julio 15, 2008

Disculpa de Ebrard no cumple con recomendaciones: CDHDF

Israel Yáñez
La Crónica de Hoy

Emilio Álvarez Icaza, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) calificó de “una buena señal” la disculpa pública del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard a las familias de los jóvenes que fueron detenidos arbitrariamente durante el fallido operativo de la News Divine, sin embargo, señaló que no cumple con los lineamientos de los puntos recomendatorios sobre el caso.

El ombusdman consideró que el acto realizado por la administración capitalina sólo fue una buena señal, pero que deberían haber estado presentes los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría capitalina, que fueron las instancias que agraviaron a las víctimas, por lo que recomendó a las autoridades esperar el tiempo pertinente para que se haga el nombramiento oficial de ambos funcionarios y así dar pie formalmente al acto de desagravio.

Explicó que recibió varias llamadas telefónicas de familiares de las víctimas que se mostraron extrañadas por la supuesta disculpa pública del mandatario capitalino, ya que a pesar de ser de las principales denunciantes y activistas en las protestas por los abusos de autoridad, no fueron convocados a dicha ceremonia.

Creel y Germán se suben al ring

Jorge Octavio Ochoa y Horacio Jiménez
El Universal

Martínez Cázares niega acusaciones del líder de Senado

La remoción de Santiago Creel del liderazgo de la fracción panista en el Senado, ordenada por el líder del partido, Germán Martínez Cáceres, desató ayer un enfrentamiento entre ambos personajes.


Por la mañana, el líder de la Cámara de Senadores, Santiago Creel Miranda, acusó al presidente de su partido (PAN), Germán Martínez Cázares, de haber “sucumbido” ante el poder de las televisoras y entregar su cabeza como coordinador de los senadores panistas a las empresas de comunicación.

Creel aseguró que Martínez utilizó el argumento de la mala relación con las televisoras como uno de los elementos para sacarlo de la coordinación en el Senado.

El legislador confirmó la versión de que Televisa ha emprendido una campaña en su contra, mutilando su imagen de todos los spots relacionados con el Senado de la República.

El asunto es grave, dijo, pues afecta de una manera no sólo personal, sino también institucional. “El punto es que le afecta al Senado de la República, le afecta a quien representa a la Comisión Permanente y, por tanto, a un poder del Estado mexicano”.

De cara a estas presiones de las que dice ser objeto, Creel Miranda catalogó de “reprobable” y “agraviante” la actitud asumida por Germán Martínez al haberlo removido debido a esa mala relación con las dos televisoras.

Horas después, el líder nacional del PAN rechazó que la remoción de Creel de la bancada de AN en el Senado haya sido por presión de las televisoras.

En conferencia de prensa, Martínez Cázares aseguró que “el PAN no está al servicio de ninguna de las televisoras” y que a ninguna se le “dicta línea” desde aquí. “Yo respeto lo que diga o haya dicho el senador Santiago Creel, pero mis razones son exclusivamente mías y no las ventilo públicamente”, dijo.

El legislador confirmó así las versiones publicadas en EL UNIVERSAL tras su destitución como coordinador parlamentario, el mes pasado, de que el conflicto con las televisoras había sido uno de los motivos del cese.

EL UNIVERSAL adelantó desde el lunes 16 de junio pasado que Germán Martínez, esgrimió tres argumentos ante Creel, para informarle su cese: una rebelión de senadores en su contra que se quejaron de su labor como coordinador; un mal manejo en el debate de la reforma energética y su mala relación con las televisoras.

Reto

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Un grupo de amigos y colegas de la Amedi ha hecho un alegato público contra el amparo que 15 ciudadanos elevamos a la Suprema Corte por el reformado artículo 41 de la Constitución, que a nuestro juicio restringe la libertad de expresión y otras garantías constitucionales.

La prensa del día presentó el asunto como un reto a debatir públicamente (MILENIO, 12/07/08). Siendo uno de los retados, me declaro dispuesto a debatir, y aquí mismo apunto unas primeras ideas.

Creo que nuestra diferencia fundamental con los críticos del amparo es de énfasis, lo que no quiere decir que sea pequeña. Ellos ponen el acento en la equidad; nuestro amparo lo pone en la libertad.

Si entiendo bien, tenemos al menos una diferencia de orden práctico y otra de orden teórico.

En el orden práctico, los críticos del amparo subrayan que la prohibición del artículo 41 no afecta los derechos de todos sino de una minoría: impide que en materia electoral los ricos influyan más que los no ricos.

Lo cierto es que las tarifas reales de radio y televisión no son tan prohibitivas como se cree (hay spots de radio de 80 pesos). Millones de mexicanos, no sólo una minoría de ricos, podrían ejercer la libertad que el artículo 41 les suprime.

La prohibición del artículo 41 conjura un fantasma, pues no ha sido el caso que la gente de dinero ponga su fortuna detrás de una campaña publicitaria para favorecer a un candidato: le apuestan a todos. Mucho menos es verdad que anuncios pagados por gente de dinero hayan decidido quién llega al poder en México.

El alegato teórico de nuestros críticos plantea que la equidad que se consigue mediante la prohibición del artículo 41 es un bien superior a la libertad que se suprime. La equidad sale beneficiada sin que se restrinjan las libertades reales de la mayoría de la población.

Mi convicción es que no se deben restringir libertades para igualar derechos a la baja. Mucho menos prohibir libertades universales porque no pueden disfrutarlas todos.

Si todo fuese a legislarse para garantizar equidad en el disfrute de los derechos, tendríamos que prohibir todo lo que no puede disfrutar el más desposeído de los ciudadanos. Sería una aberración incluso para el más desposeído, pues le impediría disfrutar alguna vez más de lo que tiene.

Igualar a la baja las libertades y los derechos es rebajarlos, no protegerlos. La única igualdad alcanzable en este mundo acaso pueda ser la de la igualdad de los derechos y libertades para todos, independientemente de quién pueda disfrutarlas más o menos.

Panorama

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Puesto que dedicamos tres semanas a un largo análisis de cómo es que nos complicamos la vida, y eso nos impidió tocar otros temas, permítame dedicar esta colaboración a un breve panorama de la situación económica que enfrentamos en este momento

En primer lugar, confirmarle que Cantarell continúa con su caída acelerada, de manera que Akal-Nohoch, el campo original, produjo durante mayo menos de un millón de barriles, como ya habíamos estimado en esta columna hace varios meses. De continuar a este ritmo, la producción estará en menos de medio millón dentro de un año. Las exportaciones de crudo caerán por debajo de un millón de barriles diarios, y nuestra estabilidad dependerá del precio internacional. Ya no importa si hay o no reforma.

Por otro lado, hay una presión inflacionaria internacional muy seria, que responde sobre todo al precio del petróleo. Si éste no baja, los bancos centrales tendrán que subir sus tasas de interés para frenar los precios, pero con ello también detendrán la actividad económica. Hay entonces dos posibilidades: la primera es que el precio del petróleo baje por una mayor oferta, y entonces no haya una contracción económica mundial durante 2009. La segunda es que no haya un incremento de oferta, y entonces los bancos eleven sus tasas, para con ello reducir la demanda. Si esta segunda posibilidad se concreta, entonces habrá problemas de crecimiento durante el próximo año. En todo el mundo, claro, pero también en México.

Finalmente, el “aterrizaje suave” de la economía estadounidense no está siendo tan suave. Aunque no nos hemos estrellado, ya llevamos varios sustos desde que el mercado inmobiliario empezó a sufrir en Estados Unidos hace ya dos años. Para octubre del año pasado, la crisis financiera empezó a notarse en los mercados, y no hemos podido salir de ahí. En ese octubre la bolsa mexicana superó los 32 mil puntos, e inició su caída, que tocó fondo en febrero pasado, con 25 mil. La recuperación nos llevó nuevamente a los 32 mil, pero desde inicios de junio venimos en caída, y aunque todavía no llegamos a la sima de febrero, nos vamos acercando.

En este proceso, el tema más importante es el tamaño de las pérdidas de las instituciones financieras en Estados Unidos alrededor de los créditos hipotecarios. La amenaza de la semana pasada alrededor de las dos grandes hipotecarias públicas en Estados Unidos nuevamente nos sume en turbulencia, y otra vez no sabemos si ya es el último brinco, o si seguiremos sufriendo.

Note usted la imbricación de los tres temas: los mercados financieros necesitan, para salir de su crisis, liquidez. Pero para que haya liquidez debe haber una tasa de interés baja. Pero no se puede mantener una tasa baja si la inflación sube. Así que la inflación acaba siendo el elemento clave de este proceso, como le habíamos comentado aquí mismo hace ya un par de años. Decíamos entonces que no se podía esperar un aterrizaje suave en la economía estadounidense si la inflación repuntaba. Y eso exactamente está pasando, en parte por el tema de los precios de los alimentos, pero sobre todo por el precio del petróleo.

Y es aquí en donde nosotros tenemos parte de la culpa. La producción de petróleo de México cae a una velocidad que los mercados no esperaban, porque Pemex nunca quiso aceptar que Cantarell se agotaba. De los escenarios que tenían, eligieron el optimista, y así lo hicieron público. Pero México es el productor de petróleo con la mayor caída en el mundo, y hemos reducido nuestras exportaciones en medio millón de barriles en cuatro años. El mercado mundial de crudo es de 80 millones diarios, de forma que lo que México dejó de exportar sí pinta. Y como no hay (casi) ningún país que pueda incrementar su producción en esa cantidad, el mercado se ajusta (se aprieta, podríamos decir).

Así que, a menos que Arabia Saudita decida producir más petróleo, el panorama está claro: tasas de interés más elevadas, menos actividad económica, y para México, cuentas externas muy complicadas. Todo esto, si la crisis financiera efectivamente está terminada, porque si no, es peor.

Lo único que queda por saber es las fechas exactas. Pero los movimientos no parece que puedan ya ser muy diferentes. A lo mejor así ya medio entendemos cómo funciona la economía…

Que no chillen

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

La breve nota que la noche del domingo subió Financial Times a Internet ha tenido el “efecto mariposa” del proverbio, según el cual un suave aleteo en China puede provocar un huracán en el Caribe.

El párrafo por el que hoy algunos legisladores ponen el grito en el cielo, escrito por Adam Thomson, recoge una expresión inofensiva y tan obvia que sólo con mala conciencia y perversidad puede interpretarse como un “nuevo agravio” al Congreso.

La nota resume la conversación que el director del Cisen, Guillermo Valdés, sostuvo con corresponsales extranjeros, al parecer antes (el cuándo es lo de menos porque lo que dijo es lógico) de que priistas, convergentes, perredistas y petistas de la Comisión Permanente pidieran su cese a Felipe Calderón.

Thomson escribió que el funcionario les dijo que las pandillas han logrado cooptar a integrantes de las fuerzas policiales, judiciales y de otras entidades de gobierno, y que “los traficantes de drogas se han convertido en la principal amenaza porque tratan de quitar el poder al Estado”.

En ese contexto Valdés, siempre según la nota de Financial Times, dijo (del original los puntos suspensivos y el paréntesis) textualmente:

“El Congreso no está exento… no descartamos la posibilidad de que el dinero proveniente de las drogas esté involucrado en las campañas (de algunos legisladores)”.

En el gobierno y entre los legisladores panistas, esas palabras cayeron como ácido por la defenestración de Valdés que promueve la oposición.

Mejor el coordinador de los diputados del PRD, Javier González Garza, refiriéndose a probables narcofinanciamientos, dijo a El Universal estar “absolutamente seguro de que en las campañas políticas hay dinero de más…”, y recordó atentados contra David Figueroa, del PAN, y Horacio Garza, del PRI.

Por eso mismo, demandó, Guillermo Valdés debiera dar a conocer los nombres de probables implicados.

Sin embargo, según la misma nota de Thomson sobre lo dicho por el funcionario, “ese tipo de investigaciones apenas empezaron”, dijo, pero añadió: “Es un riego real”.

Para quienes ahora se escandalizan por la delicada “inquietud” del director del Cisen, vale recordar que el ex diputado federal (LIX Legislatura) michoacano Cuauhtémoc Montero, del PRD, fue acusado de llevar mariguana en una camioneta con reporte de robo por la US Navy, o que el Ejército puso a disposición del Ministerio Público Federal a Celin, Mellin y Leopoldo Félix Ochoa, hermanos del diputado local priista por Sinaloa, Óscar Félix Ochoa, acusados de tener en su poder cuatro vehículos, 28 mil dólares, un arma y 18 kilogramos de cocaína en un inmueble de la colonia Lázaro Cárdenas de Culiacán.

Horacio Garza, como refirió el coordinador de los diputados perredistas, fue atacado en Nuevo Laredo con armas de alto poder en febrero de 2007 y por fortuna sobrevive; pero Juan Antonio Guajardo, del PT, ex presidente municipal de Río Bravo, ex senador y ex diputado petista, murió baleado a finales de noviembre.

¡Y Valdés nada más habló del “riesgo”!

Borrado

Javier Corral
El Universal

Las escenas televisivas que ayer se dieron a conocer, en las que digitalmente se difumina la imagen del senador Santiago Creel hasta borrar su apreciación específica, transmitidas en un noticiario matutino, se convierten en uno de los actos más vergonzosos de censura mediática. Y en los de su especie, en una mutilación auténticamente grotesca.

En estos días, los dueños de la televisión comercial y sus operadores de plastilina que se disfrazan de periodistas dan muestra no sólo de su poca creatividad y sofisticación para perseguir e intimidar a partir de su poder de penetración pública, sino del deterioro ético y moral en que se encuentran, atrapados en el rencor, arrojados en el cinismo, envalentonados y dispuestos a cobrarle de cualquier forma a los que impulsaron la reforma electoral que mermó sus ganancias millonarias, y de nueva cuenta contra los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que no se dejan apantallar y reiteran una ejemplar defensa de la Constitución.

TV Azteca compara a la SCJN con la dictadura de Augusto Pinochet, y entremezcla escenas del máximo tribunal con las tanquetas desfilando por Santiago de Chile rumbo al asalto de La Moneda, y el gobierno federal como si nada, solazado en que mientras no le peguen al Presidente y al secretario de Gobernación, las demás instituciones les valen sombrilla. Ya hasta les van a perdonar el caso Unefon, el pago indebido de 552 millones de pesos que les hizo la administración anterior.

Televisa saca de la pantalla de la tv concesionada por el Estado durante un año a Creel, líder de la bancada senatorial panista y presidente del Senado, y el gobierno y el partido lo destituyen en uno de los actos más humillantes; justifican la remoción por su “pleito irremontable con las televisoras”, entre otras cosas por ser “culpable” de la reforma electoral en el que ambas instancias concurrieron, y después de todo eso, lo denostan y lo calumnian para salir al paso del error. Entonces, ¿por qué Televisa no se iba a aventar un acto tan descarado, tan ostensible, de prepotencia, como el hecho de borrarlo con borrador digital en la nota informativa que se transmitió a las 6:54 de la mañana del 7 de julio pasado? Por supuesto que en cualquier país medianamente democrático esto sería escándalo de repercusión internacional.

Aquí no va a pasar nada. Las ínfulas que se carga la tv tienen que ver con la debilidad estructural en la que se ha colocado el gobierno con las televisoras; la connivencia y la complicidad con la censura a muchos —no sólo a Creel— sólo se explican en el intercambio de favores. Qué dolor me causa decirlo, pero al ritmo que vamos, en el manejo de los medios electrónicos y en el ejercicio de la libertad de expresión, vamos a extrañar a Fox.

¿De a cómo la consulta, Marcelo?

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

De acuerdo con los datos disponibles, la consulta que promovió el Gobierno del Distrito Federal a principio de 2002 sobre la construcción de los segundos pisos de Periférico costó 48 millones de pesos. Participaron 420 mil 536 personas (6.6 por ciento del padrón electoral capitalino) y se instalaron 11 mil 698 casillas. El costo-casilla fue de 4 mil 103 pesos y el costo-voto de 114 pesos. Arrasó, claro, el sí promovido por el jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador.

El costo-casilla de las elecciones federales de 2006 en el DF fue mucho más bajo: mil 397 pesos; no se diga el costo-voto: 3 pesos 60 centavos. Y es que esa vez sufragaron 4.7 millones de personas (67.2 por ciento del padrón).

¿Cuánta gente votará en la consulta de la reforma de Pemex del domingo 27 de julio promovida por el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard?

Información de las propias autoridades capitalinas en la prensa estima que el número de casillas fluctuaría entre mil 250 y 7 mil 200. Si votaran 500 mil personas, y se proyectan los costos de las consultas de este tipo, más inflación, el costo-voto oscilaría entre 10 pesos 80 centavos y 44 pesos 60 centavos.

¿Cuánto costará entonces la consulta del petróleo? Olvidemos la promoción, el volanteo, las horas-hombre: ¿quién y cómo financiaría nada más la jornada electoral?

No es una pregunta ociosa, pues (aritmética básica), el costo-casilla, por ejemplo, podría irse mil por ciento encima de lo gastado por la Federación en 2006. Y no es ocioso porque los legisladores perredistas han hecho un escándalo colosal por un contrato de sistematización informativa del Cisen valuado en… un millón de pesos.

Son numeritos.

Ocho años de alternancia

Jorge Buendía
jblaredo@gmail.com
Analista político
El Universal

Hace ocho años, Vicente Fox se alzó con el triunfo y con ello inició la alternancia partidista en México. ¿Qué hemos aprendido en este periodo? Destaco sólo algunas lecciones:

1. Las continuidades son tan relevantes como las rupturas. Este aspecto, analizado por Tocqueville en su época, es crucial para entender nuestro momento actual. La alternancia no modificó el sistema de partidos ni la fuerza de los sindicatos. El PRI, en particular, ha conservado su fuerza electoral y no desapareció como muchos auguraban. El tricolor está en la oposición por el crecimiento del PAN, pero no por una pérdida importante de votos. En el caso de los sindicatos, parecen tener más poder que antes.

2. El pluralismo político fortalece al statu quo. El pluralismo es la esencia de toda democracia pero dificulta poner de acuerdo a los partidos, algunos con ideologías e intereses antagónicos. Transformar a México era más fácil cuando el Presidente lo controlaba todo, incluyendo al partido hegemónico. La democracia, en cambio, es un sistema que privilegia el statu quo. El cambio se da en forma gradual, si acaso.

3. La fragmentación del poder dificulta la rendición de cuentas. En la época dorada del PRI era muy fácil saber quién era el responsable de las decisiones gubernamentales: el Presidente de la República. Hoy tenemos un Presidente del PAN, un Congreso donde la oposición es mayoría y un sistema federal en el que los gobernadores del PRI son dominantes. ¿A qué partido responsabilizamos por el deterioro económico del país: al PAN, al PRI o al PRD? ¿Quién paga los costos por la ausencia de reformas necesarias para México? Es obvio que tenemos un pésimo método de rendición de cuentas de nuestra clase política.

4. La democracia electoral no garantiza un ejercicio democrático del poder. Tenemos fuerte competencia electoral, particularmente a nivel nacional, pero nuestro talón de Aquiles está en cómo se ejerce el poder y no en cómo se llega a él. Falta de transparencia, un débil estado de derecho, ausencia de mecanismos de rendición de cuentas (como la reelección) constituyen la agenda pendiente. Sin estos cambios la democracia en México se caracterizará más por sus pasivos que por sus activos.

Los espiados (y el narco)

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Primero fue Manuel Espino quien se dijo víctima de espionaje por parte de esta organización, señalamientos hechos en su libro Señal de alerta, regresión política para México. A estas acusaciones se le sumaron las de Manlio Fabio Beltrones, quien directamente acusó al Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen), Ricardo Monreal y Emilio Gamboa, quienes también aseguraron haber sido blanco de espionaje. Lo curioso es que, hasta ahora, ninguno presentó prueba alguna de los hechos. Acusaciones que fueron usadas (y vistas) como un llamado a los reflectores.

A ello se le agregaron las revelaciones de cuando se supo que este organismo había contratado a una consultoría, con el fin de obtener información de los legisladores. Evidentemente, una noticia no bien recibida por los observados y le exigieron al Ejecutivo el cese de Guillermo Valdés como director del Cisen. Sobre esto, la Secretaría de Gobernación se limitó a decir que la ley le da a esta corporación la facultad de utilizar cualquier método con el fin de obtener información, siempre y cuando no se perjudiquen los derechos fundamentales de los ciudadanos. Más aún, el espaldarazo presidencial vino desde China, durante la gira del presidente Felipe Calderón, quien precisó que la inteligencia del país no está sujeta a filtraciones mediáticas cuyo origen es poco claro…

Y entre los dimes y diretes del Poder Legislativo con el Ejecutivo, muchos fueron los miembros del Congreso que quisieron aprovechar la coyuntura para “mostrar su indignación”, porque cómo es posible que los espíen a ellos, que con tanto compromiso trabajan para el país. Pablo Gómez, del PRD, dijo que el Cisen violó la Ley de Seguridad Nacional al utilizar a una empresa privada para echarles un ojo a sus actividades. El priista Francisco Arroyo que, si bien el Ejecutivo no acató su orden, petición o exigencia sobre el cese de Valdés, “estaría pagando un costo político muy alto”. Pero, ¿quién pondrá ese costo?

Cierto es que no son las más blancas palomitas quienes hicieron estos señalamientos en contra del Cisen. Me explico. Primero: Espino nunca ha logrado explicar sus vínculos con Nahúm Acosta, vinculado al cártel de los hermanos Beltrán Leyva. Segundo: aunque exonerados en su momento por los órganos de justicia federal, tanto Beltrones como Monreal fueron sospechosos de mantener nexos con el crimen organizado y de lavado de dinero. Tercero: el hermano del líder priista en el Senado, Alcides Beltrones, es uno de los personajes que, desde su paso como director del aeropuerto de Tijuana, ha estado bajo la lupa de la justicia. Cuarto: nunca se esclareció cuáles fueron realmente los vínculos de Emilio Gamboa Patrón con el “rey de la mezclilla” (y el cognac), Kamel Nacif, a pesar de que también se difundió una grabación entre ambos personajes.

Y justo para ponerle más sabor a estas diferencias entre dos de los Poderes (reales) de la Unión, el director del Cisen habló de su trabajo, en una entrevista para el Financial Times, como parte de unos análisis que le permitirían descubrir los riesgos, acerca de la seguridad del país, que los cárteles de la droga infiltraran al Estado mexicano.

Según Valdés, el narcotráfico es una muy seria amenaza para el Estado y sus instituciones democráticas, incluido el Congreso. El director del Cisen advertía, en la entrevista, del riesgo que implicaría que el dinero del crimen organizado intentara infiltrarse en dichos organismos. Como suele suceder, aquí las declaraciones se leyeron “a modo” y se interpretaron como si Valdés hubiera dicho que el narco ya había llegado a las campañas electorales que llevaron a los legisladores a su escaño, y no como un peligro latente.

Evidentemente, hubo reacciones: empezando por el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño (quien dijo que no había ningún indicio de dinero del narco en el Congreso) hasta las declaraciones del coordinador de los diputados perredistas, Javier González Garza, quien coincidió horas más tarde con la posibilidad de que la narcolana hiciera proselitismo.

Aunque Valdés hablaba de un “riesgo” y no de un “hecho consumado”, lo cierto es que, sobre todo cuando sabemos que el Poder Ejecutivo tiene en su lista de prioridades la lucha contra el crimen organizado, hay que hacer eco de esta advertencia. La guerra no se ganará sólo con la captura de las cabezas o los miembros de estas agrupaciones. Hay que tomar las medidas necesarias para investigar a quienes han sido sospechosos y también blindar al Estado (empezando por sus policías, munícipes y, sí, gobernadores) de mayores intentos de infiltración y control por parte del crimen organizado.

Mientras, la Comisión Permanente pidió que se investigara a fondo el contrato de ese organismo con la consultoría que “espió” a los legisladores, y la Secretaría de la Función Pública será la indicada para realizar la investigación.

Cualquier cosa que se resuelva, aunque lo declarado por Valdés en la entrevista al FT no involucra nombres ni investigaciones en curso, lo cierto es que la probabilidad de que el narco haya seducido a más de uno no es en absoluto descabellada... ¿Será eso lo que les hace tanto ruido a tan ruidosos legisladores? Porque, ¿de cuándo a acá estas nuevas “víctimas” del espionaje se habían mostrado taaaan indignados por una supuesta violación a sus garantías individuales? ¿Garantías de qué y para qué, exactamente?

Pemex sin tiempo

Germán Martínez Cázares
Presidente nacional del PAN
El Universal

Hay tiempo de tronar cuetes y tiempo de juntar varas. Y en el PRD, mientras unos truenan cuetes, otros quieren juntar varas. Medir el tiempo es necesario, pero más aún lo es no desperdiciarlo.

Carlos Castillo Peraza decía que la eficiencia de una autoridad o gobierno debería medirse en relación al tiempo que aprovechan sus ciudadanos. Así, un mal gobierno es el que le hace perder el tiempo a su gente, mientras que un buen gobierno es donde el tiempo le rinde a las personas. Es donde el gobierno no les quita el tiempo a los ciudadanos.

Los trámites burocráticos inútiles para abrir un negocio, las licitaciones lentas para construir un puente o los formularios complicados para pagar un impuesto son “pérdida de tiempo”.

Un gobierno es malo, decía Castillo Peraza, cuando hay largas listas de espera para atención médica en un hospital, o filas interminables en espera de un autobús. En cambio, por ejemplo, la justicia expedita es un signo inequívoco de desempeño adecuado y correcto de la autoridad.

En Pemex no hay tiempo que perder. La responsabilidad de ese despilfarro de tiempo es de todos los que tienen en sus manos darle a Petróleos Mexicanos un nuevo marco jurídico para fortalecer, transparentar y modernizar su desempeño. Esa responsabilidad cae sobre el Congreso de la Unión, que tiene sujeto a su valoración una propuesta del presidente Calderón.

Mientras el tiempo pasa, la producción de petróleo en Cantarell declina constante y permanentemente. Mientras el tiempo corre las importaciones de gasolina siguen sangrando para el extranjero a las finanzas públicas mexicanas. Mientras el tiempo vuela suben los precios internacionales de los hidrocarburos. En suma, mientras nosotros aquí debatimos qué hacer con nuestra riqueza, en otros lugares del mundo, con su petróleo, generan para sus pueblos impuestos y empleos, como en Brasil o Cuba.

Guadalupe Acosta Naranjo, dirigente nacional del PRD, ha llamado al PAN y al PRI a “elaborar una propuesta de reforma que conserve al petróleo como propiedad nacional y que transforme a Pemex, que le dé recursos a Pemex, que le dé posiblidad a Pemex de mejorar en una gran cantidad de errores, de atrasos que tiene hoy la administración de Pemex” (EL UNIVERSAL, 12 julio de 2008).

La respuesta del PAN es simple y sencilla: frente a esos “errores” y “atrasos” que tiene Pemex no hay tiempo por perder. El tiempo es oro. El contexto económico mundial es difícil y la demanda de energía va a seguir creciendo. ¿Para qué perder el tiempo? ¿Para qué esperar más en acordar una reforma a Pemex?

En esa ruta la consulta llamada ciudadana sobre el tema de Pemex es un derroche de tiempo, dinero y esfuerzo. El deber de los partidos políticos es acordar soluciones donde hay “atrasos” y “errores”. ¿La consulta perredista arrojará nuevos datos para encarar los “atrasos” y “errores” de Pemex? Lo dudo.

El PRD llama al diálogo. Si ese diálogo es una trampa para gastar más tiempo mientras resuelven su proceso interno de sucesión de la dirigencia nacional, me parece una estrategia ruin. Si es una genuina convocatoria a dialogar para acordar, sin entretener la solución en Pemex, es bienvenida.

El verdadero patriotismo, el nacionalismo auténtico y efectivo, radica en no hacerle perder más tiempo al país, a un país con una riqueza en petróleo de la que somos dueños todos los mexicanos. Ninguno tiene un derecho especial.

***

No perdió el tiempo Emilio Álvarez Icaza. Ni lo hizo perder a los familiares de las víctimas del New’s Divine. Gracias.

“Escupir sangre por la indiferencia”

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Al correo de Arsenal llegó una fuerte reclamación sobre la indiferencia de editorialistas, analistas, columnistas, frente a la violencia del narcotráfico que se vive en Sinaloa. El remitente tiene nombre y apellido. Lo omitimos por razones obvias.

Indignación, impotencia y rabia se mezclan en esta reflexión, que traduce el sentir de los que viven en zonas controladas por el crimen organizado y soportan el fracaso del Estado para cumplir con su responsabilidad número uno: garantizar la seguridad de los ciudadanos. Dice textual: “¿Qué esperan los editorialistas mexicanos para escribir, analizar, investigar, denunciar sobre este problema que es de seguridad nacional? ¿Por qué la revista Time manda corresponsales a cubrir una investigación en Culiacán y ustedes no dejan de escribir día tras día sobre el News Divine?

“El jueves pasado murieron 14 personas en Sinaloa, en siete horas, entre ellos dos profesores universitarios y dos menores de edad. Once civiles inocentes, que trabajaban en un taller mecánico, murieron en forma instantánea y ustedes siguen indiferentes a este fenómeno.

“Ayer los sicarios tuvieron a 50 rehenes en un centro comercial de Mazatlán por más de tres horas angustiantes, y ustedes siguen hablando de la reforma energética. Hoy murieron ocho niños y adolescentes, y ustedes hablando de espionaje.

“Ojalá que sus hijos se hagan drogadictos para que vean que el narcotráfico es algo que afecta no sólo la vida diaria de los sinaloenses, sino la vida de los todos los drogadictos y sus familiares en México, y de todas las personas en general.

“¿Qué esperan para tratar el tema con el rigor que se merece? Hasta mandaron reporteros de la televisora Al Jazzera para investigar la violencia en Culiacán y Tijuana; los franceses también enviaron reporteros a Culiacán, ¿y ustedes? Hagan su trabajo y empiecen a escribir, que voy a escupir sangre, de coraje, por su indiferencia”.

No se necesita mucho para entender las razones por las cuales los gringos, los franceses y los árabes tienen enviados en Sinaloa y Baja California. Basta con echarle un ojo al saldo rojo de la guerra contra el narco en todo el país. Desde el primero de diciembre de 2006, fecha en que Felipe Calderón asumió la Presidencia de la Republica, al día de hoy, se han registrado más de cuatro mil 500 muertes vinculadas con el crimen organizado.

Va un comparativo: Israel y Palestina, que viven en guerra permanente, registraron un total de 383 muertos en 2007; en Colombia, en el peor año, 2005, hubo mil 112 muertos por la violencia derivada de la guerrilla y el narcotráfico. En la guerra de Líbano, durante 2006, fueron 750 los muertos.

* * *

Las relaciones entre el PRI y el gobierno federal no cesan de deteriorarse. El diputado del tricolor Samuel Aguilar nos da cuenta de otra queja, una más, contra el gobierno federal. Denuncia que, desde hace dos semanas, a los delegados de las distintas dependencias los han convertido en espías al servicio del régimen. El fenómeno se recrudece, obviamente, en las entidades donde gobiernan el PRI o el PRD. “Le reportan directamente a la Secretaría que les corresponde”, asegura el legislador. Aguilar dice contar con testimonios de varios que se han visto obligados a cumplir con la infausta tarea. ¿Será?

* * *

Por cierto que el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, le abonó ayer al explosivo tema del Cisen y el supuesto espionaje a legisladores y políticos destacados del tricolor. “No se vale que una institución pueda eventualmente estar haciendo trabajo de investigación política, para fines político-electorales”, aseveró.

* * *

Santiago Creel reveló ayer que uno de los argumentos que le dio el presidente del PAN, Germán Martínez, para separarlo de la coordinación de los senadores de ese partido, fue su conflicto con las grandes televisoras. Una de ellas (Televisa) llegó incluso a borrarlo de la pantalla. “Fue (el de Martínez) un argumento igualmente reprobable, por agraviante”, puntualizó.

Uno de quienes más rabiosamente reaccionaron a este argumento de las televisoras fue Javier Corral, integrante del CEN del PAN. “Ahora resulta que las televisoras deciden quién coordina a los senadores del PAN”, le dijo a Martínez.

Hubo también otros dos argumentos que el senador panista comentó con este reportero, al día siguiente de que Germancito lo separó del cargo: que estaba en puerta una rebelión en la bancada, lo cual resultó falso, y que no daba resultados en la reforma energética. ¿Los dará su relevo? Es pregunta.

Germán y Elba, ¿se quieren?

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

Entre los cercanos del líder panista se recuerda que en 2007, antes de ser electo presidente del PAN, fueron constantes sus críticas a Espino por sus pactos electorales con ex priístas

De ser un duro crítico de las alianzas con ex priístas y cuestionar que al PAN no le aportaban nada esas coaliciones, Germán Martínez Cázares pasó a convertirse en el entusiasta promotor de una unión entre el panismo y Elba Esther Gordillo y su Panal, con miras a las elecciones parlamentarias de 2009.

Todavía hace seis meses, cuando asumió la dirigencia nacional panista, a Germán se le escuchaba despotricar contra las alianzas electorales que había hecho su antecesor, Manuel Espino. El PAN, decía Martínez como candidato al CEN, “se le ha entregado a ex priístas” y ponía en tela de juicio los beneficios reales que obtenía el blanquiazul con la política aliancista.

Sería interesante saber qué fue lo que cambió la óptica del dirigente de Acción Nacional. Si fueron las encuestas internas (del CEN y Los Pinos) que le dicen que su partido necesita la alianza con Elba y su estructura electoral para aspirar a ganar más curules, o si simplemente fue la idea de que, como el PRI y el PRD irán coaligados a esos comicios —los priístas con el PVEM y los perredistas con su FAP—, al PAN no le conviene ir solo en las boletas electorales de los comicios intermedios.

El caso es que hace unas semanas, en una reunión del CEN panista, Germán sorprendió a varios de sus colaboradores cuando abrió la puerta para que su partido fuera a buscar alianzas electorales con otras fuerzas políticas. Y como ya no quedaban muchas opciones, él mismo mencionó la posibilidad de negociar con Elba Esther.

Entre los cercanos del líder panista recuerdan que entre octubre y diciembre de 2007, antes de ser electo presidente del PAN, fueron constantes en su discurso las críticas a Espino por sus pactos electorales con ex priístas. En el ideario personal de Germán que aparece en el sitio oficial del panismo en internet, se señala sobre las alianzas: “Experiencias recientes nos han enseñado también que no debemos sacrificar la identidad por el hambre de triunfo. El partido no es marca que se alquila al mejor postor, disfraz que se usa en campaña y se guarda en el gobierno. Mucho menos sumidero de liderazgos de residuo”.

Y en el discurso con el que tomó posesión como presidente del partido, el 8 de diciembre de 2007, lanzó un par de frases que podrían aplicarse a Gordillo y su grupo político. “Tampoco debemos alquilar el partido a liderazgos pasajeros que ya cobraron renta con nuestros adversarios”, precisó.

¿Ahora que decide buscar a la maestra, con todo y su pasado priísta, Germán Martínez no hace exactamente lo que cuestionaba y lo que hizo en su momento su antecesor? Porque si se buscan coincidencias ideológicas o afinidades políticas entre Acción Nacional y Nueva Alianza, lo más seguro es que no se hallen muchas. Pero, eso sí, el pragmatismo y la necesidad del partido oficial de recurrir a las artes electorales de Elba para atenuar la caída que prevén en la Cámara de Diputados hacen que a esta alianza, que tiene la bendición del presidente Calderón, se le presente como “justa y necesaria”.

Lo más curioso del tema es que, aunque ubicados en extremos de la geografía interna del PAN, Germán en la más dura línea tradicionalista y Manuel en la ultraderecha yunquista, al final esos extremos no son tan distintos y parecen juntarse. Porque si a Martínez Cázares sus adversarios lo definen como “peleador callejero”, a Espino también lo llamaban igual y hasta él mismo se definía como “fajador” para los golpes.

El día que Germán propuso al CEN panista buscar la alianza con Elba Esther Gordillo y el Panal, hace tres semanas, el único que votó en contra de la propuesta del dirigente fue Javier Corral Jurado. Pero como el chihuahuense era minoría, iniciaron de inmediato los contactos y las consultas en el interior del panismo nacional para saber si avala la alianza.

Pero la propuesta podría enfrentar el rechazo de los órganos nacionales del PAN que deben aprobarla porque hay división cuando se invoca la figura de la maestra Gordillo. Hay políticos blanquiazules que piden no cerrarse ante la posibilidad de analizar la vía de las alianzas políticas, pero también hay grupos que rechazan una nueva coalición con la lideresa del SNTE.

Alguna vez, cuando era diputado federal en la 58 legislatura, a Germán Martínez le preguntaron qué debía hacer su partido para sacar adelante la fracasada reforma hacendaria de Fox. “Hay que negociar hasta con el diablo para sacarla adelante”, dijo el joven diputado. ¿Hará lo mismo para evitar una debacle panista en 2009?

La consulta es un engaño

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

A las cosas por su nombre: no habrá una “consulta ciudadana” sobre lo que debemos hacer con la reforma petrolera.

Lo que habrá será el ejercicio de un partido político, el PRD, seguido por Convergencia y el PT, lo que contraviene la más elemental norma de imparcialidad en cualquier consulta seria.

Lo que vamos a tener el domingo es una consulta organizada por el PRD y para el PRD y sus aliados en el Frente Amplio Progresista.

Lo que va a salir de ahí es la opinión de los simpatizantes del FAP sobre el proyecto de reforma enviado por el Presidente al Congreso.

Ya conocemos lo que piensan y si lo quieren reafirmar a través de una consulta, bien por ellos, su dinero les cuesta.

Pero pretender que la opinión de los simpatizantes del FAP sea “la voz del pueblo”, es una pretensión fascistoide muy acorde con las prácticas de los estados totalitarios.

La voz del partido es la voz de la nación.

Eso, hay que recordarlo, en México no cuenta.

Aquí tenemos un sistema democrático, en el que desde luego los perredistas y los petistas están representados, pero no pueden imponer su verdad, su credo, por encima de los demás ciudadanos y de las instituciones democráticas.

El Frente Amplio se va a consultar a sí mismo sobre una reforma que, según ellos, es “privatizadora de Pemex y del petróleo”.

Así planteado es una mentira, pero están en su derecho de autoengañarse.

Cuando otros países democráticos han ido al plebiscito o a la consulta ciudadana es porque lo tienen en sus textos constitucionales, como en el caso de Irlanda, donde se requiere un referendo para cualquier cambio a la Constitución.

Recientemente, en ese país fueron a referendo sobre adherirse o no al Tratado de Lisboa y, antes de la votación, hubo una larga tarea para informar con objetividad a la población.

Se hizo una encuesta con el fin de saber el porcentaje de ciudadanos que estaba enterado del contenido del Tratado.

Hubo un largo periodo de información y luego el Comité Organizador, sin sesgo político, planteó la pregunta que debió ser aceptada por todos los partidos.

Después, los partidos hicieron campañas en favor o en contra de adherirse al Acuerdo de Lisboa y la población acudió a votar de manera informada por la opción que más le parecía.

Bueno, aquí en México, quien organiza la consulta es un partido.

Ese partido indicó quiénes iban a formular las preguntas.

Las preguntas no se conocen a semana y media de que se realice la votación.

No se sabe dónde van a estar instaladas las casillas de votación.

Tampoco se sabe cuántos centros de acopio de actas y de sufragios va a haber ni tampoco sabemos quiénes van a contar los votos.

Ni idea tenemos acerca de cuándo vamos a conocer el resultado de la consulta.

No conocemos la razón por la cual se hará consulta en unos estados primero, luego en otros y al final en ciertos municipios del norte.

El coordinador nacional de la “consulta ciudadana” es Manuel Camacho Solís, miembro de la dirección política del Frente Amplio Progresista.

¿Qué validez puede tener una consulta así?

¿El PRD va a volver a organizar una votación “nacional”, cuando fue incapaz de consultar limpiamente a sus militantes sobre quién debe presidir al partido?

Volvamos al punto: ¿para qué la “consulta popular” que organiza el FAP?

Si es para conocer la opinión de sus simpatizantes, que la hagan.

Pero si es con el fin de tratar de imponer al país su propia visión o sus prejuicios en materia petrolera, debe ser rechazada por todas las fuerzas democráticas de México.

Votar en esa consulta es hacerle el juego a los que quieren imponer la voluntad de una minoría sobre las instituciones y las leyes.

Así planteada, la “consulta popular” es para tener un pretexto estadístico a fin de iniciar una batalla de “resistencia civil” en contra de la marcha del país.

Aunque no vote ni 10% del padrón nacional en esa consulta, la van a usar para agredir a las instituciones democráticas e intentar desestabilizar al gobierno.

Divine: de crimen a triunfo social

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Una saludable opinión pública obligó a Marcelo y al GDF a reaccionar
Idéntica crítica se debe al fracaso de operativos contra el narco


Ahora resulta que merece aplauso, temple y sensibilidad la capacidad de reacción de Marcelo Ebrard frente al crimen del New’s Divine.

Resulta que a la distancia todos debemos olvidar que desde la tarde del 20 de junio todas las instancias, las instituciones, hombres y mujeres del GDF intentaron engañar a los ciudadanos, ocultar la verdad sobre el crimen, manipular a los medios, convertirse en tapaderas y hasta alentar impunidad y corrupción con groseras maniobras de poder.

Que debemos echar tierra a los engaños que nos recetaron durante muchos días el propio Marcelo Ebrard, pasando por Joel Ortega, Rodolfo Félix y Eduardo Chíguil, y que hoy debemos aplaudir sensatez, sensibilidad y ética mostradas por Ebrard, Ortega, Félix y Chíguil, frente a una sociedad agraviada, a la que todos ellos ignoraron, despreciaron, pretendieron engañar y a la que hoy vuelven no por sus fervores éticos, sino porque los obligó la CDHDF.

No, las renuncias de Joel Ortega y Rodolfo Félix, la licencia que pidió a su cargo de jefe delegacional Francisco Chíguil, la sanción de la CNDH de que “por lo menos son responsables por la falta de ética” y el perdón que ofreció el jefe de Gobierno a los deudos del “crimen del antro”, no son producto de la formación ética de todos ellos, de un arrepentimiento real y de la vergüenza por haber fallado en sus cargos.

Les guste o no a los despedidos, a Ebrard y a Chíguil, a la llamada izquierda mexicana, a los fanáticos que cerraron ojos y oídos por defender la causa amarilla, lo saldos positivos, la alentadora resultante del crimen del New’s Divine, deben ser vistos como un triunfo de la sociedad —del DF y de todo el país—, pues a querer o no fueron posibles gracias al ejercicio insistente —cuestionado y hasta satanizado— de libertades fundamentales como la de expresión en casi todos los medios, de un saludable ejercicio de crítica en todos o casi todos esos medios, anticuerpos sociales que echaron abajo los intentos por ocultar la verdad de lo ocurrido.

Como en pocas ocasiones, la presión social, la crítica de los medios, las miradas de todos quienes sintieron lesionados sus derechos frente a un crimen como el del New’s Divine, demolieron manipulación y engaño, con lo que obligaron a otras instituciones, como la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, a no claudicar a pesar de las feroces y fuertes presiones a las que estuvo sometida.

Luego del crimen del antro, de los intentos del GDF por ocultar la verdad, de las maniobras a favor de la impunidad y la corrupción, lo que vimos fue una saludable respuesta de la llamada opinión pública, una institución social que en México no quiere ser reconocida y sus leyes tampoco son aceptadas.

Vale recordar que la opinión pública es el conjunto social que, en los hechos, conserva el poder de juzgar “la virtud y el vicio, el bien y el mal” de un gobierno. La sanción de la opinión pública a ese gobierno dado es la reprobación, en el caso de una sanción negativa, y el elogio, cuando la reacción del gobierno es positiva. Esas leyes de la opinión pública —es decir, sancionar la virtud y el vicio, el bien y el mal con la reprobación o el elogio— (según Incola Mateucci) son las leyes de la opinión pública “y se colocan junto a la ley divina y a la ley civil”.

Todos sabemos que desde la noche del 20 de junio desde la vocería del GDF se echó a caminar todo un operativo de manipulación de lo ocurrido en el New’s Divine, se editaron videos, se hizo aparecer como una tragedia producto de los dueños del antro, en tanto que se ocultó todo aquello que implicaba a la Secretaría de Seguridad Pública y a la Procuraduría del DF. Al día siguiente aparecieron las voces sociales que reclamaron reconocer lo ocurrido, renuncias por razones éticas y un perdón público.

En el Itinerario Político del 25 de junio, titulado “Es la ética, estúpidos”, dijimos: “Si las premisas de Ebrard, Ortega, Félix y Chíguil son la ética y el servicio público, ya habrían renunciado… falta de ética que se exhibe con la siguiente pregunta, que no tiene respuesta: ¿Quién de ellos ha pedido perdón a la sociedad agraviada?”. En el Itinerario Político de la víspera, titulado “PRD: fracaso cultural”, señalamos: “El único espacio posible de diversión, esparcimiento, o llanamente de ‘desmadre’ para los jóvenes son ratoneras como esa discoteca. ¿Qué han hecho por los jóvenes en 12 años de gobierno el PRD y la izquierda en el DF? La respuesta avergüenza a los que creímos y creemos en la izquierda”. La CDHDF ratificó la falta de ética, recomendó pedir perdón y la izquierda dijo que atendería a los jóvenes.

Así, luego de la presión social, de la saludable opinión pública, Ebrard no tuvo más remedio que cumplir las recomendaciones de la CDHDF. Y no, no fue por sensibilidad, sino por la presión social.

En el camino

Idéntica presión social que la opinión pública deberá expresar para censurar los fracasados operativos militares contra el narco. Hablaremos de eso pronto.

Mi respuesta a la Amedi

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

La prohibición constitucional para que las personas contraten espacios de radio y televisión a fin de hablar de partidos o candidatos limita la libertad de expresión, viola la libertad de asociación y atropella un principio de igualdad ciudadana. Esta es la convicción de 15 ciudadanos que demandamos un amparo en contra de dicha prohibición. Además, nos parece que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) debe revisar si es posible cambiar la Constitución para limitar los derechos humanos. El viernes, la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) entregó una carta, firmada por mucha gente respetable, a la SCJN, en la que cuestiona el amparo que interpusimos. A continuación expreso mis puntos de vista sobre esta carta. Son a título personal. No representan, de ninguna forma, la postura de los otros 14 ciudadanos con los que comparto la demanda de amparo.

1. La prohibición de contratar spots de radio y televisión a cualquier ciudadano, en aras de la equidad electoral, es una mala solución porque perjudica a todas las minorías, no sólo la empresarial. Resulta absurdo que, con el afán de cuidar la equidad en las contiendas entre partidos, se genere una inequidad entre los partidos y la sociedad. Sólo los partidos podrán hablar de política en spots de radio y televisión. La sociedad deberá callarse en estos espacios. El argumento completo de por qué es una mala solución, que sólo fortalece a la partidocracia, puede encontrarse en mi artículo de Excélsior del 7 de julio pasado.

2. Es verdad que la prohibición ya existía antes en el Cofipe, pero no por eso deja de ser absurda. Un error no puede justificarse porque ya existía en el pasado. Además, la diferencia es que la prohibición estaba contenida en una ley secundaria sujeta a declararse inconstitucional por violar el artículo sexto de la Carta Magna. Pero ahora la prohibición fue subida a la Constitución donde un artículo (el 41) contradice a otro (el sexto).

3. También resulta absurdo decir que hay que prohibir la compra de spots porque la gran mayoría de los mexicanos no tiene “para pagar las tarifas de los medios de alcance nacional”. Bajo ese mismo argumento habría que prohibir la venta de Mercedes Benz porque sólo una minoría selecta puede adquirirlos. Además, como ha demostrado Héctor Aguilar Camín, en materia de radio y televisión no todos son Mercedes Benz: los anuncios en las radiodifusoras locales son baratos y, sin embargo, también se prohibió su adquisición.

4. La Amedi justifica limitar la libertad de expresión por “valores positivos” como la equidad en una contienda electoral. ¿Y quién define cuáles son estos “valores positivos”? ¿Tres partidos que dejan fuera de la competencia política al resto de la población? ¿No tenemos los ciudadanos el derecho a objetar esta decisión que restringe nuestra libertad de expresión? Ningún ciudadano podrá criticar o apoyar a partidos o candidatos en spots de radio y televisión, pero sí en medios impresos o en internet. ¿Acaso el “valor positivo” no aplica en estos medios? ¿Dónde comienza y dónde termina la censura?

5. Concuerdo con la Amedi, y así lo he escrito, en que la violencia a los periodistas y la concentración de los medios de comunicación en pocas manos limita la libertad de expresión. Pero estos son otros dos temas que nada tienen que ver con nuestro amparo. Ojalá llegue el día en que los partidos, que son los que gobiernan (y que tanto defiende la Amedi), solucionen ambos problemas.

6. Con gusto estoy dispuesto a debatir el tema de nuestro amparo en público. Yo no controlo, sin embargo, los espacios de las televisoras. Si la Amedi consigue alguno, pues bienvenido. Lo que sí puedo hacer, y haré, es invitar a algunos de los que firmaron la carta al espacio radiofónico que conduzco. En Imagen Electoral debatiremos el tema con la pluralidad que caracteriza a este espacio.

PAN acepta dialogar con PRD

PARA CONSOLIDAR LA REFORMA ENERGÉTICA

El Economista

Estableció tres ejes para diálogo: que no sea una trampa para agotar los tiempos; tomar como base la iniciativa del Ejecutivo, y analizar el diagnóstico hecho sobre la situación en Pemex.

El dirigente nacional del PAN, Germán Martínez, aceptó la invitación del presidente sustituto del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo, para hallar una salida al problema que enfrenta Pemex mediante la consolidación de una reforma legislativa en materia energética.

Señaló que los sectores de su partido están listos para atender el llamado al diálogo, pero subrayó también su disposición a formar parte de éste y para ello son convocados los dirigentes de las diferentes fuerzas políticas del país.

“Estaré atento a que se fije hora y fecha para la reunión que tenga el propósito de lograr que Petróleos Mexicanos (Pemex) sea más fuerte, moderno y transparente”, sostuvo.

Martínez Cázares estableció que es urgente y necesario llegar a un acuerdo para reformar Pemex, en virtud de que las reservas probadas y probables muestran tendencia a declinar, situación que se conjuga con el alza de los precios de energéticos a nivel mundial.

El Partido Acción Nacional (PAN) establece como única condición para llevar a cabo este diálogo que no se trate de una trampa para agotar los tiempos de la aprobación de la reforma energética, insistió.

El líder panista aseguró que de su parte no se excluirá del diálogo a ningún instituto político, aunque aceptó su interés en que en esa reunión estén presentes el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Subrayó que la iniciativa de reforma energética presentada por el jefe del Ejecutivo federal debe ser el punto de arranque para llevar adelante el diálogo, señaló que durante su desarrollo podrían analizarse propuestas para enriquecerla.

“Estamos dispuestos a lograr acuerdos, hasta donde determine la mayoría de siempre, y cuando sean producto del diálogo y la negociación”, puntualizó.

Martínez Cázares evitó adelantar declaraciones sobre la posición de su partido en algunos temas particulares de la reforma como son los contratos de riesgo.

Respecto a la posición que podría asumir el excandidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, ante la invitación al diálogo hecha por el dirigente del sol azteca, Germán Martínez consideró que se trata de un asunto doméstico que deberán resolver entre ellos.

Consideró que esa es una oportunidad para que el tabasqueño debata con los demás integrantes de su partido.
Martínez Cáceres indicó que el tiempo apremia, debido a que la situación que enfrenta la industria petrolera nacional requiere de una solución pronta; puntualizó que la fecha para llevar a cabo el diálogo es un asunto que debe resolver la mayoría.