agosto 15, 2008

Gobernators

La Imagen
La Crónica de Hoy


Vestidos con atuendo de la cinta Terminator, protagonizada por Arnold Schwarzenegger , actual gobernador de California, los diferentes mandatarios estatales posan para la fotografía en la XXVI Conferencia de Gobernadores Fronterizos, ayer, en Los Ángeles, California. De izquierda a derecha, Jose Guadalupe Osuna Millán, de Baja California; Humberto Moreira, de Coahuila; Rick Perry, de Texas; Schwarzenegger; José Natividad González Parás, de Nuevo Leon; Janet Napolitano, de Arizona; y Eduardo Bours Castelo, de Sonora. Foto: EFE

'Esa foto...' por Paco Calderón

Mexicanators

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Con motivo de la XXVI Conferencia de Gobernadores Fronterizos, el estado de California, en Estados Unidos, preparó una de las mayores celebraciones al más puro estilo de los Premios de la Academia. El año pasado, Arnold Schwarzenegger prometió una reunión con estos gobernadores de los estados de México y los de su país, que marcara historia e hiciera ruido por toda la región y, justo en estos días, los mandatarios de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, California, Arizona, Nuevo México y Texas se encuentran ya en Hollywood, para asistir a este encuentro.

Ayer, los jefes de gobierno de esos estados se reunieron con Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación de México, Michael Chertoff, del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y el famoso actor, gobernador y republicano Arnold Schwarzenegger.

Y justo en el encuentro con este último, los gobernadores decidieron unirse a la causa de aquellos que luchan contra el crimen, contra robots que atentan a la paz mundial, al menos por un segundo. Los asistentes se tomaron la fotografía del recuerdo con el governator, los mexicanos se transformaron en “mexicanators” enfundados en ropa de piel y lentes oscuros, hasta motocicleta y toda la cosa. Arnold, acostumbrado a los reflectores, posó como toda una estrella con ellos.

Y vaya que sabe Schwarzenegger atender a sus invitados o por lo menos tiene toda la intención; ayer, un poco alejados de los acuerdos y las pláticas de los temas que los llevaron a la reunión, el governator “agasajó” a los mandatarios con la proyección de la película La Momia, todo un clásico. También les preparó una recepción con alfombra, en este caso verde, y toda la cosa, para que sientan el poder y los aires hollywoodenses.

La reunión tiene como objetivos abordar el tema obligado: migración, además, se hablará del cuidado del medio ambiente, el tráfico de personas, así como acerca deagua, agricultura y ganadería; firmarán acuerdos que les permitan trabajar en conjunto, para conocer los usos, costumbres y armamento con que opera la delincuencia de esa región, con miras a poder hacerle frente de una manera más eficaz y reducir el número de ejecuciones.

Actualmente los estados fronterizos trabajan sobre esto, pero cada uno del lado de la frontera que les corresponde, lo que esperan es que haya un intercambio de información que les permita actuar contra las organizaciones delictivas que trafican con personas, droga y armas.

Y con esta agenda tan bien armada, los gobernadores se reunirán una vez más, con el fin de intentar llegar a acuerdos que cumplan con lo mínimo para ambos países. Por un lado, en cuestión migratoria, las entidades federativas mexicanas esperan que las políticas de Estados Unidos en esa cuestión no se hagan más rígidas y, por el otro, hablando de otro tema de vital importancia, ambos lados de la frontera esperan, ahora sí, de una vez por todas, tomar el control y ser quienes marquen la pauta a las organizaciones delictivas.

Esperemos que el resultado de la reunión sea algo posible y no se quede en un mero show hollywoodense, de esos que les salen tan bien.

Los estados mexicanos esperan que las políticas migratorias de EU no se hagan más rígidas y ambos lados de la frontera desean, ahora sí, de una vez por todas, tomar el control y ser quienes marquen la pauta a las organizaciones delictivas.

Política y delito: ayuda de memoria, 4

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

En 1982 el gobierno de Miguel de la Madrid depura de un tajo la policía cerrando la Dirección de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia. Quiere separar el crimen del gobierno, la política del delito.

Pero son los albores del auge del narcotráfico en México y el crimen y el delito se meten a la casa del gobierno por las ventanas de su policía política, la Dirección Federal de Seguridad.

El mercado de la cocaína ha cambiado. Las rutas tradicionales del Caribe están deshechas. Desde fines de los setentas, los barones colombianos buscan nuevos caminos hacia la gran nariz de Norteamérica.

Nadie hay tan preparado en México para eso como Miguel Ángel Félix Gallardo, un antiguo policía de Sinaloa, ex custodio del hijo del gobernador Leopoldo Sánchez Celis, contrabandista de goma de amapola y mariguana, que ha montado una red de distribución hacia el suroeste de Estados Unidos.

Félix Gallardo pone su red de paso al servicio de la cocaína. Poco después mueve al norte tanta cocaína como el Cártel de Medellín, tiene dos bancos, una flotilla aérea, una red telefónica, está montando sus propios laboratorios y extendiendo su red a Europa.

En 1982 la Drug Enforcement Agency (DEA) organiza la Operación Padrino para rastrear a Félix Gallardo. Descubre entonces que los padrinos del Padrino han sido los comandantes de la Federal de Seguridad.

En 1986, la DEA recluta un informante que ha trabajado en la Federal de Seguridad entre 1973 y 1981. Ha sido contratista, consejero de finanzas y proveedor de armas de Miguel Nassar, cabeza de la Federal de Seguridad.

Según ese informante, a mediados de los años setenta, cuando las bandas de Sinaloa se hacen la guerra unas a otras, además de la guerra que tienen con la policía y con el ejército por la Operación Cóndor, dos comandantes de la Federal de Seguridad van a ver a Félix Gallardo.

Le aconsejan cuatro cosas: 1) Poner fin a su guerra intestina, 2) Montar una base de operaciones en Estados Unidos, 3) Salir de Sinaloa, 4) Guarecerse en Guadalajara.

La DFS presenta a los narcos con la gente influyente de Guadalajara. Les buscan casas, les asignan guardaespaldas. “Los traficantes”, escribe Elaine Shannon en su libro Desperados, “aportan la fuerza y la sangre. La DFS aporta la inteligencia, la coordinación y la protección contra otras agencias de gobierno”.

Es el año de 1985. Policía, política y delito han empezado a tener más sociedad y mejor negocio que nunca.

El tesorito y los particulares

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Los empresarios mexicanos consideran que las iniciativas presentadas hasta ahora en materia energética son insuficientes para que México aproveche cabalmente la riqueza de su petróleo. “Si se aprobara la reforma propuesta por el Ejecutivo, o aquella presentada por el PRI, la cual es más restrictiva que la del Presidente, seguiríamos teniendo uno de los regímenes más cerrados del mundo en materia petrolera”, sostienen.

La postura viene contenida en el documento del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado que Armando Paredes, titular del Consejo Coordinador Empresarial, y Héctor Rangel Domene, director del CEESP, entregaron a los senadores del PAN el pasado miércoles, con la petición de mantenerlo en reserva, hasta que sea entregado a las bancadas del PRI y el PRD.

Arsenal, sin embargo, obtuvo una copia del documento de 23 cuartillas que, además del diagnóstico sobre la situación de Pemex, contiene las propuestas que la iniciativa privada hace en materia energética.

Va un adelanto: los particulares quieren inversión privada en refinación; mayor participación en exploración y extracción, particularmente en aguas profundas, pero también en transporte, almacenamiento y distribución de los productos refinados, gas y petroquímica básica.

Demandan, ojo, servicios de contratos incentivados, mediante los cuales el contratista aporta el capital requerido para la exploración, el desarrollo y la explotación del crudo. “A cambio de ello, si los esfuerzos de exploración son exitosos, el contratista recupera sus costos, que incluyen una utilidad razonable, más una remuneración especial”, dice el documento.

Promueven igualmente apertura en la importación y comercialización de productos petrolíferos, incluida la venta de gasolina y diesel; y reducir en forma significativa el exceso de personal de Pemex. Para ellos, es imperativa una reforma profunda en el sistema de pensiones vigente.

“Puede resultar comprensible, desde el punto de vista político, que el gobierno federal no haya definido la reforma ideal para la industria petrolera, sino la que creyeron políticamente viable. Es claro que la reforma ideal hubiese implicado modificaciones a la Constitución”, concluye el CEESP.

* * *

“¿De El Yunque, yo? Ni a tornillo llego…” Así responde Ana Laura Herrejón, promotora de la marcha nacional contra la inseguridad, convocada para el 30 de agosto próximo bajo el lema “Iluminemos México”, cuando le preguntamos sobre las acusaciones que se le hacen de estar al servicio del ultraconservador Guillermo Velasco Arzac. “Yo tengo una buena relación con él, como la tengo con muchos más, pero, caray, qué tristeza que por una amistad te cuelguen algo”, subraya.

A la presidenta del Movimiento Pro Vecino, una de las organizaciones convocantes de la megamarcha, le parece injusto que con una etiqueta así quieran descalificar el esfuerzo que se realiza para manifestar la indignación ciudadana frente a la incompetencia de las autoridades en lo relativo a enfrentar la delincuencia.

Herrejón, por cierto, nos comenta su extrañeza debido a la actitud asumida por María Elena Morera, dirigente de México Unido Contra la Delincuencia, desde que se anunció la realización de la marcha. La han buscado una y otra vez para invitarla a adherirse al Comité Organizador. “Nos dicen que tiene la agenda llena, que está muy ocupada y que en algún momento hará contacto con nosotros”, revela. La llamada, obviamente, no ha llegado

Ya encarrerada, Ana Laura comenta que Morera, quien alcanzó cierta notoriedad por su tesón para movilizar a la sociedad contra la delincuencia, no necesita las veladoras de Iluminemos México para brillar. Pero aclara: “Nadie es lo suficientemente grande para no necesitar de los demás. Todos hacemos falta”.

* * *

El radicalismo Izquierda Unida, representada por los batres y los bejaranos, pierde aliados en el seno del PRD. Es el caso del Foro Nuevo Sol, que encabeza la gobernadora de Zacatecas, Amalia García. Reunidos la noche del miércoles en el edificio sede del CEN, en Benjamín Franklin, los amalios resolvieron no sólo retirarse del plantón que tenían frente al partido, sino deslindarse de cualquier acción radical que emprenda el ala dura del obradorismo.

Los horrores de la internet

Rafael Cardona
racarsa@hotmail.com
La Crónica de Hoy

Cada vez con más frecuencia, los hombres contemporáneos somos víctimas de aquellas cosas cuya existencia en algún momento nos llenó de orgullo. Una de ellas es la internet.

No me refiero únicamente al “spam” tan abundante en nuestras bandejas del correo; tampoco a las críticas y opiniones adversas, amenazantes o simplemente majaderas contra quienes ponemos una dirección electrónica al pie de nuestras columnas y artículos periodísticos o tenemos de alguna manera contacto con el público. No.

Me refiero a cosas más sencillas. Y una de ellas es el “metalenguaje” utilizado por las empresas de mercadotecnia para avisarnos cosas generalmente alejadas de cualquier interés nuestro. Como un ejemplo pongo a consideración general este mensaje enviado por Banamex al correo de este servidor:

“Banamex le comunica (13 de agosto, octavo mes del año) que con la entrada del año 2008 los servidores Banamex de procesos bancarios han sido actualizados y están ya operativos.

“Sin embargo debido a la ingente cantidad de usuarios que usan Internet como medio de pago seguro, nos vemos en la obligación a pedirle su colaboración para una rápida restauración de los datos en las nuevas plataformas (¿y cómo van mis datos a restaurar las nuevas plataformas; cuando mucho las alimentarán para su actualización, en todo caso) .

“Si no ha entrado en (a) su cuenta bancaria en las últimas 12 horas se ruega lo haga de inmediato para evitar cualquier posible anomalía en su cuenta o futura pérdida de datos…”

Lo bueno de todo esto es la oportunidad. Cuando un banco avisa en agosto de cosas necesarias con motivo de la entrada del año, ya nos podemos imaginar su calidad en el resto de las operaciones.

Pero no sólo es Banamex el agente de disturbio en las cuentas de correo. Hace unos días me enteré de la apertura de una cuenta personal en dos bancos sudamericanos. Uno de Colombia y otro de Venezuela.

Obviamente no he ido a ninguno de esos dos países en los últimos diez años y cuando estuve allá ni abrí cuenta bancaria ni visité banco alguno.

En la red me he ganado la lotería quien sabe cuántas veces. El “lotto” me favorece y cuando trato de saber más el galimatías se vuelve lo más parecido a una red tramposa de la cual nadie va a ganar sin o los fantasmales emisarios de los mensajes de fortuna.
Pero también me llegan largos correos con mensajes de diputados perredistas a la Asamblea del DF; párrafos completos con discursos del secretario de esto y de aquello y de cuando en cuando invitaciones para comprar Viagra.

El problema de la “internet” es preocupante. Hoy todo mundo quiere hacer cosas por la red y según me dicen en la Secretaría de Seguridad Pública los fraudes y engaños mediante este sorprendente sistema de comunicación —por no hablar de cosas peores, como la pornografía infantil o la extorsión— se han elevado de manera exponencial. La facilidad con la cual se desprende de sus dineros algunos incautos rebasa la imaginación.

—¿Cómo puede la gente ser tan confiada? Ese es un misterio vigente en el mundo desde la aparición del primer “paquero” por las calles de la ciudad.

Para quien no tenga edad e ignore la calidad del trabajo de estos señores de la “paca”, les cuento cómo funcionaba el truco: le hacían creer a un incauto del hallazgo de un fajazo de dinero, el cual le cambiaban por una cantidad de billetes menor a cambio de cuidarla por un rato.

—Le encargo este dinero, me lo acabo de encontrar. Regreso, nomás deme tantos o cuantos pesos y ahorita regreso. Y el idiota caía para hallarse con papeles recortados y dos billetes de a peso en cada tapa del bulto.

Hoy por la red funcionan los nuevos paqueros. Mándeme tantos miles de pesos y le llevamos un “I-phone” a las puertas de su casa. Se hace una transferencia electrónica y colorín colorado, otro menso hemos hallado. Nunca le vuelven a contestar ni el teléfono ni el correo.

Cada aportación tecnológica trae consigo una nueva forma de la picardía. Los correos entran y salen sin control, aun cuando uno tenga anti-spam o cosas parecidas. Las direcciones de los servidores cambian, los “hackers” son cada vez más ingeniosos y de vez en cuando nos enteramos del infarto de alguien cuyas cuentas bancarias han sido vaciadas por algún vivales con tiempo y sabiduría para meterse a los lenguajes supuestamente encriptados de las cuentas personales.
Y ni modo de vivir con los dineros debajo del colchón: Entonces le roban también el colchón.

A propósito de los centavitos

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

No sé qué tanto lo ayudaron los editores, pero el artículo que publica Ernesto Zedillo en el número reciente de la revista Forbes es ejemplar en claridad y contundencia. Y útil para orientar criterios en la polémica sobre el subsidio de centavitos a la gasolina que se consume en México.

Al terminar de leerlo quedé por primera vez con la sensación de tener una idea de lo que es la crisis mundial de los alimentos. “Disparándonos un tiro con la comida”, es el título. Zedillo, presentado como ex Presidente de México y director del Centro de Estudios de la Globalización de la Universidad de Yale, llega a una conclusión, por lógica, sencilla: la crisis alimentaria está marcando dos graves retrocesos: en los avances que se habían logrado contra la pobreza y en el espíritu de la economía liberal, pues las políticas proteccionistas están en su apogeo, lo mismo en Estados Unidos que en Europa, China, India, Vietnam, Kazajstán o Argentina.

La cada vez más grande demanda de alimentos en China e India, dos graves sequías en el rico granero que es Australia, la creciente utilización de biocombustible (50 millones de toneladas de maíz en Estados Unidos en 2007, lo que deja un déficit mundial de 33 millones de toneladas), más las políticas proteccionistas son, siempre según Zedillo, las causas de una crisis que apenas muestra sus rasgos generales, pero ya revive fantasmas como el de soberanía alimentaria.

“En menos palabras”, concluye el doctor de Yale, “con la perpetuidad del ineficiente e injusto sistema actual, las naciones insisten en dañarse a sí mismas”.

Que Salinas o quien sea diga lo que quiera de Zedillo, excepto que carece de reputación en la élite económica. O que ha dejado se ser furiosamente liberal.

El secuestro de Ebrard

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Hace unos meses, al encartarse en la sucesión de 2012, Andrés Manuel López Obrador anunció que reconocería como candidato presidencial del PRD a quien fuera arriba en las encuestas, Marcelo Ebrard, Lázaro Cárdenas o él, claro.

Ese esquema de tutelaje les funcionó hasta que estalló el reclamo social que exige un acuerdo con quien no reconocen, en el caso de la inseguridad, lo que ha llevado a Marcelo a reaccionar tarde y mal, con el costo que eso conlleva.

Y me explico.

Ante el clamor generalizado por el grave problema de la inseguridad que afecta a todos y exige una solución, Ebrard ha enfrentado al Presidente cuando el reclamo es de la sociedad.

En la línea marcada por López Obrador, que lo reduce de jefe de Gobierno a Regente del Distrito Federal, convertido en su rehén, no atina a cómo responder a esa demanda social y a los designios del presidente legítimo.

Ebrard, que en otras condiciones hubiera capitalizado, como sabe hacerlo, un conflicto de esta magnitud poniéndose primero al lado de la gente, ha preferido mantenerse, por esa dependencia, al lado de López Obrador, lo que le lleva a titubear, a querer corregir en el aire, a no encontrar salidas.

El caso más reciente, y en el que se encuentra atrapado, es el de la reacción social provocada por el caso de Fernando Martí, cuando convocado a sentarse con el Presidente para resolver el problema de la inseguridad, a lo que Calderón dijo que sí, lo condicionó, primero, a que fuera con todos los gobernadores, después a que se realizara en el marco de una cumbre convocada por él, a lo que siguió que mejor fuese la CONAGO.

No cabe duda que Ebrard se equivoca por ese secuestro del que es víctima por parte de su mentor que logra, así, que baje no en las encuestas presidenciales sino en las de gestión de gobierno.

Retales

1.- Este lunes, en Los Pinos, el presidente Calderón debe recibir a Alejandro Martí, padre de Fernando, asesinado por sus secuestradores, en un caso que ha conmovido a todos por la crueldad de los homicidas y la fortaleza, desde su dolor, del padre que se está convirtiendo en un líder natural de la sociedad contra la delincuencia;

2. LA TASA.- En el transcurso de esta mañana, el Banco de México anunciará el alza de un cuarto de punto de la tasa de interés al aumentarla de 8 a 8.25 por ciento. Esta decisión provocará una nueva fricción entre el presidente Calderón, que está no sólo por no subirlas, sino por bajarlas, con el gobernador Guillermo Ortiz; y

3. OLIVA.- El gobernador Juan Manuel Oliva, aclara que las alianzas con otros gobernadores en materia de seguridad no forman parte de la apuesta panista de guanajuatizar al país. Oliva estuvo de acuerdo en que eso sería una canallada y una falta de ética política. Menos mal.

Nos vemos el martes, pero en privado.

Gracias, Alejandro Martí

Ana María Salazar
salazaropina@aol.com
Analista política
El Universal

Es preocupante la falta de liderazgo demostrada por Felipe Calderón, Marcelo Ebrard y, en general, de toda la clase política. Y se los digo porque ante las crecientes demandas ciudadanas para que se haga algo para combatir la epidemia de secuestros, violencia e inseguridad que se vive en el país, las reacciones han dejado mucho, pero mucho que desear.

¡Qué vergüenza que tengan que ser la sociedad civil encabezada por María Elena Morera, quien dirige México Unido contra la Delincuencia, y familiares de víctimas del secuestro, como el mismo Alejandro Martí, quienes les tengan que pedir a los que dirigen los destinos de este país que se pongan a trabajar, que busquen soluciones o que escuchen las que desinteresadamente se les ofrecen y que alcancen acuerdos para abatir la criminalidad!

Analizando las reacciones del Presidente y del jefe de Gobierno del Distrito Federal, ambos han utilizado el asesinato de Fernando Martí y toda la cloaca que se destapó como plataforma mediática para anunciar grandes soluciones al problema de la inseguridad, que al final sólo evidenciaron su falta de sensibilidad y su escasa experiencia en políticas públicas de este tipo, puesto que lo propuesto por ellos se trata de reciclaje de estrategias concebidas por alguien más y que ya se deberían haber implementado, o que, en su caso, no dieron resultados positivos en el pasado.

Por un lado, el Presidente propuso aumentar las penas para secuestradores y un mayor número de unidades especializadas antisecuestro, y por el otro, Marcelo Ebrard, anunció la desaparición de la Policía Judicial para crear una nueva Policía Investigadora.

De entrada les comento que está ampliamente comprobado que mayores penas no equivalen a menores delitos, y que cambiarle el nombre al enfermo no lo cura de la enfermedad; en su caso habría que expulsar lo que mata al paciente, lo que se traduciría en que una nueva generación de ex policías estaría disponible para el mercado laboral del secuestro y la criminalidad.

Pero, ¿por qué surgen todas estas propuestas ahora? Yo sinceramente pienso que aunque el secuestro es el delito que más ha impactado la calidad de vida de los mexicanos en los últimos tiempos, parecería que simple y llanamente no es una cuestión que les quite el sueño a ninguno de los dos y que presentar estas propuestas haría parecer que sí.

En este espacio lo he dicho numerosas veces: el gran reto a la democracia mexicana continúa siendo la inseguridad y la incapacidad de los gobernados para enfrentarla. De todas las declaraciones que surgieron esta semana yo le pregunto: ¿hubo alguna que le proporcionó a usted alguna esperanza de que hay certeza de cómo afrontar el reto de la inseguridad?

Yo encontré una que no llegó de la política. La encontré en el liderazgo de Alejandro Martí, el padre abatido de un niño secuestrado y asesinado que a pesar de que él y su familia viven quizá el peor momento de su vida, todavía tienen el valor, la fuerza, la entereza y la responsabilidad no sólo exigir al gobierno que hagan su trabajo, sino además de exigirnos a nosotros que debemos rescatar a México. Él sí es un verdadero líder mexicano. Gracias, Alejandro, porque nos das fe y esperanza de que podemos salvar a nuestro país.

Para más información, análisis y debate sobre el secuestro en México visiten mi página: www.anamariasalazar.com.

No hay seguridad sin cultura de la legalidad

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

México Unido contra la Delincuencia, encabezado por María Elena Morera, volvió a ratificar que es la organización civil más influyente y de mayor claridad con respecto a la lucha contra el secuestro y la inseguridad. La conferencia de prensa de María Elena Morera y Alejandro Martí no sólo opacó el encuentro que mantuvieron, en Gobernación, Juan Camilo Mouriño, Santiago Creel y Ruth Zavaleta, sino colocó sobre la mesa cinco puntos que resultan prácticamente imposibles de eludir para los actores políticos, comenzando por la exigencia de que las autoridades de todos los niveles, con responsabilidad en la seguridad, se reúnan y trabajen en forma conjunta, según las obliga la Constitución. El llamado fue dirigido, en particular al presidente Calderón y al jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard. La Presidencia de la República emitió inmediatamente un comunicado para aceptar ese encuentro. Ebrard contestó con un sí, pero quién sabe: dijo que no se reuniría con el presidente Calderón pero está dispuesto a hacerlo con él y los demás mandatarios estatales, así como los líderes del Congreso, en una gran reunión convocada por la Conago. Y dijo que ya tenía listo un programa de diez puntos para ese encuentro, un programa que, casualmente, asumiéndolo como suyo, es el mismo que había presentado un día antes México Unido, con algunos agregados. ¿Qué necesidad?, ¿no es mejor decir simplemente que se aceptan las propuestas presentadas por otros en vez de tratar de apropiarse de un programa? Y, además, ¿por qué condicionar los encuentros, por qué seguir dando muestras de mezquindad política cuando la ciudadanía está exigiendo otra cosa?

En realidad, Ebrard ha tratado de abrir su posición ante los datos evidentes que demuestran una caída de diez puntos en su aceptación desde el caso Martí, aceptación que ya se había visto mermada por el del News Divine. Es, en los hechos, el gobernante perredista con índice de aceptación más bajo desde que ese partido tomó el gobierno en 1997. Por eso ha dado órdenes a sus principales funcionarios en el área de seguridad, como Manuel Mondragón y Kalb o el procurador Miguel Mancera, de que trabajen sin limitaciones en la colaboración con sus contrapartes. En los dos casos, pero sobre todo en el de Mondragón y Kalb (en el mejor sentido de la palabra un hombre de Estado), eso se está cumpliendo. Y Ebrard sabe que tiene que abrirse también políticamente y que terminará trabajando, como jefe de Gobierno, con las autoridades federales. Pero continúa dando pasos a medias, sin querer asumir una posición definida y entonces sus avances se diluyen.

Un ejemplo en torno a la inseguridad. Platicaba con Mondragón y Kalb y me decía de la importancia de rescatar las recomendaciones que hace unos años dejó Rudolph Giuliani en el país. Puede ser, pero debemos recordar que, por encima de técnicas policiales muy concretas, el programa Giuliani (que en realidad es una estrategia que ideó Willian Bratton, actual jefe de policía de Los Ángeles y, antes, de Nueva York) es el de la tolerancia cero. Y la idea, que no nació en la Urbe de Hierro, sino en Baltimore (y cualquiera que vea la serie de televisión The Wire comprenderá por qué), era que todos los delitos tenían que ser castigados y perseguidos, pues había una escalada desde aquellos que comenzaban literalmente “rompiendo ventanas” hasta los que terminaban siendo mayores. Tolerancia cero implica, por ejemplo, que no puede haber bloqueos en las calles, vendedores sin permiso, taxis pirata, transporte público sin orden alguno y en ocasiones sin registro. Nada de eso se pudo realizar en el DF cuando lo propuso Giuliani porque afectaba a intereses políticos del Gobierno del DF. Las áreas de transportes, la Secretaría de Desarrollo Social, los grupos duros del perredismo, son los que controlan a todos esos grupos clientelares y dominados por caciques de la peor estofa, con prerrogativas casi siempre ilegales: el mejor ejemplo son los taxis o los minibuses pirata. Estamos preocupados por los grandes secuestros, porque son catalizadores de un sentimiento social, pero día con día hay una multitud de secuestros exprés y de asaltos, robos, violaciones en el transporte público, en muchos casos con la complicidad de los conductores.

En buena parte de las grandes ciudades del mundo, los conductores de taxi o autobús (minibuses no hay en ninguna gran urbe) suelen ser importantes coadyuvantes de las autoridades, al dar información y avistar sobre movimientos sospechosos. Existe un control estricto de las autoridades y de las empresas sobre los conductores, sus unidades y sus rutas. En nuestro caso sucede todo lo contrario: como han proliferado los servicios pirata, sin control público y con tolerancia política, los mismos se convierten en coadyuvantes y, en muchos casos, en actores directos de la delincuencia. Los mejores servicios de inteligencia e información de los delincuentes, en forma destacada en la Ciudad de México, pero también en muchas otras del país, son los taxistas y otros conductores, sobre todo los que trabajan en forma pirata, sin papeles.

Si Ebrard y su buen jefe de policía Mondragón y Kalb (o cualquier gobernante) quieren aplicar la estrategia Giuliani tendrán que asumir que no se pueden permitir actos ilegales, de nadie, aunque sean sus clientes políticos. Y eso va desde un bloqueo ilegal de calles hasta la circulación de miles de taxis o minibuses pirata por toda la ciudad y sin ningún control. Para construir una estrategia de seguridad se requiere una cultura de la legalidad y ésta no puede florecer cuando la ilegalidad es tolerada y fomentada desde las mismas autoridades. Por eso se debe comenzar. Y si luego hay grandes reuniones que sirvan para pronunciar discursos y tomarse fotos, incluso en algunas ocasiones excepcionales para llegar a algún acuerdo, estará muy bien.

Actitud miserable de Marcelo

Ubaldo Díaz
ubaldodiazmartin@hotmail .com
La Crónica de Hoy

Mientras la sociedad demanda frenar la violencia, los secuestros, las ejecuciones en todo el país y Felipe Calderón convoca al Consejo Nacional de Seguridad a una reunión urgente de autoridades federales y locales junto con la sociedad para analizar el tema de la inseguridad, Marcelo Ebrard con una actitud miserable, regateando su apoyo a esta cruzada y politizando el asunto de la violencia, se dirige a los gobernadores, integrantes de la Conago para que ellos sean los convocantes.

La exigencia de la sociedad no puede esperar a que el jefe de gobierno este de acuerdo para iniciar dicha reunión, independientemente de que asistan los funcionarios federales y estatales, él no puede poner condiciones para poner lugar y fecha de la junta.

Tan es así, que Carlos Navarrete, el coordinador de los perredistas en el Senado, acepta que es urgente el ponerse de acuerdo, sin mendicidades ni regateos sobre la seguridad nacional. Y el mexiquense Enrique Peña reconoce que hay que reforzar la seguridad, combatir a la delincuencia pero no quiso participar en ese debate sin sentido entre el Gobierno del DF con el federal.

Y el mismo Emilio Gamboa nos comenta que Calderón Hinojosa no puede estar sujeto a los berrinches o caprichos de Marcelo Ebrard en la coordinación de las acciones contra la delincuencia organizada. No hay que regatear nada en este tema, y Marcelo tiene que ir a Los Pinos a juntarse con el presidente y a coordinarse con el consejo de seguridad nacional.

Además, el priista nos señala que el Gobierno del DF tiene que reunirse con Calderón en una cumbre con la participación de todos los gobernadores estatales, con representantes de los poderes Ejecutivo y Judicial, y “si el jefe de gobierno dice que sólo asistiría a una reunión convocada en la capital del país, insiste Emilio en señalar que no se puede sujetar al presidente de la República al capricho de un funcionario”.

Y Jesús Zambrano Grijalva se sacó la lotería, pues hace semanas impugnó la resolución que reconocía a Alejandra Barrales como dirigente del PRD en el DF, pero ahora el Tribunal Electoral le da la razón al primero y ordena a la Comisión de Vigilancia que reponga el procedimiento, es decir, que Alejandra, quien ya había tomado posesión de la dirigencia, será desconocida como presidenta.

Barrales, que actúa bajo las órdenes de Alejandro Encinas y de López Obrador, comenta que está tranquila porque Zambrano había presentado otras tres impugnaciones sobre las supuestas irregularidades en la jornada comicial interna, pero fueron rechazadas. Ante lo evidente, la ex dirigente de las aeromozas insiste que una decisión de este tipo no la debilita, sin embargo, la verdad es que tiene un pie en la calle, nos comenta uno de los dirigentes del famoso grupo de Los Chuchos.

Fue el magistrado Darío Velasco quien ordena reponer el procedimiento, porque al revisar todos los expedientes seguramente se dio cuenta del cochinero que hubo durante la elección perredista.

Georgina Kessel recibió una respuesta tajante de Ruth Zavaleta, al rechazar cualquier incremento al precio de las gasolinas como lo señala la secretaria de Energía, pues primero nos dice “hay que blindar a los pobres, las clases más desprotegidas para evitar un impacto negativo en su economía. La gente más pobre debe estar protegida con programas sociales o con recursos para cubrirlos”.

Como “desafortunada” fue calificada la declaración de la secretaria Kessel, cuando en las comisiones del Senado se trabaja a marchas forzadas para sacar adelante la reforma petrolera. Y los diputados, dice Zavaleta, no permitirán que se eliminen los subsidios a gasolinas y tarifas eléctricas.

En forma más o menos tranquila, en una encerrona de los amarillos, los diputados de este partido ratificaron a Javier González Garza como su coordinador parlamentario. La corriente que pensaba destituirlo fue derrotado de antemano.

Política y violencia

José Fernández Santillán
jfsantillan@itesm.mx
Académico del Tecnológico de Monterrey (CCM)
El Universal

Desde que la política nació tuvo que ver con la necesidad de salir de la barbarie para establecer una comunidad civilizada. El propósito, desde su aparición en la Grecia antigua, fue establecer un régimen que pudiese ser fuerte y duradero para no caer, de nuevo, en la “guerra de todos contra todos”.

Se puede decir que la historia de la política es una larga discusión en torno a cuál es la mejor forma de gobierno capaz de garantizar, de mejor manera, la concordia entre los miembros de una sociedad. Fuese que el poder se depositase en una persona (monarquía), en pocas (aristocracia) o en muchas (democracia), la idea siempre fue robustecer la fuerza del Estado para que éste pudiese proteger la vida de los coasociados. Dicho de otro modo: la razón de ser del poder político, en cualquiera de sus versiones institucionales, es la de prevenir el uso privado de la violencia.

La clave para evitar el regreso al estado de naturaleza fue depositar en manos del poder público la seguridad de los individuos. Ceder ante el embate de los violentos significaba retroceder en la función de mantener la exclusividad del uso de la fuerza en las instancias estatales.

En la lucha de la política en contra del caos se entendió que los dos extremos igualmente indeseables son la anarquía y la dictadura. O sea, de un lado, el desbordamiento de la violencia y, de otro, el uso arbitrario del poder. Digo esto porque a principios del siglo XX México encaró, con el porfiriato, la tiranía. Después de un largo ciclo histórico de estabilidad política y paz social, hoy a lo que nos enfrentamos es a la degradación anárquica.

Se pensó, erróneamente, que la opresión sólo podía provenir de la dictadura; pero no es así porque hoy vivimos una forma de opresión que no viene del exceso de poder, sino del defecto de poder. Ya no es el miedo a una persona lo que nos agobia, sino el hartazgo de ver cómo ha venido a menos la autoridad para frenar el desorden. El único remedio es rehabilitar, democráticamente, el poder del Estado después de tantos años en que se le despreció.

La disyuntiva de Ebrard

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

A Marcelo Ebrard se le preguntó en chateo si acudirá a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad a que llamó el presidente Felipe Calderón (a través de Juan Camilo Mouriño).

Elusivo, respondió con otra interrogante que, si se subestima la inteligencia del aludido y se intenta despejar la incógnita con el resbaladizo recurso de la interpretación, puede concluirse que lo que quiso decir es No.

Refiriéndose a Calderón, Ebrard escribió:

¿Él va a ir a la cumbre?

Si lo que pretende es condicionar su presencia en el Consejo a que el Presidente asista a su “cumbre”, no sólo estará sepultando su personal destino político ni exponiéndose a una furiosa y explicable condena social, sino además violaría la Ley General que establece las bases de coordinación del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que obliga a que se pongan de acuerdo: los secretarios de Gobernación, Defensa, Marina y Comunicaciones y Transportes; los 31 gobernadores, el procurador general de la República y… ¡el jefe de Gobierno del Distrito Federal!

Más disparates del doctor Meyer

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

Quizá la más disparatada de las columnas recientes de Lorenzo Meyer se publicó el 22 de mayo. Ahí le niega el derecho a la mayoría de los mexicanos a transformar a Pemex.

Sólo una minoría, la que a él le gusta, puede hacerlo.

Estas son sus palabras: “Si alguien hubiera podido proponer al país un cambio, cubierto con legitimidad y que implicara alguna forma de relación de Pemex con otras empresas para mejorar su eficiencia, esa fuerza es la izquierda, no la derecha… Si alguien hubiera podido proponer que nuestra empresa estatal se asociara con alguna foránea en alguno de sus campos, sin despertar sospecha sobre sus intenciones —hacer negocios privados a la sombra del interés público—, era la izquierda”.

Qué maravilla. López Obrador es el elegido para hacer transformaciones en Pemex.

Meyer está de acuerdo en que hay que relacionar a Pemex con otras empresas, pero si no lo plantean ellos —el perredismo y sus aliados—, entonces es privatización, vender a la patria y traición al pueblo y a la historia.

El doctor Meyer, por lo que dice, está consciente de que es necesario asociar a Pemex con empresas foráneas en algunos campos.

Es una lástima que el gobierno no incluyera esa propuesta en su proyecto de reformas, pero resulta indispensable asociarse con empresas como la brasileña Petrobras o la noruega Statoil, para explorar y extraer en aguas profundas.

Aún así Meyer y sus amigos del PRD dicen que es una iniciativa privatizadora.

Lo que de manera clara nos dice Lorenzo Meyer es que ese tipo de asociaciones sólo las pueden hacer ellos.

¿Y por qué hay que hacerlas? Porque a Pemex y al país le urgen la tecnología y la experiencia de esas empresas para reponer la caída de la producción en yacimientos en declive.

Bueno, ¿y si López Obrador y el PRD no llegan al poder, qué hacemos?

O es López Obrador o que se hunda Pemex y 40% de las finanzas públicas, nos dice Meyer.

El argumento de la “sospecha” de que quienes proponen asociarse con empresas extranjeras se van a beneficiar de ese proceso, no tiene desperdicio.

Según Meyer, sólo el PRD y sus aliados garantizan que nadie va a sacar provecho personal de las transformaciones requeridas en Petróleos Mexicanos.

¿De veras? ¿Van a manejar Pemex y su apertura como han manejado el Gobierno del Distrito Federal?

Hay que entregarles la conducción de la modernización de la industria petrolera a los mismos que manejan con gran honestidad a los taxis pirata, a los ambulantes, a los giros negros, a la policía, al narcomenudeo, a la industria del secuestro, al negocio de los reclusorios…

Ellos no van a despertar duda alguna de que lo harán con honestidad y eficacia, como lo han hecho en el Distrito Federal.

Bueno, pero mientras la ciudadanía le siga dando el voto mayoritario a otras opciones políticas, ¿qué hacemos?

¿Dejamos que se acaben las reservas de Cantarell?

¿Permitimos que empresas extranjeras se beneficien de nuestro recurso natural en yacimientos transfronterizos, merced al efecto popote?

¿Seguimos importando gasolinas para dejar miles de millones de dólares al año en el extranjero en lugar de que ese dinero se quede en México?

¿Continuamos creando empleos en otros países, a los que compramos gasolinas que podríamos producir aquí?

¿Persistimos en perder 45 mil millones de pesos al año en Pemex Refinación?

¿Seguimos perdiendo dinero en el transporte de petrolíferos en pipas privadas, en lugar de hacerlo por ductos que es diez veces más barato?

Mientras no gane el candidato del doctor Meyer, ¿vamos a dejar que se deteriore el ingreso del país y que haya menos recursos para atender las necesidades acuciantes de la población?

Lo que encierra el argumento de Lorenzo Meyer es lo que alguna vez le dijo López Obrador a los senadores del PRD, de acuerdo con lo que publicó oportunamente el periodista Ricardo Alemán: qué importa el deterioro de Pemex, cuando lleguemos nosotros, lo arreglamos.

Sí, lo que se busca es que a Pemex le vaya mal, que le vaya mal al gobierno y le vaya mal al país, para que le vaya bien a López Obrador.

Eso es lo que plantea Meyer en sus artículos.

Son sus palabras.

De Octavio Paz a Marcelo Ebrard

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Es capaz de emprender una política a partir del resentimiento
No escucha a los ciudadanos y menos al gobierno federal


No es novedad advertir de los peligros de inestabilidad política, económica y social en la capital del país, si en la sede de los poderes federal y de la capital ambos gobiernos son incapaces de acuerdos y, sobre todo, de escucharse uno al otro.

Como todos saben, en julio de 1997 la debacle político-electoral del PRI se expresó tanto en la Cámara de Diputados como en el gobierno del Distrito Federal. Pocas horas después de esa elección, Octavio Paz publicó (Reforma, 7 de julio) un pequeño ensayo sobre la trascendencia y el significado de ese paso gigantesco que dio la democracia mexicana y que, advertía el Nobel, no estará exento de peligros que podrían arruinar la propia democracia.

Decidimos recuperar partes sustanciales que —a nuestro juicio— podrían ser uno de los más lúcidos aportes a la discusión sobre la naciente democracia mexicana, la importancia de una oposición leal y constructiva, así como la inevitable cohabitación entre los dos gobiernos. Es el texto titulado: “La nueva época” (Octavio Paz. Miscelánea II. Obras Completas. Pág. 286).

“Recordemos que la democracia no es solamente una teoría, sino una práctica… El porvenir está lleno de interrogaciones. La responsabilidad de responderlas con lucidez y entereza incumbe, en primer término, a los partidos políticos y a sus dirigentes. Los derrotados deberán de abstenerse de emprender una política hecha de resentimientos, rencores y agravios ideológicos o personales. La democracia no puede vivir sin la oposición, pero una oposición ciega puede destruirla. El ejemplo de Madero es una advertencia; cayó víctima de una oposición obtusa y malévola.

“Los vencedores tienen que cuidarse del pecado de la desmesura, esa pasión que consiste en la incapacidad del vencedor y de vencerse a sí mismo e ignorar tanto a la voluntad de los otros como las exigencias de la realidad. Los vencedores no pueden ser sordos ante las opiniones adversas, sean las de una minoría o de un individuo; tampoco deben ceder a las tentaciones extremistas e ideológicas. En la elección ha quedado claro que las mayorías se inclinan no por ésta o por aquella filosofía política, sino por la resolución de los problemas concretos que afectan a su vida diaria.

“El pueblo es soberano, pero no es omnisciente, la historia muestra que muchas veces se ha equivocado en sus preferencias y apenas si es necesario recordar a Chamberlain o a Hitler. El recurso que nos queda a los ciudadanos es la crítica. Debemos ejercerla con valentía, pero también con moderación. Sólo la crítica puede limitar los extravíos de un poder embriagado de sí mismo. Mi aviso a los vencedores: escuchen a los otros.

“Esta modesta advertencia concierne particularmente al que seguramente será el jefe de Gobierno del DF, el ingeniero Cárdenas. Se trata de una zona donde coinciden dos poderes, el del Presidente y el del jefe de Gobierno. Esta coincidencia, incluso si la jurisdicción de cada uno de los dos está claramente delimitada por la ley, puede transformarse en un fructuoso experimento de colaboración, sin mengua de la legítima y necesaria independencia del gobernador, o en una serie de conflictos y choques.

“Esto último sería gravísimo pues convertiría a la ciudad de México en una fuente de inestabilidad política. Y ya lo sabemos: la inestabilidad colinda con dos peligros gemelos que pueden arruinar a una democracia, la anarquía o la fuerza”.

En ese julio de 1997, los derrotados fueron los candidatos del PRI en el Congreso y el Distrito Federal. A esos derrotados, Paz recomendó “abstenerse de emprender una política hecha de resentimientos, rencores y agravios ideológicos y personales”. Pero además les advirtió: “La democracia no puede vivir sin la oposición, pero una oposición ciega puede destruirla”.

Ebrard no actúa como real y leal ganador, sino como el derrotado que dibuja Paz, capaz de emprender una política a partir del resentimiento. Paz le recomienda a Cárdenas, el ganador de aquel julio de 1997: “Escuchen a los otros”. Pero esa advertencia no parece ser entendida por Ebrard, quien no escucha a los ciudadanos y menos al gobierno federal. Se asume no como el triunfante jefe de Gobierno, sino como un derrotado.

Le dice Paz a Cárdenas en julio de 1997, que la convivencia y coincidencia de poderes en el DF “se puede transformar en un fructuoso experimento de colaboración… o en conflictos y choques”. Y advierte como “gravísimo” el conflicto y el choque, ya que “convertiría a la ciudad de México en una fuente de inestabilidad política”.

¿Qué vivimos en el DF? Una de las más severas crisis de ingobernabilidad. Claro, para el priísmo que hoy se pinta de amarillo —y para el resto de los partidos—, Paz no merece atención, ya no se diga su nombre en letras de oro. Por algo será.