agosto 19, 2008

Ya basta, Marcelo Ebrard

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

Ayer el jefe de Gobierno del Distrito Federal volvió a “condicionar” su asistencia a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad.

¿De qué se trata? ¿De seguir jugando a la política y a ganar puntos en los medios?

Está muy bien que los ciudadanos sin cargo alguno exijamos a las autoridades que a esas reuniones lleven propuestas concretas para bajar la delincuencia.

Pero que un integrante de ese Consejo, como es Marcelo Ebrard, ponga como condición para asistir que ahí se lleven soluciones y se alcancen acuerdos concretos, es de alta frivolidad.

Ebrard es autoridad.

Él tiene la obligación de ir a esa reunión y llevar propuestas concretas.

Él puede hacer que esa reunión no sea una pérdida de tiempo.

Marcelo Ebrard no es cualquier ciudadano: gobierna a la capital de la República y bajo su mando está la segunda fuerza policial del país.

Apenas el viernes había dado su respuesta afirmativa para acudir a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad, luego de un regateo inicial. Y ahora vuelve a cambiar de opinión.

Y ayer, a menos de 24 horas de que López Obrador planteó su postura en torno a la ola delictiva que aqueja al país y la focalizó en “el fraude” de 2006, Ebrard se vuelve a hacer el modosito.

¿Con quién está Marcelo Ebrard? ¿Para quién trabaja?

Si su obsesión es que López Obrador lo unja como candidato presidencial en el lejanísimo 2012 por el PT, el PRD o por el partido que sea, que renuncie al cargo, se vaya a hacer campaña y deje trabajar a quien sí desee hacerlo.

López Obrador dijo el domingo, en un mitin allá en Guanajuato, según reporta La Jornada: Hizo notar que el “fraude” llevó a más pobreza, desempleo, desamparo, más inseguridad y más violencia y, frente a ese panorama, “quien se ostenta como Presidente de la República no sólo carece de autoridad moral, sino que su ineptitud es cada vez más evidente, y lo único que se le ocurre es amenazar con el discurso propagandístico de la mano dura, de más policías y soldados, leyes más severas y condenas más largas”.

Bueno, apenas López Obrador señaló que el culpable de todos esos males es el Presidente, Marcelo Ebrard volvió a poner peros a la reunión del jueves.

¿De veras no entiende la gravedad del problema?

¿Se le olvidó que sus policías preventivos y sus judiciales llevaron a la muerte a casi una docena de jóvenes y adolescentes en una discoteca popular, nada más para robarles?

¿Se le olvidó que sus agentes del Ministerio Público detuvieron a muchachos, que no cometían ningún delito, nada más con el fin de extorsionarlos y humillar a jovencitas?

¿Se le olvidó que los secuestradores y asesinos de Fernando Martí y Jorge Palma Lemus estaban encabezados por un comandante en jefe de la Policía Judicial de su gobierno?

El desdén con que el jefe de Gobierno del Distrito Federal ha condicionado su asistencia a esa reunión “a la que todo mundo va, todo mundo dice, no se toman decisiones estratégicas y sirve para un evento político”, es imperdonable.

Y también, revelador.

Eso lo puede decir un ciudadano de a pie, pero no una autoridad que integra el Consejo y es su obligación darle contenido a las reuniones.

Lo que revela Ebrard con sus titubeos es que depende completamente de los estados de ánimo de López Obrador y no de las necesidades de la ciudadanía.

Él tiene que llevar propuestas concretas:

¿Cómo va a sanear a sus policías que están infiltradas por el narco y los secuestradores?

¿Cómo va a hacer para frenar los centros de pillaje que son las cárceles a cargo del gobierno que él encabeza?

La mafia de las policías y las autoridades capitalinas está a la vista de todos y Ebrard tiene la osadía de tratar con desdén un esfuerzo para coordinar tareas contra la delincuencia.

Ebrard no puede subordinarse a la autoridad de López Obrador y a la vez fungir como jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Ya hemos pagado muy caros sus descuidos —por así llamarlos— y es momento de decirle a él, también, ya basta.

La de oro… sin ir a Pekín

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

El viernes reciente, en este mismo espacio se planteó la disyuntiva de Marcelo Ebrard frente a la reunión a que convocó Felipe Calderón del Consejo Nacional de Seguridad Pública: ir (como es lógico) o abstenerse (y echar al caño su capital político).

A pregunta directa, respondió textualmente: ¿Él va a ir a la cumbre?, en alusión al Presidente con el que no se ha reunido (porque teme que sólo sea “para la foto”) y a su propio llamado a un encuentro de los implicados en el problema de la inseguridad.

“Si se subestima la inteligencia (de Ebrard) y se intenta despejar la incógnita con el resbaladizo recurso de la interpretación, puede concluirse que lo que quiso decir es No”, se escribió aquí.

Bueno, pues ayer fue a visitarlo el secretario federal de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y el jefe de Gobierno despejó la incógnita: este jueves acudirá a la reunión convocada por el espurio.

La medalla es para García Luna, uno de quienes Andrés Manuel López Obrador demandó el día anterior su cese, dizque por su “falta de integridad y eficiencia”.

No, Manlio, fallan todos

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Pelean PRI, PAN y PRD control del Consejo Nacional de Seguridad
Otra vez les vale madre la indignación ciudadana; se disputan el poder


Tienen razón los jefes reales del PRI, Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones, cuando simultáneamente acusan al presidente Calderón de “lavarse las manos” y “fallar” en el combate al narco. El fracaso está a la vista de todos.

Más aún, si por el escándalo New’s Divine el reclamo colectivo al fracaso de la seguridad pública en el DF fue cesar al titular de la SSP, Joel Ortega, y al procurador Rodolfo Félix, ante el fracaso federal debemos reclamar la salida de Genaro García Luna y Eduardo Medina Mora, jefes civiles del gabinete de seguridad federal que han fracasado en su desempeño.

Y si existen dudas del fracaso, pregunten a habitantes y gobernantes de Chihuahua, Sinaloa, Baja California, Michoacán, Sonora, Tamaulipas… Lo que empezó como una aceptada estrategia de operativos militares y policiacos en las regiones con influencia del crimen organizado —para recuperar presencia territorial— terminó en fracaso estruendoso, pero no sólo del gobierno federal, sino de los tres órdenes y de los tres poderes de la Unión.

Y en tanto jefe del Estado y del gobierno, Calderón es el responsable número uno del fracaso en la seguridad pública, la lucha contra el crimen, el narco, el secuestro y todas las variables de la delincuencia. Pero si Calderón es el titular del Ejecutivo, tienen igual responsabilidad en esta crisis los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Ya el presidente de la Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia, se aventó la puntada de responsabilizar de la criminalidad a Ejecutivo y Legislativo. El líder de la bancada del PRI en el Senado y jefe real del partido acusó al gobierno de las “fallas” en esa materia, en tanto que atacado por oportunismo y populismo el Presidente respondió a la crisis proponiendo cadena perpetua a secuestradores. Y la cereza del pastel, de la manera irresponsable de ver y atender el problema, López Obrador salió con su chabacanería del día: “Es más peligrosa la mafia política que la delincuencia organizada”. Chulada de gobernantes, políticos, líderes, legisladores y juzgadores.

Pero la mejor muestra de que todos han fracasado y que a todos les vale madre la indignación social por la inseguridad es la guerra declarativa emprendida por todos. La espoleta que detonó la crisis de inseguridad fue el crimen del joven Fernando Martí. Esa situación desató un potente “¡Ya basta!” de la opinión pública que exhibió a gobiernos, políticos y partidos de todos los signos. En su primera reacción todos tropezaron e hicieron el ridículo.

Al final, y en apego institucional, Calderón convocó al Consejo Nacional de Seguridad Pública y anunció la firma de un Acuerdo Nacional por la Legalidad y la Seguridad. ¿Qué van a acordar? Ninguno de los mortales lo sabe, a pesar de que los ciudadanos son origen y destino del Estado. Lo que sí sabemos es que ya empezó la guerra por el control político de la nueva estructura de poder y seguridad a construir a partir de la reforma que da carácter de ley federal al Sistema Nacional de Seguridad Pública. ¿De qué hablamos?

De que hoy vence el plazo para que el Presidente designe al secretario técnico del CNSP, máxima instancia del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Entre sus facultades destacan regular y evaluar la selección, formación, ingreso y certificación de policías de todo el país, y crear las bases de datos de criminales y policías.

El decreto que valida la reforma constitucional lo firmó Calderón el 18 de junio. El artículo 19 transitorio dice: “Dentro de los dos meses siguientes a la entrada en vigor del presente decreto, se creará una instancia de coordinación integrada por representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además del sector académico y la sociedad civil, así como de las conferencias de seguridad pública, procuración de justicia y de presidentes de tribunales, la cual contará con una secretaría técnica que coadyuvará y apoyará a las autoridades locales y federales, cuando así lo soliciten”. ¿Qué quiere decir?

Que todos quieren para sí al “secretario técnico” del CNSP, porque esa será una suerte de IFE de la seguridad pública. ¿Y por qué guerrean Paredes y Manlio contra Calderón? Porque quieren ese cargo para alguno de los suyos, de entre César Camacho y Emilio Rabasa. ¿Por qué Ebrard dice sí, luego no, luego quién sabe? Porque junto con su amiga Elba Esther quiere el cargo para su amigo Roberto Campa Cifrián, actual secretario ejecutivo del SNSP.

El procurador Medina Mora empuja, a su vez, a Gerardo Lavega (director del Inacipe), en tanto que el Presidente propone al doctor Moisés Moreno, hombre de todas sus confianzas. Esa es la disputa, por esos gritos y sombrerazos. Y claro, nadie descarta la caída de cabezas.

La destrucción del PRD, la visualización del PRI

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

El PRD ya no es un partido ni se comporta como tal. En el mejor de los casos podemos hablar de dos fuerzas, de muy amplio espectro cada una de ellas, que no se reconocen mutuamente, no aceptan ni los lineamientos ni las autoridades internas emanadas de la otra y sólo están esperando el momento para la ruptura final.

El Consejo Nacional del fin de semana pasado tuvo que realizarse en una sede alterna, en Ciudad Nezahualcóyotl, porque los partidarios de López Obrador, recurriendo a su método más arraigado de hacer y entender la política, ocuparon las oficinas centrales del partido y las “clausuraron”, repitieron lo realizado tantas veces en las calles de la capital, con el bloqueo de 2006 o hace unos meses en el Congreso. Para los lopezobradoristas, si las leyes y las autoridades no les dan la razón, si pierden, tratan de arrebatar a como dé lugar el triunfo. Sólo su agenda importa: para López Obrador, la crisis de seguridad se soluciona con la renuncia de todos los funcionarios federales, del procurador al Presidente de la República, así de sencillo. Le hace coro uno de los principales operadores de Marcelo Ebrard, el secretario de Cultura, Alejandro Rojas Díaz Durán, quien opina que la seguridad “sólo se recuperará con un cambio de régimen”. Quizás habrá que tomarle la palabra, ya que hace once años que el perredismo gobierna con mayoría absoluta la capital y la seguridad ha empeorado sistemáticamente, pero nunca tanto como en los últimos ocho años. Antes de que ocurriera ese “cambio de régimen”, ¿recuerdan las humillaciones que hizo pasar Martí Batres, entonces líder de la Asamblea Legislativa, al general Cordero, jefe de la policía capitalina en los últimos días de gestión de Oscar Espinosa, al acusarlo injustamente de la muerte de unos jóvenes en la colonia Buenos Aires?, ¿recuerda cómo enviaron también injustamente a la cárcel al general Tello por esos mismos hechos?, ¿alguien puede decir que hoy está mejor la seguridad de la ciudad que entonces?

El problema con el perredismo, o por lo menos con ese sector del partido del sol azteca, es que ha renunciado a la política. Apuesta a la ruptura institucional y el gobierno capitalino, que quisiera tener otro proyecto, duda, un día sí y el otro también, sobre cuál es el camino que debe adoptar. Lo cierto es que, mientras la gente de Alejandro Encinas, encabezada por Dolores Padierna, tomaba por la fuerza la sede de su partido, en Neza se realizaba el Consejo Nacional y Nueva Izquierda, liderada por Jesús Ortega, conseguía tener quórum, modificar programas, establecer una propuesta para la reforma petrolera y, quizá lo más importante en la lucha interna, ratificar a Guadalupe Acosta Naranjo como presidente provisional del partido y que se convocara a nuevas elecciones internas para febrero de 2010, después de las intermedias.

La corriente que busca la presidencia para Encinas respondió tomando las oficinas y el ex jefe de Gobierno capitalino propuso que se designara otra dirección provisional, “temporal y colegiada”, encabezada por Lázaro Cárdenas Batel. No conocemos la respuesta del ex gobernador de Michoacán, pero sería absurdo que aceptara algo de esa índole. Primero, porque si hubiera alguna posibilidad en ese sentido tendría que haberse propuesto mucho antes. Y, segundo, y mucho más importante, porque Lázaro deberá formar parte de la solución de la crisis, no ser devorado por ella. En los hechos, dentro del PRD, o de algunas de sus corrientes, las únicas figuras distintas, diferentes, que pueden presentar una alternativa de izquierda aceptable para la gente, son Lázaro Cárdenas y la todavía presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta. Los demás dirigentes, a la sociedad no perredista, electoralmente no le dicen nada o tienen un muy alto índice de rechazo, como López Obrador. El jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, podría ocupar esos espacios, sin embargo, cada día que pasa sin asumir públicamente una posición propia, deslindándose de padrinazgos, lo está pagando con popularidad y credibilidad. Y tanto Zavaleta como Cárdenas tienen todavía un fuerte capital político que no piensan despilfarrar: Zavaleta seguramente buscará la gubernatura de Guerrero y Lázaro debería ser el más firme aspirante a presidir la bancada del PRD en la próxima Legislatura. ¿Para qué ser el presidente provisional de una dirigencia “temporal y colegiada”, sin ningún margen de maniobra? El momento de Lázaro Cárdenas en el PRD, o en lo que se transforme ese partido, será cuando gane esos espacios, cuando sea visto como una solución, no como una parte más del problema. Y para eso aún falta tiempo.

Lo cierto es que, mientras ello ocurre, el que está cosechando los votos que deja ir el PRD es el PRI que, como lo hizo el PAN hace algunas semanas, tiene muy bien identificado cuál es su adversario electoral para 2009 y lo dice: la verdadera competencia se dará entre el PRI y el PAN, porque, salvo sectores muy específicos de la geografía nacional, el PRD ya no cuenta. Las encuestas serias demuestran que el PRI y el PAN están prácticamente empatados con alrededor de 40% de expectativas de votos, con una ligera ventaja del PRI y lo importante es, además de los diputados, las gubernaturas (seis: Nuevo León, Colima, Campeche, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora, casi todas muy cerradas en los últimos años, definidas por un puñado de sufragios) y algunas intermedias, como las del Estado de México (clave para Peña Nieto) y el DF, donde el PRD mantendrá, pese a todo, la mayoría, porque sus oposiciones no han sabido generar una estructura alternativa en la capital. Lo cierto es que las declaraciones de Manlio Fabio Beltrones y de Beatriz Paredes, este fin de semana, no dejan lugar a dudas: tanto el PRI como el PAN saben que la lucha electoral es entre dos.

Lógicamente amarillos

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Si se revisan los hechos y no los mitos, lo que ha ocurrido en el PRD es muy lógico. Sería lógico que el desenlace de la crisis presente lo fuera también.

Hicieron una mala campaña y perdieron la elección presidencial de 2006, a pesar de tener ventaja todo el tiempo.

Una pésima, temeraria estrategia poselectoral desfondó el movimiento social. Se les fueron millones de simpatizantes.

Una mala estrategia parlamentaria les ha impedido aplicar su fuerza numérica y política. La excepción fue la reforma electoral: en 72 horas barrieron a la “mediocracia” y al IFE.

En vez de salir a conquistar voluntades, se han dedicado a reafirmar dogmas. El saldo electoral desde julio de 2006 es de números rojos. Y López Obrador recorre el país más para leerles los evangelios a los fieles que para buscar nuevos adeptos.

Fracturados, fueron a una elección interna en marzo que sólo produjo más golpes y heridas. Se hicieron pedazos. El parte reporta astillas y graves lesiones internas.

Como nadie muestra voluntad de llegar a acuerdos, es muy poco probable que lleguen a acuerdos.

Quienes controlaban la estructura, se quedaron con ella. Si el Tribunal Federal Electoral anula la interna de marzo, los Chuchos (con Guadalupe Acosta) dominarán hasta 2010; si la valida, los Chuchos (con Jesús Ortega) lo harán hasta 2011 o 2012.

Aunque estén derrotados y sin estímulos, los lopezobradoristas se irán del PRD sólo cuando calculen que la pérdida neta es mayor que los beneficios.

Si lo anterior ocurre pronto, no tendrán tiempo para formar un nuevo partido. Saben que Convergencia es recelosa y ambiciosa. Recularán en el PT, que los necesita desesperadamente.

Si no se van, seguirán destruyéndose. Lógicamente.

Inflación importada

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
Economía Informal
El Universal

Como usted sabe bien, la presión inflacionaria que sufre México proviene del exterior. Desde hace dos años, el petróleo y los granos han subido de precio de manera muy importante

Y aunque acá la gasolina se ha mantenido, el resto de bienes sí ha resentido, al menos en parte, los incrementos del exterior.

Las razones ya las comentamos aquí mismo: problemas de clima, malas decisiones, incremento de la demanda, entre las más importantes. No vale la pena regresar a ellas ahora. Lo que sí resulta interesante es que llevamos ya mes y medio con una caída en el precio del petróleo. No que ahora esté muy barato, pero se encuentra 30 dólares por debajo del precio que alcanzó a inicios de julio, y que es el récord histórico: 145 dólares por barril del crudo de referencia West Texas Intermediate.

Este cambio en la tendencia, que por lo menos lleva ya seis semanas, resulta de particular importancia, porque en estos días el precio de los granos se ha movido de manera similar al precio del petróleo. Los días que éste sube, los granos suben. Y cuando el petróleo baja de precio, lo mismo hacen los granos básicos como maíz, trigo, soya y sorgo.

Más interesante aún es que el precio de los granos se ha mantenido estable, con una ligera tendencia a la baja, desde marzo pasado. Puesto que las cosechas ocurrirán en los próximos días, estos precios son de contratos a futuro, lo que implica una expectativa de que tendremos una mejor situación en esta cosecha que en las anteriores. Es claro que esas expectativas pueden ser equivocadas, pero eso lo sabremos muy pronto.

Dicho de otra manera, aunque todo puede cambiar, en este momento llevamos ya seis semanas de precio estable del crudo, alto pero más razonable que antes, y varios meses con precios igualmente estables en los granos. También en el caso de éstos, los precios son superiores a los que conocíamos hace un par de años, pero se encuentran en un nivel más razonable que el que vimos a fines del año pasado e inicios de éste.

Mientras que los precios de estos bienes se mueven de manera similar, las bolsas de valores lo hacen de forma inversa. Cuando el petróleo y los granos suben, las bolsas bajan, y al revés. La razón es que si la inflación producida por estos bienes básicos siguiese creciendo, entonces la Reserva Federal tendría que subir sus tasas de interés. Y eso es veneno para las bolsas, como sabemos. De forma contraria, si el petróleo y los granos se mantienen estables, la inflación hará lo mismo, y entonces la Fed podrá mantener por más tiempo una tasa de interés baja, que ayudará a que la actividad económica en Estados Unidos inicie su recuperación.

Creo que vale la pena comentar esto porque lo normal es que volteemos a ver los mercados cuando hay problemas, y como ahora no ha pasado nada, pues no es de extrañar que no nos hayamos enterado. Sin embargo, el comportamiento de estos bienes es hoy el principal indicador de qué vamos a ver en 2009. Los problemas inmobiliarios de Estados Unidos ya pasaron, y la crisis financiera que dejaron está prácticamente terminada. No quiero decir que ya esté bien todo, sino sólo que ya tocamos fondo, como acostumbramos decir en México.

Si los precios internacionales logran estabilizarse, entonces la recuperación podrá iniciar. Pero si el petróleo vuelve a moverse hacia los 150 dólares, o si resulta que las cosechas no son lo que esperábamos, entonces todo se volverá a complicar, y el año próximo será igual de malo que éste, con el agravante de ser el tercero malo.

Desde hace más de un año le decíamos aquí que era la inflación el elemento más importante a observar, porque de ella dependería la velocidad de la recuperación de la economía estadounidense, y de todo el mundo. Hoy concentramos todavía más la atención, ya no es toda la inflación la que nos preocupa, sino sólo lo que ocurra con estos bienes básicos. Porque aunque otros bienes están subiendo de precio, lo hacen en reacción a los primeros. Y si los básicos se estabilizan, en pocos meses el resto de la economía hará lo mismo.

Así que no pierda de vista lo que pasa en esos mercados. Si seguimos viendo estabilidad, entonces el próximo año puede resultar bastante mejor de lo que las expectativas de los consumidores y empresarios apuntaban hace apenas uno o dos meses. Es más, ya en julio los consumidores (en Estados Unidos) empezaron a tranquilizarse, según el indicador de confianza.

Octubre es el mes más turbulento del año en las finanzas, y en otras cosas. Ahora coincide con el cierre de las elecciones en Estados Unidos. Será un mes determinante, y aquí estaremos atentos a identificar los procesos de fondo que nos ayudarán a estimar con más certeza lo que pasará el año próximo.

Un gran tropiezo

Alberto Aziz Nassif
aziz@ciesas.edu.mx
Investigador del CIESAS
El Universal

Hace un par de semanas José Ramón Fernández, uno de los grandes analistas deportivos del país, anticipó cómo sería la actuación de México en la Olimpiada de Pekín (Beijing 2008); dijo: será “un gran tropiezo del deporte mexicano (…) porque fracasos ya son muchos”. Otra de las proyecciones de Joserra fue que si México ganaba una de bronce, sería mucho.
En lo que México tiene primeros lugares internacionales es en la industria del secuestro o en la incompetencia de sus maestros de educación básica, en la que casi 70% reprobó el primer examen para ganarse una plaza docente. En esta Olimpiada hasta la cobertura televisiva ha dejado mucho que desear. Faltan programas atractivos, inteligentes, como fueron en el pasado reciente; las televisoras mexicanas han dado muestras de poco talento.

¿Cuáles son los problemas de fondo del deporte mexicano? Sin duda, las estructuras burocráticas no ayudan, los desencuentros entre la Comisión Nacional del Deporte (Conade) y la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), una parte de la mediocridad deportiva del país se debe a la corrupción; también hay una falta de una organización eficiente y de instalaciones adecuadas.

¿Por qué triunfan los países con buenos desempeños en el deporte? Puede haber diferentes modelos institucionales y apoyos económicos. China, seguramente, tendrá formas organizativas distintas a las de Estados Unidos, los dos punteros de esta Olimpiada. Y qué decir de Gran Bretaña, Corea del Sur, Alemania o Italia, países que están haciendo bien las cosas en materia deportiva y los resultados están en el medallero. Si vemos dónde estaba México hace 40 años —cuando se celebró aquí la XIX Olimpiada— se logró la mejor actuación que ha tenido nuestro país (tres medallas de oro, tres de plata y tres de bronce) y se ubicó en el lugar 15. Cuatro años después en Munich sólo obtuvo una de plata y bajó al lugar 31; en Atenas 2004, con cuatro medallas, llegó a la posición 59 con un gasto de 100 millones de pesos, 25 por medalla. En las últimas 10 olimpiadas México ha ganado sólo cuatro medallas de oro. El sistema deportivo nacional no funciona, por lo menos para ganar en las competencias olímpicas. México no ha hecho bien las cosas; el sistema produce fracasos.

Tampoco hay que quebrase la cabeza para poner en práctica políticas de impulso deportivo eficientes, desde el reclutamiento, la contratación de entrenadores de alto nivel, las instalaciones adecuadas, la participación internacional y, quizá lo más complicado, la neutralización de las grillas burocráticas en el mundo institucional para generar atletas de alto rendimiento.

Las glorias del deporte en México son, en su gran mayoría, historias extraordinarias de desempeño personal. Pero el sistema deportivo mexicano no produce deportistas de alto rendimiento y hoy nuevamente está en crisis.

En esta Olimpiada no se compite en ningún deporte de conjunto, no hay futbol, voleibol, básquet. Las glorias de los marchistas se han esfumado. En las disciplinas individuales uno a uno han sido descalificados los deportistas mexicanos en estos días en Pekín, desde la natación, el remo, los arqueros, pesistas, boxeadores y un largo etcétera. No hay continuidad, no se ve al grueso de los atletas que tuvieron buenos resultados en Atenas hace cuatro años. Así, mientras China gana su Olimpiada y se vuelve una potencia deportiva, México sigue atorado sin un proyecto para impulsar el deporte, sin una política eficiente para aprovechar los recursos, sin un liderazgo que pueda remontar la crisis que cubre al deporte en México, a pesar de la complacencia oficial.

Después de los primeros 10 días de competencias podemos ver que Joserra estaba en lo cierto: el país está en el sitio 63 del medallero sólo con una medalla de bronce, que consiguieron con mucho talento Tatiana Ortiz y Paola Espinosa.

Las lealtades de Marcelo

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Uno no puede dejar de preguntarse quiénes lo están aconsejando. Florestán

El viernes pasado, Marcelo Ebrard provocó que los reporteros de la fuente que cubren sus actividades le preguntaran cinco veces si asistiría o no a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad, convocada por el presidente Calderón para este jueves en Palacio Nacional.

Sus respuestas, en el intento de decir que sí pero sin hacer ruido en la casa de López Obrador, fueron en este tono: "No, lo que quiero decir es lo que dije". "No, no dije eso. Es una cosa curiosa, ustedes están diciendo cosas que no he dicho". "Ya dije en muchos foros que a una cumbre de seguridad sí iría". "No sé si no me expliqué". "Creo que le acabo de contestar claramente".

Esta confusión siguió a una serie de declaraciones encontradas del no al “sí iré”, pero a una reunión convocada en el Distrito Federal, mejor a una cumbre, o a un encuentro con todos los gobernadores o con la Conago para decir, ayer, luego de insinuar que iría al consejo pasado mañana en Palacio Nacional, que su asistencia dependía ahora de su encuentro, anoche, con el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y si coincidían sus agendas en la materia.

Total, que ya no sabe cómo decir que sí estará el jueves en la reunión del Consejo de Seguridad Pública Nacional.

Lo que también se desconoce es si todo esto es para evitar un choque con su mentor o para presentarse como la principal atracción del encuentro.

Y dentro de esto, ya habrá tiempo para comentar la declaración del mismo viernes a una pregunta sobre la influencia que ejerce sobre él López Obrador, a lo que respondió: “Yo sólo soy leal a mis electores", cuando es jefe de Gobierno del Distrito Federal y esa lealtad se la debe a todos, no sólo a lo suyos.

Ahí está parte de su confusión en el ejercicio de su gobierno, ahora faccioso, según su confesión.

Retales

1. COMPADRE. Ricardo Rocha ya se recupera, dejó terapia intensiva después del susto que le dio una arteria tapada que ya procedieron a desazolvarle con mucho éxito. ¡Ánimo! que son sólo cosas del corazón;

2. ARREBATO. Declara Andrés Manuel López Obrador que quienes gobiernan "son peores que el crimen organizado", lo que es producto de un arrebato que atenúa, queriéndolo o no, la acción de los narcotraficantes y sus sicarios, de los secuestradores. Es un error que por cargarle la mano a unos, se la levante a otros, en este caso al crimen organizado; y

3. ENSAYO. La toma de las instalaciones del PRD por el ala amlista del PRD no es otra cosa que un anuncio y ensayo de lo que viene para el Congreso en cuanto se comience a dictaminar en comisiones las iniciativas de reforma energética. Por lo demás, en el PRD, cada vez que parecen haber tocado fondo en su crisis, encuentran otro nivel más bajo, más profundo, peor.

Nos vemos mañana, pero en privado.

“¡Va a ser un escándalo..!”

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Germán Martínez ordenó a su vocero Homero Niño de Rivera: “Expúlsame a éste de aquí, su columna no tiene licitud de contenido”, le dijo, sonriente. Previamente, el jefe nacional del azul le había dado un ligero empellón al reportero, para que volteara a verlo. Era, por supuesto, una broma, y una forma de decirnos que ha tomado nota de las duras críticas que en este espacio le hemos hecho, desde que ocupa la presidencia nacional del PAN.

* * *

Javier Corral no sólo renunció al CEN del blanquiazul, después de conversar ampliamente con Germán y dejarle una “carta personal” con los motivos de su decisión, sino que, además, va a escribir un polémico libro sobre la ley de televisión, que va a molestar a muchos. “¡Va a ser de escándalo!”, nos adelanta el político de Chihuahua. El libro de Javier estará en las librerías en octubre próximo.

Martínez, por cierto, lamentó muchísimo la decisión anunciada ayer por Javier Corral, pero tomada hace ya muchas semanas. La renuncia tiene que ver con la separación de Santiago Creel de la coordinación de la bancada del PAN en el Senado, por supuestas presiones de las grandes televisoras.

* * *

El sábado se produjo el asesinato de otras 15 personas en la localidad de Creel, Chihuahua, entre ellas un bebé y una adolescente de 17 años. Súmele la masacre de Ciudad Guzmán, Jalisco, donde hace semanas masacraron a toda una familia, incluidos una niña de tres años y un niño de 14; póngale el secuestro y asesinato de Alejandro Martí, de 14 años, en la Ciudad de México; agregue, por último, el cargamento de ejecuciones diarias y los múltiples decapitados acompañados de mensajes aterradores. Hágase después la pregunta: ¿En que país vivimos?, y trate de responderla. Verá que no es agradable lo que resulta.

Nuestros políticos, por supuesto, andan muy preocupados por sacarle raja política a la indignación. Ya leímos al senador Manlio Fabio Beltrones acusar a su amigo, el presidente Calderón, de fallar en materia de seguridad. ¿Y su partido? ¿No fue el tricolor el que dejó crecer el crimen organizado? ¿El narco nació con Fox? ¿La descomposición de las policías comenzó en 2000? ¿Los gobernadores del PRI sí han cumplido? ¿Sinaloa? ¿Chihuahua? ¿Sonora? ¿No los encabezan mandatarios del otrora partidazo? Son preguntas.

“No debemos convertir el tema de la seguridad en una confrontación político-partidaria”, nos dijo Germán Martínez, cuando le preguntamos, en rueda de prensa, sobre la postura expresada por Beltrones al reportero Salvador García Soto, del periódico El Universal, acerca de la responsabilidad de Felipe. Manlio es un aliado que panistas de muy alto nivel califican de “confiable”. ¿Seguirán pensando igual después de las declaraciones?

A Germán no hubo modo de sacarle una frase autocrítica sobre los errores y las equivocaciones del gobierno federal en materia de seguridad pública. “Hay que repartir responsabilidades y no culpas”, repitió. Y de allí no se movió.

* * *

“¡Ya ni la burla perdonan!”, nos dijo Gerardo Fernández Noroña, controvertido vocero pejista, al comentar la “imposición” de Guadalupe Acosta Naranjo como presidente del partido hasta el 14 de febrero de 2010. Hablaba de la decisión unilateral de Nueva Izquierda de dejar a uno de los suyos en el máximo cargo de representación del partido hasta esa fecha.

En esta columna hemos criticado —y muy fuerte— el radicalismo de Izquierda Unida. Hemos respaldado la postura moderada y negociadora de Nueva Izquierda. Pero la imposición de Acosta, luego del resolutivo de la Comisión de Garantías y Vigilancia que anuló la elección de marzo pasado, no puede calificarse más que de agandaye.

A Acosta Naranjo lo eligieron en la cúpula de Nueva Izquierda y no los militantes del PRD. Los Chuchos no quieren negociar la llegada del neutral y moderado Lázaro Cárdenas Batel a la presidencia interina del partido, como lo propuso Alejandro Encinas. Izquierda Unida va a impugnar la imposición en la Comisión de Garantías y Vigilancia, y en el TEPJF.

* * *

Nunca he entendido que se discrimine a un compañero de trabajo por el simple hecho de ser extranjero. Es lo que lo que ha sucedido, en Capital 21, el canal de televisión del Gobierno del Distrito Federal, a una reportera venezolana que tiene sus papeles en regla.

Algunos empleados o empleado, xenófobos, quienes ya fueron detectados, hicieron circular una carta que supuestamente le enviaron a Marcelo Ebrard, con el pretexto de que les adeudan su salario. En la misiva, manifestaron su desacuerdo con la contratación de la venezolana y solicitan que la corran. El asunto llegó ya a oídos del director del canal, Óscar Argüelles, quien, afortunadamente, calificó el “anónimo” como un “acto de cobardía”.

Olímpicamente

Germán Martínez Cázares
Presidente nacional del PAN
El Universal

Son fascinantes los tiempos de la antigua Grecia, en los que el amanecer de la historia brotaba entre mitos; se confundían, nebulosas, realidad y entelequia; los dioses aterrizaban en episodios alucinantes a compartir odios, pasiones, desventuras y alegrías con los mortales. En ese ensueño borroso se celebraron las primeras Olimpiadas.

La historia es maravillosa y gira en torno a una mujer: Hipodamía. Como toda mujer guapa y encantadora, Hipodamía tenía muchos pretendientes. Sin embargo, su padre, Enómano, no la dejaba casar, porque le atormentaba una profecía divina de morir a manos de su yerno.

Enómano discurrió como pretexto para obstaculizar el matrimonio de su hija celebrar una preolimpiada, una carrera de coches de caballos. El triunfador, en lugar de medalla colgada al cuello, tendría la mano de la bella Hipodamía. Pero Enómano contaba con caballos divinos y no tenía que pasar el antidoping; cualquier cabalgadura perdía la galopada.

Siempre ganó el celoso padre de Hipodamía. Durante algún tiempo colgó en la puerta de su casa, las cabezas de todos los novios fracasados de su hija.

Pero un buen día Hipodamía vio llegar a Pélope, se flecharon de inmediato. Pélope reta a duelo de coches de caballos a Enómano.

Ganó Pélope, aunque no hubo fair play. Hipodamía previamente pidió ayuda a un tal Mirtilo, caballerango de su padre, a quien encargó cambiar los tornillos de las ruedas de acero del coche de caballos por unos de cera, que en plena carrera se derritieron, produciendo un accidente fatal donde murió Enómano. Pélope se casó con Hipodamía y tuvieron muchos hijos.

Después, en honor a su esposa, Pélope celebraba cada cinco años, en Olimpia, una fiesta dedicada a la diosa Hera, la hermana de Zeus.

Las Olimpiadas nacieron del triunfo de Pélope. Los griegos de entonces fundaron la civilización occidental con la victoria de su cultura, teatro, literatura, escultura, arquitectura, filosofía, deportes y, finalmente, de la democracia. Tenían ánimo de trascendencia. “Hambre de inmortalidad”, diría Miguel de Unamuno.

Cuando vemos a los chinos alcanzar el liderato del medallero olímpico, a Michael Phelps obtener ocho medallas de oro en natación, a Nastia Liukin ganar el oro del all around individual de gimnasia, a Jamaica imponerse en atletismo, al español Rafael Nadal en tenis o a la saltadora rusa Yelena Isinbayeva brincar hasta el cielo, la pregunta es obligada: ¿por qué las estampas mexicanas en Beijing son las de la justificación, las de la falta de suerte, la frustración, en una palabra: las de la tristeza de la derrota?

Creo que estamos aceptando al pesimismo dentro de nuestra cultura. La decepción nos acompaña en la rutina diaria. Perder, fallar, victimizarse, parece el camino. No hay ética del triunfo.

Cuando el presidente Calderón llama a construir un México ganador, el apoyo es insuficiente o brinca la mofa. “Olímpicamente” estamos despreciando la victoria.

Que nuestra desesperanza se quedara en China estaría bien, pero lo estamos trasladando a temas fundamentales de la vida nacional. Empresarios lamentan nuestro desarrollo frente a una crisis económica mundial. No creemos que la delincuencia sea derrotable. Asumimos a la impunidad como mal necesario. El narcotráfico parece invencible. Todos repartimos culpas y responsabilidades en otros. Vemos imposible la victoria de nuestro país. Eso es detestable aquí y en China.

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¿En verdad el PRI impugna al presidente Calderón por el tema de seguridad o quiere descarrilar la reforma a Pemex?

Política y delito: ayuda de memoria, 6 y final

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

En febrero de 1997, una funcionaria del gobierno de Ernesto Zedillo acude a una cena en un condominio de lujo de las Lomas de Chapultepec. En el elegante vestíbulo del lugar se cruza con un inquilino inesperado, el general del Ejército Jesús Gutiérrez Rebollo, zar antidrogas de México, celebrado por su par estadunidense, Barry McCaffrey, director de la DEA

La funcionaria comenta su encuentro en la cena, a la que asiste un mando militar, el cual sostiene que debe tratarse de un error, pues Gutiérrez Rebollo tiene familia y no puede vivir en un sitio tan lujoso.

La duda desata una pesquisa y la pesquisa muestra que el general Gutiérrez Rebollo, en efecto, es inquilino del condominio, en compañía de una mujer joven.

El general ha recibido el departamento de un narcotraficante llamado Eduardo González Quirarte, lugarteniente del capo Amado Carrillo, apodado El señor de los cielos porque trae droga del sur y la lleva a Estados Unidos en una flotilla aérea clandestina.

La relación de Gutiérrez Rebollo con González Quirarte viene de años atrás, desde que el general era comandante de zona en Jalisco, y recibía del capo regalos de todo tipo: dinero, autos, una ex reina de belleza.

Gutiérrez Rebollo es detenido y presentado a la prensa. “Tenemos presunción fundada”, dice el secretario de la Defensa, Enrique Cervantes Aguirre, “de que el citado general y personal bajo su mando directo han sido y son colaboradores de la organización criminal encabezada por Amado Carrillo Fuentes, organización señalada como responsable de múltiples hechos delictuosos”.

Viejo saber: el general protege a un cártel y prueba su eficacia combatiendo con ferocidad a los otros. Sirve a su socio y sirve a la República.

En 2000, México inaugura la alternancia democrática. Por primera vez en la historia un candidato de oposición, Vicente Fox, gana pacíficamente la Presidencia. El presidente Zedillo deja las bases de una economía estable. Es su legado de estadista: democracia y estabilidad.

Pero ese año hay en México 19 mil homicidios, se investigan cinco mil, se castigan mil. En España ese mismo año hay 457 homicidios, y sólo quedan 13 sin aclarar.

El presidente Fox conserva la democracia y la estabilidad, pero su gobierno termina en una espiral de violencia por narcotráfico que deja en las calles más muertos que las bajas estadunidenses en Irak.

En 2007, primero del nuevo gobierno, hay 2 mil 700 ejecuciones por esa causa. En 2008 van 2 mil 682.

Regreso a clases (orejas de burro)

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Como usted pudo verlo, dado que las vialidades se volvieron un caos mayor, ayer regresaron a clases más de 25 millones de alumnos de todo el país, quienes llenarán los más de 223 mil planteles de educación básica que se ubican en territorio mexicano. Junto con ellos, maestros de todas las áreas intentarán vaciar sus amplísimos conocimientos en esos niños ávidos de saber —aunque, al parecer, es precisamente eso lo que más falta hace a nuestros docentes mexicanos—.

Y es que el viernes pasado se dio a conocer el resultado del examen de oposición aplicado a cerca de 70 mil maestros que andan en busca de una plaza laboral para desempeñarse como “agentes del conocimiento”.

El resultado: 67% de los profesores reprobaron. O sea, sacaron un cinco, un sello de No Trabajó, un tache en color rojo y las tradicionales orejas de burro, porque nada más 23% de los maestros contestaron lo necesario para aprobar aquel examen de 80 preguntas.

Así, con un nivel educativo que ubica a México en el último lugar del ranking de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación Doña Perpetua, Doña Maquiaelba— se va de compras y presume sus atuendos de diseñador en cuanto evento oficial se le presente.

Al unísono, los maestros preparan sus clases, desde ayer, con el mínimo (y hasta menos) de conocimientos necesario para contribuir a la educación de los alumnos, de aquellos que no se cansan en decir que son el futuro del país.

¿A quién echarle la culpa? Porque, pensando positivamente, que aquí valdría manejarlo más como un sinónimo de conformismo, podríamos decir que los maestros lo dan todo según las condiciones laborales en que se encuentran; pero, siendo racionales y menos idealistas, es vergonzoso no solamente que hayan reprobado el examen que mide su preparación a niveles muy básicos, sino que sean ellos los primeros en poner pretextos.

Aunque también reconocemos la labor de su lideresa, Elba Esther Gordillo, para hacer de su gremio uno de los que menos credibilidad tiene. Recordemos que este examen fue una estrategia con el fin de otorgar plazas sin tener que pasar por lo oscurito de las oficinas del SNTE con miras a obtenerlas, como se ha sabido que se otorgan. Y, ahí sí, la que se sacó un diez cerrado fue la secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota.

Ahora la estrategia del sindicato, después de semejante balconeada, es otorgarles “capacitación” —es decir, un nuevo chance—. Así, los maestros recibirán clases sobre las mismas clases que van a impartir. Será un curso de regularización para los maestros.

Tal vez su lógica les haga pensar que, entre más fresco esté el conocimiento, más fácil será transmitirlo. Esta capacitación la tomarán todos: los maestros que buscan una plaza y quienes ya la tienen.

A la par y a la sombra de esto, Maquiaelba estuvo ayer en la ceremonia oficial de inicio de cursos, junto con el presidente Felipe Calderón y Josefina Vázquez Mota, evento en el que pidió que las escuelas normalistas sean convertidas en escuelas técnicas porque, según ella, son demasiados los maestros que se preparan y poca la oferta de trabajo. Valdría preguntarle a Doña Perpetua lo que para ella significa estar preparado.

Y, como no queriendo la cosa, y la grilla, le llevó un pastel de cumpleaños al Presi y un coro de chamacos para cantarle el Happy birthday…

Así empieza este ciclo escolar, con 25 millones de alumnos en manos de maestros que no son capaces de pasar una prueba, pero son expertos en cerrar calles cuando consideran que su salario no es proporcional al trabajo realizado aunque, en eso, la neta, no les falta un gramo de razón…

Carta dirigida al 60% de los aspirantes a maestros reprobados

Carlos Alazraki
La Crónica de Hoy
carlos@alazraki.com.mx

Estimados maestros:

Ya estoy empezando a entender el porqué de las cosas que nos están pasando en nuestro querido México.
Ahora sí estoy entendiendo el porqué de los atrasos de nuestros niños.
Ya entendí el porqué países más fregados que nosotros están mucho mejor que nosotros en materia educativa.
Ya entendí el porqué de tanta delincuencia juvenil.
Ya entendí por qué tenemos a tantos salvajes manejando por esta ciudad.
Ya entendí el porqué de tantos policías corruptos.
Entendí por qué tanta drogadicción entre nuestros jóvenes.
Es más, hasta por qué somos tan bultos en las Olimpiadas.
¡Claro!, ahora sí está más claro el porqué de lo mucho de lo que nos está pasando, ¡¡¡¡¡¡Se los debemos a ustedes!!!!!!
¿Cómo es posible que de 71,000 aspirantes a una plaza en el servicio docente, 2 de cada 3 candidatos reprobaran?
¿Cómo es posible que de 53,406 aspirantes que salieron graduados de las escuelas Normales, solamente 3 de cada 10 solicitantes aprobaron su examen para una plaza?
Y para el colmo de los colmos:
¿Cómo es posible que de los 17,648 maestros activos —sin plaza— solamente 7,150 aprobaron?
Y que además —como premio— ninguno de los 17,648 maestros activos... ¡¡¡¡¡¡haya perdido su trabajo!!!!!!
O sea maestros, burros o no, seguirán dándole clases a nuestros hijos...
Este es el panorama...
Maestros reprobados, dándole clases a nuestros hijos... ¡Qué horror!
Y luego nos preguntamos el porqué estamos como estamos...
Ahí está la respuesta:
Nuestros niños no están preparados...
Nuestros niños entran muy mal preparados a las secundarias.
Todo gracias a ustedes.
Pero esto no les importa, ¿verdad?
¡Por supuesto que no!
Es mucho mejor marchar por las calles del país que educarlos bien.
Es mejor bloquear carreteras, no permitir que la gente abra sus comercios y ponerse en huelga sin importar el tiempo que los niños se queden sin escuela, que prepararlos mejor.
Tienen razón...
Es mejor bloquear carreteras para exigir un aumento de sueldo que no merecen.
Es mejor.
Es mejor tener una lideresa vitalicia que se la pase grillando todos los días, que abrir a la democracia a su sindicato.
Es mejor que los 2 sindicatos de maestros sigan peleándose entre sí que analizar de cómo mejorar el nivel de la educación.
Maestros reprobados:
Tengo pavor por el futuro de México, si es que ustedes van a seguir dando clases.
Tengo pavor que un país tan maravilloso como el nuestro, sea desplazado por países más disciplinados y conscientes que nosotros.
Tengo pavor que —como en las Olimpiadas— México sume fracaso tras fracaso en la competencia mundial.
Y todo porque no hay una buena educación.
Ni física ni mental.
Es aberrante que ustedes, bola de fracasados, pretendan enseñarles a nuestros hijos como triunfar.
México no los merece.
Sean conscientes de lo que ustedes significan para nuestros hijos y prepárense mejor.
Con todos los recursos que tenemos, con toda la información disponible de que disponemos, no es normal que hayan reprobado.
Pero en fin...
No es culpa suya nada más...
Es culpa de un sistema que ya se agotó hace 20 años y que el poder no sabe cómo cambiar.
En fin, qué le vamos hacer...
Este es otro triste capítulo de la odiada obra:
“Por eso Estamos como Estamos”...

Las cartas de Calderón

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

El costo de las misivas que enviará el Presidente a los millones de beneficiarios de sus ayudas sociales sería de entre 180 y 240 millones de pesos, según la Sedesol

Amparado en una “tregua” que le permite la ley electoral con motivo de su segundo informe de gobierno, Felipe Calderón se apresta a entrar, con su imagen, a los hogares de entre 40 y 60 millones de mexicanos. Una carta con la fotografía del Presidente y un saludo personalizado llegarán en fecha próxima a las casas de las familias que reciben apoyos de los programas sociales del gobierno federal.

La estrategia se definió como parte de las acciones de difusión y propaganda del segundo año de gobierno y con motivo del informe que por primera ocasión en la historia sólo será entregado por escrito al Congreso, sin la asistencia del Presidente al recinto legislativo para leer el tradicional mensaje que fue eliminado con las recientes reformas constitucionales realizadas por los congresistas.

Pero, además de promover la imagen del Presidente y de su política social, la carta responde también a un problema añejo que tienen bien detectado y medido grupos de enfoque y en las encuestas que se realizan en la casa presidencial: cerca de 60% de los beneficiarios de programas sociales federales, sean del tipo que sean, creen que los apoyos materiales o económicos que reciben se los deben al gobernador de su estado.

Por eso se busca aclararles, con la misiva, que los beneficios de estar inscrito en un programa de ayuda son de carácter federal y aclarar confusiones.

Para elaborar las cartas se tomaron como base los padrones de todas las dependencias del área de Desarrollo Social y se pidió a los titulares que instrumentaran el envío de misivas a los usuarios, con cargo al presupuesto de cada dependencia.

Cálculos que se manejan en la Sedesol señalan que el costo de impresión de cada carta, en la cotización de Talleres Gráficos de México, sería de un peso. A eso se añadirían los costos de envío, que estiman en tres pesos, para que cada misiva llegue a los domicilios de quienes reciben ayudas sociales del gobierno federal.

Es decir, el costo aproximado de las cartas que enviará el Presidente a los millones de beneficiarios de sus ayudas sociales sería de entre 180 y 240 millones de pesos, según datos que manejan en la Sedesol.

El Presidente se propone aprovechar la “tregua legal” que le da el Cofipe para difundir información y publicidad, con su nombre o su imagen, sobre sus obras de gobierno en el lapso de 12 días —seis antes y seis después de su informe—, por lo que el envío de las cartas se realizará entre el 25 de agosto y el 5 de septiembre.

Para la impresión de la carta se elaboró un machote enviado desde Los Pinos a las dependencias, con espacios en blanco para los datos de cada programa. En el texto, que aparece junto a la foto del presidente Calderón en color, se lee la frase: “Para que vivas mejor, con mi segundo informe de gobierno”, seguida de la firma del primer mandatario.

NOTAS INDISCRETAS... El pleito entre Joaquín Gamboa Pascoe y Napoleón Gómez Urrutia salió a relucir en los preparativos de la Asamblea Nacional del PRI. En una reunión de la Comisión Deliberativa se presentó un documento que incluía, en uno de sus párrafos, un pronunciamiento del PRI para que la Secretaría del Trabajo “respete la autonomía sindical”, en alusión al conflicto de los mineros. El párrafo molestó a Gamboa Pascoe, al grado de que maniobró para eliminar cualquier alusión al tema de los mineros. Más de uno se quedó con el ojo cuadrado en la mesa que preside Jesús Murillo Karam ante la petición del dirigente de la CTM, pero nadie cuestionó la decisión. Así que el conflicto minero y el acoso a Gómez Urrutia no serán tema de la asamblea priísta, porque al propio sector obrero no le interesa. No faltaron cuchicheos y rumores sobre las razones de Gamboa Pascoe para oponerse al apoyo priísta al movimiento de los mineros. Dos hipótesis se comentaron en los pasillos de Insurgentes Norte: una, que Joaquín le hace el favor al secretario Javier Lozano, y dos, que la ruptura de la Confederación de Trabajadores de México con el sindicato minero ya es total… Además del tema energético, que dominará su reunión plenaria de los próximos jueves y viernes, los senadores del PRI también discutirán iniciativas sobre seguridad pública y secuestro, una propuesta de regulación de telefonía celular que lleva el senador Mario López y la conversión de concesiones radiofónicas de AM en FM, que planteará el senador Carlos Lozano. Los trabajos iniciarán con una ponencia del ex procurador Diego Valadés y terminarán con los discursos de Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones… Se detienen los dados. Escalera para abrir semana.