noviembre 27, 2008

'No hay plazo...' por Paco Calderón

¿Portación de genes?

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Más allá del explicable diagnóstico de orfandad (por eventual negligencia, incapacidad y corrupción) que el profesor Nelson Vargas hizo ayer sobre el personal de la PFP y la PGR al que proporcionó indicios acerca de los probables plagiarios de su hija Silvia, sobresalta saber que el procurador del DF, Miguel Ángel Mancera, desconozca si existe la banda de Los Rojos.

El dato escandaliza, pero no por la ignorancia de Mancera sobre uno entre centenares de grupos criminales, sino porque a los federales que Vargas desmadró ni siquiera se les ocurrió intentar averiguar si alguien, en alguna otra instancia policiaca del país (en este caso de la capital), sabía algo sobre la pandilla colorada.

¿Por qué a Mancera no se le solicitó informar si su Procuraduría tenía conocimiento de Los Rojos y, en caso negativo, el apoyo necesario para confirmar o negar la existencia de esa real o imaginaria banda?

Con y pese a todo, el profesor Vargas debe saber que el vínculo genético entre su ex chofer y un secuestrador no basta para demostrar su hipótesis de la conexión delictiva.

La forma es fondo

Francisco Garfias
Arsenal
Excélsior

César Nava, el penúltimo de los barones del llamado “grupo compacto” —el ostión, según algunos panistas—, dejó ayer la residencia oficial de Los Pinos para buscar una diputación federal. La Sub 17 quedó así desmantelada. De aquel grupo de jóvenes que acompañaron a Felipe desde antes de su elección como Presidente de la República, ya sólo quedan a su lado Max Cortázar, vocero, y Alejandra de la Sota, coordinadora de Estrategia y Mensaje Gubernamental.

Nava deja la Secretaría Particular de la Presidencia cuando aún faltan meses para la definición de las candidaturas. ¿Por qué? Los que saben dicen que el ahora ex secretario particular andaba de mal portado y descuidó las formas. Olvidó aquella sabia frase de don Jesús Reyes Heroles: en política, la forma es fondo. El joven panista está vinculado, por sus antiguos afectos, con el ala más conservadora del PAN.

Fuentes panistas lo mencionan como el prospecto más sólido para coordinar la bancada del blanquiazul en la Cámara de Diputados, a partir de septiembre de 2009. Falta ver qué dice Francisco Ramírez Acuña, ex secretario de Gobernación. El otrora mandatario de Jalisco ha comentado en corto que tiene la promesa de Felipe de hacerlo jefe de la bancada. ¿Será?

La llegada de Luis Felipe Bravo Mena a la Secretaría Particular ha puesto a temblar a subsecretarios y oficiales mayores. La mayoría de los que ocupan actualmente esos cargos fueron colocados por Juan Camilo Mouriño. El doctrinario ex embajador en El Vaticano llega con una instrucción: revisar perfiles y colocar a funcionarios afines a Acción Nacional.

A César se le daba como seguro sucesor de José Luis Santiago Vasconcelos en la Secretaría Técnica para la Implementación de las Reformas en Materia de Seguridad y Justicia Penal. El decreto por el cual se creó el cargo, apenas en agosto pasado, se modificó para bajar la edad requerida.

Una fuente de alto nivel aseguró que el cambio en el decreto era con el fin de que llegara Nava, quien aún no tiene 35 años. ¿Qué pasó? ¿No quiso? La posición no era envidiable. El fallecido ex fiscal antidrogas ni presupuesto tenía. Despachaba en los cafés, a falta de oficinas adecuadas, según Manlio Fabio Beltrones.

¿Desaparecerán el fantasioso cargo? Es pregunta.

* * *

El correo electrónico llegó a las 18:36 PM. Lo firmaba Gerardo Fernández Noroña: “Mañana, a las 12, haré un anuncio importante”, decía el mensaje del todavía secretario de Comunicación del CEN del PRD.

Lo buscamos en su celular para preguntarle si renunciaba al partido. No respondió la llamada. Insistimos con un mensaje. Contestó en forma irónica: “Le voy a pedir perdón a Jesús Ortega, ji, ji, ji…” Tres minutos después sonó el celular del reportero. Era él. “Me voy de año sabático, como en las Universidades”, adelantó.

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“¿Eso es no tener nada? ¡Eso es no tener madre..!”, tronó NelsonVargas, un padre indignado por la ineficacia de la policía. Hace un año, dos meses, 16 días fue secuestrada su hija Silvia, ahora de 20 años, y las autoridades le dicen que no tienen nada. Su impotencia, su enfado, su grito de dolor, fue compartido ayer por muchos mexicanos.

Él solito pudo obtener más información sobre los presuntos autores del secuestro que la PGR y la SSP juntas. Nelson dio pistas: un ex chofer que durante dos años trabajó para su familia, Óscar Ortiz González, pertenece a la organización delictiva denominada Los Rojos. Es hermano de Raúl Ortiz González, alias El Flaco o El Azul, quien, como es del conocimiento público, se fugó del hospital de Xoco, el pasado 28 de septiembre, a pesar de que era custodiado por elementos de la AFI. Óscar Ortiz González fue arraigado por la SIEDO sólo después de que Vargas proporcionara la información. No se entiende tanta ineficiencia, ¿o complicidad?, de la policía. Cuesta trabajo creer que no haya establecido el vínculo del ex chofer con sus bandoleros hermanos.

Pobre México, tan lejos de la justicia y tan cerca de la impunidad.

* * *

Una buena. El periodo de sesiones de la Cámara de Senadores no será clausurado el 11 de diciembre, como se tenía planeado. Se va a prolongar el tiempo que sea necesario para aprobar la Miscelánea Penal, la Ley contra el Narcomenudeo y la Ley de Extinción de Dominio.

Efectos del exterior

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Ya tenemos algunos datos de cómo está pegando la crisis internacional en nuestra economía. No me refiero al asunto financiero, que desde hace rato vemos en el comportamiento de la bolsa y del tipo de cambio

Me refiero a la economía que suele llamarse “real”, tal vez en contraposición a la parte monetaria, que muchos imaginan virtual, o algo parecido.

En primer lugar, la información de las remesas, hasta septiembre, ya no es tan mala como se veía en agosto. En aquel mes, la tasa anual de crecimiento arrojó un dato de -12%, que parecía preludio de una catástrofe, y que sirvió para que muchos de quienes siempre están esperando la tragedia la anunciaran. Incluso hubo quien habló del regreso de 3 millones de migrantes a México, en un acceso de locura, me imagino.

En septiembre, las remesas incluso crecen, comparando con el mismo mes de 2007. Prácticamente nada, pero crecen (0.2%), a diferencia de lo que había pasado desde mayo. En la suma, de enero a septiembre, la caída se mantiene, pero es un poco menor, obviamente. Los ingresos totales en el país suman 17 mil 500 millones de dólares en esos nueve meses, frente a 18 mil 200 en el año pasado. De mantenerse este ritmo, en lugar de recibir prácticamente 24 mil millones de dólares por este concepto, el país recibirá 23 mil millones. Sí es menos, pero no hay catástrofe.

Ahora bien, no sabemos si así va a ser, y hay que esperar a los datos de octubre para tener una mejor perspectiva. Puede haber ocurrido que en septiembre, frente al derrumbe financiero que inició a mediados de mes, los compatriotas no hayan modificado su comportamiento, puesto que pocos entre ellos deben tener dinero en los mercados financieros. Para octubre, eso podría cambiar, porque ya muchos habrían tomado conciencia del problema. Otra posibilidad es que sí se hubiesen dado cuenta, pero que eso los hubiera llevado a enviar el dinero de una vez, antes de que se les redujeran los ingresos. Así, hay al menos dos hipótesis que irían en la línea de una mayor caída en las remesas para los próximos meses y que no serían incompatibles con el pequeño crecimiento de septiembre. Así que nada de descalificar esas hipótesis aún. Lo que sí es descartable es la catástrofe, que no se ve todavía por ningún lado. Ojalá que nunca se vea.

El otro dato que nos ayuda a comprender los efectos que tendrá la crisis es el comercio exterior. De esto sí tenemos datos de octubre, y es en ese mes donde ya se percibe un efecto. En septiembre, las exportaciones no petroleras seguían creciendo a buen ritmo, poco más de 12% anual. Pero para octubre ya no hay crecimiento, sino contracción, -3%. Las importaciones reducen su crecimiento (las totales, porque las no petroleras aún no las podemos calcular). En septiembre crecían 18% y en octubre ya sólo 1%. Y recuerde usted que las importaciones son resultado de nuestra dinámica interna. La mayor parte de ellas, sin embargo, tiene como destino la producción de otros bienes, muchos de ellos que se exportan, de forma que lo que estos datos nos indican es que en octubre hay una menor actividad económica en México, especialmente en las manufacturas.

Finalmente, hay que mencionar el petróleo. Aunque la caída en el precio ha seguido un camino parecido al de las bolsas de valores, y por lo mismo lleva ya dos meses y medio de ocurrir, el impacto se percibe en realidad en octubre. De hecho, pasamos del mes de más ingresos por exportación de crudo, en julio pasado, a un nivel bastante menor en octubre. La razón es el precio, porque la cantidad exportada se mantiene más o menos igual (baja, no lo olvide). En julio vendimos la mezcla mexicana en 120 dólares el barril, que bajó a 106 para agosto, 92 para septiembre y 63 para octubre. En noviembre, el promedio no llega a los 50 dólares.

La caída en la exportación de petróleo crudo, suma de la menor producción y el bajo precio, sumado a la dinámica del resto del comercio, nos dio como resultado un déficit de 2 mil 700 millones de dólares, el mayor de toda la historia nacional en términos absolutos. En la suma, llevamos ya 11 mil 700 millones de dólares de déficit en los primeros 10 meses del año, que muy probablemente termine en cosa de 15 mil millones. Sólo en 1992 y 1994 tuvimos un déficit de ese tamaño, aunque con una economía bastante menor en tamaño.

En suma, aunque no hay todavía problemas mayores, las señales de que la economía se contrae y las cuentas externas se complican se van acumulando. La contracción no fue originada por nosotros, y habrá que esperar a que todo el mundo vaya recuperándose para que nosotros también lo hagamos. Pero en las cuentas externas, las cosas serán más complicadas, porque el gran colchón que nos dio el petróleo desde hace 30 años, ya se ha terminado.

Ya lo comentamos antes, y lo reiteramos: se acabó el milagro que nos permitió vivir sin trabajar por 30 años. Y en unos pocos meses será totalmente claro. Vaya preparándose.

Bravo Mena y el avión

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Ajuste a Keynes: ya es a corto plazo cuando estamos todos muertos. Florestán

El sábado, a las 11:15 de la mañana, el Papa Benedicto XVI recibió al embajador Luis Felipe Bravo Mena en su biblioteca privada del palacio Pontificio en una audiencia de despedida, a la que acudió como dice el protocolo, acompañado de su esposa y Florentina, una de sus hijas. Enseguida se despidió del secretario de Estado, Tarcisio Bertone, como ya lo había hecho de las cabezas y funcionarios de las congregaciones. Resuelto el trámite, buscó un vuelo que lo trajera a México el miércoles para el anuncio y toma de posesión de la secretaría particular del Presidente de la República, previsto para ese día, ayer, en Los Pinos, a la una y media de la tarde.

Ya sólo encontró una conexión Roma-México vía Madrid en el vuelo 6401 de Iberia, que sale de Barajas a las 00:40 horas y llega aquí a las 05:55 del mismo día, siempre y cuando no se presente algún imprevisto que retrase la salida o la llegada, como sucede en ocasiones.

Y ayer fue una de esas ocasiones.

En ruta sobre el Golfo de México, el piloto de Iberia recibió la notificación del cierre del aeropuerto Benito Juárez por un banco de niebla y el vuelo fue desviado, como otros seis que llegaban a esa hora, al puerto de Acapulco a esperar que reiniciaran las operaciones en el Benito Juárez, lo que sucedió a las 08:50. Pero para esa hora se había vencido el tope sindical de horas de vuelo de la tripulación de Iberia y el Airbus A340 ya no pudo despegar.

Bravo Mena, que le urgía llegar, se comunicó a Los Pinos y le ofrecieron un avión para traerlo pero prefirió el comercial de Aeroméxico, por lo que la ceremonia presidencial se retrasó tres horas, a las cuatro y media de la tarde, lapso que sirvió para que César Nava desocupara la oficina del secretario particular del Presidente de la República, a la que había llegado el 1 de diciembre de 2006 y en la que desde ayer por la tarde despachaba ya Bravo Mena.

Retales

1. CUMPLE.- El domingo habrá desayuno en Palacio Nacional al cumplirse los dos primeros años de la Presidencia de Felipe Calderón, quien dará mensaje de revisión y relanzamiento de gestión. El lunes, Calderón iniciará el segundo tercio de su gobierno;

2. OCURRENCIAS.- Santiago Creel, que fue secretario de Gobernación con Vicente Fox durante cinco años y que se encargó de desmantelar esa Secretaría, ahora propone convertirla en lo que llama una supersecretaría. Gustavo Madero dice que esa es una propuesta particular, no de la bancada azul, y aquel responde que tiene el apoyo de los Verdes. ¡Caracho!; y

3. MOHICANO.- Gerardo Fernández Noroña, al que mi querido Ciro llama el último de los mohicanos, ha tomado la decisión de renunciar al PRD antes de que Jesús Ortega asuma su presidencia. El anuncio lo hará hoy al mediodía.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Bravo Mena: más de la generación de los 90

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Si la llegada de Fernando Gómez Mont a la Secretaría de Gobernación era una señal de que, entre otras cosas, el presidente Calderón estaba buscando reconstruir los acuerdos y alianzas internas que hicieron tan exitoso al panismo en la década de los 90, la incorporación al primer equipo de Los Pinos de Luis Felipe Bravo Mena lo confirma. El ex embajador de México en Roma tenía posición relevante en aquellos años, sobre todo por el peso de ser un influyente analista de los principales organismos empresariales que llevó a muchos hombres de empresa a involucrarse en la campaña de Manuel J. Clouthier, pero, sobre todo, cuando comenzó a transformar Naucalpan, el importante municipio metropolitano, en azul, luego de una muy dispareja campaña electoral en 1990.

Nueve años después de aquella campaña, Bravo Mena se convertía en el sucesor de Felipe Calderón en la presidencia nacional del PAN. Calderón no había querido buscar la reelección, en aquel momento relativamente distanciado de un Carlos Castillo Peraza que estaba muy desconcertado por el crecimiento del foxismo y su fracasada campaña para el DF en el 97, y la inminente llegada de Fox como candidato presidencial hacía que las posibilidades de Calderón como líder del partido se perdieran en el torbellino que arrastraba el foxismo. Prefirió dar un paso al costado, irse un tiempo al ITAM y a estudiar a Estados Unidos y eso le abrió el camino a Bravo Mena como presidente del PAN.

No eran, no son, lo mismo, Felipe Calderón que su medio tocayo Bravo Mena, como tampoco lo eran Calderón y Gómez Mont. Bravo Mena pertenece a una tendencia más conservadora en el panismo, quizá más cercana a la democracia cristiana y a la Iglesia, pero no es un representante de la derecha más conservadora que se ha nucleado en torno a Manuel Espino, quien fue el sucesor de Bravo Mena en el partido. Tan no lo era que, no obstante ser presidente del partido durante seis años, a pesar de presidir el partido que ganó la elección de 2000, Bravo Mena nunca fue tomado en cuenta por el foxismo para ocupar una posición en el gabinete. Cuando concluyó su responsabilidad, discreta (en los tiempos del foxismo los principales operadores políticos no pasaban por el partido y a Luis Felipe el presidente Fox le había colocado como secretario general a Manuel Espino que era quien controlaba el partido real), pidió y le fue otorgada la embajada de México en Roma, en donde cumplió un muy buen papel. Esa distancia le permitió alejarse de la lucha interna en el PAN por la candidatura y evitar hacer público su apoyo a Felipe Calderón, con el que había tenido, de mucho tiempo atrás, una sólida relación aunque no fueran del mismo grupo político interno.

Ahora llega a Los Pinos en una posición de alta responsabilidad que muy probablemente se ajusta más a la personalidad de Bravo Mena, un hombre sobre todo de trabajo de gabinete, que gusta de la operación en corto y silencioso. Y se vuelve a dar, como con Gómez Mont, el giro generacional y político en el equipo presidencial, se reconstruye otra vez el estilo de ese PAN de los 90, con los entonces jóvenes participantes que ahora son los sucesores de aquellos líderes, paradójicamente para enfrentar, por lo menos en el plano interno, y también en el externo, a buena parte de los mismos grupos con los de los que se distanciaron a principios de aquella década.

En esos años rompió con el panismo que encabezaba don Luis H. Álvarez, la derecha del PAN, y que terminó, en su gran mayoría, aliada a López Obrador: allí estaban Bernardo Bátiz, Pablo Emilio Madero, Jesús González Schmal, entre otros políticos destacados. Hoy en el PAN la oposición interna del grupo que proviene del foxismo y que representa públicamente Manuel Espino, aunque tenga varios rostros y aliados, es evidente. Se trata de un enfrentamiento que trasciende lo doctrinario y está en el corazón de muchos de los principales conflictos que vive el país y se agudiza en un momento en el que se acercan las elecciones de 2009. En los hechos, esos grupos, como ocurrió, en otra dimensión, a principios de los 90, lo que buscan es desplazar al círculo más cercano de colaboradores del Presidente. En aquella época el ataque no era contra don Luis, sino contra Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza a los que querían desplazar. Ahora no está centrado en el presidente Calderón, pero lo estuvo contra Juan Camilo Mouriño y Genaro García Luna, así como contra el llamado grupo compacto de la Presidencia, que ya no es tal. Lo notable en todo esto es que no se lo perciba públicamente cuando el presidente Calderón se ha referido al tema en forma enfática dos veces: en la ceremonia de cuerpo presente de las víctimas del accidente del 4 de noviembre, en el Campo Marte, cuando defendió a Mouriño, y este fin de semana en Lima, cuando hizo una defensa abierta de la honestidad de García Luna. Esa defensa no le hubiera garantizado a Juan Camilo seguir en Gobernación si las cosas se hubieran dado de otro modo. Tampoco le puede garantizar a Genaro su permanencia en la SPP, pero lo que deja claro el mensaje presidencial es que, si alguno de sus colaboradores de mayor confianza se va o no del gabinete será por una decisión suya, no debido a la presión de un grupo heterogéneo de poder que extraña los espacios del sexenio pasado.

¿Por qué sale César Nava de la Secretaría Particular? Porque el grupo compacto ya no existe como tal y él mismo tuvo allí diferencias. También porque César Nava tiene aspiraciones políticas que muy probablemente lo llevarán más temprano que tarde a buscar, con éxito, una posición legislativa. Y porque en esa lógica se ha querido colocar como un hombre que pueda ser enlace entre las corrientes hoy enfrentadas. Y eso no se puede hacer desde la antesala de Los Pinos.

Este mundo no me gusta nada: Quino

Virginia Bautista
Excélsior

“No tengo brújula. Ya perdí las ilusiones. Me alegra que me queden pocos años. Este mundo no me gusta nada. Por suerte, los jóvenes deben seguir con la humanidad”, confiesa el historietista argentino Quino, creador del famoso personaje de tira cómica Mafalda.


De visita en México para promover el libro Mafalda inédita (Tusquets), que reúne 48 publicaciones nunca antes recopiladas en el país, el dibujante de 76 años admite que su pesimismo no es lo más óptimo. “Debemos tener fe en que la humanidad mejorará, aunque uno sepa que es mentira. Después de haber publicado durante 12 años páginas de humor, me sigo preguntando por qué dejan morir a África o por qué se continúa destruyendo el Amazonas”.

El humorista gráfico dice que le sorprende que Mafalda, cuyas historias escribió entre 1964 y 1973, despierte aún el interés de las nuevas generaciones, quienes ya no tienen ideales. “Hoy, lo que la juventud quiere es estudiar, tener un título, encontrar trabajo y que no se modifique nada. Eso es terrible, porque nadie piensa que el mundo cambiará para ser mejor”.

Mafalda sí tenía ideales, prosigue, “le han preocupado la locura de los humanos y la falta de capacidad para resolver los problemas, buscaba que el mundo cambiara para bien. Era optimista al contrario de lo que se piensa. Es un personaje que sigue vivo en la gente no por mérito mío, sino de la época en que nació y de sus lectores”.

El creador que reparte su vida entre Argentina, Italia, España y Francia comenta que ya no reviviría al personaje de la niña que cuestionaba el mundo de los adultos y su doble moral, porque la época en que la hizo ya no se repite. “Estaban Los Beatles, el Ché Guevara, el papa Juan XXXIII, el presidente John F. Kennedy, el mayo francés de 1968, los jóvenes creían en algo. El sistema se ha encargado de diluirlo todo, de absorberlo todo”.

Quino aclara que no desea crear otro personaje. “Mafalda nació por encargo. Si no me la hubieran pedido no la habría hecho nunca. Me habían aconsejado que no me quedara mucho tiempo con un personaje, porque dibujas lo mismo, te repites y eso cansa. Es más linda la libertad de no estar sometido al formato y al carácter de un personaje”, afirma.

Aunque la dibuja cuando se la solicitan para alguna campaña de salud pública, el ilustrador trabaja actualmente más libre temas como los cambios que ha sufrido la comida. “Me indigna la deformación y manipulación de los alimentos que consumimos. Me da rabia que los jitomates ya no sepan a nada, que su textura no tenga nada que ver con la real, creo que ya no tocan la tierra. Las manzanas ya no tienen perfume, no se oxidan.

“Otra cosa que me da tristeza es que los pueblos vayan perdiendo su identidad y se han ido globalizando en la arquitectura, las artesanías. Ya no sabes dónde estás. El vino tampoco se hace como debe hacerse”, lamenta.

Tras advertir que cada idea de Mafalda le llevaba cuatro horas pensarla, el caricaturista acepta reflexionar sobre qué diría esta famosa niña de Barack Obama, el presidente electo de Estados Unidos. “Es una alegría inmensa que un afroamericano sea el presidente de esta nación. Es un paso gigante que devuelve al país la imagen liberal que había perdido.

“Pero me asusta que el mundo ha tomado este hecho como la llegada del Mesías, sólo porque Obama es comprensivo con los problemas de América Latina, África y los países del Este. En Argentina conocemos bien el peligro de cuando la gente se emociona mucho y luego, cuando empieza la desilusión, acostumbramos los golpes de Estado, como en Estados Unidos los asesinatos de presidentes”, añade.

El autor de Mundo Quino se siente feliz de que lleguen a México estas tiras que, debido a su alusión a momentos históricos específicos, habían quedado fuera de la temática general de otros libros.

“Sería una pena, una injusticia, que este material que cuenta la historia de ciertos años se pierda. Es un libro interesante y valioso que gustará a los seguidores de Mafalda. Es el equivalente de Los agachados en México. Le voy a pedir a Rius que reedite ese trabajo”, concluye el historietista.

PRI: tango de dos, no de tres

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

El hábil coordinador priísta en San Lázaro aprovechó la relación con Peña Nieto y su amistad con Manlio para poner en sintonía a los dos aspirantes presidenciales

De que existe un pacto entre Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones ya no hay duda. Los mismos personajes decidieron hacerlo público y despresurizar así la sucesión presidencial, además de evitar un choque que neutralizaría las posibilidades del PRI en 2012.
El gobernador mexiquense y el senador de Sonora no son precisamente amigos, aunque siempre han tenido trato cordial; pero hubo un hombre que fungió como enlace y facilitador del pacto entre Toluca y Xicoténcatl.

Se trata de Emilio Gamboa Patrón. El habilidoso coordinador priísta en San Lázaro aprovechó la relación y cercanía que ha venido trabando con Peña Nieto y su amistad con Manlio para poner en sintonía a los dos aspirantes presidenciales más fuertes del viejo partido. Y no es que Beltrones y Enrique no tuvieran claro que un enfrentamiento entre ambos sería letal para cada uno y para el partido; lo que hizo Gamboa fue hacer que los dos lo hablaran y que les quedara claro que sólo uno sería candidato, pero que necesitaría, obligadamente, del apoyo total del otro para tener posibilidades de ganar el 2012.

El pacto se estableció en encuentros que se produjeron hace dos semanas y en ellos quedó claro que, si bien Peña Nieto lleva ventaja amplia en las encuestas, aún falta tiempo para que se definan las cosas y nadie podía dar por muerto a Beltrones Rivera. Vaya, el mexiquense tuvo muy claro, al momento de pactar con Manlio, que con un político como el sonorense, con su experiencia, colmillo y las habilidades que le enseñó su maestro Fernando Gutiérrez Barrios, era mejor tenerlo de aliado que de enemigo.

La esencia del acuerdo es evitar un pleito interno en el PRI, un rompimiento como el que causó en su momento Roberto Madrazo y que llevó al priísmo a la peor derrota de su historia. Pero, también, la alianza Peña-Beltrones lleva un segundo objetivo: frenar y contener a Beatriz Paredes porque la tlaxcalteca, dicen, anda “desatada” y quiere “chiflar y comer pinole”. Beatriz busca seguir siendo dirigente nacional, pero al mismo tiempo ser diputada y controlar la coordinación parlamentaria.

La jugada de Paredes, que buscarían neutralizar los nuevos aliados, es que ella intente convertirse en diputada y mover sus piezas para poner al frente de la bancada priísta a un personaje afín a ella que le garantice el control. Hecho eso, Beatriz pediría licencia a la diputación para continuar como dirigente del PRI y dejar a su suplente cuidándole la curul. Cuando termine su dirigencia, en 2011, la tlaxcalteca regresaría a San Lázaro y buscaría, con el apoyo del coordinador parlamentario, ser presidenta de la Mesa Directiva en el último año de gobierno de Calderón; de ese modo estaría en el candelero para 2012.

No necesariamente para ser candidata, porque Beatriz ha dicho a sus amigos, muy claramente, que ella no buscará la Presidencia porque “el país no está preparado para que lo gobierne una mujer, y menos una mujer como yo”. Pero desde la presidencia de la Cámara de Diputados tendría una posición inmejorable para ser tomada en cuenta en las negociaciones de un eventual gobierno priísta a partir de 2012.

Así que la pregonada “unidad” de los priístas tiene sus bemoles. El pastel de la Presidencia es muy apetitoso como para compartirlo con tantos. Ya se verá qué tan sólido es el pacto Peña-Beltrones, qué pueden hacer los huipiles frente a la alianza del chorizo y la machaca, y qué tan bien tejió Gamboa.

NOTAS INDISCRETAS... Con la salida de César Nava de Los Pinos se rompió el círculo cercano con el que Calderón llegó al poder. Fue el propio Nava quien le pidió al Presidente que lo relevara de la secretaría particular, con la idea de “crecer políticamente” e iniciar ya su propia carrera; por eso sus primeras declaraciones fueron que será candidato a diputado y por eso ayer, por la tarde, apenas dejó Los Pinos se le vio en la sede nacional del PAN donde empezó a operar con su gran amigo Germán Martínez. Con la llegada de Luis Felipe Bravo a la antesala del despacho presidencial, Calderón confirma el giro en su gobierno que inició con el nombramiento de Fernando Gómez Mont en la Segob: tras probar a los jóvenes y cercanos en el arranque de su administración, hoy decide recurrir a panistas experimentados pero también cercanos a él. De paso, Felipe demuestra ser mejor amigo de sus amigos al liberar a Nava y darle la oportunidad de salir de su sombra. Algo nada fácil y que en su momento se negaron a hacer muchos presidentes con sus particulares, el último Ernesto Zedillo, que nunca dejó a Liébano Sáenz cumplir su sueño de ser secretario de Gobernación... Los dados mandaron serpiente. Mal tiro.