octubre 22, 2008

Un líder izquierdista convoca a una movilización por la votación de una reforma energética

México, 22 oct (EFE).- El líder de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, convocó hoy a sus seguidores a iniciar a partir de mañana a temprana hora movilizaciones en la capital del país para evitar que en el Senado se apruebe una reforma energética que busca impulsar al sector petrolero nacional.

La reforma, que lleva siete meses de discusiones, fue acordada por las tres principales fuerzas políticas del país, incluido el Partido de la Revolución Democrática (PRD), cuyos senadores dijeron hoy que votarían a favor de la iniciativa porque se garantizaba que no se abriría la estatal Pemex a la inversión privada.

Pero, esta postura de los senadores del PRD, del que López Obrador es su líder moral, no fue en la misma dirección de los seguidores del izquierdista, quien desde hace meses encabeza un movimiento contra la supuesta privatización de la empresa petrolera.

López Obrador hizo el anuncio de las movilizaciones esta noche, luego de un encuentro multitudinario con sus simpatizantes en el Centro Histórico capitalino, donde se realizó una consulta para definir si se realizaría esta protesta o no.

La decisión, según la oficina de López Obrador, fue aprobada por la mayoría de los asistentes a quienes se les entregó una papeleta en la que de un total de 17.337 personas participantes, 11.999 votaron por movilizarse y evitar que mañana se apruebe en la Cámara Alta la reforma energética.

La protesta se realizará de manera pacífica en los alrededores del Senado mexicano, explicó a Efe una fuente cercana a López Obrador, que dijo que la medida es para "exigir más modificaciones que vayan más a fondo en la visión nacionalista del sector energético".

"Vamos a lo que ustedes decidan y nosotros vamos a obedecer", dijo López Obrador antes de iniciarse la consulta entre los integrantes de sus brigadas de resistencia en contra de la privatización del petróleo.

El líder izquierdista, que ha impugnado las elecciones del 2 de julio de 2006 y denunciado "fraude", considera que la iniciativa de reforma energética podría estar disfrazada para que se apruebe la entrada de capital nacional y extranjero al sector petrolero, nacionalizado en 1938.

Durante la semana pasada se discutieron y aprobaron en dos comisiones legislativas del Senado siete dictámenes que contemplan la nueva reforma energética y en la que los partidos de izquierda avalaron.

Legisladores de los partidos oficial Acción Nacional (PAN), centrista Revolucionario Institucional (PRI) y del mismo PRD ya habían expresado su beneplácito por este acuerdo y asegurado que mañana la reforma se votaría en el pleno del Senado.

Antes de conocerse la decisión de los lopezobradoristas, el senador por el PRD Carlos Navarrete había asegurado que no habría ningún tipo de amenaza como la toma de tribunas y que en caso de que se realizaran movilizaciones callejeras sería para "festejar" el consenso de aprobar la reforma energética.

Horas más tarde, y tras conocerse el resultado de la consulta izquierdista, Navarrete convocó a una reunión urgente en el Senado con legisladores de su partido para que firmen un compromiso de que su partido aprobará la reforma energética.

Dijo que las protestas callejeras que se realicen mañana serán responsabilidad de López Obrador.

En tanto, la seguridad en torno a la Cámara Alta comenzó a reforzarse con grupos de respuesta especial de la policía capitalina y de la Policía Federal Prevent

El parto de los montes

Germán Dehesa
german@plazadelangel.com.mx
Reforma

Andrés Manuel en el otoño de su patriarcado se está quedando sin repertorio. Tiene ya varios meses dando una gallarda pelea a favor de los energéticos nacionales. El único defecto que le hallo a esta épica lucha es el de que probablemente era perfectamente inútil. Decía Don Alfonso Martínez Domínguez (tan sangroncito él) que un buen político debería saber cómo resolver problemas, pero añadía: un gran político tiene que saber cómo crearlos. Yo no sé si en verdad los pérfidos intereses extranjeros estaban ya listos, cual vampiros gigantes, para chuponearse el chisguete de petróleo que nos queda. Tampoco me imagino a Calderón durante sus viajes internacionales acercándosele a cualquiera que viera con cara despetrolizada y diciéndole en voz apenas audible: traigo petróleo del bueno, doy plazo, ¿cuánto va a querer?. Si todo esto suena un tanto inverosímil, la denodada batalla de AMLO que ha consistido básicamente en arrastrar la chancla del Hemiciclo al Zócalo ida y vuelta, como que no viene muy al caso y sí metió un excesivo ruido en un asunto que tendría que haberse discutido en sosiego y con mayor celeridad. Por fin conocemos el resultado de tanto y tan prolongado calambre. Como en la literatura clásica, hemos asistido al parto de los montes y tras muchos pujidos y entuertos, la República ha dado a luz un ratón. Todos parecen sorprendidos por la aparición del roedor. Tras unos segundos de estupor, los legisladores han iniciado las alabanzas del ratón. Es tan chiquito y tan inofensivo que no puede ser malo. Esto lo tenemos que ver como una victoria, dice Carlos Navarrete el del bigote de código de barras. ¿Y los ciudadanos?, ¿qué opinan los ciudadanos del pinche ratoncito en el que acabó convirtiéndose "La Reforma Energética"?.

El que se quedó como cocodrilo en fábrica de carteras, como perro en autopista es Don AMLO que no sabe bien si esto lo ayuda, o lo perjudica; no sabe si proclamarlo como una victoria personal, o mostrarse suspicaz hasta que no pongan por escrito cuanta gansada se le fue ocurriendo en estos meses. Por lo pronto hoy martes le ha pedido a sus huestes de toda la República que se presenten en la asamblea informativa que se realizará en la tarde de este miércoles. Yo me pregunto: ¿de veras pensará AMLO que aquel mecánico de Reynosa, o aquel carpintero de Yucatán van a dejar todo tirado para venir a la asamblea informativa?. Ni Cristo logró jamás que sus discípulos que más bien tendían a remolonear acudieran con tal presteza a su llamado. En fin, eso lo sabremos hoy miércoles por la tarde.

Lo que sí me adelanto a decir es que, según la veo, la famosa Reforma Energética salió más bien enana y probablemente más estorbosa que útil. A mí que no me hablen de un cambio en PEMEX mientras al frente de su sindicato está ese ratero mamila llamado Carlos Romero Deschamps, por nombrar a alguien que nadie nombra al hablar del petróleo mexicano.

Está cercano el día en el que veremos que la traída y llevada Reforma no sirve para maldita la cosa. Entonces nos preguntaremos: ¿de quién fue la culpa?, ¿de quien estuvo friegue y friegue amenazando con alzamientos populares y resistencias pacíficas? o de aquél que permitió sin pestañear que lo amenazaran y lo insultaran un día y el otro también. Ya sabrán que me refiero a Felipe Calderón.

YA CAYÓ UN CLIENTE

Apareció alguien que le va a Las Mantarrayas de Tampa y quiere arriesgar su dinero en ellas. Se trata de mi amigo cuyo apodo si fuera pronunciado provocaría ahora sí la caída irremisible del imperio norteamericano. Por supuesto que casamos la apuesta. Pobrecito de mi cuate.

¿QUÉ TAL DURMIÓ? MCDVIII (1408)

Televisa nos permitió ver al Gaviotón Peña Nieto hecho un pendículo en su visita a Bogotá.

Cualquier correspondencia con esta columna recién parida, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R.)

43 segundos de "Padre de familia"

Unemployed and without a penny?

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Con la crisis financiera que protagoniza el dólar, uno de los sectores que de manera inmediata se ha visto perjudicado es el laboral, consecuencia más directa para aquellos que han salido de su país de origen en busca del sueño americano.

Sin abundar en las causas que provocan esta ola de inmigración, porque ya las sabemos todos y hemos escuchado hasta el cansancio promesas que, de ser realidad, mejorarían la calidad de vida de nuestros paisanos, sin que tengan que abandonar sus tierras, con esta incertidumbre financiera, algunos han asegurado que el sueño bizarro de algunos podría hacerse realidad.

Hay quienes afirman que los migrantes han comenzado a regresar a su país tras haber perdido el empleo. Según datos de la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior, ya son casi un millón de mexicanos quienes se han quedado sin trabajo.

Jorge A. Bustamante, en su artículo publicado ayer en Reforma, acotó que, a causa de la recesión, los indocumentados han visto desaparecer vacantes laborales, especialmente en el área de la construcción, provocado ello por los efectos en el sector inmobiliario, pero también asegura que eso tampoco implica que estemos a punto de ver una migración contraria a como estamos acostumbrados. La frontera de nuestro país seguirá siendo salida y no entrada de migrantes.

Bustamante basa su afirmación en el uso que los migrantes establecidos en Gringolandia hacen de las famosas “redes migratorias”, que no son sino los lazos —de todo tipo— que han formado con otros ciudadanos (indocumentados o no) y que les permiten quedarse en esos territorios.

Además de esto, el fundador de El Colegio de la Frontera Norte —institución de investigación especializada en asuntos de migración— predice que no se detendrá el paso ilegal de connacionales a Estados Unidos. Pero, evidentemente, con la caída de las bolsas, sí habrá una consecuencia que no va a pasar desapercibida: la cantidad de remesas que entren a nuestro país.

Esto último, provocado no sólo por quienes han sido blanco del desempleo, sino porque quienes tienen ingresos prefieren ahorrarlos, y no enviarlos, con la finalidad de maximizar lo que poseen y en espera de la estabilidad financiera perdida.

El otro factor involucrado en este fenómeno es el de las elecciones del 4 de noviembre. Y es que, según lo dijo Germán Vega, también investigador de El Colef y entrevistado ayer en mi espacio informativo en Cadenatres, el resultado a favor de los republicanos o de los demócratas no dará ventajas significativas, aunque sí afirmó que, en caso de ver a Barack Obama al frente de la Casa Blanca, el golpe no va a ser tan fuerte. Las propuestas en materia migratoria presentadas por el afroamericano son más “amigables” que las planteadas por el republicano McCain.

Y aunque hay opiniones encontradas, lo que no se puede obviar es que la mano de obra latina mueve un gran sector de la economía estadunidense y una desbandada de ella, para regresar a sus tierras, significaría un descalabro más a las finanzas de ese país.

Y esto es lo último que podría sucederle a los gringos; aunque también sería un motivo perfecto para que el trabajo de los inmigrantes ilegales ocupe el lugar que le corresponde dentro de la economía de Estados Unidos.

Según datos de la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior, ya son casi un millón de quienes se han quedado sin trabajo.

Bloqueos y manifestaciones pase lo que pase

Román Revueltas Retes
rrevueltas@milenio.com
Interludio
Milenio

A ver: el supremo Congreso de este país está a punto de aprobar una versión corregida y disminuida de la propuesta petrolífera que tuvo a bien enviarle el presidente Calderón. El jefe del Ejecutivo ha dicho varias veces que su intención era asegurar el futuro de la nación y que las consecuencias de que sigamos como estamos –con un sector energético cada vez más improductivo, más ineficaz y menos soberano— ni siquiera le tocarán a él. No será don Felipe quien pague los costes de la factura porque él no gobernará y lo más probable es que cuando ocurra la debacle petrolera el hombre se dedique a impartir clases en alguna universidad del extranjero o a asesorar empresas multinacionales. Pero, eso sí, será el país entero, incluidos los priistas que gobiernen y los pocos clones suyos del Perredé que hayan sobrevivido a las estrepitosas derrotas electorales que les esperan, el que pagará los platos rotos.

El asunto es que no podíamos permitir que pasara una ley benéfica para México. No señor. Necesitamos seguir siendo fieles a nuestros dogmas. Y debemos, también, perpetuar nuestros rasgos autodestructivos –no olvidemos que volvimos a entronizar al canalla que nos hizo perder la mitad del territorio nacional, ese Santa Anna que se encaramó de nuevo a la silla presidencial vitoreado y aclamado por un pueblo mexicano tan estúpido como desmemoriado—, actualizarlos para que, dentro del algunos años, el petróleo que no hayamos podido extraer de las profundidades de la tierra siga allí o, peor aún, nos lo hayan birlado los vecinos, los del Norte y los del Caribe, gracias a sus asociaciones con los capitalistas y los empresarios.

Bueno, el trabajo está hecho: la reforma energética que aprobarán nuestros prohombres es perfectamente intrascendente. Pero, oh sorpresa, Rayito, el principal agitador de la patria, quiere de todas maneras armar follón, ya saben, montar sus numeritos de siempre: bloqueos, manifestaciones, cierres de carreteras. No hay manera de darle gusto al tipo. Qué fastidio.

Ni así…

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

Nos enteramos ayer, por boca de Manlio Fabio Beltrones, que el movimiento obradorista amenazó con tomar el Congreso de la Unión si el pleno del Senado daba primera lectura a los dictámenes sobre la reforma energética, como inicialmente estaba agendado en la sesión de ayer.

El coordinador de la bancada del PRI en la Cámara alta precisó que, si las huestes del legítimo insisten en tomar la tribuna, el próximo jueves, para evitar la discusión y aprobación de los siete dictámenes que integran la citada reforma, el pleno se irá a otro sitio a sesionar. “Nadie puede secuestrar al Congreso para imponer su voluntad”, advirtió el priista sonorense, en clara alusión a Andrés Manuel López Obrador.

Ya encarrerado, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado nos hizo notar las declaraciones del jefe de la diplomacia cubana, Felipe Pérez Roque, quien le dijo a López-Dóriga que su país tiene firmados los anatemizados —por López Obrador— ”contratos de riesgo”, para buscar petróleo en el Golfo de México. “Aquí están más radicales que Chávez y Castro”, comentó, mordaz, el sonorense.

La presión obradorista obligó a posponer la primera lectura de los cuatro dictámenes restantes de la reforma energética. “Los perredistas piden que se aplace hasta el jueves, para negociar con López Obrador”, comentó, en corto, el senador panista Santiago Creel.

Carlos Navarrete, jefe de la bancada del PRD, aseguró a este espacio que la prórroga obedeció a la necesidad de poner a tono el nuevo articulado de los dictámenes con la llamada exposición de motivos, que explica el sentido de las iniciativas.

Navarrete no se molestó en ocultar sus grandes diferencias con López Obrador. No fue necesario que manifestara la disposición de ir hasta la ruptura en caso de que el legítimo se amachine en paralizar el Congreso. “Nadie entendería que lo hiciera; si quiere convertir una victoria en derrota, allá él”, nos dijo el senador.

Fue más explícito: “Nosotros no vamos detrás del discurso del Hemiciclo a Juárez; si cree que gana en la tensión, allá él. Lo que sí te puedo asegurar es que el próximo jueves se le dará primera y segunda lectura a los dictámenes y que la reforma energética se aprobará, con o sin el consentimiento de López Obrador.”

* * *

Uno que andaba ayer preocupado y muy ocupado era Ricardo Monreal. El senador zacatecano, quien el pasado abril encabezó la toma de tribuna en la casona de Xicoténcatl, hoy juega un papel muy diferente: anda en la tarea de conciliar posturas entre los radicales del obradorismo y los moderados de Nueva Izquierda. Sabe que las diferencias entre estas dos corrientes del PRD pueden llevar a una fatal ruptura.

A Monreal no le queda mucho tiempo para alcanzar sus objetivos. Este miércoles es un día “clave y definitivo” en cuanto al futuro del movimiento. Andrés Manuel tiene convocados a sus seguidores a las 17 horas en el Hemiciclo a Juárez para decidir si comienzan las acciones de resistencia o de plano se desmovilizan.

La decisión se tomará después de escuchar la opinión de los integrantes del Comité Asesor del FAP para la reforma de Pemex, y de Pablo Gómez, quien hablará en nombre de los legisladores que participaron en las negociaciones sobre la reforma energética.

Pablo adelantó al reportero que va a decirle “la neta” a la raza que se reúna en el Hemiciclo a Juárez. ¿Y cuál es la neta?, le preguntamos. “Que esta reforma no es privatizadora”, repuso, y aclaró: “Aunque no sé si me crean…”

Los integrantes del Comité Asesor del FAP ya dieron color. Rolando Cordera, Jorge Eduardo Navarrete, Carlos Tello, Ifigenia Martínez, Octavio Cortés, Javier Jiménez Espriú, Gregorio Vidal y Alberto Montoya dieron a conocer una declaración en la que reconocen que, hasta el momento, está conjurado el “peligro privatizador”. Advierten, sin embargo, la necesidad de que el Movimiento por la Defensa del Petróleo se mantenga alerta “para evitar intentos privatizadores que puedan manifestarse en las restantes etapas del proceso legislativo”.

Ni así afloja Andrés Manuel. Son tres los temas que cuestiona: las compensaciones en contratos de obras y servicios (teme que por esta vía se incentiven los famosos “contratos de riesgo”); los contratos para exploración y explotación petrolera, mediante la asignación de áreas geográficas en bloque, y la responsabilidad de servidores públicos en el otorgamiento de fianzas y cauciones.

“Salvo estas tres dudas razonables, el proyecto va muy avanzado”, reconoció Monreal.

Y ahora, la política

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Para Oralia, por adelantado y por todo.

Los golpes dados a tres grupos diferentes del narcotráfico, uno el fin de semana en la colonia Country La Silla, en Monterrey, el sábado en la noche en la Ciudad de México en la mansión en el Camino al Desierto de los Leones y, el lunes, también en el DF, pero en la colonia Lindavista, deben ser tomados en consideración como las acciones más exitosas que se han tenido en ese ámbito en los últimos tiempos. En Monterrey, el golpe fue para Los Zetas; en el Desierto de los Leones, contra un grupo ligado a los Beltrán Leyva. En Lindavista le tocó a uno de los principales enemigos de los anteriores, al cártel de Sinaloa y al grupo de IsmaelEl Mayo Zambada. En las tres acciones hubo, sobre todo en el Desierto de los Leones, una intensa actividad de inteligencia previa que permitió tener esos resultados.

El caso de la célula de Fino Restrepo, detenida el sábado en esa mansión capitalina, constituye no sólo un golpe a un grupo que se había especializado desde hace años en el ingreso de cocaína a México desde Colombia y el envío de dinero de México a Colombia, un grupo íntimamente relacionado con el cártel del Norte del Valle en esa nación sudamericana y con el de los Beltrán Leyva en México, sino casi un regreso a los modelos más estereotipados del narcotráfico, que confirma, también, la confianza y la falta de presiones con las que se mueven estas organizaciones en el Distrito Federal, donde dicen algunas de sus autoridades que no hay narcotráfico, sólo células que “están de paso”. Una mansión con lago, zoológico privado, una fiesta en la que se pueden reunir la mayoría de los integrantes de la organización, contratación de animadores, un estilo de vida que algunos de los principales narcotraficantes del país, por lo menos los que se movían en el DF o el área metropolitana, en el pasado habían abandonado (recuérdese la relativamente modesta casa en la que fue detenido Benjamín Arellano Félix en Puebla) y que recuperaron en los últimos tiempos (este caso es un ejemplo; otro, el de Lindavista; antes, el de Sandra Ávila). El hecho es que el grupo de Restrepo, pese a ser uno de los más operativos del país y de estar conformado en un alto porcentaje por colombianos, lo que los tendría que haber hecho más visibles que otros grupos y por lo tanto más cuidadosos, parece que nunca pensaron que fueran a ser detenidos o molestados en esa residencia, si no, hubiera sido inconcebible que hubieran tomado ese tipo de riesgos. Y no estamos hablando de una organización pequeña: en promedio ingresaba media tonelada de cocaína pura por mes al país. Ni siquiera la detención previa de quien fue uno de sus jefes, Ever Villafañe, los llevó a cambiar el modo de operación. Sin duda, por lo menos en la casa y la zona donde fueron detenidos, se sentían protegidos.

Entrevistando a Genaro García Luna, el secretario de Seguridad Pública federal me decía que hubo un intenso intercambio de información e inteligencia con sus homólogos de Estados Unidos y Colombia para avanzar en este operativo y obtener estos resultados: 15 detenidos, en un encuentro de toda la organización y sin disparar un solo tiro. Ese intercambio de información e inteligencia parece haber estado presente también en los hechos de Monterrey y de la colonia Lindavista. Y le dan, como adelantábamos el lunes, una nueva perspectiva a la lucha contra el crimen organizado, en términos internos y externos.

Habrá que estar atentos a esa nueva perspectiva porque parece ser mucho lo que está en juego y los hechos incluyen pero trascienden la incorporación de Tello Peón en la oficina presidencial. Lo que tendremos que observar es si, en el contexto de la estrategia global, se han modificado los métodos, se trabaja con objetivos de corto y mediano plazos diferentes, mientras se mantienen los de largo plazo, si la operación cotidiana comienza a buscar fortalecer la percepción ciudadana de que el combate contra el narcotráfico se puede dar y, en la medida de lo posible, ganar. En todo este proceso, sin duda y después de dos años de experimentar y conocer, debe haber cambios y modificaciones, pero muchas veces, estando todas las piezas en un tablero, lo que se debe hacer es comenzar por cambiar el tablero y reubicar sobre el nuevo diseño esas mismas piezas. Y aparentemente superada la etapa de la reforma petrolera, con todas las limitaciones que ésta puede tener; con un contexto económico difícil, pero también con la oportunidad que brinda la implementación de un plan anticíclico en la economía interna, quizás ha llegado la hora de comprender que la seguridad es un desafío técnico, pero por sobre todas las cosas un desafío político, que debe ser asumido como tal, con todo lo que ello implica. Y el presidente Calderón necesita, requiere, poder tener un espacio de mayor distancia, de mejor perspectiva, para poder operar sobre esa realidad. Y tener esa posibilidad, donde se puedan atender la seguridad, la economía, la relación con la vida partidaria y social y engarzar una con la otra, pasa también por el andamiaje político del gobierno.

Con estos incipientes resultados en seguridad, pasada la reforma energética, con un Presupuesto 2009 ya definido y un movimiento “magisterial” en Morelos en decadencia, debería venir la hora de la política.

Saludos mediáticos

Dos saludos muy especiales: uno para Pablo Hiriart, querido amigo y colega, por la publicación de su libro de crónicas y reportajes Algo se desvanece (Cal y Arena, 2008), un ejemplo de buen periodismo. Y para Carlos, Ciro y tantos amigos de Milenio, la mejor de las suertes en su nueva aventura.

¿Cómo podemos vivir así?

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Peligroso crucero ese del pánico con la euforia. Florestán

La crisis de inseguridad en su vertiente del crimen organizado es cada día más violenta, más frecuente y más cercana.

La jornada del fin de semana en México desbordaría la más loca ficción y sería rechazada por, literalmente, increíble.

Y es que en forma casi simultánea o sucesiva, se dio 1. Un motín carcelario en Reynosa, maquillado para atenuarlo como riña que dejó 21 reos muertos, la mayoría quemados, cuando ya veníamos, le contaba ayer, de motines en Tijuana, Culiacán, Neza, Zacatecas y Monterrey, con un saldo de más de 35 muertos; 2. El descubrimiento de un moderno centro de producción de mariguana de la más alta tecnología, en Aguascalientes; 3. La localización de una casa de fantasía en el Desierto de los Leones, con una docena de personas relacionadas con un cártel colombiano y, 4. Un enfrentamiento con tiros y granadas en plena colonia Lindavista con una banda de sicarios, entre los que detuvieron al sobrino de un capo del narcotráfico.

Todo eso en tan poco tiempo resulta imposible de digerir en una jornada, pero sí de recuperar como crónica puntual de nuestra realidad, que desde hace mucho tiempo superó a la peor de las ficciones que ya palidecen y envidian los saldos de la violencia mexicana, que cada día, insisto, es más violenta, más frecuente y más cercana.

Hay gente de otros países que me hace una pregunta que no me atrevo a hacerme, por temor a contestármela: ¿cómo pueden vivir así en México?

Y la verdad es que no sé; no sé cómo podemos vivir así, cuando la violencia ha arrinconado y secuestrado a la sociedad, avasallado al gobierno y rebasado, y por momentos anulado, al Estado.

Y tampoco sé a dónde vamos así.

Pero así vivimos.

No hay más.

Retales

1. VACÍOS.- Santiago Creel, desde su silencio y mancha, vio el reencuentro del presidente Calderón con el gobierno cubano vía Felipe Pérez Roque. Desde 1999, cuando Roberto Robaina visitó a Ernesto Zedillo, no había registro de la visita de un canciller de Cuba a un presidente en Los Pinos. Ayer, Creel lo tuvo que saludar;

2. COORDINADOR.- Felipe Calderón ya había expresado su preocupación por la falta de coordinación entre los encargados de la seguridad, desde el Cisen, hasta el eje de la Secretaría de Seguridad Pública y su trato con la Sedena. Por eso el fichaje presidencial de Jorge Tello como su asesor-coordinador para ese tema. A ver; y

3. ¿BARREDORA?- Desde 1997 no se daba un zapato como el que el PRI aplicó en Coahuila, al pasar por encima del PAN por tres a uno, anular a los demás partidos y poner al borde de la desaparición al PRD de aquella entidad, que necesitaba 3.5 por ciento de la votación para subsistir y se debate en ese límite. De ser así, no será la primera vez: hace seis años ya lo perdió a nivel estatal.

Pemex: los enanos del tapanco

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

La petrolera, reforma poco seria, chiquita; igual a la clase política
Pero, ¿qué esperaban? ¿A poco no saben quiénes son, de qué están hechos?


La eventual reforma petrolera, que aprobarán en próximas horas y días las cámaras del Congreso, desató una nueva forma de polarización social: las sensaciones encontradas.

Para algunos, la reforma que como Cámara de origen discutirá el pleno del Senado es —por decirlo suave— poco “seria”, “chiquita”, “insuficiente”. Para otros es el mejor ejemplo de “la miseria del posibilismo”, en donde el presidente Calderón sacrificó “lo posible por lo deseable”. Todo esto frente a la euforia del negociador grupo de Los Chuchos, que llamó a la movilización, “pero para festejar”, en medio de la esquizofrenia del “legítimo” que arengó a feligreses contra privatizadores molinos de viento, sin faltar las felicitaciones de azules y tricolores.

Lo curioso del asunto es que pareciera que todos tienen razón; por lo menos una porción de ella. Y es que las sensaciones que nos ocupan (emociones que produce en el ánimo un suceso o noticia de importancia, según la Real Academia) podrían ser tomadas como el espejo social de lo ocurrido en los estrechos y retorcidos espacios de negociación política. Es decir, que en la clase política el poder se ejerce no a partir de la realidad, sino de sensaciones.

Y debemos insistir. Parece que asiste la razón a quienes hablan de una reforma “poco seria”, “chiquita”, “insuficiente”, ejemplo de “la miseria del posibilismo”. Se podría argumentar eso y muchos más. Sí, pero también es posible encontrar una explicación en otro terreno —más allá de las sensaciones— que nos aproxime a lo tangible. ¿A poco no sabemos quiénes son, de qué están hechos, a qué intereses responden los arrogantes barones de la clase política mexicana? ¿En serio existe alguien capaz de creer que —a partir del tamaño de esa clase política mexicana— se podían alcanzar más avances en materia petrolera? En todo caso hablemos de ingenuidad.

¿O es que ya se nos olvidó quiénes son, cómo y par qué emplean las franquicias partidistas los azules, amarillos y tricolores? ¿Alguien se puede llamar sorprendido frente a los historiales políticos de Felipe Calderón, Germán Martínez, Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes, Andrés Manuel López Obrador y Guadalupe Acosta Naranjo?... por citar sólo a algunos de los destacados prohombres de la clase política mexicana.

¿Qué no es cierto que en todas las encuestas esa clase política —no se digan los diputados y los senadores— aparecen con el mayor desprestigio social —apenas arriba de policías— frente a la opinión pública? ¿Qué no tuvimos suficiente como sociedad con los ridículos espectáculos del salvador de la patria que ordenó asaltar el Congreso, mandar al diablo a las instituciones, tomar carreteras y aeropuertos, movilizar a adelitas, todo dizque en defensa del petróleo? ¿No fue suficiente con el espectáculo de un asustado secretario de Gobernación incapaz de explicar sus nada éticas relaciones con Pemex? ¿No fue suficiente con el papel titubeante de Felipe Calderón para enviar la reforma al Congreso? ¿No fue suficiente con el insulto a la razón, la inteligencia y el conocimiento que recetaron a expertos en largas peroratas disfrazadas de consulta energética?

Quien haya creído que de la discusión política y el debate legislativo sobre Pemex saldría una hermosa águila real —con el tamaño de la clase política mexicana y el nivel de los partidos mexicanos con registro—, deja ver que no conoce a esa clase política más que en estampas de colección. La realidad, cruda a extremos de vergüenza, hace pariente a esa clase política con “los enanos del tapanco”.

¿Qué debieron hacer Calderón y el PAN frente a un populista locuaz e irresponsable que apostó a incendiar al país en venganza por la derrota electoral? ¿Debieron desistir de la reforma petrolera, retirar su iniciativa, negarse a aceptar diálogo alguno, imponer condiciones? La fortaleza de Calderón es del tamaño de la reforma petrolera. ¿Qué debieron hacer PRI y PAN? ¿Chocar de manera frontal con el “mesías”? ¿Qué debieron hacer Los Chuchos? ¿Someterse a AMLO?

Jesús Ortega escribió ayer en Excélsior, en relación con AMLO: “Se oponen públicamente a la privatización, pero en lo íntimo desean que se lleve a la práctica, pues eso les permite seguir vigentes políticamente”. No hubo privatización, pero tampoco reforma. Ganaron mediocridad, pequeñez política, miopía… y “los enanos del tapanco” de la clase política.

EN EL CAMINO

Historias antiguas recuerdan una casa de mala nota habitada por un gigante refugiado en el tapanco, al que llamaban cuando se negaba el pago. “¡O pagas o bajo!”, gritaba la voz sonora. Un parroquiano reviró un día: “¡Si no bajas no pago!”. Descubrió a un enano en el tapanco, que por años engañó a todos. ¿Hasta cuándo el engaño de la clase política?

¿Locos lindos?

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Un amigo argentino me explicó alguna vez su teoría de que en la vida existen dos clases de locos: “Los locos lindos y los locos de mierda”.

¿En qué clase de locura debería encuadrarse la inminente reforma de Pemex? Veamos:

a. El gobierno presenta una reforma para promover la “inaplazable, determinante” inversión privada en el sector. Y pierde. Ayer se expuso aquí cómo el esencial artículo 61 de lo que será la nueva Ley de Pemex, no sólo no la fomenta, sino complica las insatisfactorias posibilidades existentes. Aún así, el gobierno celebrará la reforma con la medianita expresión de que es “la posible, que sí sirve y bienvenido el acuerdo democrático”. ¿Se salvaron las reservas que ya sólo vivirían siete, nueve años?

b. El partido en el poder ni siquiera pinta en esta hipotéticamente crucial reforma. La jerarquía: Beltrones, López Obrador, Navarrete, Labastida, Monreal... ¿En dónde hay un blanquiazul?

c. El PRI impone su mayoría de facto y juega todas las bandas posibles entre la inversión privada moderna y el estatismo esclerótico. Muestra el músculo, pero engendrará una reforma que no le servirá de gran cosa si gana las elecciones en 2012. Lo sabe.

d. El PRD se creerá ganador, pero difícilmente alguien le validará el triunfo. El triunfo no se percibirá como del partido, sino como el de uno de sus grandes antagonistas: Andrés Manuel López Obrador.

e. El lopezobradorismo parece no saber qué hacer con la victoria política, sacada a base de chantajes y, sí, talento opositor. Cuentan que López Obrador preguntó en una reunión el lunes en la noche, no se sabe si en broma o en serio, cómo le pueden hacer todavía para tirar esta reforma.

Que me disculpen, pero esta, esta, es una locura de mierda.

A quién alzar la mano

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

La reforma que promete ser no sólo petrolera (como propuso la Presidencia de la República), sino energética, significa el resultado de un trabajo excepcional de los coordinadores y asesores de las tres principales bancadas en el Senado, quienes han demostrado que las discrepancias políticas no son un dique infranqueable para discutir, proponer y alcanzar acuerdos a favor de la industria y de la nación.

El debate y la aprobación de los siete dictámenes que están a punto de ser sometidos al pleno han servido también para que los sospechosistas duerman tranquilos: ni se “privatizará” nada que importe ni el PAN y el PRI ejercerán su mayoría ni se impuso Manlio Fabio Beltrones ni los chuchistas Carlos Navarrete y Graco Ramírez resultaron “traidores” a los principios del PRD.

Con sobrada razón, Andrés Manuel López Obrador y sus adelitas y adelitos pueden ufanarse de haber contribuido a estos acuerdos.

Ojalá ningún mezquino haga el ridículo de pretender alzarse con una “victoria” que, en todo caso, será de la sociedad representada en el Congreso.

Salvar la cara y patear el problema

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

El 3 de abril advertí en este espacio que se vislumbraba una reforma petrolera “para que los políticos puedan salvar la cara. Donde los involucrados minimicen los costos y puedan argumentar que ganaron algo”. Una reforma promovida por el gobierno panista, corregida por el PRI y que evite la violencia de la izquierda. En suma, una reforma “que después de mucho ruido acabe con muy pocas nueces”. Desgraciadamente, no me equivoqué.

Estos días, el Senado está aprobando en comisiones una reforma que, al parecer, tendrá el consenso de los partidos. Cuando esto sucede en un tema donde existen diferencias ideológicas profundas, lo que significa es que la sustancia de la reforma es mínima. Es muy poco en lo que se pueden poner de acuerdo todos los partidos. Un mínimo común denominador que no resolverá el problema de fondo que es la grave caída que tiene México en su producción petrolera.

Lo que se está aprobando en el Senado no incentivará la inversión privada en la exploración y explotación de crudo. México permanecerá con uno de los regímenes jurídicos más cerrados del mundo en esta materia. Sin inversión privada, la apuesta de los políticos es que el monopolio público de Pemex podrá financiera, tecnológica y gerencialmente elevar rápidamente la producción petrolera para compensar el declive actual. Se trata de una apuesta arriesgada. Igual funciona, igual no funciona. Y si no funciona, pues México estará en pocos años importando petróleo.

Los políticos se han decidido por un modelo que no incentiva la participación de capitales privados en el negocio. Hasta, quizá, el día en que el país tenga que importar su primer barril de crudo. Allí sí, a lo mejor, los políticos se convencen de la necesidad de Pemex de asociarse con el capital privado para beneficio de la sociedad. Me imagino perfectamente el escenario. Ante el desastre de no haber podido compensar la caída en la producción petrolera, el desplome en las exportaciones y, por tanto, de los ingresos públicos, más la necesidad de ahora importar petróleo seguramente caro, el gobierno mexicano corre, con el sombrero en la mano, a rogarle a los capitales privados, nacionales y extranjeros, para que le entren al negocio.

No se trata de un escenario hipotético. Ya sucedió con los bancos. Cuando se privatizaron en el sexenio de Salinas, en un arranque nacionalista de los que tanto gustan a los priistas y que en realidad esconden negocios ocultos de los políticos, el gobierno decidió limitar la participación de instituciones financieras extranjeras. De esta forma, muchos bancos quedaron en manos de pillos, eso sí, bien mexicanos. Cuando los bancos quebraron en 1995, el gobierno, sombrero en mano, tuvo que rogarles a los extranjeros, en condiciones humillantes, que vinieran a invertir en este sector.

Así sucede en México. Los problemas se arreglan hasta que explotan. No hay manera de resolverlos con una visión de mediano plazo. Ningún político quiere tomar riesgos de más. Prefieren salvar la cara y patear el problema al futuro. Que el gobierno panista diga, ya ven, sí se pudo. Que el PRI se cuelgue la medalla de un partido responsable que apoyó al gobierno pero evitó la privatización. Que el PRD presuma que, gracias a su oposición férrea, se impidió la entrega de la industria petrolera a los siniestros intereses del capital privado. Todos felices y contentos. Todos jactándose del gran avance aunque no se haya resuelto el problema de fondo. No importa. Políticamente es mejor patearlo al futuro. Que le explote a los próximos Presidente y Congreso.

Estos días los partidos presumirán del consenso adquirido y la reforma que aprobaron. Luego procederán a competir por el poder en las próximas elecciones de 2009. ¿Para qué? Muy sencillo: para seguir pateando al futuro las soluciones de fondo que este país necesita.

Amistad por conveniencia

Jorge Chabat
jorge.chabat@cide.edu
Analista político e investigador del CIDE
El Universal

Después de seis años del famoso “comes y te vas” que marcó el punto más bajo en la relación entre el gobierno mexicano y la Revolución cubana en las últimas décadas, parece que ambos países han restañado las heridas y que ahora son tan amigos como eran en las épocas del PRI (cualquier cosa que esto quiera decir).

El canciller cubano Felipe Pérez Roque visitó México decidido a “normalizar” la relación bilateral, lo que para todos efectos significa regresar a una amistad por conveniencia.

Y es que la “amistad” mexicano-cubana nunca fue ideológica. A pesar de las claras diferencias entre los dos gobiernos, hasta la época de Zedillo se guardaban las formas. La retórica de la relación cordial inundaba la relación bilateral no obstante los conflictos subterráneos y los abismos ideológicos.

Nada más lejano de la visión cubana de la economía que el neoliberalismo de los gobiernos mexicanos de las décadas de los 80 y 90. Y sin embargo, todo era miel sobre hojuelas en la relación diplomática.

Pero las apariencias se rompieron con el gobierno de Fox y lo que era una amabilidad simulada se convirtió en conflicto abierto porque el acuerdo tácito de no criticar a Cuba abiertamente en el tema de los derechos humanos se rompió con la llegada del PAN a la Presidencia mexicana.

Y este conflicto le dio municiones al PRI y al PRD para atacar al gobierno panista y regatear su apoyo a las reformas legislativas que buscaba el gobierno foxista. Por ello, cuando llega Calderón a la Presidencia decide volver a la política de guardar las formas con Cuba, a pesar de las claras diferencias ideológicas con el régimen de los hermanos Castro.

En esa lógica no debe sorprender la visita de Pérez Roque y el tono de extremada cordialidad entre ambos países a pesar de que los acuerdos concretos pueden resumirse en un compromiso de que Cuba va a aceptar que sean repatriados los cubanos que entren a México de manera ilegal. Pero la verdadera ganancia para el gobierno de Calderón no está ahí, sino en el Congreso mexicano. Después de esta muestra de cordialidad diplomática, ni el PRI ni el PRD podrán acusar a Calderón de aliarse a los intereses imperialistas de la región.

Y para callarle la boca a quienes acusan al gobierno panista de privatizar Pemex, Pérez Roque cumplió ya con su parte del trato al recordar a la opinión pública mexicana que en Cuba sí tienen contratos de riesgo con compañías extranjeras para exploraciones petroleras. En otras palabras estamos frente a la amistad por conveniencia reloaded.

Desde luego, frente a este regreso a los años 70, la pregunta que surge es si las huestes panistas van a seguir manteniendo el prudente silencio que han guardado ante esta reedición de la política exterior del PRI. ¿Qué dirán el PAN y sus votantes cuando Calderón brinde en La Habana con unos mojitos por la Revolución cubana? ¿Guardará el PAN las formas o acusarán al Presidente de volverse demasiado tricolor?