todavía queda mucho por cambiar, para adecuarla a la nueva realidad mundial y nacional. El texto constitucional no es dogma de fe sino instrumento práctico que orienta y guía la acción. Los acuerdos alcanzados en el periodo extraordinario señalan el camino a seguir: voluntad política de las partes.

News Divine: ¿Marcelo vs. Ortega?

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Quisieron volcar su juventud en una pista de baile, quisieron disfrazar su inocencia en atuendos casi propios para un mayor de edad, quisieron pretender que, aun cuando sea por una tarde, podían incorporarse a un mundo cada vez más hostil. ¿Alcohol?, tal vez ¿droga?, demasiado cliché para deslindar responsabilidades. ¿Autoridad? La que en ocasiones intenta tomar su lugar, muchas otras abusa de su poder y otras tantas se ve rebasada por los hechos.

Pocas veces el cielo nos regala un azul tan intenso: llevábamos días viéndolo gris, pero el viernes pasado por momentos podíamos verlo en su estado natural. Conforme avanzaba la tarde, las calles se van llenado de jóvenes que buscan un espacio para ser. En todas partes de la ciudad, los llamados “antros” inician sus operaciones. Y lo mismo hizo News Divine, en la delegación Gustavo A. Madero. Con la pista llena, al igual que su caja registradora, comenzó a funcionar.

De pronto, la música se detuvo y el entorno se volvió un caos. Algunos testigos aseguran haber escuchado a los dueños gritar que la policía había llegado y habría operativo. Dicen que les ordenaron salir. Estas versiones aseguran que fue la salida intempestiva de los jóvenes y su choque con la autoridad, que se encontraba afuera, lo que provocó esas fatales consecuencias de las que hemos escuchado todo el fin de semana que, al igual que las causas, tampoco han sido claras.

Comienzan las acusaciones, las contradicciones, la espera, y las familias de quienes perdieron la vida, en duelo y llenas de impotencia.

Dicen que la autoridad se delega y la responsabilidad se comparte, aunque, en estos casos, la autoridad se hace bolas y la responsabilidad es una tarea que nadie quiere asumir cuando hay muertos de por medio.

Pareciera una ironía que, después de hechos como éstos, nadie pueda ponerse de acuerdo. Según el ahora ex jefe de la Unipol, Guillermo Zayas, nunca ordenó el cierre de las puertas, como lo asegura otra de las versiones. El dueño del lugar, Alfredo Maya Ortiz, afirma tener todos los permisos de la delegación para operar su negocio, lo que restaría razones al operativo.

El delegado de Gustavo A. Madero manifiesta haber hecho acto de presencia, por las constantes quejas de los vecinos y la venta de alcohol a menores de edad, así como los avisos del mercadeo de droga en el interior.

Quienes sacan el tinte político, recuerdan lo ocurrido en Tláhuac y que le costó el cese al entonces secretario de Seguridad Pública y hoy el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard. Hay quienes aseguran que Joel Ortega podría protagonizar una historia similar. Que, incluso, Ebrard anunció que enviaría un detalladísimo parte al presidente Felipe Calderón, sobre lo acontecido el viernes. No deja de ser curioso el anuncio, ya que, por un lado, sería la primera vez que el gobierno capitalino reconociera abiertamente la autoridad de la Presidencia de Calderón, pero, por el otro, parecería, casi, una invitación a que el titular del Poder Ejecutivo pudiera hacer uso de su facultad constitucional de remover al encargado de la seguridad capitalina. ¿Querrá Marcelo Ebrard que Felipe Calderón quite a Joel Ortega de su cargo? Es pregunta. Sospechosista, si se quiere, pero es pregunta.

El gobierno de la ciudad ha dicho que cubrirá los gastos funerarios de las víctimas. Todas las autoridades se han comprometido para investigar los hechos y aclararlos, hasta las últimas consecuencias (como reza su discurso en estos casos). Los diputados del PAN han recabado firmas en un intento por lograr el cese del delegado de aquella demarcación. Todos los que pueden han tomado su lugar y han actuado como si siempre hubieran estado ahí.

Y, mientras tanto, las familias, de luto; al igual que nosotros, y no sólo por las víctimas, sino al presenciar una vez más la falta de control, preparación y carácter de una autoridad a la que le cae el veinte cuando las consecuencias tienen la etiqueta de irreversibles.