julio 26, 2008

¿Por qué no te callas?

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Fue en noviembre de 2007 cuando el rey Juan Carlos de España, en plena cumbre Iberoamericana, en Santiago de Chile, tuvo un enfrentamiento de los que Hugo Chávez está acostumbrado a coleccionar…

De pronto, el protocolo se perdió y de la boca del monarca español salió un contundente: “¿Por qué no te callas?”, cuando el mandatario venezolano intentó interrumpir la participación de José Luis Rodríguez Zapatero; frase que se convirtió no sólo en el símbolo de una relación áspera entre España y Venezuela, sino, además, se volvió en todo un emblema de la cultura popular: hubo canciones, videos, tonos para el celular y hasta playeras con la famosa frase que el rey de España le espetó al presidente de Venezuela.

El tema se olvidó por un tiempo, aunque no así para quienes adquirieron alguno de los souvenirs del hecho; pero sí enalteció un poco la figura de ambos personajes. Por un lado, los opositores al gobierno de Chávez aplaudieron el valor del rey Juan Carlos por callarle la boca, ahora sí, literalmente, como a un niño caprichoso ávido de atención para engordar su ego.

Del otro lado, están los que apoyan a Chávez y su izquierda radical, para quienes el incidente no sólo provocó una mayor radicalización hacia los gobiernos “enemigos”, de derecha y, ahora, peor aún, de la realeza explotadora del pueblo. Recordemos que Chávez en esa misma sesión no sólo había llamado fascista a Zapatero, sino que, de igual forma, aprovechó para asumir la imagen de mártir que tanto le funciona para seguir justificando “su lucha”.

Pero, como en política, cuando hay intereses no hay enemigos eternos, oportunamente llega el olvido y así, hace un par de días, se reencontraron el rey Juan Carlos y Hugo Chávez. Para sorpresa, no de muchos, sino de todos, en lugar de escuchar alguna agresión, se saludaron casi con piquete de ombligo, el único detalle negativo de este encuentro fueron los 55 minutos de retraso que tuvo este emotivo saludo. Lo mismo en el encuentro entre Chávez y el rey, que entre Chávez y Zapatero.

Aunque, evidentemente, este nuevo episodio no salió de la nada, se sabe que la cancillería española ya estaba trabajando para resolver las diferencias con el gobierno venezolano. Esta misma misión dio como resultado el encuentro que Zapatero y Chávez tuvieron en mayo pasado en Perú, mientras ambos participaban en la Cumbre de América Latina y la Unión Europea.

Siguiendo con el reencuentro, podemos decir que sí hubo una reclamación: el monarca español le obsequió a Hugo Chávez una playera con la leyenda “¿por qué no te callas?”, como una muestra de que todo había quedado atrás; a lo que Chávez respondió que se le debían regalías por el uso de una frase que hace alusión a él. Cuánto sentido del humor, caray.

Y fuera del contexto diplomático, Chávez recibió un mensaje de Mariano Rajoy, líder opositor al gobierno español, quien durante su participación en el congreso regional del Partido Popular, le pidió a Chávez que respetara a las instituciones españolas y, ya de paso, que permita que partidos con ideología parecida a la del PP puedan participar en elecciones en Venezuela.

Y, aunque Chávez no contestó el mensaje, de haberlo hecho, tal vez habría sido con un “¿por qué no te callas?” (versión reloaded). Pensemos que el presidente venezolano, más que buscar buenas relaciones, lo que necesita es notoriedad y protagonismo y, con tal de obtenerlo, es capaz hasta de invitar a la playa a quien en alguna ocasión consideró su enemigo, porque, tanto chistorete, es difícil de creer…