septiembre 11, 2008

Chávez expulsa a embajador de EEUU y amenaza con cortarle ventas de petróleo

CARACAS (AFP) - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó este jueves al embajador de Estados Unidos en Caracas, Patrick Duddy, a abandonar el país en 72 horas, una medida que adoptó en solidaridad con Bolivia, al mismo tiempo que amenazó a Washington con cortarle el suministro de crudo.

"A partir de este momento tiene 72 horas el embajador yanqui en Caracas para salir de Venezuela, en solidaridad con Bolivia", indicó el mandatario.

"Váyanse al carajo, yanquis de mierda", agregó Chávez en un acto de apoyo al candidato de su partido para las elecciones regionales de noviembre, celebrado en Puerto Cabello, 120 km al oeste de la capital.

El presidente expresó su solidaridad con su aliado y amigo, el mandatario de Bolivia, Evo Morales, que atraviesa una dura crisis política enfrentado a varios prefectos (gobernadores) y quien expulsó al embajador de Estados Unidos tras acusarlo de estar por detrás de las maniobras de la oposición.

La expulsión del embajador se produce horas después de que el ejecutivo venezolano presentara unas grabaciones y denunciara un intento de "magnicidio" y golpe de Estado contra Chávez, que estaría siendo planeado por militares en activo y retirados, con el visto bueno de "la administración estadounidense".

Por otra parte, el presidente amenazó con suspender el suministro de petróleo a Estados Unidos, su principal cliente, si el país latinoamericano es objeto de una agresión de Washington.

"Hago responsable por el envío petrolero de Venezuela (al gobierno de) aquel país, si viniera alguna agresión hacia Venezuela. No habrá petróleo para el pueblo de Estados Unidos", lanzó.

Venezuela ocupa el quinto lugar entre los proveedores de crudo a Estados Unidos, con un promedio de ventas diarias de 1,1 millones de barriles diarios (b/d) durante el primer cuatrimestre de 2008, según la Administración de Información de Energía norteamericana.

"Nosotros, yanquis de mierda, sépanlo, estamos dispuestos a ser libres pase lo que pase y cueste lo que cueste", espetó el mandatario venezolano.

Ante las cámaras, el jefe de Estado dio además instrucciones a su canciller, Nicolás Maduro, para que disponga el regreso inmediato del embajador venezolano en Washington.

"Señor canciller Maduro, mande por nuestro embajador antes de que lo echen de allá. Que regrese a la patria", ordenó el presidente venezolano.

Chávez dijo que "cuando haya un nuevo gobierno en Estados Unidos", Venezuela enviará un embajador, pero mientras siga en el poder el presidente George W. Bush, Caracas no tendrá representante diplomático en Washington.

"A todo el mundo le conviene que en Venezuela haya paz (...) Si aquí ocurriera algo grave y dejaran de salir los tres millones de petróleo diarios, el precio del petróleo a lo mejor llegaría a 200 dólares", advirtió el mandatario venezolano horas antes.

"Y nadie quiere que se ponga en riesgo la reserva de petróleo más grande del planeta, la nuestra", aseguró Chávez, refiriéndose a la Faja del Orinoco (sureste).

El presidente venezolano responsabilizó de la tensa situación que mantiene con Washington "al gobierno de Estados Unidos", que "anda detrás de todas las maniobras" de desestabilización política que se viven en América Latina.

"A partir de este momento, Bolivia no está sola", añadió Chávez.

"Estamos resueltos a ser libres" y librarnos "del yugo del imperio" norteamericano, concluyó el mandatario.

Nueva York guarda un minuto de silencio en memoria de las víctimas del 11-S


Nueva York, 11 sep (EFE).- La ciudad de Nueva York guardó hoy un minuto de silencio en tributo a las víctimas de los atentados contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, para iniciar así la conmemoración del séptimo aniversario del ataque en el que murieron casi 3.000 personas y que se extenderá por todo Estados Unidos.

"Un día como hoy hace siete años nuestro mundo quedó roto por una tragedia que nos unió para siempre en una memoria común y una historia común", dijo el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, antes de pedir a los asistentes que se unieran al homenaje en recuerdo de las víctimas.

Los familiares y autoridades que participan en la solemne ceremonia inicial en las inmediaciones de la "zona cero" guardaron un minuto de silencio a las 08.46 hora local (12.46 GMT), el momento exacto en que el primer avión secuestrado se estrelló en la torre situada más al norte de Manhattan.

En Washington y a la misma hora, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y su vicepresidente, Dick Cheney, acompañados de sus respectivas esposas completamente de negro, observaron también el minuto de silencio en los jardines de la Casa Blanca.

En el acto conmemorativo de la Casa Blanca, que precede a la ceremonia solemne en el Pentágono, donde hoy se inaugura el primer "Memorial" en recuerdo a las víctimas del 11-S, Bush y Cheney estuvieron acompañados por un centenar de familiares y amigos de las víctimas de los atentados terroristas de hace siete años.

Los actos conmemorativos de hoy, que se prolongarán durante gran parte del día y por múltiples puntos de EEUU, contarán en Nueva York con la presencia de los candidatos a la presidencia, el republicano John McCain y el demócrata Barack Obama, que acudirán a la "zona cero" para honrar a las víctimas.

Tras el primer minuto de silencio, las iglesias y otros centros de culto neoyorquinos hicieron sonar sus campanas al unísono poco antes de que comenzara la lectura de los nombres de las 2.751 personas que perecieron en los ataques terroristas del complejo del World Trade Center (WTC).

En este aniversario, esa tarea corresponde a familiares de los fallecidos y a estudiantes que representan a los 91 países que también perdieron ciudadanos en aquella tragedia.

Al igual que el pasado año, este acto se celebra en el parque Zucotti, en las proximidades del solar donde se edifica el nuevo WTC.

También en esta ocasión los familiares podrán descender después hasta el lugar que ocupaban las Torres Gemelas y que en el futuro será un parque en memoria de las víctimas.

La lectura de la relación de víctimas se interrumpió también a las 09.03 hora local (13.03 GMT), en coincidencia con el momento en que el segundo avión secuestrado se estrelló en la Torre Sur.

La lectura se volverá a detener a las 09.59 hora local (13.59 GMT) y a las 10.29 (14.29 GMT), que marcan los momentos en que se derrumbaron cada una de las Torres Gemelas.

En la ceremonia participa, además una guardia de honor compuesta por miembros del Departamento de Bomberos y de la Policía de Nueva York, personal del cuerpo policial de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, propietaria del complejo del WTC.

A la solemne y a la vez sencilla conmemoración inicial que se desarrolla en un día frío y nublado asisten, además del alcalde, el gobernador de Nueva York, David Paterson, y otras personalidades, así como cientos de personas.

Concluido este acto, el protagonismo lo acapararán Obama y McCain, ya que está previsto que, por primera vez desde que fueron designados candidatos presidenciales por sus respectivos partidos, dejen a un lado la campaña y, protegidos por férreas medidas de seguridad, guarden juntos también un tributo silencioso en memoria de las víctima

'Gánate un premio' por Paco Calderón

El secuestrador tetrapléjico

Román Revueltas Retes
Interludio
Milenio

Un problema personal –que diga, un problema nacional—, lectores: ¿a quién creerle? ¿Quién miente? ¿Quién dice la verdad? Vistas las cosas, el primer criminal de Estados Unidos (Mexicanos) de esta semana (la clasificación cambia, pues sí, cada siete días) hubiera debido ser mi comandante Sergio Ortiz, antiguo agente de la extinta Dirección de Investigación para la Prevención de la Delincuencia (DIPD). Don Miguel Ángel Mancera, Procurador General de Justicia del DeFectuoso, lo acusa de liderar la banda que secuestro y mató al chico Martí. El hombre tendría el perfil: operador policíaco en los oscuros tiempos de El Negro Durazo, presunto propietario de varios “inmuebles”, aficionado a los “coches de lujo” y merodeador de “gente rica” a pesar de su condición original de detective a sueldo.

Muy bien. El problema es que, ayer por la mañana, enciendo la radio y escucho a la familia de este señor, entrevistada por Carlos Puig en W Radio. La esposa nos cuenta otra historia: viven con poco más de 10 mil pesos al mes (la jubilación del antiguo agente), frecuentan un club deportivo de una dependencia oficial donde pagan una mensualidad de unos 600 pesos, comen la comida del día en una fonda del barrio, conducen coches usados, han ido a Las Vegas una vez hace 15 años, en fin, nada que nos haga siquiera sospechar que el hombre amontona los descomunales rescates que exige a las familias de sus secuestrados. Los hijos, a su vez, hablan con una incuestionable entereza: trabajan, pagan la renta y la colegiatura, llevan una vida normal, o sea. Pero, veamos lo más inquietante del asunto: al antiguo comandante lo asaltaron en la calle como a cualquier hijo de vecino, le quitaron tarjetas de crédito y documentos de identidad y, a partir de que denunciara el suceso a las “autoridades” (je, je), comenzó a recibir amenazas por teléfono. La mujer y sus hijos creen que sus asaltantes, luego, fueron quienes le soltaron los balazos que lo dejaron… tetrapléjico. Lo repito. ¿A quién creerle?

Little Big Bang

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Si usted está leyendo estas líneas, entiende que el fin del mundo no llegó o, al menos, no como una explosión similar a como se originó el planeta y lo que hay en él.

O, al menos, no por ahora.

Tampoco vimos la llegada de los cuatro jinetes del Apocalipsis anunciando el juicio final o la batalla del Armageddon, ni una explosión nuclear.

No, no vimos nada.

El anunciadísimo fin del mundo hasta ahora ha sido un temor infundado de algunos que se atrevieron a decir, nuevamente, que llegaría; los mismos que en nombre de Nostradamus decían que ya no veríamos la luz de hoy jueves 11 de septiembre —otra fecha casi apocalíptica—.

Le digo esto porque ayer se puso en marcha el Gran Colisionador de Hadrones que, traducido a un lenguaje no científico — para no científicos—, habla de un acelerador de partículas que intentará ayudar a comprender si hay algo después (o en realidad antes) de las partículas subatómicas en lo que forma la materia.

También será capaz de simular las condiciones que existían millonésimas de segundo posteriores al famoso Big Bang, aquella gran explosión que, presumiblemente, dio origen al universo.

¿Para qué?

Pues nada más para entender cómo se formó la materia que dio origen a todo el resto; el máximo paso dado hasta ahora por la ciencia.

La física, la mecánica cuántica, las matemáticas y todas esas ramas para iniciados que nos sorprenden día tras día con sus descubrimientos, asombran, pero los resultados que arroje éste, el Gran Colisionador, permitirán a la especie humana entender un poco mejor qué demonios es esto que denominamos materia, esto otro que llamamos energía y, en resumidas cuentas, esto que consideramos realidad.

Por ello lo de ayer es considerado el evento del siglo —claro, todavía joven—, pero resultado de investigaciones e intentos hechos desde hace 20 años y con un desembolso de diez mil millones de dólares, sólo para este experimento que, en el caso de lograr los resultados previstos, nos brindará datos más detallados acerca de lo que está detrás del átomo y todo lo que éste constituye.

Justo en esta similitud con el Big Bang es que nació la teoría del fin del mundo que tanto fascina a algunos y tanto les ha vendido a otros.

Y es que ellos dedujeron que con este acercamiento al origen de la materia también podría originarse una explosión similar que, en vez de crear, destruyera lo ya existente.

Pero hubo quienes escucharon con miedo y creyeron esos apocalípticos temores, por ejemplo una joven de 17 años, en la India, que prefirió ingerir una dosis alta de sulfamidas el martes por la noche, antes que vivenciar el “fin del mundo” que, supuestamente, llegaría un día después. Horas más tarde murió en el hospital al que fue trasladada. Sí fue el fin del mundo: de su mundo.

Una mala noticia en medio de ésta, que constituye no sólo un avance sin precedentes, sino es también una enorme motivación para la comunidad científica, claro, del Primer Mundo.

Porque, aquí en México, el pensar en materia-masa y energía nos refiere a una reforma energética que ya nos ha sacado demasiadas canas verdes.

Aunque, por otro lado, la idea de que ya sea posible generar un hoyo negro dentro de este planeta nos podría hacer escribir una lista de aquellos personajes que, como parte de lo que reciben del erario, reciban una visita de cortesía a esas zonas perdidas del universo…

Y yo sé con quiénes empezar la lista, ja.

La Gran Incógnita

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Lo común es que inculpados y familiares aleguen inocencia.

Por motivos de pésima salud (tres balazos, uno lo dejó parapléjico), Sergio Humberto Ortiz Juárez no puede enfrentar la acusación de que es el capo de la banda de secuestradores y homicidas de Fernando Martí.

Ayer, su esposa e hijos (uno de los dos fue corrido simultáneamente de su trabajo) hicieron una defensa pública eventualmente falaz, pero creíble, y la señora envió el pésame y este mensaje a Alejandro Martí: “Los verdaderos culpables están en la calle…”

Para la familia (en apariencia de clase media), “se está fabricando un chivo expiatorio”, porque “sería muy tonto que después de que lo asaltan y que le quitan tarjetas, identificaciones y celulares, presentara una denuncia…”

La señora dice que deseaba que su marido falleciera, pero ahora quiere que viva “para defenderse de lo que le quieren sembrar…”

Con este caso, más vale que el Gobierno del DF tenga los pelos de la burra en la mano y a la burra misma, porque de la solidez de la acusación depende que Marcelo Ebrard y el procurador Miguel Ángel Mancera continúen en sus cargos.

Otoño caliente

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Lo sabemos de buena fuente. En este mes patrio habrá reforma energética. La aprobarán el PAN y el PRI en el Congreso. Tienen la mayoría para hacerlo.

Hay que prepararse, pues, para un otoño caliente. Andrés Manuel López Obrador tiene ya su radical plan de acción contra esta reforma, que considera “privatizadora de Pemex”.

El plan, que será anunciado el 15 de septiembre en el Zócalo, incluye bloqueo de las vialidades más importantes de la Ciudad de México, cierre de las cuatro autopistas que conducen a esta capital mexicana, toma de aeropuertos, ocupación de las tribunas de las cámaras, según legisladores del PRD.

La situación ya es tensa. La decisión del Estado Mayor de instalar desde ahora vallas en el Zócalo, con vistas a la celebración del Grito de la Independencia, es considerada por los obradoristas, quienes harán su propio festejo, “una provocación”.

El pasado lunes, en las oficinas del legítimo, resolvieron ocupar la plancha el 15 de septiembre, desde temprano, a pesar de que el lugar estará lleno de elementos del EMP. Nos dicen, además, que Andrés Manuel no quiere dar el llamado grito legítimo. Sugiere que por segundo año consecutivo sea Rosario Ibarra de Piedra. En su círculo no pierden la esperanza de convencerlo.

* * *

¿No le tiene miedo al narco?, le preguntamos al panista Gustavo Enrique Madero, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta y aspirante declarado al gobierno de Chihuahua. “Yo no, mi mujer sí…”, repuso el senador y clon de don Pancho I. Madero, su tío abuelo.

Chihuahua es el estado que ha sufrido más de la violencia del crimen organizado en 2008. Van mil muertos. El actual gobernador, José Reyes Baeza, ha recibido amenazas, al igual que su familia. Madero, sin embargo, va para adelante con sus aspiraciones. “El riesgo es real, no son enchiladas, pero uno no decide las cosas por miedo”, puntualizó.

* * *

Otra de un senador. Al priista Francisco Arroyo Vieyra, vicepresidente de la Mesa Directiva en la Cámara alta, lo quieren transformar en el Giordano Bruno de Guanajuato. El muy yunquista secretario de Gobierno de la entidad, Gerardo Mosqueda, mandó difundir spots en la radio local donde satanizan su laicismo.

“El senador Arroyo Vieyra es el ayatola de la masonería, el enemigo jurado del pueblo católico leonés. Senador Arroyo Vieyra, eres enemigo de Dios…”, dice uno de los spots. El priista guanajuatense lo grabó y se lo mandó a Enrique Pereda, presidente de la CIRT. El promocional, transmitido en Radiorama, cadena que encabeza Pereda, fue retirado inmediatamente del aire.

* * *

Ya que estamos. El Senado era ayer un hervidero. El cese fulminante de Felipe González, coordinador de Comunicación Social, gente cercana a Santiago Creel, y su reemplazo por Adriana Cuevas, comunicadora vinculada a Max Cortázar, produjo una avalancha de criticas entre senadores no panistas y en la fuente de esa Cámara.

El perredista Ricardo Monreal acusó incluso a Cortázar, coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República, de intervenir abiertamente en un nombramiento que corresponde exclusivamente al Senado. “Sé que, mofándose, este señor dijo que el Senado estaba muy mal en comunicación, y que iba a mandar a alguien. Piensa que el Senado puede ser manipulado desde Los Pinos. No lo vamos a permitir”, aseguró el zacatecano.

El perredista anunció que enviará una carta a Gustavo Madero, para inconformarse por esta actitud, que califica de “facciosa”.

* * *

Jorge Carpizo fue el primer presidente de la CNDH. Es un hombre que siempre ha respetado la regla de oro de no hablar de las instituciones que ha presidido. Pero ya la rompió. Anda en campaña contra el ombudsman nacional José Luis Soberanes, por considerar como “extremadamente graves” las condiciones en las que opera el sistema nacional no jurisdiccional de defensa de los derechos humanos.

En un documento que enviará próximamente a los legisladores relacionados con el tema, Carpizo se pregunta si la CNDH no siente que tiene cuando menos un granito de responsabilidad de la situación de inseguridad en la cual México se encuentra horriblemente sumergido, cuando su finalidad es la defensa y la protección de los derechos humanos.

“¿Qué ha hecho en estos 11 años? Solicitar más y más presupuesto, gastarlo superfluamente, no en las funciones sustantivas, e intentar crearse buena imagen derrochando recursos en medios de comunicación”, asevera el ex secretario de Gobernación.

En la CNDH rechazan las aseveraciones de Carpizo. Explican que su dura reacción no sólo obedece a que Soberanes, su discípulo, ha actuado con independencia frente al ex rector y algunas ONG, sino que es parte de la campaña por la sucesión del ombudsman, programada para dentro de 14 meses.

Les pido que se apiaden de nosotros

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

La expresión es más fuerte que el si no pueden, renuncien, de Alejandro Martí. Es una síntesis justa del momento, del sentimiento colectivo. Lo único que le queda ya por decir a un padre muerto en vida a quienes le secuestraron a su hija hermosa:

“Les pido que se apiaden de nosotros”.

Es la relación más lógica que puede tener en el México de hoy la víctima con sus martirizadores. La frase más sensata de la impotencia ante la crueldad:

“Les pido que se apiaden de nosotros”.

Carlos Humberto Toledo, especialista en temas de seguridad nacional, me explicó ayer algo que no ha dejado de sacudirme: “Somos una sociedad en donde los ciudadanos nos capacitamos para ser víctimas; no puede ser”. No puede ser, pero es. Capacitarnos para el inexorable momento en que nos toque ser víctimas. Y cada noticia que escuchamos nos recuerda que ahora hay una fracción de punto estadístico más en nuestro probable encuentro con el infortunio. Una sociedad que se prepara con resignación para suplicarle a los torturadores:

“Les pido que se apiaden de nosotros”.

La frase es de Nelson Vargas. La dijo ayer, con sus lágrimas y su dolor, al cumplirse el año de que se llevaron a su hija. La policía ha sido impotente. Para estos fines, el Estado al que sirvió como funcionario y al que tantos impuestos le paga cada mes, no funciona, no sirve, no existe. Nelson Vargas, la mañana del 10 de septiembre de 2008, un año después del 10 de septiembre de 2007, a los secuestradores de su Silvia, su niña:

“Les pido que se apiaden de nosotros”.

“Que se apiaden de nosotros”.

“De nosotros”.

“Nosotros”.

Tiene razón Carlos Humberto: no puede ser.

Los 11/S que hacen la historia

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Apartémonos un día de una agenda nacional que parece que vulnera aquello de que todo lo malo finalmente tiene fondo. Es 11 de septiembre, un día que ha cambiado vidas, cursos de la historia y hoy lo volverá a hacer, aunque con menos difusión que en otras ocasiones.

El primer 11 de septiembre que marcó mi vida, y la de muchos, fue el golpe contra Salvador Allende en Chile. Quizás todos éramos demasiado jóvenes para comprender los errores que pudo haber cometido el gobierno de la Unidad Popular, sobre todo para quienes mirábamos la historia desde lejos; quizás estábamos demasiado imbuidos de la necesidad de cambiar las cosas, de romper con unos sistemas políticos que habían sido, casi todos, incluido México (con todas las diferencias notables que tuvo con otras regiones de América Latina), autoritarios, acotados, poco o nada democráticos, corruptos, fomentadores de la desigualdad. Luego de la revolución cubana, que atrajo a toda una generación, aunque muchos de nosotros fuéramos literalmente niños cuando Fidel llegó a un poder que aún no termina de abandonar y tardamos años en comprender que, fuera del discurso, ese régimen no se diferenciaba demasiado de esos otros. Luego de ella, la llegada al poder vía electoral de Salvador Allende habría, sobre todo para los que éramos muy jóvenes, apenas entrando en la adolescencia política, la posibilidad de romper un círculo vicioso implacable: gobiernos autoritarios que intentan ser combatidos fuera de lo electoral, que se convertían en terribles dictaduras, que a su vez causaban más muerte y terror y que luego de enormes costos sociales se reconvertían en un nuevo gobierno autoritario de corte más o menos civil, que era a su vez derrocado por la siguiente dictadura. Allende ganó las elecciones y llegó al poder en 1970, a 11 años de la revolución cubana y a tres de la muerte del CheGuevara, cuando los ecos de 1968 en París, México, Praga, en todo el mundo, estaban muy cercanos. Allende ganó las elecciones con una alianza donde había de todo, desde nacionalistas hasta grupos de la más dura ultraizquierda, y para que llegara al poder tuvo que tener el reconocimiento legislativo de la oposición. Cuando, como un eco de la Guerra Fría, su asunción intentó ser impedida por grupos financiados desde grandes empresas multinacionales, el golpe fracasó porque hubo militares que decidieron que debían mantener el orden constitucional: antes o después lo pagaron con su vida.

Tres años después, un 11 de septiembre Allende fue derrocado y asesinado y comenzó la noche negra de Chile y de buena parte de América Latina. Pero quienes impulsaron ese derrocamiento y no pudieron esperar un año a que las urnas ratificaran o desplazaran a Allende, no comprendieron que alejaron las expectativas en la vida democrática de millones de jóvenes de todos los países, que tardaron años en recuperarla. Por encima de sus errores y aciertos, del desastre administrativo que generó su gestión, lo cierto es que el experimento Allende significaba, sobre todo para quienes lo observábamos de fuera y apenas nos estábamos incorporando a los balcones de la política, la posibilidad de que por la vía democrática se llegara y se pudiera dejar el poder. El golpe aquel provocó que durante años se considerara que ello no era posible. Y el saldo de víctimas de esa convicción errada se cuenta por decenas de miles en todo el continente. Sin el golpe contra Allende, muy probablemente la historia de todo el continente se hubiera podido contar de otra manera. No fue así y aún hoy, 35 años después, hay quienes siguen pensando que el poder se arrebata, no se gana en las urnas ni se comparte.

Otro 11 de septiembre fue el de hace siete años. Esa mañana de 2001 en Nueva York y Washington significó el fin de otro sueño: el de la paz posterior a la Guerra Fría y el comienzo del milenio. Nada, nadie, puede justificar el atentado ejecutado por los grupos terroristas de Al-Qaeda contra las Torres Gemelas de Nueva York, contra el Pentágono y contra los pasajeros de los aviones que fueron utilizados como armas. El 11/S me conmovió y, en lo personal, me volvió a confirmar que la violencia extrema, se vista de ideología o religión, siempre termina volcándose contra la gente y el progreso y volviéndose en contra de la causa que dice defender. Desde ese día, la lucha contra el terrorismo marcó la historia del mundo y nos volvió a obligar a tomar posición. Y como en aquel 11 de septiembre de 1973, habría que hacerlo siguiendo convicciones personales, éticas y escogiendo no entre los blancos y negros sino entre la enorme gama de grises que a partir de allí se generaron.

Este 11 de septiembre será menos espectacular. En los periódicos mexicanos apenas hay algunas líneas sobre el experimento científico más fascinante de la historia, que se inició ayer y, en su primera parte, debe concluir hoy. Se da en las afueras de Ginebra, con el mayor acelerador de partículas jamás construido: 27 kilómetros de largo tiene el Gran Colisionador de Hadrones, en el que han trabajado durante 15 años diez mil físicos de 80 países. ¿Qué están buscando? Una respuesta clave. Lo que llaman “la partícula Dios” o en términos científicos el campo Higgs y el Basón de Higgs. Es lo que podría explicar cómo se conformó el universo, de qué fuerzas estamos, en el ámbito científico, conformados. Le llaman, simplemente, la unificación de las fuerzas fundamentales de la naturaleza. Buena parte de la humanidad está por dar un paso fundamental para el conocimiento: nosotros mejor discutimos si el gobierno debe ser dueño o no de ductos y refinerías.

Volvamos a la realidad: hoy, 11 de septiembre, presentaremos con Ana María Salazar nuestro libro El enemigo en casa, drogas y narcomenudeo en México. Será a las 19.30 horas en la Casa Lamm de la colonia Roma. Nos acompañará nuestra amiga Fernanda Familiar. Y, si es posible, todos ustedes.

El letargo negociado

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

En todas las cuestiones fundamentales para ser un país democrático, próspero y equitativo, México tiene convicciones divergentes.

El país clama por seguridad pública, pero no quiere cumplir la ley: la mayor parte de sus ciudadanos vive en distintos órdenes de ilegalidad –de la evasión de impuestos y la informalidad económica, al narcotráfico y el crimen.

El país quiere acabar con la corrupción pero la corrupción es solución obligada o consentida para los problemas prácticos de todos los días.

Quiere una sociedad civil participativa, pero ha entregado el monopolio de la participación política a los partidos.

Quiere una economía próspera y competitiva, pero en cada sector de la economía hay prácticas monopólicas, estatales y privadas, que frenan la competitividad y la inversión.

Quiere empleo pero no facilita la acción de los empleadores, es decir de los inversionistas que crean empleos.

El país quiere educación de calidad, pero sostiene, tolera y protege políticamente a una vieja estructura burocrática y sindical que impide avanzar en ese camino.

Lo mismo le sucede en el ámbito de la salud pública, de la electricidad, o del petróleo. Frente a cada gran reforma de la educación, la salud o la energía que el país necesita, hay un sindicato poderoso y alianzas políticas suficientes para impedirlas.

El país quiere ser federal y descentralizado, pero su federalismo ha descentralizado viejas prácticas de control político y dispendio del gasto, características del antiguo presidencialismo federal.

En suma, el país quiere a la vez ser moderno y permanecer igual, quiere los beneficios de la modernidad pero no pagar su precio: cúmplase la modernidad en los bueyes de mi compadre.

Nadie ofrece un liderato claramente comprometido, con las aspiraciones de modernidad que sobran, que probablemente son las mayoritarias, en la sociedad mexicana.

Nadie, entre las fuerzas políticas, piensa que un proyecto claro de modernidad pueda ser persuasivo, ganar la voluntad, los sueños y los votos de la nación.

Todo se va en la búsqueda de lo posible: el pleito y el empate de cada día. El país por eso avanza poco, discute mal –locuras o trivialidades–, se paraliza por caprichos y parece ir a la deriva, en manos de pequeñas iniciativas del gobierno y grandes oportunismos de la oposición.

El país necesita un grito de modernidad que lo saque del letargo negociado en que vive. Una propuesta clara de cambio, adecuadamente polémica, prometedora y atractiva, frente a la cual definirse.

Secuestros, petardos mediáticos

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

Si a Marcelo Ebrard se le cae el caso Martí, también se cae él.

Con toda responsabilidad hay que colaborar para que ello no ocurra.

Pero antes que la carrera de un político, está la verdad.

Los primeros en ayudar a esa tarea deben ser los funcionarios del gobierno del Distrito Federal.

Sacar un spot de televisión que atribuye la captura de Lorena González Hernández a un programa denominado “SP3” del gobierno capitalino, es una irresponsabilidad mayúscula.

Ni siquiera la vocera del GDF sabe en qué consiste ese programa. Los policías, menos.

Y la captura de la funcionaria de la SSP federal que organizó la emboscada para secuestrar a Fernando Martí y asesinar al chofer Jorge Palma Lemus y al escolta, fue obra de la Policía Federal Preventiva.

Los faderales la descubrieron, ellos la capturaron y ellos la entregaron al gobierno de Ebrard.

La precipitación por hacer caravana con sombrero ajeno habla de desesperación política y transmite desconfianza.

Los petardos mediáticos les pueden reventar en sus manos.

No puede decir el gobierno del DF que gracias a programa SP3 “ahora tus hijos podrán regresar a casa”.

¿Y Silvia Vargas?

¿Cuándo podrá regresar a casa Silvia Vargas gracias al SP3?

El gobierno capitalino parece haber anotado un buen punto con la localización y captura del presunto líder de la Banda de la Flor, Sergio Ortiz.

¿No están fabricando un caso apoyados en un inculpado moribundo, que no puede hablar?

La duda está, a falta de pruebas y exceso de festejos.

El gobierno capitalino dijo que Sergio Ortiz fue miembro de la desaparecida DIP. Sí, ahí estuvo, pero toda su carrera la hizo en la Policía Judicial del Distrito Federal.

¿Por qué manipulan la biografía del presunto inculpado?

Se dice que se le incautaron videos donde negocia la liberación de víctimas en su poder.

¿Dónde están los videos? ¿Los tiene un juez?

¿Por qué filtraron esa información a los medios?

¿Para que los medios juzguen y condenen con base en filtraciones y así librarse de entregar pruebas convincentes ante el juez?

Por lo visto, y ojalá no sea así, van por el mismo camino del News Divine.

Muchas víctimas, sin culpables de sus muertes.

Pruebas, pruebas y no spots de televisión, son las que van a disipar todas las dudas.

Imposible creer que se trata de una investigación sólida cuando se nos dice con total seguridad que Sergio Ortiz era el cabecilla de la Banda de la Flor.

Pocos días después del desenlace fatal del caso Martí, el gobierno capitalino informó que el líder de la Banda de la Flor estaba arraigado. El presunto delincuente era el recién ascendido a comandante en Jefe de la Policía Judicial del Distrito Federal, José Luis Romero Ángel.

¿Qué pasó con él? ¿Ya no es el líder de la banda? ¿Qué relación tenía con Ortiz y los demás secuestradores? ¿Por qué Romero no ha sido consignado?

El gobierno de la ciudad informó esos días que había pruebas indubitables de que Romero Ángel participó en el secuestro de Martí. Que había solicitado al estado de México una serie de datos sobre el escolta de Fernando Martí.

Cuando le pregunté al procurador del DF, Miguel Ángel Mancera, cómo es que habían ascendido a Romero Ángel si ya sabían que era parte de una banda de secuestradores, contestó que se hizo el movimiento para evitar que ese sujeto sospechara que lo tenían localizado.

¿Y qué pasó después? Si había pruebas ya lo deberían haber consignado ante un juez.

¿Por qué ya no se le menciona en el caso Martí?

Lo que se dice en la policía capitalina es que el ex comandante judicial Romero Ángel efectivamente era secuestrador, está involucrado en otros casos, pero no en el de Fernando Martí y Jorge Palma Lemus.

Entonces, ¿qué seguridad hay de que Sergio Ortiz sí sea el líder de la banda?

Una investigación seria es lo que se merece la sociedad, la familia Martí y la de todos los secuestrados y asesinados.

No más petardos mediáticos.

Lo que está en juego es algo mucho más importante que el futuro político de un funcionario.

Educación y dinero

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, más conocida por sus siglas, OCDE, acaba de publicar su reporte sobre educación, Education at a glance, 2008

De este gran estudio, la prensa sólo ha retomado un dato: México es el país de la OCDE que menos gasta en educación, medido en dólares por estudiante. Mientras que el promedio de la OCDE gasta 8 mil 553 dólares anuales por cada alumno, en México gastamos poco menos de 2 mil 300.

Como nos encanta tirarnos al piso y sufrir, el dato es muy bueno, porque confirma que somos un país miserable. Pero si en lugar de autoflagelarnos leyéramos completo el documento, encontraríamos, 200 páginas después, que en realidad México es el país de la OCDE que mayor esfuerzo hace por la educación. Mientras que el promedio de los países de esa organización destinan 13% del gasto público a la educación, nosotros gastamos en ella 23%, y somos el país que más invierte en esta actividad.

La OCDE es el grupo de países más ricos del mundo. Fuera de Europa, estamos sólo los tres países de Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda, y Japón y Corea. El resto, los otros 23 países, son todos europeos, y todos del centro y occidente de ese continente. Es decir, son todos ricos. Los ingresos por habitante en esos países les permiten gastar esos 8 mil dólares al año sin que eso signifique un esfuerzo mayor. Además, sus gobiernos suelen tener mucho más dinero para invertir que el nuestro. No olvidemos que el gobierno con menor financiamiento de la OCDE es el nuestro. O dicho de otra manera, somos el país con menor recaudación de impuestos en ese grupo… Ah, y en todo el mundo.

El esfuerzo que México realiza en educación es verdaderamente importante. La misma OCDE reconoce, en ese mismo documento que reportó la prensa sin revisarlo, que nuestro país es el que paga más salario a sus profesores, en comparación con el ingreso promedio de los habitantes. Un dato que ya conocíamos, y aquí mismo le habíamos comentado.

Pero además somos uno de los países que más ha hecho por mejorar en los últimos 10 años. El tercero, de hecho, en crecimiento en la inversión medida en términos del PIB. De invertir 5.6% del PIB en educación en 1995, ahora le ponemos 6.5%. El promedio de la OCDE, por cierto, es de 6% solamente, así que también en esto somos de los primeros.

Para que tenga usted todavía más información: resulta que en educación superior estamos muy por encima de lo que la OCDE invierte. En México le dedicamos 57% del PIB por habitante a este nivel educativo, frente a 40%, que es el promedio de la OCDE.

El problema de la educación en México, lo hemos dicho y lo repetiremos tantas veces como sea necesario, no es de dinero. Sin duda que si podemos invertir más, será mejor, pero no es ése el elemento fundamental para dar un salto cualitativo en este renglón. Nuestro problema ya lo aceptamos, creo, y lo estamos midiendo. Sabemos que dos terceras partes de los alumnos de secundaria salen de ese nivel incapacitados para la vida, y sabemos que eso ocurre porque los profesores, en la misma proporción, están incapacitados para su trabajo.

El cómo resolver esto es también algo muy sencillo de definir, pero muy complicado de hacer. Es necesario que poco más de 250 mil profesores de secundaria (dos terceras partes del total) sean sustituidos por otros, o sean capacitados a fondo. Y algo similar hay que hacer con 300 mil profesores de primaria (poco menos de la mitad). Si usted conoce a medio millón de personas calificadas para dar clases en primaria y secundaria, pues es cosa de empezar a sustituir a los profesores que no están sirviendo.

Se dirá que esto es imposible, por el sindicato, pero no es tan claro que así sea. Sin duda el SNTE intentará defender sus privilegios lo más posible, como lo haría cualquiera. Pero observe usted quiénes son los que se oponen a los exámenes a profesores y los concursos de oposición. No es el grupo dominante del SNTE, sino la oposición interna, los supuestamente democráticos, la Coordinadora, y otros grupos de la misma calidad.

No nos estemos dando golpes con nuestro propio látigo: México está haciendo un gran esfuerzo en educación, pero es necesario que la sociedad actúe ya, directamente, para que podamos resolver el problema. No es cosa de más dinero, sino de más atención por parte de los padres, para presionar más a los profesores ineptos. Eso sí serviría

Seguridad y protagonismo

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Cuando no sé qué pensar es que no pienso. Florestán

Uno de los problemas que se han dado en el combate a la inseguridad es que siempre surgen quienes se quieren alzar con una representatividad que no tienen pero cotizan.

Andrés Manuel López Obrador, para contrarrestar a la sociedad ofendida por su desprecio al descalificar la marcha de 2004 diciendo que era de la derecha y de pirruris, se hizo de un pirruris de derecha, Fernando Schutte, para enfrentarlos, disfrazado como dirigente social y al que no le fue nada mal, al contrario, en sus desarrollos en el Distrito Federal.

Hoy, la historia, como siempre, se repite a través de la pasada marcha contra la inseguridad, en la que los convocantes se arrogan una representatividad de la que de nuevo carecen y expresan sus opiniones personales como si fueran las de la sociedad para darles una fuerza que en lo individual no tendrían.

Es la nota publicada ayer aquí, en MILENIO Diario, en que "Iluminemos México" se deslindaba de la declaración de María Elena Morera, presidenta de México Unido contra la Delincuencia, quien habló de ahondar en la aplicación de la pena de muerte y cadena perpetua a los secuestradores y asesinos de niños.

A esto, la señora Laura Elena Herrejón, de las convocantes, dijo que "eso no está en nuestra agenda".

Y yo le pregunto, cuando utiliza la primera del plural, ¿a quiénes se refiere?

Porque resulta una temeridad, sobre todo un engaño, decir que quienes marcharon aquel sábado están contra la pena de muerte y la cadena perpetua a los secuestradores, como afirma.

¿O hicieron una encuesta y les preguntaron si están de acuerdo con ella, si lo que dice es lo que piensan y si quienes se ostentan como tales, son de verdad sus representantes?

No digo si eso de pena de muerte y cadena perpetua es bueno o malo, sólo si la representatividad es verdad o mentira.

Retales

1. EL GÓBER.- En la comida de los gobernadores, en Palacio Nacional con el presidente Calderón, el de Colima, Silverio Cavazos, se tiró un choro de quince minutos para quejarse del programa Tercer Grado. ¡Para eso fue a Palacio! Los priistas ya lo conocen, pero los demás se miraban preguntándose ¡qué onda con este güey!;

2. CENSORES.- En el PRD están muy alterados porque no pudieron imponer su blindaje de censura a los noticiarios a través del IFE, como propuso y defendió su representante Fernando Vargas. ¿Y si se aplicaran ellos mismos la censura que quieren para los medios?; y

3. DON PANCHO.- Murió el último de los mohicanos del priismo, Pancho Galindo Ochoa, al que le tocó ver, con dolor, lo que nunca pensó: que el partido de sus amores perdiera en dos ocasiones la Presidencia de la República. Su mesa en el Champ's quedó vacía, y su lugar en el PRI irremplazable. A sus hijos, el pésame ante el dolor por la ausencia.

Nos vemos mañana, pero en privado.

El problema policiaco

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

¿Debería sorprendernos que detrás de las bandas del crimen organizado estén ex policías o incluso policías en activo? En otros países sería un escándalo. Pero aquí es lo común y corriente. Por eso, no sorprende a la sociedad. Tan sólo en tres días nos enteramos de que la policía de Tabasco le brindaba protección al crimen organizado, lo mismo que la de Torreón, y que en el Distrito Federal una banda compuesta de policías fue la que secuestró y asesinó a Fernando Martí. Los que deben proteger y servir a la comunidad son los que protegen y sirven al crimen organizado.

Durante la época priista, la policía no combatía el crimen: lo regulaba. En algunas áreas dejaban hacer y pasar a los criminales. Utilizaban su autoridad para proteger a los delincuentes o incluso para ellos mismos delinquir. Pero, presionados por sus jefes políticos, también aplicaban la ley en ciertas áreas para darle un sentimiento de seguridad a la ciudadanía. De esta forma, el régimen autoritario le heredó al régimen democrático policías corruptas vinculadas con el crimen organizado.

Las instituciones perduran. Bien dijo Alexis de Tocqueville que en Francia “el antiguo régimen proporcionó a la Revolución muchas de sus formas”. Lo mismo sucedió en México con las policías. Los priistas construyeron y heredaron instituciones policiacas corrompidas. Con una diferencia. Antes los policías tenían sobre de ellos jefes políticos que les ponían límites. Puedes robar pero no secuestrar. Puedes traficar drogas pero no asesinar. Lo que se perdió durante la transición a la democracia (por lo menos así se siente) es que ya no hay límites. Que los delincuentes vestidos de policía, o protegidos por ella, pueden hacer lo que se les venga en gana.

Todo lo cual nos lleva a una conclusión: es urgente construir nuevas instituciones policiacas. El problema es que muchos gobiernos estatales y municipales tratan de hacerlo sobre las bases de la policía anterior. Y nada bueno puede salir de algo viejo que está podrido.

Se necesita construir sobre una tabla rasa. Sobre bases nuevas. Es lo que está tratando de hacer Genaro García Luna. Edificar una nueva policía federal que sea eficaz, científica, honesta, profesional y respetuosa de los derechos humanos. Una policía con oficiales formados en una academia con instalaciones y maestros de primer nivel. Una policía que les ofrezca a sus miembros una carrera digna y una forma de vida decorosa para sus familiares, de tal suerte que no estén tentados a caer en la redes de la corrupción del crimen organizado. Una policía que tenga todos los incentivos para que actúen a favor de la sociedad y no de los delincuentes. Una policía donde sus elementos tengan acceso a fondos para viviendas, seguros de vida e invalidez y becas para sus cónyuges e hijos. Una policía que castigue con severidad a los miembros corruptos.

El esquema de García Luna es el correcto. Pero hay un problema. Al mismo tiempo que el secretario de Seguridad Pública federal está construyendo esta policía, tiene que enfrentar a la delincuencia organizada. Es como si un arquitecto tuviera que construir un edificio con habitantes residiendo en el predio. Difícilmente podría. O se construye una nueva policía o se enfrenta al crimen organizado. Hoy por hoy, los dos objetivos se traslapan. Los esfuerzos organizativos se diluyen.

Entonces, ¿qué hacer? Me parece que ha llegado el momento de que el gobierno de Calderón separe los dos esfuerzos. Que haya un responsable dedicado a la construcción del futuro y otro a la resolución del presente. Porque un solo secretario encargado de las dos cosas puede terminar con tal desgaste que ni haya buenos resultados en el presente ni en el futuro.

La verdad mediática no es la ley

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Culpables construidos a partir de filtraciones interesadas a medios
Inédito aplauso de Mouriño al GDF; se acercan Ebrard y Calderón


Cuando la verdad mediática suplanta a la verdad a secas, y cuando el juicio mediático sustituye al juicio legal, lo menos que podemos lamentar es el fracaso de política y políticos; del Estado mismo.

Y ese fracaso de las instituciones para la persecución del delito y la justicia —vergüenza para una democracia naciente como la mexicana, y no se diga de un gobierno que se dice de izquierda como el de Marcelo Ebrard— lo comprobamos todas las noches en horario triple A de televisión, lo escuchamos en noticieros de la radio y lo leemos en los periódicos; preciados espacios ocupados por increíbles montajes de telenovela alimentados con abundantes e interesadas filtraciones de basura informativa que distrae, condiciona, engaña, distorsiona o condiciona la atención social sobre tal o cual historia política o policiaca.

Y ese es, precisamente, el caso del crimen y secuestro del joven Fernando Martí, cuyo escándalo impactó en la conciencia social y con ello arrinconó a las autoridades federales y de la capital al grado de convertir la indagatoria del caso y la respectiva impartición de justicia en un ofensivo juicio mediático, que deja muy lejos el esclarecimiento del crimen y el castigo a los responsables.

Hoy, tanto el gobierno de Ebrard —autor del montaje y presunto fabricante de los “chivos expiatorios”—, como el gobierno de Calderón —que avaló a través del secretario de Gobernación Mouriño el montaje de la detención de los supuestos jefes de la banda de La Flor y lo justificó con una perla: “En la lucha contra el crimen no habrá regateos ideológicos”— ya tienen a un puñado de culpables, a los que han sometido al rigor de la verdad mediática y al potente juicio de los medios, antes que esperar a que los presuntos culpables sean juzgados por el Poder Judicial.

Nadie sabe, legalmente, con certeza absoluta, a partir de evidencias reales, científicas y de un trabajo de inteligencia, si Sergio Ortiz es realmente el jefe de La Flor; si su familia, esposa e hijos —Guadalupe Toriello, Miguel y Sergio Ortiz Toriello— poseen una fortuna, son dueños de 2, 5, 20 o 30 casas. Ningún juez ha encontrado ni declarado a nadie culpable del crimen de Fernando Martí. Pero eso sí, el juez mediático ya dio su veredicto: Sergio Ortiz es el jefe de los criminales que ordenó el secuestro y el crimen. “¡Culpables!”, dice.

Y por obra y gracia de esa verdad y ese juicio mediáticos, el caso Martí pudo haber cobrado otras víctimas, pudo destruir otra familia. Y es que desde ayer estaban en peligro los empleos de los hijos de Sergio Ortiz; la seguridad y tranquilidad de toda su familia. Y todo eso, gracias al capricho de la verdad y del juicio mediáticos. ¿Y quién alimenta esa verdad y esos juicios mediáticos? Sí, aquel al que no le importa la verdad a secas, la real persecución y castigo de los delitos; a quienes les interesa sólo salvar el pellejo político. Y en esa calidad están Ebrard y el gobierno de Felipe Calderón, cabeza del Estado que a través de Mouriño felicitó a Ebrard por la captura de los criminales de La Flor.

¿Se merece una felicitación del jefe del Estado mexicano, quien hizo pasar su credibilidad a través del juicio mediático? ¿Por qué Felipe Calderón parece sumarse al montaje? Buena pregunta.

Casi nada. Porque son muchos los indicios de que por una extraña razón política —no podría ser otra razón que política— asistimos a un inédito proceso de acercamiento entre Ebrard y Calderón, en el cual el jefe de Gobierno del DF habría recibido todo el apoyo del presidente en su montaje sobre el caso Martí, en tanto que Ebrard daría por terminadas sus rencillas con el “espurio”. Pero no, no estaríamos ante un caso político típico de ganadores y/o perdedores. ¿Por qué? Porque aquí la urgencia de aparecer ante la opinión pública como gobiernos capaces de resolver un problema como el del crimen de Martí, no es sólo de Marcelo Ebrard; tampoco sólo de Felipe Calderón. No, aquí existe una suerte de simbiosis de poder. Si le va mal a uno, jala al precipicio al otro. Y viceversa.

Es decir, son muchas las evidencias de que asistimos a una suerte de “rescate político” mutuo, para hacer posible la convivencia mutua. A los dos gobiernos les interesa aclarar el crimen de Martí, como quiera, sea o no a través de verdades y juicios mediáticos. De esa manera los dos gobiernos habrían saltado la barrera que les marcó el padre del secuestrado para no renunciar. Al tiempo.