julio 06, 2008

Nuevas revelaciones en 'caso maleta' apuntan a venezolano Chávez

Michael Connor

MIAMI (Reuters) - Un abogado de un acusado en el llamado "escándalo de la maleta" que salpicó a Argentina y Venezuela dijo que un testigo del Gobierno estadounidense había jurado que el presidente venezolano, Hugo Chávez, estaba personalmente involucrado en el caso, según una presentación judicial.

El testigo del Gobierno, Carlos Kauffmann, se declaró culpable en marzo de los cargos generados por el descubrimiento de una maleta con 800.000 dólares en un aeropuerto en Buenos Aires y aceptó testificar contra su ex socio Franklin Durán a cambio de una pena menor.

Los fiscales estadounidenses han indicado que les han dicho que los 800.000 dólares estaban destinados a la campaña electoral de la actual presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.

El caso desató una ola de acusaciones de corrupción en Argentina y tensó las relaciones diplomáticas entre Washington, Caracas y Buenos Aires.

Edward Shohat, abogado de Durán, dijo en una presentación ante la justicia estadounidense que Kauffmann había dicho en una declaración ante agentes del FBI que un tercer acusado le había dicho que Chávez había jugado un rol personal en el presunto envío del dinero a Argentina.

"Según el reporte del FBI, Kauffmann podría testificar (...) que el acusado Moisés Maiónica le dijo a él y a otras personas que Chávez estaba involucrado en el tema y que había puesto al (jefe del servicio de inteligencia Henry) Rangel Silva a cargo," dijo el abogado de Durán en la presentación con fecha 27 de junio.

"Y que Rangel le dijo que el presidente Chávez estaba personalmente involucrado en el caso," según la presentación.

Durán, un empresario que deberá comparecer ante un tribunal de Miami el 2 de septiembre acusado de violar las leyes estadounidenses sobre lobby, es de nacionalidad venezolana, al igual que Maiónica y Kauffmann.

Maionica, Kauffmann y un tercer hombre, Rodolfo Wanseele Paciello, se han declarado culpables ante la justicia estadounidense en el marco de la causa.

Wanseele, de origen uruguayo, reconoció en los tribunales que ayudó a un agente de inteligencia venezolano a reunirse en Miami con el empresario venezolano-estadounidense Guido Antonini Wilson.

Este último fue descubierto el año pasado cuando intentaba ingresar a Argentina con una maleta con 800.000 dólares en su interior.

(Editado en Español por Inés Guzmán)

Agua y sangre

Jean Meyer
Profesor investigador del CIDE
jean.meyer@cide.edu
El Universal

El recalentamiento del planeta nos obliga a tomar conciencia de nuestra irresponsabilidad frente a un recurso natural tan vital como lo es el agua. Tan vital que con el agotamiento de los ríos de agua el siglo XXI bien podría ver correr ríos de sangre. Mañana, ¿cuántas tierras estériles por falta de agua? Según el Comité Científico Francés sobre la Desertificación, ese temible proceso bien podría afectar a 2 mil millones de personas, cuando soluciones sencillas permitirían frenar la desertificación. Como nuestro siglo va a sufrir episodios climáticos extremos, diluvios y sequías más frecuentes y más prolongadas, el manejo del agua va a ser vital, factor de guerra y paz.

La amenaza vale para 100 países, sobre todos los continentes. Se salva la Europa templada que recibe ya oleadas de inmigrantes africanos expulsados por la desertificación. Se puede, se debe mejorar el manejo del agua y de las técnicas agrícolas. Teóricamente, conservar los bosques, abandonar la mala costumbre del incendio es sencillo y barato; cerrar la llave, no despilfarrar el agua también. Electoralmente es costoso instalar medidores y cobrar el valioso líquido, pero cuando uno sabe que la tercera parte o la mitad del agua que llega a nuestras ciudades se pierde en fugas o se derrama inútilmente, da coraje.

Fred Pearce publicó un libro terrible: Cuando los ríos no llevan agua. La crisis definitoria del siglo XXI. Señala que el Nilo, el río Amarillo en China, el Indus en Pakistán, el río Colorado, el río Grande en EU y México se están muriendo entre las arenas, a veces no llegan más al mar. El sagrado río Ganges está casi seco durante la temporada de estío porque India lo bombea a muerte. El Nilo de Asia central, el Oxus, ha sido derivado para sembrar algodón en el desierto. Medio siglo de bombeo en las grandes llanuras de EU y en el norte de México, a partir de Aguascalientes, han bajado el manto freático de tal manera que ya estamos chupando agua fósil y que serán necesarios 2 mil años de buenas lluvias para reponerlo. He visto desaparecer chupaderos, lagos y ríos tanto en México como en mi Provenza natal.

En Francia, el 13 de junio de 2007, el gobierno publicó un decreto que constata “la muerte del Ródano”, el primer río de Francia, y que prohíbe consumir pescado a lo largo de 300 kilómetros. Los productos de la contaminación industrial se concentran en los peces. La muerte del río es el símbolo de nuestra relación perversa con el medio ambiente, con la naturaleza y los intereses en juego son tantos y tan complicados que nadie sabe cómo conciliar el desarrollo necesario a la defensa ambiental.

¿Y nuestros ríos mexicanos? Tú sabes, querida lectora, estimado lector, que están peor que el río francés. Salvar nuestra agua debe ser una prioridad nacional. El agua es la vida, su realidad como su símbolo. Si no la salvamos, mañana habrá guerra por ella, guerra internacional y guerra civil.

El cosmos confirma la relatividad

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

La teoría de la relatividad general, propuesta por Albert Einstein en 1915, ha vuelto a ser confirmada por observaciones realizadas en astros a mil 700 años luz de distancia. La relatividad general es una teoría de la gravitación: nos dice que el espacio se curva en torno a los objetos. Los planetas orbitan el Sol porque la enorme masa de la estrella produce una curvatura en el espacio y los planetas siguen esa curvatura. No es la gravitación una extraña fuerza de atracción, aunque lo parezca, sino un efecto similar al que, en dos dimensiones, vemos al poner una bola de boliche sobre un colchón: éste se hunde.

Astrónomos de la Universidad McGill, Canadá, emplearon el Green Bank Telescope (GBT) de la National Science Foundation (NSF), de Estados Unidos, para estudiar durante cuatro años un sistema de dos cuerpos celestes. La nota en línea está firmada por la NSF. Se trata de los restos de dos estrellas gigantes, de los llamados pulsares. Un pulsar es un astro que emite pulsos de radio en secuencias precisas, como los faros la luz visible. Se forma cuando una estrella de masa superior a la de nuestro Sol consume todo su hidrógeno, las capas superiores se colapsan, caen contra las inferiores, estalla y lanza al exterior sus restos con gran luminosidad. A ese súbito brillo se le llamó en siglos pasados “supernova” porque era una estrella “nueva” en el cielo visible.

Como toda acción trae una reacción en sentido opuesto, dice Newton, la explosión que produce la supernova también aplasta el centro de la estrella en una implosión tan formidable que los átomos de helio y de otros elementos cocinados en el núcleo se colapsan como las naves de una catedral; ya sin arquitectura, los electrones negativos y protones positivos sueltos se funden en neutrones que, por ser neutros, como su nombre lo indica, pueden alinearse uno junto a otro, creando una materia tan densa que una cucharada pesaría lo que un continente. Se ha formado así, en el seno de la supernova, una oscura estrella de neutrones. Al reducirse millones de veces su diámetro, la estrella de neutrones gira vertiginosamente por efecto de la conservación del momentum o, para decirlo de otra forma, del “vuelo” que llevaba. Puede girar cientos de veces por segundo y del intenso campo magnético producido emite pulsos de radio por los polos. Así se convierte en pulsar, palabra formada por puls(e) más (st)ar. El primer pulsar fue descubierto en fecha tan cercana como 1967.

Michael Kramer, de la Universidad de Manchester, que participa en el equipo internacional con su observatorio Jodrell Bank, explica que descubrieron el pulsar doble en 2003 con observatorios de Australia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

De unos mil 700 pulsares conocidos, el par estudiado por el equipo “es el único caso en el que dos pulsares orbitan uno en torno de otro”, dice René Breton, de la Universidad McGill en Montreal. Están además alineados de tal forma que, vistos desde la Tierra, se bloquean o eclipsan mutuamente por estar en línea con nuestra visión. “Esos eclipses son la clave para hacer mediciones que nunca habíamos podido hacer antes”, añade Breton.

¿Y qué con la relatividad? Ésta predijo hace 93 años que en un sistema con esas masas y disposición, el tirón gravitatorio y el efecto de girar en torno a un eje causaría que el eje se bamboleara. Si vemos girar un trompo observamos que, si gira de derecha a izquierda, su cabezal comienza a bambolearse al revés. A ese movimiento se le llama precesión. Otros pulsares binarios habían mostrado que el bamboleo ocurre, pero no se obtenían mediciones exactas. Y “medir la cantidad de bamboleo es lo que comprueba los detalles de la teoría de Einstein…” dice Scott Ransom del National Radio Astronomy Observatory.

El par de pulsares estudiados ahora orbitan a sólo el doble de distancia entre la Tierra y la Luna, y en poco menos de dos horas y media. Un sistema así es precisamente el tipo de “laboratorio cósmico” extremo necesario para probar la predicción de Einstein, dice Victoria Kaspi, jefa del McGill University’s Pulsar Group. En regiones del espacio, como nuestro Sistema Solar, donde no se dan esos campos gravitatorios de fuerza extrema, los cálculos son razonablemente exactos al emplear otras teorías de la gravitación, como la propuesta por Newton en el siglo XVII. Pero en condiciones como las presentadas por ese sistema de pulsares, nada más la relatividad permite mediciones exactas. En este caso, pasó la prueba, como ha pasado otras desde 1919 en que se observó la predicha curvatura de la luz en torno a un objeto tan masivo como el Sol.

Participaron investigadores de Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia. El grupo de McGill puso en línea su descubrimiento este jueves 3 de julio y la revista Science lo publica en su número del 4 de julio. Contactos: Dave Finley, NRAO, dfinley@nrao.edu Lisa-Joy Zgorski, NSF, lisajoy@nsf.gov www.luisgonzalezdealba.com

Petróleo: cuando 2012 nos alcance

Pascal Beltrán del Río
Bitácora del director
Excélsior

Ya es lugar común decir que en poco más de nueve años nos quedaremos sin petróleo, al ritmo de explotación actual, si no reponemos las reservas de crudo del país.

Sin embargo, ese cálculo no pinta el panorama completo del desastre económico que nos espera si no logramos ubicar rápidamente nuevos yacimientos que puedan reponer la producción de cuando menos tres millones de barriles diarios, que aún teníamos el año pasado.

No necesitamos acabarnos por completo las reservas actuales para que comiencen a reflejarse en el gasto público los efectos de una menor recaudación, especialmente si somos incapaces de diversificar nuestras fuentes de ingresos fiscales y dejamos al erario tan dependiente del petróleo como lo está actualmente.

Datos recién llegados al escritorio del secretario Agustín Carstens han llevado al titular de Hacienda a calificar en privado como “explosiva” la situación que podría presentarse en las finanzas públicas a partir de 2011, cuando llegue a su madurez el segundo campo petrolero más importante del país, Ku Maloob Zaap (KMZ), si no hay cambios en el marco legal que rige a la industria petrolera.

En mayo pasado, KMZ produjo 702 mil barriles diarios de petróleo, equivalentes a 24% de la producción nacional.

Hay que recordar que el campo más importante, Cantarell, va a la baja desde 2004. Y que, en su último informe cuatrimestral, Petróleos Mexicanos dio a conocer que la producción de crudo correspondiente a enero-abril de este año fue 9% inferior al mismo periodo del año pasado. Esto, principalmente, porque la declinación de Cantarell, dice Pemex, “ha sido más acelerada” de lo originalmente estimado.

Algunos especialistas se preguntan si la explotación de Cantarell no se hizo de manera inadecuada durante el sexenio pasado, provocando efectos geológicos perniciosos —como la penetración de agua en el yacimiento— con tal de extraer una mayor cantidad de crudo, y creando lo que Pemex hoy califica como una declinación más acelerada del campo y, por ende, una menor tasa de recuperación de crudo.

Asimismo, hay quien piensa que el mismo error se está cometiendo hoy en el caso de KMZ para aprovechar los altos precios del petróleo.

Lo cierto es que la producción nacional de crudo ha venido bajando de manera sostenida desde que se alcanzó la cifra máxima de tres millones 454 mil 700 barriles diarios, en diciembre de 2003. El año siguiente, el promedio diario fue de 3.383 millones de barriles al día. Desde entonces, la caída ha sido continua. Durante el primer cuatrimestre de este año, la producción promedió 2.875 millones de barriles al día.

Mientras que México es el sexto productor de petróleo a nivel mundial, en cantidad de reservas probadas el país no está entre los diez primeros. Ayer Excélsior informaba que, en su informe trimestral ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos, Pemex dio a conocer que su inversión en exploración irá cayendo en los próximos tres años, de modo que en 2011 regresará, en ese rubro, a niveles de 2006.

La situación coloca a Pemex en riesgo de faltar a sus compromisos de exportación con sus principales clientes.

Un legislador que se reunió recientemente con Carstens me dijo que el funcionario estaba preocupado por la baja de ingresos, que podría llegar a ser hasta de 15% del presupuesto o 4% del PIB, antes de que termine el actual sexenio, a precios actuales.

Y es que si a principios de sexenio se extraían en promedio 3.1 millones de barriles al día y a fines del periodo la producción diaria estará en 2.1 millones de barriles (los pesimistas dicen que podría estar en 1.9 millones), quiere decir que todos los días dejarán de percibirse 100 millones de dólares, o 36 mil 500 millones en un año, con respecto a la producción que había en el primer tercio de 2007 y a un precio de 100 dólares por barril (al momento de escribir estas líneas, la mezcla mexicana se cotizaba en 128 dólares).

Además, hay que tomar en cuenta la advertencia que el secretario de Hacienda lanzó el martes primero de julio en el foro petrolero del Senado: “Tarde o temprano se terminará el actual ciclo de altos precios del crudo, y debemos prepararnos para enfrentar un entorno futuro menos favorable”.

Si la urgencia actual se llama reponer reservas, hay cosas que no cuadran en la reforma petrolera que impulsa el Ejecutivo. La campaña de medios El tesoro bajo el mar, que procuró la simpatía de los mexicanos hacia el paquete de iniciativas, ponía el acento en la exploración de las aguas profundas del Golfo de México.

Aquí he sostenido que ir por ese petróleo es necesario, porque del otro lado de la línea imaginaria que divide las aguas mexicanas de las de Estados Unidos y las de Cuba en el Golfo de México, las empresas petroleras extranjeras llevan varios años trabajando.

Sin embargo, si la prioridad es evitar que descienda la producción a niveles catastróficos en los próximos años, lo natural es ir primero por las reservas —probadas, probables y posibles— que estén a la mano. La razón evidente es que explotar un yacimiento en aguas profundas puede llevarse una década. Las finanzas públicas no pueden aguantar tanto tiempo.

Y si para ir a aguas profundas necesitamos el concurso de empresas de otros países, en el caso de los yacimientos en tierra y bajo aguas someras, Pemex cuenta ya con el know how y los recursos para trabajar.

Llegar a 2012, año de la próxima elección presidencial, con un presupuesto de egresos reducido en una sexta parte, puede hacer que el electorado sea presa fácil de aventuras mesiánicas.

A lo mejor es lo que quieren algunos, cuando buscan que del actual debate sobre el petróleo nada resulte.

'Elemental, mi querido Wilson' por Paco Calderón