septiembre 28, 2008

Logra Congreso de EU acuerdo para rescate financiero

Los expertos habían advertido que si no se presentaba un paquete de salvataje antes de la apertura de los mercados en la mañana del lunes podría generarse el pánico y la caída de las bolsas.


Washington.- Los demócratas y republicanos en el Congreso estadounidense alcanzaron un acuerdo con el gobierno sobre el plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares, que sería aprobado mañana lunes por la Cámara de Representantes, informó hoy la cadena CNN.

Tras un fuerte debate hubo un amplio acuerdo en el Congreso, según CNN. El Senado votará el plan en el transcurso de la semana, posiblemente el miércoles, añadió la emisora.

El banco central comprará en una primera etapa 250.000 millones de dólares en valores "tóxicos" de los bancos afectados por la crisis. A diferencia de la primera propuesta del gobierno, el nuevo plan prevé un control parlamentario. El programa consta ahora de 106 páginas, frente a las tres páginas de la primera propuesta presentada por el Departamento del Tesoro.

Los expertos habían advertido que si no se presentaba un paquete de salvataje antes de la apertura de los mercados en la mañana del lunes podría generarse el pánico y la caída de las bolsas.

Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, también dieron a conocer entre tanto su disposición a aprobar el plan.

De todas maneras, los republicanos conservadores continúan teniendo algunas reservas sobre la intervención estatal en la esfera privada. "Nadie en el Congreso celebra el programa", señaló la CNN, que añadió que igualmente hay optimismo de que una mayoría aprobará el plan.

El paquete permite que el banco central adquiera créditos "tóxicos" de todos los institutos financieros. De esta manera se busca que los bancos puedan seguir funcionando y otorgando créditos, así como impedir un colapso de la economía.

Uno de los aspectos decisivos de la propuesta es que el Congreso controle la adjudicación del dinero. Se prevé la creación de una especie de consejo de vigilancia compuesto por funcionarios gubernamentales y legisladores. El programa propuesto inicialmente por el gobierno no preveía ningún tipo de control parlamentario, lo que produjo un fuerte rechazo en el Congreso, que no estaba dispuesto a firmar un cheque en blanco.

También se establecerán límites a los salarios de los altos ejecutivos de las empresas que recibirán la ayuda estatal. Los primeros informes hablaban de un tope de 500.000 dólares anuales, un sueldo no especialmente alto para Wall Street. Tampoco habrá grandes indemnizaciones para los ejecutivos de los bancos despedidos, según se indicó.

Asimismo se garantizará que el Estado, que ahora apoya a los bancos en crisis, participe luego de sus ganancias. Esto fue demandado sobre todo por los republicanos, que tenían fuertes reparos en ayudar a empresas privadas con fondos impositivos. Según "The New York Times", el gobierno deberá ayudar en el marco del plan de salvataje a los propietarios afectados, una exigencia fundamental de los demócratas.

El legislador Eric Cantor, uno de los líderes de los republicanos en la Cámara de Representantes, y el demócrata Barney Frank, quien preside el comité de servicios financieros de la Cámara, señalaron previamente que el plan de rescate instará al sector financiero a hacerse cargo de las pérdidas en cinco años si el gobierno no logra recuperar los gastos ocasionados por el salvataje.

La mayoría demócrata también estuvo de acuerdo con la propuesta republicana de que el gobierno federal establezca un progama de seguros para las empresas de Wall Street con el fin de proteger un estimado de dos billones de dólares en hipotecas genuinas que podrían ser arrastradas por la crisis, señaló Cantor.

'Cácaro' por Paco Calderón

Yo me mando solo

Alvaro Cueva
alvarocueva@milenio.com
Ojo por ojo
Milenio

México está en guerra. No hay otra manera de decirlo. ¿O cómo llamaría usted al intercambio de decapitados, bombas y operativos en el que vivimos? ¿Paz social?

¿Usted cree que si esto estuviera sucediendo en Estados Unidos o en España, la opinión pública no se atrevería a utilizar la palabra guerra?

¿Entonces, por qué nosotros no la llamamos por su nombre? ¿Nos da miedo reconocer lo que está pasando? ¿Queremos tapar el sol con un dedo? ¿Nuestras autoridades temen algún tipo de represalia?

Pero lo peor del caso es que en México no sólo hay una guerra, hay varias, y al menos una de ellas tiene que ver con nosotros. ¿Cuál? La guerra del “yo me mando solo”.

¿En qué consiste? En darle la espalda a la convivencia social para imponer, todo el tiempo, nuestra voluntad como personas.

Y es una guerra súper violenta porque va desde no hacer fila para subir al camión, boicotear las opiniones en los foros de internet y estacionarse en cualquier punto, a cualquier hora, hasta vender drogas para sacar un dinerito extra, echarle el carro encima al que cruza por la calle y amenazar con una pistola al que nos moleste.

Todos lo hemos visto o todos lo hemos hecho y no sólo fingimos, nos justificamos: tengo prisa, la vida está muy cara, nadie me pela, ando de malas, me caes muy mal, tú qué sabes.

Pasa en todos los niveles socioeconómicos. ¿O qué, a usted no le ha tocado ver las peleas entre las señoras ricas por estacionarse en un centro comercial?

Ahí se les quita lo ricas y les sale una agresividad y un vocabulario impropios de una “señora” y de una persona bilingüe, educada y con varios posgrados, que hace yoga, medita e invierte en obras de caridad.

Pasa entre mexicanos de todas las edades. ¿O qué, usted no ha visto cómo se llevan los chavos en las primarias y las secundarias?

México es potencia mundial en bulling (maltrato e intimidación entre iguales), y no lo digo yo, está documentado. Nuestros jóvenes se están hiriendo todo el tiempo.

La guerra del “yo me mando solo” es tan sucia como la del narco, porque también cobra vidas, porque también cuesta, porque se esconde en la doble moral, en el cuento de los valores, de los “caballeros” y las “damas”, y porque no hay autoridad capaz de pararla.

¿Usted no le ha mentado la madre al agente de tránsito que ha tratado de detenerlo por exceso de velocidad? ¿Usted no se ha hecho el ofendido después de haber sido capturado robándose algo en una tienda?

¿Usted no ha detenido el tráfico? ¿No se ha bajado lentamente de un taxi para retar al enjambre de carros que le están tocando el claxon, atrás, con desesperación?

¿Usted no le ha levantado la voz a un vendedor? ¿Usted no le ha reclamado
con groserías a las operadoras que le han llamado por teléfono para recordarle que debe dinero?

¡Vamos! ¡No nos hagamos tontos! Somos muy buenos para pedirle a los políticos que se vayan si no son capaces de hacer su chamba, pero no somos capaces de respetar un semáforo.

Somos excelentes para atacar a todos los niveles de gobierno y para echarle en cara su ineptitud a nuestros funcionarios, pero jamás aceptamos nuestros errores ni asumimos la responsabilidad de nuestros actos.

¡Caray! Nos encanta meternos en los vientres de otras mujeres y condenarlas si abortan, pero no queremos hablar de educación sexual con nuestro hijos ni usamos condón.

¿Por qué el gobierno puede ser inepto y nosotros no? ¿Por qué ellos tiene que ser los culpables de todo y nosotros, de nada?

A lo mejor usted no se ha dado cuenta, pero no todos los delincuentes que nos están aterrorizando han salido de las filas del gobierno, también han salido de este lado de la realidad.

Han sido gente como usted o como yo que empezaron como nosotros: negándose a tener sus papeles en regla, saltándose las normas, desconociendo el pacto social.

Como que ya va siendo hora de que nosotros también nos apliquemos, ¿no?
¿Qué nos hace falta para entender que además de individuos somos una sociedad? ¿Otro terremoto? ¿Más huracanes? ¡Qué!

México está en guerra, en varias guerras y, curiosamente, nadie se mete con la nuestra, nadie está dispuesto a abordar el “yo me mando solo”.

¿Así queremos que nos dejen de secuestrar? ¿Así queremos que nos gobiernen? ¿Así queremos que ya no nos maten? No, pues con razón estamos como estamos. Con razón.

¡Atrévase a opinar!

Narcoterrorismo y sabiduria china

Jean Meyer
Profesor investigador del CIDE
jean.meyer@cide.edu
El Universal

Primero, presento mis disculpas al verdadero Tomás Borge, al comandante nicaragüense y ministro sandinista, a quien atribuí de manera errónea el libro Maquiavelo para narcos. Él y varios lectores (Eduardo, Joel, Manolo) me señalan que el autor que se disimula debajo del seudónimo “Tomás Borge” es un ex agente de inteligencia de la policía mexicana: de la PFP, según alguno; de la AFI, según otro. Ese método es inadmisible y la elección de “Tomás Borge” peor todavía, algo como difamación. Caí en la trampa, pido perdón a todos y agradezco al verdadero Tomás su generosidad.

Estamos en guerra y una guerra que va a durar y necesita toda nuestra inteligencia. Sería bueno leer los clásicos chinos de la guerra, diplomacia y economía. Sun Tzu nos dice en El arte de la guerra:

“Hay que recurrir al engaño en la guerra. Así, cuando usted es capaz de desear el combate, debe intentar aparentar inaptitud e indiferencia. Cuando quiere no moverse o adelantar, finja lo contrario. Cuando el adversario se encuentra en desorden, ordene el asalto; cuidado si se encuentra en una posición fuerte; cuando es prudente, incítelo a la imprudencia; cuando es solidario, esfuércese para sembrar la discordia en su campo. Atáquelo por sorpresa, cuando no está preparado. Es imposible dar un modelo establecido de los secretos del arte de la guerra”.

Huai Nan Tseu, estratega del siglo II antes de Cristo, va por la misma senda: “Todo el arte de la guerra consiste en manifestar blandura para ejercer firmeza, debilidad para golpear con fuerza, retirarse para mejor atacar. ¿Camina usted hacía el oeste? Aparente marchar al oriente; manifieste desunión antes de usar su solidaridad; sea como los demonios que no dejan huellas, como el agua que nada puede herir. Golpeando con la rapidez del rayo, uno sorprende siempre al enemigo. Al no repetir nunca el mismo plan, usted vence cada vez. Al hacer cuerpo con la oscuridad y la luz, no enseña a nadie la apertura. Es lo que se llama la divina perfección”.

Parece que los narcos han leído a los clásicos chinos, mientras que nuestras autoridades para nada solidarias y 360 mil policías desunidos cometen todos los errores posibles. Presumimos de la tecnología moderna cuando un Sun Tzu, jefe de guerra contemporáneo, quizá, de Homero, es mucho más moderno.

Escúchenlo otra vez: “Es porque sigue la configuración del terreno que el agua encuentra su camino, es porque uno se adapta a las variaciones de la situación del enemigo que uno logra la victoria… Por consecuente, las operaciones no tienen una situación invariable, de la misma manera que el agua no tiene un flujo constante. Quien puede vencer gracia a sus facultades de adaptación al cambio, será nombrado ‘guerrero divino’. Ninguno de los cinco elementos puede triunfar eternamente; ninguna de las cuatro estaciones puede durar invariablemente, el día es largo a veces, a veces corto, y la luna no para de crecer y decrecer”.

Pedimos “guerreros divinos” para que pongan fin a tantos crímenes y que nuestros hijos, en mi caso, mis nietos, escuchen, como algo del pasado, el relato de esta guerra desoladora producida por los crímenes de nuestro mundo.

Vivir y morir en Morelia

Pascal Beltrán del Río
Bitácora del director
Excélsior

Lo inimaginable está ahí para ser imaginado. J.M. Coetzee

En el lugar donde estalló la segunda granada, a unos pasos del Templo de la Merced, hay un pequeño altar con veladoras y arreglos florales.

Hace unos días, me detuve a leer los versos que alguien colocó en el sitio donde murió desangrado el obrero y miembro de la porra del club de futbol Monarcas Alfredo Sánchez Torres.

“Ya basta de vivir a medias”, dice el escrito.

Eché a andar nuevamente por la avenida Madero, hacia la plaza Melchor Ocampo, pensando en el significado de esa frase.

Al principio me sonó a miedo y resignación frente a las ejecuciones, balaceras, el desmembramiento de cadáveres y los levantones que los michoacanos han padecido desde hace ya algunos años. Lo que faltaba era lanzarle granadas de fragmentación a la gente común, concluí.

Sin embargo, conforme fueron corriendo las horas de mi estancia en Morelia —donde pasé largas temporadas de cobertura periodística en los años 80 y 90 e hice muchos amigos—, fui descubriendo el otro drama, más profundo, que se destapó con el atentado.

Me di cuenta de que “vivir a medias” es algo bastante más terrible, y subyace en la tragedia de la noche del Grito: A muchos morelianos —no me atrevería a decir si se cuentan por decenas o por centenares— les han arrebatado la voluntad.

Morelia vive bajo el yugo de la extorsión.

Las historias tienen nombre y apellido y sucedieron en lugares públicos, a veces a plena luz del día. Quienes las han vivido difícilmente las comentan si no es con personas de su confianza.

Hay una violencia que no es estridente sino silenciosa y no aparece en las estadísticas: Hay secuestros que no requieren de llevarse al plagiado y ejecuciones en que la víctima es el alma y no el cuerpo.

Basta tener la apariencia de holgura económica para recibir una de las visitas que se han vuelto tan típicas como el ate de membrillo.

“Somos de La Familia y venimos a protegerte de Los Zetas”, comienza la cantaleta que han conocido empresarios de distinto calado.

A algunos, el resto de la perorata los convence: “Esos Zetas son unos asesinos, matan a niños y mujeres, y vienen a envenenar a nuestros hijos con su cristal. ¿Eso cuándo había pasado acá en Michoacán?”

Quizá uno de los efectos del ataque terrorista del lunes 15 —cuya autoría se atribuye a Los Zetas— sea reforzar su impresión de que sólo La Familia puede cuidarlos.

Pero tanto para los creyentes como para los descreídos, el resto de la visita es el principio de una pesadilla: “Necesitas darnos tanto para que no te vengan a molestar. Nosotros vamos a proteger tu negocio y a tu familia”.

La mayoría de los visitados acaba cediendo, por convicción o por miedo, al ofrecimiento de protección.

De un cúmulo de narraciones desesperadas elegí dos para esta entrega de la Bitácora (omitiré algunos datos para no poner en riesgo a las familias extorsionadas, así como a quienes compartieron este drama).

Primer caso: A las oficinas de una empresa de muebles llegaron dos sujetos malencarados. Preguntaron por el dueño, quien se encontraba de viaje de negocios en el extranjero.

Con una paciencia infinita, volvieron a buscarlo una y otra vez. A su regreso, enterado por sus empleados de las extrañas visitas, el empresario negó ser quien es cuando fue abordado una tarde en el estacionamiento de su negocio.

“No te hagas pendejo”, le dijeron los hombres, quienes no parecían preocupados por esconder su apariencia. “Sabemos quién eres”. Para probarlo, le mostraron una foto suya tomada en una ocasión social, cuando se encontraba con familiares y amigos.

Descubierto, no le dejaron opción. “Vamos a platicar”, le propusieron. El consentimiento resultaba innecesario. Lo encaminaron a un popular restaurante de pollo frito, ordenaron muslos estilo Sinaloa y cerveza… y comenzó la extorsión.

Después de recetarle la cantaleta de rigor, uno de los extorsionadores escribió una cantidad en una servilleta manchada de grasa y se la puso frente a la cara. “Es mucho dinero”, pensó el empresario mientras pagaba la cuenta. “Pero peor es morir”.

Hoy cubre puntualmente el tributo.

Segundo caso: El nombre de este empresario restaurantero y los datos de sus negocios siguen en internet, pese a que lleva casi tres meses de muerto. La realidad virtual no reconoce los certificados de defunción.

Como sucedió en el caso anterior, este hombre recibió una visita y escuchó la oferta de quienes posaban como sus redentores. Sin embargo, su respuesta fue la contraria: “Ah, chingá, ¿y por qué les tengo que pagar por eso? Yo me puedo proteger solo”.

Los extorsionadores le hicieron ver que su propuesta de protección no admitía condiciones, mucho menos una negativa. Insistieron. La respuesta fue siempre la misma, incluso ante la amenaza.

Intranquilo e indignado, el restaurantero compartió la información con algunos clientes y amigos. Anestesiados por tanta desgracia, sus interlocutores no le prestaron demasiada atención.

Una noche de julio pasado, el empresario circulaba por la colonia Chapultepec Oriente en su Mercedes rojo, en compañía de dos personas. En la esquina de las calles Mariano Arista y Lucas Balderas, le salió al paso una camioneta Suburban, de la que descendieron dos pistoleros para acribillarlo.

Moribundo, el restaurantero fue conducido a un hospital, donde murió media hora después. Sus acompañantes resultaron ilesos.

Las líneas de averiguación que sigue la Procuraduría estatal en este caso son dos: líos de faldas y deudas.

La moraleja de estas historias, en cambio, no puede ser sino una: Vivir a medias es tener que escoger entre la extorsión y la muerte.

Hay switch maestro del cerebro

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Y nuestros políticos lo han de tener apagado. Neurocientíficos del Children’s Hospital Boston han identificado en las células cerebrales el primer “suitch maestro” que regula la formación y mantenimiento de las sinapsis inhibitorias, esenciales para el apropiado funcionamiento del cerebro, publica la edición en línea de Nature correspondiente al 24 de este mes. Una sinapsis es la conexión por donde cruza un impulso nervioso entre las células cerebrales llamadas neuronas.

Hace poco más de un siglo, el español Santiago Ramón y Cajal descubrió que el tejido del cerebro, constituido por diversas células, no era continuo en las neuronas. En otros términos: las neuronas no se tocan. Formadas por un cuerpo, prolongaciones en forma de árbol, llamadas por eso dendritas (dendro: árbol en griego), y una prolongación más larga, o axón, dejan un espacio entre el axón de una neurona y la dendrita de la siguiente. Este conjunto que comunica dos células nerviosas se denomina sinapsis: es el área que recibe el estímulo nervioso, lo convierte en mensajeros químicos, los recibe en otra neurona y de nuevo los reconvierte a impulso eléctrico. Es un nanosuitch.

A la sinapsis, al final del axón, llega el impulso nervioso que así transporta una señal, allí debe saltar a la siguiente neurona; para eso estimula microvesículas llenas de sustancias químicas llamadas neurotransmisores; una vez soltados éstos, atraviesan hasta los receptores de la siguiente neurona y estimulan allí un nuevo impulso nervioso. Así es como nos llegan los colores, formas y olores de un perro, el dolor de una muela o la tristeza de un recuerdo: por estimulación eléctrica y química. Así baja también el impulso que mueve un músculo, ya sea voluntariamente, como al caminar, o involuntariamente, como en la digestión.

Pero las sinapsis no son simples conexiones: tienen funciones activas, pueden aumentar, disminuir o inhibir por completo el impulso que llega. Así es como nuestra atención selecciona y clasifica, agranda lo importante y relega lo superfluo. Hay sinapsis inhibitorias, tan esenciales como todas las demás, para el apropiado balance del cerebro. Sin ellas nos enloquecerían los ruidos, formas, colores, olores y tactos de una calle. Por ellas dejamos de ver lo habitual y logramos percibir lo insólito. Bien, los neurocientíficos les encontraron el apagador general: lo denominan Npas4, regula más de 200 genes que actúan de diversas maneras para calmar células sobre excitadas y así restaurar el balance que se desvía en algunos desórdenes neurológicos.

Al nacer, nuestro cerebro en rápido desarrollo se llena de sinapsis excitatorias, que tienden a hacer que las células nerviosas “disparen” y estimulen a sus vecinas. Pero si la excitación no es luego balanceada, puede producir epilepsia; enfermedades como autismo y esquizofrenia se han asociado con desbalances de la excitación y la inhibición. Las sinapsis inhibitorias son necesarias para comenzar y cerrar los periodos críticos, esas ventanas de rápido aprendizaje en la infancia temprana y en la adolescencia, cuando el cerebro es más plástico y capaz de reconectarse a sí mismo. Un ejemplo típico de “ventana” lo tenemos en el lenguaje: quien emigra a un país con otro idioma antes del inicio de la adolescencia, hablará el segundo idioma a la perfección. No si llega con más edad y la “ventana” cerrada, porque así el cerebro ya no es capaz de crear nuevas conexiones. Los hijos pueden oír lo mal que sus padres hablan el nuevo idioma.

El Npas4 activa o reprime el encendido de genes. Los investigadores, conducidos por Michael Greenberg, demostraron que tantos como 270 genes modifican su actividad cuando Npas4 es bloqueado en una célula, y su activación se asocia con la aparición de un mayor número de sinapsis inhibitorias en la superficie de la célula. El equipo luego demostró que Npas4 se activa con la propia actividad excitatoria de las sinapsis… un ciclo de retroalimentación. “La excitación enciende un programa que dice ‘esta célula se está excitando, necesitamos balancearla con inhibición’”, explica Greenberg.

Finalmente, los investigadores criaron ratones sin Npas4 y encontraron evidencia de problemas neurológicos: eran ratones de aspecto ansioso, hiperactivos y con tendencia a sufrir convulsiones.

Greenberg y sus colegas tratan ahora de aprender más acerca de la amplia gama de genes que regula Npas4, cada uno de los cuales da claves acerca del desarrollo de sinapsis y revela nuevas posibilidades de tratamiento para desórdenes neurológicos. “Si tienes la mano sobre un factor de transcripción como Npas4, la nueva tecnología basada en el genoma te permite identificar cada meta del factor de transcripción”, dice Greenberg. Una de ellas es el factor neurotrófico, que con sus colegas había demostrado previamente que regula la maduración y funcionamiento de las sinapsis inhibitorias.

Contacto: James Newton
james.newton@childrens.harvard.edu

Trazando la ruta hacia la sustentabilidad

Por: Luis Manuel Guerra | Opinión
Domingo 28 de Septiembre de 2008 | Hora de publicación: 00:11

Este lunes pasado, querida, querido lector, sucedió algo trascendente en la vida ecológica de nuestro país, pero que no recibió la atención adecuada ni por parte de los medios ni por parte de los analistas de la vida nacional, ambos obsesionados con el México convulso debido a los homo-violentus que proliferan por todos lados de la patria, y agitado por la ausencia de un propósito común en nuestra sociedad.

Pues resulta que por fin se logra estructurar una política educativa ambiental coherente, que nos permita crear una nueva generación de mexicanos que incorporen en su propia vida la variable ambiental como parte esencial de los valores que los muevan en la dirección correcta hacia la sustentabilidad.

En este mismo espacio, he insistido en que por más dinero que se le otorgue al medio ambiente, por más leyes y reglamentos que emitamos para evitar el deterioro de nuestro entorno, si no tenemos una población de mexicanos humanos educada en los principios del respeto a la naturaleza, no evitaremos el ecocidio, la destrucción sistemática y acelerada de nuestra biota, la pérdida de la riqueza genética que nos fue confiada en custodia para que la aprovechen y disfruten todas las generaciones que vienen después de nosotros.

El lunes 22 se presentaron en Los Pinos (la casa de todos los mexicanos), tres iniciativas que deberían haber ocupado los encabezados de todos los periódicos y la nota primera en los noticieros de radio y televisión:

Se presentó el arranque de una estrategia nacional de educación ambiental que incorpora los elementos pedagógicos de una educación para el desarrollo sustentable para el 4°, 5° y 6° año de educación básica (primaria) y los tres años de secundaria.
Esta estrategia, propulsada por Juan Elvira en la Semarnat y Josefina Vázquez Mota en la SEP, responde al compromiso que tenemos los mexicanos de cumplir con el Decenio (2005-2014) de las Naciones Unidas para la Educación para el Desarrollo Sustentable. Llena de orgullo que nuestro país, dentro de toda esta incertidumbre respecto a la inseguridad, la impunidad de los criminales (yo los convertiría en composta, ¡así serían más útiles a la sociedad!), la falta de cultura ecológica de amplias capas de la población, cumpla con sus compromisos internacionales para beneficio de nuestros connacionales.

Se lanza esta estrategia con un libro, que creo que va a representar un parte-aguas en la educación ambiental en nuestro país: ¿Y el medio ambiente? Problemas en México y el mundo. Este texto está excelentemente bien escrito. Nos da una visión certera de los principales problemas ambientales que aquejan a nuestro México, pero también hace una correlación con los principales problemas a nivel planetario.

Este libro lleva al lector de la mano para entender de manera fácil, didáctica, lo que pasa actualmente en nuestro país y en el mundo con el medio ambiente. Se estructura inteligentemente en sólo seis capítulos: Impacto humano en el medio ambiente, Pérdida y alteración de los ecosistemas, Biodiversidad, Agua, Contaminación y Cambio climático.

Lo impactante para México de este libro, es que se imprimieron Un Millón Doscientos Mil ejemplares, para cada uno de los maestros de los grados de 4° a 6° de primaria y los tres grados de secundaria. Aquí se contará con una herramienta inigualable para educar a nuestros compatriotas del futuro, en cómo desarrollarnos como sociedad mexicana fuerte, pujante, sana, productiva, feliz y que cuide el tesoro biológico que le fue encomendado.

¿Saben, querida, querido lector, lo que más me alegró, motivó de este anuncio en Los Pinos?, que Felipe Calderón habló de este libro con tal entusiasmo y alegría, que pensé para mis adentros: —Vaya, por fin percibo, después de treinta años en estas luchas por elevar la conciencia ambiental de mis compatriotas, que tenemos un presidente que de veras siente estas cuestiones de la ecología como suyas—. Hay una luz al final del túnel oscuro de la destrucción de nuestros recursos naturales, y esa luz nos la da la educación ambiental.

Por primera vez, se presentó a la sociedad mexicana una conjunción pro activa de las secretarías del medio ambiente y de educación, que permitirá elevar la conciencia ecológica de los maestros de la nación.

He tenido el enorme placer de conocer de cerca a Juan Elvira, que por el momento está encargado de administrar la política pública ambiental de nuestro país, y aunque está inmerso en ese teatro del absurdo de la lucha por territorios y espacios políticos, es un hombre dedicado y transparente que quiere hacer buena gestión ecológica para México.

Él decidió imprimir el más de un millón de ejemplares para los maestros de todo el país de este texto que verdaderamente se lo recomiendo, querida, querido lector. Si me manda un correo a quimicoguerra@quimicoguerra.com, yo con un enorme gusto se lo envío. Vale la pena. Léalo con sus hijos y su pareja. Les va a cambiar el mundo. Además está muy padre y divertido.

Quiero también decirle que la astucia y capacidad de concertación de una mujer que a mí me llamó poderosamente la atención hace más de ocho años, hizo posible esta acción a favor de la educación ambiental. No es una mujer “bonita”, pero sí es muy atractiva (y femenina) por el poderoso intelecto que posee, el compromiso y la entrega para llevar a buen término las cosas en materia educativa que verdaderamente importan: Cómo educar a nuestros niños y jóvenes en un nuevo concepto del desarrollo: el Desarrollo Sustentable.

Es una “mujerona” que está en estos momentos, mientras usted lee esta página, concertando, cabildeando, sacando el mejor provecho para nuestros niños, frente a ese Huitzilopochtli del corporativismo egoísta, atávico, autoderrotante de los gremios que creen que el medio ambiente es algo que no importa, que mientras puedan vender sus plazas y tener una jubilación jugosa, al país, a nuestros niños, que se los lleve la mediocridad. ¡Por eso me motivó tanto la resolución de nuestro gobierno de apostarle a la educación ambiental!

Este lunes pasado, también se dieron a conocer dos nuevas Áreas Naturales Protegidas en Tabasco (el Cañón del Usumacinta) y en Oaxaca (el Boquerón de Tonalá) que era urgente su protección para evitar que se perdieran dos tesoros biológicos, que tenemos la obligación planetaria de proteger como depositarios de esta riqueza de vida.

La tercera buena noticia de este lunes que acaba de pasar, es que nuestro México obtuvo la distinción de albergar la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente de Naciones Unidas para el 2009. Achim Steiner, un ecologista alemán a quien tengo el enorme gusto de conocer, que muy joven presidió la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza, la UICN, y que es ahora el director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, habló del papel que nuestro país está jugando a nivel mundial para crear esa conciencia planetaria a favor del desarrollo sustentable.

Querida, querido lector: Sí estamos enfrentando en México situaciones angustiantes, pero tenemos oportunidades en favor de la vida, la vida en armonía con la naturaleza. Este lunes pasado fue un día importante en la vida de cada uno de nosotros.

Te invito a ver hoy a las 11:30 de la mañana por el canal 412 de Cablevisión el programa Vida Verde. Podrás ver a una mujer maravillosa que es un ejemplo de la armonía entre el ser humano y la naturaleza. Se llama Sandra Reynoso. No te la pierdas.

Terrorismo sí o no

Sara Sefchovich
sarasef@prodigy.net.mx
Escritora e investigadora en la UNAM
El Universal

A lo sucedido en Morelia el pasado 15 de septiembre se le ha calificado de terrorismo. Así lo denominaron desde el gobernador del estado hasta los senadores de la República y desde la asamblea de representantes del DF hasta los medios de comunicación y la mayoría de los analistas políticos. Incluso hubo enojo porque el presidente Calderón habló de una “situación límite” y no metió el caso cuando recientemente habló en Nueva York del terrorismo.

Dilucidar si el atentado fue o no terrorismo no es un asunto de semántica, sino que tiene que ver con las acciones concretas que se supone se tomarán después tanto para investigar los hechos como para combatirlos, pues no es lo mismo considerarlo un pleito entre grupos de narcos o de distintas filiaciones políticas que un acto terrorista y en función de que, cómo se le defina, así se decidirán desde las acciones policiacas o militares hasta una determinada legislación y también la urgencia o no de emprenderlas. Edgardo Buscaglia pone un ejemplo que hace evidente la importancia de aclarar el concepto: si se declara terrorista a un grupo, se le pueden congelar sus cuentas bancarias, lo cual no es poca cosa.

Para algunos, no hay duda de que lo fue. El presidente de la Academia Mexicana de Ciencias Forenses y ex investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales Ángel Gutiérrez Chávez asegura que “desde la lógica forense y penal fue un acto terrorista”. En cambio, para John Horgan, un académico estadounidense experto en el tema, “el de Morelia fue un ataque de aficionados” hecho por un grupo que está experimentando con tácticas terroristas que supone pueden ser eficaces para lo que a él le interesa, pero no un acto terrorista.

¿A quién le debemos creerle?

Barry Davies explica el porqué de las diferencias: “Soy un inglés que vive en Occidente y el terrorismo significa una cosa. Pero si fuera un musulmán viviendo en el Medio Oriente mi forma de entenderlo sería diferente”. Y tiene razón, porque el concepto se presta a muchas interpretaciones (incluso en Occidente mismo) y lo único que cabe en todas es el hecho de que siempre involucre violencia.

No podemos ignorar que para algunos el terrorismo es un acto criminal mientras que para otros es legítimo (y hasta revolucionario) como forma de conseguir fines que se consideran importantes. Por eso Gabriel Guerra escribe que “aunque parezca paradójico, el verdadero terrorista es alguien que está luchando por su país o por su pueblo, por su libertad o por sus creencias, pero nunca, nunca se puede catalogar así a un criminal, a un delincuente común, por sanguinario y cruel que pueda ser”.

Al llamar terrorista al atentado de Morelia, se pone fin a la afirmación de varios estudiosos mexicanos en el sentido de que en nuestro país no existe el terrorismo y que llamar así a cierto tipo de hechos violentos es en función de los intereses estadounidenses. Según ellos, a los vecinos les interesa hacer ver como si México ya tuviera el terrorismo dentro de su territorio, para así convencer al país de alinearse inmediata y contundentemente a sus decisiones en materia de lucha contra él, al que han colocado como su prioridad.

Recordemos que México forma parte de lo que ellos llaman “su perímetro de seguridad”, y por ello hacen todo lo posible para conseguir que el gobierno mexicano participe de una concepción de seguridad elaborada por ellos, que prioriza ciertos problemas, establece ciertas hipótesis del conflicto posible, fija los objetivos deseables y las medidas y acciones pertinentes, entre ellas, proporcionar capacitación, equipamiento, logística y asesoría a las Fuerzas Armadas, tanto para recolección de información como para todo un sistema de organización militar.

A esta hipótesis abonaría el hecho de que cuando sucedieron hace algunos meses varias explosiones en ductos de Pemex, en un programa de televisión que se transmitió en Estados Unidos unos días después, los entrevistados se mostraron “sorprendidos” de la poca reacción que hubo en el país frente a esos hechos, al punto de preguntarse “qué era necesario hacer para mover a los mexicanos”.

Claro que también puede ser que efectivamente se haya tratado de terrorismo y que ahora ya lo tengamos dentro del territorio con lo cual, como afirma José Fernández Santillán, “estamos frente a un nuevo paradigma” que exigiría cierto tipo de respuestas.

¿Cómo se va a saber esto? Es la gran pregunta, porque hasta ahora no hay más que discursos indignados pero poco conocimiento real de las cosas.

Seguridad, cambios…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Al margen de que, efectivamente, los tres zetas detenidos el jueves en Apatzingán por su presunta participación en el ataque con granadas la noche del 15 de septiembre en Morelia resulten ser los verdaderos autores del atentado criminal que costó la vida a ocho personas y causó lesiones a un centenar más, lo cierto es que hoy, como nunca antes en las últimas décadas, es evidente la pérdida del control del Estado y sobre el territorio por parte de las diversas instancias gubernamentales.

Un día sí y otro también, desafortunadamente, la población constata cómo, ante la reiterada consigna oficial de que “vamos ganando esta guerra”, los cárteles de la droga y sus aliados en el mundo de la criminalidad responden dando pasos cada vez más consistentes en la consolidación de un entorno donde la seguridad pública es un bien que se da por perdido, ante la ausencia de respuesta por parte de la autoridad responsable, precisamente, de garantizarla. Y esto es grave… porque si se perdió ya, como se afirma, el control del Estado y sobre el territorio, podemos estar ciertos de que no va a ser con arengas cuasi infantiles ni con comparecencias a modo ante un Congreso complaciente, o con declaratorias de guerra a un enemigo cuyo rostro, capacidad de fuego y de operación se desconocen, como aquél podrá recuperarse.

Urge, pues, dar un paso adelante, o muchos más, en el diseño y en la inmediata adopción de una estrategia —un Plan Nacional de Seguridad Pública que a la fecha no existe, y si existe nadie lo conoce— que establezca políticas, métodos, objetivos, metas y acciones directas, que en verdad garanticen resultados y así, hay que decirlo, se comience por poner la casa en orden.

Una y otra vez, en este mismo espacio, nos hemos referido a la obvia, casi ofensiva distancia y falta de coordinación existente entre los responsables de garantizar el orden —la Secretaría de Seguridad Pública federal, la Procuraduría General de la República e, incluso, las secretarías de la Defensa Nacional y la de Marina— que vuelve inútiles los esfuerzos del jefe del Ejecutivo por dar cumplimiento a una de sus principales promesas de campaña: la de recuperar la seguridad pública perdida.

Hemos insistido también en la necesidad de definir si en la declarada lucha contra el crimen organizado el gobierno del presidente Felipe Calderón seguirá operando con cuadros de seguridad pública heredados del “antiguo sistema” —priista, obviamente— aceptando que, debido a la escasa autoridad moral y a la falta de credibilidad de algunos de sus más connotados dirigentes, mientras el gobierno de la alternancia continúe eludiendo la gran decisión de sustituirlos, todas las estrategias —o las más, al menos— estarán condenadas al fracaso.

Si no, al tiempo…

Asteriscos

* En la que parecería ser la mejor evidencia de la escalada orientada a poner a prueba al gobierno de Marco Adame Castillo, el ¿magisterio? más radical de Morelos “reventó” ayer negociaciones que, al menos en apariencia, rendían fruto y, con ello, dieron paso a un rediseño de la estrategia oficial que, a partir de lunes, cancelará el pago a paristas y sólo cubrirá la quincena a quienes estén impartiendo o retornen a clases.

* Hoy mismo, cuando el experimentado ex titular del Trabajo, Francisco Salazar Sáenz, formalice su registro, quedará lista la “troica” —con Eugenio Govea y Alejandro Zapata— que, a partir del 8 de octubre, habrá de disputarse la candidatura del blanquiazul a la gubernatura de San Luis Potosí, en un proceso donde lo importante será conservar la unidad de la militancia que, a decir verdad, sólo el primero garantiza.

* El viernes, por cierto, tanto los panistas citados como los priistas que aspiran a sucederlo —Carlos Jiménez Macías y Jesús Ramírez Stabros— se dejaron ver en la ceremonia en que Marcelo de los Santos rindió su sexto y último informe al frente del gobierno potosino.

* Alguien preguntó sobre la identidad de “la Princesa” a que hicimos referencia en nuestra pasada entrega… ¡quizá debimos hablar de “la princesa blanca y en polvo” que, presumiblemente, debió transitar en la fecha citada por la carretera Toluca-Morelia!

Veámonos el miércoles, con otro tema De Naturaleza Política.