julio 23, 2008

Increíble círculo de perversión

Marielena Hoyo Bastien
producciones_serengueti@yahoo.com
Animalidades
La Crónica de Hoy

El asunto de la tauromaquia cada vez me nausea más y lo entiendo menos. Ahí están los recién pasados “sanfermines” o pamplonada, festividad que precisamente en ¿honor? de un Santo llamado Fermín se lleva a cabo cada mes de julio en la capital de la Provincia de Navarra, España, donde tan sólo 848.6 metros de feroz y rápido recorrido crudelizan más el destino de cuando menos media centena de toros y permiten poner en alto riesgo la vida de casi un millar de personas entre lo que dan por llamar “pastores”, “dobladores” y “corredores”, un gran porcentaje de estos últimos gente improvisada, que arriesga su integridad física sin más ganancia que jugarse una ¿aventura? Es un hecho que no alcanzo a entender. Quisiera saber qué pasa en el cerebro de estas personas, especialmente en el de quienes viajan distancias enormes para colocarse, sin más práctica o conocimientos y por lo tanto ¿cuál tradición?, frente a un grupo de astados que, asustados, azuzados, totalmente desenfrenados, van camino al matadero, perdón, plaza, siguiendo una costumbre que data de siglos, lo que indica el poco avance de nuestra ¿civilización? Es algo en verdad aterrador, primitivo, absurdo y cretino, por decir lo menos. En fin…

Quien me conoce, aunque sea de pasadita, sabe que nunca aceptaré las peroratas con las que se intenta hacerme entender en dónde estriba el placer y el arte, la cultura pues, de atormentar a una criatura y de provocarla además para que acuda agresivamente hacia su enemigo humano que terminará asesinándola ¿valientemente? de una estocada, si bien le va, porque los torerillos de hoy ya no sirven ni para eso. Ver a un hombre y mucho peor a una mujer adultos actuando en estos menesteres me resulta harto deprimente, pero no tengo cómo describir lo que siento cuando se trata de unos padres que vía la explotación de su menor hijo le fomentan esta primitiva y salvaje práctica en aras seguramente de salir de pobres y por cuanto realizan así, lo que no lograron hacer por ellos mismos. Es el caso de un matadorcito, de un asesinito que no pasa los 10 años de edad y al que se le conoce como MICHELITO, hijo de un señor de apellido Lagravere, al parecer frustrado torero de origen francés y de la señora Diana Peniche, quienes sin pendiente alguno arriesgan la vida del pequeño franco-yucateco placeándolo por aquí y por allá. Esta acción tan violenta como irresponsable debería estar altamente penada, por más que me vengan con el cuento de que el chiquillo tiene dotes espléndidas para el toreo y lo quiere hacer por decisión propia, pero… estamos en México, donde todo se permite o se ignora. Se sabe además que este matrimonio prepara ya para lo mismo a su segundo vástago de nombre Andrés, con tan sólo 8 años. Ambos chiquillos serán entonces ¿orgullosamente? “matadores” de… becerros, porque es lo que estos niños torean o tal vez de ejemplares con 200 o poco más de kilos y que inclusive por ello mismo no deberían estar siendo usados para el propósito, más, cuando ni siquiera la estatura permite al primer mocosuelo citado aplicar correctamente la muerte por estoque.

Pero… lo que de plano sí se pasó de la raya es un caso recién sucedido este fin de semana en el Municipio de Homún, Yucatán, México, donde un toro conocido como “El Sinaloense” terminó su vida ahorcado, sí, leyeron bien… por unos “vaqueros” participantes de una lidia que según entendí, se conoce como “de lazo”.

Resulta que el propietario del animal, un tal Pedro Pérez, dizque ganadero de San Pedro Kulinché, mismo Estado, crió al toro amañándolo contra los caballos, a grado tal, que cuanto corcel se le ponía enfrente era destripado en máximo 6 minutos por “el toro asesino”, como dieron por llamar a este inocente ser abusado que acumuló 12 muertes equinas en su haber. Bueno, era tal su mala fama que según cuentan, el dueño de “El Sinaloense” decidió asegurarlo por una atractiva cifra y no lo alquilaba por menos de 15 mil pesos dos veces por semana. Inclusive, existen videos públicos que detallan las tristes hazañas del animal. Pero esta última vez, con todo y la furia de sus 480 kilos de peso no pudo contra los toreros de a caballo, que en una competencia por ver qué grupo lo lograba lazar y dominar terminaron ahorcándolo. Así, nada más. Unos jalaron la cuerda para un lado y otros para el contrario, sin que hubiere alguien que mediara compasivamente ante tamaña irracionalidad.

Ante esto me pregunto quién en su sano juicio es capaz de adiestrar a un animal de esa forma. Nada más una mente criminal ¿verdad?, máxime que el toro no solamente estaba entrenado para irse contra los caballos sino también para cobrarse toreros, situación que de suceder permitía al dueño cobrar ¡5 mil pesos más! Pero… todavía más difícil de entender resulta saber que hay ¿empresarios? capaces de “alquilar” este tipo de ejemplares, sin tener en cuenta el riesgo en el que meten no sólo a los otros animales, obligados a participar en tan bajo espectáculo, sino a los mismos asistentes, que por increíble que parezca llenaban a tope las plazas donde este animal se presentaba. De verdad que se trata de todo un círculo de perversión, muy atractivo para cualquier psiquiatra, digo yo, y en el que la autoridad, el ¿ganadero?, el ¿empresario? y el asistente juegan un papel asesino de mucho cuidado. Mejor será no visitar la zona yucateca. ¿Ya me entienden?

EN OTRO ASUNTO TODAVÍA PENDIENTE… ayer hubo audiencia de alegatos por el asunto de las delfinitas. Todo pinta para un buen resultado a favor de los cetáceos. Que así sea. Hay optimismo. Falta saber si habrá sensibilidad. Ley con justicia.

'Si se levanta Pemex..." por Paco Calderón

El PRI y la reforma petrolera

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

La reforma petrolera presentada por el Presidente contiene muchos elementos. Sin embargo, lo más importante es el tema de la participación de la iniciativa privada en la exploración y explotación del petróleo a través de contratos incentivados. No es exagerado decir que todo lo demás es secundario frente a esta medida que podría generar mucho valor económico por la gran rentabilidad que existe en la producción de crudo.

El gobierno propone contratos donde Pemex pagaría a las empresas privadas sus costos más una utilidad preestablecida por la exploración y explotación de petróleo, sobre todo en aguas profundas. Aquí el tema crucial es cuánta utilidad le dará a los privados. Si es demasiado baja, serán pocas las empresas dispuestas a entrarle al negocio (estas compañías tienen opciones en otros países donde pueden ganar una mayor utilidad). Si en cambio la utilidad es alta, habrá incentivos para participar. La cifra de las ganancias será pública y es previsible que los enemigos de la reforma (López Obrador y compañía) salgan con ella a los medios a denunciar cómo el gobierno está “regalando” a los privados parte de la renta petrolera. En todo caso, aunque la izquierda critique, las empresas privadas ya estarán produciendo junto con Pemex el crudo necesario para reponer la caída en el volumen de Cantarell.

Estos días el PRI presentará su iniciativa de reforma. Será muy importante ya que, en la práctica, este partido es el que decidirá qué tipo de cambios saldrán adelante. Todo indica que el tricolor sí apoyará el esquema de contratos incentivados. No obstante, estaría impulsando un registro nacional público para que cualquier ciudadano pueda consultarlos. Parece una medida razonable que transparenta la participación privada en el muy rentable negocio de extracción de crudo. También se ha filtrado que los priistas pretenden cambiarle el nombre a los “contratos incentivados” porque se parece al de “contratos de riesgo” que tantas escamas le saca a los perredistas y al ala más izquierdista del PRI. Pero este cambio parece más cosmético que de sustancia.

Si los contratos incentivados son aprobados, el país va de gane, aunque todo depende, insisto, de cómo se estructuren los contratos y cuál será la utilidad que Pemex le otorgue a los privados. En este detalle estará el diablo.

Comparativamente, las demás medidas que propone Calderón son jugo de la carne: sabroso pero prescindible. Por ejemplo, la construcción de refinerías privadas que maquilen gasolina al gobierno. Aquí el PRI se opone. En su lugar quiere crear “empresas espejo” de Pemex. A estas alturas nadie entiende a qué se refieren los priistas con esta propuesta. Todo indica que serán otras empresas paraestatales. De entrada no parece tener sentido crear nuevos organismos públicos que hagan lo que hoy hace Pemex Refinación. Habrá que ver los detalles porque las “empresas espejo” pueden acabar siendo espejitos sin valor alguno para resolver la creciente importación de gasolina.

El PRI también está de acuerdo con dotarle de una mayor autonomía a Pemex. De hecho tiene una propuesta más agresiva que el gobierno. Aunque hay un desacuerdo. Los priistas piensan que los consejeros independientes de Pemex deben ser propuestos por el Presidente y ratificados por el Senado. El Ejecutivo considera que este proceso politizaría los nombramientos y que, como empresa descentralizada, sólo le corresponde al Presidente hacer este tipo de designaciones. El tricolor tampoco está de acuerdo con la participación privada en la transportación del petróleo y derivados a través de ductos, pero sí apoyaría los bonos para que los ciudadanos puedan participar de las ganancias petroleras.

En suma, el PRI rasuraría la iniciativa del gobierno. Pero lo importante, la carnita de la minirreforma petrolera, está en los contratos incentivados para la producción de crudo. Ahí es donde tenemos que estar muy pendientes de lo que quiere el PRI.

Consulta energética del PRD, ejercicio “doméstico”: Martínez Cázares

Daniel Venegas
reportero
Milenio redacción

El líder de la bancada panista aseguró que ni la consulta perredista del próximo domingo, ni el resultado de los foros realizados en el Senado suplantarán la decisión de los legisladores en torno a la reforma energética.

Ciudad de México.- El líder nacional del PAN, Germán Martínez, aseguró que ni la consulta perredista del próximo domingo, ni el resultado de los foros realizados en el Senado suplantarán la decisión de los legisladores en torno a la reforma energética.

Martínez Cázares descalificó la consulta perredista sobre el petróleo y aseguró que se trata de un ejercicio meramente “doméstico” del PRD.

Dijo también que las preguntas de la consulta tiene un “sesgo partidista” y que busca suplantar a las instituciones democráticamente establecidas”

Por ello, señaló que “las conclusiones del foro y de los debates nosotros las asumimos pero insisto, ni la consulta ni los foros suplantan la decisión de los senadores legítimamente y democráticamente electos para tomar las decisiones que la Constitución les atribuye”, sostuvo.

El líder de Acción Nacional dijo que “es hora de dictaminar” la iniciativa en materia energética y que en el blanquiazul “vamos a cumplir la palabra empeñada”.

¿No que iba a debatir?

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

Ayer terminaron en el Senado las sesiones de debates sobre la reforma petrolera. Más de dos meses duraron los foros en los que participaron 210 especialistas, políticos, intelectuales y espontáneos.

¿Y López Obrador? ¿Qué le pasó?

Batalló para que se dieran esos foros y aseguró que tenía muy claro qué es lo que hay que hacer con la industria petrolera.

Cuando se dijo que habría un debate de un mes, se hizo el enojado: era muy poco tiempo y los organizadores de los foros tenían “miedo al debate de ideas, porque no las tienen”.

Se le dio el gusto y… ¿qué pasó con él? ¿Por qué no fue después de tanta insistencia?

¿Por qué no se paró en el Senado a formular sus planteamientos y a desmontar las argumentaciones de quienes sí están por una reforma petrolera?

López Obrador se hizo chiquito. Al cabo que sólo quería ganar tiempo.

Como lo dijimos desde el inicio de los foros, López Obrador no se iba a presentar porque es muy inseguro y le tiene miedo a la civilización.

No resiste un debate informado, donde tenga que contestar preguntas, argumentar, desmontar con inteligencia las posturas de los que no piensan como él.

Lanzó a Claudia Sheinbaum por delante, porque él no se atrevió a debatir, luego de ordenar a sus legisladores que tomaran las tribunas del Congreso para que le abrieran un espacio amplio a sus planteamientos.

No está capacitado para un debate sin agresiones ni exabruptos.

No puede discutir cuando no tiene a todo el público de su lado.

No tiene temple para encontrarse con un auditorio plural y con personas que lo cuestionen.

Así suelen ser los dictadores. Y los aspirantes a serlo.

Al único “foro energético” que se presentó fue al organizado por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Es la Universidad que él fundó (a la que no se entra por capacidades sino por un sorteo) y el auditorio obviamente era un auditorio a modo.

Lo suyo, en efecto, no es el intercambio civilizado de ideas.

Lo suyo es estar en manifestaciones, encabezar mítines, movilizar gente con palabras incendiarias o vacías como “albazo”, “madruguete”, “privatización”, “saqueadores”, “usurpador”…

Ahí se siente a sus anchas.

Lo que confirma su ausencia de los foros del Senado es que su proyecto no consiste en mejorar la eficiencia de Pemex ni en cómo hacer para aprovechar mejor los altos precios de los hidrocarburos.

Quería un pretexto para ganar tiempo.

Él se ha preparado para esta segunda etapa, que es la “resistencia civil” contra la “privatización de Pemex”.

Ha recorrido el país polarizando con el petate de la privatización.

Mandó hacer una consulta al vapor —la del próximo domingo— y a modo para tener un soporte estadístico sobre el cual montar la “resistencia civil”.

Va a decir que “los legisladores no escucharon la voz del pueblo” y por eso van a aprobar una reforma petrolera “privatizadora”, etcétera.

¿Y su voz? ¿Dónde estuvo su voz cuando había que debatir?

Tuvo miedo, porque inevitablemente le habrían preguntado:

¿Está usted de acuerdo con que “inversionistas nacionales, mediante mecanismos transparentes de asociación entre el sector público y el privado, participen en la expansión y modernización del sector energético o actividades relacionadas, siempre y cuando lo permitan las normas constitucionales”?

Sería interesante conocer su respuesta a ese planteamiento de “asociación entre el sector público y el privado”, pues eso lo propuso él en su Proyecto alternativo de nación, editorial Grijalbo, página 42.

El proyecto del presidente Calderón no llega a plantear la asociación del sector público y el privado para la expansión y modernización del sector energético.

¿Por qué a una propuesta mucho más tímida la califica de privatizadora?

Sin aspavientos, sin desplantes, sin incondicionales que le festejen sus gracejadas, ¿qué podía responder a eso?

Nada. Absolutamente nada.

Ahora bien, su “resistencia civil” tampoco va a tener mucho éxito, pues lo que se viene es una reforma mediocre, a la medida del PRI, donde se han impuesto los dinosaurios y los conservadores.

De todas maneras, salga la reforma que salga, intentará crear problemas, porque eso es lo suyo.

A la hora de plantear soluciones y debatir sus propuestas en un foro civilizado y plural, López Obrador desaparece. No está capacitado para ello.

La ruptura de las izquierdas

Mauricio Merino
Profesor investigador del CIDE
El Universal

Es difícil comprender los conflictos de las izquierdas mexicanas. No me refiero a la mera descripción de hechos, sino a las razones de fondo que las quiebran. ¿Qué hay detrás de esa extraña mezcla de agravios, desconfianzas y alianzas temporales? Tras la búsqueda de la igualdad, de la inclusión, de la solidaridad, de la tolerancia y de la responsabilidad como los valores que las identifican, están las malas relaciones que les impiden consolidar proyectos sólidos de largo aliento. ¿Por qué les sucede esto todo el tiempo?
No me atrevo a sugerir una teoría para explicar esa contradicción, ni mucho menos. Pero creo que no sería una mala idea reflexionar una vez más sobre las verdaderas causas de esa ruptura recurrente. No me refiero a la falta de ideas políticas, ni de respaldo público, ni de estructuras orgánicas que las respalden. Quizá como nunca antes, las izquierdas mexicanas tienen todo eso y más: cuentan también con liderazgos muy notables, con recursos públicos en abundancia, con la mayor presencia que jamás hayan tenido, a pesar de todo, en la opinión pública. Y además son cada vez más indispensables.

La exclusión social se ha vuelto parte de la vida cotidiana en el país. Atrapado por los argumentos de quienes han convertido la estabilidad en arma de uso para defender la situación vigente, el país está perdiendo identidad y hasta sentido humano.

No es necesario cargar mucho las tintas: salir a la calle y mirar a los demás es suficiente para advertir la violencia contenida, que se desprende de la desesperación común por la falta casi absoluta de futuro y el ahogo del presente. No es casual que la inseguridad se haya convertido en el signo más visible de nuestra época, ni tampoco que por ahora la única forma de atajarla sea produciendo más violencia. Se trata de una vieja concepción de la derecha, que resuelve la exclusión con el recurso del poder, mientras lo tiene.

Las izquierdas son indispensables para moderar esos excesos, para rescatar la solidaridad social, para proponer políticas distintas construidas desde la igualdad, la aceptación del otro, la responsabilidad común. He de suponer que no quieren ver el mundo como el triunfo personal y único sobre todos los demás, ni tampoco como el éxito ni la excelencia que se acreditan gracias a la acumulación de capital individual, ni por el predominio indiscutible de uno solo sobre el resto.

Su ideal humano no está, supongo, en ser el hombre más rico del planeta, ni el dictador más poderoso (ni Slim ni Stalin). No creo que aplaudan la competencia desleal pero triunfante, ni tampoco el odio que acaba destruyendo cualquier cosa que no siga esa regla de oro de la competencia.

Para ser congruentes, las izquierdas tendrían que privilegiar en cambio la equidad, la igualación de condiciones, la cooperación, el respeto por el ser humano y sus derechos. ¿Suena como un credo? Lo es: como alguna vez le escuché decir a Rafael Segovia, quien no sepa distinguir entre la izquierda y la derecha, es que seguramente es de derecha. La diferencia principal está en una preposición: el individuo sobre los demás, o el individuo entre los demás.

Tengo para mí que estamos perdiendo la voluntad de las izquierdas, por los métodos de la derecha. La guerra por el triunfo a toda costa, por el poder individual, por la razón propia frente a los traidores, por la sumisión del adversario. ¿Pero dónde queda en esa lógica la ideología que le da sentido a las izquierdas? Conozco la respuesta: pura ingenuidad. Que cada quien se defienda como pueda.

La mano de López Obrador

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

En el PRD se viene otro agarrón en torno a la permanencia de Guadalupe Acosta Naranjo en la presidencia del partido, hasta después de las elecciones de julio de 2009. Los amigos de López Obrador repiten en todos los tonos que no permitirán que el “tonto inútil” —así lo bautizó AlejandroEncinas— se quede en un lugar que no le corresponde.

En Nueva Izquierda, de Jesús Ortega, niegan categóricamente las versiones sobre un supuesto acuerdo con Izquierda Unida, la corriente que apoya a Encinas, para remplazar a Acosta Naranjo, como presidente sustituto, antes de las elecciones del 5 de julio de 2009.

Los Chuchos no ven condiciones para convocar nuevos comicios internos antes de esa importante fecha, en la que se realizarán, además de las elecciones intermedias, otros 13 comicios locales y estatales, entre ellos seis para gobernador.

“Meternos ahorita a un proceso interno en esas condiciones seria hacerle el juego a la derecha, que el PRD se siga cociendo en su propia salsa, que se siga desgastando en sus problemas internos y que no enfrentemos los grandes problemas que tenemos en la vida del país. Eso sí que es hacerle el juego a la derecha”, nos dijo Jesús Zambrano, dirigente nacional de Nueva Izquierda.

Las posiciones de unos y otros son irreductibles con respecto al presidente substituto. Los Chuchos repiten que, en tanto no tome protesta el nuevo dirigente nacional, en función de lo que se decida en las negociaciones, Acosta Naranjo va a seguir al frente de la presidencia del PRD. “Su cabeza no es negociable”, aseveró Zambrano. En la trinchera de enfrente, Gerardo Fernández Noroña simplemente dice que Acosta “está loco” si piensa quedarse.

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Otro personaje que enfrenta a los perredistas es AMLO. Zambrano no tiene la menor duda de que “la mano” del legítimo “movió” la sentencia emitida por la Comisión de Garantías y Vigilancia del PRD, que anula una elección. “Allí estuvo metida esa mano”, recalcó.

Otro que tampoco tiene dudas es Fernando Belaunzarán. “Hay un veto infame e indigno, que desde hace años existe contra Jesús Ortega, como castigo a su independencia y fuerza interna. El carismático ex candidato presidencial considera como amenazas a su poder y ascendencia estas características. Es notorio que López Obrador procura la incondicionalidad”, escribe el secretario de Formación Política del CEN del PRD, en su página de internet.

Ortega, por cierto, no ha sido notificado de la sentencia emitida el sábado pasado por la Comisión de Garantías y Vigilancia, que anula las elecciones internas. El candidato de Nueva Izquierda únicamente espera la notificación, para impugnar la decisión ante el TEPJF.

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El PRI presentará este miércoles, en la Comisión Permanente, su iniciativa de reforma energética. Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los senadores del PRI, sintetiza en una frase su contenido: “Modernizar Pemex, sin privatizarlo”.

El diputado Samuel Aguilar, integrante de la Comisión de Energía, nos adelanta las grandes líneas de la iniciativa del PRI: iniciar un proceso responsable de transición en el tema de energías alternativas; dar una autonomía de gestión a Pemex; transparentar los contratos… “Le decimos que no a la participación de la iniciativa privada, o el capital extranjero, en la exploración, refinación, ductos”, puntualizó.

En los cálculos del PRI, cuyos legisladores son el fiel de la balanza en la reforma de Pemex, la iniciativa podría llegar al pleno, para su discusión y aprobación, en su caso, en septiembre próximo.

El PRD también presentará su iniciativa para reformar Pemex “sin privatizarlo” y con apego irrestricto a la Constitución. “Resulta indispensable crear una comisión nacional de energía y un plan de energía de largo aliento”, dijo el senador Carlos Navarrete, en el último foro sobre la reforma energética, realizado ayer en Xico.

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La Comisión de Educación de la Cámara de Diputados tomará cartas en el asunto de la venta de plazas de maestros, admitida en Veracruz por la dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo. “Vamos a promover reformas a la Ley de Educación, para prohibir expresamente ese tipo de prácticas, crear un marco legal que, sin ser persecutorio, sí establezca acotamientos para evitar abusos”, nos dijo el diputado Tonatiuh Bravo, presidente de la citada Comisión.

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Juan Carlos Cortés se reporta listo para tomar posesión de la presidencia del Consejo Agropecuario. El acto, que será encabezado por el presidente Calderón, se llevará a cabo el próximo 29 de julio en un hotel de Polanco. Nos adelantan que Cortés, en su discurso de toma de protesta, insistirá en que la crisis agroalimentaria debe verse como una oportunidad para sacar al campo mexicano del rezago tecnológico y situarlo como la principal actividad económica del país en la próxima década.

Petróleo, oportunidad perdida

Rogelio Ramírez de la O
rograo@gmail.com
Analista económico
El Universal

Para la economía es muy malo que las próximas elecciones en México sean hasta julio de 2009, pues lo más probable es que el gobierno siga aumentando su gasto corriente y así desperdiciando los recursos del petróleo.

El auditor fiscal de la Federación señaló en su participación en el debate energético en el Senado que el gobierno de Vicente Fox recibió ingresos por encima de lo que presupuestó (llamados “excedentes”) por 722 mil millones de pesos o casi 70 mil millones de dólares, casi el doble de la deuda externa del sector público.

Aun cuando el Presupuesto ya cubre todos los gastos del año bajo el supuesto de incrementos razonables, una vez recibidos los ingresos excedentes el gobierno los gastó en vez de ahorrarlos. Lo malo es que 73% lo dedicó al gasto corriente y sólo 13% a la inversión física.

Infortunadamente, hay una continuidad entre el gobierno de Fox y el actual, pues el gasto corriente sigue aumentando. En 2007 los excedentes fueron 126 mil millones de pesos y en 2008 (sólo por el petróleo) serán casi 200 mil millones más.

El gasto corriente ha aumentado aun a mayor velocidad que cuando Fox. En sólo dos años (2007-2008) saltó casi 400 mil millones de pesos.

Estos aumentos son peligrosos porque no son sostenibles. Además, porque si el gobierno no los ha evitado, significa que ya son parte de su esquema de gobierno. Así, cualquier reducción futura sólo ocurrirá forzada por alguna crisis. A la ley de Murphy, “todo lo que puede salir mal, saldrá mal”, el corolario de Finagle (ley de dinámica negativa) agrega: “en el peor momento posible”.

En efecto, la trayectoria de gasto público corriente se mantiene en el peor momento para la economía estadounidense desde 1929.

Así como el gobierno se equivocó en sus previsiones sobre la economía estadounidense, primero negando su debilitamiento y luego minimizándolo, igual se equivocó en sus cálculos de exportaciones de petróleo. En sus Criterios de Política Económica para el Presupuesto de 2009 presupuestó exportación de mil 683 millones de barriles diarios (mbd). En mayo la exportación apenas llegó a mil 376 mbd, es decir, casi 300 mil barriles diarios menos.

La producción y las exportaciones están bajando y es una tendencia firme. Si el gasto sigue aumentando, cuando se reduzca el ingreso petrolero el país viviría una grave situación. Como tratará de ocultar el problema hasta julio de 2009, sus decisiones tendrán efectos acumulativos fatales.

Desde 2006 el actual gobierno habrá aumentando su gasto en alrededor de tres puntos porcentuales del PIB, gracias a mayores precios del petróleo. Pero una caída del volumen de exportación obligaría a fuertes recortes. Sólo para recordar, cuando Ernesto Zedillo tuvo que recortar el gasto por la crisis que heredó de Salinas en 1995, el recorte fue salvaje y apenas llegó a 1.3 puntos porcentuales en el gasto corriente y 0.4 puntos en la inversión física.

En la administración de Carlos Salinas el déficit en la cuenta corriente externa que finalmente causó la devaluación se veía insostenible desde 1992. En esta ocasión el déficit está oculto, pero sólo mientras duren los altos precios del petróleo y los volúmenes de exportación. Como vamos, el desenlace será muy doloroso. Las recriminaciones serán como las que recibió López Portillo por haber desperdiciado la oportunidad histórica de ingresos petroleros sin precedente. Y eso que López Portillo invirtió más en capacidad industrial y en oferta de alimentos.

Marcelo: sí quiere, no quiere, sí quiere…

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Ya se lo había adelantado a mi compañero Pascal Beltrán del Río en aquella entrevista realizada para el programa Así se habla que se transmite por Cadenatres. Después se “desdijo” en cuanta entrevista pudo y, al final, como para tomar impulso y, ¿por qué no?, protagonismo, Marcelo Ebrard se “desdesdijo” y volvió a la carga para dejar en claro que tiene un ojo en el Gobierno del DF y otro en Los Pinos.

Con toda la alharaca que se está armando para promover la consulta sobre la reforma energética del próximo domingo, Ebrard también se ha dado tiempo para hablar sobre sus aspiraciones presidenciales (de paso, qué mejor manera y estrategia para dejar, definitivamente atrás, todo el asunto de la News Divine). Según sus palabras, “un gobernante que diga que no aspira, a la silla máxima, está mintiendo”. Recordemos que él nunca dio un no como respuesta, siempre se mantuvo ambiguo, viviendo el presente.

Pero, como el futuro se acerca, hay que escalar peldaños. Por un lado, la lealtad que le juraba a Andrés Manuel López Obrador ha tenido su propia catarsis. Primero fue un respaldo incondicional al Peje, tanto así que es hasta dos años después de iniciado el sexenio cuando reconoció al gobierno federal. Luego dijo que su lealtad estaba con un proyecto y no con un hombre.

Hoy esa lealtad lo ha llevado a afirmar que llegará a la candidatura presidencial perredista quien esté mejor posicionado dentro del partido.

Pero también Marcelo Ebrard prepara ya la estrategia, o al menos a una parte del equipo. Si bien no han empezado con la preparación de pancartas y demás medios de promoción, sí existe ya un grupo en el interior del PRD, llamado Izquierda en Movimiento, haciendo alusión a la frase que Ebrard ha utilizado para llamar a la ciudad que gobierna.

Ellos, encabezados por Elías Miguel Moreno, quien actualmente se desempeña como secretario de Protección Civil de “la ciudad en movimiento”, dicen que ya tienen presencia en 20 estados de la República. Pero que son datos así nomás, a ojo de buen cubero. En realidad no, pero casi, porque esta cifra dicen que salió del número de votos que obtuvo el “ala” de Ebrard, es decir, Alejandro Encinas, en la pasada (y recién anulada) elección interna.

Según lo declarado por algunos integrantes de Izquierda en Movimiento, el primer paso es encauzar al partido hacia las elecciones de 2009. Esperan sacar de la terapia intensiva en que se encuentra el PRD gracias a que su capacidad de acuerdo los llevó a convertirse en una gran madeja de hilo sin forma.

Así que, mientras el futuro nos alcanza, Ebrard sigue en su lucha por la igualdad social y ayer por la mañana entregó, aunque simbólicamente, las tarjetas que darán beneficios económicos a los hijos de madres solteras, para este regreso a clases.

Ahora nos ocupa pensar: ¿qué harán los perredistas con el partido con un ninguneado líder interino, alas ideológicas encontradas, un ex candidato rabioso y celoso de su cada vez más mermado poder y, ahora, un integrante que ya abiertamente comienza a calentar para la carrera de 2012?

En la víspera, podemos irnos a patinar a la pista de hielo que seguro veremos en el Zócalo a fin de año… Marcelo no lo está haciendo mal: pero esperaremos a ver si el Peje deja o no que lo haga bien en los meses y en los años por venir…

Cochinero: el cristal con que lo ven

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Resultaría de risa loca —si no es porque significa la mayor tragedia política en el último medio siglo— no el cochinero en que se baten todos en el PRD, sino las maromas mentales y discursivas a las que recurren unos y otros para justificar lo injustificable

Los adictos a Encinas y Ortega se limitan a culpar al otro bando del desaseo
Lo último que les importa es la democracia, la izquierda, el petróleo y la gente


Resultaría de risa loca —si no es porque significa la mayor tragedia política en el último medio siglo— no el cochinero en que se baten todos en el PRD, sino las maromas mentales y discursivas a las que recurren unos y otros para justificar lo injustificable.

Y no, no sólo nos referimos a las maromas a las que han recurrido los inmorales líderes amarillos, los nada confiables políticos de la dizque izquierda perredista, sino al penoso papel de intelectuales, periodistas, cartonistas, medios afines y opinadores incondicionales —de uno y otro bando— que sin pudor, memoria elemental, congruencia básica, defienden a su preferido; sea chuchista, sea encinista, sin ver y menos entender que el cochinero en el PRD es la más vergonzosa derrota cultural de la llamada izquierda mexicana.

Medio siglo de luchas callejeras, persecución y represión, muertes; de guerrillas y guerrilleros, sueños de cambio y por democracia, divorcios y matrimonios de la izquierda que, al final, fueron lanzados al caño gracias a la insultante colonización de lo peor del PRI en lo que hace dos décadas fue el más acabado proyecto político partidista de la izquierda mexicana: el PRD.

En el colmo del sectarismo, la facción y la antidemocracia y hasta la incongruencia, hoy la pugna ya no es de los fanáticos amarillos o amloístas —en general— contra los que piensan distinto. Hoy los medios adictos, los periodistas, intelectuales y opinadores afines —a uno u otro de los bandos en disputa— se baten en el mismo lodazal para señalar como culpable del cochinero a los del otro bando que también nada en aguas nauseabundas. Así, los chuchistas responsabilizan a los encinistas del cochinero, y en sentido contrario, encinistas acusan a chuchistas, como si alguno de los dos estuviera libre de culpa.

Dijo Alejandro Encinas —de la anulación de la elección del 16 de marzo—: “Es un triunfo de los tramposos y sinvergüenzas”. Pero además, señaló del dirigente interino de los amarillos que era “un tonto inútil”. Dijo Jesús Ortega que no negociaría nunca más, que había sido vetado por AMLO y que el PRD “se dio un balazo en el pie”.

Los adictos a Encinas, que son los mismos fanáticos de AMLO —entre los que existen medios afines, periodistas, intelectuales y opinadores— se regodearon en la simplificación del “triunfo de los tramposos” y en el “tonto útil” de Acosta Naranjo, en tanto que el siempre plural intelecto del trazo caricaturizó a Jesús Ortega con los pies en la cabeza. Los adictos a Ortega, en cambio —y que por cierto, son muchos menos—, esgrimen la monumental contradicción entre el grito de “fraude” en julio de 2006 —con todos sus matices— y el fraude que promovió AMLO en marzo de 2008. Cada quien su fraude.

¿Qué presenciamos? ¿Por qué vemos la misma polarización, odio, igual fanatismo y radicalización entre chuchistas y encinistas, que la polarización, odio, fanatismo y radicalización que vimos entre amloístas y quienes pensaban distinto al “legítimo”? ¿Cómo podemos llamar a un grupo político que defrauda, odia, descalifica y se fanatiza contra todo el que no está con él o piensa distinto, sea de su propio partido o no? ¿Ese es un pensamiento, una práctica política, una ideología de izquierda?

Al parecer, sin darse cuenta, la pelea entre chuchistas y amloístas confirma ante los ojos de todos que al grupo político de AMLO, a sus medios afines, periodistas e intelectuales adictos, lo último que les importa es la democracia, la ideología de izquierda, la congruencia, el petróleo y la gente; lo que importa es que ese proyecto político y de poder —con AMLO como punta de lanza— cumpla su objetivo: el poder por el poder. Sea en el proceso electoral de 2006, sea en la pelea por la dirigencia del PRD en marzo de 2008, sea en 2009, o en 2012.

Se trata, como queda claro, de un grupo de poder mediático, político que se nutre de lo más cuestionable del PRI —de sus más canallescas prácticas y más siniestros cuadros— que asaltó al PRD y lo arrebató no sólo su historia y su futuro como izquierda moderna, sino sus referentes democráticos, para cumplir desmedidas y hasta demenciales ambiciones de poder.

¿Por qué los fanáticos de AMLO combaten y pretenden destruir —con la misma ferocidad que en 2006 satanizaron a los que pensaban distinto al ex candidato presidencial— a Los Chuchos? Elemental: porque entre corruptos y tramposos que chapotean en el mismo lodazal —amloístas y chuchistas—, los primeros se niegan a reconocer que su proyecto de poder fracasó estrepitosamente y que la correlación de fuerzas ya les resulta adversa.

Los dos son responsables del cochinero, en mayor o menor medida. Pero la solución no está en descubrir cuál de los dos resulta más trompudo, sino la forma en que las voces sensatas pueden imponerse a los tramposos y desvergonzados, que están en los dos bandos. La izquierda mexicana no se merece a esos dirigentes, políticos y menos intelectuales orgánicos.