agosto 13, 2008

Tibetanos denuncian que autoridades de México no recibirán al Dalai Lama por presión china

México, 12 ago (EFE).- El Gobierno y el Congreso mexicanos no recibirán al Dalai Lama, Tenzin Gyatso, durante la visita que éste realizará al país en septiembre próximo por la supuesta presión ejercida por China, denunciaron hoy a Efe fuentes de la Casa de Tíbet en el país latinoamericano.

"En esta ocasión, después de amplias conversaciones y de la posibilidad de que se dieran todos estos encuentros, como resultado de la presión del Gobierno chino, ninguno de ellos se pudo formalizar", explicó Marco Antonio Karam, presidente de ese centro cultural.


Fuentes de la Cancillería consultadas por Efe aclararon que no tenían nada que decir sobre el caso porque al Dalai Lama no se le iba a dar tratamiento de jefe de Estado.

Karam sostuvo que en un principio, sobre la base de la agenda de dos visitas anteriores, se analizó un encuentro con el presidente Felipe Calderón, otro con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, y un tercero en el Senado, donde el líder religioso dirigiría un mensaje de "ética parlamentaria".

Recordó que en 1989 el Dalai Lama (Taktser, 1935) "fue recibido oficialmente por el presidente Carlos Salinas" y cinco años más tarde, en 2004, por el Congreso, el Secretario de Gobernación (ministro de Interior) y por el alcalde de Ciudad de México, "que le entregó el reconocimiento de 'visitante distinguido'".

En esta ocasión, la agenda contará con actos culturales y espirituales, pero no políticos.

El 7 de septiembre por la mañana el líder espiritual tibetano realizará una conferencia pública y gratuita en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez, a la que se espera que acudan entre 20.000 y 30.000 personas.

Además se celebrarán reuniones espirituales del 8 al 10 de septiembre en el Teatro Metropolitan de la capital mexicana, y el 9 de septiembre ante unos 10.000 becarios de la Fundación Telmex en el Auditorio Nacional de la capital mexicana.

Por invitación del rector de la Universidad Autónoma de México (UAM), el Dalai Lama pronunciará un mensaje de tolerancia y diálogo ante estudiantes de ese centro docente.

La falta de actos políticos, que Karam lamentó, ha sido inclusive "aceptada por el propio Gobierno" de México.

"El secretario particular del presidente, César Nava, así nos lo comunicó", agregó Karam, quien sostuvo que el Ejecutivo ha solicitado a diversas dependencias que no reciban al líder espiritual.

Según Karam, hubo una acción de diplomáticos chinos opuestos a la visita.

"Han estado muy activos, el embajador chino hablando con empresarios, con gente de Gobierno, con diplomáticos, intentando hacer lo mismo", indicó.

Ello ha propiciado incluso la retirada de algunos patrocinios que tenía comprometidos la Casa de Tíbet.

"Lo grave de todo esto no es que el presidente no lo reciba, sino que lo haga como resultado de la presión de un gobierno extranjero", se quejó Karam.

El presidente de la Casa de Tíbet aclaró que los trabajos para montar la agenda los hizo el centro que dirige por iniciativa propia, y no a petición expresa del líder espiritual.

Arqueólogos cuestionan la teoría dominante de la llegada del hombre a América

México, 12 ago (EFE).- Arqueólogos de varias naciones cuestionaron hoy en México la teoría de que el hombre llegó por primera vez a América por el estrecho de Bering, a raíz de los hallazgos en este país y en el Cono Sur que apuntan a otras hipótesis, como su arribo en embarcaciones desde Oceanía.

Estas teorías serán debatidas del 18 al 22 de agosto en la capital mexicana, en el marco del IV Simposio Internacional El Hombre Temprano en América, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y que hoy fue presentado por sus organizadores en una rueda de prensa.


"Ya en la época de los conquistadores, el padre Acosta (un religioso) menciona que el hombre debía haber llegado por tierra a América", citó el antropólogo coordinador del evento, José Concepción Jiménez.

Esta teoría se presentó por primera vez con rigor académico en 1937, por el arqueólogo estadounidense de origen checo, Ales Hrdlicka, prosiguió Jiménez.

Según Hrdlicka, la población de América se habría producido desde Asia nororiental durante la última glaciación (Würm), que comenzó hace 100.000 años y terminó hace 12.000.

En este periodo se habría formado en el estrecho de Bering, que separa la península de Kamchatka (Rusia) de Alaska (Estados Unidos) y está salpicado por un grupo de islas llamadas Aleutianas, un puente de hielo y tierra a causa del reducido nivel del mar -90 metros menos que la actualidad- y las bajas temperaturas.

La teoría de Hrdlicka, la que mayor aceptación ha recibido a lo largo de la historia, sostiene que este "puente" habría sido la plataforma utilizada por el hombre para llegar por primera vez a América.

Sin embargo, los últimos avances tecnológicos, en especial la posibilidad de datar huesos humanos con un margen escaso de error con el método del carbono 14, hacen que la comunidad científica ponga en duda la veracidad de lo expresado por Hrdlicka.

"Ahora se habla, con datos muy concretos, de 20.000 años como la fecha en la que los primeros humanos llegaron a América", explicó en la rueda de prensa el antropólogo Gabriel Saucedo, quien precisó que hasta hace algunos años se hablaba de 40.000.

A partir de esa fecha y de los datos aportados mediante esta tecnología, la evidencia es que los restos óseos humanos más antiguos que han aparecido en América están en México y tienen una antigüedad de 12.700 años, recordó.

"Si el poblamiento se hubiera producido a través de Bering, los restos más antiguos aparecerían en Norteamérica. Sin embargo, no es allí donde se han encontrado", destacó Saucedo.

El antropólogo citó otras pruebas que apuntan a la posibilidad de que Bering no fuese ni la primera ni la única entrada en América de seres humanos procedentes de otros continentes.

Entre ellas está el llamado Hombre de Kennewik, localizado en el estado norteamericano de Washington, que tiene una antigüedad de unos 8.000 años y cuyo análisis de ADN reveló que estaba más emparentado con razas europeas que con los indios americanos.

A esto se suma descubrimientos recientes en la Patagonia, que podrían señalar que también hubo seres humanos que entraron al continente por el sur, tras alcanzar sus costas en barca desde las islas de Oceanía.

Con el objetivo de revelar estas incógnitas acudirán al simposio investigadores de México, España, Estados Unidos, Inglaterra y Argentina, entre otros países.

Entre sus ponencias destaca una a cargo del arqueólogo mexicano José Concepción Jiménez, que expondrá los resultados de sus análisis comparativos de cráneos americanos con los de otros continentes, para averiguar su filiación.

Asimismo, la argentina Laura Miotti presentará las últimas fechaciones de huesos efectuada por su equipo en la Patagonia.

'Raza de bronce' por Paco Calderón

'Raza de bronce' por Paco Calderón

El PRI en su laberinto petrolero

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

El PRD y destacados miembros del PRI han mentido deliberadamente sobre la reforma petrolera que el presidente Calderón entregó al Senado para su discusión y dictamen.

Tarde o temprano van a pagar las consecuencias políticas de sus engaños a la población.

De acuerdo con la encuesta levantada por Ulises Beltrán para Excélsior, la mayoría de los priistas están en favor de la iniciativa del Presidente.

Un tercio de los perredistas también se encuentra en favor de la reforma petrolera que presentó el Ejecutivo.

La encuesta no fue telefónica, sino en los hogares, cara a cara, en tres grandes urbes: DF, Guadalajara y Monterrey.

Más de la mitad de los priistas y uno de cada tres perredistas no se han dejado engañar con el cuento de la “privatización”.

Del PRD se entiende que descuiden a sus votantes con tal de torpedear al gobierno de Calderón y agradar a López Obrador.

Pero que el PRI se haya dejado intimidar por la prensa perredista y unos cuantos radicales que todavía se dicen priistas y presente una reformita medrosa, no tiene lógica.

No tiene lógica electoral ni política.

Carece de lógica electoral porque los votantes del PRI están con la reforma, y en ese partido saben que cuanto más han apoyado las reformas mejor les ha ido en las urnas.

Y no tiene sustento ideológico porque no hay tal privatización de Pemex ni se introducen nuevos capítulos para la inversión privada en la industria petrolera.

Lo que se hace con la reforma es cambiar las reglas del juego a la inversión privada que ya existe, para mayor beneficio del país y de nuestra paraestatal petrolera.

En primer lugar se propone que empresas privadas construyan refinerías en México y que con el petróleo que Pemex les entrega produzcan gasolinas y otros derivados y lo vendan exclusivamente a Pemex.

Eso cambia las reglas del juego al sector privado en la rama de refinación.

En la actualidad las empresas privadas, especialmente las grandes transnacionales, participan en la refinación de crudo mexicano, fabrican gasolinas y nos la venden… sólo que lo hacen fuera del país

Cuarenta por ciento de la gasolina que consumimos en México viene de esas empresas privadas que refinan en el exterior.

Allá se crean los empleos. Allá se quedan los impuestos. Allá se desarrolla la tecnología y allá florece la industria asociada a la refinación.

Lo que se plantea en la reforma es modificar las reglas del juego para que esas y otras empresas refinen en México y aquí se queden los beneficios de la producción de petroquímicos que actualmente se van al exterior.

¿Por qué no le parece al PRI ese cambio?

Temen al enojo de algunos de sus insignes militantes que amenazan con la división, aunque ya ni votan por el PRI.

Lo otro que propone la iniciativa es cambiar las reglas del juego a la participación privada en exploración de petróleo.

Actualmente, y desde hace muchísimos años, empresas grandes y medianas participan en exploración sísmica, en interpretación y perforación exploratoria.

A esas empresas se les paga por día, mes o por obra, según el equipo que tengan y el precio es el mismo si sus tareas logran éxito o fracasan.

Lo que plantea la iniciativa es que, de ahora en adelante, a esas empresas privadas se les pague según sus resultados. Es decir, de acuerdo con su desempeño.

¿Por qué el PRI no quiere?

Por miedo a enfrentar a ese núcleo duro de priistas que sólo formalmente siguen en ese partido, pero en la práctica ya están en el PRD.

Por último, el proyecto de reformas propone que el sector privado construya ductos para que por ahí se trasladen productos petrolíferos.

Ya hay participación privada en el transporte de petróleo, diesel, gasolinas y otros derivados.

Las pipas que vemos pintadas con los colores de Pemex en las ciudades y en las carreteras son privadas.

Los barcos que trasladan productos petroleros también son privados.

Ahora la reforma propone que el sector privado pueda construir ductos, para mover por ahí productos petrolíferos.

La diferencia está en que mover esos derivados a través de ductos es diez veces más barato que hacerlo por pipas.

¿Por qué no le gusta eso al PRI?

¿A qué le teme?

Le teme a sus dinosaurios, más que a sus electores, que sí están con la reforma.

Esquizofrenia y responsabilidades políticas

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

La esquizofrenia perredista comienza a sumar costos cada vez mayores a ese partido y, en la misma medida en que se acercan los comicios de 2009 y se comprueba que sus oportunidades electorales quedan muy por debajo de 20%, diversos sectores del perredismo están buscando cómo poner distancia con la estrategia lopezobradorista, aunque no se atreven a exponerlo en público y ello, paradójicamente, les puede aumentar aún más los costos, porque los duros del ex candidato presidencial no les perdonan su “debilidad”, mientras la ciudadanía e incluso los otros partidos simplemente no saben si creerles y si son capaces de cumplir los compromisos que asumen.

El lunes fue un buen ejemplo de ello: mientras que con un optimismo que rebasa cualquier dato duro, Manuel Camacho se felicitaba a sí mismo por el éxito de la llamada consulta petrolera (un nuevo fracaso político, en estados en los cuales se supone que el PRD tiene presencia), anunciaba que el 25 de agosto el Frente Amplio, incluido el PRD, presentará su propuesta de reforma energética para que sea discutida en el Congreso.

Sea buena o mala la iniciativa del perredismo, no deja de ser positivo que se presente una propuesta a discusión. En cualquier lógica parlamentaria, al presentar su propuesta, el PRD está aceptando el debate y asumiendo que su iniciativa, lo mismo que las otras, puede ser aprobada o no, pueden ser incorporados o no parcial o totalmente algunas de sus propuestas a la iniciativa que finalmente salga de comisiones y que deberá ser aprobada por el Senado y luego ratificada por los diputados. En última instancia, de eso se trata la política legislativa. Como para ratificar esa posición, desde días atrás, el líder provisional del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo, se había reunido con Beatriz Paredes y Germán Martínez, presidentes del PRI y del PAN respectivamente, y habían anunciado, los tres, que sacarían adelante una propuesta conjunta.

Pero, al mismo tiempo, otros legisladores, de las corrientes lopezobradoristas, están anunciando que preparan la toma de tribunas si se aprueban reformas “en contra del pueblo de México”. Por supuesto, aunque sean una estrecha minoría, ellos se consideran a sí mismos, como sucede con su jefe político, los únicos depositarios de la verdad y de las verdaderas aspiraciones de toda la sociedad mexicana, aunque representen muy poco y, salvo alguna excepción, jamás se les haya visto realizando algún trabajo legislativo significativo. Algunos dirán que es el reflejo de las diferencias internas en el PRD, otros, que se trata de una estratagema para presionar en la negociación en el Congreso (en otras palabras: si el PRI y el PAN no le dan lo que quieren a las palomas perredistas, los halcones tomarán otra vez las tribunas e impedirán el trabajo legislativo), pero lo cierto es que ello les quita seriedad y acrecienta la desconfianza: porque no es la primera vez que se acuerda, luego de largas negociaciones, algo con un sector del perredismo o del FAP, mientras que otro grupo lo desconoce y los primeros no son capaces de rechazar públicamente a los segundos. Sin ir más lejos, eso ocurrió en abril pasado, cuando se reventó el debate petrolero, al tomar las tribunas mientras Carlos Navarrete estaba negociando en comisiones la misma.

Eso le costó mucho al PRD en todos los terrenos, en el político, el electoral y el legislativo. Pero lo que sucede es que el lopezobradorismo, como ocurrió con la elección interna, con repercusiones que aún están muy lejos de concluir, no está interesado en que el PRD sobreviva y crezca si no es bajo la dirección unipersonal del ex candidato. Esa opción, la de que no sean sus incondicionales quienes dirijan al partido, sencillamente no es negociable para López Obrador y en los hechos lo que está preparando es otra opción a partir del FAP y de sus aliados más cercanos, con el fin de desprenderse del PRD en cuanto las autoridades electorales terminen de aceptar, directa o indirectamente, el triunfo de Nueva Izquierda en las elecciones internas (lo que prácticamente ya ha ocurrido) y, sobre todo, cuando una fracción del grupo parlamentario participe y, en su caso, apruebe reformas petroleras con el PRI y el PAN. Para Nueva Izquierda es difícil, porque si participa, gana ante el electorado, pero perderá (y eso va a suceder más temprano o más tarde) parte del partido que nominalmente hoy dirige y, si se queda en una posición intermedia, pierde aún más, porque sus potenciales aliados sabrán que no pueden confiar en ellos y sus adversarios internos van a seguir tratando de destruirlos. El lopezobradorismo no tiene nada que perder, porque sus cartas no están en el terreno legislativo y, en muchos casos, ni siquiera en el electoral.

La incógnita es qué hará Marcelo Ebrard. Si alguien ha podido comprobar los costos de la locura política del no reconocimiento al gobierno federal ha sido el del DF, el único, por cierto, que ha transitado por ese camino. Operativa y políticamente, es un error que, cada día, con cada problema, se torna más difícil y complejo de resolver e incluso de explicar, para Ebrard. Los casos News Divine y Fernando Martí lo han exhibido y han demostrado su profunda debilidad a partir, precisamente, de esa decisión de no asumir la corresponsabilidad en los asuntos del Estado con el gobierno federal e incluso con las otras entidades. Es verdad que hay contactos y en algunos casos colaboración con las autoridades de la Federación, pero, visto desde la ciudadanía, esa ausencia de reconocimiento se refleja como necedad y lo hace responsable, sin intermediarios institucionales, de todos los conflictos que se le presentan. Ebrard, ya lo hemos dicho, no puede seguir manteniendo una línea que sólo él cree intermedia: sin asumir responsabilidades y definiciones quedará en medio, pero va a terminar abatido por fuerzas mayores que las propias.

¿Y los jueces son de Venus?

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

¿Para qué quiero mis velas, si tú no vienes en mi barca? Florestán

En medio de la actual crisis de inseguridad acentuada por el secuestro y asesinato del joven Fernando Martí, y el reclamo de la sociedad hacia todas las instancias de gobierno, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Guillermo Ortiz Mayagoitia, absolvió al Poder Judicial señalando la responsabilidad del Ejecutivo y del Legislativo por la falta de leyes claras, escasos resultados en la detención de delincuentes y deficiente integración de las consignaciones.

Con esto, se da el primer deslinde de un poder al reclamo social contra la inseguridad, desmarque que no es compartido por la misma sociedad que ve en los jueces parte del problema.

El presidente de la Corte desdeña la percepción popular, documentada en miles de resoluciones judiciales que lo contradicen y cuando el combate a este problema no permite autoabsoluciones ni visiones parciales que tiran la piedra al tejado del vecino.

Es un entramado que va de las policías a las leyes, pasando por las instancias de procuración y las de impartición de justicia y el sistema penitenciario.

La suma de estos factores arroja el resultado de inseguridad en el que sobrevivimos, y no hay espacio para que uno de esos factores salga a decir que ellos no y los otros sí, cuando la responsabilidad es de todos.

El presidente de la Corte tiene razón cuando menciona la falta de leyes claras, las escasas aprehensiones de delincuentes y la mala integración de los expedientes por parte de los ministerios públicos, pero queda corto al desconocer la responsabilidad que en el plano del conflicto tienen los jueces.

Desconozco los motivos que llevaron a Ortiz Mayagoitia, un hombre sensato, a hacer esta exculpación de los suyos, pero habrá tiempo para que salga a matizar y asumir la parte de la responsabilidad que le corresponde a esa instancia que no se limita a la Suprema Corte, a la que él parece hacer sinónimo del Poder Judicial.

Retales

1. BANXICO.- A pesar de la oposición de las autoridades financieras del gobierno federal, Guillermo Ortiz mantiene su decisión de anunciar, pasado mañana, el alza de un cuarto de punto en las tasas de interés, con lo que pasarán a 8.25 por ciento, la segunda en menos de un mes;

2. POLITO.- Se ha dicho que el general Sergio Aponte Polito fue removido de la Segunda Región Militar por denunciar a los cómplices del narcotráfico, cuando él sabe que fue por el disparo que hizo en un restaurante y que luego endosaron a un ex jefe policiaco. El 20 de noviembre pasa a retiro; y

3. PRELIBERACIONES.- Marcelo Ebrard debería meter mano a la oficina de su secretaría general, a cargo de José Angel Dávila, donde Maria Elena Morera denuncia que han preliberado a 240 secuestradores y que el justificante es el dinero. ¿Porqué no mirar?

Nos vemos mañana, pero en privado.

Política y delito: ayuda de memoria, 2

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

El año de 1976 Arturo Durazo Moreno es nombrado jefe de la Policía de la Ciudad de México. Lo nombra su amigo de infancia, José López Portillo, el nuevo Presidente de México. Ese año se sabe en el gobierno mexicano que una corte de Miami ha dado curso a una acusación contra Durazo por importar cocaína a los Estados Unidos.

En esos momentos Durazo Moreno es jefe de seguridad de la campaña del candidato presidencial, José López Portillo. Durante años ha estado al mando de la Policía Judicial Federal en el aeropuerto de la Ciudad de México.

Desde 1960, según los acusadores, un socio neoyorquino de Durazo, Antonio Botano, paga a Durazo para asegurar el libre paso de sus “correos” por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Según los investigadores, el modus operandi del aeropuerto es sencillo en su laberíntica impunidad:

Durazo informa al comandante de la policía judicial encargado del aeropuerto de la llegada de un correo en vuelo de Avianca procedente de Bogotá, Colombia.

El comandante avisa al jefe de Seguridad, éste al jefe de Migración y éste a dos oficiales, uno de los cuales recibe el vuelo, conecta al “correo” y obtiene la petaca antes de llegar a Aduanas. Luego entrega la petaca a un enviado de Durazo que la espera en un lugar convenido fuera del aeropuerto.

Para mostrar resultados al público, la mecánica adquiere esta variante: Durazo informa al comandante de la llegada de tres “correos” de heroína en vuelo de Panam, procedente de Buenos Aires. El Correo 1 trae tres kilos de heroína, el Correo 2 un kilo, el Correo 3 doce onzas.

Uno de los correos debe ser detenido. Se escoge al Correo 3, que sólo porta 12 onzas. El comandante avisa al jefe de Seguridad, éste al de Migración, éste a los oficiales migratorios, uno de los cuales espera el vuelo, identifica a los correos, habla con ellos y los presenta a sus compañeros.

Los documentos del Correo 3 no son sellados por los oficiales migratorios: debe pasar a inspección. Los documentos de los Correos 1 y 2 sí son sellados, y logran salir sin contratiempo de las aduanas. Los espera fuera del aeropuerto el enviado de Durazo para recibir sus cargamentos.

El Correo 3 es revisado y su contrabando descubierto, lo que permite demostrar al día siguiente, ante la prensa, que la Policía Antinarcóticos del aeropuerto cumple su trabajo.

Así empieza la historia, y así sigue, hasta hoy: cosas de contrabando y policía, indignas de la atención de un estadista.

Pekín

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Con la justa olímpica llegando casi a media jornada, los atletas mexicanos han intentado colocarse lo más cercanos a los primeros lugares.

Apenas ayer Paola Espinosa y Tatiana Ortiz daban a nuestro país, y como recompensa a su trabajo, una medalla de bronce en materia de los clavados sincronizados, la primera para México.

Del lado opuesto, el de los menos afortunados, Deyanira Angulo (bádminton), Susana Escobar (400 metros combinados en natación) y Moisés Aldape (ciclismo) fueron eliminados al día siguiente de haberse iniciado Pekín 2008.

A esta lista se le suman otros seis atletas, quienes han visto que su esfuerzo no ha sido suficiente, porque también, sin duda, el apoyo recibido tampoco ha sido el necesario.

Mientras estos atletas intentan colocarse en alguna lista de popularidad, los responsables de darles el máximo apoyo se conforman con decir que se está haciendo lo posible y que, en todo caso, esa medalla es un aliciente para los atletas que aún no entran en la competencia.

La medalla de bronce de las clavadistas mexicanas llega como una bocanada de aire fresco ante una delegación olímpica que sale de nuestro país con la mera convicción de hacer todo lo posible a pesar de los pronósticos con los que viajan a China.

Durante la final de los clavados sincronizados en la plataforma de diez metros, donde se obtuvo el bronce, estuvieron presentes y paseándose cuales frescas lechugas, Carlos Hermosillo, director general de la Conade, y FelipeEl TibioMuñoz, presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM).

Era evidente que no podían perder reflector ante este único triunfo de quienes lograron subir al pódium, afortunadamente, pues este era una de las medallas que el COM tenía contemplada desde la partida de nuestro país de la delegación de deportistas.

Y es que, siendo muy optimistas, los dirigentes del deporte nacional, habían anunciado que lo máximo de preseas con las que México podría contar serían ocho; pero eso siendo muy positivos, porque el Comité Olímpico Internacional pronosticó sólo una presea olímpica para nuestro país.

Hace cuatro años, en Atenas 2004, habían sido siete las medallas que se esperaban, de ellas, sólo se obtuvieron cuatro. Con el cambio de gobierno, llegaron algunos relevos a las organizaciones deportivas y, con ellos, muchos deseos y, sobre todo, promesas de apoyo para los atletas que representan a México en competencias mundiales.

Apoyo que, evidentemente, no llegó como lo anunciaron; a eso le debemos, según ella misma lo dijo, la despedida de las pistas de Ana Gabriela Guevara y ahora también los resultados que el país está dejando en la lejana China.

Y aunque a la justa olímpica aún la faltan varios días, seguramente veremos a más atletas mexicanos intentando posicionarse en el medallero, pero, sin duda, también seguiremos viendo a las autoridades del deporte nacional, como a FelipeEl TibioMuñoz, aprovechando el viaje a China para pasearse pa’arriba y pa’abajo y posar para la foto con la señora y disfrutar de los Juegos mientras los deportistas de la organización que él dizque dirige hacen lo poco que pueden con lo poco que les da.

Caramba, ¡ni para uniformes decentes!

Pero, desde luego, las autoridades deportivas no escatiman ni en sus hoteles ni en sus comidas ni en su shopping y sus recuerditos…

En una de ésas, El Tibio, corrupto como se ha dicho que es, consigue algunas medallitas pirata (made in China) para entregar cuentas de su deplorable desempeño…

La impronta del caso Martí

Mauricio Merino
El Universal

¿Hasta dónde llegará la impronta del caso Martí? Ese caso ha destapado la indignación colectiva por muy distintas razones. Los asesinos emitieron varios mensajes: el primero es que nadie está a salvo, sin importar su posición social, las influencias o el dinero que tenga; el segundo es que las policías no sólo resultan inútiles frente al poder de los criminales, sino que además pueden ser cómplices; el tercero es que la impunidad y la corrupción amenazan todos los días nuestra vida. El cuarto y definitivo es que estamos indefensos ante la delincuencia: el gobierno mexicano no ha logrado derrotar al poder fáctico más violento de todos.
No obstante, existe el riesgo de que esta nueva crisis de seguridad se convierta en una nueva arma de uso para que los líderes políticos se acusen unos a otros, mientras los criminales hacen fiesta. Para conjurarlo, todas las propuestas valiosas para abrir la puerta a la vigilancia social, a la defensa común frente a la delincuencia y a la eficacia de las leyes y las instituciones deben ser bienvenidas.

Tengo para mí que lo peor que podría sucedernos es que asistamos, una vez más, a una suerte de competencia entre líderes y partidos que acabe anulando todas las ideas en curso.

Es cierto que la iniciativa del Presidente para castigar con cadena perpetua a los secuestradores suena como algo inútil y demagógico, mientras la impunidad siga reinando y los delincuentes no sean capturados ni procesados ni condenados con éxito. Pero también es cierto que hay otras propuestas previas de reforma a la administración de justicia esperando turno desde hace meses.

Por su parte, el cambio total de la Policía Judicial del DF no resolverá nada, quizá, mientras los expulsados encuentren sitio en el crimen organizado y los nuevos policías vuelvan a ser protegidos por la corrupción y la prepotencia. Pero la propuesta del jefe de Gobierno del DF añade una creciente participación de los ciudadanos que no debe ser desdeñada.

Y es verdad, en fin, que la coordinación entre la Federación, los estados y los municipios en esta materia avanza con pies de plomo, mientras las organizaciones criminales lo hacen con alas. Pero esa propuesta es mucho mejor que la dispersión que caracteriza a la mayor parte de las policías estatales y municipales.

Es urgente revisar las bases del federalismo en esta materia, pues la fragmentación de la capacidad de respuesta del Estado solamente ha beneficiado a los delincuentes. Y es urgente también utilizar las tecnologías de información de manera pública e intensiva.

En cambio, hay que evitar que la situación sirva para dotar de mayor impunidad a las policías y a los ministerios públicos. Ya llueve sobre mojado cuando se dice que los cuerpos destinados a salvaguardar la seguridad de los ciudadanos se han convertido en sus enemigos. De modo que no debe pasarse reproche a quienes prefieren no formular denuncias, ni apurar el trago amargo de tratar con autoridades corruptas. Los malos están en los dos frentes.

Pese a todo, estamos ante una nueva oportunidad de reconstruir de verdad la seguridad pública. Pero hay que entender que el Estado no es la organización de las policías, ni mucho menos de su capacidad para actuar libre e impunemente, sino la organización de los ciudadanos que quieren convivir en paz y compartir la garantía de una identidad nacional. Es hora de abrirle la puerta a la gente para que, con la ley en la mano, pueda emprender la defensa colectiva de su derecho a la vida.

El exilio del miedo

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

¿Es el actual el peor momento en cuanto a secuestros en México? Sí, porque el problema parece estar fuera de control y los ciudadanos están aterrados: qué puede ser peor. No, porque hay al menos un antecedente para pensar en tiempos más sórdidos.

María Elena Morera, presidenta de México Unido Contra la Delincuencia, ha dicho en estos días que la crisis más grave se vivió hacia 1997. Pocos la escuchan. Además, se publican, como si fueran inéditas, historias de mexicanos que huyen del país por la inseguridad.

El 26 de octubre de 1998, la naciente revista MILENIO publicó como tema de portada un trabajo titulado “El exilio del miedo”. El reportaje fue de Gabriela Aguilar.

Escribí la introducción: “Fue en 1998 cuando la gente de dinero comenzó a irse de México ante el terror de ser víctima de un secuestro. Cientos de familias libanesas y judías, cientos de ejecutivos y cada vez más figuras públicas huyeron del país para salvarse y poder dormir en paz. Siete por ciento de los textileros y de los principales manufactureros huyeron a La Jolla, a Newport Beach, a San Antonio, a donde pudieron. Formaron la generación del único exilio mexicano del siglo XX, el exilio del miedo, el fruto de nuestra singular guerra civil cotidiana”.

Según Kroll Associates, México era segundo lugar en secuestros en América Latina: mil 450 casos reportados en 1996, contra 3 mil 600 de Colombia.

La plaga de secuestros, pues, depreda desde hace al menos década y media. Desde entonces hay diagnósticos de los gobernantes. Promesas. Ineficacia. Complicidad de las policías.

El 98: herencia de Salinas de Gortari y años de Zedillo. Gobernaba ya el PRD en la capital. Luego vendrían Fox y Calderón. Todos estériles, perdidos en nuestro laberinto de horror.

El diálogo imposible

Ivonne Melgar
Retrovisor
Excélsior

El diálogo no está de moda. Se solicita, se propone, se pide, pero no se practica. O, mejor dicho, su ejercicio en la vida política no se ve. Sabemos que existe, pero está penado aceptarlo abiertamente.

Y esa idea parece permear todo lo público. Por lo tanto, tampoco los conciliadores están de moda. En teoría, son requeridos y apreciables. En los hechos, sin embargo, causan bostezo, aburren, no dan rating.

El asunto es verificable en el reality show en curso, donde el personaje más aplaudido resulta ser la señora rijosa, la que reparte a todos el mismo deseo: que se los cargue el payaso.

La tendencia se sostiene en los montajes políticos de pretendido debate, como los foros sobre la reforma petrolera en el Senado. La nota, el micrófono, la cámara, la atención pues, no es para quién formula la mejor propuesta o intenta pegar en una sola las coincidencias de tirios y troyanos. El estelar se lo lleva el gritón, el que mejor descalifica, el de la frase bélica.

Esto es así, porque también los medios de comunicación son parte de esa lógica, manifestándola en tres aspectos determinantes para la vida pública. De un lado, la prensa, la televisión y la radio —porque en esto ya no hay niveles ni distinciones— son practicantes de esa visión desdeñosa del diálogo, en tanto la noticia es el pleito.

Hay algo más grave aún en las otras dos expresiones. Internamente, en los medios existe por el momento una premisa: el éxito de los moderadores, los conductores, las estrellas pues, radica en el grado de estridencia del personaje. Cuanto más intolerante, mejor. El entrevistador dialogante no vende, no importa. Se busca a los gritones, a los desafiantes, a los que pegan en la mesa e interrumpen, a los que llevan al paredón a sus interlocutores, a quienes se han creído el papel de inquisidores en el mediático tribunal del santo oficio.

Es decir: el diálogo aceptado, el posible, el que se registra para la historia política, es el que pasa por los medios de comunicación a través de acusaciones, señalamientos y mensajes cifrados.

A ese remedo de diálogo que no es un diálogo, sino una suerte de indirectas, se reduce el intercambio de ideas públicas de nuestra vida pública.

“Me espían”, se queja Manlio Fabio Beltrones, un hombre determinante para la suerte del proyecto gobernante de Felipe Calderón.

Y detrás de la queja hay una serie de reclamos implícitos, en torno a los cuales sobrevive el deporte de la especulación. “Mi gobierno no espía y respeta a los jefes parlamentarios”, responde el Presidente.

Es un teatro mediático. Muchas veces, en privado, Calderón y Beltrones platican, pactan, diseñan jugadas. Eso, sin embargo, queda en el terreno de lo íntimo, acaso en el plano de la seguridad nacional.

Puede reclamarse opacidad. Y señalar que esa discreción raya en la discrecionalidad. Lo cierto es que lo sucedido en los últimos años acaba dándole la razón a quienes optan por el sigilo.

Porque el diálogo en serio, con las cartas sobre la mesa, es visto como una transa, un soborno, una abdicación.

La herencia es dura. Porque la idea de que no se vale sentarse a negociar el curso del poder, de su ejercicio y su reparto, viene del sexenio de Carlos Salinas, cuando se acuñó el término de la “concertacesión” como sinónimo de sucio acuerdo en lo oscurito entre el gobierno y la oposición, entonces la del PAN. De manera que en los hechos, los políticos nos recetan simulaciones de diálogo y se guardan para sí los intercambios reales.

El mismo Calderón ha declarado ya un par de veces que no le gusta adelantar vísperas. Y así actúa él, su gente y su gobierno: está prohibido cacarear en público, lo que todavía no se amarró en privado.

La lección del foxismo igualmente fue dura: cualquier anuncio de acuerdo, de Los Pinos o de algún secretario, pronto era negado o reventado en el diálogo público que se registra en los medios.

En aquel entonces, Elba Esther Gordillo declaró que llegaba a la Cámara de Diputados para sacar adelante las reformas que el país requería. Era una aliada de Vicente Fox y como tal se presentaba. Eso le costó la coordinación en San Lázaro y hasta su pertenencia a la dirección del PRI. La reventaron.

Con ese antecedente, al margen de las fobias personales, la más poderosa de las políticas mexicanas sólo se reúne con la secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota, la más avezada del gabinete en estas materias de negociación, si está garantizado el secreto.

Ninguna de las dos quiere publicar sus tratos, indispensables ya no digamos para la reforma prometida, sino para el funcionamiento del sistema escolar. Se ven y muy seguido, dialogan, con rispidez de por medio, claro, pero lo hacen cotidianamente y siempre bajo el entendimiento de que su entendimiento no puede ser cosa pública. Y, mientras ellas pactan, los medios y sus comunicadores recurren al irresistible recurso de anunciar que no pueden verse ni en la tele. Es un asunto que vende, sí. Pero también es una pantalla que abona en la ignorancia sobre el contenido de las decisiones del poder y, al final, distrae y le abre paso a la institucionalidad de la no rendición de cuentas.

En lo personal, no las culpo. ¿Qué pasaría si la cobertura de la SEP se convierte de pronto en el registro de cómo Elba Esther y Josefina avanzan en el cabildeo de cómo habrá de medirse la calidad y el pago a los maestros cumplidos? No se necesita un oráculo. La negociación acabaría rehén de unos medios y unos comunicadores ávidos del fracaso de ambas.

Por eso ahora el guión público nos proyecta una supuesta tensión permanente entre el panista gobernante y el priista más poderoso del Senado. Me enternece mucho a veces la ingenuidad con la que desde la prensa reportamos las palabras supuestamente envenenadas del coordinador de los tricolores en esa cámara contra Calderón. Pero ni hablar, es una forma de alimentar el círculo vicioso: los medios así lo quieren, los políticos así aprendieron a jugar. Y los ciudadanos, bien, gracias.

De momento, quien esto escribe toma descanso. Nos encontramos el próximo 23 de agosto.

Inseguridad: kryptonita política

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

En los cómics de Superman, la kryptonita es un mineral que debilita al superhéroe. De hecho, puede morir si permanece expuesto durante mucho tiempo a ella. En el mundo real, el tema de la inseguridad es una especie de kryptonita para los políticos. Cuando la percepción de inseguridad crece en la opinión pública, la imagen de los gobernantes se deteriora y puede llegar a “matarlos”, políticamente hablando. En México el proceso de debilitamiento de las principales autoridades del país ya comenzó.

La más reciente encuesta telefónica de Ulises Beltrán, levantada el 6 y el 7 de agosto, indica cómo se han incrementado las percepciones de la inseguridad en México. Tan sólo un dato: cuando se le pregunta a la gente si cree que ha aumentado o disminuido el problema de los secuestros comparado con el sexenio pasado, 58% responde que ha aumentado, dos puntos porcentuales más que lo que contestó la población nacional en 2004 cuando se organizó la gran marcha ciudadana en contra de la inseguridad.

La percepción de una inseguridad generalizada ha afectado la imagen del Presidente. Cuando se le pregunta a la gente si “en general, ¿está usted de acuerdo o en desacuerdo con la manera como está gobernando el presidente Felipe Calderón?”, 61% responde que está de acuerdo. Es un número razonablemente bueno. Sin embargo, constituye una caída de cinco puntos porcentuales si se le compara con la respuesta de julio, lo cual deja al Presidente en los mismos niveles de aprobación que cuando tomó posesión en 2006. Más aún, en la encuesta de agosto, hay 32% de encuestados que dijo estar en “desacuerdo” con la manera de gobernar del Presidente. Es la cifra más alta en lo que va del sexenio.

En la encuesta de Beltrán se le pregunta a la gente: “¿Usted cree que el gobierno tiene las riendas del país o las cosas están saliendo de su control?” Cuarenta y seis por ciento de la población nacional opina que el gobierno sí tiene las riendas pero hay 45% que dice que no. Se trata del nivel más bajo de percepción de control que trae Calderón desde cuando comenzó su sexenio. Y la mayoría de quienes piensan que el gobierno no tiene las riendas es porque no ha logrado controlar la inseguridad.

La encuesta también indica un desgaste en la opinión pública por la guerra en contra del crimen organizado. Beltrán pregunta: “¿Está de acuerdo o en desacuerdo con la manera en que el presidente Calderón está manejando el combate a la delincuencia?” Dice el reporte del encuestador: “El caso del asesinato del joven Fernando Martí provoca una fuerte disminución en el nivel de acuerdo con la manera como el Presidente está manejando el combate a la delincuencia (baja de 76% a 68%)”.

Último dato. El encuestador pregunta: “Con lo que usted ha visto o escuchado de la situación de la inseguridad y la violencia actualmente, ¿le parece a usted que el gobierno del presidente Calderón ha sido rebasado por el crimen organizado o tiene capacidad de mantener el control?” En abril de este año, 65% decía que el gobierno tenía la capacidad para mantener el control. Para agosto, sólo 40% pensaba así, mientras que 55% opinaba que el gobierno se encuentra rebasado. Es la primera vez desde cuando comenzó el sexenio que la percepción negativa supera a la positiva.

Conclusión: como la kryptonita para Superman, el tema de inseguridad está debilitando la imagen del presidente Calderón en la opinión pública. Por cierto, esta kryptonita está afectando aún más al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, de lo cual hablaré mañana.

Carta a Martha Delgado

Marielena Hoyo Bastien
producciones_serengueti@yahoo.com
Animalidades
La Crónica de Hoy

PEDAGOGA MARTHA DELGADO PERALTA, SECRETARIA DE MEDIO AMBIENTE DEL GOBIERNO DEL D. F.
P R E S E N T E

Estimada Martha:

Aunque con un terco retardo de más de un año desde que personalmente te lo hice saber y te negaste a escuchar, obligando con ello a La Crónica ha demostrarte con amplios reportajes y gráficas la serie de irregularidades que estaban sucediendo en los zoológicos capitalinos, particularmente en el de San Juan de Aragón, por fin abriste bien los ojos que de por sí tan grandotes tienes, para dar el paso. Así pues, ya está dado el ¿cambio? administrativo en la Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre de la Ciudad de México.

Con el paso del tiempo pudiste constatar, entonces, que insistirte aquella tarde en tan urgente necesidad no era cuestión personal y mucho menos de venganza. Y eso que para la ocasión sólo te previne sobre lo que pasaba en el zoológico ubicado en la Delegación Gustavo A. Madero, como mera réplica —supongo— de lo sucedido en las otras dos instalaciones zoológicas. Bien. Ahora tenemos al frente de tan honrosa y amplia responsabilidad a mi querido José Francisco Bernal Stoopen, médico veterinario egresado en 1987 de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco y según tengo entendido, con estudios de Maestría y un Doctorado en Conservación de Fauna Silvestre por la Universidad de Texas, persona, además, a quien conozco desde que decidió realizar su Servicio Social en el Zoológico de Chapultepec —hace muuuchos años— justo cuando la Institución estaba a mi cargo y donde tiempo después también se desempeñó como Director, aunque por muy breve período. Se trata pues de alguien con reconocidos conocimientos profesionales y suficientes para el puesto que ocupa desde el pasado día primero y que también ha demostrado tener el valor que se requiere para defender el bienestar de los animales aún en contra de la misma ¿autoridad? que supuestamente debe protegerlos. Para más, es de buena cuna, lo que me ha permitido mantener un cordial vínculo con él en todas las posiciones que ha ocupado y desde las que lo he visto luchar denodadamente a favor de la fauna, no sólo a nivel nacional sino también desde diferentes lugares del extranjero a dónde acudió para mejorar su preparación. Como verás, querida Martha, se trata de un hombre respetuoso, agradecido, paciente (con sus limitaciones) pero más que nada con valores y conocedor del tema para el puesto que se le designó a partir de su competente currículum, pero que por lo mismo requerirá de toda tu confianza y de plena libertad para ejercer. No lo obligues entonces a tener complicidades políticas, ni a cumplimentar compromisos, que no son lo suyo. Déjalo actuar. Permítele seleccionar con quién trabajar para que te dé óptimos resultados. A lo mejor, inclusive, se queda con la misma gente que estás disponiendo que permanezca al frente de los zoológicos o en otros puestos menores pero…

Leo con desconcierto que lejos de darle esa oportunidad, que más que para él resultaría benéfica para los zoológicos, para los animales, sus huéspedes obligados, ya declaraste al periódico Reforma que “los cambios no afectarán a los actuales titulares de los zoológicos de Chapultepec, San Juan de Aragón y los Coyotes”… pregunto entonces si te malinterpretó el autor de la nota del mismo diario para el que escribes o si sacó de contexto tu declaración un periodista, por cierto, aficionado a destacar a conveniencia los cambios de personal en los zoos capitalinos. Y es que, insisto, si no permites que Pepe entre con toda la fuerza, permitiéndole llevar a cabo una estricta y puntual revisión por cada una de las Instituciones, removiendo a quien corresponda, proyectando a quien sea útil y seleccionando caras y condiciones nuevas, el cambio no funcionará. De verdad. Quitar solamente algunas de las antiguas cabezas no será suficiente y hará inútil cualquier esfuerzo. Hay por doquier personal muy mañoso, ladrón y negativo en los puestitos de mandos medios, por ejemplo. Quieres modernizar los zoológicos, ponerlos a la par de los del gran mundo y sin embargo comienzas poniendo limitantes personales de entrada.

Por otra parte, te quejas públicamente del costo de los zoológicos y sin embargo mantienes en ellos una carga administrativa que no requieren y que los está ahogando. Tienen ahora un enorme cuerpo burocrático que se creó para ellos mismos, el grupo de médicos veterinarios que removiste y que no representó ningún bienestar para la fauna. O… ¿Dónde están esos logros? Se creo una Dirección General y de ahí otra para cada zoo y su correspondiente suplente. Así no hay empresa que aguante. Menos un ente público y ¿gratuito? como son los zoológicos que…

Supuestamente tienen desde hace muchísimos años un presupuesto propio y acorde, además de las “entraditas” que se buscan subrepticiamente pues, según reciente nota aparecida en el Excelsior, cobras por unos mapitas que produce el Consejo Nacional de la Fauna (¿sabes el origen cazador de esta organización?) y hasta por entrar al baño… ¡todo un abuso! del que ¡no estabas enterada!, cuando eres —oficialmente— la responsable de “administrar, coordinar y supervisar la operación y funcionamiento de los zoológicos del D. F.” que, por otra parte…

¡Chispas!, se me termina el espacio. Seguiré escribiéndote la semana entrante o la que sigue porque… la diputada Rebeca Parada de Nueva Alianza mandó una Iniciativa de Reformas a la Ley de Protección a los Animales del D. F. que… ¡hay nanita!...

PÁRENLA DIPUS, PORFA.

Atentamente:

María Elena Hoyo

Realineamiento internacional

Ricardo Pascoe Pierce
Analista político
ricardopascoe@hotmail.com
El Universal

La invasión de Georgia a Osetia del Sur y Abjasia este 8 de agosto, primero, y la invasión de Rusia a Georgia como respuesta, después, evocan el asesinato del archiduque Ferdinando que precipitó el inicio de la Primera Guerra Mundial. La actual coyuntura nos debe recordar cuán interrelacionado e interdependiente está nuestro mundo.
EU ha estado procurando aliados cuyos países colindan con la actual Rusia. Georgia y Ucrania son dos de esos aliados, al igual que Polonia y la República Checa. Promueve la incorporación de Georgia, especialmente, a la OTAN, en un paso que daría a EU una “relación especial” con un país por cuyo territorio pasa el estratégico oleoducto BTC (Bakú-Tbilisi-Ceyhan): de Azerbaidján (Bakú) atraviesa Georgia (Tbilisi) y arriba al puerto turco de Ceyhan, en el Mediterráneo. Junto con ello, la administración de EU ha querido emplazar una red de misiles en países fronterizos con Rusia, aunque niega su utilidad ofensiva contra ella.

La UE ha seguido una política un poco más dispersa frente a Rusia, pues sus intereses económicos no necesariamente coinciden con las visiones estratégicas en su interior. El presidente francés Sarkozy está en Moscú procurando un cese al fuego en Georgia, mas no un retiro de las tropas rusas de ese país. Parte de la UE defiende sus empresas petroleras en la zona, pero otra, la alemana, ve por un interés estratégico distinto. Al parecer el Vaticano tiene que ver con la construcción de una “tercera alianza” en Europa occidental y oriental. Ratzinger ha impulsado la reunificación de la Iglesia católica en todas sus expresiones mundiales: los ortodoxos de Rusia, los anglicanos en Gran Bretaña y hasta iglesias dispersas de África. Pero la alianza estratégica pudiera conformarse, entre otras rutas, por la unificación de los rusos ortodoxos y el Vaticano, para consolidar un nuevo eje Roma-Berlín-Moscú.

Es un eje destinado, entre otras cosas, a oponerse a la continuada, pero mermada, hegemonía de EU en el mundo. Surge con la idea de que su poderío militar e industrial va en declive y que ha llegado la hora de sustituirlo con otros ejes y fuerzas, incluso con otros intereses religiosos que no sean los del protestantismo. La religión es un nuevo punto de encuentro/desencuentro en el mundo, guiado por intereses económicos y de un pensamiento hegemónico.

Hay, en curso, un realineamiento de las grandes alianzas regionales y mundiales. México tendrá que definir una estrategia para insertarse con oportunidad e inteligencia en ese concierto mundializado.