julio 02, 2008

Infiltrados engañaron a FARC para liberarnos: Betancourt

José Vales en Buenos Aires
El Universal
Bogotá

La ex candidata presidencial colombo-francesa, Ingrid Betancourt permanece junto a su madre Yolanda Pulecio y del ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, tras descender del avión que la trasladó desde Tolemaida a la base militar de Catam en Bogotá (Colombia). EFE

Relata la ex candidata presidencial secuestrada en 2002 los momentos previos al operativo

En sus primeras palabras luego de ser liberada, la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, aseguró que "la operación fue perfecta" y que "no sabíamos lo que estaba ocurriendo".

En declaraciones a Radio del Ejército desde San Jose de Guaviare, Betancourt que permanecía en poder de las FARC desde febrero de 2002, aseguró que "siempre pensamos que nos trasladaban hacia otro lado", aunque cuando vio aterrizar los dos helicópteros del Ejército "camuflados" de blanco para hacerlos pasar por los de una Organización civil, "me dio mucha emoción, porque cada vez que veíamos helicópteros teníamos que preocuparnos".

"bajaron personas que parecían de ellos (de las FARC), subimos con dificultad al helicóptero, nos ataron, nos sujetaron y una vez en el vuelo a los responsables de nuestra seguridad, los golpearon los neutralizaron y nos dijeron: ´Somos del Ejército nacional, están libres..." narró Ingrid para luego romper en un llanto y agradecerle "a los soldados y a todo Colombia por lo que han hecho".

Cabe recordar que el gobierno de Álvaro Uribe informó que el rescate de los 15 rehenes, entre otros Ingrid y los tres ciudadanos estadounidense en poder de la guerrilla desde febrero del 2003, se logró luego de haber "infiltrado al secretariado de las FARC" y convencer a la cúpula guerrillera de que unan a los rehenes de tres grupos en uno sólo para trasladarlos al campamento de su comandante Alfonso Cano, según el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

De esa manera Ingrid, cuenta los pormenores de lo que fue el momento clave de la ansiada liberación que conmueve al mundo.

En minutos más, en la base aérea de Tolemaida, Uribe recibirá a los rehenes quienes se presentarán ante los medios de comunicación.

Chávez, gran perdedor en rescate de Betancourt: Ana Ma. Salazar

Redacción ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal

Explica la analista de EL UNIVERSAL y ex asesora de Washington que se trata de un golpe, no sólo hacia las FARC sino también al presidente de Venezuela en lo político

Para la analista política, Ana María Salazar, el rescate de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes más de las FARC, no sólo es un golpe para este grupo armado, sino también para el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al menos en el rubro político.

“Casi no se ha mencionado, pero el otro gran perdedor de todo esto es Chávez, porque de alguna u otra forma había querido tomar un liderazgo así como presencia, además de influenciar la política colombiana mediante su acceso a las FARC, con esta posibilidad de convertirse en el autor de la liberación, particularmente, de Betancourt”.

En entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, la también ex asesora de la Casa Blanca explica que tras el golpe de Álvaro Uribe al movimiento guerrillero “cualquier contacto que tenga Hugo Chávez con las FARC ya no se podrá justificar”. Y de darse este contacto “tendría que ser bajo un esquema claramente justificable, aunque fuera bajo ciertos términos, que incluyeran un acuerdo por parte del gobierno de Colombia”.

Salazar reconoce que se trató de un golpe, si bien no fatal, que sí “va a debilitar mucho a la capacidad de las FARC, primero para negociar con el gobierno, ya que particularmente Betancourt era una de las cartas de negociación mas importantes que tenían”.

Menos presión para Uribe

Tras la liberación de los 15 rehenes “el gobierno de Colombia probablemente ya tiene mucho mejor control de la situación, de cuál va a ser el futuro de este conflicto, porque de una forma u otra ha mostrado una mucho mejor capacidad militar para enfrentar a las FARC en las últimas operaciones que ha tenido”.

La entrevistada recuerda que “se ha podido debilitar las estructura de las FARC, primero con la muerte de Tirofijo, después con la muerte de Reyes, la hija de Tirofijo que también muere y esta operación que se llevó a cabo en Ecuador, en donde también murieron varios mexicanos, se ha tenido la capacidad de tener una parte importante de la cúpula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia”.

Y añade: “parecería que ha mejorado la capacidad de inteligencia de las fuerzas armadas, es decir, este rescate demuestra una gran capacidad de inteligencia, se ve que tienen mucha información, aunque el gobierno de Uribe estaba corriendo un gran riesgo por tratar de rescatar a esta gente, pero son riesgos que se corren con base a la información”.

Con esta operación Álvaro Uribe ganará –probablemente– mucho más apoyo a nivel internacional, considera Salazar. “Claro, existen muchas otras personas que siguen siendo rehenes, pero ante este éxito va a ser mucho menor la presión (para Uribe) por lo menos desde la comunidad internacional”.

2 de julio de 2000

(Mensaje recibido por correo electrónico)



Amigos:

Sólo les pido que en este día recordemos que hace apenas 8 años este país cambió...

Posiblemente no satifizo a todos completamente el cambio, pero sé que cada uno de nosotros puso lo mejor de sí para realizarlo y cada día que pasa seguimos el proceso, desde cada una de nuestras trincheras.

Ojalá este país vuelva a tener esperanza y ganas de luchar por el bien común como aquel 2 de julio.

Liberan a Ingrid Betancourt

Redacción BBC Mundo

La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, que permaneció durante más de seis años como rehén de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue liberada este miércoles.


Según informó el gobierno, Betancourt, tres rehenes estadounidenses y 11 soldados y policías colombianos, fueron liberados en una operación militar en el departamento del Guaviare.

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, señaló que todos se encuentran en un razonable estado de salud y dijo que nadie resultó herido en la operación.

Betancourt había sido capturada por las FARC en 2002 y los estadounidenses Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalvez en 2003.

En un comunicado publicado en el sitio web de la presidencia de Colombia, el gobierno informó que "en una operación especial de inteligencia, planeada y ejecutada por nuestra inteligencia militar, fueron rescatados, sanos y salvos, 15 de los secuestrados que se encontraban en manos de las FARC".

"Fueron rescatados en una operación en donde se logró infiltrar la primera cuadrilla de las FARC, la misma cuadrilla que ha mantenido durante los últimos años a un grupo numeroso de secuestrados en su poder".

LA LISTA DE LOS LIBERADOS
Ingrid Betancourt
Marc Gonsalves
Teniente Juan Carlos Bermeo
Sut Raimanduo Malagón
Sargento José Ricardo Mantilla
Cabo William Pérez
Sargento Erasmo Romero
Cabo José Miguel Arteaga
Cabo Armando Florez
Cabo Julio Buitrago
Subintendente Armando Castellanos
Teniente Vaney Rodríguez
Cabo John Jairo Durán
Fuente: Ministerio de Defensa de Colombia


Operación

Según el documento, "a través de diferentes procedimientos se logró, también, infiltrar al secretariado".

"Como los secuestrados estaban divididos en tres grupos, se logró que se reunieran en un solo sitio y luego se facilitara su traslado al sur del país, para que, supuestamente, pasaran directamente a órdenes de 'Alfonso Cano'".

"Se coordinó para que los secuestrados fueran recogidos en un sitio predeterminado por un helicóptero de una organización ficticia".

"Se coordinó, también, que el propio alias 'César' y otro miembro de su estado mayor, viajaran, personalmente, con los secuestrados para entregárselos a 'Alfonso Cano'".

"El helicóptero, que en realidad era del Ejército Nacional y tripulado por personal altamente calificado de nuestra inteligencia, recogió a los secuestrados en inmediaciones del departamento del Guaviare hace unos minutos y están volando libres, sanos y salvos a San José del Guaviare. Allá abordarán un avión que los llevará a Tolemaida".

"Alias 'César' y el otro miembro de su cuadrilla fueron neutralizados en el helicóptero y serán entregados a las autoridades judiciales para que sean procesados por todos sus delitos", señala el gobierno en el informe.

No pierden las ballenas... perdemos los humanos

Marielena Hoyo Bastien
Animalidades
La Crónica de Hoy

El pasado viernes, tras cinco días de extenuantes deliberaciones y de “sorpresitas” muy confusas, concluyó en Chile la LX reunión del pleno de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). Inaugurado magníficamente con el regalo que el país anfitrión hizo a la humanidad declarando todas sus aguas marinas jurisdiccionales refugio para cetáceos y catalogando además a las ballenas como Monumento Natural, el cónclave anual llegó a su fin, en cambio, marcado por la falta de resultados ante la no votación sobre temas controversiales y el descontento y la incertidumbre que representó especialmente una nueva modalidad de voto que bien a bien, no resultó ser eso sino… trataré de explicarme porque en verdad la situación es muy confusa.

Mírese, días antes de la junta mayoritaria hubo lo que llaman una reunión intersesional en Londres, donde los representantes de cada país integrante de la CBI y el Dr. William Hogart, presidente en turno de la organización, discutieron por enésima ocasión el futuro de la Comisión a partir de que seguir bajo el esquema de posiciones IRRECONCILIABLES entre conservacionistas y cazadores, no les está llevando a ningún buen resultado, sino todo lo contrario, pues a pesar de la moratoria de caza de ballenas que data de 1986, cada año se cazan más animales. Por ello fue que decidieron contratar los servicios de tres expertos en conflictos internacionales (Álvaro de Soto, peruano, un señor de apellido Estrada y el profesor Calestous Juma, investigador de Harvard), quienes concluyeron en la posibilidad de que un número X de naciones, de entre las 81 que pertenecen a la CBI —no cuento con el dato exacto, pero sí me aseguraron la inclusión de México— representara los intereses de los diferentes bloques, pero ¡ojo!, y según fuente confiable, no con el fin de votar las propuestas a modo, sino de discutir temas críticos, como pueden ser el cambio climático, los planes de conservación, el establecimiento de santuarios o aspectos ambientales, entre otros, para que una vez chalaneados se presenten al pleno que emitirá veredicto en acuerdo, con los estatutos de la CBI y que dependiendo de la propuesta deben contar con el 50 por ciento de los votos más uno para ser aprobados, o con el 75 por ciento. O sea, predigerirían los asuntos, situación que considero peligrosa por cuanto los países pueden cambiar de repente su política, dependiendo del gobierno en turno o, encontrarse sobre dos aguas como es el caso de Dinamarca. Entiendo que se intenta por este método lograr consenso, pero…

La situación no es clara ni convincente. Tan es así, que organizaciones especializadas en velar por el bienestar de la fauna y que además harto han luchado por demostrar que las ballenas valen mucho más vivas que muertas, como es el caso del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW por sus siglas en inglés) han puesto el grito en el cielo y con justa razón. De acuerdo con Beatriz Bugeda Bernal, directora regional para América Latina y el Caribe de la ONG, esta situación sólo dará poder de veto a Japón, que nunca de los nuncas estará de acuerdo en suspender su caza, lo que impedirá siempre llegar a un acuerdo consensuado. Se trata de posiciones totalmente irreconciliables, como sucede en la tauromaquia. Habemos quienes estamos totalmente en contra de que se maltrate de forma tan cruel y estúpida a un ser sensible, sintiente, como lo es el toro, y por ello jamás vamos a coincidir con los aficionados a tan primitiva práctica, por más explicaciones ¿culturales? que nos ofrezcan. Tampoco negociaríamos una situación así ¿verdad? Bueno, pues lo mismo pasa en este asunto de las ballenas.

De todas formas, Japón se autoasigna una cuota para cazar, en esta ocasión mil ejemplares, y sanseacabó. Si alguien protesta o refiere el honor que se le reconoce al pueblo nipón, simplemente remiten a la misma legislación de la CBI que les permite la caza “científica”. Cínicos o tontos, digo yo, porque ya van miles de animales que matan con ese propósito y no han aportado ningún conocimiento nuevo. Sí en cambio, se ha detectado carne de esos animales en el mercado. Sin embargo, todavía más perversa es la actitud de Islandia que prefiere salir momentáneamente de la CBI para realizar su cacería. Por ello me temo que esta estrategia de los expertos en conflictos internacionales no vaya a tener el resultado que esperan destrabar y… no es por echarles la sal, pero… cómo pregunta la abogada Bugeda… ¿Qué se obtendrá a cambio?... y ¿qué se pretende negociar agrego yo, como para que esto resulte en una conformidad?

Los países balleneros apuestan por la debilitación de la Comisión, me dicen y con ello lograr el regreso a sus orígenes. Vamos, de perdida van por su desaparición, lo que podría resultar en la conformación de grupitos regionales que serían una ruina total para las ballenas.

Por eso no hay que ser ajeno al tema. Todos aquellos interesados en el bienestar del Planeta, especialmente en los animales, debemos estar al tanto de este tipo de eventos e involucrarnos de alguna forma. Permanecer distantes podría dejarnos sin ballenas en el mar. La protección debe abarcar más allá de los perros y los gatos…

Por cierto y ya que cité a Islandia… de comprobarse la veracidad de esta información habrá de hacerse algo. Resulta que hace días y después de haber nadado por cientos de kilómetros, dos osos polares, cada uno por separado, tomó refugio en ese país, donde sin la menor compasión, sin tomar en cuenta el derretimiento de los hielos que los obligó a dirigirse por el camino equivocado; sin pensar en el tremendo esfuerzo que realizaron los animales para sobrevivir y el agotamiento que los envolvió, así, sin más, tan sólo tocar costas, fueron abatidos a balazos.

Raja electoral

Jorge Chabat
jorge.chabat@cide.edu
Analista político e investigador del CIDE
El Universal

Hace un par de días, el senador perredista Ricardo Monreal acusó al PAN de querer sacar “raja electoral” al criticar al jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, por la tragedia de la discoteca New’s Divine. Curiosamente, el propio Monreal pidió que el presidente Calderón compareciera en el Senado a fin de explicar el operativo en ese lugar, lo cual confirma que eso de buscar “raja electoral” va para todos.

Y es que, finalmente, esa es la chamba de los políticos: sacar ventaja de los errores del adversario para atraer agua (o votos) a su molino. Y la verdad es que el caso New’s Divine se presta para sacar mucha ventaja política. Tan es así que no sólo el PAN ha atacado sin piedad al jefe de Gobierno del DF, sino que dentro del propio Gobierno del DF los golpes están de a peso. Si no, ¿cómo explicar la saña contra el jefe de la Unipol en la Gustavo A. Madero, Guillermo Zayas, a quien la Procuraduría del DF acusa de homicidio “doloso”?

Ahora bien, independientemente del deseo comprensible de varios actores políticos de sacar ventaja, lo cierto es que la tragedia del New’s Divine va a tener efectos políticos directos en Marcelo Ebrard y en el PRD. Por lo pronto, ya desvió la atención mediática de la consulta energética —cualquier cosa que ello signifique— que pretendía hacer el jefe de Gobierno del DF.

Es también muy probable que tenga algún efecto electoral en la votación del PRD en 2009 por la sencilla razón de que esta tragedia afecta a una base electoral importante de ese partido. Esto es, las víctimas del operativo y del acoso policiaco no son jóvenes de clase media del DF que muy probablemente de todas formas no votaban por el PRD. Las víctimas son votantes del PRD.

De hecho, la delegación Gustavo A. Madero ha sido uno de los bastiones del partido del sol azteca en la ciudad de México. ¿Cómo leerán los habitantes de dicha delegación la agresión brutal que han sufrido los jóvenes del New’s Divine? ¿Cuántos votos perredistas se perderán por ese infausto operativo?

Lo que también queda claro en este caso es que las disposiciones legales que hacen responsable al Presidente de la República del nombramiento y remoción del jefe de la Policía capitalina no tienen sentido. Este cargo debería ser responsabilidad del jefe de Gobierno del DF, para bien o para mal.

De esta forma no se caería en el absurdo de solicitar al presidente Calderón que explique el operativo de la discoteca en el cual evidentemente no tuvo nada que ver.

Sin duda, el caso New’s Divine no se ha agotado y es probable que la cuenta política para el Gobierno del DF y el PRD siga aumentando conforme pasen los días. En todo caso, eso lo veremos en las próximas elecciones. Lo que sí está claro es que en política nada es gratis y que tanto los errores como los aciertos tienen consecuencias. En este caso el Gobierno del DF cometió un error garrafal que le va a costar. Y no se trata de sacar “raja electoral”. Se trata simplemente de que regarla, cuesta.

Ebrard a Ortega: que sí, que TQM

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Si lo que Marcelo Ebrard vio fue una oportunidad dorada para quitarse de encima el estigma de Tláhuac, deshacerse de Joel Ortega y, de paso, arruinar las posibles aspiraciones de éste a la Jefatura de Gobierno en un futuro, lo cierto es que al actual titular de la capirucha, le salió el tiro por la culata. Primero, y a raíz de lo ocurrido en News Divine, para deslindar (y otorgar) responsabilidades, el jefe de Gobierno capitalino anunció el envío de un informe detalladísimo de lo ocurrido la tarde del viernes 20 de junio en la delegación Gustavo A. Madero.

Sobre esto, desde un principio, la suspicacia, con cierto grado de certeza, nos hizo sospechar que era una solicitud disfrazada de informe para pedirle al gobierno federal la destitución de Joel Ortega como mando de la seguridad pública en la ciudad. Igualito a como lo vivió Ebrard cuatro años atrás, en Tláhuac.

De pronto, la suspicacia se convirtió en evidencia, y esto porque, ante la presión, el gobierno de Felipe Calderón, mediante Juan Camilo Mouriño, dejó claro que sólo era asunto de las autoridades locales, o sea, de Marcelo Ebrard, la toma de decisiones políticas necesarias para resolver este caso y dar con el o los responsables. En otras palabras, si quiere correr a Joel Ortega, córralo usted, señor jefe de Gobierno.

Así, Ebrard topó con pared: la papa caliente le quedó enterita entre las manos. Y mientras Joel Ortega se mantiene al frente de la policía capitalina, ya ha dicho que, cuando así se lo pidan, declarará sobre este caso; por ahora, va a trabajar en él.

Y qué bueno, porque las investigaciones, llevadas a cabo por la Procuraduría capitalina, encabezada por Rodolfo Félix Cárdenas, parecían también encaminadas a culpar enteramente a Joel Ortega y a sus subalternos de lo ocurrido. Pero, cuando nos enteramos, primero, de que el personal a cago de Félix Cárdenas había estado presente, no sólo en la humillante revisión de chavas luego de las detenciones del operativo, sino también en el operativo mismo —y no hicieron absolutamente nada para evitar la tragedia—, nos queda claro que, si había planes con el fin de facturarle a Ortega en su totalidad lo ocurrido, éstos se han visto frustrados. Más aún cuando, en los informes de la Procu capitalina, se omitió, convenientemente, divulgar sobre la presencia de los judiciales a las afueras de la discoteca de la muerte. Así comienza a cumplirse un dicho: que las piedras, por su propio peso, caen.De

pronto, todo tuvo que variar para Marcelo Ebrard. No sólo por las deficiencias de las investigaciones que encabeza Félix Cárdenas y los horrores en el área de comunicación. También, en evidente respuesta a las encuestas donde exponen el descontento de una parte de los capitalinos con el trabajo de Ebrard (como la publicada este lunes en Excélsior). Marcelo Ebrard tuvo que recapitular, pues sabe perfectamente bien que todos los costos políticos de esta tragedia terminará asumiéndolos su administración. Así que, como un regalo en el Día del Ingeniero, el jefe de Gobierno reconoció la labor del ingeniero Joel Ortega Cuevas, la cual calificó de valiente, leal y honesta; poco faltó para llamarla oportuna, pero eso, evidentemente, hubiera sido un exceso. La intención fue, claramente, darle el lugar al secretario de Seguridad Pública, que le había estado negando desde el trágico 20 de junio.

Sólo faltaba él: en defensa del trabajo de Ortega han salido muchos personajes, entre ellos María Elena Morera, presidenta de México Unido contra la Delincuencia y pasando por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Turismo, la cual había reconocido el trabajo de Ortega y, sin deslindar responsabilidades, Lorenzo Ysasi Martínez, presidente de la Canaco, declaró que en el trabajo de Ortega había más cosas a favor que en contra y lo ocurrido en la colonia Nueva Atzacoalco no ameritaba el cese.

Por lo pronto, Ebrard se ha dicho capaz de comparecer ante los senadores y dar respuesta a sus cuestionamientos sobre el caso News Divine. ¿Podría ser esta una nueva estrategia de Marcelo para reconciliarse con parte de la autoridad de la ciudad? ¿Podría también ser alguno de los movimientos que necesite para recuperar la popularidad de la que tanto le gusta disfrutar y que puede llevarlo hasta Los Pinos? Sería muy ingenuo pensar que sólo es un cumplido a destiempo…

IDE, ¿la solución?

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

(Agradezco a Adriana Merchant la invaluable ayuda, con los números, para la elaboración de este escrito)

A partir del 1 de julio se cobra el Impuesto a los Depósitos en Efectivo, cuyo fin es reducir la evasión en el pago de impuestos, fin con el cual todos estamos de acuerdo, y con algunos de esos todos preguntándonos si el nuevo impuesto es la mejor manera de combatir la evasión. ¿Lo es? Vamos por partes.

Muy probablemente el nuevo impuesto tenga como resultado un incremento en la recaudación, aumento que será, dada la manera en la que operará, la tajada que se le restará a la evasión, todo lo cual apuntará en la dirección correcta, lo cual no quiere decir, ni remotamente, que se vaya a llegar a la meta, que no debe ser otra más que la eliminación de la evasión, la cual difícilmente se logrará con el Impuesto a los Depósitos en Efectivo por una razón muy sencilla: en el momento en el que el costo de depositar en efectivo, y de pagar el nuevo impuesto, sea mayor al beneficio de hacerlo, la gente dejará de hacer depósitos en efectivo y ese dinero se guardará (y en una de esas se invertirá) fuera del sistema financiero (por lo menos del formal).

¿Existe una mejor manera de combatir la evasión? Sí, con un impuesto único (ni uno más), homogéneo (la misma tasa en todos los casos), universal (sin ninguna excepción), no expoliatorio (para que su cobro no degenere en un robo con todas las de la ley), al consumo. ¿Cuál podría ser la tasa de dicho impuesto? Pongamos, a manera de ejemplo, una del 15 por ciento. La pregunta inevitable es: ¿alcanzará? Veámoslo.

En el 2007 el gobierno federal, por concepto del cobro de los impuestos al Valor Agregado, a la Renta, a Producción y Servicios, a Importaciones, a Rendimientos Petroleros y otros, recaudó un billón mil 013 millones de pesos. Ese mismo año el gasto de las familias (consumo privado), las empresas (formación bruta de capital fijo) y los extranjeros (exportaciones de bienes y servicios) sumó 12 billones 799 mil 317 millones de pesos, de tal manera que un impuesto del 15 por ciento al consumo, de todo (sin excepción de ninguna mercancía) y de todos (familias, empresas y extranjeros), hubiera dado como resultado una recaudación de 1 billón 919 mil 898 millones de pesos, 1.9 veces más que lo originalmente recaudado.

Si de los impuestos pasamos a los ingresos totales (tributarios más no tributarios: contribuciones de mejoras, derechos, productos y aprovechamientos) del gobierno federal, tenemos que los mismos sumaron, en 2007, 1 billón 711 mil 539 millones de pesos, de tal manera que el impuesto del 15 por ciento al consumo, de todos y de todo, hubiera resultado 1.1 veces mayor que el total de los ingresos del gobierno federal.

Si de los ingresos totales (tributarios más no tributarios) del gobierno federal pasamos a los ingresos del sector público (gobierno federal más las entidades bajo control presupuestario directo: Pemex, CFE, CLyFC), tenemos que los ingresos presupuestarios sumaron dos billones 485 mil 638 millones de pesos, de tal manera que el impuesto del 15 por ciento al consumo, de todos y de todo, hubiera resultado el 77 por ciento del total de los ingresos del sector público.

Independientemente de las cifras, la mejor manera de combatir la evasión es el impuesto único, homogéneo, universal (¡de todos y de todo!), no expoliatorio, al consumo, no el IDE. ¿Por qué resulta tan difícil de entender?

Deslinde

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

En el contexto de las notas sobre el amparo que quince ciudadanos promovimos contra el artículo 41 constitucional, porque a nuestro juicio restringe la libertad de expresión, se ha propagado en los medios, particularmente en Tv Azteca, una posición que creo que dista de ser la nuestra y, desde luego, no es la mía.

Para Tv Azteca, el artículo referido pone al país al borde de una dictadura comparable a la Argentina de los setentas o el Chile de Pinochet.

Soy uno de los quince solicitantes del amparo y debo decir que no comparto esa opinión. No me sumé al amparo porque me parezca que está en riesgo la libertad de expresión como un todo, sino una modalidad específica de ella, que adquirirá importancia decisiva con el tiempo: la libertad de comprar espacios en la radio y la televisión para difundir opiniones políticas.

Es esta libertad específica la que está en juego, no la libertad de expresión en su conjunto. Esta goza de cabal salud en México, como puede constatarse todos los días en el mismo noticiero de Tv Azteca, donde campea la libertad de decir lo que quieren .

Lo mismo sucede con la libertad de expresión de los firmantes del desplegado, figuras públicas con acceso a los medios, donde se caracterizan por hablar sin cortapisas en ejercicio de su libertad.

De modo que no estamos hablando de la supresión de la libertad de expresión en México, sino de una restricción específica a esa libertad, restricción que no parece grave a muchos pero que cobra su verdadera importancia cuando empezamos a ver las tristes consecuencias del resto de la reforma.

Una parte defendible de la reforma es que buscaba acotar el poder que alcanzaron las televisoras durante la elección del año 2006.

Pero bajo ese paraguas los legisladores hicieron cambios cuyos rasgos negativos crecen cada día: deshuesaron al IFE, amordazaron las campañas políticas y restringieron el acceso de los ciudadanos a los medios.

La reforma constitucional, por serlo, es inatacable legalmente salvo, quizá, en la rendija que hemos tratado de ocupar con nuestro amparo instando a la Suprema Corte a actuar como tribunal constitucional y a poner un freno al Congreso en materia del artículo 41.

Este es nuestro pleito, no el temor al advenimiento de una dictadura argentina o pinochetiana. Añado que hago este deslinde en la misma calidad con que firmé la petición de amparo: a título estrictamente personal.

Pactaron gobernadores del PRI voto útil para Calderón

Personaje central en la elección de 2006, revela que de 10 sólo seis cumplieron.

Entrevista: Manuel Espino • Ex dirigente nacional del PAN
Excélsior

Manuel Espino revela los secretos de la elección de 2006. Relata que por su cuenta pidió a 10 goberandores priistas que apoyaran a Felipe Calderón con el voto útil, pero sólo seis le cumplieron; dice también que es mentira que Eduardo Bours, de Sonora, y Eugenio Hernández, de Tamaulipas, hayan operado a favor del PAN por intermediación de Elba Esther Gordillo como señalan algunas versiones.

Da a conocer que consiguió un crédito de 300 millones de pesos para la campaña presidencial y afirma que por culpa de los calderonistas el PAN perdió en Yucatán.

Para el ex dirigente del PAN, el Presidente está pagando caro los favores que nunca recibió de sus aliados externos, como la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, empresarios y algunos gobernadores también del PRI.

¿Cómo vivió Manuel Espino el 2 de julio de 2006?
Con sentimientos encontrados. Yo había promovido desde el registro de Calderón que asumiésemos un papel de partido que está en la responsabilidad de gobierno, y que en la campaña diésemos un testimonio de respeto al adversario, no debíamos repetir la actitud del PRI cuando fue gobierno de denostar a la oposición.

Esto es un antecedente importante, porque cuando llegamos al 2 de julio yo tenía temores, se nos había caído la campaña con el famoso cuñadazo del llamado caso Hildebrando, tuve que hacer algunas travesuras para lavarle la cara a la campaña porque era penoso que nos exhibieran. El 2 de julio estar sudando nerviosismo, generando adrenalina en demasía, como que se antojaba innecesario.

¿Cuáles fueron los principales problemas?
El discurso tan fuerte contra López Obrador. Habíamos logrado salirnos del caso del desafuero con mucha dificultad, para que en la campaña se volviera a esos esquemas de confrontación, en usar la figura de (Hugo) Chávez; esas iniciativas en la campaña las tenía que asumir el partido como propias.

Entonces el del juego sucio, el rudo, el malo de la película, el hocicón a veces, era Manuel Espino porque había que cuidar al candidato y la campaña. Entonces esa recapitulación de cosas innecesarias sacudía mi cabeza, pero teníamos que salvarlo para cumplir con el proyecto más importante para nosotros que era gobernar, yo mismo busqué una justificación hasta moral al hecho de ir a acordar con algunos gobernadores del PRI para apelar al voto útil.

¿Qué necesidad había de acudir a los gobernadores del PRI, qué irán a querer después, cuál va a ser el costo? Y estamos en este momento en una incertidumbre cuando la ventaja pudo haber sido muy clara.

¿En qué momento se da cuenta de que necesitan el voto útil?
Cuando se nos desfonda la campaña después del segundo debate, cuando López Obrador pone contra las cuerdas a nuestro candidato con lo de su cuñado. Entramos a una especie de conciencia perpleja de ahora qué hacemos, y yo veía al equipo de la campaña preocupado, mientras la gente reaccionaba yo me fui a ver a los gobernadores, no lo platiqué con Felipe.

¿A poco?
No, claro que no.

¿Cuáles gobernadores?
Prefiero que no se sepa, al menos no hoy, son historias para platicarse cuando tiene uno bisnietos.

¿Con cuántos platicó?
Platiqué con 10, les dije: “Tu candidato ya se quedó en la carrera, entonces escoge, o quieres de presidente a Felipe o quieres a Andrés Manuel, así de sencillo; si quieres a Felipe cabe la posibilidad de un gobierno como el de Fox que les dé su lugar, los trate de manera equitativa, que no les limite los apoyos, les dé un tratamiento de Estado, eso es lo que va a hacer Felipe, y si gana López Obrador cuidémonos ambos, quién sabe cómo le vaya al país”. Sé que seis apoyaron, de dos tengo duda y dos no lo hicieron, pero creo que le dijeron a Calderón “yo te ayudé” y a lo mejor hasta se los creyó. Iba en detrimento de él.

¿Cómo los eligió?
Del PRI.

¿Pero tenían 17?
Sí, pero entre el debate, que nos dejó por lo menos tambaleando, no había mucho tiempo; entonces, los que me hicieron el favor de atenderme.

¿Le habló a todos?
Intenté con todos, no todos contestaron, ni con todos pude establecer una cita, a algunos los fui a ver, algunos vinieron o aproveché alguna visita de ellos. Yo estoy agradecido, porque tomaron una decisión viendo por el país; no dudo que hayan tenido el cálculo de cobrar facturas, eso ya no me tocaría a mí y veo hoy la relación de los gobernadores del PRI con Felipe buena, cercana. Alguna vez le comenté a Felipe que algunos gobernadores se habían portado bien, pero no entré en detalle porque no era necesario. No se lo había consultado porque en una cosa tan complicada era comprometerlo.

Y la maestra Elba Esther Gordillo apoyó...
Creo que la contribución de los gobernadores fue más importante que la del SNTE. Porque yo nunca vi de qué tamaño iba a ser el apoyo; Felipe me había pedido que le diera algunas plurinominales a Elba Esther, que me pusiera de acuerdo con ella, la pretensión era muy alta, yo le dije no lo necesitamos y gracias a que no hicimos una alianza no tuvimos que repartir curules.

Intuía por algunas pláticas con la maestra y gente cercana que iba a cobrar caro esto, pero jamás vi el apoyo, por eso me resistí a darles pluris a los maestros, jamás lo vi. Lo que sí vi fue el apoyo de los gobernadores.

¿Le está pagando caro Calderón a Elba?
Creo que no es necesario concederle tanto privilegios, tanto poder, tanta fuerza, tanta capacidad de colocar gente de su confianza en la estructura de gobierno, porque es demasiado.

Esto de las grabaciones que se filtran sobre los gobernadores que apoyaron a Felipe Calderón por ella…

No quisiera cuestionar el apoyo de la maestra, algún apoyo debe haber habido, yo no lo vi, no me consta. Voy a citar sólo un caso, para ser muy gráfico, Eduardo Bours (gobernador de Sonora) no apoyó, por supuesto que no, y probablemente quiso hacer creer que sí, y quizá la maestra, cercana a Eduardo, quiso hacer creer que apoyó y nos pasó la aplanadora en Sonora.

Si la maestra avala un apoyo de Bours, eso no es cierto, no se vale mentir.

Eugenio Hernández de Tamaulipas dice que se dieron a conocer grabaciones donde la maestra le pidió su apoyo

Yo no vi ese apoyo, no lo vi.

¿Qué pasó con el Consejo Coordinador Empresarial y la campaña negra?
Nosotros desde el partido hicimos gran labor con empresarios, pero ellos suelen buscar a aquellos con los que puedan amarrar un compromiso, que no era el PAN, en este caso era el candidato, la campaña y si se gana hay que cobrarle al que ganó.

En el partido hicimos más bien amarres abajo con organizaciones de todo tipo, como nunca lo había hecho el PAN. Por lo menos se le debería reconocer a Gerardo Priego que con su peculiar estilo logró meter al partido en los rincones más inexplorados.

¿Cómo es su relación ahora con Felipe Calderón?
Es una relación institucional, no hay trato, no hay comunicación.

¿No hubo agradecimiento?
No, porque hubiera sido como contradecirse a sí mismo; toda la campaña quisieron posicionar la idea de que les estorbaba y que yo sepa nunca le consiguieron en el pasado el equivalente a 300 millones de pesos en crédito para una campaña y además todo el apoyo que conseguimos por fuera, no necesito que me lo agradezcan, yo llegué a la presidencia del PAN con el objetivo de ganar 2006.

Ciertamente es difícil apoyar una campaña donde el equipo trata de evadirte, había una especie de necedad política de querer posicionar que el CEN no apoyaba, eso era restarse posibilidades, si eso no hubiera sucedido, quizá la diferencia hubiera sido mayor.

¿Que travesuras tuvo que hacer Manuel Espino?
Pues pedirle a la virgen de Guadalupe que nos viera como a Juan Diego.

¿Qué otras?
No, nada más. Algunas prefiero dejarlas guardaditas.

Su balance: positivo

••• El ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino, comenta que le “tocó ser el primer presidente del PAN que despide a un Presidente de la República panista y le da la bienvenida a otro, espero que pase lo mismo en 2012, que no se ve fácil”.

En su balance al frente del blanquiazul recuerda que deja a su sucesor 207 diputados, y sólo recibió 154, por lo que manifiesta su esperanza de que “mi sucesor le deje por lo menos 208 al que viene”.

Deja claro que las campañas legislativas no se sometieron a la presidencial, porque de lo contrario “otro hubiera sido el resultadoy que tampoco permitió que “se metieran a definir candidaturas, nunca habíamos tenido legisladores militares, líderes obreros, migrantes, nos fuimos a la sociedad, la presión que recibíamos era cerrar al partido que fuese el candidato el que definía candidaturas”.

Explica que en Yucatán vivieron los embates de los calderonistas, porque iban gananado, cuando se metieron en la campaña y empezaron a cambiarla sin coordinarse con el PAN. “No Calderón, estoy hablando de los calderonistas que quiero pensar que de modo propio lo hicieron”.

La República de Manlio

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

El mejor pretérito es el imperfecto, por humano. Florestán

Ya le había contado que en su sesión del miércoles, la mesa directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión parecía haber citado para la siguiente, el sábado a las siete de la tarde en el convento de las Vizcaínas, y así fue.

A partir de esa hora comenzaron a llegar 26 de los 33 senadores del PRI, diez diputados federales encabezados por su coordinador Emilio Gamboa, y su dirigente Beatriz Paredes; el presidente del Senado, Santiago Creel, y los coordinadores ahí del PRD, Carlos Navarrete con Graco Ramírez; de Convergencia; Dante Delgado; del Verde Francisco Agundis y los dirigentes de estas franquicias, el niño del mismo color Jorge Emilio González, y Luis Maldonado.

A esa alineación del Legislativo siguió la del Poder Judicial con el presidente de la Suprema Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia y la ministra Olga Islas. Y a esta representación se sumó la del Ejecutivo: Juan Camilo Mouriño, Agustín Carstens, Eduardo Medina Mora, Daniel Cabeza de Vaca y José Luis Santiago Vasconcelos. También empresarios de la talla de don Roberto González y Carlos Hank Rohn.

Por si faltara algo, y confirmando que en política nunca se muere para siempre, el ex presidente Salinas. Diego Fernández de Cevallos y el presidente de la CNDH, José Luis Soberanes.

Pero la convocatoria no fue para sesión de Congreso, sino para asistir a la boda de Sylvana, hija de Manlio Fabio Beltrones, con Pablo Escudero, el joven oficial mayor de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Por un momento llegaron a estar a la misma mesa Peña y Mouriño con Beltrones. Y las miradas coincidían para escudriñar en la conversación.

Lo insólito se registró en el reencuentro, después de catorce años de no hablarse, entre Salinas y Gamboa, que sellaron con un abrazo y una intensa conversación.

Fue, sí, la boda y la fiesta, pero también el marco en ese ceremonial mexicano que sirve para sentar a los que no se sientan, para que hablen a los que no se hablan y se miren los que no se han visto ni oído por años.

Y la República, casi, estaba reunida.

Retales

1. NOMBRES.- Ayer por la mañana coincidieron en un desayunadero Manuel Espino y Emilio Gamboa quien le reclamó los nombres de los diez gobernadores priistas que, dijo el panista a Milenio, pactaron voto útil para Calderón en 2006, y le contestó que otro día;

2. VANIDAD.- El mismo Espino pidió ayer a Marcelo Ebrard que se deje de vanidades y reconozca al gobierno del presidente Calderón, a lo que éste debió responderle que primero lo reconociera él, Espino, claro; y

3. BASTIDA.- Con la serie de denuncias penales en su contra y los antecedentes que lo acompañan, el IFE negó a Rodolfo Bastida Mendoza el registro de partido político que preside y del que su hijo es secretario general.

Nos vemos mañana, pero en privado.

El 2 de julio no hubo ningún Al Gore

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Fue la elección más disputada de la historia contemporánea del país. La decisión final no estuvo en las urnas sino en los tribunales, que fueron quienes declararon al ganador. El candidato perdedor, después de semanas de dar la batalla legal y política, no estaba conforme con el resultado, pero lo aceptó. En un notable discurso a la nación y a sus partidarios, pidió dejar de lado las divisiones creadas por el duro enfrentamiento legal y político y apoyar al futuro mandatario, “por el bien del pueblo y la fuerza de la democracia”. Hoy, cuando se cumplen dos años de las elecciones de 2006 y según algunos el conflicto sigue vivo, vale la pena recordar lo sucedido en el año 2000 en Estados Unidos y la actitud de Al Gore durante ese proceso y cuando la Suprema Corte de ese país le dio la victoria a George Bush, pese al accidentado e interrumpido recuento de Florida y al hecho (que no cuenta en la elección allá) de que en el voto popular Gore había superado a Bush por 337 mil sufragios. Nadie podrá negar que Gore dio la pelea legal con todas sus fuerzas y hubiera tenido muchísimos más argumentos para intentar la anulación de las elecciones de las que hubiera podido tener, en 2006, López Obrador en México, pero decidió respetar las leyes y “apoyar al futuro mandatario, por el bien del pueblo y la fuerza de la democracia”.

No hubo nada parecido en el México de 2006. Hace algunas semanas, José Antonio Crespo dio a conocer un importante libro, titulado 2006: hablan las actas. Además de un detallado análisis del proceso y de sus instituciones, Crespo (uno de los más serios analistas electorales del país) compara las actas de 150 de los 300 distritos y encuentra una amplia suma de inconsistencias y errores y concluye que no es posible determinar, con base en su estudio, quién ganó las elecciones realmente y que ello rompe con dos mitos: el del “magno fraude electoral” que esgrime López Obrador y el del “triunfo inobjetable e inequívoco” de Calderón. El estudio de Crespo, insistimos, es serio y detallado, se puede o no estar de acuerdo con él, pero debe revisársele minuciosamente, para sustentar cualquier opinión. Hay quienes han sostenido que el análisis de José Antonio es correcto pero que, cuando se aterriza en la elección en concreto y se realiza la revisión de la votación en las casillas, como lo ordenó el Tribunal en más de un tercio de ellas, precisamente las que la Coalición por el Bien de Todos consideraba las más problemáticas y en las que había ganado originalmente Calderón, el resultado no se modificó e incluso se amplió en un pequeño margen la ventaja de éste. Por lo tanto, las inconsistencias que señala Crespo, que se dieron en forma generalizada debido al anacrónico sistema de escrutinio, hubieran seguido la tendencia de la elección y no hubiera cambiado el resultado. Comparto esa opinión. Pero eso no es lo importante, sino la actitud de los competidores.

En Estados Unidos, varios medios, sobre todo The New York Times, apoyado por un grupo de expertos, analizaron también lo sucedido en 2000 en Florida y llegaron a la conclusión de que, si se hubieran contado bien todos los votos, si hubiera concluido el escrutinio en esa entidad (entonces gobernada por Jeb Bush, hermano de George), el ganador hubiera sido Gore. Pero quien resolvió qué y cuándo se contaba, en la coyuntura de tener que decidir un ganador, fue la Corte, y Gore consideró que no podía desconocer al máximo tribunal del país sin hundir a Estados Unidos en una crisis sin precedente. Y en ese sentido actuó. Nada, ni siquiera aquel estudio de The New York Times, realizado años después, le ha hecho cambiar de opinión ni se arrepiente de ello. Hace unos meses recibió el Premio Nobel de la Paz y es una de las figuras más influyentes y reconocidas de su país.

El 2 de julio de 2006, el problema no fue el recuento, las insuficiencias de la ley electoral (que en términos generales no ha sido mejorada con la reciente reforma) o la publicidad negativa que todos los candidatos difundieron contra sus adversarios. El problema partió de una concepción de la política y el poder que no acepta la posibilidad de la derrota. López Obrador no la había aceptado cuando no fue candidato a presidente municipal por el PRI; no la aceptó cuando perdió las elecciones en Tabasco, ya como aspirante del PRD; tampoco la aceptó en 2006. Ni nunca buscó basarse en las leyes y las instituciones: desde su candidatura en 2000, para el DF, era obvio que no cumplía con los requisitos mínimos legales, según lo denunció entonces Pablo Gómez.

Durante la campaña de 2006, durante meses estuvo argumentando que tenía una encuesta que le daba diez puntos de ventaja, la cual, hasta el día de hoy, nadie ha conocido. Cuando las autoridades electorales le daban la razón, las respaldaba, cuando no, eran parte del complot contra sus aspiraciones. Desconoció a las instituciones (literalmente las mandó “al diablo”) y apostó por la ruptura, por una suerte de golpe que le permitiera llegar al poder encima de aquéllas. El objetivo era el poder y, cualquier medio, válido para llegar a él. Nunca existió el talante de hombre de Estado que en 2000 mostró Gore ni su sentido de preservar de la crisis al país y a sus instituciones democráticas. Al contrario, desde entonces hasta hoy, lo que ha habido es un intento consciente, deliberado, de dañarlas lo más profundamente posible.

El resultado electoral de 2006 es parte de un sistema que tenía y tiene fallas e imprecisiones. Pero ese sistema lo habían construido los partidos y todos decidieron participar y se comprometieron a respetar las reglas del juego establecidas por ellos, incluidos los resultados finales y a las instituciones que normaban el proceso. Hacerlo o no era lo que determinaría su verdadera actitud democrática. Y en México, en 2006, no hubo un Al Gore.

Los motivos de Espino

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Hoy se cumplen dos años de la elección más cerrada y polémica que ha tenido México en toda su historia: 730 días en los que el país vivió, y superó, un grave conflicto postelectoral, vio nacer a un autoproclamado e inútil gobierno legítimo; observó la atropellada protesta de Felipe Calderón como Presidente y su paulatina legitimación.

Presenció también la toma de tribuna en ambas cámaras, el descabezamiento del IFE, la fractura en el PRD; el resurgimiento del PRI, el debilitamiento de Juan Camilo Mouriño, el empoderamiento de Beltrones, la ascención de Germán Martínez, la destitución de Santiago Creel, la baja en la popularidad de El Peje; el encumbramiento de Marcelo Ebrard y Enrique Peña Nieto, hasta llegar a escenas como las que vimos ayer en Michoacán: el gobernador Leonel Godoy, del PRD, otrora obradorista de hueso colorado, volcado en elogios hacia el jefe del Ejecutivo, a quien los aferrados ayatolas amarillos insisten en llamar espurio.

Manuel Espino, quien próximamente se estrenará como escritor en Editorial Planeta, tiene una singular forma de celebrar el segundo aniversario del triunfo de Calderón. Le hace una reclamación pública al Presidente, por no cumplir con las promesas que hizo antes de su triunfo en las urnas. “En campaña se dijo que se recurriría a líderes del PAN con experiencia”, recordó el ex dirigente panista.

Pero, en lugar de ello, observó, se otorgan posiciones y privilegios a personajes emanados del viejo PRI, como Manlio Fabio Beltrones, Elba Ester Gordillo y Carlos Romero Deschamps. “Eso preocupa, se les concede demasiado poder”, dijo el controvertido personaje a este reportero.

El dirigente de la ODCA hizo una lista de personalidades del PAN que están en la banca

Francisco Barrio, Ernesto Ruffo, Carlos Medina, Fernando Canales, Carlos Abascal, Eduardo Romero, Eugenio Elorduy. “Si no se corrige esta situación, se corre el riesgo fuerte de que al PAN no le vaya bien en las elecciones del año próximo”, advirtió.

Espino, además, formuló un compromiso: no buscará la gubernatura de Sonora, como se ha especulado. El polémico panista dice que hay cinco magníficos prospectos del azul que aspiran a gobernar a ese estado. “Ya hablé con cada uno de ellos para decirles que daré mi apoyo al que quede”, nos dijo.

* * *

Otro aniversario. Hoy se cumple un año desde que Excélsior dio a conocer que un hijo de Andrés Manuel López Obrador trabajaba en la PGJDF. José Ramón López se desempeñaba entonces como subdirector de Enlace Administrativo, adscrito a la Fiscalía de Procesos en Juzgados de Paz Penal.

El diputado local del PAN Antonio Zepeda, se dio a la tarea de investigar si efectivamente trabaja allí o si, como él sospecha, es aviador. Por escrito, se ha dirigido a la Procuraduría capitalina para solicitar con insistencia más información sobre las tareas del cachorro del legítimo. No le hacen caso. “Cuando lo buscamos en su oficina, nunca está…”, asegura el asambleísta. Pero no se da por vencido. Va a solicitar al IFAI la nómina de la PGJDF.

* * *

Lo adelantamos ayer en este espacio. El PRI no le dará al PAN los votos que necesita para convocar a un periodo extraordinario de sesiones que debata y apruebe la reforma petrolera. Jesús Murillo Karam, secretario general de ese partido, ya lo hizo oficial. La modernización de Pemex deberá ser abordada en un periodo ordinario de sesiones del Congreso, manifestó. El legislador mató dos pájaros de un tiro. Además de acabar con las especulaciones sobre la postura del tricolor, le arrebató a los legisladores del FAP, fieles a AMLO, la posibilidad de lucrar políticamente con el tema.

* * *

Otra vez los maestros disidentes se vieron envueltos en hechos de violencia. Ahora fueron los integrantes de la Sección 9 de la CNTE quienes pusieron en riesgo, no sólo a sus colegas profesores que participaban en el Congreso de la mencionada Sección en el Distrito Federal, sino a los empleados del hotel sede. Como es costumbre, los inconformes, unos 90, bloquearon también la Calzada de Tlalpan y provocaron un caos vial, sin que las autoridades del DF movieran un dedo.

* * *

En este espacio hemos sostenido que las comisiones que se inventan en el Congreso no sirven para nada. Es el caso de la que investiga el supuesto enriquecimiento ilícito de los Fox-Sahagún y los cachorros de la ex primera dama. A unas semanas de que esa comisión concluya sus labores, el diputado priista Víctor Valenciade los Santos aventó el arpa, sin dar resultados reales, y aceptó incorporarse al equipo de trabajo del gobernador de Chihuahua, Reyes Baeza Terrazas, como representante del gobierno estatal en Ciudad Juárez.

Y ahora nos amenazan con crear otra comisión para investigar la tragedia del News Divine. No tienen remedio. http://panchogarfias.blogspot.com

New’s Divine

Alfonso Zárate
Usos del poder
El Universal

Los excesos se reproducen: licencias ilegales, inspectores que lucran haciéndose de la vista gorda, policías que extorsionan

Doce personas, nueve jóvenes y tres policías, perdieron la vida el viernes 20 de junio tras “una operación administrativa” en la discoteca New’s Divine en la colonia Nueva Atzacoalco. El hecho —indignante, censurable— vuelve a exhibir una de las partes más oscuras de las relaciones entre las autoridades delegacionales y centrales del Gobierno del DF y las mafias de la ciudad (de la prostitución, el tráfico de drogas, el comercio ilegal…).

En el DF —gobernado desde hace más de una década por el PRD— todo o casi todo se convierte en negocio ilícito: el manejo de la basura; los contratos de obra pública; los permisos para uso del suelo y construcción; la invasión de la vía pública por comerciantes que expenden artículos pirata, contrabandeados o robados; la seguridad de los negocios que se contrata con la Policía Auxiliar; la autorización para la operación de giros negros…

Ineptitud, falta de profesionalismo y negligencia convirtieron el “operativo” en tragedia. No fue sólo la muerte; siguieron las vejaciones y los abusos de los policías contra los chamacos. La Procuraduría General de Justicia del DF no se salva: unas 30 muchachas fueron obligadas a desnudarse y fueron fotografiadas y marcadas con un número en la mano.

Esta vez los hechos ocurrieron en la delegación Gustavo A. Madero, a cargo de Francisco Chíguil, pero en verdad no importa quién gobierne; los mismos excesos que se conocieron en los tiempos del PRI se reproducen hoy con jefes delegacionales del PRD o del PAN: autoridades que otorgan licencias de operación a pesar de que los solicitantes no cumplen con los requisitos legales y reglamentarios; inspectores que lucran haciéndose de la vista gorda ante las violaciones flagrantes a los reglamentos; policías que extorsionan. Una excepción es Gabriela Cuevas, la jefa delegacional en Miguel Hidalgo, que ha mostrado responsabilidad y valentía en su lucha contra la corrupción: no han sido pocos los table dance que han sido cerrados por carecer de las medidas de seguridad indispensables o no contar con las licencias de funcionamiento.

Una investigación seria debe fincar responsabilidades. Por un lado, al manejador del antro (Alberto Amaya, presunto prestanombres de un funcionario delegacional) y a quienes implementaron el operativo. Pero no puede quedar allí todo, están las autoridades que otorgaron la licencia de funcionamiento de un lugar que no cumplía con los requisitos reglamentarios; los responsables de la inspección y verificación que encubrieron las faltas, etcétera. Detrás de estas autorizaciones y tolerancias hay todo un itinerario de corrupción.

¿Qué sigue? ¿Apostar otra vez a la desmemoria colectiva? Pero la sociedad también tiene su parte en las responsabilidades. En 2006 —como lo había hecho en elecciones anteriores—, el efecto Peje llevó a la mayoría de los electores de la ciudad de México a votar en automático por los candidatos del PRD, muchos personajes con negras historias y largas colas; algunos controladores de grupos de taxis pirata, comerciantes ambulantes, “invasores de predios”, hoy tienen fuero o son jefes delegacionales.

“Si prevalece la indiferencia y la apatía de los ciudadanos —dice la comisionada del Instituto de Acceso a la Información Pública del DF, María Elena Pérez Jaén—, la negligencia y corrupción de los servidores públicos para cumplir con la normatividad, y la impunidad de la que gozan los dueños de este tipo de establecimientos, antros como el New’s Divine, como Lobohombo, seguirán funcionando en todo el país hasta que un operativo mal ejecutado, una mala decisión o un incendio vuelvan a ocasionar otra tragedia”.

¿Quién gobierna el DF?

Ricardo Pascoe Pierce
Analista político
ricardopascoe@hotmail.com
El Universal

Cuando López Obrador le entregó el GDF a Marcelo Ebrard se consumó una alianza política forjada desde los 90. La facción resentida del salinismo, que gobernó la ciudad en el sexenio de Salinas, regresaba al poder capitalino ahora bendecida por la izquierda perredista. Su concepción de cómo gobernar, y para quiénes, no se ha modificado entre esos dos periodos. La procuración de justicia es subproducto de esa concepción. Ebrard ha sido parte del gobierno de la ciudad y manejando a su policía durante casi dos lustros. La regla de oro de la administración pública es que los mandos medios y bajos hacen, en menor escala, lo que hacen los altos jefes. Los unos son el espejo de los otros.

El asalto policiaco al New’s Divine es un acto de represión contra los jóvenes pobres de la ciudad. Jamás habría la policía (fiel a su espejo) asaltado un antro de Polanco así, desnudando a las jóvenes. Ahí sí hasta Marcelo tendría que renunciar. Atacar a los pobres es una acción deliberada del GDF para concitar apoyos entre las clases medias y altas, y corresponde a su pensamiento, igual que la intimidación posterior al acto. Es una estrategia político-electoral, al tiempo que se regalan despensas y becas a “los más desfavorecidos” para encubrir la agresión.

El salinismo aplicó el mismo método: reprimió al PRD después de 1988, asesinando a más de 500 de sus miembros, buscando su aniquilación. Mientras, a través de Solidaridad, repartió dinero a los pobres como nunca lo había hecho el Estado. Anteriormente, la estrategia del régimen priísta era crear instituciones: IMSS, ISSSTE, UNAM, INP. El neoliberalismo no creó más instituciones, por “caras”. Se dedicó a repartir dinero y a comprar liderazgos populares, lo que se hace hoy en el DF. Reprimir y repartir. Es una lógica del poder.

Ante estos hechos, el silencio de los intelectuales de “izquierda” hace ruido. Para justificarse, alegan que atienden a los verdaderos problemas del país, los de “fondo”. La razzia contra jóvenes pobres en el DF es una política deliberada, y los que la crearon son los altos mandos: el jefe de gobierno, el secretario de la policía y el procurador. Todos salinistas.

¿Es la del New’s Divine una matanza del gobierno? Así empezaron las condiciones para que sucediera Auschwitz. Silencio y tolerancia ante los evidentes abusos del poder, traducidos a la postre en matanza. Ahora no cabe el silencio cómplice.

El Presidente, ¿no va a intervenir?

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

El gobierno del presidente Calderón se ha mantenido al margen de los acontecimientos fatales en la discoteca News Divine, pero tarde o temprano tendrá que intervenir.

Se entiende que le esté dando tiempo a las autoridades capitalinas para que concluyan la investigación y evitar así la politización del caso, pero todo tiene un límite.

Va a tener que frenar este carnaval de marrullerías que abonan aún más en el descrédito de la justicia y arrojan un bochornoso cubetazo de frivolidad encima de los cuerpos de los jóvenes que murieron por culpa de las autoridades del Distrito Federal.

De seguir así el curso de las “investigaciones”, que no son sino capítulos de una guerra intestina dentro del gabinete de Marcelo Ebrard y ajustes de cuentas en el perredismo gobernante en la capital, el presidente Calderón no tendrá más opción que destituir tanto al secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega, como al procurador de Justicia, Rodolfo Félix Cárdenas.

Todo lo que se dijo acerca de las barbaridades que las autoridades capitalinas habrían cometido en contra de jóvenes y adolescentes que no incurrieron en delito alguno resultó ser verdad.

El manoseo de la información y de la justicia ha sido procaz, por decir lo menos.

Ya sabemos que fue cierto que la policía del DF bloqueó las puertas de salida de la discoteca y provocó la masacre.

Lo habían negado. Le echaron la culpa al dueño, al cantinero, y se llevaron detenido a un electricista, a quien confundieron con el barman.

Sabemos que fue verdad que jóvenes y adolescentes fueron desnudados y marcados como animales en la agencia del Ministerio Público.

¿Y cuál ha sido la reacción de la izquierda ante ese acto de barbarie?

¿Cuál ha sido la reacción del responsable político de la conducción del Gobierno de la ciudad, Marcelo Ebrard?

Ebrard no encontró solución mejor que dejar que la Procuraduría capitalina se investigue a sí misma y llegó a la evidente conclusión de que es inocente.

La Procuraduría de Rodolfo Félix le echó toda la culpa a la policía que encabeza Joel Ortega.

Culpó de manera directa al mando operativo Guillermo Zayas, a quien acusó de homicidio culposo.

O sea, según la PGJDF, Zayas habría premeditado el asesinato de los jóvenes que estaban en la discoteca. Eso va a ser muy difícil de sostener y lo más probable es que la acusación se caiga.

Por cierto, Zayas fue jefe de la Policía Judicial capitalina cuando el procurador era Bernardo Bátiz.

Y a Zayas lo defienden los abogados Carrancá y Araujo, altos mandos de la Procuraduría que encabezó Bátiz.

Es evidente que la Procuraduría de Félix Cárdenas está en pleito, no sólo con la Secretaría de Seguridad Pública, sino también contra sus antecesores en la dependencia, con Bernardo Bátiz al frente.

Joel Ortega, por su parte, acusó al Ministerio Público, es decir a la PGJDF, de haber desnudado y vejado a un centenar de jóvenes, como efectivamente ocurrió.

También se dieron a conocer las fotografías de policías judiciales afuera de la discoteca News Divine, quienes fumaban, indiferentes, mientras los jóvenes morían en el piso.

Es decir, la Procuraduría de Justicia del DF también participó en el operativo criminal, del que acusa únicamente a la Secretaría de Joel Ortega.

Ebrard, por su parte, le rindió un homenaje “al valor, lealtad y honestidad del ingeniero Joel Ortega”.

¿Y qué pasa con la justicia?

¿Se puede aceptar tanto manoseo y tanta frivolidad, cuando debajo de todo eso hay 12 jóvenes que murieron debido a la negligencia, la torpeza y la prepotencia de la autoridad capitalina?

Las autoridades de la ciudad actuaron con negligencia criminal porque en esa discoteca había jóvenes de escasos recursos, sin capacidad económica para hacerse oír.

Pisotearon sus principios y allá ellos si lo quieren hacer.

Pero eso no los exime del señalamiento público de que sus convicciones son falsas: no están del lado de los derechos humanos ni de parte de los débiles.

Ellos y sus seguidores sólo están en contra de los abusos de poder cuando los cometen los de enfrente.

Se arrogan para sí el derecho de pisotear la justicia y atropellar a la gente humilde.

Primero está su imagen, luego lo demás.

Pura frivolidad y juegos de poder.

Hasta que el Presidente les ponga un alto.

El 2 de julio no se olvida

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Comprobado que no existió fraude electoral, sino errores graves
El lodo lanzado a la elección, combustible de la contrarreforma


Nunca con la intensidad que alcanzó en los meses que le siguieron, pero aún con evidentes signos de polarización, el proceso electoral de julio de 2006 sigue presente en la memoria colectiva.

Sin embargo, a dos años de distancia de una elección salpicada por la mentira y la intriga político-mediática —cuestionada hasta la irracionalidad—, el recuento de daños reporta un peligroso retroceso para todos: sectores sociales que no sólo perdieron libertades y presencia en los procesos electorales, sino que en general se perdió la confianza ciudadana en la práctica misma de la democracia electoral.

Contra lo que muchos suponen y lo que otros quieren seguir creyendo —mientras la academia revela estudios que disipan el fantasma del fraude—, el encono político y social de julio de 2006 dio como resultado que los partidos aprovecharan la desazón y la turbulencia para adueñarse de nuevo de las instituciones electorales —creadas una década anterior— en donde los ciudadanos eran actores centrales.

El encono y el rencor políticos —y una fuerte dosis de odio sembrado durante meses por quienes nunca aceptaron ni aceptarán su derrota— se convirtieron en caldo de cultivo para una reforma electoral que no sólo mutiló la participación ciudadana en los procesos electorales, sino que los partidos destruyeron al IFE ciudadanizado y se disputaron los despojos. Los ciudadanos en general pero los potentados en particular, perdieron libertades básicas como la de expresión. Se achicó, de un plumazo, uno de los pilares de toda democracia: el concepto y la práctica de opinión pública.

¿Y quién lo iba a imaginar? Paradójicamente, resultó que comparada con los procesos electorales de países desarrollados, la elección mexicana de julio de 2006 terminó por ser reconocida entre las mejores del mundo, ya que el porcentaje de errores humanos registrados —frente a la complejidad y el tamaño del proceso— la colocan como una de las de mayor credibilidad en el mundo.

Es decir, que el problema no estuvo en el proceso, en el trabajo de más de un millón de ciudadanos, sino en las autoridades del IFE y del Tribunal Electoral. A los errores humanos, que hoy sabemos están por debajo de los estándares de países de primer mundo, se sumaron las omisiones y/o decisiones equivocadas, lo que de manera poco o nada responsable fue aprovechado por los derrotados para enlodar no un proceso, sino la democracia electoral misma. Todo, claro, aunque en muchos casos la pasión, el rencor, la malquerencia y el odio han cegado a la razón.

Está claro que técnicamente la elección fue ganada por el candidato Felipe Calderón, quien hoy despacha como Presidente Constitucional, en tanto que el derrotado fue el candidato López Obrador, que hoy se dice “presidente legítimo” en una farsa por demás grotesca. Pero lo cierto es que esa peculiar revancha que emprendió el derrotado —no contra el que lo derrotó, sino contra todos los ciudadanos y las instituciones— provocó un retroceso democrático histórico: un Frankenstein, que ya cobra facturas incluso a sus creadores.

Pero lo que ya se puede confirmar es que el 2 de julio de 2006 no hubo fraude electoral; no existió ni cuchareado, ni a la antigüita, ni cibernético, ni hormiga. Hubo errores, malas decisiones, cuestionables acuerdos, incluso en el extremo se escuchan voces que, no sin razón, hablan de que no será posible saber quien ganó. Todo eso puede ser cierto, pero lo que queda claro para investigadores y científicos serios de la política es que el cuento del fraude electoral no fue más que eso: una fantasía llevada al extremo de la farsa por los derrotados que la usaron como venganza contra todos los que no les dieron el voto.

Todo el lodo que el derrotado de ese 2 de julio lanzó contra las elecciones, instituciones y democracia electoral toda —y que fue aprovechado para la contrarreforma— convirtió a la democracia mexicana en un cuerpo enfermo de odio, de descrédito, de polarización y que amenaza con volver al tiempo de las cavernas, en donde toda barbarie política y todo ataque a las instituciones se justifica, “porque se robaron la elección”. Como los legítimos no alcanzaron el poder por la ruta democrática, entonces el problema es la democracia y hay que destruirla. Y ganar el poder mediante la violencia, la demagogia y el engaño. Eso queda del 2 de julio de 2006.

En el camino

2006: hablan las Actas, de José Antonio Crespo, investigación fundamental para entender el 2 de julio. Se puede discrepar de la conclusión, pero la investigación es impecable. Felicidades al autor.

La izquierda y la corrupción

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Si hay algo evidente en el lamentable caso del News Divine es la corrupción que prevalece en el Gobierno del Distrito Federal. El dizque operativo no era sino una extorsión organizada de la autoridad para “ordeñar” de dinero en efectivo a las familias de los jóvenes. Ya había sucedido en otros operativos, ésos sí exitosos, donde los chavos y los padres de éstos tuvieron que dar dinero para que los dejaran libres. Los beneficiarios de las mordidas fueron la policía y el Ministerio Público. Ni qué decir de la corrupción asociada a las licencias e inspecciones de un antro que no respetaba ninguna regulación de seguridad. En este caso, por donde se vea, aparece una palabra: corrupción.

Y debe recordarse que la izquierda perredista lleva 11 años gobernando a la capital. El asunto no puede ser soslayado. Que existan estos niveles de corrupción constituye un fracaso para la izquierda. El otro día lo comentaba en un programa de radio donde mis colegas me replicaban que, por desgracia, la corrupción era un problema nacional. Es cierto, pero se trata de una justificación lamentable.

La corrupción efectivamente no distingue ideologías. Sin embargo, creo que el caso de la izquierda es diferente. La gente de esta tendencia por lo general se siente moralmente superior. A los cuatro vientos presumen ser de izquierda, a diferencia de la derecha que se la pasa escondiendo su identidad. Resulta muy loable, sin duda, dedicar la vida política a defender el ideal de la igualdad social. La noble intención lleva a los izquierdistas a sentirse éticamente mejores que aquellos que no comparten el mismo ideal. Pero es inconsecuente que alguien que se siente moralmente superior acabe metido en la corrupción o tolerándola. Por eso me parece que los casos de corrupción de la izquierda siempre resultan más escandalosos en los medios de comunicación. Hay un elemento extra: la hipocresía de quien dice defender a los más pobres y acaba enriqueciéndose a sus costillas.

Que alguien del PRI resulte corrupto, no es gran noticia. En cuanto al PAN, pues estos ocho años la oposición ha tratado de equipararlos precisamente con los priistas. Sobre todo los perredistas. Ahí está, por ejemplo, cómo acusaron al secretario de Gobernación de tráfico de influencias. Pero los perredistas, por desgracia, se quedan callados cuando aparecen casos de corrupción en las demarcaciones que gobiernan. Como en el DF donde el PRD lleva 11 años gobernando en casi todas las delegaciones, en el Ejecutivo local y en la mayoría de la Asamblea Legislativa. El hecho de que siga habiendo altos índices de corrupción (de acuerdo con Transparencia Mexicana el DF ocupa el lugar 31 de las 32 entidades federativas) sí desvirtúa el ideal político de la izquierda. Corroe su proyecto político. Pone en duda la honestidad de que están para ayudar a los más pobres. Resulta muy escandaloso que alguien que defiende a los menos privilegiados acabe enriqueciéndose y/o abusando de su poder.

En su segundo Informe de Gobierno en 1999, el primer gobernante perredista afirmó que “el Gobierno de la ciudad ha desarrollado una intensa campaña de combate a la corrupción”. A propósito de la policía, Cuauhtémoc Cárdenas señaló: “Al contrario de administraciones precedentes, en el combate a la corrupción se ha puesto el acento en la destitución de mandos medios y superiores y de proceder, en su consignación penal, para dificultar su tránsito a otros cuerpos de seguridad o a la delincuencia organizada”. Nueve años después nos amanecemos con doce muertos en el News Divine y con un caso plagado de corrupción. Y en el DF sigue gobernando la izquierda perredista.