octubre 31, 2008

'Reforma Pemex' por Paco Calderón

Paridad cambiaria: 1 Amero = MXN $ 172.80

Carlos Mota
motacarlos100@gmail.com
Cubículo Estrátegico
Milenio

Los ameros sí valen. Quienes creen lo contrario están equivocados. Ayer la paridad cambiaria era muy variable. Encontré por ejemplo que una moneda de veinte ameros valía 42 dólares, con lo cual la tasa de cambio se veía así: 1 amero = $172.80 pesos mexicanos.


El anterior precio lo proveía un vendedor del sitio de subastas eBay que afirmaba ayer: “Esta es una moneda de edición limitada. Sólo se acuñaron 100 para el año 2008, de las cuales 50 fueron pulidas… No hay un idioma único en la moneda: está lista para usarse en Estados Unidos, donde se habla inglés; México, donde se habla español; y Canadá, donde se habla inglés y francés”.

Lo que el vendedor de eBay no aclara, es que esta moneda, el amero, no es de curso corriente ni legal en ninguno de los tres países que cita. Ni será. Repito: los ameros sí valen, pero ojo: no son moneda de curso corriente.

Las cosas valen por lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas. En el caso del amero, la estrategia de quien creó la leyenda funciona a grado tal que hay decenas de vendedores en eBay dispuestos a colocarlos ante el mejor postor. Así, existe también otro vendedor en ese portal que ofrece una moneda de 100 ameros, en plata .999, a un valor de 68 dólares, lo que haciendo matemáticas cambiarias arroja un tipo de cambio de 18.8 pesos por amero —dando al traste con la paridad que arroja nuestro primer ejemplo.

La fantasía del amero como moneda de curso corriente deja una gran lección: Internet permite crear cosas que cobran valor y por las cuales la gente está dispuesta a pagar. Lo fabuloso de este caso es que un simple individuo estadunidense haya sido capaz de alimentar una idea que está siendo más creída en México que en el vecino país: que en América del Norte habrá una unión monetaria entre los tres países del TLCAN.

Para los aficionados a la numismática el amero debe ser una pieza curiosa en su colección. Pero para los ciudadanos mexicanos ese objeto no debería suponer una ignorancia tal como la que se está manifestando, en la que hasta los directores de las empresas preguntan a sus CFOs y a sus casabolseros si ya deben ir cambiando sus pesos por ameros.

En todo caso, una inversión más atractiva sería en varos.

Mondragón, el muy muy…

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Llegaron en 2001 provenientes de Veracruz y tras haber realizado una huelga de hambre por 20 días con la intención de recuperar las tierras que presuntamente les fueron arrebatadas por órdenes del entonces gobernador Dante Delgado. Se instalaron en la plaza ubicada en Insurgentes, Villalongín y Sullivan. Su petición: la misma con un agregado que implica la liberación de los presos originados por esta circunstancia.

Han pasado siete años, sus manifestaciones pasaron del asombro —pues generalmente lo hacen sin ropa o con el mínimo de ella, según el clima, por supuesto— a convertirse en parte del paisaje urbano del centro de la ciudad. Sin querer, su manifestación se ha resuelto en una bizarra atracción turística y no es que se demerite su causa, muy aparte están también los datos que dan cuenta del pago que reciben por su movilización que, curiosamente, se realiza dos veces al año, en primavera y otoño, cuando no hay peligro de inclemencias.

Ellos, Los 400 Pueblos, así, sin ropa, con mantas en las manos y tambores para bailar ante el ojo de quienes pasan frente a ellos y lanzan miradas de desdén, son el resultado de una posmodernidad que ha rebasado al gobierno. De un lado está un gobierno local, salido de un partido afín a las movilizaciones sin importar la afectación del libre tránsito de terceros. Por otro, un gobierno federal, con un largo historial de orejas cortas, que no alcanzan para escuchar, no las manifestaciones, sino las carencias que hacen a la gente integrarse a estos grupos y recibir 50 o 100 pesos diarios por ello.

Han estado y todos los hemos visto. Estemos de acuerdo o no, porque finalmente estos movimientos nos hacer tomar postura, validando o no las causas y los procedimientos, pero es algo que las autoridades han permitido y de la mejor manera que saben: haciendo oídos sordos.

Pero, indudablemente, también se convierten en carne de cañón, cuando algún candidato o un funcionario pretende llamar (su) nuestra atención. Qué mejor manera de ganarse el apoyo del pueblo que con promesas de campaña. Qué mejor manera de hacerse notar, que con declaraciones absurdas y por completo a destiempo.

Vicente Fox lo hizo cuando, estando en campaña, dijo que era capaz de resolver los conflictos del gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo con el EZLN, en 15 minutos. Al llegar a la Presidencia, su sexenio se quedó corto…

Ahora tocó turno a Manuel Mondragón, secretario de Seguridad Pública del DF, quien se dio tiempo para referirse a Los 400 Pueblos, al decir que si, por él fuera, sacaría a estos manifestantes “a patadas” porque empañan la moral pública —de un país con los más altos índices de corrupción en el mundo— y además porque no son precisamente estéticos. Según él, no le llevaría más de diez minutos echarlos. Y es que, lejos de parecer firme y contundente, esta declaración no es sino oportunismo propio de quien quiere lucirse exponiendo ideas que, más que dichas, deben ser hechas, y no es que aboguemos por el uso de la fuerza pública, sino que, generalmente, declaraciones así, sólo terminan en los encabezados de los periódicos. Dice el dicho: perro que ladra, no muerde.

Porque si quisiéramos ponerle sentido común a las palabras de Mondragón, pensaríamos que, con tal capacidad de respuesta —la que en diez minutos sacaría a Los 400 Pueblos de la ciudad—, los índices de delincuencia en la capital hubieran disminuido considerablemente desde que ocupó el lugar de Joel Ortega. Si su actuar fuera tan firme, los bloqueos magisteriales de las últimas semanas no se hubieran realizado. Si así de fácil se resuelven los problemas, Los 400 Pueblos no estarían en la Ciudad de México desde 2001. Cualquiera se sentiría amenazado al saber que recibirían una patada, en caso de agredir el ritmo de la ciudad, más aún, si no corrió con la suerte de ser agradable a la vista del secretario de Seguridad Pública.

Y es que esta poco afortunada declaración pone a Mondragón en esa lista de servidores públicos que muy ad hoc se llama: si por nosotros fuera...

La penetración

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Ya vimos de lo que es capaz, pero también de lo que es incapaz. Florestán

En julio de este año, en medio del más absoluto sigilo, vamos, en total secreto, llegó a Washington un agente del Ministerio Público de la Federación y se dirigió directamente a la embajada de México, en donde se sentó frente a una persona considerada por el gobierno de Estados Unidos como testigo protegido, a la que procedió a tomarle una declaración consular.

La fuente comenzó a recitar una serie de hechos, de cifras, de lugares y de nombres y apellidos de personal de alto nivel de la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada, entreverados con agentes de la AFI y fiscales, como informantes del cártel de los Beltrán Leyva de quienes, dijo el testigo protegido, recibían enormes y puntuales cantidades de dinero a cambio de información clasificada del crimen organizado.

Dijo que en un caso, uno de los infiltrados, que identificó por su nombre y rango, pasaba información a ese cártel desde 1997, aunque otra información lo ubicaba desde 2004.

En ambos casos, la penetración había sido en la misma Embajada de Estados Unidos en México, por lo que para su gobierno era un caso de seguridad nacional.

Con esta información que quemaba las manos, el agente enviado a Washington regresó a México y la formalizó en una averiguación previa, a nivel de secreto de Estado para evitar filtraciones, y las evidencias tomaron una nueva dimensión ya en el expediente.

Los mencionados como sospechosos fueron detenidos y arraigados por semanas, algunos en instalaciones de máxima seguridad de la Policía Federal, en Iztapalapa. Se investigaron sus patrimonios, sus recursos bancarios, cuentas aquí y en el extranjero, y operaciones en efectivo de los últimos meses, hasta que el lunes, tres meses después del encuentro en Washington, se hizo público éste, el caso más grave de penetración del crimen organizado en estructuras encargadas de combatirlo, lo que no es la primera, la única ni la última vez.

Pero había que empezar.

Retales

1. MARICELA.- Nadie pensaba que el arribo de Maricela Morales a la SIEDO fuera a destapar lo que destapó: la más grave infiltración del crimen organizado en la PGR;

2. BIARRITZ.- Enrique Peña Nieto tendrá un encuentro con el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, en el marco del Foro de Biárritz en el que participará a partir del lunes, en aquel balneario, ahora fantasmal por el invierno de no ser por el foro; y

3. EMPRESARIAL.- El Consejo Coordinador Empresarial hizo una dura crítica al Tribunal Electoral por la sentencia en la que pide al IFE que multe al PAN y al PRI por los spots de esa organización en la pasada campaña electoral. El fallo tiene una serie de interpretaciones legales que en aquel momento no estaban previstas como punibles. El IFE decidirá.

Nos vemos el martes, pero en privado.

Alerta roja 2009: elecciones sin rumbo

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Desde que, en un arrebato de poder, el Congreso decidió realizar una mala y controvertida reforma electoral que incluyó desmantelar el Instituto Federal Electoral, destituyendo a su consejo presidente Luis Carlos Ugalde y a la mayoría de sus integrantes (que deberían haber sido inamovibles de su cargo, salvo que se les efectuara un juicio político, como a cualquier funcionario elegido en un organismo público autónomo), las cosas no han marchado bien en el terreno de las instituciones electorales.

Los problemas se suceden en el ámbito estatal (el último escándalo, que dista de ser el único, se dio en el IEDF, con la salida de Isidro Cisneros) y se reflejan en el Instituto Federal con renuncias de distintos funcionarios de carrera, en una confrontación absurda entre el IFE y el Tribunal Electoral y en una serie de decisiones, algunas acertadas, otras no, en las que esas instituciones parecen tratar, a veces, de legitimarse ante la sociedad y, en otras, ante los partidos que demostraron tener el control real de la institución.

Aquí dijimos que esas reformas debilitarían y dañarían irremediablemente al IFE y a las instituciones electorales y, lamentablemente, parece que eso es lo que está ocurriendo. Si le sumamos las tareas que se le han encargado al Instituto, como el control y la distribución de todo el enorme paquete publicitario de todos los partidos, en todos los distritos y en todos los medios, además de supervisar los contenidos de todos y cada uno de los espacios radiofónicos y televisivos del país, comprobaremos que la labor resultará imposible de efectuar con eficacia y allí estará la coartada para el conflicto poselectoral de 2009.

En su reciente libro, Así lo viví (Grijalvo, 2008), el ex consejero presidente del IFE Luis Carlos Ugalde cuenta, con precisión, con detalle, la verdadera travesía que significó para él y el resto de los consejeros el tránsito de los comicios de 2006. Las intervenciones, las presiones, los márgenes de discrecionalidad, la mentira como arma política y la descalificación del proceso, fueron una norma, pese a que, como lo destaca Ugalde y tiene toda la razón en ello, éste terminó siendo ejemplar en la organización, la implementación y la limpieza de la jornada electoral y en los resultados que prácticamente no variaron más que en centésimas de punto, en los conteos rápidos, el PREP, el recuento distrital y la revisión de casi 12 mil casillas que ordenó abrir el Tribunal Electoral. En todos esos escrutinios la votación se mantuvo con 0.60% a favor de Felipe Calderón. Entre las mentiras que destaca el libro y que explica mucho de lo que hemos vivido es que, como confirma Ugalde, López Obrador en las calles reclamaba “el voto por voto, casilla por casilla”, pero sus representantes legales se cuidaron muy bien de exigirlo legalmente y pidieron sólo la apertura de 21 mil casillas (el TEPJF autorizó 12 mil). Es más, dice Ugalde que no se demandó legalmente la apertura de todas las casillas porque de esa forma probablemente la diferencia a favor de Calderón se hubiera ampliado, pues había muchas más inconsistencias en las actas favorables a López Obrador que en las que favorecían a Calderón.

Ugalde tiene el mérito de poner de manifiesto, con toda claridad, las enormes presiones que soporta el IFE y sobre todo su consejero presidente. Y las resistió. Imaginémonos ahora con un Instituto y un Tribunal con miembros nuevos y quienes saben que en la letra constitucional son inamovibles de sus puestos pero que, en la realidad, un acuerdo partidario, como ocurrió con Ugalde y los demás consejeros, los puede hacer despedir sin contemplaciones. Imaginemos las presiones y los temores, los intentos de legitimarse y al mismo tiempo la certeza, no puede ser de otra manera, de que tienen ante sí una serie de nuevas atribuciones que les han dado los partidos sin los recursos con qué llevarlas a cabo con eficacia y, quizá, con la secreta intención de que tampoco lo puedan hacer.

Es entonces cuando comienzan las acciones erráticas y cuando, en vez de construir el futuro, a unos meses de las elecciones, se intenta mirar hacia el pasado y se siguen en el IFE disparando multas con respecto a lo actuado en 2006, y en el Tribunal Electoral, basados en vaya uno a saber qué, deciden dos años y medio después de los hechos castigar al Consejo Coordinador Empresarial, que no es un partido, porque consideran que su propaganda dañó a López Obrador, pero como no pueden sancionar al CCE, deciden multar al PAN, al PRI y al Verde (¿por qué no a Nueva Alianza o Alternativa, si la publicidad no hablaba de partido alguno?). Es una estupidez, una decisión que no tiene sustento legal, viola la más elemental libertad de expresión y, además, trata de hacerse eco de la nueva (y también estúpidamente inútil y censora) legislación electoral vigente y su prohibición de realizar “campañas negativas” y de permitir que sólo los partidos accedan a la publicidad política.

La legislación actual es discriminatoria, viola los derechos ciudadanos y la libertad de expresión, lo insólito es que el Tribunal, en los hechos, decida, además, aplicarla de forma retroactiva. Alerta roja para 2009.

Un adiós a Garavito

Me acabo de enterar que el pasado 8 de octubre murió en su país, Perú, el escritor y periodista Hugo Garavito, quien vivió largos años de exilio en México y regresó a Lima para convertirse en el ideólogo del partido Perú Posible, que llevó al poder a Alejandro Toledo. Controvertido, discutido, cambiante, intransigente y generoso, capaz como pocos de reírse de sí mismo sin complejos, Garavito ha sido uno de los colaboradores más inteligentes, leales y preparados con los que he trabajado en esta profesión. Falleció en el pináculo de su carrera, convertido ya en un personaje público en Lima. Fue, además, un buen amigo. Descanse en paz.

Euforia

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Confieso no ver por ningún lado la grandeza histórica o el tamaño histórico de la reforma petrolera recién aprobada. Le otorga ese rango el Presidente y se disputan su paternidad los partidos de la oposición.

La verdad no han hecho más que abrir el consejo de administración de Pemex, darle alguna flexibilidad a la empresa y mayor autonomía de gestión, asunto cuyos costos para la hacienda pública veremos el año entrante.

Lo que sí es novedoso y hasta histórico para el gobierno de Calderón es que en el curso de la negociación de esta reforma finalmente se apartaron la izquierda parlamentaria y la izquierda de la calle.

La reforma petrolera selló la ruptura política del PRD y sus legisladores con el liderato de López Obrador, gracia a lo cual el presidente Calderón tuvo por primera vez dentro de su mandato un interlocutor institucional en el flanco izquierdo del Congreso, hasta ahora sólo un muro de descalificaciones y rechazos.

La interlocución lograda, mejor dicho, la participación activa del PRD en la negociación de la reforma, equivale en la práctica a reconocer al Presidente y al gobierno como interlocutores legítimos y dar a López Obrador el trato de un interlocutor más, no el de jefe político que tenía.

Este desplazamiento de los legisladores del PRD es una buena noticia y hasta un logro político para el presidente Calderón, que lleva dos años penando y pagando caro, en sus negociaciones con el PRI, la ausencia de los “legítimos” como interlocutores.

La pregunta, desde luego, es cuánto durará esa interlocución del PRD y sus legisladores con el Presidente, su partido y su gobierno. No mucho, porque empieza ya la puja electoral del 2009.

Pero eso forma parte ya del futurismo perredista, de la manera como la corriente que se ha quedado con el partido y que tiene preponderancia en las cámaras, piensa caminar hacia las elecciones del año entrante y hacia la contienda presidencial del año 2012.

Parecen haberse deslindado en estas jornadas del liderato obligatorio, y de la candidatura automática, de Andrés Manuel López Obrador. Han cobrado una visible autonomía para hacer política con los interlocutores que hay que hacerla, entre ellos el gobierno y el Presidente.

Es un cambio interesante y hasta histórico para el sexenio de Felipe Calderón. Uno puede entender la euforia del Presidente, pero no extenderla a la magnificación de la reforma petrolera cuya grandeza, la verdad, no se ve por ningún lado.

Regulaciones y sentencias absurdas

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Regulaciones electorales absurdas llevan a sentencias aún más absurdas como la emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el miércoles pasado. La máxima instancia electoral le ordenó al IFE sancionar al PAN, al PRI y al PVEM “por los spots que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) difundió en radio y televisión, criticando la propuesta de política económica de la entonces coalición ‘Por el Bien de Todos’ durante los comicios del 2006”.

¿Por qué sancionar a estos partidos por un spot difundido por una organización empresarial? De acuerdo con el TEPJF “las leyes electorales establecen la figura de garante de los partidos para que vigilen y garanticen que la conducta de sus militantes se ajuste a los principios del Estado democrático, inclusive las de terceros cuando dichas actividades inciden en el cumplimiento de las funciones partidistas y en la consecución de sus fines”. El TEPJF considera que PAN, PRI y PVEM tuvieron una “conducta pasiva” frente a los spots y, por tanto, “incumplieron con su condición de garantes, lo cual denota la falta de cuidado, control y previsión, incurriendo por tal motivo en responsabilidad”. Debieron “aplicar medidas para lograr la suspensión de los spots y con esto evitar que se consumara o continuara el ilícito, lo cual no hicieron”.

No tengo duda de que los spots del CCE estuvieron diseñados para criticar la plataforma económica de AMLO, aunque no lo hacían de manera explícita. Tampoco tengo duda de que este tipo de spots estaban prohibidos por el Cofipe. Pero esta prohibición siempre me pareció absurda, inconstitucional y letra muerta. Absurda por silenciar a la sociedad civil en las campañas políticas cuando todos, no sólo los partidos, tienen derecho a expresar sus puntos de vista en la lucha por el poder. Inconstitucional por atentar en contra de la libertad de expresión consagrada en la Constitución. Los empresarios tenían todo el derecho de expresar sus ideas y los electores de escucharlos. En 2006, el CCE pudo haberse amparado en contra de una prohibición en una ley secundaria que violaba un derecho constitucional. Ojalá lo hubiera hecho a la par de trasmitir sus spots. Quizá no lo hicieron porque, en la práctica, la prohibición era letra muerta ya que el Cofipe no contemplaba sanción alguna.

Ahora resulta ridículo que los castigados por esta acción del CCE sean el PAN, el PRI y el PVEM. Supongo que, en el caso del PAN, el TEPJF infiere que los spots empresariales beneficiaron al ganador. Pero ¿por qué castigar al PRI y al PVEM? Si no mal recuerdo estos partidos eran oposición en 2006 y tenían una plataforma alternativa de política económica a la que estaba implementando el gobierno de Fox. ¿Acaso los spots del CCE también los beneficiaron? No lo creo porque fueron derrotados. ¿Cómo es que los spots ayudaron a un perdedor? No hay, por supuesto, evidencia empírica que compruebe este absurdo. Como tampoco existe evidencia para demostrar que los spots favorecieron al ganador.

Más aún, el TEPJF no sancionó a otros dos partidos que compitieron en contra de AMLO. Me refiero a Alternativa y Nueva Alianza. El TEPJF castiga a los partidos que lanzaron a Calderón y a Madrazo, pero no a Patricia Mercado y a Roberto Campa. ¿Acaso se trata de un problema de tamaño? ¿Sólo los grandes se beneficiaron de los spots del CCE pero no los chicos? Es, a todas luces, ridículo.

En la última reforma electoral, la prohibición a que individuos y grupos sociales trasmitan spots políticos fue elevada a la Constitución. Con ello los partidos tratan de evitar que una disposición que contraviene el inalienable derecho a la libertad de expresión sea declarada inconstitucional. Muchos mexicanos pensamos que, con todo y que ahora aparece en un artículo constitucional, esta prohibición sigue siendo inconstitucional. La batalla legal está lejos de resolverse. Por lo pronto, el miércoles observamos cómo una regulación absurda termina con sentencias aún más absurdas.

Así lo viví… y no me desmintieron

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Carlos Tello Díaz perdió una extraordinaria reconstrucción del 2 de julio por una frase que los lopezobradoristas le desmontaron con tirria y puntería. No ha sido el caso de Así lo viví, el libro del polémico y decapitado ex presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, que a dos semanas de su lanzamiento navega en calma a pesar de la cantidad de información que aporta y los personajes que señala, acusa, marca.

En una sociedad más comprometida con su historia, episodios como el de la sesión del 4 de julio de 2006 serían un escándalo, enterrarían carreras, aclararían las cosas.

Esa noche, cuenta Ugalde (página 231), acudieron a verlo varios integrantes de la Coalición Por el Bien de Todos: Jesús Ortega, Leonel Cota, Horacio Duarte, Ricardo Monreal, Manuel Camacho, Gerardo Fernández Noroña, Dante Delgado, Luis Maldonado, Alberto Anaya, Ricardo Cantú.

Prosigue: “Como sabía que uno de los temas que querían abordar era el PREP, le pedí a René Miranda, responsable del programa, que me acompañara (…) Tiempo después, René me narró por escrito que antes de que yo ingresara en la sala se habían escuchado los primeros tambores de la guerra que estaba por iniciar”.

Según esto, Alberto Anaya, líder del PT, le dijo a Ricardo Monreal “que la gente estaba ‘lista’ en todo el país y que estaban desenterrando las “hachas” para levantarse al día siguiente. Miranda oyó incluso la expresión: ‘¡Que corra la sangre!’ Anaya habría rematado sus amenazas diciendo: ‘¡Es la guerra!’”

Así hay varias en Así lo viví. Y no todas tienen que ver con los lopezobradoristas. Más de una desvela las presiones de Felipe Calderón.

Y nadie ha desmentido esta historia escrita en primera persona por el hoy académico Ugalde. Nadie aún.

La revolución espiritual

Francisco Martín Moreno
fmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

El México moderno exige la incorporación de millones de compatriotas al proceso productivo. Necesitamos sacudirlos, gritarles a la cara: ¡Despierta!, la esclavitud y la Colonia terminaron hace ya casi 200 años.

La Iglesia católica se apresta a celebrar, desgraciadamente, el quinto centenario de su monopolio espiritual. De la misma manera en que se ha impuesto el pluralismo político en nuestro país, es conveniente promover el pluralismo espiritual en el México moderno. Abramos con confianza las puertas a todas las iglesias del mundo. Es la hora de la renovación espiritual fundada en la libertad de credos.

El México moderno exige la incorporación de millones de compatriotas al proceso productivo. Necesitamos sacudirlos, gritarles a la cara: ¡Despierta!, la esclavitud y la Colonia terminaron hace ya casi 200 años. Ya no existe la Santa Inquisición ni incineran con leña verde a los herejes por más que muchos quisieran volver a instalar la pira infernal a las puertas mismas de las catedrales mexicanas. Despierten: No hay mañana ni eternidad ni cielo ni infierno y por contra sí hay hambre, hay miseria e ignorancia y mucha, mucha energía desperdiciada de millones de mexicanos que podrían construir otro país en un par de décadas. ¿A dónde va un país en estado amnésico? ¿A dónde va un país que identifica el origen de la injusticia, de la pobreza y de la insalubridad y se resigna rezando para ganarse supuestamente una paz eterna? Es imperativo despertarlos de ese sueño narcotizado, de ese letargo mental, de esa sonámbula resignación. Si pudiéramos convencerlos de las infamias del conformismo.

Si el ocio fuera un pecado capital en México, si la miseria fuera una causal de excomunión, tendríamos otro país.

Resulta intolerable prometer una recompensa divina a la hora del Juicio Final, a quien redujo sus esfuerzos en vida a la contemplación de los atardeceres en la Huasteca bajo la sombra refrescante de un ahuehuete, según aquella vieja estampa con la que se nos identifica en el mundo entero. ¿De dónde hemos sacado la fuerza o la paciencia para resistir tanto daño y malestar a lo largo de tantas generaciones? ¿Qué poder misterioso nos ha permitido sobrevivir en las peores condiciones en que puede hacerlo un ser humano? ¿Por qué premiar la inacción y la flojera en el más allá?

¡Falso! que los bienaventurados sean los pobres de espíritu, porque de ellos será el reino de los cielos. ¡Que no se nos mutile ni se nos denigre ni se ofenda nuestra inteligencia o se lucre dolosamente con nuestra ignorancia ni con nuestros miedos atávicos! Falso que bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la Tierra... Rechacemos semejantes aseveraciones. En ellas se encuentra el escandaloso desplome de la dinámica nacional. Falso que los bienaventurados sean los que lloran, porque ellos serán consolados y falso, nuevamente falso, que bienaventurados sean los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados. Desenmascaremos esta clara invitación a la inacción, a la indolencia y a la pereza. ¿Por qué no promover desde el púlpito la generación de riqueza y el ahorro? ¿Por qué no ir mejor por las palas, los tractores y los azadones, los microscopios, las plumas y los pinceles? Seamos prósperos aquí y ahora.

Los mexicanos actuales no necesitamos consuelo. Precisamente en el consuelo espiritual de la Iglesia católica y en el paternalismo oficial encontraron piadosa sepultura varias generaciones de mexicanos que fueron enterrados escasamente con el petate sobre el cual rezaron y aceptaron apáticamente su suerte en esta vida. No queremos que nadie venga a consolarnos: Queremos trabajo y bienes.

Exigimos la presencia en México de otras iglesias que no postren al ser humano, que no le nieguen impulso, coraje, entusiasmo y ambición. Mentira que quien se humille será ensalzado. Mentira que quien se niegue a sí mismo se salvará. Mentira la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro. Mentira que es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos.

La Iglesia católica debe modenizarse. El hombre ya explora con sondas espaciales todo el sistema solar. La conquista de la Luna ya es historia. Se practica la inseminación artificial in vitro, así como los transplantes de órganos. Necesitamos una iglesia acorde con la marcha de los tiempos; una iglesia que estimule vigorosamente la superación material del hombre.

Bienaventurados aquellos que tienen una vivienda digna, agua corriente y drenaje, duermen en cama y usan zapatos. Bienaventurados quienes gozan de un título profesional. Bienaventurados quienes disfrutan de los beneficios de una auténtica división de poderes y en consecuencia gozan de la atmósfera prevaleciente de un Estado de derecho. Bienaventurados quienes no mueren de parasitosis antes de cumplir los cinco años. Bienaventurados quienes ven respetado su voto. Bienaventurados quienes tienen capacidad de ahorro. Bienaventurados quienes tienen acceso al mundo del arte. Bienaventurados quienes ejercemos la crítica y bienaventurados quienes la aceptan constructivamente. Bienaventurados quienes modernicen la Iglesia y traten de elevar al ser humano, en esta vida, a la altura misma de la dignidad del hombre...

fmartinmoreno@yahoo.com

Mentira que quien se humille será ensalzado. Mentira que quien se niegue a sí mismo se salvará. Mentira la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro.

¿‘Homo sapiens’ u ‘homo docens’?

José Sarukhán
jose.sarukhan@hotmail.com
Investigador del Instituto de Ecología de la UNAM
El Universal

Hace poco se publicó un ensayo del Foreign Policy Research Institute (www.fpri.org) sobre cuáles podrían ser las 25 innovaciones más importantes de la historia de la humanidad, entendiendo por innovación al proceso de propiciar cambios por la introducción de modificaciones, ideas o productos valiosos. Se trata de nuevas formas de pensar o hacer cosas que influyen y modifican profundamente el futuro de la sociedad. Las innovaciones han sido ordenadas en el ensayo con el criterio de cuántas personas han sido afectadas (positiva o negativamente) por el impacto de la innovación.

La invención más determinante de cambio en el primer lugar de la lista, según quien la propone (Lawrence A. Husick), es el lenguaje hablado, semántico, sintáctico y fonético que ha sido la base del proceso de socialización y transmisión tanto de conocimiento como de pensamiento abstracto que hizo de la nuestra una especie que se diferenció rápidamente de nuestros ancestros primates. Una consecuencia directa del lenguaje es la transmisión intencional de conocimientos y cultura, que hace pensar que más que homo sapiens, nuestra especie es homo docens, es decir, el hombre que enseña.

En el otro extremo, en el sitio 25 están la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica propuestas por Einstein, que cambiaron radicalmente la forma de percibir a la materia —desde el universo hasta los muones— y permitieron desarrollar los aditamentos y equipos que componen la vida moderna, como computadoras, controladores de vuelo y tráfico aéreo, la televisión y todos los equipos basados en electrónica del estado sólido.

Le sigue la invención del motor eléctrico, basado en la propuesta de la teoría del electromagnetismo. ¿Puede usted, lector, imaginarse la vida actual, eminentemente industrializada, sin corriente eléctrica? ¿Sin baterías? ¿Sin iluminación eléctrica? ¿La conservación de los alimentos?

Husick coloca en segundo lugar de innovación con mayor influencia al control del fuego, a la posibilidad de generar fuego a voluntad, cuando se requiriese ya sea para cocinar o colonizar áreas cada vez más frías, etcétera. Entre las 10 innovaciones más influyentes Husick incluye el plano inclinado, una de cuyas aplicaciones es esa absoluta maravilla de invención, el tornillo (a quien lo inventó le deberían haber dado el Premio Nobel); otra, la palanca; una más, la agricultura que en realidad incluye importantes elementos, desde la domesticación de plantas y animales hasta conceptos como la irrigación o el manejo de suelos y que fue la base de la evolución cultural de nuestra especie.

La teoría de la evolución mediante la selección natural ocupa el lugar 23; es la base de nuestro entendimiento de la vida, de la explicación de toda la biología, la salud humana, la ecología, y el hecho de que la nuestra es nada más que otra especie animal. Sin embargo, pienso que en adición a lo que la idea de Darwin ha representado en la biología, las implicaciones sociales (sobre el lugar de nuestra especie en este planeta) y las derivaciones religiosas de la teoría son de tal magnitud, que rebasan la influencia de cualquier otra propuesta de la ciencia desde que ésta existe.

Pero habrá tiempo de tocar este tema con amplitud, ya que el 2009 verá las celebraciones simultáneas del bicentenario del nacimiento de Darwin y el sesquicentenario de la publicación de El origen de las especies. Recomiendo a los amables lectores consultar la página web donde se publica este ensayo.