noviembre 19, 2008

¿Cuántos avionazos quieren?

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Cuando los políticos toman decisiones sobre economía, son decisiones políticas, no económicas. Florestán

El siniestro en el que murieron Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, y 14 personas más, entre ellos el primer círculo de su equipo de trabajo, en el que ya alineaba José Luis Santiago Vasconcelos como responsable de la reforma penal y de justicia, ha dejado ver que la anarquía que domina al país alcanzó también niveles aéreos.

La investigación en torno a la tragedia ha dejado ver, básicamente, que el gobierno federal carece de un código de seguridad y organización para los vuelos oficiales.

Excepto el caso del Presidente de la República, que sólo vuela aviones controlados por el Estado Mayor Presidencial con los mejores pilotos de la Fuerza Aérea Mexicana, y el de los secretarios de Defensa y Marina, que tienen su propio personal y naves militares y navales a disposición, ningún otro alto cargo cuenta con una estructura, y menos la obligación de tenerla.

Al contrario.

Esta situación es otra expresión de la anarquía nacional que tiene su explicación en que las mismas autoridades consideran que es políticamente incorrecto contar con aviones oficiales, y por eso la simulación dándole a este sector el mismo trato que recibe el de intendencia, que es clave y honorable, pero no de seguridad, en este caso, nacional.

¡Cómo es posible que para cuidar la normatividad, la contratación de los pilotos de la Secretaría de Gobernación se hiciera por internet! La respuesta de la tecnocracia es que así lo dice la norma, para todos los casos.

Es inaceptable, y hubo de matarse un secretario de Gobernación —con uno de Seguridad Pública federal, el 21 de septiembre de 2005, les fue insuficiente—, que la burocracia anteponga un falso pudor a la seguridad de personas que en otras condiciones no tenían por qué haber muerto.

Pero primero son los cuentachiles, de ésos que abundan en todas partes.

A ver si ahora lo superan.

¿O cuántos muertos más van a querer?

RETALES

1. HUMANOS. El presidente Calderón entregará el Premio Nacional de los Derechos Humanos el 11 de diciembre, en una ceremonia en Los Pinos, donde estará acompañado del ombusman nacional, José Luis Soberanes;

2. REIVINDICACIÓN. El priismo se ha molestado por lo que llaman el “desdén panista” a la memoria de José Luis Santiago Vasconcelos, volcados, como dicen que están, en la evocación exclusiva de Juan Camilo Mouriño; y

3. DESASTRE. Nunca ha estado peor Acapulco, que deja ver el desastre de nueve años de gobiernos perredistas. Las calles, la inseguridad, la violencia, el transporte público, los servicios elementales atraviesan por su peor crisis de abandono. A ver si Manuel Añorve cumple y logra su segunda reconstrucción del puerto. La primera fue tras la devastación de Paulina, hace diez años.

Nos vemos mañana, pero en privado.

'No existe el gato... por Paco Calderón

¿No al libre comercio?

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

Existe la posibilidad, mal vista por los enemigos del progreso y la libertad, de que el gobierno mexicano negocie nuevos tratados de libre comercio, como podría ser el caso con Corea del Sur. Ante esta posibilidad, algunos legisladores han señalado que, por lo que a ellos concierne, no habrá más tratados de libre comercio ni, por lo tanto, más libre comercio, lo cual no pasa de ser, en el mejor de los casos, un disparate. ¿Qué supone oponerse al libre comercio? Vamos por partes.

Oponerse al comercio supone estar contra el intercambio entre oferentes y demandantes, intercambio por el cual ambas partes ganan, independientemente de que las dos sean mexicanas o una de ellas mexicana y la otra coreana, razón por la cual el intercambio es un juego de suma positiva: el oferente recibe, a cambio de lo que ofrece, algo que valora más, de la misma manera que el demandante cede, a cambio de lo que demanda, algo que para él tiene menor valor, juego de suma positiva que tiene como resultado el aumento en el nivel de bienestar de quienes participan en el intercambio comercial. Oponerse al comercio, independientemente de la nacionalidad de quienes comercian, es tanto como oponerse a la posibilidad de que, quienes comercian, eleven su nivel de bienestar, lo cual, en el mejor de los casos, es un disparate y, en el peor, una injusticia.

Oponerse al libre comercio supone estar a favor de que el gobierno elimine o limite el intercambio comercial entre personas, sobre todo entre personas de distinta nacionalidad. Supone estar a favor de que el gobierno elimine o limite la libertad para intercambiar bienes y servicios, libertad que solamente se debe eliminar o limitar en el caso de que se use para violar los derechos de los demás, no siendo éste el caso del intercambio comercial, que es una actividad éticamente correcta (se intercambian bienes y servicios valiosos), y económicamente eficaz (todas las partes involucradas elevan su nivel de bienestar).

Llegados a este punto, se me puede decir que mi punto de vista es, exclusivamente, el del consumidor, a quien el libre comercio le beneficia con más y mejores opciones de consumo, razón por la cual paso por alto la otra cara de la moneda, la del productor, quien por obra y gracia del libre comercio enfrentará la competencia que traen consigo las importaciones, lo cual lo obligará a elevar su productividad (hacer más con menos), para poder aumentar su competitividad (hacerlo mejor que los demás), y lograr menores precios, mayor calidad y mejor servicio (beneficiando a los consumidores). Esta es la objeción que se puede hacer, ante la cual yo pregunto: ¿Y qué tiene de malo que las empresas nacionales, sujetas a la competencia de las importaciones, y por lo tanto a la disciplina de la competencia, se vuelvan más productivas y competitivas, siempre a favor de los consumidores? ¿O acaso el objetivo debe ser el contrario: la improductividad y la incompetencia, y el perjuicio del consumidor?

Libre comercio supone, uno, más y mejores opciones de compra para los consumidores mexicanos por la vía de las importaciones y, dos, más y mejores opciones de venta para los productores a través de las exportaciones. ¿Que los primeros requieren de ingresos suficientes para aprovechar las oportunidades de más y mejores opciones de compra? Claro que sí, y por ello hay que esforzarse. ¿Que los segundos deben elevar su productividad y competitividad para aprovechar las oportunidades de más y mejores opciones de venta? Por su puesto que sí, y por ello hay que trabajar.

La inmolación de Alejandro

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Al renunciar a su derecho de ocupar la Secretaría General del Partido de la Revolución Democrática, advertir que dará “la pelea desde adentro” y declarar la guerra contra “los que se han enquistado en su burocracia”, Alejandro Encinas extiende una carta de involuntario apoyo que Jesús Ortega debe agradecerle.

Si con su triunfo Los Chuchos alcanzaron un poder tan relativo que quedaban obligados a compartir con pejistas y encinistas, ahora, gracias a Encinas, se han quedado con todo el pastel.

Lejos de responder a una lógica de militante comprometido con y preocupado por los problemas de la más importante organización que ha creado la izquierda mexicana, la decisión constituye una conmovedora muestra de lealtad al hombre por cuyos megalómanos caprichos y descomunal soberbia Encinas ha decidido sacrificar su carrera política para seguir en el ilegible “proyecto” de quien le dio el beso del diablo con su imprudente intromisión en la elección interna: el presidente legítimo de la República patito.

Los mitos de la conspiración

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

La mejor forma de desviar la verdadera investigación de un caso, de una historia, es realizar una investigación falsa, contradictoria, que apele a teorías que puedan ser descabelladas pero coincidan con lo que por lo menos una parte del inconsciente colectivo reclama o percibe. En este sentido, es notable cómo una multitud de “investigadores” amateurs (aunque algunos de ellos trabajen en los medios) elaboran sus teorías sobre cualquier hecho y presentan suposiciones o inventos personales como datos duros. Es más grave aún cuando eso se realiza desde algún medio influyente o desde un espacio de poder real. En realidad no se trata de ahondar en las teorías conspirativas sino, en ese contexto, colocarlas en su lugar y llamarlas como lo que son: los mitos de la conspiración.

La diferencia está en los datos duros. Si bien la información disponible permite pensar, por ejemplo, que Mario Aburto fue el único que disparó contra Luis Donaldo Colosio en 1994, nadie ha podido explicar, y él se ha negado a hacerlo, por qué lo hizo, por qué mató a un candidato presidencial, quién o qué lo impulsó a hacerlo. Los mitos sobre el involucramiento de Carlos Salinas o de Manuel Camacho pueden explicar el contexto político en el que se cometió aquel crimen, pero de ninguna manera una participación directa de ninguno de esos personajes en el asesinato. En todo caso, existen en el entorno de Aburto una serie de grupos que podrían haber influido mucho más en su decisión, desde los de poder hasta organizaciones radicales, pasando por el narcotráfico. En el caso Colosio la peor desviación de la investigación fue hacer creer en el mito de los dos o tres Aburtos, de los dos o tres tiradores. Esas teorías que alimentó durante casi dos años Pablo Chapa Bezanilla fueron las que terminaron impidiendo investigar las otras relaciones que podían ser menos espectaculares pero mucho más reales para saber por qué había muerto el candidato presidencial. La pregunta básica que se debe responder en cualquier investigación es: ¿por qué? Y para ello tiene que haber datos duros que lo confirmen.

En el caso del accidente de aviación en el que murieron Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos y otras 13 personas el martes 4 de noviembre, asombra la cantidad de mitos conspirativos que se han construido, que van del intento de eliminación de los funcionarios, con un misil, desde un helicóptero que sobrevolaba la zona, hasta el más insólito que asegura que Juan Camilo en realidad no volaba en ese jet y ya está viviendo en España (seguramente acompañado, buena compañía al fin, de Elvis Presley y John Lennon). Como los datos duros muestran que fue un accidente, los absurdos no desaparecen pero los mitos de la conspiración deben completarse con otros elementos: cómo fue la licitación para contratar el avión y quién la autorizó, cómo se expidieron las licencias de los pilotos, si habían sido empleados o no de Elba Esther Gordillo, y una larga serie de preguntas que pueden servir para explicar otras cuestiones, no el accidente en sí. Uno de éstos se produce por una combinación de factores, que incluyen la suerte y el destino, aunque no nos guste colocarlos en la ecuación, y que van desde las fallas técnicas hasta las humanas, pero tienen la característica esencial de no haber sido intencionales. Por supuesto que el esquema de contrataciones de empresas privadas afecta la seguridad de los funcionarios (y alguien debería recordar que cuando esa medida se implementó fue aplaudida como una señal de austeridad). Desde luego que la regulación de la aviación privada es un tema a debate: aquí en México y, en estos días, en Estados Unidos; por supuesto, no es racional que tengamos un aeropuerto enquistado en el medio de una de las ciudades más grandes del mundo. Y la lista podría continuar. Pero ninguna de esas razones permite suponer que lo que tuvimos el martes 4 no fue un accidente.

Volvamos a por qué se hubiera podido cometer un atentado. El caso de Mouriño: apenas el viernes anterior había estado comiendo en un muy conocido restaurante en la zona Roma-Condesa con un grupo de amigos: si alguien hubiera querido deshacerse del secretario hubiera sido mucho más sencillo lograrlo allí. Mouriño no era precisamente un funcionario encerrado en su oficina, diariamente estaba en lugares públicos, ¿por qué entonces buscar un mecanismo tan bizarro como alterar el equipo de un avión con el fin de asesinarlo? Pero, ¿había alguna razón para eliminar a Mouriño? La verdad, no: se podría discrepar o no con él, incluso los rumores sobre su ida a Campeche como candidato a gobernador o a diputado estaban a la orden del día, ¿cuál hubiera sido el objetivo o el mensaje para eliminarlo?

Sí era mucho más delicada la situación de seguridad de José Luis Santiago Vasconcelos, quien tenía precio entre los cárteles de la droga por la notable labor que desarrolló en contra del crimen organizado a lo largo de casi cuatro lustros. Pero José Luis , un buen amigo que ya había sufrido atentados, era un hombre que tomaba precauciones pero en su nueva responsabilidad tampoco tenía un dispositivo de seguridad mayor que el de cualquier funcionario de su nivel. Un ejemplo: comimos unos días antes de su muerte en un restaurante y nos quedamos platicando muchos minutos en pleno Paseo de la Reforma: cualquiera, decidido a hacerle daño, podría haberlo hecho. Una vez más, ¿por qué hacerlo de una forma tan compleja y bizarra? Porque el avión no explotó en el aire, no recibió ataque alguno: ¿de dónde sacan personajes como José Antonio Sánchez Ortega que fue derribado el avión por un misil?, ¿con base en qué pruebas, qué testimonios técnicos verídicos y confiables? En ocasiones la conspiración no es la que se da para fingir que un atentado se vea como un accidente; a veces la conspiración se da para convertir un accidente en atentado. Y resulta más creíble.

Autopista de la información

Alberto Barranco
Empresa
El Universal

El proyecto estelar de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para lo que resta del sexenio plantea abrir una tercera vía para interconexión, a la que se bautiza como Autopista de la Información

¿Se acuerda usted que hace ocho años el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Al Gore, manejaba como su gran oferta de campaña la posibilidad de una supercarretera de la información que redujera tiempo y costo para los usuarios de telecomunicaciones?

Como usted sabe, hasta hoy existen sólo dos redes de alcance nacional: la que constituyó Teléfonos de México y la que mantiene la Comisión Federal de Electricidad, que según el diagnóstico resultan insuficientes.

De acuerdo al cálculo de la dependencia encabezada por Luis Téllez, la inversión reclamada en principio, bajo criterios de estrategia anticíclica, alcanzaría 2 mil millones de dólares… con cargo parte al erario público y parte a la inversión de particulares.

El Estado garantizaría el derecho de vía y el espectro y el sector privado la infraestructura, tras abrirse una licitación pública bajo el marco de contratos de gobierno, conocidos internacionalmente como anchor tenant.

El proyecto habla de romper un duopolio… por más que uno de los brazos lo administre el propio gobierno.

La estrategia, en la carambola, habla de generar incentivos para que Teléfonos de México invierta y modernice su red.

La exposición de motivos señala que en materia de banda ancha México es el segundo país más caro de los integrantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, superado sólo por España.

Mientras el país ibérico cobra 44.58 dólares mensuales de renta, en el nuestro se alcanzan 38.09, en tanto, en el polo opuesto, en Suecia el costo es de 13.56.

En escala ascendente, en Estados Unidos la tarifa es de 15.93; en Dinamarca de 16.44; en Nueva Zelanda de 17.57; en Italia de 19.93; en Chequia de 20.08, y en Polonia de 21.13.

Y aunque en el papel la velocidad es comparable, en la práctica ni en la madrugada de un domingo, es decir a carretera vacía, se alcanzan los niveles que se cacarean.

Sin embargo, se reconoce que en materia de telefonía móvil México cobra la tarifa más baja después de Estados Unidos. Mientras el país de las barras y las estrellas alcanza seis centavos de dólar por minuto, el nuestro llega a ocho.

Ahora que en Suiza el monto es de 33 centavos; en Japón de 23; en Irlanda de 26; en España de 25; en Holanda de 24; en Dinamarca de 22; en Chequia, Portugal y Alemania de 21, y en Bélgica, Grecia e Italia de 19.

Desde otro ángulo, en materia de telefonía fija la renta básica alcanza en México un nivel inferior al de 18 de los 27 países integrados al organismo, entre ellos Irlanda, Portugal, España, Nueva Zelanda, Noruega, Australia, Bélgica, Canadá, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania…

Sin embargo, el monto de 20.47 dólares mensuales parece elevado frente a los 6.17 que se cobran en Corea; los 8.01 de Turquía, o los 18.21 de Estados Unidos.

Como usted sabe, Teléfonos de México mantiene una concentración de 81.4% en materia de telefonía fija, en tanto en banda ancha alcanza una participación de mercado de 57.9.

En telefonía fija su filial Telcel acapara el 55.6.

En el comparativo, adicionalmente, si bien el precio de la canasta de líneas dedicadas, es decir telefonía fija corporativa y telecomunicaciones cableadas, alcanza en México 36 mil 918 dólares al año, monto que se compara favorablemente frente a los 48 mil 131 de Corea; los 39 mil 918 de Canadá o los 37 mil 850 de Australia, el valor de ésta no ha cambiado durante 1999, pese a los cambios tecnológicos.

De hecho, en Dinamarca el servicio se cotiza en 6 mil 176 dólares; en Suecia en 6 mil 465; en Noruega en 11 mil 994; en Australia en 12 mil 828, y en Turquía en 13 mil 219.

Naturalmente, la posibilidad de tienda de enfrente a Telmex y la CFE abrirá la madre de todas la batallas en un sector de suyo cobijado por los pleitos, sobre todo si se considera que ésta última está en proceso de alquilar su red al mejor postor.

Las patadas bajo la mesa, pues, volarán incontenibles.

BALANCE GENERAL

Aunque no hay aún versión oficial del emporio, trascendió en Estados Unidos que el Grupo Salinas de Ricardo Salinas Pliego adquirió un segundo paquete de acciones de la cadena de tiendas de electrodomésticos Circuit City, lo que lo convierte en socio mayoritario.

La tenencia es de 28% del capital.

La cadena, con sede central en Ritchmont, ubicada como la segunda de la nación de allende el Bravo en su ramo, se declaró en bancarrota hace unos días, acogiéndose al capítulo XI de la Ley de Quiebras.

La exposición de motivos hablaba de una caída vertical de ventas. La operación debe tener el visto bueno del juez de la quiebra.

Goliza a Napo

En lo que representa la peor derrota desde el inicio de sus problemas con el gobierno, el sindicato minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia perdió estrepitosamente un recuento sobre la titularidad del Contrato Colectivo con Mexicana de Cobre, la segunda productora de cobre del país, propiedad del Grupo Minera México.

El 99.5% de los trabajadores le dijo no.

Dicho con todas las letras, de 611 trabajadores que emitieron su voto, sólo tres optaron por seguir fieles a Napo.

El sindicato ganador utiliza las siglas de Trabajadores de la Exploración, Explotación y Beneficios de Minas de la República Mexicana.

Ni gritos ni sombrerazos

A contrapelo de la tradición que obligaba a presiones de una de las partes, incluidos paros, marchas, plantones y toma de instalaciones, este año la revisión del Contrato Ley de la industria azucarera se desarrolló tersamente.

El incremento salarial logrado fue de 4.5%.

El milagro lo logró un esquema integral que permite plantear estímulos a la productividad; horarios escalonados; aprovechamiento de multihabilidades, y un programa amplio de capacitación, con la mira hacia la modernización de la industria.

Sacudida a Vitro

Aunque en el papel la renuncia de Federico Sada González a la dirección general del Grupo Vitro apuntó a una simple decisión personal, lo cierto es que la sacudida fue general.

Nombrado al relevo Hugo Lara, los cambios en el alto mando llegaron en cascada. Así, se nombró a Roberto Rubio como director general de Vidrio Plano, el puesto que tenía Lara, desapareciendo a su vez la unidad de empresas diversas y tecnología central que encabezaba el promovido.

Más allá, renunció el director general de Finanzas, Enrique Osorio, aparentemente para adelantar su jubilación.

El área se fusionó con la de administración, encargándose de ambas Claudia Del Valle.