noviembre 21, 2008

El ejemplo de Onésimo

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

En el arranque de 2006, durante una entrevista con Joaquín López-Dóriga, el entonces dirigente nacional del PRD, Leonel Cota, afirmó que el obispo de Ecatepec era un “mercader de la religión y la política”.

La declaración fue motivada porque Onésimo Cepeda, a finales de 2005, calificó de “estupidez” una de las descalificaciones al IFE de Andrés Manuel López Obrador, a quien envió este mensaje: “La estás regando; no la riegues, porque te vas a quemar”.

De pocas pulgas y mecha corta, Cepeda levantó contra Cota una demanda por 750 millones de pesos que, a la vuelta de casi tres años de litigio civil, terminó ganando, pero desinflada: ya no Leonel, sino el PRD, tendrá que indemnizar al ministro con 100 mil pesos como “reparación del daño moral”.

Sin embargo, y pese a que el inapelable fallo del Tribunal obliga al obispo a cubrir los gastos judiciales que generó la defensa de Cota, el desenlace de este pleito alentará denuncias contra probables calumniadores que, por cierto, abundan en el gremio periodístico…

El sueño americano o los americanos dormidos

Francisco Martín Moreno
fmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

No, obviamente no me referiré en estas líneas al origen del término según James Truslow Adams, “La épica de América” de 1931, ni analizaré si el concepto “sueño americano” se retrotrae o no al siglo XVI cuando los colonos irlandeses e ingleses, europeos en general, intentaron invitar a los suyos a poblar las nuevas y promisorias colonias americanas dominadas por los británicos, tierras de abundancia, tierras de oportunidades, tierras del destino… No, tampoco es mi interés, al menos en estas breves líneas, concluir si Estados Unidos ha sido o no el país de la oportunidad en donde se pueden conquistar, como en ningún otro, el éxito cualitativo o cuantitativo, o si dicho “sueño americano” no pasa de ser precisamente un espejismo, un concepto erróneo cuando no hipócrita o cínico en una nación en donde las posibilidades de crecimiento y de prosperidad personal no son reales. No se debe ignorar la cara oscura del sueño americano que implica una desbridada ambición por el dinero dentro de complejos conceptos morales laxos consignados cínicamente en sus billetes al tenor del In God we Trust…

Existen lienzos, óleos, novelas, películas, poemas y canciones que expresan el desengaño, otro ángulo del sentir popular, el del ocaso del sueño americano, el de la pesadilla de la vida real en la primera potencia del mundo, en la que se encuentran decenas de millones de personas con una esperanza de vida inferior a los 60 años, además de otras tantas que subsisten penosamente por abajo del nivel de la pobreza para ya ni hablar de los millones de analfabetos, funcionales o no, ni del indiscutible primer lugar planetario que ocupa en materia de distribución y consumo de narcóticos…

En realidad quiero aventurar la hipótesis relativa a que en lugar de sueño americano, la inmensa mayoría de los estadunidenses se durmieron en diferentes órdenes de su vida nacional. ¿La industria acerera? No ha sido capitalizada ni modernizada de acuerdo con los estándares actuales de la industria. ¿La industria automotriz? Ha sido sobradamente rebasada por los japoneses y los alemanes que se han apropiado del comercio de vehículos en Estados Unidos. ¿Las líneas aéreas? La mayoría se encuentran a 15 minutos escasos del famoso chapter 11. Es obvio que el Congreso estadunidense estudia detenidamente la posibilidad de conceder una ayuda de 25 mil millones de dólares a los fabricantes de automóviles, ya que resulta evidente que la tendencia de los consumidores no favorece a los tres grandes fabricantes y, por ende, el plan de rescate se vería amenazado desde un principio porque los recursos se precipitarían en un fondo perdido. Detroit también se durmió y el sueño americano se convirtió en pesadilla… Tres millones de trabajadores de dicha industria podrían perder sus empleos el año entrante, lo anterior sin contar el desplome en materia de recaudación tributaria que resentiría el fisco yanqui ni, por supuesto, el efecto en cadena en el sistema financiero que significaría la escandalosa quiebra de las gigantescas armadoras… ¿Cuántos serían arrastrados a la quiebra?

Las autoridades financieras de Estados Unidos también se durmieron mientras que a través de enormes ventiladores instalados en América del Norte se distribuía todo género de excrecencias en el propio país y en el mundo entero. ¿Dónde estaba la Secretaría del Tesoro que no advirtió la insolvencia progresiva de los bancos estadunidenses? ¿Dormida? ¿Dónde estaban las calificadoras que no dieron las voces de alarma cuando la quiebra se avecinaba? ¿Dormidas? ¿Dónde estaban los despachos encargados de auditar la contabilidad de las grandes y las pequeñas corporaciones financieras para adelantarse en sus reportes y anunciar oportunamente la debacle?

¿Y la administración de Bush o mejor dicho el consejo militar que presidió para robarse el petróleo iraquí sólo despertaba para bombardear países y ciudades indefensas? ¿Por qué en lugar de armar un bloque comercial americano, una nueva Alianza para el Progreso, oponible a la Unión Europea y al mercado asiático, ya que integramos economías complementarias, se dedicó ese vaquero dipsómano y torpe a tirar bombas en el mundo? Bush, Cheney y Rumsfeld, además del resto de esa cáfila de bandidos, sólo estuvieron despiertos para matar y robar y no para integrar todo un consorcio americano que ayudara a elevar el nivel de vida sobre todo al sur del río Bravo y hasta el Estrecho de Magallanes.

El mundo ha pagado muy caro el sueño americano desde aquellos años en que los marines yanquis derrocaban presidentes que dictaban disposiciones adversas a sus intereses económicos. Hoy, que el dicho sueño se ha convertido en pesadilla, el mundo entero debe volver a pagar un alto precio por la incapacidad, la indolencia, la corrupción y la desbordada ambición de los yuppies neoyorquinos, entre otros tragadólares más.

Cuando John Fuster Dulles decía que Estados Unidos tenía intereses pero no amigos, le asistía toda la razón… Hoy más que nunca… ¿Cuándo despertarán y a qué costo..?

La izquierda dividida en Europa; ejemplos

Juan María Alponte
México y el mundo
El Universal

El Congreso del Partido Socialista francés —derrotado en las últimas elecciones presidenciales— ha terminado como se inició: en la división. El porcentaje mayor de los votos de los militantes lo ha obtenido Segolene Royal que fuera, como se sabe, candidata frente al líder del centro-derecha, Nicolas Sarkozy.
En el curso de las últimas elecciones presidenciales la mayor parte de los “barones” del partido estuvieron contra ella —era mujer— en la campaña electoral, pese a que la base de los militantes había optado por ella. Hija de un coronel del ejército francés, educada bajo la disciplina autoritaria de un viejo militar, Segolene Royal recibió una notable puntuación universitaria y, con ella, asumió la independencia familiar. Durante años mantuvo una relación específica con el dirigente del partido con el que tuvo cuatro hijos. No se casaron nunca y se separaron recientemente.

En las últimas elecciones presidenciales obtuvo una votación muy superior a la que tuviera el líder socialista, Lionel Jospin, en la elección presidencial anterior. No sólo eso, sino que Jospin ni siquiera consiguió llegar a la “segunda vuelta”, lo que sí logró, pese a la reacción fálica de algunos de sus eminentes colegas, Segolene Royal.

Lo cierto es que, pese a contar con el número de votos mayor, el Congreso socialista francés se ha dividido en banderías —otra mujer opta también por la secretaría del partido y dos o tres “barones” más— con lo cual, al no conseguirse la mayoría adecuada, el partido, ese gran partido histórico, ha quedado más escindido que antes. Ello ha ocurrido en el cuadro de la elección de Obama y de la crisis económica y financiera mundial. Ese grave momento histórico no ha influido, para nada, en los comportamientos de la clase dirigente del partido, que no ha generado una sola y lúcida alternativa a la crisis mundial y se ha quedado en simples banderías personales. Se trata, pues, de un doble fracaso. El segundo, la falta de proposiciones ante la crisis mundial, resulta escandaloso.

En España, Izquierda Unida (Partido Comunista y Socialistas de Izquierda que no se han integrado en el PSOE de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, por citar dos de sus líderes actuales más eminentes), que obtuvo dos diputados en las últimas elecciones generales se encontró, después de los comicios, ante un hecho real: la baja creciente de votantes aunque, es cierto, la ley electoral española favorece a los partidos numerosos. Al margen, pues, de esa realidad no cabe eludir la verdad: que su coordinador debió renunciar al cargo dejando, para el Congreso de Izquierda Unida, la elección del nuevo coordinador. El Congreso, como el del Partido Socialista francés, ha coincidido con la crisis económica mundial que es, además, muy grave en España.

Pese a esa ocasión extraordinaria de asumir el tiempo histórico y proponer alternativas racionales a la gran crisis sistemática, el Congreso, después de múltiples votaciones, ha sido incapaz de nombrar, de un lado, un coordinador y, del otro, pareció al margen de los grandes acontecimientos del derrumbe de Wall Street y del sistema bancario mundial y, por tanto, sin variables para la vieja estructura financiera. Inmunes a esa gran ocasión conceptual han mantenido sus guerras intestinas sin asumir sus responsabilidades. Más grave aún: fue Sarkozy quien propuso a Dominique Strauss-Khan, uno de los “barones” del Partido Socialista, para que fuese el director del Fondo Monetario y, al ex ministro socialista, le encontró la crisis mundial con un lío de faldas que generó un escándalo en el Fondo que no es, que yo sepa, de monjas clarisas. La verdad es que, hombre de talento, tampoco previó ni asumió un papel clarividente, ex ante de la catástrofe. Ni el Fondo ni el Banco Mundial denunciaron lo que venía. Fueron, todos ellos, excelentes discípulos de Greenspan: sordos y ciegos.

Son los mismos

Oscar Mario Beteta
dikon2001@yahoo.com.mx
En Petit Comité
Milenio

La institución que Alejandro Encinas le reprocha no ser al TEPJF es inconcebible en cualquier régimen democrático. Si cree que éste fue creado para resolver los pleitos de pandillas que caracterizan a su partido, que él ubica en la esfera de la política, nada tiene qué hacer en ella.

El ex jefe de Gobierno del DF reconoce que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación pudo dirimir legalmente el conflicto que se produjo entre él y Jesús Ortega, pero lamenta que con eso no resuelva el problema político de fondo.

Las funciones y decisiones que tiene ese órgano en su relación con los actores políticos, especialmente los partidos, son como las matemáticas: frías e insensibles; duras e inapelables, pues sólo de esa manera pueden ser imparciales, objetivas y justas. Desde esa posición, asumió el polémico resultado de los comicios federales de 2006, sancionó a los partidos que cometieron faltas y decidió quién ganó las elecciones para líder del PRD.

Lo que buscan un juez, un magistrado, un ministro, encargados de hacer valer el derecho para que la sociedad no se resquebraje, es que prevalezcan la legalidad, la concordia y la paz. El lema al que ajustan sus actos no puede ser más realista: lex is lex (la ley es dura, pero es la ley).

Si el TEPJF actuara con preferencias, hiciera distinciones o se moviera por intereses propios de grupo, su misión de establecer la realidad jurídica última sobre los asuntos de su competencia sería un total fracaso y su existencia una aberración.

En un litigio menor es común que la parte no beneficiada se diga despojada, atropellada o defraudada; ¿cuántas más no serán las imputaciones cuando, como en el que libran Ortega-Encinas, hay tantas cosas trascendentes en juego?

El que juega a la democracia debe ser consciente de que unas veces se gana y otras se pierde; admitir esto es la oportunidad de disfrutar aquello.

El arreglo “político” que Encinas busca del TEPJF nunca lo obtendrá. Quizá lo encuentre en nuevas reglas por establecer con sus oponentes, de los que habrá que ver hasta dónde lo dejan llegar... sobre todo después de rechazar lo que le tocaba en el PRD.

Sotto voce

Jesús Ortega logró finalmente lo que se proponía: nuevas alianzas con los que están hartos del mesianismo, radicalismo e imposición de AMLO. ¿Dónde cabrán Muñoz Ledo, (la salsa de todos los tacos); Dante Delgado, (el mercenario jarocho), y el sempiterno de la izquierda corrupta, Alberto Anaya?

La alianza y la docena trágica

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

Supongamos que el llamado que formuló en Puerto Vallarta la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, para una alianza entre su partido y el PRD, es así como lo planteó y no lleva otras intenciones más que ésa: la alianza.

A juzgar por las reacciones en el PRD, la suya fue una propuesta que cayó en el vacío.

Los dirigentes perredistas le dieron una salida comedida a lo que interpretaron como un guiño no pedido de la líder priista.

“Agradecemos a Beatriz Paredes sus palabras, pero no está a discusión una alianza con el PRI”, dijo, palabras más o palabras menos, Guadalupe Acosta Naranjo, en calidad de presidente interino del PRD.

El vacío es peor que el rechazo.

Para un partido con la presencia nacional, fuerza legislativa y territorial como es el PRI, no es buena noticia que la presidenta del CEN haga una propuesta de tan elevado calibre y reciba como respuesta el silencio, o unas palmaditas de cortesía.

Bueno, pero hablemos en serio de esa alianza “para cambiar a México”.

El PRI y el PRD ya fueron un solo partido.

Ese partido se quebró en el sexenio de Miguel de la Madrid por distintas razones.

Unos se fueron del PRI porque ahí ya no se cumplían sus expectativas personales, en términos de candidaturas, puestos públicos y partidistas.

Otros se fueron del PRI porque en verdad creyeron en el proyecto de Cuauhtémoc Cárdenas.

El argumento que unió a unos y otros fue que con De la Madrid el gobierno se había apartado de lo que ellos interpretan como la vía revolucionaria y progresista.

Tampoco les gustó el candidato que De la Madrid eligió para sucederlo. Era, en su opinión, continuar con el abandono de la Revolución.

Esa alianza a la que se refiere Beatriz Paredes es una reconciliación con el priismo que abandonó ese partido dizque desencantado por el rumbo de México a partir de 1982.

Así lo han dicho y le han puesto como punto de quiebre ideológico ese año emblemático: 1982.

Pregunta: ¿cuál va a ser la argamasa ideológica que los reúna, si es que se da esa alianza que propone Beatriz Paredes?

¿La del PRI reformador que tomó el gobierno a fines de 1982?

¿O la del PRI echeveriista y lopezportillista que gobernó hasta diciembre de 1982?

Fue en esa época, también conocida como la “docena trágica”, cuando el PRI estuvo completo, con todos sus dinosaurios y jóvenes valores, bajo un mismo techo.

Ahí estaban juntos quienes han sido las figuras centrales del PRD, sus fundadores, y quien dirige al PRI en la actualidad: Beatriz Paredes.

En esa época a la oposición se le combatía con la represión abierta, la tortura, las desapariciones y la cárcel.

José López Portillo (quien tuvo la virtud histórica de iniciar la reforma política al inicio de su gobierno, y luego se frenó) fue candidato único a la Presidencia.

Ahí estaba, de presidente del PRI, Porfirio Muñoz Ledo, por decisión de Luis Echeverría.

En fin, esa alianza no tiene los mejores antecedentes ni en lo político ni en lo económico.

Cuando Luis Echeverría llegó al gobierno, la deuda externa de México apenas si rebasaba los cuatro mil millones de dólares.

Al concluir la docena trágica, en 1982, esa deuda era de 91 mil millones de dólares.

Ese año que tanto añoran los perredistas que provienen del PRI, la inflación fue de 99 por ciento, contra cinco por ciento de ahora.

En 1982 el crecimiento fue de menos 0.3 por ciento del PIB, y no había crisis internacional y nadábamos en petróleo.

Ese año el déficit del sector público fue de 17 por ciento del PIB.

En 1982 las exportaciones de manufacturas representaban sólo 14 por ciento del total de las exportaciones del país; el resto era petróleo. Hoy es al revés.

Las exportaciones en 1982 fueron de 21 mil millones de dólares. Hoy, con el Tratado de Libre Comercio, las exportaciones anuales son de 170 mil millones de dólares.

¿Esa es la alianza que va a cambiar a México?

Desde luego que no. No para bien, por lo menos.

Horas de vuelo

Ana María Salazar
salazaropina@aol.com
Analista política
El Universal

En la última semana se empezó a filtrar a los medios cuáles serían algunos de los nombramientos en el gabinete de Barack Obama.

Entre los nuevos secretarios podría encontrarse a la ex primera dama, ex candidata a la Presidencia y senadora por Nueva York, Hillary Clinton, en el cargo de secretaria de Estado, y a Erick Holder, ex subprocurador general de Estados Unidos, juez superior y procurador general del Distrito de Washington. Además, se acaba de anunciar que la nueva secretaria de Homeland Security (Seguridad Interna) será la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano.

Estos nombramientos habría de seguirlos con especial atención, ya que estos secretarios seguramente tendrán a México entre sus prioridades por los temas que predominarán en la relación bilateral.

Es especialmente importante señalar el nombramiento de la gobernadora Napolitano, que conoce bien la problemática mexicana por ser una gobernadora fronteriza y quien ha mantenido una espléndida relación con su homólogo mexicano, el gobernador sonorense Eduardo Bours.

Pero también hay que señalar que fue la primera gobernadora estatal en EU que pidió la intervención de la Guardia Nacional para proteger la frontera entre México y Estados Unidos. La gobernadora conoce bien a México, con todas sus bondades y sus peligros.

El futuro procurador Holder también conoce a México y las dificultades en la relación bilateral, ya que como subprocurador general fue uno de los temas que abordó como alto funcionario en la impartición de justicia en la administración del presidente William Clinton.

Pero más allá de la familiaridad que tengan estos futuros secretarios sobre México, claramente son personas que tienen mucha experiencia y peso político. Son profesionales con muchas “horas de vuelo”. Qué irónico. Uno de los aspectos que más buscaron criticar los republicanos ante la candidatura de Barack Obama fue su falta de experiencia.

Ahora, como presidente electo ha buscado no sólo rodearse de asesores con mucha experiencia gubernamental, sino que también se vislumbra que el gabinete de Obama va a ser un gabinete de pesos completos, políticamente hablando, gente probada en “el difícil arte de gobernar”, nada de novatos inexpertos que no sepan dónde están los controles, “con pocas horas de vuelo”, que no sepan cómo reaccionar ante las turbulencias que seguramente enfrentarán.

En México, ¿cómo ha sido el nombramiento de algunos secretarios de Estado, o sea, los pilotos que tienen la responsabilidad de implementar proyectos y políticas públicas que reflejen las propuestas del Presidente? Muchos dirían que de varios de los nombrados su principal atributo sería su cercanía con el Presidente, lo que obliga a que usen su puesto para crecer y adquirir una experiencia que no tienen. Cuando debería ser totalmente lo contrario.

¿No creen ustedes, estimados lectores, que en México deberíamos dejar de improvisar y no sólo buscar gente buena o confiable, sino también gente capaz y probada?

Hemos de reconocer que en este país tenemos motivos para desconfiar de los funcionarios con experiencia, porque los relacionamos con las marrullerías del pasado, pero debemos buscar tener a la persona indicada en el puesto indicado, debemos acostumbrarnos a profesionalizar nuestras actividades para evitar tener gente con falta de “horas de vuelo” o funcionarios que no cuentan con las credenciales o capacidades probadas necesarias para responder a los retos que tenemos como país.

Hitler plus

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

A propósito de informes contemporáneos sobre los últimos días de Hitler, me escribe un amigo historiador:

“En Oxford tuve como profesor a Hugh Trevor-Roper, quien durante la guerra trabajó para los servicios de inteligencia británicos. Trevor Roper recibió la encomienda de indagar, en un lapso breve y con las limitaciones que imponía la poca colaboración del Ejército Rojo, qué había ocurrido con Hitler.

“La estúpida decisión de Eisenhower de relegar el asedio a Berlín al objetivo de bombardear la zona industrial del Ruhr permitió a los rusos entrar primero en la capital del Reich y ocupar la zona donde se había levantado el emporio de Hitler.

“La tarea de Trevor Roper se tornó más apremiante pues en el verano de 1945 se esparcieron rumores de que Hitler había sido visto en Noruega, en España, en América del Sur… siempre en Occidente. Con insidiosa satisfacción, Stalin insinuaba que ello comprobaba la complicidad entre Occidente y Hitler. Sólo años después se sabría en Occidente que Stalin conoció siempre de la muerte de Hitler y que se había llevado a la URSS parte de sus restos, archivos y hasta el guardarropa.

“Trevor Roper cumplió su misión con un reporte luminoso por su rigor e inteligencia, que se dio a conocer el 1 de Noviembre de 45, relatando con exactitud las últimas semanas y el destino del círculo más cercano al Fuehrer (incluyendo a los desgraciados ayudas, Günsche y Linge, que cayeron en manos de los rusos).

“Las conclusiones sobre la suerte de Hitler, Eva Braun y los altos mandos que habitaban o frecuentaban el Bunker, serían corroboradas, una a una, en los siguientes 25 años por testimonios, pruebas, memorias, así como por nuevas investigaciones, desde Joachim Fest hasta las recientes memorias de Traudl Junge, la secretaria de Hitler, que dio pauta a la excelente película La caída de Berlin.

“En 1947, Trevor Roper recibió autorización para publicar su reporte en forma de libro, The last days of Hitler. Es un ejemplo excepcional de “historia contemporánea” y pronto se volvió un best-seller. Por cierto, Trevor-Roper nunca dio clases sobre la Guerra Mundial o Alemania. Yo tuve la fortuna de asistir a un curso que impartió sobre Milton y la revolución inglesa del siglo XVII y daba una materia regular sobre el Renacimiento (¡)”.

***

Coda: Los villanos de la historia de México no lo son tanto. Ni sus héroes triunfadores. Ni los derrotados.

¿Es la deflación una mala noticia?

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

El miércoles, se anunció que el índice de precios al consumidor en Estados Unidos retrocedió uno por ciento durante octubre. En agosto, los precios habían caído 0.4% y en septiembre 0.1 por ciento. Son tres los meses consecutivos en que los precios han disminuido en EU. Esto, en principio, podría interpretarse como una buena noticia para los consumidores. Ahora pueden comprar productos más baratos. Sin embargo, la noticia hizo que los mercados accionarios volvieran a desplomarse. El Dow Jones cerró por debajo de los ocho mil puntos por primera vez desde 2003. ¿Por qué los mercados reaccionaron tan mal?

Porque el fantasma de la deflación ya se hizo presente y esto no le gusta nada a los mercados y a la mayoría de los economistas. La deflación se refiere a una “tendencia persistente de declive de precios e ingresos en un periodo prolongado de tiempo”. Los dos periodos paradigmáticos de deflación fueron, en primer lugar, la Gran Depresión de los años treinta donde los precios cayeron entre 20 y 30 por ciento en varios países y, en segundo, la década de los noventa en Japón cuando los precios bajaron continuamente varios años. ¿Por qué se considera perniciosa una caída persistente de los precios?

Cuando los precios caen y caen, la gente, en lugar de comprar más bienes y servicios, se espera porque sabe que en el futuro podrán comprar más barato. De esta forma, la demanda de productos se derrumba y las empresas, presionadas por sacar sus inventarios, cortan más los precios y reducen la producción. El efecto es terrible: el desempleo se incrementa y los salarios bajan. Comienza, así, un ciclo de pesimismo que lo único que retroalimenta es un mayor declive económico.

Además, como bien explica James C. Cooper, la deflación “es especialmente onerosa para los acreedores. Como los precios están cayendo, la gente que debe dinero tiene que pagar sus préstamos con dólares que les comprarían más bienes que los dólares que cuando pidieron prestado”. El columnista de Business Week ilustra cómo la deflación incrementa el costo real del crédito. Con el dinero que hoy recibo de un nuevo préstamo puedo comprar muchos más bienes, pero en el futuro. Mejor, entonces, no gasto lo que me prestaron o simplemente no pido préstamos. De esta forma, la política monetaria deja de funcionar para estimular la economía. La gente, aun con tasas de interés bajísimas, no pide prestado y, por tanto, no hay manera de provocar un crecimiento del gasto y la demanda. Con la deflación, la política monetaria pierde su efectividad.

En un ensayo académico, Michael D. Bordo, John S. Landon-Lane y Angela Redish argumentan que no todas las deflaciones han sido malas en la historia. Los economistas estudiaron lo ocurrido en Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania en las últimas tres décadas del siglo XIX cuando hubo deflación acompañada de un rápido incremento de la productividad y crecimiento económico. En aquel periodo, aunque la deflación tuvo un efecto monetario negativo, también generó un efecto mayor y positivo en la oferta de productos. Mas una diferencia nos separa de aquel mundo decimonónico: las tres economías en cuestión tenían monedas ancladas al oro.

El escenario económico ha cambiado radicalmente en tan sólo unos meses. En el verano, todo indicaba que EU se estaba acercando a una estanflación: bajo crecimiento económico con inflación. Entrando el invierno, estamos hablando de una recesión con deflación. Como todo fenómeno económico, la deflación genera debates académicos. Sin embargo, el consenso de los expertos es que se trata de un fenómeno negativo de raíces fundamentalmente sicológicas: la gente deja de comprar porque siente que hoy las cosas están muy caras ya que mañana estarán más baratas. Y este fantasma de la deflación en EU ya se hizo presente, lo cual es una mala noticia más para el “catarrito” económico que estamos enfrentando en México.

Detiene SIEDO a ex zar antidrogas

Ma. de la Luz González
El Universal

Hace tres meses Noé Ramírez Mandujano era cabeza del órgano antimafia del país, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), pero ayer estaba detenido en ese mismo edificio, investigado por su probable participación en una red de corrupción oficial

luz.gonzalez@eluniversal.com.mx
Hace tres meses Noé Ramírez Mandujano era cabeza del órgano antimafia del país, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), pero ayer estaba detenido en ese mismo edificio investigado por su probable participación en una red de corrupción oficial de alto nivel que dio información sobre operaciones federales al cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

Encargado de la lucha antidrogas hasta agosto, Ramírez Mandujano acudió el miércoles a declarar como parte de la indagación que la PGR realiza dentro de la Operación Limpieza, y después de rendir su testimonio el Ministerio Público consideró que había elementos para detenerlo. En las próximas horas pedirán su arraigo.