octubre 14, 2008

La crisis para 'dummies'

En un texto que ha circulado por todo Latinoamérica se explica de una manera 'light' la crisis financiera global

REFORMA/Staff

Distrito Federal (14/10/2008).- A continuación te presentamos un texto que ha circulado por correo electrónico. Grupo Reforma consultó con expertos sobre su veracidad y claridad, mismos que coinciden en que es un texto que te puede dar un panorama básico de qué es lo que estamos viviendo en estos momentos.

Una explicación al problema financiero internacional. ¿Qué ha ocurrido en los bancos de EU?

Antecedentes

2001. Explosión de la burbuja de internet.

2005-2007 La Reserva Federal baja el precio del dinero del 6.5 por ciento al uno por ciento.

Con una tasa de interés para hipotecas tan baja, despega el "boom" inmobiliario. En 10 años, el precio real de las viviendas se multiplica por dos en Estados Unidos.

Empieza el problema

Lo que para un pequeño inversionista americano es una bendición, es decir el poder comprar una segunda o tercera vivienda a una tasa de interés realmente baja, para un banquero se vuelve un dilema de rentabilidad, pues aunque coloque muchos créditos, sus ingresos promedio por el cobro de intereses, baja.

Ante esta particular paradoja, a más de algún banquero en Estados Unidos se le ocurrió lo siguiente:

A. Dar préstamos más arriesgados (por los que cobrarían más intereses), y

B. Compensar el bajo margen aumentando el número de operaciones (1000 x poco es más que 100 x poco)

En cuanto a lo primero, es decir, dar créditos más arriesgados, decidieron:

1. Ofrecer hipotecas a un nuevo tipo de clientes llamados los "ninja" (que en el argot bancario americano significa no income, no job, no assets). O sea personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo y sin garantías reales.

2. Cobrarle al "ninja" más intereses, aunque obvio, habría más riesgo

3. Aprovecharse del boom inmobiliario.

4. Además, llenos de entusiasmo, decidieron conceder créditos hipotecarios por un valor superior al valor de la casa que compraba el "ninja". De acuerdo a las tendencias del mercado, esa casa, en pocos meses, valdría más que la cantidad dada en préstamo. Además, como la economía americana iba muy bien, el deudor hoy insolvente podría encontrar trabajo y pagar la deuda sin problemas.

5. A este tipo de hipotecas, les llamaron "hipotecas subprime" Nota: Se llaman "hipotecas prime" las que tienen poco riesgo de impago. Se llaman "hipotecas subprime" las que tienen más riesgo de impago.

Todo este planteamiento funcionó bien durante algunos años. En todo este tiempo, los "ninja" iban pagando los plazos de la hipoteca y además, como les habían dado más dinero del que valía su nueva propiedad, se habían comprado carro nuevo, habían hecho remodelaciones en la casa y se habían ido de vacaciones con la familia. Todo ello seguramente pagando a plazos y con el dinero de más que habían recibido del banco.

En cuanto a lo segundo, es decir, aumentar el número de operaciones:

Como los bancos se vieron de repente dando muchos préstamos hipotecarios a la vez, notaron que se les acababa el dinero. La solución fue muy fácil: acudir a bancos extranjeros para que les prestaran dinero.

Con ello, el dinero que ahora en la mañana depositó un simple taxista inglés en su Caja de Ahorros en Londres (llamémosle Peter) puede estar esa misma tarde en Illinois, porque allí hay un Banco al que su Caja de Ahorros le ha prestado su dinero para que se lo preste a un "ninja".

Por supuesto, el "ninja" de Illinois no sabe que el dinero le llega desde Londres y mucho menos Peter sabe que su dinero, depositado en una entidad seria como es su Caja de Ahorros, empieza a estar en un cierto riesgo. Tampoco lo sabe el Presidente de la Caja de Ahorros donde Peter deposita sus dineritos. Es más, el presidente piensa que el "Bank of Illinois" es una institución seria con la que da gusto trabajar. Probablemente tampoco lo sabe el gerente de la sucursal de la Cajade Ahorros de donde Peter es cliente. A lo sumo, sabrá que el banco que él representa tiene invertida una parte del dinero de sus ahorrantes en un Banco importante de Estados Unidos.

Primer comentario

Hasta aquí, todo está muy claro y también está claro que cualquier persona con sentido común, aunque no sea un especialista financiero, puede pensar que si algo falla, el golpe puede ser importante.

Segundo Comentario

La globalización tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes y sus peligros. La gente de la Caja de Ahorros en Londres no sabe que está corriendo un riesgo en Estados Unidos y cuando empieza a leer que allí se dan hipotecas subprime, piensa: "Qué locuras hacen".

Además, resulta que existen las "Normas de Basilea", que exigen a los Bancos de todo el mundo que tengan un Capital mínimo en relación con sus Activos.

Las Normas de Basilea exigen que el Capital de ese Banco no sea inferior a un determinado porcentaje del Activo. Entonces, si el Banco está pidiendo dinero a otros Bancos y dando muchos créditos, el porcentaje de Capital sobre el Activo de ese Banco baja y no cumple con las citadas Normas de Basilea.

Empieza el problema

Algún avispado recordó las ventajas de la Titulización: el Banco de Illinois "empaqueta" las hipotecas -prime y subprime- en paquetes que se llaman MBS (Mortgage Backed Securities, o sea, Obligaciones Garantizadas por Hipotecas). Así, donde antes tenia mil hipotecas "sueltas", dentro de la Cuenta "Créditos concedidos", ahora tiene 10 paquetes de 100 hipotecas cada uno, en los que hay, como en la Viña del Señor, de todo, bueno (prime) y malo (subprime). El Banco de Illinois busca compradores para esos 10 paquetes:

¿A dónde va el dinero que obtiene por esos paquetes?

Va al Activo, a la Cuenta de "Dinero en Caja", que aumenta, disminuyendo por el mismo importe la Cuenta "créditos concedidos", con lo cual la proporción Capital/Créditos concedidos mejora y el Balance del Banco cumple con las Normas de Basilea. Hasta aquí todo bien.

¿Quién compra esos paquetes para que el Banco de Illinois "mejore" su Balance de forma inmediata?

El Banco de Illinois crea unas entidades filiales, los "Conduits" que no son Sociedades, sino Trusts o Fondos, y que por ello no tienen obligación de consolidar sus Balances con los del Banco matriz.

Tercer comentario

Si cualquier persona que trabaja en la Caja de Ahorros en Londres, desde el presidente al gerente de la sucursal de Peter, supieran algo de esto, se hubieran afligido.

Pero como no sabían, todos hablan en las juntas semanales y mensuales de sus inversiones internacionales, de las que no tienen la más mínima idea.

¿Cómo se financian los Conduits? En otras palabras, ¿de dónde sacan dinero para comprar al Banco de Illinois los paquetes de hipotecas?

Respuesta, de varios sitios:

1. Mediante créditos de otros Bancos.

2. Contratando los servicios de Bancos de Inversión que pueden vender esos MBS a Fondos de Inversión, Sociedades de Capital Riesgo, Aseguradoras, Financieras, Sociedades patrimoniales de una familia, etc.

Cuarto Comentario

La bola sigue haciéndose más grande.

Quinto Comentario

Nótese como el riesgo se va acercando a las familias de a pie, porque igual que Peter y animado por los promotores comerciales de la caja de Ahorros de Londres, cualquiera va y mete su dinero en un Fondo de Inversión americano.

Continuamos con la historia

Nunca nadie debe dudar de la honorabilidad de los banqueros, profesionales sabios que saben como cuidar nuestros ahorros. Es más, para ser "financieramente correctos", los Conduits o MBS tenían que ser bien calificados por las Agencias de Rating.

Éstas dan calificaciones en función de la solvencia, liquidez, etc. Estas calificaciones dicen: "a esta empresa, a este Estado, a esta organización, se le puede prestar dinero sin riesgo", o simplemente "tengan cuidado con estos otros porque se arriesga usted a que no le paguen".

Nota: Se incluye aquí lo que significa la palabra "Rating": Calificación crediticia de una Compañía o una Institución, hecha por una agencia especializada.

En terminos generales los niveles son: AAA (el máximo), AA, A, BBB, BB, C y D (son muy malos).

En términos generales un Banco grande suele tener un rating de AA; un banco mediano, un rating de A.

Las Agencias de rating calificaban a los Conduits (Fondos de Inversión, Trust Funds, etc) y a las emisiones de MBS (Mortgage Backed Securities) con estas calificaciones o les daban otros nombres, más sofisticados y sexys, pero que, al final, dicen lo mismo. Les llamaban:

Investment grade a los MBS que representaban hipotecas prime, o sea, las de menos riesgo (serían las AAA, AA y A).

Mezzanine, a las intermedias (suponemos que las BBB y quizá las BB)

Equity, a las de alto riesgo de impago, es decir, a las malas, o sea, a las subprime, que, en todo este relajo son las grandes protagonistas.

Y sigue la historia

Los Bancos de Inversión colocaban fácilmente las mejores MBS (investment grade) a inversores conservadores, obviamente a intereses bajos.

Otros administradores de Fondos, Sociedades de Capital Riesgo, etc, más agresivos preferían a toda costa rentabilidades más altas, es decir, más riesgosas. Entre otras razones porque los "traders", los gerentes y los directores cobran sus bonos anuales en función de la rentabilidad obtenida.

Nos quedan los MBS muy malos. ¿Cómo venderlos sin que se note el riesgo tan alto que tienen en sí mismos?

Sexto Comentario

La cosa se complica y, por supuesto, los de la Caja de Ahorros en Londres siguen haciendo declaraciones felices y contentos, hablando de la buena marcha de la economía y hasta de las obras de beneficencia que hacen en la comunidad.

Seguimos

Algunos Bancos de Inversión lograron obtener de las Agencias de Rating una recalificación (un "re-rating", palabra que no existe pero que nos servirá para ir entendiendo el asunto)

El "re-rating" es un invento para subir el rating de los MBS malos, que consiste en:

Estructurarlos en tramos, a los que les llaman "Tranches" ordenando, de mayor a menor, la probabilidad de un impago, y con el compromiso de priorizar el pago a los menos malos.

Es decir:

Yo compro un paquete de MBS, en el que me dicen que los tres primeros MBS son relativamente buenos, los tres segundos, muy regulares y los tres terceros, francamente malos.

Esto quiere decir que he estructurado el paquete de MBS en tres "tranches": el relativamente bueno, el muy regular y el muy malo.

Me comprometo a que si no paga nadie del tranche muy malo (o como dicen estos señores, si en el tramo malo incurre en "default"), pero cobro algo del tranche muy regular y bastante del relativamente bueno, todo irá a pagar las hipotecas del tranche relativamente bueno, con lo que, automáticamente, este tranche podrá ser calificado de AAA.

Séptimo Comentario

Algunos especialistas empiezan a llamar a estas operaciones "magia financiera".

Para acabar de complicar las cosas para los depositantes como Peter, estos MBS ordenados en tranches fueron rebautizados como CDO (Collateralized Debt Obligations, Obligaciones de Deuda Colateralizada) . Igual se les podía haber dado cualquier otro nombre mas exótico.

No contentos con lo anterior, los magos financieros crearon otro producto importante: los CDS (Credit Default Swaps) En este caso, el adquirente, el que compraba los CDO, asumía un riesgo de impago por los CDO que compraba, cobrando más intereses. O sea, compraba el CDO y decía: "si falla, pierdo el dinero. Si no falla, cobro más intereses."

Siguiendo con los inventos, se creó otro instrumento, el Synthetic CDO, el cual muchos aún no descifran, pero que daban una rentabilidad sorprendentemente más elevada.

Más aún, los que compraban los Synthetic CDO podían comprarlos mediante créditos bancarios muy baratos. El diferencial entre estos intereses muy baratos y los altos rendimientos del Synthetic hacía extraordinariamente rentable la operación.

Se me olvidaba, la gran mayoría de estos instrumentos de inversión, tan riesgosos pero tan rentables a la vez, fueron asegurados por empresas de reconocido prestigio y trayectoria. Esto con el fin de "proteger al inversionista" Bienvenida a la fiesta AIG".

Al llegar aquí vale la pena recordar una cosa que es posible que se nos haya olvidado a estas alturas: el hecho de que toda la complejidad de las operaciones descritas está basada en que los "ninjas" pagarán sus hipotecas y que el mercado inmobiliario norteamericano seguirá subiendo.

Pero

A principios de 2007, los precios de las viviendas norteamericanas empezaron a bajar.

Muchos de los "ninjas" se dieron cuenta de que estaban pagando por su segunda o tercera casa más de lo que ahora valía y decidieron o no pudieron seguir pagando sus hipotecas.

Automáticamente, nadie quiso comprar MBS, CDO, CDS o Synthetic CDO y los que ya los tenían no pudieron venderlos.

Todo el montaje se fue hundiendo y un día, el gerente de la caja de Ahorros en Londres llamó a Peter para decirle que bueno, que su dinero se había esfumado, o en el mejor de los casos, había perdido un 60 por ciento de su valor.

Octavo comentario

Todos a tratar de explicarle a Peter lo de los "ninjas", lo de su dinero en el Bank de Illinois y la Chicago TrustCorporation, lo de los MBS, CDO, CDS, y Synthetic CDO.

Sin embargo hay algo que nadie sabe todavía: ¿Donde está todo ese dinero?

Hay una razón muy importante por la cual esta pregunta no tiene respuesta: nadie sabe dónde está ese dinero. Y al decir nadie, es NADIE.

Pero las cosas van más allá. Porque nadie sabe la porquería de instrumentos financieros que tienen los Bancos (Bancos de Inversion incluidos) en los paquetes de hipotecas que compraron, y como nadie lo sabe, los Bancos empiezan a no fiarse unos de otros.

Como no se fían, cuando necesitan dinero y van al Mercado Interbancario, que es donde los Bancos se prestan dinero unos a otros, o no se lo prestan o se lo prestan caro.

El interés a que se prestan dinero los Bancos en el Interbancario es el Euribor (Europe Interbank Offered Rate, o sea, Tasa de Interés ofrecida en el mercado interbancario en Europa).

Por tanto, muchos bancos emproblemados se ven de repente con problemas de liquidez. Consecuencias:

1. No dan créditos

2. No dan hipotecas.

3. Muchos millones de inversionistas que han comprado acciones de todos estos bancos empiezan a ver cómo el valor de sus acciones se van en picada.

Para terminar de complicar todo, el Banco Central Europeo empieza a subir sus tasas de interés. El Euribor a 12 meses, que es el índice de referencia de las hipotecas, empieza a elevarse.

Como los Bancos no tienen dinero:

1. Venden sus participaciones en empresas

2. Venden sus edificios

3. Hacen campañas para que más inversionistas como Peter inviertan más y a mejores condiciones. En Europa ya hay bancos ofreciendo a sus clientes depósitos a plazo al 4.75 por ciento.

Ahora resulta, que también las familias en Europa empiezan a sentirse apretadas por el pago de la hipoteca. La diferencia es que es de la hipoteca de su única casa. Al subir la tasa de interés, la cuota sube. No les queda más remedio que apretarse el cinturón y procurar llegar sanos y salvos a fin de mes. En España ya muchas familias sufren por esta causa.

Con la baja en el consumo, los comerciantes compran menos a los fabricantes (digamos calcetines). El fabricante de calcetines nota que, como vende menos calcetines, le empieza a sobrar personal y despide a unos cuantos. Y esto se refleja en el índice de desempleo, básicamente en la ciudad donde se encuentra ubicada la fábrica de calcetines. En este sitio la gente empieza a comprar menos en las tiendas.

¿Hasta cuándo va a durar esto?

Es muy difícil de contestar, por varias razones:

1. Porque se sigue sin conocer la dimensión del problema: las cifras varían de 500 mil a un millón de millones de dólares.

2. Porque no se sabe quiénes son los afectados. No se sabe si los cientos de bancos como el de Peter, bancos de toda la vida, serios y con tradición, tienen mucha porquería en su Activo.
Lo malo es que estos bancos tampoco lo saben.

3. Cuando, en los Estados Unidos las hipotecas no pagadas por los "ninjas" se vayan ejecutando, o sea, cuando los bancos puedan vender las casas hipotecadas (al precio que sea) será el momento de saber entonces cuanto valen MBS, CDO, CDS y hasta los Synthetic. Mientras tanto, nadie se fía de nadie.

Noveno Comentario

Alguien ha calificado este asunto como "la gran estafa". Otros han dicho que el Crack del 29, comparado con esto, es un juego de niños.

Bastantes, quizá demasiados traders se han enriquecido con los bonos anuales que han ido cobrando todos estos años.

Las autoridades financieras tienen una gran responsabilidad sobre lo que ha ocurrido. Las Normas de Basilea, teóricamente diseñadas para controlar el sistema, han estimulado el abuso de sanos instrumentos financieros como la titularización de deuda, hasta extremos capaces de oscurecer y complicar enormemente los mercados a los que se pretendía proteger.

La banca de inversión en los Estados Unidos no está bajo la regulación de la Reserva Federal.

Las Juntas Directivas de las entidades financieras involucradas en este gran problema tienen una gran responsabilidad, porque no se han dado cuenta del riesgo abismal en el que se movían.

Entre estos debemos incluir al gerente y al presidente de la Caja de Ahorros de Londres, institución a la cual Peter confió sus modestos ahorros de taxista. Algunas agencias de rating han sido incompetentes o no independientes respecto a sus clientes, lo cual es muy serio.

Fin de la historia

Los principales Bancos Centrales (el Banco Central Europeo, la Reserva Federal norteamericana) han ido inyectando liquidez monetaria para que los Bancos tradicionales puedan tener dinero.

La Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de los EU le han pedido al Congreso 700 mil millones de dólares para comprar hipotecas, títulos y demás instrumentos basura.

La idea es limpiar de la mala cartera los balances de los bancos, hipotecarias y aseguradoras emproblemadas. Lo que han hecho es nacionalizar las pérdidas y privatizar las ganacias.

Además, aunque no nos lo han planteado así, debemos recordar que desde hace algunos días AIG ya es la mayor aseguradora pública del mundo.

Para ir terminando, un amigo mío pregunta: ¿De dónde sacan el dinero los Bancos Centrales?

Para no complicar la explicación de la crisis, quedémonos en lo siguiente: todos estamos pagando las imprudencias y mala fe de muchos banqueros, supervisores y de todos los políticos que no quisieron o no pudieron ponerle un paro a la avaricia de algunos.

Paradoja: Henry "Hank" Paulson y Ben Bernake le pidieron al Congreso poderes adicionales para administrar la crisis.

Finalmente, insisto con mi pregunta: ¿Dónde esta el dinero de Peter?

Culpar a Calderón de todo

Román Revueltas Retes
rrevueltas@milenio.com
Interludio
Milenio

Los oportunistas se apresuran a culpar a Calderón de la crisis que nos amenaza. No hay problema, por lo visto, que pueda acontecer en México sin que nuestra desleal oposición aproveche la ocasión para asestarle leñazos al presidente de la República: si el huracán llega a las costas será que no se previno; y cuando el auxilio oficial se aplique dirán, naturalmente, que fue demasiado tarde y demasiado poco; si el súper Peso significa una penalización a los exportadores se deberá a la ceguera de las autoridades financieras de la nación; y si se devalúa, la responsabilidad les caerá también encima; si llueve demasiado las inundaciones ocurrirán porque las presas se vaciaron para servir oscuros intereses (¿cuáles, por Dios); y si no llueve y hay sequía entonces es que Calderón y los suyos no han sabido administrar el campo mexicano.

O sea, que no hay manera de que se le reconozca un solo mérito, un logro único y una batalla ganada al actual jefe del Ejecutivo. Ya lo vieron ustedes que, luego de que sus sátrapas provocaran los más devastadores terremotos financieros en este país, de que nos legaran un sistema corrompido hasta la médula y de que sembraran la semilla, ahí sí, de la inmensa mayoría de los males que nos aquejan, los priistas braman que México los necesita para que vuelvan a reeditar la masacre del 68, para que nos gobierne una dupla de populistas del corte de Jolopo y Echeverría, para que se instauren de nuevo los privilegios de los grupos de poder y para que Pemex les vuelva a soltar, así nada más, mil millones de pesos para financiar sus campañas electorales y repartir canonjías a discreción entre sus incondicionales.

¿Se habrán enterado, nuestros criticones, que el Real brasileño se desplomó 45 por cien y que Islandia, considerada una economía ejemplar hasta hace 15 días, debe ahora al mundo una millonada que supera varias veces su Producto Interior Bruto? ¿Qué diablos tiene Calderón que ver con todo eso? Por favor, mesura y, sobre todo, un mínimo de decencia.

Más sobre el 2009

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
Economía Informal
El Universal

El pasado fin de semana fue muy productivo en materia de la gran crisis de crédito que enfrenta el mundo industrial, específicamente Estados Unidos

La Unión Europea decidió sumarse a la propuesta de Gordon Brown, primer ministro inglés, que ha sido la más completa hasta el momento, como bien dice el nuevo premio Nobel, Paul Krugman, en estas páginas. Permítame felicitarme por el otorgamiento del premio a este economista, y por un momento déjeme disfrutar que es colega en estas páginas. Es lo más cerca que estaré de un Nobel, así que vale la pena aprovecharlo.

A diferencia del paquete estadounidense, la propuesta de Inglaterra no sólo incluye la compra de malos créditos, sino la inyección de nuevos recursos al sistema para evitar una congestión del crédito, que es el verdadero problema. Al no poder cobrar algunas deudas de instituciones muy conocidas y tradicionalmente seguras, todo mundo perdió la confianza en los demás. Si a esto le suma la falta de liderazgo en Estados Unidos, la crisis cambió de ser originalmente de crédito a ser de confianza, o específicamente al interior del sistema financiero, de liquidez. Al no tener confianza en activos, lo único creíble es el efectivo.

Por eso es tan importante que la Unión Europea haya respaldado a Brown y haya establecido una línea sobre la cual Estados Unidos no tiene más remedio que acomodarse. Ya no puede seguir insistiendo el señor Paulson en que no es necesario meter dinero directo a los bancos, y van a tener que comprar parte del capital de esas instituciones. O si lo quiere más claro, tendrán que nacionalizar parte de la banca, y eso es lo que no quieren aceptar los funcionarios del gobierno de Bush. Ahí, creo, efectivamente existe ese pensamiento rígido que solemos asociar con el neoliberalismo. Pero ese pensamiento ha fallado continuamente, no sólo ahora: fue el mismo que fracasó a inicios de los 80 en la primera presidencia de Reagan, por ejemplo.

Sin embargo, para muchos críticos del capitalismo, no hay diferencias entre lo que piensa Paulson, Gordon, o los millares de personas que se dedican a este tema. Y al meter a todos en la misma bolsa, sus críticas se vuelven huecas. Por eso hay que tener mucho cuidado con qué medidas son realmente extremas y cuáles son razonables. No vaya a ser que pasemos ahora a un comercio cerrado, o a una regulación excesiva, y salga peor la solución.

Pero regresemos a las estimaciones muy gruesas que hemos propuesto para el año próximo, y que sigue pareciendo muy pesimista para muchos. Según nuestros números, la caída en la actividad industrial de Estados Unidos para 2009 promediará 5%, poco más, poco menos. Esto parece una caída muy grande comparado con lo que nos gustaría, pero no contra lo que ha pasado en otros momentos. En 2001, por ejemplo, la caída fue de 3.4%, que no es tan diferente, y no se trató de una crisis tan profunda en el sistema financiero. De hecho, cuando el ataque a las torres gemelas, la recesión ya iba a la mitad del camino, y la reducción de tasas de interés permitió que se tocara fondo en noviembre.

Para quienes quieren comparar con la Gran Depresión, la caída de la actividad industrial en aquella ocasión fue de 47% en tres años, de julio de 1929 a julio de 1932, un promedio anual de 22%. Por eso se llama Gran Depresión, pero en los siguientes cuatro años creció 20%, recuperando el nivel previo. Mucho antes de la II Guerra Mundial, por cierto, para los que insisten que las guerras son las que resuelven economías.

Esta columna sigue pensando que la crisis más parecida es la de 1973-1975, producto de la caída del sistema de Bretton Woods y el alza de precio del petróleo. También en esa ocasión hubo un problema de liderazgo (Nixon renunció, y el vicepresidente ya había sido removido por corrupto). De noviembre de 1973 a marzo de 1975 la caída fue de 8.8%, a la que siguió una recuperación más o menos del mismo ritmo, que llevó a la industria al nivel previo a la caída para marzo de 1977, dos años después.

No se me ocurre cómo podríamos tener una Gran Depresión, porque exigiría una dosis de estupidez demasiado grande. Sí es posible una contracción como la de los años 70, porque muchas características del entorno son parecidas, pero las cifras que usamos como referencia, incompletas e inciertas como son, apuntan a una contracción menor. Cómo es que esta estimación suena extrema para muchos, no lo sé.

En cualquier caso, en esta semana veremos el comportamiento de la industria de Estados Unidos, y tendremos más claridad de qué tanto se redujo la presión en los mercados crediticios. Con eso, podremos ir afinando los números.

Los bancos en México y las crisis

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Reitero que no sé por qué 11 buenos jugadores no hacen un buen equipo. Florestán

Las cuatro crisis económicas que han sacudido al país en el último tercio de siglo han encontrado en México a una banca dramáticamente diferente.

En la de 1976, a tres meses de que terminara el sexenio de Luis Echeverría, y en la de 1982, con José López Portillo en la Presidencia, la banca era totalmente mexicana, en manos de banqueros de abolengo como don Manuel Espinosa Yglesias, Carlos Abedrop, Agustín Legorreta, entre otros.

Para la de 1987, con Miguel de la Madrid presidente, ya era del gobierno (la estatización la hizo su antecesor el 1 de septiembre de 1982). El único banco extranjero era el Citibank, que con el Obrero, de la CTM, serían los únicos en salvarse de aquella nacionalización.

Ya en la crisis de 1994, la peor de que se tenga registro, en medio del choque público Ernesto Zedillo-Carlos Salinas por la paternidad del desastre, la banca estaba en manos de casabolseros como Carlos Cabal, como El Divino, como los Mariscal, los dos primeros prófugos de la justicia en su momento y el tercero encarcelado, hoy todos reinsertados en la vida social del país.

Y en la actual, cuya dimensión, profundidad y alcance aún se desconoce, la banca sería totalmente extranjera, de no ser por Banorte, de Roberto González, e Inbursa, de Carlos Slim.

Por esa abrumadora mayoría extranjera y por los montos de los que hablan, resulta inaplazable la demanda de transparencia planteada por los diputados y que hoy exigirán los senadores priistas: identificar en qué manos quedaron el diez por ciento de las reservas subastadas por el Banco de México para contener la devaluación, de acuerdo con declaraciones del secretario de Hacienda, Agustín Carstens.

Y saber, además, de dónde salieron los miles de millones de pesos para comprar esos ocho mil 400 millones de dólares subastados la semana pasada.

Sería saludable.

Retales

1. REFORMA. Esta semana no habrá reforma energética, si acaso dictaminarán una o dos iniciativas, no las fuertes. Será la otra semana cuando suban todo el paquete al pleno y el FAP decida si toma las tribunas a pesar de la decisión del PRD en contra;

2. CÓNCLAVE. Este día deberá reunirse el grupo legislativo del PRI en el Senado para fijar su posición en cuanto a los dictámenes y aprobación de la reforma energética, y ante la inminente toma de las tribunas del Congreso. Andrés Manuel, por su parte, también tendrá reuniones con los mismos objetivos: reforma y tribunas; y

3. LOS MISMOS. Los suyos acusan a Alejandro Zapata Perogordo de convertir su oficina de gestión como senador en casa de campaña para su candidatura panista al gobierno de San Luis Potosí. ¿Quién paga esa renta? Y su suplente en el Senado, ¿dónde tiene su oficina de gestión?

Nos vemos mañana, pero en privado

Carta de un niño mexicano a Santa Claus

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Te escribo porque ya sé qué quiero ser de grande y eso es lo que quiero pedirte en la próxima Navidad: quiero ser maestro. No es que ganen mucho dinero porque, aquí en mi pueblo, la mayoría de la gente no gana mucho dinero. Pero aquí los maestros son de los que más ganan. En comparación con otros, reciben una buena lana. Además, cuando se enferman, los curan gratis. Si es necesario se los llevan hasta la Ciudad de México. Mi papá dice que el gobierno también les presta dinero para construirse su casita y que, cuando se jubilan, pueden vender su puesto o heredarlo a algún familiar. ¿No está mal, verdad?

Gobernar con miedo

Javier Corral Jurado
Profesor de la FCPyS de la UNAM
El Universal

El jueves pasado, la capital chihuahuense se estremeció con la noticia de la masacre más despiadada que se ha suscitado en la actual guerra que libran entre sí las mafias del narcotráfico en el norte de México. Fue tan desquiciante como la matanza del poblado de Creel, pero es inigualable hasta ahora la saña indiscriminada con que abrieron fuego. Cuatro sicarios entraron a un céntrico bar de la ciudad y, al grito de todos al suelo, dispararon sus metralletas sobre todos los que estaban en la barra y en las mesas del Bar Río Rosas, incluido el mariachi que empezaba a tocar.

Dicen las versiones que los sicarios iban por cuatro personas a ese lugar; resultaron muertas 11 y siete lesionadas, dos de ellas de gravedad. Entre los victimados, un colaborador editorial del Diario de Chihuahua, David García Monroy, sin más culpa que la de gustar tomar cerveza en una que otra barra, como cientos o miles de chihuahuenses lo hacemos en fin de semana.

Los chihuahuenses de la capital, a quienes la violencia ya no los hace ni distintos ni distantes de lo que viven los juarenses (más de mil ejecuciones en el año), sintieron tan cerca la vulnerabilidad a la que están expuestos, que el terror envolvió la convivencia, sofocó el temple que varias veces ha vencido a la agreste naturaleza. Circula el miedo como viento de una atmósfera en la que ya nadie está exento. En los fríos cálculos del narco, que mueran personas inocentes está siendo cada vez un acto aceptado. Eso causa escalofrío.

En medio de esa tragedia, el gobernador ha tenido una pésima salida: culpar al gobierno de Felipe Calderón de la situación en el Estado, decir que la Procuraduría Estatal está poniendo los muertos y haciendo a la vez la chamba de la PGR. Que está abandonado por la Federación.

No le son propias ni frecuentes, como en el caso de su antecesor, las reacciones absurdas, los exabruptos, la contradicción como método para evadir el fracaso de la propia responsabilidad. Sí, indignante la declaración ofuscada de Reyes Baeza al expresar que el MP local ya no investigará los crímenes del narco: “A partir de ahora, en todo homicidio en el que el modus operandi sea el que se ha venido practicando, llevado acabo con armas de alto poder, de uso exclusivo del Ejército, en el que en muchos casos, no en todos, las víctimas son gente con antecedentes, con relación de vinculación directa o indirecta con el crimen organizado, que no se participe en las indagatorias”.

Qué rápido sepultó los compromisos del Acuerdo Nacional por la Seguridad, qué manera de dar marcha atrás al discurso de la cooperación, la coordinación sin miramientos. Apenas el miércoles por la mañana, en el informe del alcalde de la capital, había hablado de la corresponsabilidad en el combate al crimen organizado. Definitivamente, no hay peor posición para gobernar que hacerlo desde el miedo y aventar la pelota para otro lado.

¿Maestros?

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

La prensa llama maestros a unos personajes que dan miedo, especímenes anidados en los sindicatos del magisterio pero que parecen venir de un mundo anterior a la escuela.

Quizá son miembros de los sindicatos magisteriales y hasta es posible que se hayan parado alguna vez en un aula de clase.

Pero asalta la razón, como diría Carlos Marín, imaginar que algunos de estos personajes, los que vemos lanzar piedras y cohetones y bloquear carreteras y asaltar vallas de la fuerza pública, puedan haber tenido alguna vez a su disposición la cabeza de un niño para enseñarle algo.

Si uno los mide por la pedagogía de sus actos, puede decir que son cualquier cosa, menos maestros. Luchan por cualquier cosa menos por algo que tenga que ver con la mejoría de la educación o de sus alumnos.

Violentan ahora el estado de Morelos, como antes Oaxaca, y como cada año las calles de la Ciudad de México. Empiezan siempre pidiendo dinero o canonjías que el gobierno les ofreció y ahora se les niega. En el caso de Morelos, piden que sus plazas de magisteriales no sólo sean vitalicias sino también vendibles y hereditarias.

Dice Jorge Fernández Menéndez que es la demanda privatizadora más desnuda que se haya planteado en mucho tiempo (Excélsior, 10/10/08). No sólo quieren que la plaza sea inamovible, sino poder venderla o heredarla.

La causa inicial de estos movimientos no dice gran cosa de su propósito último. Lo que puede verse es un activismo violento en busca de nadie sabe bien qué fracturas políticas.

Tampoco llega a saberse mucho de quién financia estas jornadas de gente que pasa días y semanas, a veces meses, en marchas, mítines y plantones.

Entre los gritos, las pedreas y el humo de gases lacrimógenos y camiones incendiados, uno alcanza a percibir que se trata de un pleito por el poder magisterial, una revuelta de contingentes llaneros, bien atizada por distintos financiadores, contra la hegemonía oficial del magisterio, ahora aliada del gobierno, y contra sus muy rebasados cuadros locales en Morelos, Oaxaca y Michoacán, de donde vienen los personajes patibularios que han asolado Oaxaca, abusan cada año de la capital, controlan Michoacán y hoy agitan Morelos.

La prensa le llama a todo esto conflicto magisterial y a sus actores maestros. Pero son cualquier cosa, menos eso.

No vale la pena

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

La reforma petrolera que se acuerda en el Senado es una respuesta demagógica ante la crisis de Pemex y ante la encrucijada económica del país.

Tan demagógica y superficial es lo que conocemos a través de los medios de comunicación, que tal vez convendría que el Presidente de la República retirara su iniciativa.

Si los partidos aprueban esa gelatina insípida e incolora que cocinan en el Senado y nos van a presentar como “reforma energética”, que paguen las consecuencias en las urnas.

Por miedo a quedarse aislado, a ser derrotado en el Congreso, el PAN se apresta a dar el voto favorable a una reforma que no soluciona los problemas. Al contrario, en ciertos casos los agrava.

El “triunfo” de esa reforma por consenso es la derrota para mañana. Y decir mañana es prácticamente literal.

Éste era el momento para dar el campanazo en medio de la crisis: una reforma energética a fondo para atraer capital nacional y extranjero a inversiones productivas.

Una reforma para reponer las reservas que van en franco declive y asegurar autosuficiencia en gasolina y diesel.

Nada de eso va a ocurrir.

Está claro que en el mundo hay una contracción de la inversión y muy poca disponibilidad de capitales.

México tiene petróleo, pero se agota a pasos agigantados y el precio va a la baja.

¿Qué hacemos ante ese panorama?

La lógica dice que hay que atraer inversión productiva, que hay que reponer el petróleo que hemos sacado, y que el dinero que se tiene en las arcas nacionales hay que gastarlo con precisión.

Bueno, pues los legisladores lo han entendido al revés, y por lo visto el gobierno también.

El programa que propuso el presidente Calderón para hacer frente a la crisis ha sido bien recibido porque es positivo, y la propuesta de iniciar la construcción de una nueva refinería fue aplaudida por todos.

Lo anterior, sin embargo, no significa que sea una decisión correcta. Destinar 12 mil millones para construir una nueva refinería es hacer mal uso del dinero público.

Es, en esencia, una propuesta para ganarse el aplauso de los partidos, pero crea problemas en lugar de solucionarlos.

Doce mil millones de pesos son apenas para el inicio de la construcción de una refinería que costará alrededor de 80 mil millones de pesos.

¿Y para qué hacer una refinería si con ellas perdemos dinero?

Son cifras oficiales: el Sistema Nacional de Refinerías pierde al año alrededor de 45 mil millones de pesos.

Y que no vengan con el cuento que es pérdida es resultado de la excesiva carga fiscal. Refinación de Pemex tiene el mismo régimen fiscal que las demás empresas.

Además, bien manejada, la ganancia en refinación es marginal comparada con lo que se obtiene en extracción de petróleo.

¿Por qué meterle dinero, del escaso que hay, a una refinería que manejada por el estado va a perder dinero?

Suena ilógico, y de hecho lo es.

Tendría algún sentido construirla si se aprobara una reforma petrolera que incremente la producción de crudo, pero no es así.

Hacemos refinerías —que pierden dinero—, con dinero público, cuando el petróleo se nos acaba. ¿?

La refinación debe ser tarea del sector privado, y el Estado mexicano tendría que concentrar sus esfuerzos en educar, mejorar los servicios de salud, brindar seguridad pública y crear infraestructura para el desarrollo.

Los senadores tienen en su mano la posibilidad de autorizar la apertura de refinación al sector privado dentro de México, y no lo van a hacer por miedo.

Por miedo a que les digan privatizadores, lo cual es falso. O por temor a que se enojen algunos personajes de la política.

Olvidan, deliberadamente, que la empresa privada ya participa en la refinación de crudo mexicano. De hecho el 40 por ciento de la gasolina que se consume en el país es producida por el sector privado… en el exterior.

Y así quieren los senadores que siga siendo.

¿Tiene caso una reforma así?

¿Qué sentido tiene una reforma que no remedia males sino que los crea?

¿Para qué una reforma que va a levantar protestas y no le va a servir mayormente al país?

Como dijo el clásico de Ciudad Juárez: no vale la pena..

Nobel michoacano

Germán Martínez Cázares
Presidente nacional del PAN
El Universal

Ganó Michoacán. Ni mi amigo Juan Zavala ni yo acertamos. Philip Roth y su Pastoral americana, o Isamail Kadaré y El general del ejército muerto, junto a la pluma portentosa de Mario Vargas Llosa tendrán que esperar. Estarán otro año más en “olor a premio Nobel”, pero nada más. Ganó Michoacán, porque Michoacán es una de las fuentes de inspiración del nuevo premio Nobel de Literatura, el francés Juan María Gustavo Le Clézio.

Le Clézio se topó con Michoacán por una pequeña crónica, La relación de Michoacán, atribuida al fraile franciscano Jerónimo de Alcalá.

Ese manuscrito, titulado Relación de las ceremonias, de los ritos, de los pueblos y del gobierno de los indios de la provincia de Michoacán, encargo del virrey Antonio de Mendoza al propio fray Jerónimo de Alcalá (el original se encuentra en la Biblioteca Real del Escorial, en Madrid, España), sedujo con tanta fuerza a Le Clézio que no dudó en catalogarlo como “uno de los libros más bellos y conmovedores de la literatura universal”, y compararlo con La Iliada de Homero o el Poema de Gilgamesh.

Eso encontró Le Clézio en Michoacán, un pueblo purépecha que compartía mitos, tragedias, pasiones y desamores con los mismos dioses. Igual a la civilización griega o la sumeria.

Le Clézio, junto con otros “michoacanólogos” como Francisco Miranda (especialista en Jerónimo de Alcalá), John Benedict Warren (biógrafo de Vasco de Quiroga), Carlos Herrejón Peredo o Luis González, el autor de Pueblo en vilo, encontró en los pueblos purépechas, en sus costumbres y sueños, uno de los motivos para su escritura.

La conquista divina de Michoacán de Le Clézio, editada por el Fondo de Cultura Económica, es un repaso de los dioses tarascos a sus fiestas, a su cielo, a su relación con sus fieles y, finalmente, a su caída. Es la epopeya espiritual purépecha viva, todavía, en la memoria de los actuales habitantes.

Ese pequeño libro recuerda el asesinato del último rey michoacano, Tanganxoan, a manos del sanguinario conquistador español Nuño de Guzmán, que no logró romper la alianza que los purépechas tenían con sus dioses, entre ellos el del fuego y la guerra, Curicaveri. Y deja constancia del indomable carácter purépecha frente al pueblo español.

La conquista divina de Michoacán, del nuevo premio Nobel de Literatura, es un homenaje al heroísmo michoacano, al coraje de un pueblo por relacionarse con sus dioses, por defender sus tierras y sus lagos, por afirmar sus alianzas guerreras y protegerse en sus sagradas montañas.

Le Clézio quedó prendido para siempre del embrujo michoacano, del valor de Tariácuri, de la astucia de Tzitzipandacuri, del poderío de Xarátanga, la diosa de las islas del lago; del dios cojo de Cumachen, de Uaricha, el fantasmal espíritu del viento.

Abrevó en esa inmortalidad, en esos sueños que todavía hoy se sienten en Janitzio, en Santa Fe de la Laguna, en Zacapu, Erongarícuaro, en Ucazanaztacua, en Yunuen y en Tecuela, y en otros tantos pueblos donde sobra coraje y esperanza para derrotar a los falsos dioses de hoy escondidos en el crimen y el narcotráfico, que deben ser expulsados de Michoacán.

***

Se opuso furioso, en su momento, a que el PAN recibiera financiamiento público, y cuando la mayoría lo derrotó le encargó por muchos años la administración del dinero que no quería recibir. Fue leal y obediente a su partido. Era un panista vertical, de esos que no esconden sus convicciones, pero tampoco las imponen. Ha muerto. Se llamaba Kurt Thomsen D’Abbadie. Gracias por su ejemplo de honestidad.

Inmoralidad

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Recibí llamadas de directivos de bancos y empresas sobre mi artículo del lunes, donde afirmé que era una inmoralidad que se usaran 8 mil 900 millones de dólares de la reserva nacional en tres días para que los CEO de Nueva York, Madrid, Frankfurt tuvieran dinero fresco para hacer pagos de emergencia.

Era una exageración y no lo era. El propio secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dibujó algo parecido al señalar, sin dar nombres, que algunas firmas se sirvieron de la especulación.

Un común denominador de las llamadas fue hacerme saber que las autoridades mexicanas sí limitan el envío de divisas a las matrices extranjeras. Por quienes me lo dijeron, lo doy por bueno.

Otro fue que el eje de la crisis de la semana pasada estuvo en el caso de Comercial Mexicana, que en la vida real (lo llaman riesgo de endeudamientos derivados) pudo haber provocado movimientos defensivos del orden de 7 mil millones de dólares. O.K.

En relación con Banamex, se me explicó con cifras que Citibank le presta más a los clientes mexicanos que lo que Banamex le fondea a Citibank. Registrado.

Un punto más, medular, fue que, salvo por el asunto de Comercial Mexicana, la sacudida bursátil y cambiaria no tiene que ver con una fuga de dólares promovida por los corporativos, ni por el pánico de los ahorradores. Las cotizaciones de ayer les dan temporalmente la razón.

Corrijo las imprecisiones, pues, pero sostengo la tesis del artículo del lunes: es una inmoralidad que el dinero acumulado con el trabajo de los mexicanos se use para evitarnos súbitos y extraños “males mayores”. Y es más inmoral que en este reacomodo financiero, económico y político mundial, México no aspire más que a seguir viajando en el vagón de tercera.

Y ocho meses después, la reforma energética

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Esta semana se tiene que definir el futuro de la reforma energética. No cabe duda de que la misma no tendrá la profundidad ni llegará a los límites que eran deseables: incluso con las reformas que se prevén, México seguirá teniendo el esquema de producción, refinación y distribución de crudo más cerrado del mundo. Pero será, por lo menos, un paso que permitirá, en los próximos años y cuando no haya tanta insensatez política, avanzar en la dirección correcta.

Lo que resulta lamentable es que hayamos perdido un año importantísimo en todo esto. La reforma estaba planteada desde fines del año pasado. En febrero, el diagnóstico y los principales puntos de acuerdo ya eran conocidos públicamente. Pero entonces se volvió a pensar que se podía sacar una reforma con el PRD, por lo menos con la mayoría de su bancada parlamentaria. Y todo se deterioró en forma demasiado rápida. En el PRD, López Obrador inventó aquello de la privatización del petróleo y las corrientes moderadas, de cara al proceso de elección interna, se asustaron y se echaron para atrás. En medio de ello, el gobierno no pudo salir del debate sobre los contratos de la familia de Juan Camilo Mouriño, quien entonces acababa de ser designado secretario de Gobernación, con la encomienda explícita de sacar adelante esa reforma: el debate interno lo consumió. El PRI, viendo la situación que vivía el PRD y la debilidad en esa área del gobierno, decidió tratar de ir más allá, reduciendo los puntos de acuerdo originales. Primero demandaron que la propuesta no se presentara antes del 4 de marzo, día de su aniversario; luego acordaron con Santiago Creel y Carlos Navarrete no presentar la propuesta antes del 16 de marzo, día de la elección interna perredista. Y tampoco antes del 18 de marzo, Día de la Expropiación Petrolera, para no presionar al sindicato. Acordaron aprobar una propuesta mucho más ligera que la original y cuando el Ejecutivo la presentó (la bancada del PAN había aceptado todos esos acuerdos pero no terminaba de sacar adelante la propuesta) y comenzaron a debatirla en comisiones, los lopezobradoristas les tomaron, a sus propios compañeros de partido (¿todavía lo son?), las tribunas y reventaron las sesiones. Se llegó a un nuevo acuerdo: habría un “debate”, que finalmente se estableció que duraría hasta fin de julio, con el fin de descomprimir el ambiente. No sirvió de nada.

El acuerdo, firmado cuando menos por el PAN, el PRI y el PRD establecía que, terminado el debate, en la primera semana de agosto, se dictaminarían las iniciativas (el PRI ya había presentado la suya) y se les votaría en un periodo extraordinario. El PRD, una vez más, dijo que no podía sostener el acuerdo porque no se había resuelto aún su elección interna (por cierto, aún no se resuelve) y que presentaría su propia propuesta energética, que dio a conocer, sin nada nuevo bajo el sol, a fines de agosto.

Llevamos mes y medio de iniciado el periodo ordinario, están pendientes para su resolución urgente, lo que no se ha dado, temas de seguridad que desde mucho tiempo atrás se encontraban paralizados en la agenda legislativa. Estamos ante una crisis financiera internacional que exige que el Congreso apruebe medidas que permitan paliarla. Estamos ya oficialmente en el proceso electoral para 2009. Y apenas esta semana se comenzarán a discutir los dictámenes petroleros: la diferencia es sólo una. Cuando comenzó el proceso, hace ya más de seis meses, el precio de la mezcla mexicana por barril de petróleo estaba en unos 127 dólares, hoy está en 66 dólares, ha perdido 59 dólares y con tendencia a la baja. Hace seis meses había innumerables inversionistas dispuestos a colocar su dinero en la industria y en México; hoy, con la crisis, aunque esos inversionistas tengan recursos, serán mucho más conservadores a la hora de tomar una decisión, sobre todo si la apertura es tan pequeña. Cuando se dice que los rezagos políticos y parlamentarios no necesariamente se reflejan en costos económicos, aquí tenemos una muestra palpable de que no sucede así.

Al final del camino, lo que tenemos es muy parecido a lo que había: habrá acuerdos para explotación en aguas profundas, para la autonomía de gestión de Pemex, para absorber o liquidar la deuda en pidiregas y así permitirle a Petróleos Mexicanos poder invertir en sí mismo. Y poco más. Las refinerías las tendrá que hacer el Estado, lo mismo que los ductos y los sistemas de transporte. Ya existe, ahora dicen que ya es firme, un acuerdo al respecto con el PRI, como lo había en febrero pasado. Y como entonces, el PRD, por lo menos su ala lopezobradorista, está dispuesto a tratar de reventar la labor del Congreso porque no saben qué, pero dicen que todavía la reforma tiene “tintes privatizadores”. Y el ala moderada del PRD parece estar aterrada, como ocurrió en febrero y marzo, de que sus correligionarios-enemigos se enojen.

Si en todo esto hay algo de lógica, finalmente esa reforma se aprobará con el voto del PRI, del PAN y de algunos partidos pequeños, quizás hasta de algunos perredistas. Sin embargo, si se cumplen las amenazas de toma de la tribuna y parálisis del Congreso, se perderá con ello otro periodo legislativo, mientras están pendientes las reformas de seguridad, la destinada a atenuar la crisis financiera y el Presupuesto 2009. ¿Pueden el país, la gente, el Congreso, la seguridad, la economía, estar supeditados al estado de ánimo y la decisión desestabilizadora de una minoría?, ¿no se ha aprendido la lección de que se han perdido ocho meses (durante los cuales cambió dramáticamente la coyuntura económica), por tratar de compatibilizar las reformas con los deseos de una corriente que no quiere aprobar nada, no quiere consensuar nada y sólo desea generar una crisis que le permita llegar al poder sin tener que pasar por el engorroso trámite de las elecciones? Los legisladores, esta semana, tienen la palabra.

Calderón: ¿más reservas vs especuladores?

Maricarmen Cortés
Desde el piso de remates
El Universal

El presidente Felipe Calderón está convencido de que la clave para enfrentar la crisis financiera y la recesión en Estados Unidos es reactivar la economía interna de México

En reunión con un reducido grupo de periodistas financieros, el presidente Felipe Calderón reconoció ayer que no sólo avala el uso de 9 mil millones de dólares de reservas del Banco de México para frenar la especulación en el sector cambiario la semana pasada, sino que no dudará en volver a utilizarlas, porque —dijo— precisamente para eso son las reservas.

Para el jefe del Ejecutivo lo principal es combatir el pesimismo generalizado y generar confianza y credibilidad en la toma de decisiones de inversión, porque está convencido de que la economía mexicana tiene fortaleza para salir delante de esta crisis.

De buen humor y ya casi recuperado de la fractura de su brazo izquierdo, el presidente Calderón está convencido de que la clave para enfrentar la crisis financiera y la recesión en Estados Unidos es reactivar la economía interna, y por esto, en lugar de frenar el gasto con las menores metas de crecimiento e ingresos para 2009, se decidió reformar el esquema de inversión de Petróleos Mexicanos para eliminar los Pidiregas y convertirlos en deuda de Pemex, lo que permite por vez única liberar 78 mil millones de pesos.

El nuevo programa para impulsar el crecimiento y el empleo se basa en un mayor gasto público en infraestructura y en sentido, explicó que dos medidas básicas que permitirán que a partir de enero se ejerza el presupuesto en forma rápida son que se eliminará la necesidad de que los proyectos ejecutivos tengan que ser licitados, ya que se podrán asignar en forma directa; y se elimina también la restricción de que las empresas que elaboran los proyectos ejecutivos no podrían participar en las licitaciones.

Lo que sucedía es que las grandes constructoras, que son también las que tienen la mayor experiencia, no participan en la elaboración de los proyectos ejecutivos de las obras para participar en las licitaciones de la construcción.

Otras medidas importantes son los incrementos a los programas de Servicio Nacional de Empleo y Fondo Pyme; la agilización del programa de compras de gobierno; el fortalecimiento de la banca de desarrollo y que disminuyeron los requerimientos de capital de Nacional Financiera, Bancomext y Banobras, no sólo para canalizar hasta 50 mil millones de pesos en créditos a las pymes, sino también en apoyo del refinanciamiento de las líneas de papel comercial.

MERCADO DE DERIVADOS, AL NIÑO AHOGADO...

Un tema obligado en la reunión con el presidente Calderón fue evidentemente el ataque especulativo en contra del peso, y las operaciones de derivados que realizaron no sólo algunas de las principales empresas inscritas en Bolsa y que ha tenido que informar al público sobre sus pérdidas registradas la semana pasada, sino también grandes empresas que no son emisoras y que también jugaron a la ruleta rusa no sólo con futuros y derivados con el tipo de cambio sino también con las tasas de interés.

Trascendió ya que directivos de todos los bancos se reunieron con Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda, este fin de semana para analizar las operaciones de derivados y detectar si podrían registrarse nuevos ataques especulativos como el de la semana pasada, lo que al parecer está descartado.

Lo que sorprendió fueron las declaraciones del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, al culpar a un grupo de empresarios —sin mencionar nombres— de la devaluación del peso que a muchos les recordaron al ex presidente José López Portillo antes de nacionalizar la banca, y que de inmediato generaron una ola de críticas hacia el sector privado en general.

El problema con este tipo de acusaciones de Carstens es que las operaciones de derivados no están prohibidas en México y por lo tanto no puede ejercerse ningún tipo de acción ni en contra de Comercial Mexicana, que sin lugar a dudas es la que más perdió, al grado de estar en concurso mercantil, ni en contra de Gruma, que ayer reportó en forma tardía pérdidas por 684 millones de dólares por sus operaciones; ni tampoco en contra de Vitro, Saltillo, Cemex, Posadas, que han reportado pérdidas por derivados.

Lo que tendrá que hacer la Secretaría de Hacienda es modificar las reglas para que bancos y emisoras reporten no sólo sus operaciones de derivados, sino su grado de riesgo.

El absurdo es que ahora se pretende satanizar a los derivados que en sí son operaciones de cobertura, pero que se malutilizaron como mecanismo de especulación y lo que se debe entender es que los empresarios que más perdieron fueron los que apostaron al superpeso y no a una devaluación.

Lo increíble es que incluso empresarios conservadores se dejaron llevar por la especulación, como el caso de Roberto González Barrera, presidente de Gruma, quien logró sortear la crisis bancaria del 95 y hoy está severamente afectado.

El enigma de Carstens

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Si el secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, tiene “muy bien detectado” el problema de que algunas empresas realizaron “operaciones especulativas para obtener utilidades”, la sociedad tiene derecho a saber si se refiere a las que ya todo mundo sabe, o a vulgares sacadólares.

Comercial Mexicana, Vitro y Grupo Industrial Saltillo jugaron la lotería de comprar (antes del crack global) lotes de títulos de “derivados” y perdieron en dólares. Gruma podría estar en una situación parecida: registra una “pérdida virtual” de 684 millones de dólares, y quizá los apuros de las cuatro contribuyeron a desatar la colosal demanda de dólares.

Aunque se contuvo la voracidad por el dólar, la histeria dejó al Banco de México sin diez por ciento de sus reservas.

Carstens debe aclarar, pero ya, si en Washington se refirió a las empresas conocidas o a otras que aprovecharon la circunstancia global y local para especular contra el peso… y revelar los nombres.

La nueva gran crisis

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Llevamos días de verdadero pánico. Las bolsas caen, empresas se declaran en bancarrota, países a lo largo y ancho del globo obligados a nacionalizar sus bancos y el común de la población sólo vemos gráficas que simulan el mal de la economía del mundo. Entendemos poco, pero nos aterramos aún más.

Y es que, a últimas fechas, todo el mundo tiembla cuando se escucha algo relacionado con dinero, acciones e inversiones. Estados Unidos comenzó y, por el efecto dominó, las economías del mudo colapsaron. Apenas hace unos días, el famoso pelícano naranja de los autoservicios se declaró en bancarrota tras aceptar que le resulta imposible saldar su deuda que asciende a más de dos mil millones de dólares. Otros, como Cemex, que aunque no han hecho un anuncio tan catastrófico, sí han aceptado pérdidas de hasta 500 millones de pesos. Tal fue la sacudida que sufrió nuestra moneda, que el viernes pasado el dólar llegó a cotizarse en el aeropuerto de la capital mexicana hasta en 14 pesos. ¿La razón? Se ha hablado de especulaciones, de empresarios mañosos que habrían querido beneficiarse con el tipo de cambio, se habló de un acuerdo truculento para salvar a los gringos con inversiones en México. Otros, más conservadores y ortodoxos, argumentan que la razón, en realidad, sería más simple: que la economía nacional va de la mano con la estadunidense, porque la gran mayoría de nuestras exportaciones va directamente a nuestro vecino del norte, el petróleo sobre todo, lo que ocurre en aquel país repercute al unísono en México.

El viernes fue el día apocalíptico para los mercados del mundo. Nunca en toda la historia de Wall Street se había vivido una semana de pérdidas como las de la anterior. Ni en 1929 ni en 1933. Leía yo, este fin de semana, un artículo por demás ilustrativo en The Wall Street Journal: las lecciones del pasado invitan a revisar esta nueva crisis bajo la óptica de las empresas sobrevaloradas; que hay las que valen más, muertas, que vivas. Pero, a diferencia de las anteriores, esta es la primera gran crisis de los mercados completamente globalizados. Evidentemente, todas las bolsas sufrieron descalabros, algunos tan fuertes que un país, Islandia, suspendió la cotización en bolsa de los seis bancos más importantes de allá, para posteriormente nacionalizarlos en espera de un rescate que los salve de la quiebra; en caso de no conseguirlo, sus instituciones financieras serán vendidas al mejor postor en el extranjero.

Los países asiáticos, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Jordania también han visto caer sus bolsas. Gran Bretaña anunció que serán 50 mil millones de libras esterlinas lo que se inyecte a los bancos de ese país para que libren, lo mejor posible, los efectos de este estado de coma en que se encuentran las economías del mundo.

En Wall Street, quienes pensaron que la mala racha sería algo transitorio, han visto que no es así, algunos dicen que el fondo ya se ha tocado y la aprobación del plan de rescate propuesto por el presidente Bush siembra confianza, pero otros más se concentran en las consecuencias de estos números, que no se habían visto desde la histórica crisis del 29. Dicen que los tiempos no se ven peores, pero tampoco muy alentadores. También están quienes aseguran que es demasiado pronto afirmar que hemos llegado a lo peor. Todo es incertidumbre. No hay economista ni financiero que se atreva a hacer un pronóstico certero. Lo cierto, dicen, es que las reglas del juego cambiarán inevitablemente. Que serán las economías emergentes como la nuestra o la brasileña en América o China y la India en Asia las que tendrán capacidad para frenar un poco la catástrofe. Que también los países asiáticos, como Japón o los de Europa del Este, los que, por sus niveles de liquidez, saldrán a salvar al mundo. En fin, un sinnúmero de posibilidades, todas ellas sólo eso: posibilidades.

Sorpresivamente, ayer, casi todos los mercados, los europeos, los asiáticos y, claro, Wall Street y la Bolsa Mexicana de Valores, cerraron actividades con ganancias, lo cual fue un ligero respiro tras la pésima racha que habían estado enfrentando. Gracias a la inyección enorme de la Unión Europea al rescate bancario. Pero no, aún no se puede cantar victoria. Incertidumbre y más incertidumbre.

En México, el presidente Calderón asegura que, aunque sea apretándonos el cinturón —como es usual—, pero que podremos enfrentar estos tiempos de crisis. A la par, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens,acusó, sin decir nombres, a grandes corporativos, de la volatilidad del peso, a causa de especulaciones en el mercado en pro de obtener ganancias. Por lo pronto, nuestra moneda se recuperó 5.4% con respecto a su histórica cotización del pasado viernes. Pero, repetimos, todo es incertidumbre.

Reforma a Pemex: “ahora o nunca”

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

El Presidente optó por “amarrar” con los priístas “lo posible” ante la imposibilidad de sacar toda su propuesta. Y decidió hacerlo ya, antes de la contienda electoral de 2009

Un año exacto les llevó al Presidente y al PRI concretar una reforma a Petróleos Mexicanos. Del encuentro en Los Pinos a finales de septiembre de 2007, en el que se habló por primera vez del tema energético, a las recientes reuniones privadas que sostuvo Felipe Calderón con Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes y Emilio Gamboa, pasaron exactamente 12 meses en los que hubo un intenso y polarizado debate, foros de discusión, tomas de tribunas, resistencias cívicas, iniciativas varias, negociaciones y, al final, un dictamen listo para votarse.

Muy distinto de lo que Calderón le propuso por primera vez al PRI en 2007 —cuando habló abiertamente de privatizar áreas de Pemex— será lo que se vote en comisiones del Senado esta semana y en el pleno en los próximos días. Se eliminó cualquier alusión al satanizado “privatizar”; se canceló la construcción de refinerías con dinero privado y se mantuvo la idea de inyectar capital privado a la paraestatal con los “contratos incentivados”, con los que empresas podrán explorar yacimientos a cambio de pagos del gobierno, en efectivo y no con hidrocarburos, y según sus resultados.

No será, con mucho, la gran reforma energética, y de la reforma petrolera que propuso Calderón sólo sobrevivirán partes mezcladas o adaptadas a las propuestas del PRI. Pero el Presidente optó por “amarrar” con los priístas “lo posible” ante la imposibilidad de sacar toda su propuesta. Y decidió hacerlo ya, antes de que la contienda electoral de 2009 complique la alianza con los tricolores, bajo la lógica de que la votación y aprobación de la reforma a Pemex es “ahora o nunca”.

El dictamen, negociado entre Manlio Fabio Beltrones y Juan Camilo Mouriño, a quien el presidente Calderón le delegó la negociación con los priístas. La decisión conjunta de Los Pinos y de la cúpula del PRI fue acelerar el dictamen y someterlo a votación antes de terminar octubre, para dejar libre la discusión y reasignación del presupuesto federal que se verá afectado por la crisis económica que sufre el país.

Del lado del PRI la decisión fue simple y pragmática: si no es ahora —dijeron a Calderón—, ya no será. El viejo partido apuesta a que el costo de aprobar la reforma se diluya el fin de año y no le impacte negativamente en su ascendente carrera a la parlamentaria de 2009. Del lado del gobierno, la decisión fue más complicada.

Había en el gabinete dos posiciones: una que le recomendaba a Calderón posponer, incluso a riesgo de cancelar, la discusión del tema energético ante la delicada situación económica y la inseguridad y violencia en el país. “Para qué complicar más el escenario con AMLO en las calles, atizando los ánimos; el riesgo es que su movimiento se radicalice y contamine otros focos de tensión social”, decía un ala de colaboradores al Presidente.

Pero otra parte del gabinete difería en el riesgo: “El tipo (AMLO) no va a reventar la liga; no es capaz y su fuerza actual le dará sí para algunas movilizaciones y quizá plantones, incluso para otra toma de tribunas, pero de ahí no pasa. Si no es ahora, olvidemos la reforma”, sugerían otros asesores a Calderón.

Parece que se impuso la visión de que la fuerza de AMLO no alcanzará para tirar la aprobación de la reforma y que el tabasqueño no reventará la liga porque eso elevaría el costo electoral para el vapuleado PRD en 2009. Ya se verá qué tan acertado fue el cálculo del Presidente y sus estrategas.

NOTAS INDISCRETAS… Los focos rojos de la violencia y el narcoterrorismo, que se encienden intermitentemente por todo el país, tocaron ahora a Jalisco. Primero fue la balacera y las escenas de guerra en el tranquilo Lagos de Moreno, la semana pasada, y el fin de semana las granadas que estallaron afuera de la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Aunque la entidad jalisciense ha sido históricamente zona de operación y asentamiento del narcotráfico, el uso de granadas y explosivos no es común, sobre todo contra objetivos civiles. Porque antes de los dos explosivos que detonaron frente a la SSP, hace unos 15 días un grupo de desconocidos lanzó una granada en el interior de la Universidad del Valle de México (campus Guadalajara), ubicada en avenida Vallarta. La granada de fragmentación estalló y dañó instalaciones, pero no hubo víctimas, ya que el atentado ocurrió en la madrugada. La UVM prefirió no difundir el hecho, pero de él hay registros policiales. ¿Serán mensajes los que están mandando en Jalisco?… Se baten los dados. Cayó serpiente.